{"id":47063,"date":"2020-05-25T11:43:07","date_gmt":"2020-05-25T10:43:07","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/?p=47063"},"modified":"2020-05-25T11:43:07","modified_gmt":"2020-05-25T10:43:07","slug":"paises-catalanes-un-coronimo-por-necesidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/paises-catalanes-un-coronimo-por-necesidad\/","title":{"rendered":"Pa\u00edses Catalanes: un cor\u00f3nimo por necesidad"},"content":{"rendered":"<p>Una patria necesita un nombre, condici\u00f3n &#8216;sine qua non&#8217; para que sus hijos la reconozcan. El nombre, sin embargo, por los avatares hist\u00f3ricos puede haber ca\u00eddo en desuso (ya nadie llama Abisinia a Etiop\u00eda, Siam a Tailandia o Barbaria a la tierra de los bereberes) o haber quedado reducido a una de sus partes (como es el caso de Macedonia, que por eso la parte septentrional ha terminado llam\u00e1ndose Macedonia del Norte). Tambi\u00e9n est\u00e1 el caso, desde antiguo, donde las partes han constituido un todo, como ha sucedido con los Pa\u00edses Bajos, Uni\u00f3n de regiones de habla neerlandesa separadas del Sacro Imperio y tambi\u00e9n de la Monarqu\u00eda Cat\u00f3lica que ten\u00eda por capital Madrid. Ser\u00eda largo aqu\u00ed hacer una relaci\u00f3n de nombres de pa\u00edses, de cor\u00f3nimos, ca\u00eddos en desuso, reducidos a una de las partes o adoptados por un todo; la historia est\u00e1 llena de ellos.<\/p>\n<p>Los Pa\u00edses Bajos como ejemplo<\/p>\n<p>Pa\u00edses Bajos, &#8216;Nederland&#8217;, el nombre surgi\u00f3 por necesidad, la de siete provincias borgo\u00f1onas (Holanda , Zelanda, Gelderland, Utrecht, Frisia, Groningen y Overijssel), unidas por lazos de lengua (neerland\u00e9s y fris\u00f3n), cultura e -important\u00edsimo en aquel momento- religi\u00f3n, que no aceptaban ser gobernadas por un tipo ultracat\u00f3lico de Madrid. Este era el \u00abrey\u00bb de ellos y tambi\u00e9n de Valencia, Mallorca, conde de Barcelona y -\u00a1ah!- de los glot\u00f3fagos castellanos. Para nosotros era el primer rey Felipe de este nombre, para los castellanos, sin embargo, el II (el primero fue Felipe llamado \u00abel Hermoso\u00bb, el guap\u00edsimo marido de Juana \u00abla Loca\u00bb ) y su gran rey, el del \u00abimperio donde nunca se pone el sol\u00bb. La frase de fray Francisco de Ugalde hizo fortuna y he aqu\u00ed que hasta hoy la repiten hasta la saciedad los nost\u00e1lgicos de la barbarie colonizadora castellanizante. No hace mucho, en 2001, el ahora tan escarnecido Borb\u00f3n padre espet\u00f3 aquello de \u00ab\u00abnunca fue la nuestra, lengua de imposici\u00f3n, sino de encuentro; a nadie se le oblig\u00f3 nunca a hablar en castellano: fueron los pueblos m\u00e1s diversos quienes hicieron suya, por voluntad lib\u00e9rrima, la lengua de Cervantes\u00bb. En la Haya, el 26 de julio de 1581, los neerlandeses del norte abjuraron del ultracat\u00f3lico rey espa\u00f1ol Felipe II. No lo quer\u00edan ver ni en pintura, y as\u00ed se inici\u00f3 una guerra de ochenta a\u00f1os -\u00a1ochenta!- para independizar su pa\u00eds -pa\u00edses- del rey de Castilla. Es la historia -ya la saben- de los &#8216;tercios&#8217; (el ej\u00e9rcito espa\u00f1ol en Flandes) y de las brutalidades del duque de Alba y otros uniformados de la \u00e9poca. Todo ello, material para engrosar los libros de historia espa\u00f1olistas, la novel\u00edstica carpetovet\u00f3nica de P\u00e9rez-Reverte, con pel\u00edcula de &#8216;Alatriste&#8217; incluida, y el Ultramontanismo pict\u00f3rico del Ferrer-Dalmau. Mal que les pese, los Pa\u00edses Bajos triunfaron.<\/p>\n<p>Si Ortega y Gasset, intelectual celebrad\u00edsimo, a izquierda y derecha, por el espa\u00f1olismo militante, espetaba en las Cortes republicanas de 1932 contra el Estatuto catal\u00e1n, que \u00abel problema catal\u00e1n es un problema que no se puede resolver, que s\u00f3lo se puede conllevar\u00bb, lo mismo pensaban de Catalu\u00f1a y tambi\u00e9n de Flandes (Pa\u00edses Bajos) Quevedo y la intelectualidad castellana del siglo XVII.<\/p>\n<p>A mediados del siglo XIX la intelectualidad de los territorios -naci\u00f3n- catalan\u00f3fonos decidi\u00f3 que no iba a renunciar a su lengua. Es muy impresionante, para la \u00e9poca, la frase de Joaquim Rubi\u00f3 i Ors en el pr\u00f3logo de su &#8216;Lo Gaiter del Llobregat&#8217; (1841): \u00abCatalu\u00f1a puede aspirar a\u00fan a la independencia, no a la pol\u00edtica, pues pesa muy poco en comparaci\u00f3n de las otras naciones, las que pueden poner en el plato de la balanza, adem\u00e1s del volumen de su historia, ej\u00e9rcitos de muchos miles de hombres y escuadras de cien nav\u00edos; pero s\u00ed a la literaria\u00bb. Bueno, fue un comienzo y Espa\u00f1a, la Espa\u00f1a liberal que se estaba constituyendo, podr\u00eda haber adoptado -hacer suyas- las aspiraciones ling\u00fc\u00edsticas, \u00fanicamente ling\u00fc\u00edsticas, de los territorios no castellanos. Pero, como bien apuntaba Joan Fuster en el pr\u00f3logo del libro &#8216;Franco y el espa\u00f1olismo&#8217;, de Xavier Arb\u00f3s y Antoni Puigsec (1980), \u00abhay &#8216;catalanistas&#8217; porque hay &#8216;espa\u00f1olistas&#8217;\u00bb. En resumen, as\u00ed es. Espa\u00f1olismo de \u00abs\u00f3lo se puede conllevar\u00bb, fundamentado en las pu\u00f1eter\u00edas de pueblo elegido a la manera b\u00edblica y las consecuencias de un matrimonio desafortunado, el que uni\u00f3 en el t\u00e1lamo, en Valladolid (Castilla profunda) en 1469, a un chico de nombre Fernando, de diecisiete a\u00f1os, y una chica de dieciocho, Isabel. Eran primos hermanos y, pues, derecho can\u00f3nico en mano, el matrimonio deb\u00eda haberse evitado, pero&#8230; Cosas que pasan, una bula papal falsa apa\u00f1a el descosido y vino lo que de todos es sabido.<\/p>\n<p>De igual modo a como los catalanes les convirtieron en \u00abespa\u00f1oles\u00bb, otra c\u00f3pula en t\u00e1lamo, la de la hija de Fernando e Isabel, Juana, con el hijo del emperador Maximiliano I del Sacro Imperio y se\u00f1or de Flandes, Felipe, convirti\u00f3 en \u00abespa\u00f1oles\u00bb a los neerlandeses. Ya ven, hab\u00eda una \u00e9poca en que la suerte de las naciones se decid\u00eda en las camas. Ahora bien, Flandes y el resto de provincias neerlandeses estaban lejos de Castilla; los catalanes, en cambio, la tenemos muy cerca, sobre todo por la parte de Valencia. Poner una pica -un soldado- en Flandes a los espa\u00f1oles les resultaba tremendamente oneroso, por ello el dicho; en las tierras catalanas, en cambio, campaban como y cuando quer\u00edan las picas, y todav\u00eda, para nuestra desdicha, campan.<\/p>\n<p>Las provincias neerlandesas septentrionales proclamaron su independencia (1581) y buscaron un nombre que las identificara unidas. No eran Borgo\u00f1a, aunque el ducado borgo\u00f1\u00f3n es el origen de su convivencia. Eran los Pa\u00edses Bajos -la salida al mar- de Borgo\u00f1a y de ah\u00ed el nombre, en el franc\u00e9s oficial de aquel Estado, &#8216;Pays-Bas&#8217;, y en el neerland\u00e9s de la poblaci\u00f3n, &#8216;Nederland&#8217;. El emperador Carlos V, hijo de Felipe I el guap\u00edsimo y de Juana la loca de amor, los convirti\u00f3, por decreto, en provincias indivisibles en 1549. Muerto Carlos V (1558) los Pa\u00edses Bajos pasaron a su hijo primog\u00e9nito, Felipe II, De quien siete provincias se separaron en 1581, las provincias que formaron lo que en el futuro ser\u00eda conocido como Holanda, por la sin\u00e9cdoque que se embroll\u00f3 Napole\u00f3n al crear un reino para su hermano Luis Bonaparte en 1806. Antes los revolucionarios franceses, en 1795, hab\u00edan propiciado la aparici\u00f3n de un Estado t\u00edtere en territorio neerland\u00e9s con el nombre de Rep\u00fablica Batava, que recog\u00eda el nombre de los naturales que habitaban en la antig\u00fcedad.<\/p>\n<p>Los territorios de la periferia del oriente ib\u00e9rico bien podr\u00edan haber sido reconocidos como \u00abib\u00e9ricos\u00bb, por cuanto fueron el hogar de los \u00edberos, el pueblo as\u00ed llamado. Los carpetovet\u00f3nicos de la Meseta no eran \u00edberos, sino un pueblo de habla celta, as\u00ed como los lusos de Viriato . Sin embargo, ahora mismo y en el siglo XIX decir Ib\u00e9rica, con may\u00fascula, es referirnos a la pen\u00ednsula llamada as\u00ed por los griegos antiguos, nombre que ha sido resucitado por la geograf\u00eda moderna, aunque hubo quien pretendi\u00f3 llamar &#8216;Iberia&#8217; a los Pa\u00edses Catalanes. De lo contrario, no se pod\u00eda obviar la historia, bien conocida por hombres como Joaquim Rubi\u00f3 i Ors, que iniciaron el despertar de una cultura adormilada por siglos de castellanizaci\u00f3n. La Renaixen\u00e7a surg\u00eda y tambi\u00e9n la necesidad de referirse a la lengua que todos juntos cultivaban (resucitaron el t\u00e9rmino \u00ablemos\u00edn\u00bb del siglo XVI) y el pa\u00eds donde se habla. La historia, pues, ten\u00eda que dar la soluci\u00f3n al nombre del pa\u00eds. En definitiva, como explicaba en sus &#8216;D\u00e9cadas&#8217; Gaspar Escolano en 1610:\u00a0 \u00abComo fue poblado desde su conquista casi todo de la naci\u00f3n catalana, y tom\u00f3 della la lengua, y est\u00e1n tan pareda\u00f1as y juntas las dos provincias, por m\u00e1s de trescientos a\u00f1os han pasado los deste reino [els valencians] debajo del nombre de catalanes, sin que las naciones extranjeras hiciesen diferencia ninguna de catalanes y valencianos\u00bb. Y catalanes eran todos \u00abhasta que cien a\u00f1os o poco m\u00e1s a esta parte, que el rey cat\u00f3lico don Fernando de Arag\u00f3n uni\u00f3 su corona con la de Castilla, cada una de estas naciones ha tirado por su cabo, como sintiendo la ausencia de su cabeza, y as\u00ed tenidas por diferentes\u00bb. Ya ven: el infausto matrimonio de 1469.<\/p>\n<p>De la historia del derecho vino la soluci\u00f3n<\/p>\n<p>Es muy sencillo: estudien historia. La historia se puede escribir de m\u00faltiples maneras, cabe decirlo, y el relato var\u00eda seg\u00fan quien la escriba, es cierto. Y ahora alguien dir\u00e1: pues t\u00fa David tambi\u00e9n barres para casa. \u00a1Vaya! No dir\u00e9 que no, m\u00e1s a\u00fan cuando me sit\u00fao al margen del discurso dominante. Si ahora y aqu\u00ed escribo as\u00ed y, evidentemente soy catalanista, es porque hay espa\u00f1olistas, desde el espa\u00f1olismo bronco hasta el regionalismo de prebenda y pandereta que ahora se estila en la &#8216;Comunidad&#8217; de Ximo y de Rib\u00f3, que han construido un discurso hasta el histrionismo que niega la catalanidad de buena parte de mi pa\u00eds. No me negar\u00e1n que el pasado abril, la exhibici\u00f3n delirante de la gigantesca -\u00a1monstruosa!- s\u00e1bana con el \u00abazul blavero\u00bb en el Hospital Cl\u00ednico de Valencia no fue de traca. Contra el coronavirus, &#8216;xe tira de blaverades!&#8217; (&#8216;\u00a1chaval, tira de blaveradas!&#8217;) Y ahora todo el mundo cantad, con marcialidad: \u00abpaso a la regi\u00f3n que avanza en marcha triunfal\u00bb (1), que el virus pasar\u00e1 de largo.<\/p>\n<p>Un benem\u00e9rito historiador del derecho, Benvingut Oliver i Esteller (1836-1912), un se\u00f1or de Catarroja, de la &#8216;Horta&#8217;, muy valenciano pues, us\u00f3 un t\u00e9rmino para referirse a la comunidad nacional surgida en tiempos de Jaume I. El hombre, inocentemente, porque no hab\u00eda ninguna pretensi\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 de la descriptiva, llam\u00f3 a aquellas -las nuestras- tierras como Pa\u00edses Catalanes. Lo hizo en la introducci\u00f3n del volumen primero de su &#8216;Historia del derecho en Catalu\u00f1a, Mallorca y Valencia. C\u00f3digo de las Costumbres de Tortosa&#8217; (Madrid, 1876). El hombre, por necesidad de explicar las caracter\u00edsticas de un territorio con un derecho com\u00fan, defini\u00f3 \u00e9ste, otrora Catalu\u00f1a y punto, como Pa\u00edses Catalanes. La cita completa, porque no es mi intenci\u00f3n ocultar nada al lector, es la que sigue (p\u00e1g. 22 de la introducci\u00f3n):<\/p>\n<p>\u00abExaminada desde este punto de vista y con este criterio la legislaci\u00f3n de los pa\u00edses catalanes durante el siglo XIII, es como se explica que poblaciones como Barcelona, L\u00e9rida, Tarragona, Mallorca y a\u00fan Valencia pudiesen vivir sin otra legislaci\u00f3n que la consignada en sus particulares privilegios.\u00bb<\/p>\n<p>Benvingut Oliver no era un pelagatos cualquiera ni un perverso catalanista que quer\u00eda comerse Valencia. Era un se\u00f1or -digamos- del terreno que hizo carrera en el mundo del derecho, un hombre que prosper\u00f3 profesionalmente hasta convertirse en el m\u00e1s reputado experto en derecho inmobiliario espa\u00f1ol. Junto con el jurista barcelon\u00e9s Manuel Duran i Bas, entre catalanes de cada orilla de la S\u00e9nia iba la cosa, represent\u00f3 al Estado espa\u00f1ol en el Congreso Internacional de Derecho Mercantil celebrado en Amberes en 1885. Y, hombre del &#8216;establishment&#8217; borb\u00f3nico de la Primera restauraci\u00f3n, fue quien redact\u00f3 los cap\u00edtulos matrimoniales de la infanta Mar\u00eda Teresa, hija de Alfonso XII, Y el pr\u00edncipe Fernando Mar\u00eda de Baviera.<\/p>\n<p>Simpat\u00eda de todos los Pa\u00edses Catalanes<\/p>\n<p>Benvingut Oliver no era catalanista. Apenas el catalanismo balbuceaba cuando escribi\u00f3 su &#8216;Historia del derecho en Catalu\u00f1a, Mallorca y Valencia&#8217;. Hab\u00eda &#8216;Renaixen\u00e7a&#8217;, s\u00ed, pero a\u00fan no bautizada con ese nombre. Oliver era uno de esos letrados estudiosos del derecho de aquella &#8216;Espa\u00f1a incorporada o asimilada&#8217; que difund\u00eda un mapa pol\u00edtico del Estado espa\u00f1ol de 1854. El 22 de junio de 1881 ingres\u00f3 en la madrile\u00f1a Real Academia de la Historia con el discurso titulado &#8216;La naci\u00f3n y la realeza en los Estados de la Corona de Arag\u00f3n&#8217;, una disertaci\u00f3n en la que honra la &#8216;naci\u00f3n&#8217; gobernada por la &#8216;casa de Barcelona&#8217;. As\u00ed, bien clarito, &#8216;casa de Barcelona&#8217;, que por eso eran descendientes de Guifr\u00e9 I el Pil\u00f3s (Wifredo I el Velloso). M\u00e1s adelante, con el tambi\u00e9n acad\u00e9mico de los \u00abPa\u00edses Catalanes\u00bb Fidel Fita, Oliver public\u00f3 &#8216;Las cortes de los antiguos reinos de Arag\u00f3n y Valencia y Principado de Catalu\u00f1a&#8217; (Madrid, 1901).<\/p>\n<p>Mientras tanto, el catalanismo daba sus primeros pasos. La Renaixen\u00e7a literaria inicial cobraba vigor pol\u00edtico y t\u00edmidamente integraba la naci\u00f3n completa. No parece que para la lectura de la historia del catarrog\u00e9s Oliver, el republicano federalista Josep Narc\u00eds Roca i Farreras escribiera en las p\u00e1ginas del diario &#8216;L\u2019Arch de Sant Mart\u00ed&#8217; (18 de abril de 1886), a prop\u00f3sito de la restauraci\u00f3n del monasterio de Ripoll:<\/p>\n<p>\u00abUni\u00f3n nacional de las provincias catalanas, de toda Catalu\u00f1a; simpat\u00eda de todos los paises catalanes de aqu\u00ed y de all\u00e1 del Ebro, de aqu\u00ed y de all\u00e1 de los Pirineos orientales, fraternidad de todos los pueblos de la confederaci\u00f3n ib\u00e9rica de la antig\u00fcedad; emancipaci\u00f3n nacional, y vida y derechos pol\u00edtichs de Catalu\u00f1a como pueblo y patria; renacimiento de Catalu\u00f1a como nacionalidad \u00f3 gente: esto simboliza la restauraci\u00f3n de Ripoll\u00bb.<\/p>\n<p>Benvingut Oliver y Josep Narc\u00eds Roca llegaron al cor\u00f3nimo por necesidad. C\u00f3mo definir la patria que une a todos los connacionales catalanes. Lo de la \u00abpatria limosina\u00bb, como denominaci\u00f3n del pa\u00eds, de V\u00edctor Balaguer, hab\u00eda quedado atr\u00e1s. Estaba claro que el catal\u00e1n era catal\u00e1n y no un dialecto occitano. Y all\u00ed donde se habla catal\u00e1n, sea donde quiera, no ten\u00eda mejor definici\u00f3n, utilizando un plural, que Pa\u00edses Catalanes. Sin embargo, el nombre que apela a la \u00absimpat\u00eda\u00bb todav\u00eda tard\u00f3 en cuajar. \u00a1Caramba con las reticencias! Incluso hubo un benem\u00e9rito se\u00f1or, catal\u00e1n de coraz\u00f3n, que se enred\u00f3 con el nombre &#8216;bacav\u00e9s&#8217; (&#8216;ba&#8217; de balear, &#8216;ca&#8217; de catal\u00e1n y &#8216;ve&#8217; de valenciano) para el idioma y Bacavia para la patria. El autor de la propuesta, Nicolau Primitiu G\u00f3mez Serrano, no iba tan bebido de entendimiento como puede parecer a priori. Miren: Pakist\u00e1n surgi\u00f3 de &#8216;Pa&#8217; de Punjab, &#8216;K&#8217; de Cachemira y el sufijo &#8216;-tan&#8217; de &#8216;Beluchist\u00e1n&#8217;. Y aqu\u00ed en Europa, \u00bfqu\u00e9 es el &#8216;Benelux&#8217;, pues? O qu\u00e9 era &#8216;Checoslovaquia&#8217;? En otro caso, unos que s\u00ed que acabaron como unas luces, Xavier Casp y Miquel Adlert, pretendieron una &#8216;Comunidad Catal\u00e0nica&#8217; -\u00bfqui\u00e9n lo dir\u00eda?- para definir lo que Oliver el de Catarroja defini\u00f3, en suma, como &#8216;Pa\u00edses Catalanes&#8217;.<\/p>\n<p>En definitiva, una cuesti\u00f3n de nombres. Concurso de sin\u00f3nimos para no llamar Catalu\u00f1a al pa\u00eds completo y catalana a la lengua de todos los catalanohablantes. Joan Fuster, con buen criterio, escribi\u00f3 en 1962, en un op\u00fasculo titulado, precisamente, &#8216;Cuesti\u00f3n de nombres&#8217;:<\/p>\n<p>\u00abQuiz\u00e1 -al menos es mi punto de vista-, lo ideal ser\u00eda adoptar, no ya la forma \u00abCatalu\u00f1a Grande\u00bb, sino sencillamente Catalu\u00f1a, para designar nuestras tierras. Ahora bien: esta aspiraci\u00f3n debe aplazarse &#8216;sine die&#8217;. Podemos preparar las condiciones materiales y morales para que un d\u00eda sea ya factible\u00bb.<\/p>\n<p>As\u00ed que: \u00abM\u00e1s apta que la forma \u00abGran Catalu\u00f1a\u00bb o \u00abCatalu\u00f1a Grande\u00bb, es la de \u00abPa\u00edses de Lengua Catalana\u00bb. Y mejor a\u00fan, la de \u00abPa\u00edses Catalanes\u00bb, que tanto se ha extendido en los \u00faltimos diez a\u00f1os, y que con eso mismo ha hecho la prueba de su viabilidad. &#8216;Pa\u00edses Catalanes&#8217; tiene, en primer lugar, la ventaja de la concisi\u00f3n y de la \u00abnormalidad\u00bb. Tiene, por a\u00f1adidura, otro, que provisionalmente salva y acoge las persistencias de los particularismos tradicionales: es un plural. He dicho antes que hay particularismos porque hay particularistas. Negar que, dentro de nuestra radical \u00abunidad de pueblo\u00bb, no existen unos matices regionales de perfil decidido, ser\u00eda est\u00fapido y suicida. La historia y las estructuras socioecon\u00f3micas nos han marcado, hasta hoy, con un \u00abcar\u00e1cter\u00bb local ligeramente distinto. La \u00abunidad\u00bb que somos abraza y tolera una pluralidad perceptible. Es l\u00f3gico que el nombre que pretendemos imponernos refleje esta pluralidad a la vez que afirme y afiance nuestra unidad. Por ello &#8216;Pa\u00edses Catalanes&#8217; es el t\u00e9rmino m\u00e1s oportuno que podr\u00edamos encontrar. Estoy persuadido de que no s\u00f3lo es el m\u00e1s oportuno: creo, que es el \u00fanico que, en nuestras circunstancias actuales, puede servirnos\u00bb.<\/p>\n<p>Y he aqu\u00ed la historia sumaria de una denominaci\u00f3n, que a\u00fan hoy en d\u00eda levanta ampollas, al menos, entre esa gente -como dir\u00eda Ovidi Montll\u00f3r- que no le gusta que se hable, se escriba o se piense en catal\u00e1n. En resumidas cuentas, hab\u00eda necesidad de un nombre, de un cor\u00f3nimo, y &#8216;Pa\u00edses Catalanes&#8217;, el nombre con el que Benvingut Oliver design\u00f3 al pa\u00eds, fue y es una buen\u00edsima soluci\u00f3n, la mejor posible.<\/p>\n<p>(1) Del Himno oficial de la &#8216;Comunidad Valenciana&#8217;, cuya letra comienza: \u00abPara ofrendar nuevas glorias a Espa\u00f1a\/Nuestra regi\u00f3n supo luchar&#8230;\u00bb<\/p>\n<p>EL TEMPS<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una patria necesita un nombre, condici\u00f3n &#8216;sine qua non&#8217; para que sus hijos la reconozcan. El nombre, sin embargo, por los avatares hist\u00f3ricos puede haber ca\u00eddo en desuso (ya nadie llama Abisinia a Etiop\u00eda, Siam a Tailandia o Barbaria a la tierra de los bereberes) o haber quedado reducido a una de sus partes (como [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":47064,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[106],"tags":[],"class_list":["post-47063","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-catalunya"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.6 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Pa\u00edses Catalanes: un cor\u00f3nimo por necesidad - Nabarralde<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/paises-catalanes-un-coronimo-por-necesidad\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Pa\u00edses Catalanes: un cor\u00f3nimo por necesidad - Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Una patria necesita un nombre, condici\u00f3n &#8216;sine qua non&#8217; para que sus hijos la reconozcan. El nombre, sin embargo, por los avatares hist\u00f3ricos puede haber ca\u00eddo en desuso (ya nadie llama Abisinia a Etiop\u00eda, Siam a Tailandia o Barbaria a la tierra de los bereberes) o haber quedado reducido a una de sus partes (como [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/paises-catalanes-un-coronimo-por-necesidad\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2020-05-25T10:43:07+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/PAYSESCATALANES.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"536\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"452\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"David Garrido\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"15 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/paises-catalanes-un-coronimo-por-necesidad\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/paises-catalanes-un-coronimo-por-necesidad\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Nabarralde\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\"},\"headline\":\"Pa\u00edses Catalanes: un cor\u00f3nimo por necesidad\",\"datePublished\":\"2020-05-25T10:43:07+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/paises-catalanes-un-coronimo-por-necesidad\\\/\"},\"wordCount\":2968,\"commentCount\":0,\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/paises-catalanes-un-coronimo-por-necesidad\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2020\\\/05\\\/PAYSESCATALANES.jpg\",\"articleSection\":[\"Catalunya\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/paises-catalanes-un-coronimo-por-necesidad\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/paises-catalanes-un-coronimo-por-necesidad\\\/\",\"name\":\"Pa\u00edses Catalanes: un cor\u00f3nimo por necesidad - Nabarralde\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/paises-catalanes-un-coronimo-por-necesidad\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/paises-catalanes-un-coronimo-por-necesidad\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2020\\\/05\\\/PAYSESCATALANES.jpg\",\"datePublished\":\"2020-05-25T10:43:07+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/paises-catalanes-un-coronimo-por-necesidad\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/paises-catalanes-un-coronimo-por-necesidad\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/paises-catalanes-un-coronimo-por-necesidad\\\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2020\\\/05\\\/PAYSESCATALANES.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2020\\\/05\\\/PAYSESCATALANES.jpg\",\"width\":536,\"height\":452},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/paises-catalanes-un-coronimo-por-necesidad\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Pa\u00edses Catalanes: un cor\u00f3nimo por necesidad\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/\",\"name\":\"Nabarralde\",\"description\":\"Kultur Ekimenak eta Sustapenak\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\",\"name\":\"Nabarralde\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Nabarralde\"},\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/author\\\/nagusia\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Pa\u00edses Catalanes: un cor\u00f3nimo por necesidad - Nabarralde","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/paises-catalanes-un-coronimo-por-necesidad\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Pa\u00edses Catalanes: un cor\u00f3nimo por necesidad - Nabarralde","og_description":"Una patria necesita un nombre, condici\u00f3n &#8216;sine qua non&#8217; para que sus hijos la reconozcan. El nombre, sin embargo, por los avatares hist\u00f3ricos puede haber ca\u00eddo en desuso (ya nadie llama Abisinia a Etiop\u00eda, Siam a Tailandia o Barbaria a la tierra de los bereberes) o haber quedado reducido a una de sus partes (como [&hellip;]","og_url":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/paises-catalanes-un-coronimo-por-necesidad\/","og_site_name":"Nabarralde","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa","article_published_time":"2020-05-25T10:43:07+00:00","og_image":[{"width":536,"height":452,"url":"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/PAYSESCATALANES.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"Nabarralde","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@Nabarralde","twitter_site":"@Nabarralde","twitter_misc":{"Escrito por":"David Garrido","Tiempo de lectura":"15 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/paises-catalanes-un-coronimo-por-necesidad\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/paises-catalanes-un-coronimo-por-necesidad\/"},"author":{"name":"Nabarralde","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56"},"headline":"Pa\u00edses Catalanes: un cor\u00f3nimo por necesidad","datePublished":"2020-05-25T10:43:07+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/paises-catalanes-un-coronimo-por-necesidad\/"},"wordCount":2968,"commentCount":0,"image":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/paises-catalanes-un-coronimo-por-necesidad\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/PAYSESCATALANES.jpg","articleSection":["Catalunya"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/paises-catalanes-un-coronimo-por-necesidad\/","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/paises-catalanes-un-coronimo-por-necesidad\/","name":"Pa\u00edses Catalanes: un cor\u00f3nimo por necesidad - Nabarralde","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/paises-catalanes-un-coronimo-por-necesidad\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/paises-catalanes-un-coronimo-por-necesidad\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/PAYSESCATALANES.jpg","datePublished":"2020-05-25T10:43:07+00:00","author":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/paises-catalanes-un-coronimo-por-necesidad\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/nabarralde.eus\/es\/paises-catalanes-un-coronimo-por-necesidad\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/paises-catalanes-un-coronimo-por-necesidad\/#primaryimage","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/PAYSESCATALANES.jpg","contentUrl":"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/PAYSESCATALANES.jpg","width":536,"height":452},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/paises-catalanes-un-coronimo-por-necesidad\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Pa\u00edses Catalanes: un cor\u00f3nimo por necesidad"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/","name":"Nabarralde","description":"Kultur Ekimenak eta Sustapenak","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/nabarralde.eus\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56","name":"Nabarralde","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","caption":"Nabarralde"},"url":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/author\/nagusia\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47063","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=47063"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47063\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":47066,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47063\/revisions\/47066"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/47064"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=47063"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=47063"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=47063"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}