{"id":46997,"date":"2020-05-20T08:16:53","date_gmt":"2020-05-20T07:16:53","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/?p=46997"},"modified":"2020-05-20T08:16:53","modified_gmt":"2020-05-20T07:16:53","slug":"la-fuerza-de-sentirnos-debiles-contra-el-virus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/la-fuerza-de-sentirnos-debiles-contra-el-virus\/","title":{"rendered":"La fuerza de sentirnos d\u00e9biles contra el virus"},"content":{"rendered":"<p>Simon Critchley cree que el virus nos recuerda las implicaciones pol\u00edticas de nuestra debilidad<\/p>\n<p>Simon Critchley empez\u00f3 siendo poeta y fan del Liverpool FC y acab\u00f3 ejerciendo de catedr\u00e1tico de filosof\u00eda en la New York University y editor de la leid\u00edsima columna de divulgaci\u00f3n filos\u00f3fica del The New York Times (1) sin perder ni el punkismo izquierdista con el que vive el f\u00fatbol ni el gusto por la paradoja de la poes\u00eda. Ha sido un intelectual activo a la hora de pensar Covid-19, con un par de art\u00edculos populares en todo el globo y algunas charlas -en YouTube (2) encontrar\u00e1n una conversaci\u00f3n de una hora con Jordi Graupera-. Inicialmente irritado con Zizek y Agamben, A quienes acusaba de oportunistas que explotaban el virus para hacer avanzar las agendas respectivas, Critchley tambi\u00e9n ha acabado contando su historia sobre todo. \u00bfContradicci\u00f3n? No es tan grave cuando eres un pensador sistem\u00e1tico de la ambig\u00fcedad inherente a la condici\u00f3n humana, que se resume en su idea central sobre la pandemia: el virus nos recuerda nuestra debilidad, pero resulta que nuestra debilidad es nuestra fuerza.<\/p>\n<p>\u00abEl universo nos puede aplastar, un peque\u00f1o virus nos puede destruir. Pero el universo no sabe nada de esto, y al virus le da igual. Nosotros, por el contrario, sabemos que somos mortales. Y nuestra dignidad consiste en esta idea. \u00abEsforc\u00e9monos -dice Pascal- en pensar bien. Este es el principio de la moral\u00bb, escrib\u00eda Critchley en traducci\u00f3n del diario Ara (3). He aqu\u00ed una visi\u00f3n cl\u00e1sica de la filosof\u00eda, que encuentra su finalidad en la contemplaci\u00f3n humilde m\u00e1s que en la producci\u00f3n de verdades absolutas. La filosof\u00eda puede ser remedio o enfermedad, para que los sue\u00f1os de la raz\u00f3n generan ideas fuertes en cuyo nombre se puede hacer mucho bien o mucho mal, mientras que una raz\u00f3n m\u00e1s juguetona deconstruye estas catedrales y nos mantiene siempre abiertos a la posibilidad a equivocarnos. Critchley, como Judith Butler, es un fil\u00f3sofo de la debilidad fuerte, y ve en el virus una oportunidad para aflojar nuestra fe en dogmas peligrosos como el libre mercado, la globalizaci\u00f3n, la autonom\u00eda arrogante o el poder del hombre para dominar la naturaleza.<\/p>\n<p>La fe es una estructura fundamental para Crithcley, a quien le gusta pensar el mundo con categor\u00edas religiosas sin renunciar a su ate\u00edsmo militante. En la pandemia que estamos atravesando, el fil\u00f3sofo brit\u00e1nico detecta c\u00f3mo el sistema sanitario funciona como el depositario de nuestra esperanza -nos salvar\u00e1n, tarde o temprano llegar\u00e1 la vacuna-, y encuentra que el monote\u00edsmo de la globalizaci\u00f3n neoliberal, la creencia de que el mundo acabar\u00eda convergiendo en un \u00fanico culto a la tecnocracia y el mercado, se estrella en el polite\u00edsmo que destapa el virus, que hace volver las especificidades hist\u00f3ricas y culturales de cada naci\u00f3n. Critchley, que en una entrevista me defini\u00f3 el f\u00fatbol como \u00abUna experiencia religiosa polite\u00edsta\u00bb (4), Est\u00e1 contento porque cree que los dioses de cada comunidad son m\u00e1s sabios que un Dios \u00fanico. Por eso los mejores pa\u00edses contra el virus son los que se encuentran m\u00e1s encuadernados, que es de donde viene la palabra religi\u00f3n. La racionalidad que los suecos o los coreanos han exhibido para allanar la curva emanar\u00eda, parad\u00f3jicamente, de una forma de fe prerracional y local que se traduce en confianza mutua y en las instituciones propias.<\/p>\n<p>Critchley es experto en Emmanuel L\u00e9vinas, pensador jud\u00edo que intent\u00f3 dar un fondo filos\u00f3fico a la experiencia religiosa del otro, tal como la entendemos en la exhortaci\u00f3n cristiana a poner la otra mejilla. Para L\u00e9vinas, el problema de la raz\u00f3n es que totalitariza cuando pone nombres a las cosas, que son el primer paso hacia la deshumanizaci\u00f3n. En cambio, si somos fieles a la ambig\u00fcedad que vemos en el rostro del pr\u00f3jimo, reconoceremos que no podemos reducir el fondo de su alma a la categor\u00eda de \u00abpobre\u00bb, \u00abjud\u00edo\u00bb o \u00abinmigrante\u00bb, trampas de la raz\u00f3n por lavarnos las manos de nuestro deber de ayudar. Critchley ha intentado desarrollar esta noci\u00f3n y secularizarla a\u00fan m\u00e1s: se tratar\u00eda de ver la \u00e9tica como una \u00abdemanda infinita\u00bb, una exigencia de hacer el bien que no sale del c\u00e1lculo utilitarista, sino de aceptar que somos vulnerables, interdependientes y que la moral no se puede construir a partir de la comprensi\u00f3n meramente intelectual de las cosas. Al contrario: la \u00e9tica, al igual que la filosof\u00eda, nace de que el otro se me escapa y en su rostro siempre hay algo m\u00e1s.<\/p>\n<p>Uno de los ejemplos m\u00e1s convincentes del potencial subversivo de este pensamiento d\u00e9bil, de esta m\u00edstica para descre\u00eddos, tiene que ver con pensar la mortalidad. Escrib\u00eda Crithcley a ra\u00edz del virus: \u00abMontaigne dice: &#8216;El que ha aprendido a morir ha desaprendido a ser un esclavo&#8217;. Es una idea extraordinaria: la esclavitud consiste en estar sometido al miedo a la muerte. Lo que nos tiene esclavizados es el p\u00e1nico a nuestra desaparici\u00f3n. La libertad, por el contrario, consiste en aceptar nuestra mortalidad, la idea de que debemos morir\u00bb. La mortalidad es un hecho banal en s\u00ed mismo, al igual que el virus, pero la posibilidad de una vida buena parte de la facultad humana para pensar esta condici\u00f3n. El problema de las \u00e9ticas de la debilidad es que son igual de humanas que las de la fuerza y, del mismo miedo de la muerte contra el que Montaigne saca \u00e1nimo de libertad, Hobbes desarrolla su c\u00e9lebre justificaci\u00f3n del Leviat\u00e1n autoritario que el virus tambi\u00e9n est\u00e1 haciendo pertinente. Critchely tiene fe en una paradoja: que vamos a luchar para defender nuestra debilidad.<\/p>\n<p>(1) https:\/\/www.nytimes.com\/column\/the-stone<\/p>\n<p>(2) https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=7UdG7ggVnKU&amp;t=1071s<\/p>\n<p>(3) https:\/\/www.ara.cat\/opinio\/Simon-Critchley-coronavirus-covid-19-tremolor-forca_0_2435756507.html<\/p>\n<p>NUVOL<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Nuestro miedo, nuestra temblor, nuestra fuerza<\/p>\n<p>SIMON CRITCHLEY<\/p>\n<p>Profesor de filosof\u00eda en la New School for Social Research de Nueva York<\/p>\n<p>Estamos asustados. Estamos con el coraz\u00f3n en un pu\u00f1o. No somos capaces de concentrarnos. No nos podemos abstraer. La mente nos ahora salta como una pulga de una informaci\u00f3n a la otra. Seguimos las noticias porque nos parece que lo tenemos que hacer. Y, a continuaci\u00f3n, nos arrepentimos, porque son horrorosas y tristes. Las siestas diurnas parecen involuntarias e intermitentes. A menudo nos cuesta conciliar el sue\u00f1o. Pero cuando lo tomamos, a veces nos despertamos inmersos en un p\u00e1nico mortal, con unos s\u00edntomas de hipocondr\u00eda que nos parecen reales pero que sabemos que no lo son; y entonces nos sentimos ego\u00edstamente est\u00fapidos por haberlos tenido. Nos tomamos la temperatura. Esperamos. Nos la volvemos a tomar. Y as\u00ed consecutivamente. Los sentimientos de indefensi\u00f3n y hast\u00edo desembocan en una rabia impotente ante lo que se est\u00e1 haciendo y, sobre todo, ante el que no se est\u00e1 haciendo, o se hace mal,<\/p>\n<p>La idea de morir s\u00f3lo con una enfermedad respiratoria es escalofriante. Saber que esto es lo que est\u00e1 pasando a miles de personas aqu\u00ed, ahora mismo, es insoportable. Se est\u00e1n perdiendo vidas y las condiciones laborales de mucha gente est\u00e1n siendo devastadas. Las met\u00e1foras de guerra parecen gastadas y vac\u00edas. Las estructuras sociales, las rutinas y las formas de vida que d\u00e1bamos por descontadas se diluyen. Las otras personas son posibles fuentes de contagio, y nosotros tambi\u00e9n. Vamos enmascarados y guardamos las distancias.<\/p>\n<p>Cada uno de nosotros va a la deriva en su propio barco fantasma. Y aqu\u00ed en la ciudad de Nueva York hay una quietud aterradora. Circulan memes c\u00f3micos. Sentimos una alegr\u00eda moment\u00e1nea, la compartimos con los amigos y, despu\u00e9s, volvemos a nuestro aislamiento, los dientes ligeramente apretados. Tras vivir varias semanas en esta nueva situaci\u00f3n, la fiebre comunicativa inicial y la novedad de las largas llamadas telef\u00f3nicas con amigos cercanos o lejanos ha convertido en algo m\u00e1s l\u00fagubre, m\u00e1s t\u00e9trico y mucho m\u00e1s serio. Sabemos que el viaje ser\u00e1 largo. Pero no sabemos qu\u00e9 consecuencias puede tener.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo podemos encarar la situaci\u00f3n?, o, \u00bfc\u00f3mo lo deber\u00edamos hacer?<\/p>\n<p>Los fil\u00f3sofos han mantenido un largo y torturado romance con el distanciamiento social, desde S\u00f3crates, confinado en una celda, y Ren\u00e9 Descartes, retirado de los horrores de la Guerra de los Treinta A\u00f1os (en la que particip\u00f3) en una habitaci\u00f3n con estufa de los Pa\u00edses Bajos para reflexionar sobre la certeza; muchos otros, como Boethius, Tom\u00e1s Moro y Antonio Gramsci, tambi\u00e9n forman parte de esta larga tradici\u00f3n de aislamiento y pensamiento.<\/p>\n<p>Pero, \u00bfqu\u00e9 pasa con la filosof\u00eda en s\u00ed? Hace mucho tiempo que se la desprecia por su inutilidad pr\u00e1ctica, porque en sus 3.000 a\u00f1os de historia no ha podido resolver los problemas m\u00e1s profundos de la humanidad. \u00bfC\u00f3mo nos puede ayudar, pues, a pasar este momento tan dif\u00edcil? \u00bfLa filosof\u00eda nos puede aportar alg\u00fan tipo de luz, incluso de consuelo, en esta nueva y desolada realidad, marcada por la angustia, el dolor y el espectro terror\u00edfico de la muerte?<\/p>\n<p>S\u00ed lo puede hacer, porque filosofar es aprender a morir. As\u00ed lo formula Michel de Montaigne, ensayista franc\u00e9s del siglo XVI, el inventor del g\u00e9nero del ensayo, que cita a Cicer\u00f3n, que a su vez est\u00e1 pensando en S\u00f3crates, condenado a muerte. Montaigne dice que cultiv\u00f3 el h\u00e1bito de tener la muerte no s\u00f3lo en la imaginaci\u00f3n, sino tambi\u00e9n, y constantemente, en la boca: en la comida y la bebida que tomaba. Para los que les ha dado por cocinar y quiz\u00e1 beben un poco demasiado en su aislamiento, esto puede parecer morboso. Pero no lo es en absoluto. Montaigne completa esta reflexi\u00f3n con una frase sorprendente: \u00abEl que ha aprendido a morir ha desaprendido a ser un esclavo\u00bb. Es una idea extraordinaria: la esclavitud consiste en estar sometido al miedo a la muerte. Lo que nos tiene esclavizados es el p\u00e1nico a nuestra desaparici\u00f3n.<\/p>\n<p>La libertad, por el contrario, consiste en aceptar nuestra mortalidad, la idea de que tenemos que morir. La libertad s\u00f3lo la sentimos de verdad cuando asumimos que nuestra vida est\u00e1 determinada por el acercamiento inevitable e ineludible de la muerte, d\u00eda tras d\u00eda, hora tras hora. Desde este punto de vista, una vida bien vivida, una vida filos\u00f3fica, es la que abarca el acercamiento de la muerte. La existencia es finita. La muerte es segura. No es ninguna noticia. Pero una vida filos\u00f3fica debe partir de una afirmaci\u00f3n sin rodeos de nuestra finitud. Como dijo T.S. Eliot sobre el dramaturgo jacobino John Webster, debemos ver el cr\u00e1neo que hay bajo la piel.<\/p>\n<p>Pero, aun as\u00ed, estamos asustados. Aun as\u00ed, estamos con el coraz\u00f3n en un pu\u00f1o. Podemos intentar pensar en ello en t\u00e9rminos de la distinci\u00f3n entre miedo y angustia. Ya sabemos desde Arist\u00f3teles como m\u00ednimo que el miedo es nuestra reacci\u00f3n a una amenaza real del mundo. Imag\u00ednense que tengo un miedo especial a los huesos. Si apareciera un hueso enorme en la puerta de mi apartamento, sentir\u00eda terror (y probablemente sorpresa). Y si de pronto el hueso volviera a salir a la calle, mi miedo se desvanecer\u00eda.<\/p>\n<p>En la angustia, por el contrario, no hay en juego ning\u00fan objeto concreto, ning\u00fan hueso. Se trata, en cambio, de un estado en el que se pierden de vista los hechos concretos del mundo. De repente, todo parece inquietante y extra\u00f1o. Es la sensaci\u00f3n de estar en el mundo como un todo, la conciencia de todo y de nada en concreto. Yo dir\u00eda que lo que muchos sentimos ahora mismo es esta angustia profunda.<\/p>\n<p>La peculiaridad de la pandemia es que el virus, a pesar de ser muy real, es invisible a simple vista y a la vez omnipresente. Covid-19 se ha infiltrado en la estructura de la realidad: la enfermedad est\u00e1 a la vez en todas partes y en ninguna parte, no lo conocemos con exactitud y, de momento, no hemos encontrado un remedio para curarla. Y la mayor\u00eda de nosotros tenemos la sensaci\u00f3n de que hace muchas semanas, probablemente meses, que nadamos en un mar de virus. Pero, tal vez, bajo el temblor del miedo, hay una angustia m\u00e1s profunda, la angustia de nuestra mortalidad, de sentirnos abocados a la muerte. Y eso es lo que podr\u00edamos intentar afrontar, como una condici\u00f3n de nuestra libertad.<\/p>\n<p>Es de vital importancia, creo, aceptar y afirmar la angustia, y no esconderla, rehuirla, evadirse ni intentar explicarla en relaci\u00f3n con alg\u00fan objeto o causa. Esta angustia no es s\u00f3lo un trastorno a tratar, y no digamos anestesiar con medicamentos. Hay que reconocerla, darle forma y convertirla en un veh\u00edculo de liberaci\u00f3n. No digo que sea f\u00e1cil. Pero podemos intentar transformar el estado de \u00e1nimo b\u00e1sico de una angustia abrumadora en algo que nos habilite y nos d\u00e9 coraje.<\/p>\n<p>La mayor\u00eda de nosotros, en general, nos sentimos reafirmados por una presunta normalidad que nos permite vivir en una eternidad de cart\u00f3n piedra. Nos imaginamos que la vida continuar\u00e1 y que la muerte es algo que pasa a los dem\u00e1s. La muerte se reduce a lo que Heidegger llama un estorbo social o una pura falta de tacto. En este caso, el consuelo de la filosof\u00eda consiste en alejarnos de los h\u00e1bitos cotidianos de negaci\u00f3n de la muerte y afrontar la angustia de la situaci\u00f3n con una valent\u00eda l\u00facida y un realismo sereno. Es cuesti\u00f3n de interpretar apasionadamente este hecho como base de una respuesta compartida, porque la finitud es relacional: no se trata s\u00f3lo de mi muerte, sino de la muerte de los dem\u00e1s, las personas que nos preocupan, cercanas y lejanas, amigos y desconocidos.<\/p>\n<p>Hace unas semanas me encontr\u00e9 hablando alegremente sobre la literatura que gira alrededor de una plaga: &#8216;El Decamer\u00f3n&#8217;, de Boccaccio, &#8216;Diario del a\u00f1o de la peste&#8217;, de Defoe, &#8216;La peste&#8217;, de Camus. Me pensaba que era inteligente hasta que me di cuenta que mucha otra gente dec\u00eda exactamente las mismas cosas. En verdad, el pensador que me ha atra\u00eddo m\u00e1s profundamente es el brillante matem\u00e1tico y te\u00f3logo franc\u00e9s del siglo XVII Blaise Pascal, en particular sus &#8216;Pensamientos&#8217;.<\/p>\n<p>Pascal escribe sobre la incapacidad de sentarse solos y tranquilos en una habitaci\u00f3n como fuente de todos los problemas de la humanidad; sobre la inconstancia, el aburrimiento y la angustia como rasgos definitorios de la condici\u00f3n humana; sobre el poder implacable de la rutina y el ruido insistente del orgullo humano. Pero lo que sobre todo me atrapa es la idea de Pascal seg\u00fan la cual el ser humano es un junco, \u00abel m\u00e1s d\u00e9bil de la naturaleza\u00bb, que un soplo o una gota de agua pueden tumbar.<\/p>\n<p>Los seres humanos somos desgraciados, nos recuerda Pascal. Somos criaturas d\u00e9biles, fr\u00e1giles, vulnerables y dependientes. Pero -y este es el vuelco crucial- nuestra desgracia es nuestra grandeza. El universo nos puede aplastar, un peque\u00f1o virus nos puede destruir. Pero el universo no sabe nada de esto, y al virus le da igual. Nosotros, por el contrario, sabemos que somos mortales. Y nuestra dignidad consiste en esta idea. \u00abEsforc\u00e9monos -dice Pascal- en pensar bien. Este es el principio de la moral\u00bb. Considero que este \u00e9nfasis en la fragilidad, la debilidad, la vulnerabilidad, la dependencia y la infelicidad humanas es lo contrario de la morbosidad y de cualquier pesimismo f\u00fatil. Es la clave de nuestra grandeza. Nuestra debilidad es nuestra fuerza.<\/p>\n<p>Copyright The New York Times<\/p>\n<p>Traducci\u00f3n al catalan: Marc Rubi\u00f3 Rodon<\/p>\n<p>De esta traducci\u00f3n al espa\u00f1ol: Nabarralde<\/p>\n<p>(4) https:\/\/www.nuvol.com\/llibres\/assaig\/simon-critchley-el-futbol-es-una-experiencia-religiosa-politeista-57237<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Simon Critchley: \u00abEl f\u00fatbol es una experiencia religiosa polite\u00edsta\u00bb<\/p>\n<p>Joan Burdeos<\/p>\n<p>Entrevista con Simon Critchely, fil\u00f3sofo y autor de &#8216;En qu\u00e9 pensamos Cuando pensamos en f\u00fatbol&#8217;<\/p>\n<p>Simon Critchley\u00a0 es un lector atento. Aparte del catedr\u00e1tico de la &#8216;New School for Social Research&#8217; de Nueva York, me encuentro con un fil\u00f3sofo que no s\u00f3lo lee \u00abThe Big Old Books\u00bb, sino que aplica el m\u00e9todo socr\u00e1tico a los problemas que realmente importan, como David Bowie o el f\u00fatbol. Critchley ha venido a Barcelona a presentar su \u00faltimo libro &#8216;En qu\u00e9 pensamos Cuando pensamos en f\u00fatbol&#8217; (Sexto Piso), un intento libre de encontrar una po\u00e9tica del f\u00fatbol a trav\u00e9s de la reflexi\u00f3n filos\u00f3fica. Su manera de entender la filosof\u00eda mezcla la iron\u00eda y la claridad anglosajonas con el gusto por la paradoja y la fenomenolog\u00eda del viejo continente. Nos encontramos en el bar del CCCB, que por la tarde acoger\u00e1 una conversaci\u00f3n entre \u00e9l y Jordi Punt\u00edy, enseguida, Ester Roig, la imprescindible fot\u00f3grafa de Nuvol, dirige la c\u00e1mara hacia la se\u00f1al orgulloso de lo que Critchley llama \u00abmi \u00fanico compromiso religioso\u00bb: un pin del Liverpool Football Club. Hablamos de f\u00fatbol, de filosof\u00eda, de religi\u00f3n y un poco de pol\u00edtica catalana.<\/p>\n<p>-\u00bfEn qu\u00e9 piensa cuando piensa en el Bar\u00e7a?<\/p>\n<p>-En la belleza. En la belleza del f\u00fatbol que juega el F.C. Barcelona, en la relaci\u00f3n con la ciudad, con el lugar, la significaci\u00f3n pol\u00edtica del equipo, en el que el equipo es propiedad de los socios. Me gusta mucho el Bar\u00e7a. Pero tambi\u00e9n me gusta verlo perder. Es un placer ver perder a cualquier equipo que se cree invencible. Recuerdo disfrutar del partido contra el Inter de Mil\u00e1n que entrenaba Mourinho, en las semifinales de la Champions League de 2010, el triunfo de la anti-f\u00fatbol sobre el f\u00fatbol. Tambi\u00e9n es verdad que en los \u00faltimos a\u00f1os se han ido volviendo m\u00e1s pragm\u00e1ticos, pero a\u00fan hay belleza. Esta temporada vi el partido contra el Tottenham y todav\u00eda pod\u00eda ver flashes del antiguo Barcelona. Messi es un genio extra\u00f1o, seguramente sea el mejor jugador de todos los tiempos.<\/p>\n<p>-El paradigma de genio de tu libro es Zidane. Pero Messi es un tipo de genio muy diferente.<\/p>\n<p>-Messi es un genio colaborativo. Esto se ve en la habilidad de fundir su talento con la entidad superior del equipo, en su invisibilidad. A veces lo que hace Lionel Messi es inmediatamente extraordinario, pero a menudo no lo es hasta que ves la repetici\u00f3n donde aprecias lo que realmente estaba haciendo: su comprensi\u00f3n del espacio, c\u00f3mo es capaz de ver cosas que otros no pueden ver. No se trata de un jugador exhibicionista, es lo contrario de Cristiano Ronaldo. Zidane es un animal diferente, un h\u00e9roe melanc\u00f3lico, un genio dram\u00e1tico y autodestructivo.<\/p>\n<p>-No parecen el tipo de genios que encontrar\u00edan necesaria una filosof\u00eda del f\u00fatbol.<\/p>\n<p>-Es que no es necesario de ninguna manera. Pero a m\u00ed me gusta el f\u00fatbol, \u200b\u200by lo que yo puedo hacer es intentar encontrarle sentido. Lo que intento hacer en el libro es buscar un vocabulario diferente para pensar en el f\u00fatbol. No es una filosof\u00eda del f\u00fatbol en el sentido de ofrecer una serie de axiomas a partir de las cuales podr\u00edas deducir verdades futbol\u00edsticas. Esta filosof\u00eda no me interesa. Lo que estoy haciendo es fenomenolog\u00eda que intenta acercarse a la experiencia del f\u00fatbol y encontrar otro lenguaje para reproducir esta experiencia. Esto es lo que llamo po\u00e9tica del f\u00fatbol. \u00bfEs necesaria? No. Pero creo que el discurso en torno al f\u00fatbol ha llegado a un punto en que un proyecto as\u00ed ya no es completamente absurdo. Cuando yo crec\u00eda, la conversaci\u00f3n en torno al f\u00fatbol era bastante est\u00fapida. Ahora se ha refinado y se ha profundizado mucho m\u00e1s. Ya no es tan inveros\u00edmil que alguien con un trasfondo filos\u00f3fico trate de encontrar sentido a la experiencia del f\u00fatbol.<\/p>\n<p>-La idea que m\u00e1s me ha fascinado del libro es la del socialismo. \u00bfC\u00f3mo encuentra el socialismo en la experiencia del f\u00fatbol?<\/p>\n<p>-[R\u00ede] Es que el socialismo en el f\u00fatbol lo encuentro como un deseo personal. Es mi floritura optimista, algo que yo a\u00f1ado. La verdad es que no hay nada inherentemente socialista en el f\u00fatbol. Pero, en cambio, s\u00ed hay algo esencialmente asociativo. Pienso en el f\u00fatbol como una forma de sociabilidad entre jugadores, en ning\u00fan caso una sociabilidad hablada, me refiero a una sociabilidad formal, la forma en que los jugadores de f\u00fatbol se convierten en una sola entidad coherente en el campo. Esta es la inteligencia de Messi, que no tiene nada que ver con lo que \u00e9l piense a escala conceptual, sino en la coherencia que produce cuando juega. Esta es una cara de la sociabilidad y la otra es la que hay entre jugadores y fans. El f\u00fatbol es colaboraci\u00f3n, asociaci\u00f3n y sociabilidad, y a m\u00ed me gusta a\u00f1adir por encima de todo esto la idea de socialismo.<\/p>\n<p>-Pero entonces piensa en el dinero sucio.<\/p>\n<p>-\u00bfC\u00f3mo puedo decir que el f\u00fatbol va de socialismo cuando el f\u00fatbol va de dinero? El f\u00fatbol es una expresi\u00f3n perfecta del capitalismo. No soy est\u00fapido y por eso hablo de socialismo expresamente, como una provocaci\u00f3n. Lo que tenemos en el f\u00fatbol es una contradicci\u00f3n: el socialismo de su forma, y \u200b\u200bla naturaleza capitalista de su contenido. Esto quiere decir que el f\u00fatbol es una experiencia profundamente contradictoria con la no nos podemos sentir bien y ya est\u00e1. Podemos sentirnos bien de una parte del f\u00fatbol pero no de su totalidad. No se puede celebrar el f\u00fatbol sin criticarlo a la vez.<\/p>\n<p>-A menudo se ha dicho que el f\u00fatbol anestesia esta capacidad cr\u00edtica, que es el opio del pueblo.<\/p>\n<p>-Creo que el opio es una droga excelente y la recomiendo. \u00bfPor qu\u00e9 el pueblo no deber\u00eda poder tener su opio? \u00bfDesde qu\u00e9 perspectiva de superioridad marxista rebosante de racionalidad ilustrada se habla del opio para el pueblo? Esto es &#8216;bullshit&#8217; (\u00abmierda\u00bb). Dejadnos so\u00f1ar. El gran f\u00fatbol puede ser como un estado de \u00e9xtasis, muy parecido a un opi\u00e1ceo. Por eso los fans muchas veces ven los partidos un poco bebidos. Esto ocurre y est\u00e1 bien. La gente que quiere quitar el f\u00fatbol al pueblo porque el f\u00fatbol es como el opio no ha entendido nada de nada: hay algo en la experiencia del opio que es profundamente importante. Es importante dejar a la gente so\u00f1ar, darles un descanso. La gente no es est\u00fapida, la gente sabe lo que est\u00e1 pasando, la gente no necesita profesores marxistas para explicarles la verdad porque entienden la verdad perfectamente. S\u00f3lo queremos disfrutar de un buen partido, \u00bfy por qu\u00e9 no deber\u00edamos hacerlo?<\/p>\n<p>-Tambi\u00e9n se suele criticar el f\u00fatbol compar\u00e1ndolo con cierta irracionalidad religiosa. T\u00fa eres un fil\u00f3sofo ateo que ha escrito ampliamente sobre la importancia de la religi\u00f3n, y en el libro dices que tu \u00fanico compromiso religioso es con el Liverpool.<\/p>\n<p>-Desde los primeros indicios que tenemos del &#8216;homo sapiens&#8217; tambi\u00e9n tenemos indicios de religi\u00f3n. Somos el tipo de seres que necesitan expresiones simb\u00f3licas y rituales, y para enlazar todo esto necesitamos una idea de realidad alternativa, sea la que sea. La religi\u00f3n es la manera a trav\u00e9s de la cual la sociedad se estructura, o sea que, para entender la sociedad, tienes que entender la religi\u00f3n. Despu\u00e9s, la religi\u00f3n se expresa de muchas formas y nosotros ahora la estamos pensando a trav\u00e9s del f\u00fatbol. \u00bfPodemos entender qu\u00e9 significa ser un fan en t\u00e9rminos religiosos? Creo que no tenemos m\u00e1s remedio que hacerlo as\u00ed. El f\u00fatbol es una experiencia religiosa con su estado de \u00e9xtasis, con sus chamanes que son los entrenadores, sus h\u00e9roes que son los jugadores, los mitos e historias que tenemos sobre cada club, los dioses del club, los grandes entrenadores y jugadores del pasado, un lugar sagrado que son los estadios, etc. Todo ello son elementos de la estructura religiosa que acaban con la idea de que el propio equipo es especial, que tiene unas virtudes propias. La forma a trav\u00e9s de la cual pienso el f\u00fatbol es como una especie de polite\u00edsmo. El f\u00fatbol permite un compromiso profundo y apasionado con los dioses de tu sitio y de tu tiempo y, al mismo tiempo, aceptar que hay otros dioses en otros lugares, y que la gente de aquellos lugares creer\u00e1 en sus dioses de una manera tan apasionada como t\u00fa crees en los tuyos y que estas realidades pueden coexistir, que no hay una sola verdad, un solo dios. El f\u00fatbol permite una experiencia religiosa polite\u00edsta.<\/p>\n<p>-Tus dioses son los del Liverpool. Yo, como barcelonista joven, siempre pienso que es muy f\u00e1cil querer un club que no para de ganar. \u00bfC\u00f3mo vives t\u00fa el relativo declive de tu equipo?<\/p>\n<p>-Ganar es importante. Much\u00edsimo. Pero ganar es f\u00e1cil. Lo m\u00e1s importante como fan es lo que pasa cuando pierdes y lo que aceptas de la derrota. Lo que te puede ense\u00f1ar el f\u00fatbol son las virtudes de la derrota. La derrota m\u00e1s reciente para m\u00ed es la final de la Champions contra el Madrid. En un an\u00e1lisis objetivo nos derrot\u00f3 un equipo mejor: m\u00e1s listo, m\u00e1s veterano, mejor estructurado. Seguramente tambi\u00e9n m\u00e1s c\u00ednico. Pero ganaron y se lo merec\u00edan, y como consecuencia de aquella derrota no dejas de ser un fan, sino que te afirmas a trav\u00e9s de la derrota. El f\u00fatbol es lo opuesto a la autoayuda de mierda que se le ense\u00f1a a la gente joven: \u00abpuedes vivir tu sue\u00f1o\u00bb, \u00absi realmente crees en lo que est\u00e1 haciendo, tendr\u00e1s \u00e9xito\u00bb, \u00absi sigues intent\u00e1ndolo y trabajando, acabar\u00e1 pasando\u00bb&#8230; \u00a1No! La vida no funciona as\u00ed, y el f\u00fatbol es la prueba. Puedes hacer todo lo necesario para ser lo mejor que puedas ser y terminar perdiendo de todos modos. El Liverpool no ha ganado la liga desde hace 20 a\u00f1os. Haber sido un gran equipo y ahora ser un equipo no tan grande es dif\u00edcil, pero es una lecci\u00f3n importante. Fuimos el mejor equipo del mundo en un momento durante los 70 y en otro durante los 80, y ahora las cosas han cambiado.<\/p>\n<p>-\u00bfHasta donde se extiende esta nostalgia? Creo que muchos amantes del f\u00fatbol sentimos que el f\u00fatbol en general est\u00e1 decayendo.<\/p>\n<p>-La nostalgia es muy importante, la nostalgia no es algo del pasado. Negar la nostalgia tambi\u00e9n es asumir una arrogancia intelectual. La nostalgia es una manera de ligarte a ti mismo con sue\u00f1os del pasado que pueden ser reales, poderosos y tener la capacidad de moverte en el presente, de ayudarte a superar circunstancias dif\u00edciles y unir a la gente. El f\u00fatbol siempre ha sido nost\u00e1lgico. \u00bfEst\u00e1 cambiando el f\u00fatbol ahora mismo como si lo mejor ya hubiera pasado? No lo s\u00e9. El f\u00fatbol internacional se ha vuelto mucho m\u00e1s irrelevante para m\u00ed, eso s\u00ed. Las copas del mundo me importaban mucho m\u00e1s antes que ahora, en buena parte, si no totalmente, por la corrupci\u00f3n de la FIFA. La FIFA es un organismo completamente corrupto que se debe borrar y sustituir, que pr\u00e1cticamente ha destruido el f\u00fatbol internacional. Dentro de 4 a\u00f1os la copa del mundo en Qatar tendr\u00e1 lugar, eso es una experiencia nauseabunda.<\/p>\n<p>-Explique su estilo de filosofar: \u00bfc\u00f3mo llega a catedr\u00e1tico de una universidad americana alguien que siempre est\u00e1 hablando de fil\u00f3sofos franceses oscuros, de po\u00e9tica, de paradojas, de David Bowie&#8230;?<\/p>\n<p>-Yo siempre he pensado que la filosof\u00eda deber\u00eda ser parte de la vida cultural. La filosof\u00eda como una profesi\u00f3n tal vez es necesaria, y no estoy seguro, pero la filosof\u00eda profesional en ning\u00fan caso es suficiente para hacer todo el trabajo filos\u00f3fica que es necesario. La filosof\u00eda debe ser parte de c\u00f3mo una cultura se ve a s\u00ed misma. Esto significa que hay que utilizar todas las condiciones al alcance para activar la reflexi\u00f3n. Si te encuentras en una cultura en la que el f\u00fatbol es importante, quiz\u00e1s el f\u00fatbol es una manera de introducir m\u00e1s filosof\u00eda a la vida de la gente. Y el f\u00fatbol es importante en nuestra cultura. Yo he hecho muchas elecciones irracionales, y ahora pienso en el libro que hice sobre David Bowie: antes de su muerte, todo el mundo me dec\u00eda que estaba loco. Pero una vez muri\u00f3, de repente todo el mundo era un fan de Bowie y todos quer\u00edan algo que demostrara cu\u00e1n interesante y filos\u00f3ficamente complejo era. Lo que tienes que hacer es confiar en tus pasiones y al mismo tiempo conectarlas a la vida cultural. El trabajo que he hecho con &#8216;The Stone&#8217; [la columna filos\u00f3fica en el New York Times que dirige Critchley donde colaboran los fil\u00f3sofos m\u00e1s reconocidos del mundo] consigue que la filosof\u00eda est\u00e9 presente en el New York Times, tener un lugar donde se haga filosof\u00eda y la gente pueda leerla. Y ha tenido bastante \u00e9xito.<\/p>\n<p>-Este \u00e9xito de la filosof\u00eda popular contrasta con la crisis de las humanidades de la que habla todo el mundo.<\/p>\n<p>-Las humanidades deben dejar de quejarse y ponerse a trabajar, tienen que demostrar que son importantes. La gente est\u00e1 muy interesada en lo que las humanidades les pueden ofrecer, pero se comunicar\u00e1 en una manera que sea comprensible, sea por el medio que sea. Lo que odio es la gente sentada en universidades defendiendo las humanidades y quej\u00e1ndose del fin de la civilizaci\u00f3n. La mentalidad de la torre de marfil es in\u00fatil. Yo intento explicar lo que me interesa a diferentes p\u00fablicos sin comprometerlo intelectualmente. Las personas quieren estar involucradas pero en una manera que lo entiendan, y eso quiere decir escribir de una manera clara, directa, sin tener que recurrir a la jerga y la oscuridad.<\/p>\n<p>-La New School es una f\u00e1brica de pol\u00edticos espa\u00f1oles y catalanes: por ella pas\u00f3 Pasqual Maragall, y usted ha tenido como alumnos a Pablo Bustinduy, diputado de Podemos, y a Jordi Graupera, fil\u00f3sofo y aspirante a la alcald\u00eda de Barcelona.<\/p>\n<p>-A mi me gusta ense\u00f1ar a estudiantes catalanes y espa\u00f1oles porque les gusta el f\u00fatbol y as\u00ed puedo hablar del mismo. La &#8216;New School for Social Research&#8217; tiene poco dinero y lo \u00fanico que tiene es una identidad y una tradici\u00f3n, un sentido de qui\u00e9n es y lo que ha significado hist\u00f3ricamente y significa ahora. Siempre hemos tenido una relaci\u00f3n estrecha con la vida p\u00fablica, nada cerrada con la academia. Nuestra figura clave fue Hannah Arendt, que representa el est\u00e1ndar al que queremos llegar. Alguien que est\u00e1 produciendo contenido intelectual, ense\u00f1ando de manera tradicional, pero al mismo tiempo hace periodismo, sabe escribir y puede encontrar una audiencia. Los estudiantes que vienen tal vez ya llevan esta mentalidad con ellos, reconocen una afinidad con ello, y lo que hacemos nosotros es potenciarla.<\/p>\n<p>-\u00bfHa hablado con Bustinduy o Graupera de la situaci\u00f3n pol\u00edtica en Catalu\u00f1a?<\/p>\n<p>-Es una situaci\u00f3n incre\u00edblemente confusa. No tengo un punto de vista inteligente de lo que est\u00e1 pasando. La Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica, para utilizar el t\u00e9rmino m\u00e1s neutral, se encuentra en una situaci\u00f3n tr\u00e1gica. Es una tragedia definida por la historia de muchos siglos, pero particularmente lo que ocurri\u00f3 en los a\u00f1os 30 y lo que vino despu\u00e9s. Me parece que, si Catalu\u00f1a quiere ser independiente, deber\u00eda serlo. No veo ning\u00fan problema en eso. Si el argumento en contra es la Constituci\u00f3n del Estado espa\u00f1ol, lo que tenemos que hacer es hacer preguntas sobre la naturaleza de esta constituci\u00f3n y lo que quiere decir la legalidad. Pero me parece que la opini\u00f3n dentro de Catalu\u00f1a est\u00e1 muy divid\u00eda, y yo no tengo ni idea de lo que desea. Dios sabe qu\u00e9 pasar\u00e1. A menudo me he preguntado: por qu\u00e9 existe la Uni\u00f3n Europea? Se supon\u00eda que la UE exist\u00eda porque el Estado-naci\u00f3n ya no es el factor determinante en la vida pol\u00edtica, que con el auge de la comunidad europea habr\u00eda un declive del Estado-naci\u00f3n&#8230; pero esto nunca ha pasado. Parad\u00f3jicamente, nos encontramos en una situaci\u00f3n en que el Estado-naci\u00f3n ha vuelto con una violencia feroz, incluso en lugares como Suecia, Holanda, Dinamarca -o el Reino Unido, por supuesto-. Hace 20 a\u00f1os mi esperanza ingenua era una visi\u00f3n federalista europea sin estados-naci\u00f3n, una Europa federada con regiones, ciudades y una estructura legal laxa pero vinculante sobre pol\u00edtica comercial, inmigraci\u00f3n, y cosas por el estilo. Pero eso no es lo que ha pasado. \u00bfPodemos pensar en una salida de esta situaci\u00f3n? \u00bfPueden pensar ustedes en una salida a su problema nacional? No tengo ni idea, pero les deseo mucha suerte.<\/p>\n<p>-Este tipo de polite\u00edsmo de los estados-naci\u00f3n liga con la reivindicaci\u00f3n de la irracionalidad que siempre ha hecho como fil\u00f3sofo y que reaparece en el caso del f\u00fatbol.<\/p>\n<p>-El f\u00fatbol nos puede dar un modelo de la forma en que la raz\u00f3n y la pasi\u00f3n pueden coexistir. En el f\u00fatbol estamos comprometidos fuertemente con un equipo y estamos ligados a trav\u00e9s de ideas de identidad, sentimientos de pertenencia, mitos, etc., y, al mismo tiempo, seguimos utilizando la raz\u00f3n. Si las dos cosas pudieran coexistir en la pol\u00edtica de la misma manera que lo hacen en el f\u00fatbol, \u200b\u200btodo ser\u00eda mucho mejor. Creo que la raz\u00f3n es esencial, pero esencialmente limitada.<\/p>\n<p>NUVOL<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Simon Critchley cree que el virus nos recuerda las implicaciones pol\u00edticas de nuestra debilidad Simon Critchley empez\u00f3 siendo poeta y fan del Liverpool FC y acab\u00f3 ejerciendo de catedr\u00e1tico de filosof\u00eda en la New York University y editor de la leid\u00edsima columna de divulgaci\u00f3n filos\u00f3fica del The New York Times (1) sin perder ni el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":46998,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[82],"tags":[],"class_list":["post-46997","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-munduanbarna"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.6 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>La fuerza de sentirnos d\u00e9biles contra el virus - 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