{"id":46451,"date":"2020-04-21T08:29:02","date_gmt":"2020-04-21T07:29:02","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/?p=46451"},"modified":"2020-04-21T08:29:02","modified_gmt":"2020-04-21T07:29:02","slug":"los-bandidos-de-las-bardenas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/los-bandidos-de-las-bardenas\/","title":{"rendered":"\u201cLos bandidos de las Bardenas\u201d"},"content":{"rendered":"<p>A mediados del siglo XV y siguientes nuestro territorio bardenero, ese Parque Natural y Reserva de la Biosfera, llamado Bardenas, fue escenario de emboscadas, pillajes, robos, aventuras, cr\u00edmenes, secuestros, historias de amor y de odio, de guerra y de Paz.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-46452\" src=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/LOSBANDIDOSBARDENAS.jpg\" alt=\"\" width=\"536\" height=\"452\" srcset=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/LOSBANDIDOSBARDENAS.jpg 536w, https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/LOSBANDIDOSBARDENAS-300x253.jpg 300w, https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/LOSBANDIDOSBARDENAS-498x420.jpg 498w\" sizes=\"auto, (max-width: 536px) 100vw, 536px\" \/><\/p>\n<p>Sancho Errota, natural de Cascante, \u201cSanchicorota\u201d, se convertir\u00e1 en el jefe de una banda temida y temible en muchas leguas alrededor de Tudela. Despu\u00e9s de tener que huir de su pueblo natal por haber dado muerte a un vecino, se refugiar\u00e1 en la Bardena, montar\u00e1 un peque\u00f1o fort\u00edn e ir\u00e1 reclutando seguidores a su causa. Una veces robar\u00e1 a los ricos, otras dar\u00e1 dinero a los pobres, y otras pelear\u00e1 contra todos, ya sean agramonteses o beamonteses. La pol\u00edtica de subsistencia d\u00eda a d\u00eda de un bandido al que se le ha puesto precio y est\u00e1 en busca y captura.<br \/>\nPara intentar atraparlo, se crear\u00e1, impulsada por los nobles, ricos e hijosdalgos de la Ciudad de Tudela, Villas y comarcas de Reinos vecinos, la \u201cHermandad de la Estaca\u201d, que pondr\u00e1 todos los medios posibles para acabar con la banda de Sanchicorota.<br \/>\nA Sanchicorota se unir\u00e1n \u201cMoneos\u201d de Tudela y ser\u00e1 uno de sus lugartenientes, la banda de Gaspar de Malla y Bustamante, en su mayor\u00eda de raza gitana, bandidos de Novillas, Fusti\u00f1ana, Azagra, Mallen, Borja y un franc\u00e9s apodado \u201cEl Malo\u201d. Tambi\u00e9n estar\u00e1n junto a ellos Jos\u00e9 Fern\u00e1ndez de Allo \u201cEl trapo\u201d, Miguel Jim\u00e9nez \u201cEl entendido\u201d, \u201cEl Gordillo\u201d, \u201dMala cara\u201d, los hermanos Virto, Diego y Jos\u00e9 de Ayala, Juan Garrido \u201cEl fraile\u201d, Jos\u00e9 Olloqui \u201cChup\u00f3n\u201d , \u201cHeredia\u201d y el estudiante de cirug\u00eda Pascual Mortajo, natural de Corella, que har\u00e1 labores de m\u00e9dico y segundo lugarteniente de la banda.<br \/>\nEn el mes de septiembre, Moneos hab\u00eda recibido informaci\u00f3n de sus amigos de que el Marqu\u00e9s de Gallur llegar\u00eda a Tudela a recoger una considerable cantidad de dinero y que vendr\u00eda con un sequito peque\u00f1o y su amante Mar\u00eda del Pinar. Sanchicorota prepar\u00f3 un plan y se lo expuso al resto de la banda. Nadie puso objeciones.<br \/>\nSe fueron hasta el Corral de Zapata y se dispersaron en grupos hasta que, seg\u00fan la informaci\u00f3n que ten\u00edan, apareciera el s\u00e9quito del Marqu\u00e9s de Gallur. Al cabo de una hora de espera, divisaron doce jinetes y dos mulas de carga. Cuando estaban llegando a la altura planeada, Sanchicorota sali\u00f3 con su caballo enarbolando el trabuco y su capa negra al aire, el Marqu\u00e9s grit\u00f3 -al galope-, pero fue in\u00fatil, enseguida estaban rodeados y el Marqu\u00e9s se dio cuenta que era una tonter\u00eda oponer resistencia. Intentar\u00eda un arreglo o un trato para que les dejaran continuar.<br \/>\nSanchicorota se puso delante del Marques y le dijo: \u2013Vas hacer todo lo que yo te diga si quieres seguir vivo-. Todo el s\u00e9quito fue desarmado, les quitaron ropa, les ataron las manos y los pies y los subieron atados a los lomos de los caballos, con la cabeza a un lado y los pies por el otro, solo quedaron sin atar el Marqu\u00e9s y su amante.<br \/>\nMoneos se acerc\u00f3 a Mar\u00eda del Pinar y con su galanter\u00eda natural le dijo: \u201cSe\u00f1ora, hoy le toca hacerme compa\u00f1\u00eda, le he buscado alojamiento junto a mi ventana particular para que presencie usted estos \u00e1ridos paisajes y yo su humilde servidor estar\u00e9 a su servicio para todos los menesteres que precise\u201d.<br \/>\nEl Marqu\u00e9s a la orden se puso en marcha y su s\u00e9quito ahora se hab\u00eda reforzado, llevaba a sus espaldas a treinta de los bandidos m\u00e1s buscados por la comarca, incluido el mism\u00edsimo Sanchicorota, algunos con botas nuevas, otros con calzas relucientes y hasta sombreros de pluma como Miguel Jim\u00e9nez \u201cEl entendido\u201d.<br \/>\nMoneos se llev\u00f3 a Mar\u00eda del Pinar y al s\u00e9quito del Marques hasta el Corral de Zapata, con la mitad de los hombres de la banda, la doncella dentro del Caset\u00f3n y los soldados del Marqu\u00e9s, en el Corral sentados y apoyados en la pared. All\u00ed esperar\u00edan todos hasta que sus compa\u00f1eros trajeran de vuelta al Marqu\u00e9s.<br \/>\nSanchicorota, el Marqu\u00e9s y el s\u00e9quito de bandoleros llegaron al Puente Mayor de Tudela y al final del Puente, cuando atravesaron los cinco molinos harineros y los tres torreones, se encontraron con la guardia del Torre\u00f3n Monreal que era una de las siete puertas de entrada a la Ciudad. All\u00ed la guardia pidi\u00f3 al Marques sus credenciales y el s\u00e9quito al completo se adentr\u00f3 en la Ciudad y empezaron a subir la cuesta hacia el Castillo. Llegados al Castillo, se metieron por el Barrio Jud\u00edo y el Marqu\u00e9s pregunt\u00f3 por la casa del Rabino Sem Jud\u00e1. Llegaron a la casa y entraron a la misma el Marqu\u00e9s, Sanchicorota y Pascual Mortajo, el estudiante, y sentados en el patio de la casa Sem Jud\u00e1, uno de los prestamistas m\u00e1s importantes de Tudela, sac\u00f3 la escritura del pr\u00e9stamo. Pascual Mortajo hizo las labores de Albacea y en la misma se dispon\u00edan tres mil florines aragoneses con las correspondientes clausulas sobre intereses y avales.<br \/>\nSem Jud\u00e1, firmados los documentos con los sellos establecidos y las firmas de los comparecientes, entreg\u00f3 el dinero al Marqu\u00e9s y en ese preciso momento, Sanchicorota alargo su mano y dijo: -Yo lo guardo, Marqu\u00e9s-. Y salieron de la Ciudad al galope. Todo hubiera ido perfecto, de no haber sido porque mientras en la casa del jud\u00edo Sem Jud\u00e1 se realizaban las gestiones del pr\u00e9stamo, dos de los hombres de Gaspar de Malla, Heredia y \u201cEl Gordillo\u201d, se hab\u00edan llevado dos cestas de \u201canguilas del Ebro\u201d de uno de los puestos del mercado jud\u00edo y esto hab\u00eda levantado sospechas en la Guardia Real.<br \/>\nNada m\u00e1s salir del Puente sali\u00f3 tras ellos un destacamento de treinta soldados, con perros, y capitaneados por Don Maule\u00f3n de Cascante. Sanchicorota y los suyos no eran conscientes que tras el olor de las anguilas los perros no perd\u00edan el rastro. Mientras tanto, Mar\u00eda del Pinar y Moneos se hab\u00edan dado a la lujuria y, para no perder el tiempo, sus cuerpos yac\u00edan entre las pacas de paja del Caset\u00f3n.<br \/>\nSanchicorota mand\u00f3 girar hacia Arguedas y a la entrada del Poblado, entr\u00f3 en la casa de uno de los capataces de braceros, Juan de Carramurillo, le entrego la mitad de los florines y le dijo: \u2013compra comida y reparte esto entre tus hombres, ya s\u00e9 qu\u00e9 por culpa de la sequ\u00eda tienes a cien hombres sin trabajo y a sus familias pasando hambre-. Juan le dio un abrazo y se despidieron.<br \/>\nPero, a la salida de Arguedas, los hombres de Maule\u00f3n estaban agazapados esper\u00e1ndoles y, en la emboscada, cuatro hombres de Gaspar de Malla ser\u00e1n heridos y el propio Gaspar hecho prisionero. El Marqu\u00e9s huy\u00f3 y Sanchicorota con el resto de hombres se dirigir\u00e1n al refugio del Rall\u00f3n. Para no dejar abandonados al resto de hombres del Corral de Zapata, Sanchicorota env\u00eda a Jos\u00e9 Olloqui \u201cChup\u00f3n\u201d y a Juan Garrido \u201cEl fraile\u201d con la orden de dejar libre al s\u00e9quito de soldados del Marqu\u00e9s, pero sin caballos, y de llevar a Mar\u00eda del Pinar como reh\u00e9n al fort\u00edn del Rall\u00f3n.<br \/>\nEl grupo de Sanchicorota, antes de comenzar a subir hacia el refugio, parar\u00e1 en una encrucijada y esperan a que lleguen sus perseguidores. Primero llegaron los perros, y seg\u00fan aparec\u00edan, Jos\u00e9 Fern\u00e1ndez de Allo \u201cEl trapo\u201d y los hermanos Ayala los iban cazando con redes y los iban \u201cesnucando\u201d. Los soldados pasaron seguidos y para cuando se dieron cuenta una gran red los envolvi\u00f3 a todos y all\u00ed fueron muriendo a trabucazos, a cuchilladas y a mandobles de espadas que atravesaban cabezas y corazones.<br \/>\nSanchicorota descubri\u00f3 las cestas de anguilas y all\u00ed mismo ejecut\u00f3 sentencia y los dos hombres de Gaspar, Heredia y El Gordillo, fueron ejecutados por desobedecer sus \u00f3rdenes. All\u00ed mismo partieron de vuelta a Tudela para intentar liberar a Gaspar de Malla y, a la altura del Puente Mayor, la Hermandad de la Estaca con veinte caballeros y cincuenta soldados se enfrent\u00f3 a ellos. En el combate Sanchicorota fue hecho prisionero y dos d\u00edas m\u00e1s tarde fue ejecutado en la horca en el cadalso de Tudela. Su cad\u00e1ver permaneci\u00f3 un mes expuesto p\u00fablicamente.<br \/>\nPascual Mortajo, \u201cel estudiante\u201d, consigui\u00f3 escapar con cinco hombres y cuando llego al Rall\u00f3n, encontr\u00f3 a Moneos y a Mar\u00eda del Pinar. El resto de hombres de la banda hab\u00edan sido hechos prisioneros o asesinados por los hombres de la Hermandad de la Estaca avisados por el Marqu\u00e9s. Moneos carg\u00f3 con Mar\u00eda y la subi\u00f3 a uno de los caballos y con el resto de lo que quedaba de la banda escaparon hacia los Valles de Roncal y Salazar a pasar el invierno, nunca m\u00e1s se supo de ellos. La pista de las anguilas acab\u00f3 con la banda m\u00e1s famosa de bandidos y bandoleros jam\u00e1s conocida por estas tierras bardeneras.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A mediados del siglo XV y siguientes nuestro territorio bardenero, ese Parque Natural y Reserva de la Biosfera, llamado Bardenas, fue escenario de emboscadas, pillajes, robos, aventuras, cr\u00edmenes, secuestros, historias de amor y de odio, de guerra y de Paz. 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