{"id":46393,"date":"2020-04-14T19:36:44","date_gmt":"2020-04-14T18:36:44","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/?p=46393"},"modified":"2020-04-14T19:36:44","modified_gmt":"2020-04-14T18:36:44","slug":"coronavirus-y-sociedad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/coronavirus-y-sociedad\/","title":{"rendered":"Coronavirus y sociedad"},"content":{"rendered":"<p>La pandemia del coronavirus ha supuesto un ataque frontal a la sociedad en sus vertientes m\u00e9dica y econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li>En la vertiente m\u00e9dica desconocemos el origen de la epidemia, su desarrollo, su naturaleza, su inmunidad, su vacuna y su recidibilidad.<\/li>\n<li>En la econ\u00f3mica, siguiendo el circo medi\u00e1tico que tanto gusta de equiparar la situaci\u00f3n a una guerra, es como si hubiera estallado una bomba de neutrones que aniquila la vida humana respetando las instalaciones y los bienes materiales.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la vertiente M\u00e9dica, se ha tratado de minimizar el Sistema P\u00fablico de Sanidad en defensa de un \u201csistema capitalista sostenible\u201d. Los acontecimientos vividos muestran que la Sanidad debe quedar fuera de las leyes de mercado, y sus gastos de mantenimiento soportados por la sociedad. Actualmente para verg\u00fcenza de los que promovieron y defendieron los recortes en la sanidad p\u00fablica, no son las empresas privadas las que nos podr\u00e1n salvar, sino el Estado con sus pol\u00edticas sanitarias generales y sus medios.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Desgraciadamente, otros pa\u00edses han hecho tambi\u00e9n del sistema de salud una mercanc\u00eda en manos del capital privado. Un ejemplo clamoroso es Estados Unidos donde Trump destruy\u00f3 el sistema de salud dejado por Obama y ahora se ven las consecuencias.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se nos presenta la oportunidad de desmontar paulatinamente la globalizaci\u00f3n neoliberal de la sanidad, sin renunciar a su sostenibilidad dentro de un pensamiento solidario, revirtiendo las privatizaciones haciendo p\u00fablicos los servicios necesarios.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la vertiente Econ\u00f3mica reina la desorientaci\u00f3n en las previsiones econ\u00f3micas y en las medidas a adoptar para afrontar las consecuencias producidas por la crisis del coronavirus en la econom\u00eda global. El caos y el p\u00e1nico se han apoderado de la econom\u00eda y las medidas se abordan desde perspectivas muy diferentes y sin coordinaci\u00f3n. Este barullo proviene de no querer considerar la pandemia como un ataque integral a la Sociedad de Consumo, en la que se ha convertido nuestra sociedad humana desde el siglo XX, y que posiblemente perdurar\u00e1 a la crisis del coronavirus. El problema no est\u00e1 en las medidas a adoptar sino en aceptar la naturaleza del problema.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Dec\u00eda Albert Einstein: \u201cLocura es hacer lo mismo una y otra vez, esperando obtener resultados diferentes\u201d. Las medidas econ\u00f3micas que hoy d\u00eda hablan de adoptar, son: bajadas de tipos de Inter\u00e9s, incremento de gasto p\u00fablico, ajustes fiscales, bloqueo de hipotecas, subvenciones a empresas y rebajas fiscales. Observando dichas medidas, parece que no difieren mucho de las aplicadas para mantener a flote la econom\u00eda desde la crisis financiera que arrancaba en 2008.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los tipos de inter\u00e9s est\u00e1n ya en m\u00ednimos hist\u00f3ricos, los impuestos se han reducido en muchos pa\u00edses durante los \u00faltimos a\u00f1os, los bancos centrales llevan una d\u00e9cada haciendo funcionar las m\u00e1quinas de billetes a todo trapo y, pese a todo, la econom\u00eda no parece reflotar. Por lo que la pregunta es, \u00bfqu\u00e9 queda por hacer?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Las pol\u00edticas monetarias est\u00e1n ya agotadas, est\u00e1n pidiendo una activaci\u00f3n de la pol\u00edtica fiscal. Las medidas fiscales, rebajas de impuestos o su exenci\u00f3n a los trabajadores en paro distan mucho de ser una soluci\u00f3n, sino m\u00e1s bien, parches que no pueden calmar la tormenta. La pandemia ha afectado tambi\u00e9n al coraz\u00f3n del sistema, el mercado de valores. El desplome ha sido internacional.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Un an\u00e1lisis economicista dir\u00e1 que estamos ante una crisis de demanda por la reducci\u00f3n de la misma, debido al confinamiento domiciliario de los consumidores, pero al mismo tiempo, dir\u00e1 que se trata de una crisis de oferta por su reducci\u00f3n, debido al cierre de instalaciones productivas. Por primera vez se dan las dos circunstancias contradictorias al mismo tiempo y nos preguntamos cu\u00e1l ser\u00e1 el futuro, habida cuenta de las nuevas tecnolog\u00edas, nuevos materiales, rob\u00f3tica, etc.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pasado el confinamiento domiciliario de la poblaci\u00f3n, veremos la profundidad de la crisis econ\u00f3mica, las medidas a adoptar para la recuperaci\u00f3n y si \u00e9sta ser\u00e1 en V, en U o en L. Si es en V ser\u00e1 r\u00e1pida, si en U m\u00e1s lenta y si en L no hay recuperaci\u00f3n. De cualquier manera los medios de comunicaci\u00f3n nos transmiten el temor permanente de la poblaci\u00f3n por la falta de empleo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La pandemia actual del coronavirus representa una oportunidad \u00fanica para repensar nuestro modo de vida, la forma de producci\u00f3n, consumo y nuestra relaci\u00f3n con la naturaleza. Ha llegado la hora de volver a cuestionar las \u201cvirtudes\u201d del sistema capitalista: la acumulaci\u00f3n ilimitada, la competici\u00f3n, el individualismo, el consumismo, el despilfarro, la indiferencia frente a la miseria de millones de personas, la reducci\u00f3n del Estado y la avaricia ilimitada. Esta es la cuesti\u00f3n importante no las previsiones y medidas concretas a adoptar dentro del mismo sistema ca\u00f3tico.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los cambios si ocurren, necesitar\u00e1n un cierto tiempo para su implementaci\u00f3n y surgir\u00e1n dificultades, pero tengamos presente que andamos al borde del precipicio y podemos caer en \u00e9l. Desgraciadamente la historia nos ense\u00f1a que <strong>jam\u00e1s los cambios sociales se han hecho por consenso sino por la imposici\u00f3n de los hechos. <\/strong><\/p>\n<p>Esta pandemia no puede combatirse solo con medios econ\u00f3micos y sanitarios, siempre indispensables. Exige un cambio de relaci\u00f3n con la Naturaleza y la Tierra. Que nadie piense que es la \u00faltima pandemia porque al paso que vamos, si se nos presenta otra por razones clim\u00e1ticas, veremos de donde se sacan las \u201cmascarillas\u201d que nos protejan. Esta crisis puede ser una broma comparada con la que nos puede venir por el cambio clim\u00e1tico.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La especulaci\u00f3n es el motor del sistema individualista que sobrevive gracias a un constante atentado contra la naturaleza y el ser humano. La explotaci\u00f3n intensiva de la naturaleza y de sus recursos hasta el agotamiento, ha producido una ingente contaminaci\u00f3n que ha llevado a un cambio clim\u00e1tico de consecuencias brutales para la misma naturaleza cuya venganza se manifiesta sobre la vida en la tierra.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Este sistema no reconoce al ser humano como parte integrante de la naturaleza, es como si naturaleza y humanidad fueran dos cosas diferentes, y no s\u00f3lo eso, sino que el concepto de humanidad tampoco es reconocido por ser considerado el hombre como una unidad en s\u00ed mismo sin relaci\u00f3n con los otros hombres.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El neoliberalismo que considera al mercado quien dictamina la moral de las conductas humanas en funci\u00f3n de consideraciones mercantilistas, es nefasto para la sociedad y para el futuro de la vida.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El incremento de la capacidad productiva y la mundializaci\u00f3n de la econom\u00eda exigen que la poblaci\u00f3n mundial participe en mayor medida en el consumo para que el sistema capitalista pueda sobrevivir. La robotizaci\u00f3n de la sociedad eliminar\u00e1 puestos de trabajo y se crear\u00e1n otros de nuevo perfil. El problema surge cuando disminuyendo el empleo por la automatizaci\u00f3n, tendr\u00e1n que habilitarse nuevos sistemas de subvenciones al desempleo para seguir con el consumo. La contaminaci\u00f3n y la poluci\u00f3n seguir\u00e1n imparables.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El crecimiento econ\u00f3mico se vincula, sobre todo, a la necesidad de conquistar nuevos mercados, lo que otorga especial\u00edsima importancia a la publicidad. Es una sociedad que necesita m\u00e1s consumidores que trabajadores,<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Desde esta \u00f3ptica mercantil y despersonalizada, los sujetos tienden a dejar de ser vistos como individuos, para pasar a ser meras funciones sociales, tanto a efectos de su utilizaci\u00f3n como a efectos estad\u00edsticos, con finalidad pol\u00edtica electoral o comercial por el consumo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Es notoria la vinculaci\u00f3n existente en las sociedades ricas entre la abundancia y el derroche. De alg\u00fan modo, todas las sociedades derrochan, dilapidan, gastan y consumen siempre m\u00e1s all\u00e1 de lo estrictamente necesario. As\u00ed se llega a la fantasmag\u00f3rica definici\u00f3n del consumo como derroche productivo, entendiendo como tal toda producci\u00f3n y gasto m\u00e1s all\u00e1 de la estricta supervivencia.<\/p>\n<p><strong>Un enfoque novedoso de las compras en la Sociedad de Consumo es verlas como compra de tiempo invertido. Cuando compramos un bien estamos comprando el tiempo que ha sido necesario invertir para producirlo. En cierta manera, dentro de la sociedad de consumo, el tiempo ocupa una especie de lugar privilegiado, es un tiempo que es consumido. Cu\u00e1nto tiempo empleamos trabajando, para ganar el suficiente dinero para poder comprar el tiempo que representan de cosas in\u00fatiles que compramos.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La falta de tiempo en el ser humano produce un vac\u00edo interior que repercute en la salud. El hombre se encuentra aislado, vac\u00edo, a pesar de estar rodeado de hombres. Es la enajenaci\u00f3n completa de la mente y campo propicio para la publicidad y propaganda, aspectos muy importantes en la Sociedad de Consumo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La publicidad es un medio de comunicaci\u00f3n de masas, una actividad a trav\u00e9s de la cual llegan los mensajes al p\u00fablico con el fin de influirlo, instruirlo y orientarlo en la compra de bienes y servicios, o en la preferencia de pensamientos de cualquier tipo sobre instituciones o, incluso, personas. Es uno de los mecanismos que a trav\u00e9s de un conjunto de acciones, logra modificar ideas, imponer modas, convencer, e influir hasta en las decisiones m\u00e1s triviales.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Gracias a la publicidad el consumo se ha convertido en toda una instituci\u00f3n donde se da m\u00e1s importancia a la apariencia, al envoltorio, que al producto en s\u00ed. La falsa idea de libertad y de iniciativa se consigue mediante las Modas que definen prototipos de conducta que hay que imitar. Los sujetos buscan diferenciarse de sus semejantes, y \u00e9sto se logra, fundamentalmente, a trav\u00e9s de las Marcas, unas Marcas que no marcan al producto sino al consumidor.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la actualidad, para conseguir cierta notoriedad en una determinada Marca o lograr una buena imagen comercial, se acude normalmente a la publicidad, a la comunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los principales motivos que hicieron caer el fordismo fueron: la imitaci\u00f3n y las nuevas tendencias de la demanda, que conllevan la sustituci\u00f3n del valor funcional por el valor atractivo, y \u00e9sto, fundamentalmente, a trav\u00e9s del fen\u00f3meno social de la Moda. A las personas les gusta diferenciarse y, con la aparici\u00f3n de las nuevas tecnolog\u00edas, \u00e9sto ya fue posible.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los sujetos cada vez est\u00e1n menos dispuestos a consumir productos est\u00e1ndares y es que, en realidad, se estaba pasando de un consumo en masa (consumismo) a un consumo diversificado donde los clientes participan en la creaci\u00f3n del producto (prosumerismo). Esto supone la aparici\u00f3n de la planificaci\u00f3n de la obsolescencia del consumo, donde los productos no quedan obsoletos porque pierdan su valor funcional, sino porque dejan de ser \u201catractivos\u201d.<\/p>\n<p>En los pa\u00edses desarrollados se incrementan todos los a\u00f1os los gastos publicitarios, tanto en las empresas como en las instituciones p\u00fablicas y en los partidos pol\u00edticos. El fin \u00faltimo que se persigue con la publicidad es desencadenar en el p\u00fablico un determinado comportamiento y, para ello, se debe determinar de manera adecuada cu\u00e1l es el p\u00fablico objetivo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La publicidad y las t\u00e9cnicas de marketing se encargan de la manipulaci\u00f3n de la mente humana para que se convierta en reh\u00e9n de las sociedades de consumo y que inconscientemente se convierta en el arma de su propia destrucci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Asombra el hedor nauseabundo que emana el planeta. Dec\u00eda el Washington Post en su editorial del 25 de Marzo: \u201cNo se puede defender un planeta donde el 80% de la riqueza est\u00e1 concentrada en el 1% de la poblaci\u00f3n, capaz de derramar sangre inocente para mantener su statu quo. Privatizan el agua, la salud, la educaci\u00f3n, el viento, el sol. Los Derechos Humanos Universales se han convertido en mercanc\u00edas al alcance de una minor\u00eda rapaz e insaciable, mientras las mayor\u00edas invisibles son visibles en los procesos electorales disfrazados de democracia. O muere el Capitalismo Salvaje, o muere la civilizaci\u00f3n humana\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La pandemia del coronavirus ha supuesto un ataque frontal a la sociedad en sus vertientes m\u00e9dica y econ\u00f3mica. &nbsp; En la vertiente m\u00e9dica desconocemos el origen de la epidemia, su desarrollo, su naturaleza, su inmunidad, su vacuna y su recidibilidad. 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