{"id":46341,"date":"2020-04-14T19:18:14","date_gmt":"2020-04-14T18:18:14","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/?p=46341"},"modified":"2020-04-14T19:18:14","modified_gmt":"2020-04-14T18:18:14","slug":"el-virus-del-orgullo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/el-virus-del-orgullo\/","title":{"rendered":"El virus del orgullo"},"content":{"rendered":"<p>Que para gestionar una epidemia que ya pasa de diez mil muertos en el Estado, una sexta parte del recuento mundial, el gobierno espa\u00f1ol haga salir un espad\u00f3n con la quincalla en la pechera es se\u00f1al de que se ha entrado en una realidad alternativa. Porque es por fuerza en otro orden de realidad cuando se encarga a un jefe de estado mayor del ej\u00e9rcito la misi\u00f3n de combatir, no al virus, que no sabe nada de guerra ni de guerreros, sino la desmoralizaci\u00f3n causada por la torpeza del gobierno. En esta pesadilla que nos transporta a \u00e9pocas periclitadas, los ciudadanos se convierten en soldados y los enfermos, bajas en la batalla. Y el rey, &#8216;primum inter pares&#8217;, primero entre iguales, no es sino el primero soldado, luchando codo con codo con los m\u00e9dicos y enfermeras que cada d\u00eda se juegan la vida para mantener a raya la muerte. Es una guerra de dise\u00f1o a partir de una ret\u00f3rica de eficacia comprobada, con estrategas y un alto mando bautizado ampulosamente &#8216;Comisi\u00f3n T\u00e9cnica de Seguimiento del Coronavirus&#8217;. Rellena de t\u00e9cnicos como el mencionado general, el nombre de este cuartel general es muy apropiado, porque, efectivamente, no han dejado en ning\u00fan momento de seguir el virus a distancia mientras se propagaba como un incendio que se les hab\u00eda escapado de las manos.<\/p>\n<p>En el escenario surrealista instaurado a golpes de ret\u00f3rica, con hospitales de campa\u00f1a, inhumaci\u00f3n perentoria de los cad\u00e1veres y confinamiento con elementos de toque de queda, s\u00f3lo faltaba que los especialistas de la vida p\u00fablica espa\u00f1ola, las autoridades, levantaran la moral de la tropa con arengas patri\u00f3ticas. Y, fieles a su papel, las autoridades no han fallado. Contra el virus se han pronunciado consignas del tipo &#8216;somos una gran naci\u00f3n&#8217; y &#8216;estoy orgulloso de ser espa\u00f1ol&#8217;. Son palabras que inspiran y consuelan. Si se ha de morir en combate, viene bien saber que la causa lo merece y que se ha tenido la fortuna incomparable de haber vivido espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>Descendiendo de la suprarrealidad a la realidad zanja y vulgar, no deja de sorprender que alguien pregone exultante la joya de pertenecer a un pa\u00eds que afronta las crisis alocadamente y con consecuencias devastadoras. Covid-19 no es un problema espec\u00edfico de Espa\u00f1a, pero all\u00ed la crisis sanitaria destapa otras igualmente intratables que, sumadas, ponen al Estado al borde del colapso. Por imprevisi\u00f3n, Espa\u00f1a se encuentra en una situaci\u00f3n l\u00edmite. \u00bfC\u00f3mo se ha podido llegar al estado de alarma sin que nadie diera la alarma cuando tocaba y era necesario? La explicaci\u00f3n radica en el ego\u00edsmo paralizador. Se vive en una permanente negaci\u00f3n de la realidad, en una dilaci\u00f3n de la respuesta a sus est\u00edmulos. Quien m\u00e1s quien menos pospone el diluvio a su personal fruici\u00f3n o explotaci\u00f3n del momento. &#8216;All\u00e1 ellos&#8217;, es el comportamiento m\u00e1s usual y, como en el juego de las sillas, el \u00faltimo en sentarse a aguantarse. E ir tirando hasta que no queda m\u00e1s juego.<\/p>\n<p>Han ayudado a la cat\u00e1strofe unos medios mercenarios que manipulan la opini\u00f3n de una manera tan inmoderada que sustituyen la realidad por otra paralela. Hasta cierto punto, el efecto de propaganda excusa la ceguera de la gente que busca en ella (y por ello encuentra) alimento para las bajas pasiones. Pero s\u00f3lo en parte, porque buscar voluntariamente el odio y la mentira es una se\u00f1al inequ\u00edvoca de corrupci\u00f3n espiritual. Corrupci\u00f3n que no exonera a nadie, porque como el virus del odio no entiende en territorios. No es ning\u00fan secreto que la corrupci\u00f3n mina la sociedad espa\u00f1ola, desde la monarqu\u00eda hasta los m\u00e1rgenes del sistema, pues, como ense\u00f1a la novela picaresca castellana, esta es la verdadera unidad nacional. El pa\u00eds es rico en astucia y todo el mundo se aprovecha de ello seg\u00fan la malicia de cada uno. El ciego de &#8216;El Lazarillo de Tormes&#8217; sabe que el gu\u00eda hace trampa porque no protesta cuando \u00e9l rompe el pacto y empieza a comerse las uvas de dos en dos. No hay ninguna otra explicaci\u00f3n de la aparente conformidad espa\u00f1ola con los gobiernos m\u00e1s corruptos de Europa.<\/p>\n<p>Misterio de la fraseolog\u00eda. \u00bfQu\u00e9 quiere decir, en medio de un mar de esc\u00e1ndalos, que los espa\u00f1oles &#8216;somos una gran naci\u00f3n&#8217;? La frase no tiene base emp\u00edrica alguna. Ni interpret\u00e1ndola en sentido geogr\u00e1fico, que no es el sentido de &#8216;naci\u00f3n&#8217;, Espa\u00f1a no es muy grande. Apenas tiene 75.000 km2 m\u00e1s que California y s\u00f3lo siete millones m\u00e1s de habitantes. Pero econ\u00f3micamente, \u00a1qu\u00e9 diferencia con su antigua colonia! Cuando Espa\u00f1a a\u00fan est\u00e1 lejos de saldar la deuda de la crisis anterior, ya vuelve a necesitar un rescate. Es humillante y lo niega, saliendo al mundo como el &#8216;hidalgo&#8217; hambriento con el palillo en la boca, pero lo reclama a escondidas, exigiendo &#8216;solidaridad&#8217; como un se\u00f1or con \u00ednfulas. En Espa\u00f1a, los rescates son una constante hist\u00f3rica. Es un pa\u00eds con r\u00e9cord mundial de quiebras y necesidad constante de financiaci\u00f3n exterior. Carlos V tuvo menester de enormes pr\u00e9stamos de la banca europea, los Welser, los Fugger y los banqueros genoveses. En el cenit del imperio, Felipe II suspendi\u00f3 pagos varias veces, como lo hicieron Felipe III, Felipe IV (cuatro veces), Carlos II, Carlos IV y siete veces en el siglo XIX, cuando Espa\u00f1a fue declarada insolvente en las bolsas internacionales a mediados del siglo. La gran naci\u00f3n de Felipe VI no ha hecho quiebra t\u00e9cnica, pero con un rescate de gran volumen poco antes de acceder \u00e9l al trono y otro que ya parece inevitable, la segunda restauraci\u00f3n borb\u00f3nica tiene muy pocos referentes de grandeza. Pero esto no impide imitar a Francia y a\u00fan m\u00e1s a los Estados Unidos y m\u00e1s adelante a cualquier otro modelo que cause la envidia necesaria para mentirse a uno mismo.<\/p>\n<p>Si la vanidad es siempre rid\u00edcula, la humillaci\u00f3n tiene un lado peligroso cuando en lugar de redundar en humildad se convierte en resentimiento. Nada como la frase &#8216;estoy orgulloso de ser espa\u00f1ol&#8217;, pronunciada en un contexto militar como una consigna prescriptiva, para captar la agresividad que anida en la humillaci\u00f3n. Entend\u00e1monos, ser espa\u00f1ol es una eventualidad que, como todas, puede gustar o disgustar, parecer ventajosa o lo contrario, dependiendo de la circunstancia de cada uno. Puede ser el atributo cultural y la coyuntura pol\u00edtica de bell\u00edsimas personas, as\u00ed como de elementos repugnantes. As\u00ed, m\u00e1s o menos, con todos los gentilicios. Y es leg\u00edtimo sentirse c\u00f3modo en raz\u00f3n del grado de identificaci\u00f3n con el destino colectivo que cada uno pueda asumir. Pero en general me parece v\u00e1lida la f\u00f3rmula: cuanto m\u00e1s sensibilidad, m\u00e1s desconsuelo y cuanto m\u00e1s conciencia menos identificaci\u00f3n acr\u00edtica.<\/p>\n<p>La frase en cuesti\u00f3n manifiesta la deificaci\u00f3n del \u00eddolo colectivo, la naci\u00f3n. Pero sobre todo delata la autodeificaci\u00f3n del sujeto, que mediante la desviaci\u00f3n psicol\u00f3gica a trav\u00e9s de un paradigma abstracto viene a decir que celebra ser quien es e invita a los dem\u00e1s a tomarlo como modelo a imitar. Un modelo militar, en este caso. Es, como siempre, una forma de reclamar obediencia en nombre de una unidad abstracta y al final falsa, porque cuanto m\u00e1s se impone m\u00e1s lleva a la fragmentaci\u00f3n. El orgullo program\u00e1tico destruye la personalidad y termina llevando a la destrucci\u00f3n f\u00edsica de la colectividad en enfrentamientos civiles, expulsiones, exilios y mutilaciones ideol\u00f3gicas, como tantas veces en la historia de Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>Si no hay ning\u00fan motivo para el orgullo patri\u00f3tico -ser catal\u00e1n, por ejemplo, es una condici\u00f3n pesada, llena de obst\u00e1culos y pobre en ventajas, de la que muchos huyen-, declararse orgulloso de ser espa\u00f1ol es o inconsciencia o complicidad con una tradici\u00f3n que se exalta por haber extendido el miedo y el sufrimiento en medio mundo. Aclaro que no es en ning\u00fan caso la identidad lo que es criminal, sino el orgullo de divinizarla. El orgullo es la cara p\u00fablica de la humillaci\u00f3n que inflige la verdad, m\u00e1s humillante cuanto m\u00e1s negada.<\/p>\n<p>Desnudando al Estado y haciendo aflorar la vacuidad de los discursos oficiales, el coronavirus habr\u00eda podido ser un revulsivo. Pod\u00eda esperarse que el orgullo se fundiera a medida que crec\u00eda el n\u00famero de muertos. Una conversi\u00f3n era posible, empezando por mirar fijamente la verdad del Estado y su gesti\u00f3n. Una verdad dura, como es duro de admitir el da\u00f1o que se ha causado y dispensar justicia a las v\u00edctimas. Pero en lugar de hacer an\u00e1lisis de conciencia se han movilizado el orgullo y la violencia simb\u00f3lica encarnada en met\u00e1foras guerreras y exhibici\u00f3n de fuerza. El resultado es diab\u00f3lico y est\u00e1 a la vista no s\u00f3lo en el escenario de los cad\u00e1veres amontonados, de residencias de ancianos convertidas en ratoneras, de m\u00e9dicos improvisados ??en jueces de a qui\u00e9n curar y a qui\u00e9n dejar morir, sino tambi\u00e9n en el enconamiento del odio. La virulencia del orgullo se ve con precisi\u00f3n hiperrealista en la amenaza del Tribunal Supremo a los funcionarios para que encerraran a los pol\u00edticos catalanes en un confinamiento potencialmente letal.<\/p>\n<p>El orgullo sat\u00e1nico de Marchena y sus c\u00f3mplices es el s\u00edntoma m\u00e1s claro hasta ahora de la proximidad en la que est\u00e1 el r\u00e9gimen de autodestruirse. El contagio hace tiempo que avanza y el cuerpo social no tiene defensas para frenarlo. Poco a poco, fallan los \u00f3rganos vitales y ceden a la injusticia, sin\u00f3nimo de descomposici\u00f3n y desorden. Ayer fue el presidente del parlamento, hoy es la junta de tratamiento penitenciario, ma\u00f1ana ser\u00e1 el responsable de alguna otra instituci\u00f3n quien ceder\u00e1 al chantaje de un orgullo insaciable. La inmoralidad empapa la fiscal\u00eda, los tribunales, la polic\u00eda, los medios. Cada vez es m\u00e1s dif\u00edcil quedar al margen, escabullirse de ella. Muchos sucumben a la tentaci\u00f3n de protegerse adorando al \u00eddolo y combatiendo la realidad con la superstici\u00f3n: &#8216;\u00a1Soy espa\u00f1ol, espa\u00f1ol, espa\u00f1ol!&#8217;. Tanta grandeza asusta y dicen que el virus comienza a remitir.<\/p>\n<p>VILAWEB<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Que para gestionar una epidemia que ya pasa de diez mil muertos en el Estado, una sexta parte del recuento mundial, el gobierno espa\u00f1ol haga salir un espad\u00f3n con la quincalla en la pechera es se\u00f1al de que se ha entrado en una realidad alternativa. 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