{"id":44412,"date":"2019-11-05T09:36:28","date_gmt":"2019-11-05T08:36:28","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/?p=44412"},"modified":"2019-11-05T09:36:28","modified_gmt":"2019-11-05T08:36:28","slug":"los-grandes-mitos-de-la-luna","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/los-grandes-mitos-de-la-luna\/","title":{"rendered":"Los grandes mitos de la Luna"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-44413\" src=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/MITOSLUNA.jpg\" alt=\"\" width=\"536\" height=\"452\" srcset=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/MITOSLUNA.jpg 536w, https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/MITOSLUNA-300x253.jpg 300w, https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/MITOSLUNA-498x420.jpg 498w\" sizes=\"auto, (max-width: 536px) 100vw, 536px\" \/><\/p>\n<p>De noche, la vemos relucir en el cielo. Ni la contaminaci\u00f3n lum\u00ednica ha logrado apagar su presencia. La Luna sigue marcando el ritmo de la humanidad a pesar de los milenios transcurridos. All\u00ed permanece, como el primer d\u00eda que el primer humano alz\u00f3 la vista al firmamento nocturno y la vio brillar ante sus ojos. Por m\u00e1s que las civilizaciones se hayan transformado y hayan adquirido conocimientos cient\u00edficos y tecnol\u00f3gicos que han culminado con la llegada a su superficie, las voces de los mitos no se han silenciado del todo y el influjo lunar persiste en cierto modo en el imaginario colectivo.<\/p>\n<p>La Luna es mucho m\u00e1s que un simple sat\u00e9lite. Por eso, cuando Neil Armstrong pronunci\u00f3 la famosa frase: \u201cUn peque\u00f1o paso para [un] hombre, un salto de gigante para la Humanidad\u201d, sab\u00eda lo que se dec\u00eda (a pesar de que ese \u201cpeque\u00f1o paso\u201d fuese m\u00e1s bien un buen bote debido a la escalera demasiado corta del Apollo 11). \u00c9l hab\u00eda logrado llegar al mismo coraz\u00f3n donde tantas veces se hab\u00eda refugiado el alma humana.<\/p>\n<p>\u201cLos primeros seres vieron su vida reflejada en la vida de la Luna\u201d, explica la experta en mitolog\u00eda Jules Cashford en su grueso libro La Luna, \u00ads\u00edmbolo de transformaci\u00f3n. A simple vista, los hombres y las mujeres primitivos pod\u00edan observar c\u00f3mo nac\u00eda, c\u00f3mo crec\u00eda hasta llegar a su plenitud y c\u00f3mo menguaba hasta desaparecer durante tres d\u00edas para luego renacer. Plat\u00f3n defini\u00f3 este ciclo de 28 d\u00edas como el \u201ceterno retorno\u201d.<\/p>\n<p>Idea de resurrecci\u00f3n<\/p>\n<p>Esta cadencia sirvi\u00f3 para dar ansiadas respuestas a grandes preguntas existenciales que carec\u00edan de explicaci\u00f3n. Los seres humanos identificaron su vida con la de la Luna, ya que tambi\u00e9n nac\u00edan, alcanzaban la plenitud y se debilitaban hasta morir. Pero aqu\u00ed no acababa el ciclo.<\/p>\n<p>Gracias a la Luna, muchas culturas ancestrales creyeron en la vida despu\u00e9s de la muerte. \u201cEn todo el mundo antiguo, la idea de la resurrecci\u00f3n se ve\u00eda reflejada en el ciclo recurrente de la Luna\u201d explica Cashford. \u201cLa Luna crece y decrece, desaparece, su vida est\u00e1 sujeta a la ley universal del devenir, del nacimiento y de la muerte\u201d, dej\u00f3 escrito el c\u00e9lebre Mircea Eliade en el Tratado de historia de las religiones.<\/p>\n<p>Medir el tiempo<\/p>\n<p>Pero la relaci\u00f3n entre el hombre y la Luna no se ci\u00f1\u00f3 a los pensamientos m\u00e1s trascendentales. Su observaci\u00f3n influy\u00f3 en aspectos cotidianos y se establecieron otros paralelismos ligados a sus fases, muchos de los cuales se convirtieron en mitos.<\/p>\n<p>En este sentido, la Luna tambi\u00e9n sirvi\u00f3 desde muy temprano, incluso ya en el paleol\u00edtico, para medir el tiempo. El hueso del Abri Blanchard, repleto de trazos y muescas, de unos 30.000 a\u00f1os de antig\u00fcedad, se ha interpretado como notaciones lunares que siguen la trayectoria de dos lunas.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-44415\" src=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/AMITOS02.png\" alt=\"\" width=\"427\" height=\"261\" srcset=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/AMITOS02.png 427w, https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/AMITOS02-300x183.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 427px) 100vw, 427px\" \/><\/p>\n<p>Posteriormente, no fueron pocas las civilizaciones que crearon calendarios lunares para controlar el tiempo. El caso m\u00e1s emblem\u00e1tico es el de los mayas. En China, todav\u00eda hoy los meses son lunares y empiezan siempre en luna nueva. El pa\u00eds asi\u00e1tico es un ejemplo paradigm\u00e1tico de los calendarios lunisolares, que unifican ambos ciclos.<\/p>\n<p>Los babilonios, otro ejemplo, tambi\u00e9n partieron de este concepto, estableciendo doce meses de treinta d\u00edas a los que sumaban meses extras para mantener la consonancia con el ritmo de las estaciones.<\/p>\n<p>En la actualidad, la Luna todav\u00eda sirve para determinar algunas fechas del calendario, como el Pesaj jud\u00edo, el Ramad\u00e1n musulm\u00e1n o la Pascua cristiana, que fija la resurrecci\u00f3n de Cristo el primer domingo tras la primera luna llena tras el equinoccio de primavera. Lo curioso del caso es que Jes\u00fas renace al tercer d\u00eda de su muerte, en claro paralelismo con la Luna. No es el \u00fanico caso.<\/p>\n<p>La diosa sumeria del amor y de la guerra Inanna tambi\u00e9n permaneci\u00f3 tres d\u00edas en el infierno antes de ser rescatada. El b\u00edblico Jon\u00e1s pas\u00f3 esos tres d\u00edas, previos a su renacer espiritual, en el interior de una ballena. Son s\u00f3lo dos ejemplos. Para las viejas culturas, la Luna era esperanza y simbolizaba transformaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Origen etimol\u00f3gico<\/p>\n<p>Si nos adentramos en el propio lenguaje, no es ninguna casualidad que la ra\u00edz indoeuropea para nombrar la Luna: me (que en s\u00e1nscrito dio la palabra m\u00e2s, m\u00e9ne en griego o mensis en lat\u00edn) signifique \u2018yo mido\u2019. Es decir, la Luna serv\u00eda para medir. Otros vocablos actuales recogen esta misma ra\u00edz en una amplia diversidad de idiomas.<\/p>\n<p>En castellano tenemos, por ejemplo, la palabra \u2018mes\u2019, que la vincula con el tiempo; pero tambi\u00e9n \u2018menstruaci\u00f3n\u2019, lo que resulta muy significativo ya que nuestro sat\u00e9lite se ha considerado normalmente femenino porque su ciclo se asimila al de la mujer. Y esta relaci\u00f3n no ha desaparecido del todo. \u00bfCu\u00e1ntas veces hemos o\u00eddo decir que las mujeres son lunares?<\/p>\n<p>Luna y mujer<\/p>\n<p>La observaci\u00f3n del cielo en las m\u00e1s tempranas edades de la humanidad ya lleg\u00f3 a establecer esta analog\u00eda. El periodo de ambas es aproximadamente de 28 d\u00edas. Para los m\u00e1s precisos, el mes sin\u00f3dico, es decir, el tiempo que tarda la Luna en dar la vuelta a la tierra, es de 29,53 d\u00edas. Mientras que su mes sideral, el tiempo que tarda teniendo de referencia el fondo estelar, es de 27,32 d\u00edas.<\/p>\n<p>No deja de ser incluso emocionante ver esta correlaci\u00f3n en una de las obras de arte figurativo m\u00e1s antiguas, procedente de tiempos tan remotos como el paleol\u00edtico. Hace entre 20.000 y 24.000 a\u00f1os, un artista primitivo esculpi\u00f3 en la localidad francesa de Dordo\u00f1a, muy cerca de la famosa cueva de Lascaux, la estatuilla de Laussel.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-44417\" src=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/AMITOS03.png\" alt=\"\" width=\"427\" height=\"640\" srcset=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/AMITOS03.png 427w, https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/AMITOS03-200x300.png 200w, https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/AMITOS03-280x420.png 280w\" sizes=\"auto, (max-width: 427px) 100vw, 427px\" \/><\/p>\n<p>Muestra a una mujer que sostiene en una mano un cuerno de bisonte con trece muescas mientras que su otra mano reposa sobre el \u00fatero, en un avanzado estado de gestaci\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 significa? Muchos historiadores ven en esta estatuilla de 43 cent\u00edmetros una especie de calendario relacionado con el ciclo menstrual.<\/p>\n<p>El cuerno simbolizar\u00eda la luna en creciente y las trece incisiones evocar\u00edan los 13 d\u00edas que dura esta fase y, a la vez, tambi\u00e9n representar\u00edan los trece meses del a\u00f1o lunar. \u201cSu cabeza se inclina hacia la luna creciente, dibujando una curva que conecta la fase creciente de la Luna con la fecundidad del \u00fatero humano\u201d, detallan Anne Baring y Jules Cashford en El mito de la diosa.<\/p>\n<p>\u201cLa sincronicidad entre el ciclo femenino y el de la Luna tambi\u00e9n revelaba la conexi\u00f3n entre la mujer y lo divino: durante su ciclo la mujer albergaba el misterio de la vida dentro de su cuerpo y pod\u00eda crear vida y asegurar el futuro de su pueblo, lo que equivale a decir que cada mujer pose\u00eda los poderes propios del universo: dar la vida, sustentar y crear\u201d, explica Miranda Gray en el libro Luna Roja.<\/p>\n<p>Diosas lunares<\/p>\n<p>La analog\u00eda entre la Luna y la mujer no s\u00f3lo se limita a la coincidencia temporal de sus ciclos. Se extiende tambi\u00e9n a las fases. Su aspecto cambiante se manifiesta en las propias diosas de mitolog\u00edas diversas. En la antigua Grecia, por ejemplo, la Luna no ten\u00eda una \u00fanica personificaci\u00f3n en el Olimpo. Especialmente hab\u00eda tres diosas encargadas de simbolizar sus fases visibles.<\/p>\n<p>Su periodo creciente, virgen, era encarnado por Artemisa. Su plenitud correspond\u00eda a Selena, mientras que su decadencia pertenec\u00eda a H\u00e9cate. Por no hablar de las Moiras griegas o las Parcas romanas, esas tres deidades oscuras encargadas de dar el hilo de la vida, tejer su destino y, llegado el momento, provocar la muerte cortando el hilo.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-44419\" src=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/AMITOS04.png\" alt=\"\" width=\"427\" height=\"427\" srcset=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/AMITOS04.png 427w, https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/AMITOS04-150x150.png 150w, https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/AMITOS04-300x300.png 300w, https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/AMITOS04-420x420.png 420w\" sizes=\"auto, (max-width: 427px) 100vw, 427px\" \/><\/p>\n<p>Todas estas trilog\u00edas se encuentran en m\u00e1s culturas ancestrales y nos han llegado a trav\u00e9s de famosos cuentos infantiles como Blancanieves o La Bella Durmiente. Representan el ciclo vital femenino y nos llevan al concepto de la \u2018Diosa blanca\u2019 de la que habla Robert Graves o de la \u2018Gran Diosa\u2019 a la que se refiere Miranda Gray.<\/p>\n<p>Gray a\u00f1ade un cuarto elemento que en general no formaba parte del tr\u00edo anterior para completar la analog\u00eda con el ciclo lunar, correspondiente a la cuarta fase, el momento de la ausencia. \u201cSe trata de la madre oscura o terrible, a la que se representaba como si fuese la muerte; era el alma de lo divino a la que todos regresaban para renacer\u201d, argumenta.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-44421\" src=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/AMITOS05.png\" alt=\"\" width=\"373\" height=\"701\" srcset=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/AMITOS05.png 373w, https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/AMITOS05-160x300.png 160w, https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/AMITOS05-223x420.png 223w\" sizes=\"auto, (max-width: 373px) 100vw, 373px\" \/><\/p>\n<p>En este punto vale la pena recuperar otra figura mitol\u00f3gica que encarnar\u00eda este momento: Lilith, la considerada primera esposa de Ad\u00e1n, creada como su igual y no desde su costilla, la que prefiri\u00f3 a Satan\u00e1s antes que someterse sexualmente a su esposo en el para\u00edso. \u201cElla era el compendio de la destrucci\u00f3n, la tentaci\u00f3n y la muerte, todos los aspectos de la luna nueva que atemorizaban a la sociedad patriarcal\u201d, detalla Gray.<\/p>\n<p>En la cultura occidental, no fueron pocos los primitivos hombres de ciencia que creyeron que la Luna regulaba el ciclo femenino. El mism\u00edsimo Galeno, el famoso m\u00e9dico griego del siglo II, escribi\u00f3 que la Luna controlaba la regla de las mujeres.<\/p>\n<p>Arist\u00f3teles dej\u00f3 constancia en su Historia de los animales que \u201cel comienzo de la menstruaci\u00f3n se produce cuando el mes va menguando; de ah\u00ed el misterio sofista: la Luna es femenina porque la menstruaci\u00f3n de las mujeres y la mengua de la Luna ocurren al mismo tiempo, y despu\u00e9s de ambos procesos alcanzan su plenitud\u201d.<\/p>\n<p>Muchas culturas antiguas coinciden con esta correlaci\u00f3n, como es el caso de los iroqueses de Norteam\u00e9rica. Los maor\u00edes, en el siglo XIX, seg\u00fan recogi\u00f3 el etn\u00f3grafo Elsdon Best, a\u00fan consideraban que \u201cla Luna es el marido perpetuo, el aut\u00e9ntico marido, de todas la mujeres, porque las mujeres menstr\u00faan cuando la Luna aparece\u201d. Otras, en cambio, sit\u00faan el sangrado con la luna menguante o incluso con la luna llena.<\/p>\n<p>Pero sea cual sea la fase elegida, el v\u00ednculo se mantiene inalterable y hasta algunas culturas llegaron a creer que la propia Luna menstruaba. La sangre no dejaba de ser un fluido como el agua o la humedad, dos aspectos que tambi\u00e9n se le vincularon.<\/p>\n<p>Control de las aguas<\/p>\n<p>Los textos sagrados de la India, por ejemplo, se\u00f1alan la conexi\u00f3n que existe entre el sat\u00e9lite y su poder de controlar las aguas. \u201cDe la Luna viene la lluvia\u201d, afirma el libro Aitareia-br\u00e1hmana asociado al Rigveda, escrito seguramente hacia el 600 a.C. Incluso el propio Rigveda, el texto m\u00e1s antiguo de la India compuesto en s\u00e1nscrito entre el 1700 y el 1100 a.C., y considerado tambi\u00e9n uno de los primeros redactados en una lengua indoeuropea, detalla que \u201cla Luna est\u00e1 en las aguas\u201d. Poco pod\u00edan intuir sus autores que m\u00e1s de treinta siglos despu\u00e9s, unos cient\u00edficos confirmar\u00edan la existencia de agua en las entra\u00f1as lunares.<\/p>\n<p>Pero no vayamos tan lejos ni tan deprisa. Griegos y romanos no pod\u00edan ser menos y tambi\u00e9n relacionaron el agua con la Luna y no s\u00f3lo en sus mitolog\u00edas. El estoico Posidonio de Apamea, fil\u00f3sofo, ge\u00f3grafo y matem\u00e1tico adem\u00e1s de astr\u00f3nomo, cuyas mediciones del di\u00e1metro de la Luna y el Sol son de las mejores de la Antig\u00fcedad, tambi\u00e9n hizo hincapi\u00e9 en la naturaleza \u201ch\u00fameda\u201d de nuestro sat\u00e9lite.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-44423\" src=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/AMITOS06.png\" alt=\"\" width=\"427\" height=\"456\" srcset=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/AMITOS06.png 427w, https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/AMITOS06-281x300.png 281w, https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/AMITOS06-393x420.png 393w\" sizes=\"auto, (max-width: 427px) 100vw, 427px\" \/><\/p>\n<p>Otro ejemplo de la misma \u00edndole es el que ofrece el fil\u00f3sofo Plutarco, formado en la reputada Academia ateniense, que dej\u00f3 escrito en Sobre la cara visible de la Luna que nuestro sat\u00e9lite posee un car\u00e1cter suave y h\u00famedo. Como curiosidad, en su honor, un cr\u00e1ter lunar lleva su nombre.<\/p>\n<p>Casi todas las civilizaciones antiguas, que forjaron muchos de sus mitos a trav\u00e9s de la observaci\u00f3n de la naturaleza, coincidieron, independientemente de su veracidad, en una misma constataci\u00f3n: la Luna tiene el poder de provocar la lluvia. Algunas creencias, y no pocas, incluso fueron m\u00e1s all\u00e1 y se\u00f1alaron que los d\u00edas en que cambia la Luna suele llover, tal y como recogi\u00f3 Carl Hentze en Mitos y s\u00edmbolos lunares.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-44425\" src=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/AMITOS07.png\" alt=\"\" width=\"427\" height=\"538\" srcset=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/AMITOS07.png 427w, https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/AMITOS07-238x300.png 238w, https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/AMITOS07-333x420.png 333w\" sizes=\"auto, (max-width: 427px) 100vw, 427px\" \/><\/p>\n<p>Hay diversos mitos del diluvio que hablan de la Luna como desencadenante de la tragedia. Es el caso, por ejemplo, de una leyenda australiana que cuenta c\u00f3mo el astro, en una noche de fr\u00edo, pidi\u00f3 a un hombre unas pieles para cubrirse y entrar en calor. \u00c9l no quiso prest\u00e1rselas y, como respuesta a su falta de solidaridad , la Luna desencaden\u00f3 una lluvia torrencial que acab\u00f3 inundando toda la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>De hecho, todav\u00eda somos herederos de ciertas convenciones populares que aseguran predecir la lluvia seg\u00fan la Luna. Por ejemplo, si cuando est\u00e1 llena muestra a su alrededor una aureola de vapores que difuminan su luz, lo que en provincias manchegas se conoce como \u201cLuna con cejo\u201d, significa que llover\u00e1. Otro caso algo m\u00e1s complicado: si el cuerno alto de la luna nueva es m\u00e1s oscuro que el bajo, augura lluvia en cuarto menguante.<\/p>\n<p>Las mareas<\/p>\n<p>Ahora bien, pocas tradiciones de la antig\u00fcedad llegaron a otra conclusi\u00f3n incorporada hace siglos a nuestra sabidur\u00eda popular: la Luna influye en las mareas. Y, si lo hicieron, fue bastante m\u00e1s tarde. Se atribuye a Erat\u00f3stenes de Cirene, que dirigi\u00f3 la famosa biblioteca de Alejandr\u00eda hacia el 255 a.C., la primera explicaci\u00f3n cient\u00edfica sobre la influencia lunar en los flujos y reflujos de los mares y oc\u00e9anos.<\/p>\n<p>Por cierto, otro cr\u00e1ter lunar lleva su nombre para recordar a un hombre de ciencia a quien se atribuye la invenci\u00f3n de la esfera armilar y que midi\u00f3 con un error de tan solo 90 kil\u00f3metros, seg\u00fan los conocimientos actuales, la longitud de la circunferencia de la Tierra. Antes de \u00e9l, s\u00f3lo hab\u00eda lugar para las explicaciones en forma de f\u00e1bulas. Por ejemplo, algunos griegos achacaban las mareas a la respiraci\u00f3n r\u00edtmica de la Tierra.<\/p>\n<p>Plantas medicinales<\/p>\n<p>Desde la antig\u00fcedad se ha cre\u00eddo que el astro tambi\u00e9n guardaba una influencia directa con las plantas medicinales o m\u00e1gicas. En la India m\u00e1s ancestral se consideraba que la Luna era la primera de las hierbas, tal como recoge Angelo de Gubernatis en La mitolog\u00eda de las plantas (1878). Muchas recibieron el propio nombre de la Luna. Y para acabar de redondear el c\u00edrculo, el dios Soma de la mitolog\u00eda hind\u00fa encarna a la vez la Luna y la naturaleza vegetal.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la tradici\u00f3n, la humedad del astro proporcionaba la bebida necesaria para que las hierbas se alimentaran. En contrapartida, eran capaces de ofrecer jugos como el soma, cuyo nombre coincide con el del dios lunar y vegetal, lo que no es ninguna casualidad ya que este brebaje viene a ser un poderoso elixir, un narc\u00f3tico divino que incluso es mencionado en el famoso texto sagrado Rigveda. En realidad, le dedica todo el libro noveno con varios himnos que ensalzan su poder revitalizador y embriagador.<\/p>\n<p>Fertilidad en el campo<\/p>\n<p>La relaci\u00f3n de la Luna con la fertilidad universal se remonta a la m\u00e1s remota antig\u00fcedad. No es de extra\u00f1ar que muchos dioses y diosas lunares ostentasen entre sus cualidades la capacidad de fecundar los campos y dar vida a las plantas.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s el ejemplo m\u00e1s paradigm\u00e1tico sea el del gran dios egipcio Osiris. Para empezar, su piel es de color verde, una alusi\u00f3n clara a la vegetaci\u00f3n que crece gracias a \u00e9l, no en vano empez\u00f3 siendo solamente un dios agrario. Su ciclo vital claramente sel\u00e9nico coincide con el de las cosechas, convirti\u00e9ndose tambi\u00e9n en s\u00edmbolo de la semilla que muere para renacer como espiga.<\/p>\n<p>El dios de la resurrecci\u00f3n fallece cuando llega la estaci\u00f3n seca y renace cuando las aguas de la inundaci\u00f3n del Nilo se retiran para que la tierra vuelva a dar sus frutos. El Papiro Chester Beatty no lo puede decir m\u00e1s claro: \u201cOsiris es el que hace crecer el trigo y la cebada\u201d.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-44427\" src=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/AMITOS08.png\" alt=\"\" width=\"293\" height=\"701\" srcset=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/AMITOS08.png 293w, https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/AMITOS08-125x300.png 125w, https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/AMITOS08-176x420.png 176w\" sizes=\"auto, (max-width: 293px) 100vw, 293px\" \/><\/p>\n<p>\u00c9l representa mejor que nadie el ciclo lunar, ya que su muerte y desmembramiento del cuerpo por parte de su hermano Seth simbolizan la eterna renovaci\u00f3n, como la Luna en sus fases. Adem\u00e1s, su preciado allegado tuvo el detalle de despedazarlo en 14 trozos que coinciden con los d\u00edas de fase menguante.<\/p>\n<p>El que muchos conocen como el dios de la muerte, tambi\u00e9n es el dios de la vida, ya que personaliza el renacer y la germinaci\u00f3n de la vegetaci\u00f3n (otros atributos lunares). Adem\u00e1s, Osiris marca la venida de las aguas, la tan deseada inundaci\u00f3n del Nilo que trae consigo el famoso limo que fertiliza las tierras del valle. Cuando su constelaci\u00f3n, Ori\u00f3n, aparece en el cielo egipcio, significa que la crecida ha llegado. Y m\u00e1s agua que la de la inundaci\u00f3n del Nilo s\u00f3lo cabe buscarla en la que cubri\u00f3 el mundo en el diluvio universal, una haza\u00f1a, como hemos visto, tambi\u00e9n algo lunar.<\/p>\n<p>Trabajos agr\u00edcolas<\/p>\n<p>\u00bfPero qu\u00e9 papel tiene la Luna en el crecimiento de los vegetales seg\u00fan las antiguas creencias? No olvidemos que incluso el hombre prehist\u00f3rico estableci\u00f3 una relaci\u00f3n mucho m\u00e1s evidente, la del sol sobre las plantas. Asirios, babilonios, egipcios, hebreos, griegos, romanos&#8230; todas las culturas m\u00e1s avanzadas de la antig\u00fcedad conoc\u00edan la influencia que ejerc\u00eda la luz solar en el desarrollo del mundo vegetal. La observaci\u00f3n directa no ofrec\u00eda lugar a dudas.<\/p>\n<p>En cambio, para todas estas civilizaciones, el influjo de la Luna sobre la vegetaci\u00f3n tambi\u00e9n exist\u00eda, aunque era mucho m\u00e1s sutil. Para algunas de estas culturas, la Luna era la causante del roc\u00edo y del frescor de la noche, seg\u00fan cuenta Pierre Saintyves en L\u2019astrologie populaire. Otros pueblos primitivos pensaron que, ni que fuera por analog\u00eda, si la luz del sol afectaba a las plantas, la de la Luna, tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>Muchas creencias consideraron que si la Luna crece, su influjo da fuerza a las plantas para que tambi\u00e9n crezcan<\/p>\n<p>Algunas creencias incluso fueron algo m\u00e1s all\u00e1 y formularon unas teor\u00edas algo complejas. La iluminaci\u00f3n lunar, al ser m\u00e1s tenue, pod\u00eda penetrar m\u00e1s profundamente en el interior de los vegetales hasta llegar a las semillas. En contrapartida, los rayos solares, m\u00e1s potentes y agresivos, se encargaban de su desarrollo exterior.<\/p>\n<p>Pero los antiguos llegaron a otra conclusi\u00f3n que es la base de las teor\u00edas populares que todav\u00eda hoy perduran en las tradiciones agr\u00edcolas: si la Luna crece, su influjo da fuerza a las plantas para que tambi\u00e9n crezcan. En fase decreciente, en cambio, sucede todo lo contrario. Para Saintyves, esta deducci\u00f3n responde al principio de la magia simp\u00e1tica. Es decir, \u201clo similar engendra lo similar\u201d.<\/p>\n<p>Bas\u00e1ndose en este concepto, no tardaron en llegar las teor\u00edas de los primeros hombres de ciencia de la antigua Grecia, que no s\u00f3lo teorizaron sobre c\u00f3mo las fases lunares afectan a la agricultura, sino que tambi\u00e9n hicieron lo propio con cada d\u00eda del mes lunar. Uno de los primeros, Hesiodo (hacia 735 a.C), por ejemplo, advirti\u00f3 que no se debe sembrar en el decimotercero. Quiz\u00e1s sea una casualidad, pero el n\u00famero trece ya parece traer malos augurios en tan temprana edad de la civilizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En Roma, los contempor\u00e1neos Virgilio y Varr\u00f3n, que vivieron el cambio hist\u00f3rico del paso de la Rep\u00fablica al Imperio, hablaron en sus trabajos de la influencia que ejerce la Luna en los cultivos. En su De las cosas del campo, Varr\u00f3n cuenta que \u201chay trabajos que se realizan mejor durante el crecimiento de la Luna que en su declive, y viceversa. La cosecha de ma\u00edz y los cortes de madera, est\u00e1n en la \u00faltima categor\u00eda\u201d. Virgilio, en Las Ge\u00f3rgicas, coincide plenamente con su colega: \u201cLa Luna te indica, por su curso desigual, los d\u00edas favorables a ciertas obras\u201d, afirma antes de a\u00f1adir tambi\u00e9n algunos casos: \u201cDespu\u00e9s del d\u00e9cimo d\u00eda de la Luna, el s\u00e9ptimo es el m\u00e1s indicado para plantar la vid\u201d.<\/p>\n<p>Algo m\u00e1s joven que ellos, el b\u00e9tico Columena, nacido el a\u00f1o 4 d.C., se convirti\u00f3 en el escritor agron\u00f3mico de referencia, junto con Plinio el Viejo, con una obra que abarcaba casi todo el conocimiento agr\u00edcola romano. En su De re rustica (Los trabajos del campo) se\u00f1ala que se deben sembrar las lentejas entre el primer y duod\u00e9cimo d\u00eda de la Luna, mientras que las habas conviene hacerlo antes del decimoquinto. El \u00faltimo escritor latino en tratar sobre la agricultura, Paladio (s.IV), dej\u00f3 para la posteridad el axioma: \u201cSiempre debemos sembrar mientras la Luna crece, y cortar o recolectar cuando decrece\u201d.<\/p>\n<p>Y de ah\u00ed casi no nos hemos movido. Las teor\u00edas sobre d\u00edas, lunas, plantaciones y recolecciones perduraron a lo largo de los siglos. Con la imprenta se popularizaron los calendarios y almanaques agr\u00edcolas. Y todav\u00eda hoy se publican, seg\u00fan marca la tradici\u00f3n, normas a seguir en los trabajos del campo teniendo en cuenta las fases lunares. La herencia de las creencias ancestrales se mantiene en cierto modo, con o sin ciencia que las arropen.<\/p>\n<p>https:\/\/www.lavanguardia.com\/cultura\/20191102\/471277913841\/luna-mitos-leyendas-civilizaciones.html<\/p>\n<p>LA VANGUARDIA<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De noche, la vemos relucir en el cielo. Ni la contaminaci\u00f3n lum\u00ednica ha logrado apagar su presencia. La Luna sigue marcando el ritmo de la humanidad a pesar de los milenios transcurridos. All\u00ed permanece, como el primer d\u00eda que el primer humano alz\u00f3 la vista al firmamento nocturno y la vio brillar ante sus ojos. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":44413,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[82],"tags":[],"class_list":["post-44412","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-munduanbarna"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.4 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Los grandes mitos de la Luna - Nabarralde<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/nabarralde.eus\/los-grandes-mitos-de-la-luna\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Los grandes mitos de la Luna - Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"De noche, la vemos relucir en el cielo. Ni la contaminaci\u00f3n lum\u00ednica ha logrado apagar su presencia. La Luna sigue marcando el ritmo de la humanidad a pesar de los milenios transcurridos. All\u00ed permanece, como el primer d\u00eda que el primer humano alz\u00f3 la vista al firmamento nocturno y la vio brillar ante sus ojos. [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/nabarralde.eus\/los-grandes-mitos-de-la-luna\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2019-11-05T08:36:28+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/MITOSLUNA.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"536\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"452\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"S\u00edlvia Colom\u00e9\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"18 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/los-grandes-mitos-de-la-luna\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/los-grandes-mitos-de-la-luna\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Nabarralde\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\"},\"headline\":\"Los grandes mitos de la Luna\",\"datePublished\":\"2019-11-05T08:36:28+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/los-grandes-mitos-de-la-luna\\\/\"},\"wordCount\":3683,\"commentCount\":0,\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/los-grandes-mitos-de-la-luna\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2019\\\/11\\\/MITOSLUNA.jpg\",\"articleSection\":[\"Munduan Barna\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/los-grandes-mitos-de-la-luna\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/los-grandes-mitos-de-la-luna\\\/\",\"name\":\"Los grandes mitos de la Luna - Nabarralde\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/los-grandes-mitos-de-la-luna\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/los-grandes-mitos-de-la-luna\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2019\\\/11\\\/MITOSLUNA.jpg\",\"datePublished\":\"2019-11-05T08:36:28+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/los-grandes-mitos-de-la-luna\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/los-grandes-mitos-de-la-luna\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/los-grandes-mitos-de-la-luna\\\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2019\\\/11\\\/MITOSLUNA.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2019\\\/11\\\/MITOSLUNA.jpg\",\"width\":536,\"height\":452},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/los-grandes-mitos-de-la-luna\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Los grandes mitos de la Luna\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/\",\"name\":\"Nabarralde\",\"description\":\"Kultur Ekimenak eta Sustapenak\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\",\"name\":\"Nabarralde\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Nabarralde\"},\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/author\\\/nagusia\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Los grandes mitos de la Luna - Nabarralde","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/nabarralde.eus\/los-grandes-mitos-de-la-luna\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Los grandes mitos de la Luna - Nabarralde","og_description":"De noche, la vemos relucir en el cielo. Ni la contaminaci\u00f3n lum\u00ednica ha logrado apagar su presencia. La Luna sigue marcando el ritmo de la humanidad a pesar de los milenios transcurridos. All\u00ed permanece, como el primer d\u00eda que el primer humano alz\u00f3 la vista al firmamento nocturno y la vio brillar ante sus ojos. [&hellip;]","og_url":"https:\/\/nabarralde.eus\/los-grandes-mitos-de-la-luna\/","og_site_name":"Nabarralde","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa","article_published_time":"2019-11-05T08:36:28+00:00","og_image":[{"width":536,"height":452,"url":"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/MITOSLUNA.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"Nabarralde","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@Nabarralde","twitter_site":"@Nabarralde","twitter_misc":{"Escrito por":"S\u00edlvia Colom\u00e9","Tiempo de lectura":"18 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/los-grandes-mitos-de-la-luna\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/los-grandes-mitos-de-la-luna\/"},"author":{"name":"Nabarralde","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56"},"headline":"Los grandes mitos de la Luna","datePublished":"2019-11-05T08:36:28+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/los-grandes-mitos-de-la-luna\/"},"wordCount":3683,"commentCount":0,"image":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/los-grandes-mitos-de-la-luna\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/MITOSLUNA.jpg","articleSection":["Munduan Barna"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/los-grandes-mitos-de-la-luna\/","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/los-grandes-mitos-de-la-luna\/","name":"Los grandes mitos de la Luna - Nabarralde","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/los-grandes-mitos-de-la-luna\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/los-grandes-mitos-de-la-luna\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/MITOSLUNA.jpg","datePublished":"2019-11-05T08:36:28+00:00","author":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/los-grandes-mitos-de-la-luna\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/nabarralde.eus\/los-grandes-mitos-de-la-luna\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/los-grandes-mitos-de-la-luna\/#primaryimage","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/MITOSLUNA.jpg","contentUrl":"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/MITOSLUNA.jpg","width":536,"height":452},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/los-grandes-mitos-de-la-luna\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Los grandes mitos de la Luna"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/","name":"Nabarralde","description":"Kultur Ekimenak eta Sustapenak","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/nabarralde.eus\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56","name":"Nabarralde","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","caption":"Nabarralde"},"url":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/author\/nagusia\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/44412","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=44412"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/44412\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":44429,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/44412\/revisions\/44429"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/44413"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=44412"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=44412"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=44412"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}