{"id":43059,"date":"2019-05-24T09:00:44","date_gmt":"2019-05-24T08:00:44","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/?p=43059"},"modified":"2019-05-24T09:00:44","modified_gmt":"2019-05-24T08:00:44","slug":"los-nacionalismos-y-la-guerra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/los-nacionalismos-y-la-guerra\/","title":{"rendered":"Los nacionalismos y la guerra"},"content":{"rendered":"<p>El an\u00e1lisis pol\u00edtico suele proponer comparaciones hist\u00f3ricas. Es verdad que suele valerse, incluso sin ser marxista, de una c\u00e9lebre observaci\u00f3n de Karl Marx. Este en efecto inicia su an\u00e1lisis del 18 Brumario de Luis Bonaparte observando que \u201cHegel se\u00f1ala que todos los acontecimientos y personajes hist\u00f3ricos se repiten por as\u00ed decir dos veces. Olvid\u00f3 a\u00f1adir: la primera vez como tragedia, la segunda como farsa\u201d.<\/p>\n<p>Si la historia se repite, incluso a modo de farsa, en tal caso, efectivamente, son \u00fatiles las comparaciones hist\u00f3ricas a las que es especialmente aficionada nuestra \u00e9poca. Una comparaci\u00f3n apela a la reflexi\u00f3n en mayor medida que otras; es la que frecuentemente pone su atenci\u00f3n en el auge contempor\u00e1neo de los nacionalismos y los populismos en Europa, en los a\u00f1os treinta, el apogeo de los fascismos y del nazismo con su tr\u00e1gico desenlace, la Segunda Guerra Mundial y el genocidio de los jud\u00edos, para no hablar del franquismo y de otras dictaduras. Cabe preguntarse: \u00bfanuncian los tiempos actuales horrores semejantes?<\/p>\n<p>Tal hip\u00f3tesis sugiere la existencia de una especie de sentido de la historia, como si algunos hechos comparables en ciertos aspectos debieran desembocar necesariamente en consecuencias asimismo comparables, incluso aunque una experiencia no sea id\u00e9ntica a otra. \u00bfResulta, entonces, pertinente deducir de ciertas semejanzas (por ejemplo, del \u00e9xito de los nacionalismos) que vamos hacia la guerra? \u00bfHay que admitir que comprendemos tanto mejor el presente en el sentido de que nos incita a pensar en lo peor, en las escaladas militares y la barbarie a escala europea, incluso mundial? Un argumento al menos aboga por no ir tan deprisa en este sentido: en conjunto, los nacionalismos en Europa no son muy belicosos, no se oye mucho ruido de botas, con excepci\u00f3n, que no hay que infravalorar pero tampoco decir que deba desembocar en una generalizaci\u00f3n de las tensiones, de lo que se halla en juego entre Rusia y Ucrania y no solamente en torno a la cuesti\u00f3n de la anexi\u00f3n de Crimea por parte de Vladimir Putin.<\/p>\n<p>Por el momento, en efecto, las expresiones m\u00e1s radicales del auge de los nacionalismos dan incluso m\u00e1s bien la imagen inversa. Lejos de toda pulsi\u00f3n guerrera y de las reivindicaciones territoriales, apelan sobre todo al cierre de las naciones sobre s\u00ed mismas y al desmantelamiento de Europa como uni\u00f3n. Sue\u00f1an con barreras, con el repliegue sobre s\u00ed mismo y no con la expansi\u00f3n. Las alianzas que se esbozan o se preparan entre ellas as\u00ed como con otras, la Rusia de Putin por ejemplo, no tienen dimensi\u00f3n militar si bien pueden tener implicaciones geopol\u00edticas e intentar influir sobre los grandes equilibrios del mundo actual. Y cuando una regi\u00f3n se caracteriza por fuertes inclinaciones independentistas, en Escocia y sobre todo en el caso de Catalunya, ello no conlleva contemplar la v\u00eda de la lucha armada, por el contrario m\u00e1s bien abandonada oficialmente por parte de ETA en el 2018, en lo concerniente al Pa\u00eds Vasco espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>Los nacionalismos de entreguerras se desarrollaron, m\u00e1s bien, es verdad, sobre el fondo de una importante crisis econ\u00f3mica y un poco como en la actualidad en la debacle de otras fuerzas pol\u00edticas, sobre todo en la izquierda. Pero la fuente esencial de su exacerbamiento se encontraba en el fracaso de los agentes encargados de alentar los dispositivos que habr\u00edan debido asegurar una paz duradera despu\u00e9s de la Primera Guerra Mundial. Y se ha manifestado constantemente por tentaciones belicosas y reivindicaciones territoriales o \u00e9tnicas.<\/p>\n<p>En la actualidad, los llamamientos identitarios se dirigen sobre todo al rechazo de los inmigrantes y a llamar al orden al islam; no quieren dedicarse a desplazar las fronteras en Europa. Afrontan m\u00e1s bien desaf\u00edos en primer lugar internos y se asocian a demandas sociales internas, impulsadas por ejemplo por personas en crisis o en dificultades, en un marco de sentimiento de inseguridad y de miedos en torno a la integridad cultural de la naci\u00f3n, con mayor raz\u00f3n en el sentido de que tales llamamientos no se conciben en t\u00e9rminos de la identidad cultural de la naci\u00f3n ni tampoco en t\u00e9rminos del peso e influencia del pa\u00eds en cuesti\u00f3n en el mundo o en Europa. Y cuando as\u00ed se conciben, es de modo defensivo, para proteger a la comunidad nacional de lo que procede de fuera, y no de modo ofensivo o agresivo.<\/p>\n<p>La historia nunca se escribe por anticipado. Pero recurrir a la experiencia de los a\u00f1os treinta para decir que vamos sin transici\u00f3n hacia una nueva conflagraci\u00f3n mundial por el hecho de los nacionalismos y de los populismos europeos no descansa sobre ning\u00fan dato serio y es demasiado simplista. Lo que es verdad, por cierto, es que su \u00e9xito podr\u00eda abocar a poner fin a la Uni\u00f3n Europea, nacida ella misma precisamente para preservar a Europa de la guerra e imposibilitar su retorno. No es pues, imposible, si las tentaciones nacionalistas prosperan y llegan a echar por tierra a Europa, que una vez destruida surjan conflictos armados en su seno. Pero tales perspectivas no son las de los protagonistas contempor\u00e1neos del nacionalismo y del populismo, que quieren m\u00e1s bien impulsar l\u00f3gicas de retraimiento y repliegue, pasando por la fragmentaci\u00f3n del espacio europeo. En todo caso, si la barbarie ha de desplegarse sobre el viejo continente, ser\u00e1 bajo otras formas distintas de las conocidas en los a\u00f1os treinta y cuarenta.<\/p>\n<p>LA VANGUARDIA<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El an\u00e1lisis pol\u00edtico suele proponer comparaciones hist\u00f3ricas. 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