{"id":42822,"date":"2019-04-29T11:33:06","date_gmt":"2019-04-29T10:33:06","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/?p=42822"},"modified":"2019-04-29T11:33:06","modified_gmt":"2019-04-29T10:33:06","slug":"el-declive-del-pensamiento-historico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/el-declive-del-pensamiento-historico\/","title":{"rendered":"El declive del pensamiento hist\u00f3rico"},"content":{"rendered":"<p>Despu\u00e9s de ignorar durante d\u00e9cadas las cuestiones de la desigualdad econ\u00f3mica, economistas y acad\u00e9micos de otros \u00e1mbitos acaban de descubrir una variedad los efectos de la que van m\u00e1s all\u00e1 del hecho de que algunas personas tengan demasiado dinero y muchas otras no tengan suficiente. La desigualdad afecta nuestra salud f\u00edsica y mental, nuestra habilidad de convivir con otras personas, de hacernos sentir, de obligar a nuestros gobernantes a rendir cuentas y, por supuesto, de decidir el futuro que queremos para nuestros hijos. Hace poco que me he dado cuenta de un aspecto de la desigualdad econ\u00f3mica al que no se ha prestado la atenci\u00f3n que merece. La llamo la \u00abdesigualdad intelectual\u00bb.<\/p>\n<p>No me refiero al hecho evidente e incontestable que unas personas puedan ser m\u00e1s inteligentes que otras, sino, m\u00e1s bien, a que unas personas tienen los recursos para intentar entender nuestra sociedad mientras que la mayor\u00eda no los tiene. A finales del a\u00f1o pasado, Benjamin M. Schmidt , un profesor de historia de la Northeastern University, en Boston, public\u00f3 un estudio que demuestra el hecho de que durante la \u00faltima d\u00e9cada la historia ha sido el campo acad\u00e9mico que m\u00e1s r\u00e1pidamente se ha hundido, aunque el n\u00famero de estudiantes universitarios haya crecido. Hoy d\u00eda, se imparten no mucho m\u00e1s de 24.000 especialidades de historia, lo que supone entre el 1 y el 2 por ciento de las carreras universitarias, un descenso de casi un tercio desde el 2011. El declive se evidencia en casi todos los grupos \u00e9tnicos o raciales y entre hombres y mujeres. En t\u00e9rminos geogr\u00e1ficos, el descenso es m\u00e1s pronunciado en el Medio Oeste, si bien impacta en todo el territorio estadounidense.<\/p>\n<p>Sin embargo, la situaci\u00f3n no es del todo negativa. Se vive una \u00e9poca de auge de la historia en Yale, donde es la tercera materia m\u00e1s popular, as\u00ed como en otras universidades de \u00e9lite, como Brown, Princeton y Columbia, donde sigue siendo una de las carreras m\u00e1s exitosas. El departamento de historia de Yale se propone contratar s\u00f3lo este a\u00f1o m\u00e1s de media docena de profesores, coincidiendo al mismo tiempo con la propuesta del rector de la University of Wisconsin-Stevens Point, Bernie L. Patterson, de eliminar los estudios de historia y despachar al menos uno de los profesores titulares. Est\u00e1 claro que cuando se lee la letra peque\u00f1a todo es m\u00e1s complicado. L. Willis, el jefe del departamento de historia de esta universidad, me explic\u00f3 que la propuesta del rector es un recorte presupuestario consecuencia del descenso progresivo de estudiantes de esta especialidad, pero que en realidad busca reducir el n\u00famero de profesores, de catorce a diez, lo que conlleva deshacerse de al menos un profesor titular. Es por ello que hay que disolver el departamento, aunque un portavoz de la universidad afirm\u00f3 que la instituci\u00f3n \u00abest\u00e1 explorando todas las opciones para evitar despedir profesores u otros miembros de la facultad\u00bb. Los profesores que contin\u00faen ser\u00e1n trasladados a nuevos departamentos que combinen la historia con otras materias.<\/p>\n<p>La Universidad Stevens Points, situada en Northwoods, Wisconsin, ha acogido a los primeros universitarios de muchas familias y, en el pasado, el departamento de historia se especializ\u00f3 en la formaci\u00f3n de maestros. Willis se\u00f1ala que el anterior Gobernador de Wisconsin, Scott Walker, lider\u00f3 el enfrentamiento con los sindicatos de profesores, eliminando ayudas y casi el 10% de los profesores de la educaci\u00f3n p\u00fablica, lo que provoc\u00f3 que los estudiantes encontraran menos atractiva la idea de dedicarse a la docencia. \u00abEscucho decir a menudo: &#8216;\u00bfqu\u00e9 tipo de trabajo conseguir\u00e9 con esto? Mis padres me han hecho cambiar de idea\u00bb-comenta Willis. Y sigue: \u00abHay mucha presi\u00f3n sobre esta generaci\u00f3n en particular\u00bb, si bien, dice \u00e9l mismo, tambi\u00e9n he notado un aumento en el n\u00famero de alumnos que optan por esta especialidad, de 76 a 120 el \u00faltimo semestre. Por tanto, a\u00f1ade, \u00abYo no tengo esa percepci\u00f3n que apunta a una tendencia unidireccional hacia nuestra desaparici\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>La magnitud del descenso de alumnos de historia es m\u00e1s notable desde los a\u00f1os 2011 y 2012. Evidentemente, la crisis financiera de 2008 transmiti\u00f3 a estudiantes -y padres- la sensaci\u00f3n de que era mejor optar por una carrera de un \u00e1mbito que les garantizara mayor seguridad a la hora de encontrar trabajo. Casi todas las carreras que han experimentado un crecimiento desde el 2011, seg\u00fan se\u00f1ala Schmidt en un estudio anterior, son de disciplinas denominadas STEM (por sus siglas en ingl\u00e9s, de ciencia, tecnolog\u00eda, ingenier\u00eda y matem\u00e1ticas), incluyendo enfermer\u00eda, ingenier\u00eda, inform\u00e1tica y biolog\u00eda. Un reportaje reciente del diario The York Times explicaba que el n\u00famero de estudiantes de inform\u00e1tica ha crecido m\u00e1s del doble entre 2013 y 2017. \u00abEl MIT y Stanford est\u00e1n haciendo grandes avances en el \u00e1mbito de las ciencias\u00bb, me comenta Alan Mikhail, jefe del departamento de historia de Yale. Otras universidades han tendido a emular estas dos universidades, sobre todo porque hoy en d\u00eda las disciplinas STEM estimulan a los grandes financiadores, y con este dinero aumenta la reputaci\u00f3n nacional de cada universidad. David Blight, profesor de historia en Yale y director del Centro Gilder Lehrman, una instituci\u00f3n enfocada al estudio de la esclavitud, la resistencia y el abolicionismo, me cuenta lo mismo en cuanto a la financiaci\u00f3n. En una reuni\u00f3n reciente con los gestores de la universidad escuch\u00f3 decir que los patrocinadores buscaban financiar programas STEM, por lo que concluye Blight: \u00abson los patrocinadores los que toman las decisiones\u00bb.<\/p>\n<p>Sin embargo, la historia contin\u00faa teniendo \u00e9xito en Yale, en parte porque se trata de un departamento de gran val\u00eda, con varios profesores estrella conocidos a nivel nacional, muchos de los cuales se espera que impartir\u00e1n clase de grado, y en parte, tambi\u00e9n, porque se trata de Yale, ya que un t\u00edtulo en humanidades obtenido en esta universidad puede abrir casi todas las puertas profesionales. Como se\u00f1ala Mikhail, \u00abla verdadera presi\u00f3n econ\u00f3mica que los estudiantes sienten hoy en d\u00eda es menor en Yale. La pol\u00edtica de admisiones sin discriminar por cuestiones econ\u00f3micas marca la diferencia, a la vez que se tiene la sensaci\u00f3n de que un t\u00edtulo de Yale abre la puerta a cualquier trabajo, incluso en lugares como Goldman o la Facultad de Medicina\u00bb. Recientemente, el departamento de relaciones p\u00fablicas de Yale emiti\u00f3 un v\u00eddeo sobre el hijo de unos inmigrantes mexicanos, Fernando Rojas, quien centr\u00f3 la atenci\u00f3n de los medios nacionales tras ser admitido en las ocho prestigiosas universidades del noreste de EE.UU., las que pertenecen a la llamada Ivy League. Rojas, que finalmente se integr\u00f3 en el Center for the Study of Race, Indigeneity, and Transnational Migration de Yale, se est\u00e1 preparando para obtener el doctorado en historia.<\/p>\n<p>La raz\u00f3n por la que los estudiantes de Yale y de instituciones similares se pueden \u00abpermitir\u00bb estudiar historia es porque tienen la suerte de ver la universidad como la oportunidad de aprender sobre el mundo que hay m\u00e1s all\u00e1 de sus ciudades natales, adem\u00e1s de intentar entender cu\u00e1l ser\u00e1 su lugar en este mundo. Esto es lo que consigue la historia. Nos sit\u00faa y nos ayuda a entender c\u00f3mo hemos llegado hasta aqu\u00ed y por qu\u00e9 las cosas son como son. \u00abLa historia infunde un sentido de ciudadan\u00eda y nos recuerda qu\u00e9 preguntas hay que hacer, especialmente sobre evidencias\u00bb, dice Willis. En un correo electr\u00f3nico posterior a nuestra conversaci\u00f3n, Mikhail me escribi\u00f3: \u00abel estudio del pasado nos muestra que la \u00fanica manera de entender el presente es abrazar el caos de la pol\u00edtica, la cultura y la econom\u00eda. No existen respuestas sencillas para cuestiones urgentes sobre el mundo y la vida p\u00fablica\u00bb. Como es bien sabido, Bruce Springsteen desarroll\u00f3 una profunda conciencia pol\u00edtica despu\u00e9s de que le cayera en las manos &#8216;A Pocket History of the United States&#8217;, una famosa obra sobre la historia de EE.UU. escrita por Allan Nevins y Henry Steel Commager, publicada por primera vez en 1942. En su reciente espect\u00e1culo en Broadway, Springsteen afirm\u00f3: \u00abQuer\u00eda conocer toda la historia americana&#8230; Me sent\u00ed como si necesitara entender todo lo que fuera posible para entenderme a m\u00ed mismo\u00bb.<\/p>\n<p>Donald Trump es el rey de las mentiras incluso con consideraciones hist\u00f3ricas falaces. Es dif\u00edcil elegir una mentira entre el centenar de falsedades que Trump ha sostenido como presidente, si bien una de las m\u00e1s sorprendentes la ha hecho recientemente cuando, ignorando todo lo que se sabe sobre el comportamiento ilegal de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, insisti\u00f3 en afirmar que \u00abla raz\u00f3n por la que Rusia intervino en Afganist\u00e1n era porque terroristas afganos hab\u00edan invadido Rusia. Los rusos hicieron bien en ir all\u00ed\u00bb. El editorial de\u00a0 The Wall Street Journal (que habitualmente se muestra amable con Trump) se\u00f1al\u00f3: \u00abno se recuerda una declaraci\u00f3n m\u00e1s absurda y err\u00f3nea hecha por un presidente estadounidense\u00bb. En las \u00faltimas d\u00e9cadas, los Republicanos han aprovechado de la falta de sentido hist\u00f3rico de los norteamericanos a la hora de juzgar la pol\u00edtica. C\u00f3mo explicar si no el hecho de que, durante el gobierno de Trump se haya conseguido convertir la inmigraci\u00f3n legal en la excusa de todos los males del pa\u00eds, a pesar de que cualquier an\u00e1lisis hist\u00f3rico l\u00facido demostrar\u00eda que la inmigraci\u00f3n ha sido una de las mayores fuentes de innovaci\u00f3n, creatividad y productividad econ\u00f3mica de EEUU.<\/p>\n<p>\u00abS\u00ed, tenemos la responsabilidad de formar para el mundo profesional, pero tambi\u00e9n de educar para la vida. Sin el conocimiento hist\u00f3rico no se est\u00e1 preparado para la vida\u00bb, me dec\u00eda Blight. A medida que el discurso pol\u00edtico est\u00e1 m\u00e1s dominado especialmente por los que desprecian la verdad o la credibilidad, estamos m\u00e1s cerca de lo que advert\u00eda Walter Lippmann hace un siglo en su seminal &#8216;Liberty and the News&#8217;: \u00abLos hombres que desconocen los hechos relevantes de su entorno son las v\u00edctimas inevitables de la agitaci\u00f3n y la propaganda. El torpe, el charlat\u00e1n, el patriotero . . s\u00f3lo pueden florecer cuando el p\u00fablico se ve privado del acceso independiente a la informaci\u00f3n\u00bb. Un pa\u00eds cuyos ciudadanos desconocen la historia est\u00e1 condenado a ser dirigido por chapuceros, charlatanes y patriotas de sal\u00f3n. Donald Trump demostr\u00f3 que era las tres cosas desde que construy\u00f3 su carrera pol\u00edtica sobre las mentiras sobre d\u00f3nde hab\u00eda nacido Barack Obama. Sin especialistas en historia, estamos condenados a repetir personas como \u00e9l.<\/p>\n<p>[Traducci\u00f3n: Agust\u00ed Colomines ] Art\u00edculo original en ingl\u00e9s: \u00abThe Decline of Historical Thinking\u00bb, publicado en la versi\u00f3n digital de\u00a0 The New Yorker, del 4 de febrero de 2019.<\/p>\n<p>* * *<\/p>\n<p>Eric Alterman es doctor en historia y catedr\u00e1tico de ingl\u00e9s en el Brooklyn College de CUNY. Tambi\u00e9n es columnista en &#8216;The Nation&#8217;. Este art\u00edculo gener\u00f3 otro del profesor Andreu Mayayo, catedr\u00e1tico de historia en la Universidad de Barcelona, \u00abSin futuro no hay pasado\u00bb, que fue publicado en L&#8217;Aven\u00e7 , n\u00fam. 456, de abril de 2019. Al cabo de unos d\u00edas, el historiador Xavier Diez , miembro del GRENPoC de la C\u00e1tedra Josep Termes de la Universidad de Barcelona, public\u00f3 otro comentario sobre la cuesti\u00f3n, \u00abQui\u00e9n desconoce el pasado est\u00e1 condenado a no tener futuro\u00bb, publicado on-line en la Revista Mirall (*l.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Quien desconoce el pasado est\u00e1 condenado a no tener futuro<br \/>\nXAVIER DIEZ<\/p>\n<p>El historiador Eric Alterman acaba de publicar en el prestigioso &#8216;The New Yorker&#8217; un impactante art\u00edculo, &#8216;El declive del pensamiento hist\u00f3rico&#8217;, donde denuncia el progresivo arrinconamiento de esta materia en Estados Unidos. Hace algunas semanas, el historiador Andreu Mayayo lo recog\u00eda y lo desarrollaba, a su vez, en L&#8217;Aven\u00e7, en una intervenci\u00f3n m\u00e1s detallada, e informaci\u00f3n m\u00e1s global, en un excelente escrito, Sin futuro no hay pasado. A partir de un estudio minucioso, el estadounidense recog\u00eda que, de 2011 a esta parte, se hab\u00eda reducido en un tercio las asignaturas de historia en los campus de Estados Unidos, sustituidas normalmente por habilidades t\u00e9cnicas, de marketing o de cualquier otra actividad dirigida al creciente economicismo que pervierte la educaci\u00f3n superior, como si la finalidad de esta consiste en convertirse exclusivamente un engranaje m\u00e1s del sistema productivo.<\/p>\n<p>En toda norma suele haber excepciones. Y toda excepci\u00f3n suele ser significativa. All\u00ed donde no ha disminuido la presencia de la historia suele ser en las universidades de \u00e9lite. Pon\u00eda el ejemplo de Yale, donde las materias de historia suelen ser las terceras en demanda por parte de los estudiantes. Los grupos acomodados saben perfectamente que, destinados a ocupar espacios estrat\u00e9gicos en la sociedad, el conocimiento hist\u00f3rico ayuda a comprender el mundo, que la informaci\u00f3n relevante es poder, y que la capacidad de interpretaci\u00f3n sobre la realidad siempre es reforzada a partir de los conocimientos adquiridos en la experiencia humana. Ya hace algunos a\u00f1os leo Robert D. Kaplan que explicaba que, normalmente, los j\u00f3venes oficiales destinados a convertirse en los altos mandos del ej\u00e9rcito y la armada son conminados, superada su etapa en la academia militar, a cursar estudios human\u00edsticos. Est\u00e1 claro que la historia, la filosof\u00eda o la literatura son considerados conocimientos \u00fatiles para quien est\u00e1 destinado a ejercer el poder, para liderar y tomar decisiones en nombre de los dem\u00e1s .<\/p>\n<p>Altman destacaba en su escrito que el descenso estad\u00edstico de los estudios de historia corre paralelo a un fen\u00f3meno muy actual: el de las &#8216;fake news&#8217; y la tendencia creciente a la manipulaci\u00f3n medi\u00e1tica, la confusi\u00f3n entre propaganda e informaci\u00f3n, y la capacidad del poder de generar estados de opini\u00f3n, reforzado por el creciente poder de las redes sociales y las tecnolog\u00edas de la comunicaci\u00f3n. De hecho, es ya una realidad aceptada que los grandes intereses geopol\u00edticos y econ\u00f3micos condicionan, de acuerdo con sofisticadas estrategias de manipulaci\u00f3n y guerra psicol\u00f3gica, las decisiones pol\u00edticas en las sociedades occidentales. Las campa\u00f1as electorales donde, m\u00e1s que la elecci\u00f3n de aventureros pol\u00edticos, se juegan intereses de grupos de poder, del control de espacios estrat\u00e9gicos, son una buena muestra de c\u00f3mo el acceso generalizado de la poblaci\u00f3n a informaci\u00f3n relevante no ha servido para empoderar la ciudadan\u00eda, sino m\u00e1s bien para manipularla sofisticadamente. Es aqu\u00ed donde la a historia podr\u00eda resultar el ant\u00eddoto a las manipulaciones sistem\u00e1ticas de las opiniones p\u00fablicas. El rigor y sistema sobre c\u00f3mo se construye la interpretaci\u00f3n hist\u00f3rica, el contraste de las fuentes, la reflexi\u00f3n y el debate propio del campo historiogr\u00e1fico, parece que son elementos que sobran en esta nueva era de bajas pasiones pol\u00edticas y cierta capacidad de ir invocando, globalmente, el fantasma de los fascismos.<\/p>\n<p>Alterman habla de los Estados Unidos, donde la elecci\u00f3n del presidente Trump y la atm\u00f3sfera pol\u00edtica de su pa\u00eds presentan una contaminaci\u00f3n extrema que ha propiciado una especie de cambio clim\u00e1tico (pol\u00edtico) quiz\u00e1s irreversible. Sin embargo, estamos hablando de un fen\u00f3meno global. En Colombia, las autoridades educativas tratan de reducir el curr\u00edculo de las materias de historia para eliminar aquellas cuestiones que puedan deslegitimar determinados espacios de poder. En el Brasil de Bolsonaro (para ser honestos, bastante antes), se est\u00e1 desatando una cacer\u00eda de brujas contra aquel profesorado que se desv\u00ede de una interpretaci\u00f3n oficial de la historia que no deja de ser una especie de \u00abjibarizaci\u00f3n\u00bb folklorizante del pa\u00eds, a un nivel que podr\u00eda recordar los libros de historia franquistas o estaliniana. En Polonia se prohibi\u00f3 mencionar el colaboracionismo (bastante generalizado, por otra parte) de la poblaci\u00f3n polaca en el exterminio de los jud\u00edos. Lo mismo se podr\u00eda decir de Turqu\u00eda, empe\u00f1ada en borrar de la memoria aspectos controvertidos como el genocidio armenio, la deportaci\u00f3n de millones de griegos o la heterogeneidad nacional del Estado turco contempor\u00e1neo. Las propuestas educativas de Casado, Abascal o Rivera (me resulta dif\u00edcil distinguirlos) van en la misma l\u00ednea, buscando un modelo de historia \u00absagrada\u00bb y teleol\u00f3gica que recuerdan los textos escolares del nacional catolicismo y el historicismo -absurdamente surrealista- de personajes como Ricardo de la Cierva. En otros t\u00e9rminos, hay cierta obsesi\u00f3n por parte del poder de controlar el relato hist\u00f3rico para evitar el cuestionamiento de su legitimidad, y propiciar un desconocimiento de las complejidades del pasado. Nada que no se haya inventado: se llama totalitarismo y ya tenemos una larga experiencia del mismo. En todo caso, la novedad es que, en una era de acceso f\u00e1cil a la informaci\u00f3n, hay que desvirtuar la materia de historia y las t\u00e9cnicas de historiograf\u00eda para evitar la reflexi\u00f3n profunda -ergo el conocimiento- y reducir la materia, no s\u00f3lo en presencia o en horas, sino en esencia, a partir de generar datos banales e interpretaciones superficiales.<\/p>\n<p>En el art\u00edculo citado de l&#8217; Avan\u00e7, el profesor Andreu Mayayo nos cuenta qu\u00e9 ha pasado en Catalu\u00f1a . En su experiencia como vicedecano de la UB, vio como, entre 2012 y 2017 se redujo un 20% el profesorado de historia en su facultad, mientras que se multiplicaba por tres el porcentaje de precariedad en la docencia. Del mismo modo, recordaba que hacia la d\u00e9cada de 1970, -en una \u00e9poca en que s\u00f3lo acced\u00eda menos de un 10% de j\u00f3venes a la ense\u00f1anza superior- la Universidad de Barcelona sol\u00eda acoger cada curso a unos 700 estudiantes. Ahora, cuando el contingente generacional implica que uno de cada tres j\u00f3venes llegue a la universidad, hay menos de la mitad de estudiantes cursando estos estudios. Al respecto, la carrera profesional y acad\u00e9mica de los historiadores podr\u00eda calificarse de calvario, o de campo de minas con escasa capacidad de supervivencia: los criterios de acreditaci\u00f3n, acceso y mantenimiento parecen a medida con el fin de excluir los estudios de humanidades. El sistema promueve una hiperinflaci\u00f3n de art\u00edculos de dudosa val\u00eda, fragmentando por completo la b\u00fasqueda para conseguir m\u00e1s \u00abimpacto\u00bb en revistas que no lee nadie, en temas de escasa relevancia, y propiciando ciertos mecanismos de corrupci\u00f3n moral e intelectual. Servidor de ustedes, que ya hace a\u00f1os que opt\u00f3 por investigar por su cuenta, publicar obras completas sobre temas que me interesan o que considero \u00fatiles para la comunidad, ha renunciado a tener cualquier trayectoria acad\u00e9mica convencional porque ser\u00eda entrar en una zona de perversi\u00f3n intelectual, que por otro lado, tampoco asegurar\u00eda nada. Con algunos colegas llegamos a la conclusi\u00f3n de que los grandes historiadores del pa\u00eds; Fontana, Termes, Vilar, Serra,&#8230; hoy no tendr\u00edan recorrido, y probablemente ni habr\u00edan iniciado una absurda carrera acad\u00e9mica, y cansados, quiz\u00e1s ya ni estar\u00edan en la universidad. Las nuevas reglas del juego acad\u00e9mico, calcadas de los modelos anglosajones, han acabado por banalizar la investigaci\u00f3n y erradicar la profundidad. En otros t\u00e9rminos, se ha optado por ir desmantelando la universidad como templo de conocimiento,<\/p>\n<p>La historia sirve para interpretar el presente, y como dir\u00eda el maestro Fontana, para poder as\u00ed elaborar proyectos de futuro a partir de determinados valores human\u00edsticos. Es, por tanto, una herramienta educativa de primer orden que, desde cierto idealismo esc\u00e9ptico, entendemos que habr\u00eda que democratizar a fin de construir una ciudadan\u00eda cr\u00edtica. Ahora bien, en el momento hist\u00f3rico que vemos, caracterizado por una polarizaci\u00f3n social, a base de desigualdades crecientes, herramientas como las que nos dec\u00eda otro maestro, Pierre Vilar, \u00abpensar hist\u00f3ricamente\u00bb se est\u00e1 convirtiendo en una actividad subversiva. Ya nos lo dec\u00edan Eduardo Luque y Pilar Carrera en un libro reciente, los cambios en la educaci\u00f3n se hacen a prop\u00f3sito porque \u00abnos quieren m\u00e1s tontos\u00bb. Bueno, al menos a la mayor\u00eda.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Despu\u00e9s de ignorar durante d\u00e9cadas las cuestiones de la desigualdad econ\u00f3mica, economistas y acad\u00e9micos de otros \u00e1mbitos acaban de descubrir una variedad los efectos de la que van m\u00e1s all\u00e1 del hecho de que algunas personas tengan demasiado dinero y muchas otras no tengan suficiente. La desigualdad afecta nuestra salud f\u00edsica y mental, nuestra habilidad [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":42823,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[80],"tags":[],"class_list":["post-42822","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-gogoeta"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.4 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>El declive del pensamiento hist\u00f3rico - Nabarralde<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/el-declive-del-pensamiento-historico\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"El declive del pensamiento hist\u00f3rico - Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Despu\u00e9s de ignorar durante d\u00e9cadas las cuestiones de la desigualdad econ\u00f3mica, economistas y acad\u00e9micos de otros \u00e1mbitos acaban de descubrir una variedad los efectos de la que van m\u00e1s all\u00e1 del hecho de que algunas personas tengan demasiado dinero y muchas otras no tengan suficiente. La desigualdad afecta nuestra salud f\u00edsica y mental, nuestra habilidad [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/el-declive-del-pensamiento-historico\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2019-04-29T10:33:06+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/Eric-Alterman.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"536\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"452\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Eric Alterman\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"17 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/el-declive-del-pensamiento-historico\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/el-declive-del-pensamiento-historico\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Nabarralde\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\"},\"headline\":\"El declive del pensamiento hist\u00f3rico\",\"datePublished\":\"2019-04-29T10:33:06+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/el-declive-del-pensamiento-historico\\\/\"},\"wordCount\":3406,\"commentCount\":0,\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/el-declive-del-pensamiento-historico\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2019\\\/04\\\/Eric-Alterman.jpg\",\"articleSection\":[\"Gogoeta\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/el-declive-del-pensamiento-historico\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/el-declive-del-pensamiento-historico\\\/\",\"name\":\"El declive del pensamiento hist\u00f3rico - Nabarralde\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/el-declive-del-pensamiento-historico\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/el-declive-del-pensamiento-historico\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2019\\\/04\\\/Eric-Alterman.jpg\",\"datePublished\":\"2019-04-29T10:33:06+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/el-declive-del-pensamiento-historico\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/el-declive-del-pensamiento-historico\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/el-declive-del-pensamiento-historico\\\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2019\\\/04\\\/Eric-Alterman.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2019\\\/04\\\/Eric-Alterman.jpg\",\"width\":536,\"height\":452},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/el-declive-del-pensamiento-historico\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"El declive del pensamiento hist\u00f3rico\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/\",\"name\":\"Nabarralde\",\"description\":\"Kultur Ekimenak eta Sustapenak\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\",\"name\":\"Nabarralde\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Nabarralde\"},\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/author\\\/nagusia\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"El declive del pensamiento hist\u00f3rico - Nabarralde","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/el-declive-del-pensamiento-historico\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"El declive del pensamiento hist\u00f3rico - Nabarralde","og_description":"Despu\u00e9s de ignorar durante d\u00e9cadas las cuestiones de la desigualdad econ\u00f3mica, economistas y acad\u00e9micos de otros \u00e1mbitos acaban de descubrir una variedad los efectos de la que van m\u00e1s all\u00e1 del hecho de que algunas personas tengan demasiado dinero y muchas otras no tengan suficiente. La desigualdad afecta nuestra salud f\u00edsica y mental, nuestra habilidad [&hellip;]","og_url":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/el-declive-del-pensamiento-historico\/","og_site_name":"Nabarralde","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa","article_published_time":"2019-04-29T10:33:06+00:00","og_image":[{"width":536,"height":452,"url":"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/Eric-Alterman.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"Nabarralde","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@Nabarralde","twitter_site":"@Nabarralde","twitter_misc":{"Escrito por":"Eric Alterman","Tiempo de lectura":"17 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/el-declive-del-pensamiento-historico\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/el-declive-del-pensamiento-historico\/"},"author":{"name":"Nabarralde","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56"},"headline":"El declive del pensamiento hist\u00f3rico","datePublished":"2019-04-29T10:33:06+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/el-declive-del-pensamiento-historico\/"},"wordCount":3406,"commentCount":0,"image":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/el-declive-del-pensamiento-historico\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/Eric-Alterman.jpg","articleSection":["Gogoeta"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/el-declive-del-pensamiento-historico\/","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/el-declive-del-pensamiento-historico\/","name":"El declive del pensamiento hist\u00f3rico - Nabarralde","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/el-declive-del-pensamiento-historico\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/el-declive-del-pensamiento-historico\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/Eric-Alterman.jpg","datePublished":"2019-04-29T10:33:06+00:00","author":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/el-declive-del-pensamiento-historico\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/nabarralde.eus\/es\/el-declive-del-pensamiento-historico\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/el-declive-del-pensamiento-historico\/#primaryimage","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/Eric-Alterman.jpg","contentUrl":"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/Eric-Alterman.jpg","width":536,"height":452},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/el-declive-del-pensamiento-historico\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"El declive del pensamiento hist\u00f3rico"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/","name":"Nabarralde","description":"Kultur Ekimenak eta Sustapenak","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/nabarralde.eus\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56","name":"Nabarralde","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","caption":"Nabarralde"},"url":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/author\/nagusia\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42822","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=42822"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42822\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":42825,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42822\/revisions\/42825"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/42823"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=42822"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=42822"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=42822"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}