{"id":42643,"date":"2019-03-27T15:54:38","date_gmt":"2019-03-27T14:54:38","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/?p=42643"},"modified":"2019-03-27T15:54:38","modified_gmt":"2019-03-27T14:54:38","slug":"critica-de-la-modernidad-de-horkheimer-y-adorno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/critica-de-la-modernidad-de-horkheimer-y-adorno\/","title":{"rendered":"Cr\u00edtica de la Modernidad de Horkheimer y Adorno"},"content":{"rendered":"<p>Horkheimer y Adorno compartieron en el per\u00edodo 1920-1945 cuatro experiencias que marcaron determinantemente su reflexi\u00f3n y manera de pensar la realidad: 1-la pretensi\u00f3n cientificista del socialismo estalinista y el proceso de burocratizaci\u00f3n en la URSS; 2-la consolidaci\u00f3n de los reg\u00edmenes fascistas (Alemania, Italia y Espa\u00f1a); 3-el uso instrumental y racista de la ciencia en el Holocausto jud\u00edo de la Alemania nazi y en la decisi\u00f3n pol\u00edtica de lanzar las bombas at\u00f3micas sobre Hiroshima y Nagasaki\u00a0; 4-la capacidad integradora del capitalismo en la sociedad de consumo. Ciertamente, el mundo del siglo XX fue bien distinto del que se vivi\u00f3 en el XIX, y el marxismo oficial se hab\u00eda vuelto anticuado, incapaz de dar respuestas a las nuevas problem\u00e1ticas coet\u00e1neas.<\/p>\n<p>Ya en 1920 Georg Luk\u00e1cs hac\u00eda una lectura cr\u00edtica del marxismo ortodoxo, mecanicista, determinista, \u201cvulgar\u201d, que hasta entonces dominaba la Segunda Internacional, y retornaba a las ra\u00edces hegelianas de Marx al afirmar que el marxismo era en esencia un \u201cm\u00e9todo\u201d dial\u00e9ctico, un m\u00e9todo cognitivo que, al forjar la identidad entre la conciencia y las fuerzas objetivas de la Historia, conduc\u00eda a un programa de acci\u00f3n donde el proletariado constitu\u00eda el sujeto-objeto (conciencia de clase proletaria-totalidad socio-hist\u00f3rica) del proceso hist\u00f3rico. En \u201cHistoria y conciencia de clase\u201d (1923) Luk\u00e1cs repiensa tanto a Marx como a Hegel, y ofrece otra versi\u00f3n de Marx que la dimanada de la determinaci\u00f3n causal de las fuerzas de producci\u00f3n pensando la revoluci\u00f3n en t\u00e9rminos exclusivamente econ\u00f3micos, argumentando que la estructura de la mercanc\u00eda permea todos los aspectos de la sociedad burguesa, incluso los propios esquemas del pensamiento burgu\u00e9s. Y deduce que la caracter\u00edstica central del marxismo en la explicaci\u00f3n hist\u00f3rica no era la primac\u00eda de lo econ\u00f3mico sino la perspectiva de la totalidad, la existencia de otros factores (adem\u00e1s de los econ\u00f3micos), de otros mundos que generaban una compleja red de relaciones mutuamente determinantes. En la era moderna la expansi\u00f3n del mercado hace sentirse al obrero enajenado, alienado en un mundo que ya le es extra\u00f1o por cuanto se encuentra determinado por fuerzas que no ve, por abstracciones que est\u00e1n m\u00e1s all\u00e1. A esta situaci\u00f3n de pasmo y desorientaci\u00f3n que entra\u00f1a una visi\u00f3n distorsionada es a lo que Luk\u00e1cs llam\u00f3 reificaci\u00f3n (la \u201csegunda naturaleza del hombre\u201d de Arist\u00f3teles). Este concepto de reificaci\u00f3n engarzado en el de totalidad, le lleva a pensar que el capitalismo no consiste s\u00f3lo en un conjunto de fuerzas de producci\u00f3n o l\u00f3gicas materiales sino que m\u00e1s bien se trata de una cultura que implica una forma de ver el mundo donde todo se cosifica, se vuelve res, se reifica: as\u00ed sucede con la transformaci\u00f3n del trabajo en mercanc\u00edas que ya no est\u00e1 en manos del obrero y tienen un valor mediado por el capital, con la persona que ya no es tal persona sino un mero individuo, con las relaciones interpersonales que ya no son por simpat\u00eda sino por inter\u00e9s, con las mercanc\u00edas que se vuelven meramente objeto, etc.<\/p>\n<p>En la d\u00e9cada de 1920 Horkheimer toma de Luk\u00e1cs esta idea de mercantilizaci\u00f3n, de fetichismo de la mercanc\u00eda, de reificaci\u00f3n del mundo, de merma de la percepci\u00f3n de la totalidad, de extra\u00f1amiento del mundo y destrucci\u00f3n del tejido cultural, y sobre esta s\u00f3lida base critica el marxismo ortodoxo. Ya no se tratar\u00eda de hacer solamente una sociolog\u00eda de leyes econ\u00f3micas o sociales, tambi\u00e9n habr\u00eda que estudiar las interrelaciones mutuamente determinantes existentes entre el campo econ\u00f3mico con el psicol\u00f3gico, con el social, con el pol\u00edtico, con el cultural, de modo tal que entretejer\u00edan una red, una especie de totalidad invisible. Adaptando la idea de Luk\u00e1cs, Horkheimer postula dos modos de hacer teor\u00eda: 1-La teor\u00eda tradicional utiliza los esquemas de las ciencias naturales para pensar las ciencias sociales y pretende ver a la sociedad como un objeto en un sistema cerrado: se tratar\u00eda de una especie de f\u00edsica social donde la sociedad es contemplada como lo dado, lo que existe, crece y se reproduce sin posibilidad de cambio. Este positivismo sociol\u00f3gico contempla la sociedad como un sistema de mecanismos, causas y efectos donde el conocimiento es una simple reproducci\u00f3n conceptual de los datos objetivos de la realidad, ignorando la naturaleza de la totalidad social de la sociedad, la cual est\u00e1 en continuo crecimiento, crisis, movimiento y transformaci\u00f3n. 2-La teor\u00eda cr\u00edtica explica la realidad social, reconoce a los sujetos como agentes del propio contexto, identifica su potencial para incidir y transformar dicha realidad, concreta el m\u00e9todo para formar una perspectiva cr\u00edtica y delimita objetivos factibles. Promueve la interdisciplinariedad y recaba informaci\u00f3n de los elementos psicol\u00f3gicos, culturales, sociales, institucionales\u2026<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de Luk\u00e1cs, las Tesis de la Historia de Walter Benjamin influyeron hondamente en Horkheimer y Adorno. Hasta entonces era opini\u00f3n extendida (Kant, Hegel, incluso Marx) que el progreso de la historia llevar\u00eda a un futuro mejor. Benjamin critica acerbamente esta conceptuaci\u00f3n cl\u00e1sica de la historia como idea de progreso, al considerar que este progreso es el lado oscuro de una violencia que se ejerce sobre el pasado que se olvida y desecha, al observar que el avance de Occidente supone el aplastamiento de otras culturas alternativas, al pensar que la historia es una acreditaci\u00f3n de cultura pero a su vez un documento de barbarie, al juzgar que el desarrollo de un progreso tecnol\u00f3gico sin acompa\u00f1amiento del social nos aboca al fascismo y a la guerra (como as\u00ed ocurri\u00f3). All\u00ed donde Marx habla ca\u00eddo deslumbrado por el discurso del progreso, identificando a las revoluciones como \u201clas locomotoras de la historia mundial\u201d, Benjamin se\u00f1alaba: \u201cTal vez sea totalmente diferente. Tal vez las revoluciones sean el momento en que la humanidad, que viaja en ese tren, alcanza la palanca de emergencia\u201d. Las tesis de Benjamin suponen una cr\u00edtica feroz a la dial\u00e9ctica de Hegel y Marx, niegan la supuesta racionalidad en la concatenaci\u00f3n de los hechos hist\u00f3ricos que se suceder\u00edan unos a los otros obedeciendo a una necesidad dial\u00e9ctica, inmanente, racional, que llevar\u00eda a la plenitud, a la felicidad, a la sociedad sin clases. El \u00c1ngel de la Historia de Benjamin no ve un encadenamiento l\u00f3gico de categor\u00edas hegelianas sino un paisaje donde, en vez de dial\u00e9ctica, hay ruinas. Benjamin concluye afirmando que este paisaje de ruinas es un fiel reflejo del fracaso de la raz\u00f3n humana. Impresionado por el pacto nazi-sovi\u00e9tico de 1939, Benjam\u00edn afirmaba que el mayor obst\u00e1culo para la conciencia revolucionaria hab\u00eda pasado de la aceptaci\u00f3n de una est\u00e1tica \u00absegunda naturaleza\u201d a la creencia en la historia como progreso, y conclu\u00eda lapidariamente: \u201cNada corrompi\u00f3 m\u00e1s a la clase obrera alemana como la noci\u00f3n de que se estaba moviendo con la corriente del progreso\u201d. Todas estas reflexiones impactaron poderosamente en Horkheimer y Adorno. El texto de Benjamin (ya muerto en 1940) les lleg\u00f3 a Nueva York en 1941 y su lectura, realizada en un momento de crisis existencial (ambos jud\u00edos huidos del nazismo, desesperanzados por el pacto de Stalin con Hitler, viviendo una sensaci\u00f3n de desolaci\u00f3n y derrumbe de la civilizaci\u00f3n occidental), les conmocion\u00f3. La situaci\u00f3n revolucionaria hab\u00eda conducido al totalitarismo y no a la liberaci\u00f3n, tanto en la Alemania de Hitler como en la Rusia estalinista. Era evidente que algo fallaba. Con el fin de la guerra y la derrota del fascismo surgi\u00f3 una nueva realidad social que exig\u00eda una nueva respuesta te\u00f3rica. La teor\u00eda marxista requer\u00eda ser reinterpretada dentro de la constelaci\u00f3n presente.<\/p>\n<p>El libro \u201cDial\u00e9ctica de la Ilustraci\u00f3n\u201d, publicado en 1947, fue escrito en un intento de dar cumplida respuesta a esta nueva realidad que planteaba m\u00faltiples interrogantes. Me voy a centrar en el primer cap\u00edtulo, el m\u00e1s te\u00f3rico, donde los autores tratan de pensar la Ilustraci\u00f3n como un objeto parad\u00f3jico que ofrece dos caras contrapuestas. Por una parte, la Ilustraci\u00f3n implica entrar en la mayor\u00eda de edad (Kant) con el dominio de la raz\u00f3n, supone ser consciente y aut\u00f3nomo y vivir en un mundo libre de mitos y leyendas. Sin embargo esa diosa Raz\u00f3n, que comienza su despegue con la Revoluci\u00f3n Francesa, de cuya racionalidad en la historia nadie duda, que sigue su expansi\u00f3n civilizadora y de progreso con los imperios europeos del XIX, finalmente esa Diosa entronizada fracasa estruendosamente. Porque esa misma raz\u00f3n que trajo las luces a la humanidad, tambi\u00e9n coron\u00f3 a la mercanc\u00eda como lo \u00fanico que da sentido a la vida llevando al\u00a0genocidio\u00a0de comunidades enteras de\u00a0pueblos ind\u00edgenas y al comercio de esclavos africanos, cre\u00f3 los campos de concentraci\u00f3n, lleg\u00f3 a la consumaci\u00f3n de los asesinatos en masa del Holocausto, en fin, provoc\u00f3 que el Angelus Novus no pueda evitar poner cara de espanto ante el horror de ver en el pasado un paisaje en ruinas. Qu\u00e9 es lo que ha pasado? Es opini\u00f3n generalizada considerar el hitlerismo como un hecho irracional, una extravagancia, una locura o chaladura. Y no es as\u00ed, porque Auschwitz constituye un hecho totalmente racional, una obra de la aplicaci\u00f3n de la raz\u00f3n instrumental para dominar. Horkheimer afirma que a la raz\u00f3n se le ha dado una funci\u00f3n instrumental para esclavizar, dominar y someter. Esta racionalidad burguesa, esta raz\u00f3n instrumental, que domina a los hombres y a la naturaleza y que conforma la sociedad capitalista, lleva su instrumentalidad hacia Auschwitz. De ah\u00ed que los campos de concentraci\u00f3n sean un fen\u00f3meno racional manejado racionalmente con pautas racionales, y que los torturadores entran en su trabajo fichando como en cualquier otro empleo y cumplen con su trabajo racionalmente, es decir, torturando. Todo esto le llevar\u00e1 a Hannah Arendt, en \u201cEichman en Jerusalem\u201d, a hablar de la banalidad del mal como del mal burocr\u00e1tico, una rutina, un trabajo cotidiano. Es muy significativo que en 2002 la entonces asesora de Seguridad Nacional, Condoleezza Rice, que autoriz\u00f3 las \u201ct\u00e9cnicas de interrogaci\u00f3n\u201d de la CIA\u00a0en las prisiones de Guant\u00e1namo y Abu Grahib, negara la existencia de torturas: \u201cEEUU no practica la tortura, se limita a ejercer labores de inteligencia\u201d. Toda una puntualizaci\u00f3n muy elocuente, expresiva y clarificadora de lo que significa la raz\u00f3n moderna.<\/p>\n<p>Por tanto, ante este objeto parad\u00f3jico Horkheimer y Adorno aplican una mirada m\u00e1s incisiva, m\u00e1s \u201cmicrosc\u00f3pica\u201d, caracter\u00edstica temprana de los escritos de Benjam\u00edn. Un concepto fundamental que los autores plantean en el libro es el de la dial\u00e9ctica entre el mito y la Ilustraci\u00f3n. El mito es el espacio de la ignorancia y de la superstici\u00f3n, donde a la vez que se impone la l\u00f3gica del sacrificio, se ejerce violencia sobre el pasado para asentarse y fijar su dominio (se tratar\u00eda de la violencia m\u00edtica de la dominaci\u00f3n de Benjamin). La Ilustraci\u00f3n, motor emancipador de esa l\u00f3gica del sacrificio, vence al mito y produce una liberaci\u00f3n, un rescate, una redenci\u00f3n del mito violento. Pero en el momento en que la raz\u00f3n se relaciona con el mito como superstici\u00f3n o ignorancia, la Ilustraci\u00f3n en situaci\u00f3n de superioridad y dominaci\u00f3n juzga que ese pasado es condenable y detestable, y es precisamente entonces cuando la Ilustraci\u00f3n, esa nueva raz\u00f3n, al imponerse unilateralmente ejerciendo violencia sobre este pasado m\u00edtico, entra de nuevo inintencionadamente en el hechizo m\u00edtico. Pues bien, Horkheimer al aplicar la teor\u00eda cr\u00edtica, rastrea esta distorsi\u00f3n, desorientaci\u00f3n, reificaci\u00f3n, en suma, esta patolog\u00eda social, y llega a un diagn\u00f3stico que requerir\u00e1 un tratamiento definido: se tratar\u00eda de coger a esa racionalidad moderna patol\u00f3gica, psicoanalizarla, establecer con ella una especie de di\u00e1logo donde se escuche a s\u00ed misma como un eco algo que le vaya a empezar a sonar raro y a hacerle dudar de su veracidad. La metodolog\u00eda que utiliza para ello es variada, vali\u00e9ndose de la sociolog\u00eda, antropolog\u00eda, filosof\u00eda, an\u00e1lisis literario, aforismos po\u00e9ticos, etc. Ciertamente, convendr\u00e1n en que ser\u00e1 el capitalismo el causante de gran parte de esta patolog\u00eda social, pero concluyen que el mal no nace con el capitalismo, no est\u00e1 en las relaciones de producci\u00f3n: ah\u00ed est\u00e1 el ejemplo del fracaso de la URSS. Consecuentemente, el problema no est\u00e1 en la l\u00f3gica de la mercanc\u00eda sino que es m\u00e1s antiguo, viene de m\u00e1s lejos, una especie de pecado original.<\/p>\n<p>Era necesario, pues, aplicar un an\u00e1lisis m\u00e1s preciso que abarque el estudio de los per\u00edodos primitivos de la historia de la humanidad. Los autores investigan una historia prem\u00edtica donde el hombre tendr\u00eda una relaci\u00f3n mim\u00e9tica con la naturaleza, no existir\u00eda el mito, habr\u00eda una indiferenciaci\u00f3n entre el sujeto y el objeto, una unidad hombre-naturaleza. En su evoluci\u00f3n hist\u00f3rica, el hombre aprendi\u00f3 a diferenciar entre el yo y lo exterior, entrando en una relaci\u00f3n de dominaci\u00f3n sujeto-objeto, en una relaci\u00f3n instrumental con la naturaleza. Esta l\u00f3gica de dominaci\u00f3n no se detuvo e, inexorablemente, avanz\u00f3 a la colonizaci\u00f3n del campo intersubjetivo, despu\u00e9s al yo interior. De modo tal que sobre el sujeto prem\u00edtico, suma de pensamientos, deseos y pulsiones, se va a imponer un potente yo represor que ser\u00e1 el efecto de este progreso \u201cilustrado\u201d. Evidentemente, es un progreso que exige sacrificios mediante represiones. El hilo conductor de todo este proceso es que este pensamiento pierde de vista los objetivos racionales, no busca la verdad, deja de ser un medio, todo es puesto \u201cen funci\u00f3n de\u201d, se transforma en un fin en s\u00ed mismo: es el triunfo de la raz\u00f3n instrumental, una forma de racionalidad englobadora que abarca y toma todo. Adorno en su \u201cDial\u00e9ctica negativa\u201d va a explicar bien esta raz\u00f3n instrumental a la que metaf\u00f3ricamente denomina \u201cpensamiento identificador\u201d: el asignar a todo una identidad, una funci\u00f3n, supone que el concepto es id\u00e9ntico a su objeto concedi\u00e9ndole primac\u00eda como referente, a la par que veda al objeto la posibilidad de dotarse de significado. Y as\u00ed, la naturaleza ya no va a ser un lugar de misterios sino un recurso natural, las personas ya no van a ser \u201cotros\u201d sino objetos, cosas de las que me puedo aprovechar. Todo es identificado y puesto \u201cen funci\u00f3n de\u201d: funcionalidad, utilidad, instrumentalidad, un mundo totalmente reificado. Esta raz\u00f3n instrumental, transformada en herramienta para una fraudulenta conciliaci\u00f3n sujeto-objeto (conciencia-sociedad), conduce hacia la sociedad de masas y no hacia la sociedad sin clases, al conformismo y no a la universalidad, a un remedo o simulacro de la visi\u00f3n ut\u00f3pica, a la destrucci\u00f3n del individuo y a la preservaci\u00f3n de las fuerzas de opresi\u00f3n. Por tanto, es la raz\u00f3n instrumental, esa l\u00f3gica perversa que viene de anta\u00f1o, la causante y promotora originaria de la patolog\u00eda social, no el capitalismo. En todo caso, bien pudiera constituir este (el capitalismo) la versi\u00f3n m\u00e1s depurada, depravada y mort\u00edfera de aquella (la raz\u00f3n instrumental).<\/p>\n<p>As\u00ed que, para Horkheimer y Adorno el proyecto encomiable de la Ilustraci\u00f3n de liberar al hombre del mito, de convertirlo en amo de una naturaleza desencantada, result\u00f3 fallido porque utiliz\u00f3 el intelecto como mero instrumento de poder y coacci\u00f3n, y redujo el entorno natural a material inerte susceptible de manipulaci\u00f3n. Esto les hizo entrever que exist\u00eda algo perverso intr\u00ednseco en la Ilustraci\u00f3n generador de los males que pretend\u00eda superar, as\u00ed como algo en com\u00fan entre el mito y la Ilustraci\u00f3n. De esta suerte, el mito pon\u00eda a los dioses como se\u00f1ores de la naturaleza y del universo, la Ilustraci\u00f3n realizaba una inversi\u00f3n y si bien configuraba aparentemente un panorama esplendoroso, en realidad modelaba otro muy diferente, asaz aciago e infortunado: a la par que entroniz\u00f3 la raz\u00f3n humana destruyendo el mito y su idolatr\u00eda, dej\u00f3 persistir la relaci\u00f3n antag\u00f3nica con la naturaleza. Y, lo que es peor, la actitud cr\u00edtica, esa nota distintiva de la Ilustraci\u00f3n respecto al mito, claudic\u00f3 ante el principio de dominio que fue elevado a la categor\u00eda de \u00eddolo al que todo se sacrifica. As\u00ed pues, esta tendencia regresiva de la Ilustraci\u00f3n, este retorno al mito, consolid\u00f3 la primac\u00eda de una idea de raz\u00f3n (la instrumental) que, esquiva a toda autorreflexi\u00f3n, le condujo a su propia destrucci\u00f3n.<\/p>\n<p>La Ilustraci\u00f3n, pese a todas sus afirmaciones de haber superado la confusi\u00f3n mitopoi\u00e9tica mediante la introducci\u00f3n de un an\u00e1lisis racional, de haber disipado las tinieblas de la ignorancia de una humanidad sumida en el mundo m\u00edtico mediante las luces del conocimiento y la raz\u00f3n, esa Ilustraci\u00f3n, ensoberbecida e imbuida de una sensaci\u00f3n de dominio y poder, se convirti\u00f3 ella misma en v\u00edctima de un nuevo mito. Efectivamente, en el preciso momento de derrotar al mito, la propia l\u00f3gica de la conquista, de la imposici\u00f3n, de ense\u00f1orear al hombre, adquiri\u00f3 de por s\u00ed una resistencia a deshacerse del mito, resistencia que no se reconoci\u00f3 y que se consider\u00f3 como algo ganado. Por tanto, se lleg\u00f3 a la situaci\u00f3n absurda y contradictoria, de que lo que sirvi\u00f3 para destruir el mito es precisamente lo que impidi\u00f3 deshacerse de \u00e9l.<\/p>\n<p>Horkheimer y Adorno concluyen que para atacar el problema de ra\u00edz, y ante la evidencia de una raz\u00f3n instrumental tan omnipresente, omnipotente y ominosa, es necesario aplicar otro pensamiento con una l\u00f3gica totalmente distinta. No basta cambiar un amo por otro convulsionando la estructura social, aplicando reformas, ni siquiera hacer grandes revoluciones como lo fueron la francesa o rusa. Es necesaria una revoluci\u00f3n m\u00e1s profunda de la racionalidad, una revoluci\u00f3n que cambie la l\u00f3gica misma del pensamiento que permite que haya dominaci\u00f3n. Por tanto, se impone hacer una revoluci\u00f3n que propicie el alumbramiento de una \u201cotra\u201d l\u00f3gica que impida el poder, la supremac\u00eda, la sumisi\u00f3n y la opresi\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Horkheimer y Adorno compartieron en el per\u00edodo 1920-1945 cuatro experiencias que marcaron determinantemente su reflexi\u00f3n y manera de pensar la realidad: 1-la pretensi\u00f3n cientificista del socialismo estalinista y el proceso de burocratizaci\u00f3n en la URSS; 2-la consolidaci\u00f3n de los reg\u00edmenes fascistas (Alemania, Italia y Espa\u00f1a); 3-el uso instrumental y racista de la ciencia en el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":42644,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[78],"tags":[],"class_list":["post-42643","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-egunekoa"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.7 - 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