{"id":42287,"date":"2019-02-03T12:44:29","date_gmt":"2019-02-03T11:44:29","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/?p=42287"},"modified":"2019-02-03T12:44:29","modified_gmt":"2019-02-03T11:44:29","slug":"tres-consecuencias-del-postproceso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/tres-consecuencias-del-postproceso\/","title":{"rendered":"Tres consecuencias del postproceso"},"content":{"rendered":"<p>No revelar\u00e9 ning\u00fan secreto si reconozco la confusi\u00f3n a la hora de definir el momento que atravesamos. Si desean alg\u00fan concepto que ayude a situarnos, propongo el de limbo, este espacio indefinido, algo una sala de espera, entre el postproceso y la Rep\u00fablica declarada y todav\u00eda no efectiva. Si me lo permiten, me atrever\u00eda a parafrasear a Antonio Gramsci para ubicarnos en el peligroso lapso temporal entre la Rep\u00fablica que no acaba de nacer y el franquismo mon\u00e1rquico que se resiste a desaparecer: en este intervalo es donde aparecen los monstruos. Dir\u00eda que, adem\u00e1s, no son unos monstruos metaf\u00f3ricos, sino los viejos conocidos del fascismo que trata de reivindicarse mediante el rancio y apolillado nacionalismo espa\u00f1ol, combinado con el nuevo reaccionarismo que emerge en Occidente, con ide\u00f3logos estadounidenses e iliberales europeos.<\/p>\n<p>El empuje de nuestro nuevo republicanismo ha transformado radicalmente el panorama&#8230; O quiz\u00e1s no tanto, porque se ha limitado a hacer visible lo que viv\u00eda en la penumbra: que viv\u00edamos en una democracia de feria, en una libertad vigilada. El republicanismo catal\u00e1n lo ha transformado todo, a todos los niveles, y nos ha llevado a un conflicto que muchos pens\u00e1bamos que pod\u00eda pasar y que a muchos otros les ha sorprendido, aunque \u00edntimamente sab\u00edamos que los viejos fantasmas y los zombis podr\u00edan resurgir del Valle de los Ca\u00eddos en cualquier momento.<\/p>\n<p>Pasan y han pasado muchas cosas. Sin embargo, me centrar\u00e9 en tres ideas, tres consecuencias que, desde mi perspectiva de historiador, creo que son las m\u00e1s relevantes a la hora de evaluar las transformaciones profundas en la psicolog\u00eda colectiva: la ruptura emocional, la reconfiguraci\u00f3n de la identidad y la corrupci\u00f3n moral. Las tres representan fen\u00f3menos hist\u00f3ricos muy significativos que reflejan en profundidad la magnitud del cambio, que hace que las cosas no puedan tener marcha atr\u00e1s.<\/p>\n<p>La primera, quiz\u00e1s la m\u00e1s perceptible de todas, me gusta denominarla &#8216;la ruptura emocional&#8217;, aunque algunos otros, como Francesc-Marc \u00c1lvaro utilizan la expresi\u00f3n de &#8216;desconexi\u00f3n&#8217;. Pienso que la mayor\u00eda de ciudadanos de este pa\u00eds no ten\u00edamos ning\u00fan problema en identificarnos con una identidad dual entre Catalu\u00f1a y Espa\u00f1a. Hablamos ambas lenguas, compartimos referentes, vivencias, familias y amigos. Se trataba de un mundo donde, si bien no faltaban rencillas epis\u00f3dicas y algunas desavenencias, nos permit\u00edan permanecer c\u00f3modos en una identidad ambigua. Sin embargo, a partir del momento en que el se\u00f1or Aznar hizo resucitar un franquismo sin complejos, a partir del momento en que el nacionalismo espa\u00f1ol recuper\u00f3 cierto esencialismo religioso y se empez\u00f3 a usar la opini\u00f3n publicada para atacar a Catalu\u00f1a y sus elementos fundamentales -por ejemplo, las campa\u00f1as contra la inmersi\u00f3n ling\u00fc\u00edstica-, las cosas empezaron a cambiar. Quiero recordar que estos elementos de anticatalanismo quedaban empapados de franquismo. Para m\u00ed, uno de los momentos hist\u00f3ricos fundamentales fue en 1995, cuando se desencaden\u00f3 la pol\u00e9mica de los papeles de Salamanca e incluso alguien como Torrente Ballester lleg\u00f3 a afirmar ante miles de personas que &#8216;los papeles les pertenec\u00edan por derecho de conquista&#8217;. Entonces estos lazos personales, emocionales, comenzaron a crujir. Las pol\u00edticas de desgaste y erosi\u00f3n de la autonom\u00eda, con un Aznar desbocado a principios de este siglo, influyeron bastante en los resortes del Estado profundo espa\u00f1ol para hacer involucionar, la relaci\u00f3n no s\u00f3lo entre Espa\u00f1a y Catalu\u00f1a, sino entre la misma Espa\u00f1a franquista y la que hab\u00eda sido enviada a las cunetas de todo el pa\u00eds. Porque, y esto conviene que no se olvide, Catalu\u00f1a se convert\u00eda en una pieza m\u00e1s en la reacci\u00f3n contra las t\u00edmidas y abortadas pol\u00edticas de memoria hist\u00f3rica que pretend\u00edan cuestionar el &#8216;statu quo&#8217; presente con base en las indagaciones sobre el pasado.<\/p>\n<p>Yo creo que la mayor\u00eda de la sociedad catalana es poco nacionalista. Yo mismo siento una gran incomodidad, al m\u00e1s puro estilo Georges Brassens, a grandes masas, movimientos, banderas e himnos. Ahora, como la inmensa mayor\u00eda de los catalanes, independientemente de la procedencia de los apellidos, somos hijos y nietos de los republicanos, de los defensores de la democracia o de los principios de libertad, igualdad o fraternidad frente al fascismo que impuso el terror y la represi\u00f3n de 1939 a esta parte. El anticatalanismo, la hostilidad contra todos nosotros, se ha ido afianzando a medida que resurg\u00eda el fascismo del Estado profundo, presente por tierra, mar y aire en el fondo de los poderes reales: las fuerzas armadas, la polic\u00eda, los jueces, los negocios, los altos funcionarios, la Iglesia y, muy especialmente, los medios de comunicaci\u00f3n. A mi me gusta ser muy provocador, porque considero que Catalu\u00f1a es Espa\u00f1a, aunque no la Espa\u00f1a que se imaginan, sino la Espa\u00f1a republicana que sobrevivi\u00f3 al holocausto espa\u00f1ol. \u00a1Ojo! Este concepto no es m\u00edo, sino de un historiador e hispanista tan prestigioso como Paul Preston. Por eso nos odian tanto y hacen resucitar el lenguaje de la &#8216;cruzada&#8217;. Somos la disidencia molesta, el recuerdo del antifascismo que ha llegado a la conclusi\u00f3n de que la opci\u00f3n m\u00e1s realista es la independencia.<\/p>\n<p>La peor cosa de todo esto ha sido, recordando a Martin Luther King, no los insultos de nuestros enemigos, sino el silencio de nuestros amigos. Antes, y sobre todo despu\u00e9s del primero de octubre, y con excepciones contadas, aquella red de amigos, conocidos, saludados, colegas, que cre\u00eda que nos eran cercanos, sea por miedo, convencimiento, o unanimismo, o han callado o se han incorporado al coraz\u00f3n de los que nos acusan de todos los males. Esto ha hecho un da\u00f1o terrible: Una ruptura personal verdadera, una desconexi\u00f3n brutal. Personas pr\u00f3ximas, que tienen el castellano como lengua habitual, ya no miran los medios espa\u00f1oles. Especialmente los m\u00e1s j\u00f3venes, que, si se quieren informar, tiran de los medios en ingl\u00e9s o franc\u00e9s. Han tirado los libros de P\u00e9rez Reverte o no han vuelto a escuchar nunca m\u00e1s a Sabina.<\/p>\n<p>Segunda cuesti\u00f3n: la reconfiguraci\u00f3n de la identidad. La propaganda catalanof\u00f3bica (que, por cierto, utiliza mecanismos intelectuales id\u00e9nticos a los del antisemitismo) nos acusa de aislarnos de manera narcisista en un nacionalismo catal\u00e1n autorreferencial. \u00a1Radicalmente falso! Salvo, quiz\u00e1, de n\u00facleos anecd\u00f3ticos, Catalu\u00f1a es hoy menos espa\u00f1ola, aunque esto no significa que sea m\u00e1s catalana. Simplemente, es m\u00e1s europea o intercultural. Como dec\u00edamos antes, y especialmente entre las generaciones m\u00e1s j\u00f3venes (y que la demoscopia se\u00f1ala como independentista por mayor\u00eda absoluta), acostumbrados a compartir espacio y tiempo con personas de todo el mundo, no tiene sentido volver hacia una identidad espa\u00f1ola como gustar\u00eda a los de Cs. No vemos los toros, sino Netflix. No miramos a Madrid, sino en Par\u00eds o Nueva York. Las sevillanas nos resultan tan cercanas, o tan lejanas, como el tango o el regueton. La catalana, una identidad h\u00edbrida y din\u00e1mica, es cada vez m\u00e1s postnacional, en el sentido que nos parecemos m\u00e1s, culturalmente hablando, a los australianos, los argentinos o los canadienses que a los espa\u00f1oles o a los alemanes. No creemos en el &#8216;ius sanguinis&#8217;, como alemanes o espa\u00f1oles, sino en el &#8216;ius solis&#8217;, como estadounidenses o canadienses, porque, ni queriendo, fruto de una mezcla secular, podr\u00edamos ser etnicistas. Para los independentistas, la cuesti\u00f3n de la construcci\u00f3n de la identidad nos resulta menos angustiosa que para el nacionalismo espa\u00f1ol, porque estamos acostumbrados a reinventarnos cada generaci\u00f3n. Ahora, lo que angustia al nacionalismo espa\u00f1ol es la constataci\u00f3n de las transformaciones profundas en la poblaci\u00f3n catalana. Porque es cierto que hay 117.000 extreme\u00f1os residiendo en el pa\u00eds. Pero, \u00bfpor qu\u00e9 deben tener m\u00e1s derechos, o menos, que los 207.000 marroqu\u00edes? Entre los residentes en Catalu\u00f1a, seg\u00fan el Idescat, hay 1.301.000 nacidos en el territorio espa\u00f1ol. Pero los nacidos en los otros lugares del mundo ya son m\u00e1s: 1.378.000, y la cosa va en aumento. El problema de la identidad no es en Catalu\u00f1a, est\u00e1 en Catalu\u00f1a, sino que Espa\u00f1a es consciente de que Catalu\u00f1a evoluciona en una direcci\u00f3n que le horroriza: es menos espa\u00f1ola y m\u00e1s global.<\/p>\n<p>Finalmente, la reflexi\u00f3n m\u00e1s inquietante: la corrupci\u00f3n moral. Dada la angustia de la constataci\u00f3n de que Catalu\u00f1a se va, Espa\u00f1a, con su r\u00e9gimen del 78 -en el fondo la continuidad y actualizaci\u00f3n del r\u00e9gimen del 39- utiliza la represi\u00f3n para nadar contra la corriente de la historia. A mi me gusta muy especialmente una frase de Benjamin Franklin que dec\u00eda que \u2018aquellos pueblos que sacrifican la libertad en nombre de la seguridad no merecen ni la libertad ni la seguridad, y acabar\u00e1n perdiendo ambas&#8217;. Pues Espa\u00f1a, entre miles de &#8216;rojigualdas&#8217;, renuncia a la democracia para preservar la unidad. De momento ha perdido la primera, y muy probablemente este sacrificio ser\u00e1 in\u00fatil porque tambi\u00e9n perder\u00e1 la segunda. Sin embargo, la v\u00eda de la violencia, especialmente hablo de la violencia institucional, lo ensucia todo. Mientras se encarcela a gente inocente, se persigue la disidencia, y la gente se traga las mentiras en las que quiere creer. Esto quiere decir que el nivel de corrupci\u00f3n moral de la sociedad espa\u00f1ola es cada vez mayor. Sea el miedo, sea el odio y el desprecio contra los catalanes, va manchando las manos, no s\u00f3lo de los responsables pol\u00edticos, judiciales, administrativos o culturales, sino de la misma gente, que, como hemos visto, se abraza al monstruo fascista, sean votantes de Vox o diputados socialistas de Extremadura. Aun as\u00ed, de manera m\u00e1s discreta, por poner un ejemplo, entre buena parte de la gente del PSC, o de algunos catalanes a los que les da miedo uno de los fundamentos de la democracia, que es la autodeterminaci\u00f3n, las cosas son tal vez peores. Hay algunos responsables pol\u00edticos o dirigentes comunitarios que acaban sum\u00e1ndose al bloque del 155 por obediencia. Y como nos recuerda el pedagogo Lorenzo Milani, la obediencia no es nunca una virtud. Y eso les hace caer vergonzosamente en una prevaricaci\u00f3n moral, porque colaboran de manera perversa con lo que Hannah Arendt denunci\u00f3 como &#8216;la banalidad del mal&#8217;.<\/p>\n<p>Sin embargo, la violencia, aunque sea simb\u00f3lica, tambi\u00e9n nos ensucia y mancha a todos nosotros. Yo, poco amante de banderas y muy cr\u00edtico con el patriotismo, tambi\u00e9n confieso que esta demostraci\u00f3n de odio contra nuestro pa\u00eds nos genera unos sentimientos oscuros, al menos de un resentimiento profundo que dif\u00edcilmente podremos olvidar ni perdonar. La violencia, aunque sea verbal, nos acaba afectando la raz\u00f3n y enturbiando las acciones. Tambi\u00e9n nos corrompe a nosotros; deber\u00edamos ser conscientes de ello. Y este tambi\u00e9n es un monstruo que surge entre la Rep\u00fablica que no acaba de nacer y el franquismo que se resiste a morir.<\/p>\n<p>VILAWEB<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No revelar\u00e9 ning\u00fan secreto si reconozco la confusi\u00f3n a la hora de definir el momento que atravesamos. Si desean alg\u00fan concepto que ayude a situarnos, propongo el de limbo, este espacio indefinido, algo una sala de espera, entre el postproceso y la Rep\u00fablica declarada y todav\u00eda no efectiva. 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