{"id":42281,"date":"2019-02-03T12:40:58","date_gmt":"2019-02-03T11:40:58","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/?p=42281"},"modified":"2019-02-03T12:40:58","modified_gmt":"2019-02-03T11:40:58","slug":"walter-benjamin-la-esperanza-del-presente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/walter-benjamin-la-esperanza-del-presente\/","title":{"rendered":"Walter Benjamin, la esperanza del presente"},"content":{"rendered":"<p>Walter Benjamin, pensador con una capacidad peculiar para saber descubrir en lo obvio las verdades profundas, rompi\u00f3 con el paradigma tradicional de elaboraci\u00f3n de sistemas filos\u00f3ficos de grandes obras (Fenomenolog\u00eda del esp\u00edritu de Hegel, El capital de Marx\u2026) y plasm\u00f3 su creatividad te\u00f3rica en unos escritos fragmentarios, de modo tal que fue capaz de desarrollar en una tesis de 7-8 l\u00edneas toda una reflexi\u00f3n sobre una concepci\u00f3n de la historia. Asimismo, antepuso la imagen, las met\u00e1foras y los mitos al discurso argumentativo que fundamenta y justifica l\u00f3gicamente una determinada praxis, eligi\u00f3 lo m\u00edtico-simb\u00f3lico a lo l\u00f3gico-anal\u00edtico, los peque\u00f1os textos y reflexiones a los libros y grandes ensayos.<\/p>\n<p>Pensador materialista comprometido con un proyecto comunista y, al mismo tiempo, intelectual de la teolog\u00eda m\u00edstica jud\u00eda, intenta unir dos aspectos tradicionalmente contrapuestos: el materialismo hist\u00f3rico (MH) y la teolog\u00eda. Desde una radicalidad cr\u00edtica muy profunda hace un replanteamiento del MH y de la teolog\u00eda, d\u00e1ndoles una interpretaci\u00f3n novedosa de tal modo que, como pensador materialista de izquierda piensa en c\u00f3mo lograr una sociedad m\u00e1s justa partiendo de la vida material y econ\u00f3mica, y como te\u00f3logo afirma que s\u00f3lo lo mesi\u00e1nico es lo que puede permitir salir del cruel automatismo de la vida moderna. Pero ciertamente, para muchos esta vinculaci\u00f3n MH-teolog\u00eda constitu\u00eda en s\u00ed misma un cierto aspecto de inconmensurabilidad por lo que les result\u00f3 en extremo escandalosa, una aut\u00e9ntica \u201ccontradictio in terminis\u201d, un ox\u00edmoron: y as\u00ed lo fue para los materialistas que rechazaban esta asociaci\u00f3n por cuanto supon\u00eda equiparar el MH con el opio del pueblo que es la religi\u00f3n; y ni que decir tiene que para los religiosos era sacr\u00edlego vincular la teolog\u00eda con los ateos que reniegan de Dios. Evidentemente, esta interpretaci\u00f3n novedosa que Benjamin hizo del MH le llev\u00f3 a una concepci\u00f3n original de la historia y del sujeto hist\u00f3rico, muy diferenciada de la del marxismo ortodoxo lo que constituy\u00f3 causa principal del posterior enfrentamiento que tuvo con los marxistas tradicionales.<\/p>\n<p>Benjamin necesita recuperar un molde que la Modernidad elimin\u00f3: el \u00e1mbito de lo religioso. La teolog\u00eda, ciencia que tiene como objeto de estudio a Dios, lo sagrado o lo divino, tiene que ver con la praxis de fe en la que intervienen fieles que asisten al culto, que asimismo tienen una instrucci\u00f3n (catequesis), desarrollan ritos (Ramad\u00e1n, circuncisi\u00f3n, bautismo), narrativas que fundamentan y justifican su fe (Biblia, Kor\u00e1n, Upanishad) y tambi\u00e9n instituciones que conforman lo fenomenol\u00f3gico, lo que aparece (1\u00ba momento). Pero la reflexi\u00f3n que se hace sobre esta praxis de fe (2\u00ba momento), es decir, la reflexi\u00f3n que fundamenta y justifica argumentativa y racionalmente esa pr\u00e1ctica de fe, es a lo que se le llama teolog\u00eda. Benjamin partir\u00e1 de esta acepci\u00f3n de la teolog\u00eda.<\/p>\n<p>A lo largo de la historia y hasta la llegada de la Modernidad, la explicaci\u00f3n de la realidad del mundo se basaba en Dios (paradigma teoc\u00e9ntrico), es decir, se estima que Dios es el centro del universo y lo rige todo. El teocentrismo abarca todo lo que existe, sea la g\u00e9nesis del mundo y de la humanidad, sea la situaci\u00f3n de injusticia en el mundo (el pecado), sea la esperanza en un mundo mejor (una nueva tierra prometida)\u2026.todo aquello que sucede en el mundo, incluyendo las acciones de los seres humanos, aun incluso la raz\u00f3n cient\u00edfica, es explicado por la voluntad divina y m\u00edstica. A partir del siglo XV, la mayor\u00eda de las corrientes del pensamiento dejaron de reconocer a Dios como la \u00fanica causa de todo lo que sucede en el universo, ocupando su lugar el ser humano (antropocentrismo) quien por medio de la raz\u00f3n y de la ciencia desarrollar\u00e1 un progreso infinito que le permitir\u00e1 un permanente y constante estado de felicidad. Dios ya no cabe en este paradigma. En el XVIII, siglo de la Ilustraci\u00f3n, se intentaron disipar las tinieblas de la ignorancia de la humanidad mediante las luces del conocimiento y la raz\u00f3n, y asentar la fe en el progreso. Pero a mediados de este mismo siglo surgi\u00f3 el Romanticismo como movimiento contestatario contra ese paradigma ilustrado de la raz\u00f3n. La ciencia puede solucionar determinados problemas y dar cierta felicidad inmediata, pero la raz\u00f3n l\u00f3gico-anal\u00edtica no da respuesta a la problem\u00e1tica existencial del ser humano por cuanto Dios ha quedado fuera de su \u00e1mbito. Los rom\u00e1nticos llenar\u00e1n este vac\u00edo con el arte y con otros aspectos que la ciencia va a despreciar: las leyendas, los cantos, los cuentos, las expresiones populares. Pero el arte y el sentimiento por s\u00ed mismos no transforman la realidad dada. Benjamin recurrir\u00e1 a algo tambi\u00e9n despreciado por los ilustrados y por sus contempor\u00e1neos: la religi\u00f3n, por cuanto ella dispone de verdades (mesianismo, redenci\u00f3n, concepci\u00f3n distinta de la historia) que permiten construir una sociedad m\u00e1s justa que la que est\u00e1 proponiendo la raz\u00f3n moderna mediante el MH. El recurso de Benjamin a la reflexi\u00f3n te\u00f3rica de la religi\u00f3n (teolog\u00eda) le faculta para rescatar aspectos transformadores que la concepci\u00f3n moderna no s\u00f3lo no los puede ver, sino que los ha fetichizado.<\/p>\n<p>Benjamin concentra su pensamiento en la cultura por cuanto va a ser en ella donde se dirima la formaci\u00f3n de las mentalidades que, en \u00faltima instancia, constituir\u00e1n el factor clave en el proceso de emancipaci\u00f3n y liberaci\u00f3n. Para pasar de una sociedad de opresi\u00f3n y dominaci\u00f3n a otra m\u00e1s justa se necesita un nuevo tipo de mentalidad, siendo \u00e9sta condici\u00f3n de posibilidad fundamental. Por tanto, si no se logra transformar la mentalidad no hay aut\u00e9ntico cambio sino mera reproducci\u00f3n de lo mismo. En otras palabras, para transformar la sociedad es condici\u00f3n \u201csine qua non\u201d que tenga lugar un cambio de mentalidad que se conseguir\u00e1 con una comprensi\u00f3n de esa cultura (pol\u00edtica, econ\u00f3mica, religiosa\u2026) como totalidad. Y este proceso de formaci\u00f3n de mentalidad radical, de \u201cconcientizaci\u00f3n\u201d, de metanoia o de conversi\u00f3n se realizar\u00e1 mediante una cr\u00edtica radical a la cultura vigente. Para Benjamin todo lo que es considerado herencia cultural (bibliotecas, monumentos, museos\u2026) es el bot\u00edn de guerra de los opresores. Ciertamente, en los museos de las capitales europeas se pueden ver piezas de Egipto, Irak,\u2026 que han sido robadas en guerras de invasi\u00f3n; asimismo, en sus calles se observan monumentos (arcos de Triunfo, esculturas ecuestres, panteones, memoriales y monumentos de guerra\u2026) que rememoran acontecimientos b\u00e9licos o ilustres pr\u00f3ceres patrios. Y en tanto para unos, estos monumentos constituyen un testimonio de barbarie, en cambio para otros, lo es de honra y orgullo. De ah\u00ed la importancia del locus enuntiationis o hermen\u00e9utico; as\u00ed, donde unos ven s\u00f3lo muerte, otros ven gloria y gozo. Hermann Cohen, coet\u00e1neo de Benjamin, apuntaba a este respecto la importancia de saberse situar a la hora de hacer una cr\u00edtica adecuada, a\u00f1adiendo que el m\u00e9todo consiste en situarse en el lugar del pobre y desde ah\u00ed hacer un diagn\u00f3stico de la patolog\u00eda del Estado. Ese es el m\u00e9todo, hay que situarse, no en el centro de las capitales europeas, no en las calles centrales que les muestran a los turistas, sino en la periferia, en alg\u00fan barrio de miseria, en la negatividad.<\/p>\n<p>Consecuentemente a esta identificaci\u00f3n de la cultura hegem\u00f3nica con el bot\u00edn de guerra de los opresores, Benjamin preferir\u00e1 estudiar lo peque\u00f1o porque no es obra de arte, lo cotidiano y popular porque es lo que la \u00e9lite desprecia, en fin, los deshechos y mercanc\u00edas olvidadas porque, como el com\u00fan de las gentes sencillas, est\u00e1n fuera de la historia, no aparecen en los grandes acontecimientos, ni en las ferias internacionales, ni siquiera en los libros de texto. Benjamin demuestra especial querencia y apego por todas estas expresiones culturales que se encuentran fuera de la cultura hegem\u00f3nica heredada de los opresores, y en particular por las v\u00edctimas de la historia, por cuanto considera que se hallan en el lugar cr\u00edtico de la enunciaci\u00f3n, en el emplazamiento id\u00f3neo para transformar y crear mentalidades cr\u00edticas. En esas cosas peque\u00f1as, poco importantes, f\u00fatiles, intrascendentes y pobres, es donde est\u00e1 el \u00c1ngel de la historia de Benjamin, lo realmente profundo. De ah\u00ed la importancia de descubrir la verdad profunda en lo obvio, lo insignificante, lo pueril, lo trivial, lo vacuo. Aqu\u00ed es donde radica el cambio de mentalidad. En suma, el pensamiento de Benjamin se ocupa de la marginalidad.<\/p>\n<p>La concepci\u00f3n tradicional de la historia considera que los grandes personajes, reyes, presidentes, gobernadores, generales, magnates\u2026 son los protagonistas y creadores, los aut\u00e9nticos sujetos de la historia, los h\u00e9roes ya fetichizados y asimilados por la cultura hegem\u00f3nica vigente. A esta concepci\u00f3n de la historia le interesa el pasado s\u00f3lo como algo fijo e inamovible desde el que se juzga y justifica el presente. Pero en una sociedad donde hay dominadores y dominados, si se acepta esta concepci\u00f3n lineal de la historia donde su sujeto es el h\u00e9roe, se estar\u00e1 justificando en el pasado la dominaci\u00f3n del presente porque los descendientes de los vencedores del pasado son los vencedores del presente. Por tanto, la cultura de los vencedores del pasado es asumida y heredada por los dominadores del presente como bot\u00edn de guerra. De ah\u00ed se concluye la necesidad imperiosa de cambiar la concepci\u00f3n de la historia si se pretende transformar la cultura. Si no es as\u00ed, si el individuo se dejara seducir y asimilar por parte de la cultura hegem\u00f3nica dominante, ciertamente se sentir\u00eda m\u00e1s culto, m\u00e1s reivindicado, m\u00e1s aceptado por la sociedad vigente, pero el resultado final ser\u00eda una mera reproducci\u00f3n de lo mismo, no cambiar\u00eda la realidad sist\u00e9mica.<\/p>\n<p>Para Benjamin el tiempo es una construcci\u00f3n con profundas implicaciones pol\u00edticas. No se trata de algo natural, de una sucesi\u00f3n lineal de instantes iguales y vac\u00edos que, conforme avanza en pasos continuados, promete una mejor\u00eda autom\u00e1tica. No. Es la din\u00e1mica enga\u00f1osa del mito del progreso, que confunde desarrollo tecnol\u00f3gico con desarrollo social. Y no hay que olvidar que en toda situaci\u00f3n de dominaci\u00f3n social (rey\/siervo, rey\/s\u00fabdito, due\u00f1o de los medios de producci\u00f3n\/asalariado) el desarrollo tecnol\u00f3gico no se corresponde con el social. En las sociedades esclavistas los esclavos ten\u00edan derechos que el amo deb\u00eda cumplir y observar ante Dios y la comunidad; en la actual sociedad capitalista de explotaci\u00f3n los derechos de los trabajadores no s\u00f3lo se recortan sino que son prescindibles. Fiel paradigma de ello son las recientes declaraciones del presidente brasile\u00f1o Bolsonaro quien en su toma de posesi\u00f3n anunci\u00f3 que estudia eliminar la Justicia laboral ya que los trabajadores tendr\u00edan \u201cexceso de derechos\u201d que \u201cmolestan a todos\u201d. Por tanto, este mito del progreso crea una confusi\u00f3n interesada, una ideolog\u00eda encubridora con el desarrollo tecnol\u00f3gico que propicia no s\u00f3lo que la opresi\u00f3n se ejerza de modo m\u00e1s efectivo, sino que tambi\u00e9n anula en el oprimido la capacidad de imaginar una sociedad distinta. Las expresiones \u201ces lo que hay\u201d, \u201cesto siempre ha sido as\u00ed\u201d, \u201ctodos los pol\u00edticos son iguales\u201d\u2026referidas a los distintos aspectos de la sociedad actual (corrupci\u00f3n, fraude, injusticia social, etc) son fiel reflejo de esta pat\u00e9tica situaci\u00f3n que aboca a creer que no hay motivos por los qu\u00e9 luchar y limita la capacidad de imaginar una sociedad distinta a la que conduce el mito del progreso que promete una mejor\u00eda autom\u00e1tica.<\/p>\n<p>Pues bien, para Benjamin el tiempo no es continuo ni algo natural, sino un constructo con efectos pol\u00edticos profundos. La injusticia social tampoco lo es porque si aumenta cada vez m\u00e1s es se\u00f1al de que es modificable y, por tanto, susceptible de cambio en otra direcci\u00f3n. De ah\u00ed que Benjamin proponga otra concepci\u00f3n del tiempo que har\u00eda posible la mejora social: el \u00e1ngel de la historia. El Angelus Novus de Klee es el esp\u00edritu del tiempo para Benjamin. No se trata del tiempo homog\u00e9neo, de Cronos, de lo dado, de lo mismo, sino del tiempo-ahora, del Jetztzeit, del Kair\u00f3s (concepto de la filosof\u00eda griega que representa un lapso indeterminado en que algo importante sucede), del momento adecuado u oportuno que en la teolog\u00eda cristiana se asocia con el \u201ctiempo de Dios\u201d o \u201ctiempo de gracia\u201d. El Jetztzeit es el momento propicio para realizar una acci\u00f3n, el instante fugaz en el que aparece una abertura que hay que atravesar necesariamente para alcanzar el objetivo propuesto, el momento-lugar \u00fanico e irrepetible que nos sobrevuela, que no es presente sino siempre est\u00e1 por llegar y siempre ya ha pasado. En definitiva, se trata del tiempo de nuestros momentos trascendentes, de los hechos que marcan fuerte el camino personal de cada uno de nosotros, eso que algunos denominan destino, y que en determinados momentos nos hizo tomar decisiones importantes. Pues bien, este tiempo de gracia o de Dios (entendido como la fuerza mesi\u00e1nica transformadora que existe en cada uno de nosotros) en la historia, es el tiempo propicio para que irrumpa esa fuerza y transforme la realidad en algo otro.<\/p>\n<p>El esp\u00edritu de ese otro tiempo es el \u00c1ngelus Novus que lucha por volver al pasado, no ya para justificar el presente sino para hacer justicia a ese pasado; el \u00e1ngel pugnar\u00e1 por realizar un cambio radical, \u201creconstruir lo destruido y revivir a los muertos\u201d, texto simb\u00f3lico que Benjamin utiliza para expresar la necesidad de hacerle justicia al pasado. Pero hay una fuerza que le impide realizar el tr\u00e1nsito: es el progreso que no quiere que se le haga justicia al pasado ni que se le transforme. Para Benjamin el pasado no est\u00e1 all\u00ed, est\u00e1 aqu\u00ed ahora, y el futuro tambi\u00e9n est\u00e1 aqu\u00ed presente. El \u00e1ngel lucha por volver atr\u00e1s en el tiempo para realizar un cambio radical que ser\u00eda el fundamento, el basamento de la verdadera transformaci\u00f3n. Benjamin insiste machaconamente, hasta la extenuaci\u00f3n, que el verdadero cambio, la aut\u00e9ntica y genuina transformaci\u00f3n solamente puede venir del pasado. Este pasado no est\u00e1 en el pasado, est\u00e1 aqu\u00ed en el presente asalt\u00e1ndonos cotidianamente por lo que hay que estar atentos con una mentalidad cr\u00edtica al momento propicio de irrupci\u00f3n que penetra en los sujetos.<\/p>\n<p>Pero qui\u00e9nes son esos sujetos? El MH dir\u00e1 que el sujeto hist\u00f3rico es el proletariado porque es el motor que va a transformar la realidad que, tras la dictadura del proletariado, llevar\u00e1 a la consecuci\u00f3n del comunismo. Para Benjamin el cambio verdadero necesita una manera particular de hacer historia que llama MH pero no ser\u00e1 el tradicional sino el MH benjaminiano. En lugar de narrar la historia como los historicistas tradicionales, Benjamin propone intervenir el presente con una imagen que reta e interrumpe mentalidades. Esta imagen interruptora es siempre una imagen del pasado que da un nuevo significado en el presente. El cambio verdadero proviene de algo ya existente y que sirve para construir una sociedad m\u00e1s justa; no hay necesidad de inventar nuevas cosas, puesto que revisando cr\u00edticamente nuestra historia y valorando honestamente nuestras luchas, por peque\u00f1as e insignificantes que sean, encontraremos en ellas la simiente y levadura que propiciar\u00e1 una verdadera transformaci\u00f3n de la masa. Por tanto, aqu\u00ed est\u00e1n, estos son los sujetos de la historia, los que bregan en las diversas y m\u00faltiples formas de lucha por muy peque\u00f1as que sean.<\/p>\n<p>El pensamiento de Benjamin es un pensamiento de esperanza, pero no de una esperanza de futuro sino de una esperanza del aqu\u00ed y ahora. Es la esperanza de que lo que ya se realiz\u00f3, o se est\u00e1 realizando, se convierta en una totalidad que redunde en beneficio del mayor n\u00famero de personas posible. Una esperanza del presente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Walter Benjamin, pensador con una capacidad peculiar para saber descubrir en lo obvio las verdades profundas, rompi\u00f3 con el paradigma tradicional de elaboraci\u00f3n de sistemas filos\u00f3ficos de grandes obras (Fenomenolog\u00eda del esp\u00edritu de Hegel, El capital de Marx\u2026) y plasm\u00f3 su creatividad te\u00f3rica en unos escritos fragmentarios, de modo tal que fue capaz de desarrollar [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":42282,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[78],"tags":[],"class_list":["post-42281","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-egunekoa"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.7 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Walter Benjamin, la esperanza del presente - 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