{"id":41452,"date":"2018-11-12T18:01:02","date_gmt":"2018-11-12T17:01:02","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/?p=41452"},"modified":"2018-11-12T18:01:02","modified_gmt":"2018-11-12T17:01:02","slug":"el-mar-en-un-charco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/el-mar-en-un-charco\/","title":{"rendered":"El mar en un charco"},"content":{"rendered":"<p>EL AGUA Y LA CULTURA<\/p>\n<p>\u2018C\u00f3mo leer el agua\u2019, del aventurero, navegante y escritor Tristan Gooley, ofrece pistas y trucos amenos para entender el comportamiento del elemento l\u00edquido, un conocimiento \u00fatil tanto para doctos navegantes como para ba\u00f1istas ocasionales<\/p>\n<p>A finales del primer milenio, un barco que cubr\u00eda las rutas mar\u00edtimas de China encontr\u00f3 en una canoa al capit\u00e1n Abharah, un marinero \u00e1rabe muy reconocido. Aunque la tripulaci\u00f3n intent\u00f3 convencerlo de que subiera a bordo, y pese a que las condiciones meteorol\u00f3gicas parec\u00edan \u00f3ptimas, el marinero se neg\u00f3: estaba m\u00e1s a salvo en su bote que en el barco. S\u00f3lo aceptar\u00eda subir si le pagaban 1.000 dinares y le dejaban comandar la embarcaci\u00f3n. Como su leyenda le preced\u00eda, el capit\u00e1n del barco acept\u00f3. Abharah mand\u00f3 cortar el m\u00e1stil principal, abandonar el ancla \u2013ir\u00edan a la deriva\u2013 y deshacerse del cargamento, todo ello peticiones extremas para cualquier lobo de mar. Al cabo de pocos d\u00edas, se desat\u00f3 un virulento tif\u00f3n. El barco, al ser m\u00e1s ligero, se desliz\u00f3 entre las enormes olas y, finalmente, cuando la tormenta amain\u00f3, todos consiguieron llegar sanos y salvos a puerto. Incluso, poco despu\u00e9s, Abharah les indic\u00f3 el punto exacto, en medio del vasto oc\u00e9ano, donde pod\u00edan recuperar su ancla.<\/p>\n<p>Lo que parece una historia de leyenda es en realidad una sabidur\u00eda milenaria que hoy parece olvidada entre GPS, radares y otras tecnolog\u00edas para la navegaci\u00f3n. El brit\u00e1nico Tristan Gooley, conocido tambi\u00e9n como el navegante natural, rescata estas t\u00e9cnicas y muchas otras en C\u00f3mo leer el agua (\u00c1tico de los Libros, 2018). De una forma clara y amena, Gooley ofrece pistas y trucos para que cualquiera pueda conseguir ser lector del agua. Nociones que no \u00ads\u00f3lo sirven para navegar, sino para orientarse, prever las crecidas de un r\u00edo o para ba\u00f1arse en una playa con seguridad. Con una mezcla de divulgaci\u00f3n, an\u00e9cdotas personales e historias de navegantes, Gooley analiza el elemento l\u00edquido en todas sus formas: desde gotas en la encimera de la cocina hasta charcos, r\u00edos, lagos, playas o mar abierto.<\/p>\n<p>Por ejemplo, Gooley explica que fijarnos en los colores m\u00e1s fuertes del arco iris nos proporciona pistas sobre el tama\u00f1o de las gotas \u2013cuanto m\u00e1s rojo, m\u00e1s grandes\u2013; invita a pensar sobre la creaci\u00f3n de un charco \u2013qu\u00e9 tipo de suelo hay o qu\u00e9 erosi\u00f3n lo ha causado\u2013 o c\u00f3mo afecta la lluvia a los r\u00edos. Antes de una tormenta, la presi\u00f3n atmosf\u00e9rica baja y el suelo no es capaz de mantener el agua, dren\u00e1ndola hacia los r\u00edos. Por tanto, las crecidas no se dan s\u00f3lo por el agua que cae en forma de lluvia, sino que antes la presi\u00f3n ya la ha empujado hacia las cuencas. No obstante, el terreno tambi\u00e9n afecta. En terrenos arcillosos el agua que no se evapore bajar\u00e1 hasta encontrar un arroyo o r\u00edo, pero en terrenos porosos se filtrar\u00e1 hacia abajo hasta encontrar algo impermeable, constituyendo una reserva de agua.<\/p>\n<p>Aunque no s\u00f3lo el suelo ofrece pistas: tambi\u00e9n la flora y la fauna. Si estamos frente a un estanque con nen\u00fafares amarillos, sabremos que puede tener hasta cinco metros de profundidad, y si los encontramos en un r\u00edo \u2013aunque poco habitual\u2013 estamos ante aguas muy puras de unos dos metros. Las lib\u00e9lulas, por ejemplo, nos indican que estamos cerca de aguas soleadas y tranquilas y el mirlo acu\u00e1tico nos dice que estamos cerca de aguas r\u00e1pidas. Hay elementos que son casi intuitivos. A nadie le gusta adentrarse en aguas extremadamente verdosas y, de hecho, no es una mala intuici\u00f3n: un exceso de algas reduce la cantidad de luz solar y el ox\u00edgeno, llegando incluso a convertir el agua en da\u00f1ina. Y si en el mar hay burbujas que no se deshacen r\u00e1pido, es una clara se\u00f1al de que otras sustancias, jab\u00f3n com\u00fan u otros productos qu\u00edmicos, est\u00e1n presentes.<\/p>\n<p>Otro aspecto interesante es la diferencia entre ondas, olas y oleaje. En las primeras el movimiento es superficial y ef\u00edmero: el agua se mueve con el viento y deja de moverse cuando este cesa. En las segundas, el proceso es parecido pero el viento consigue dar tal energ\u00eda al agua que esta se seguir\u00e1 moviendo horas despu\u00e9s. En el tercer caso, el origen puede ser muy remoto y dar suficiente energ\u00eda al mar para que ondee tras mucho tiempo. Una cuesti\u00f3n fascinante y casi m\u00edtica es la capacidad de los navegantes del Pac\u00edfico para leer las olas. Con un aprendizaje casi inici\u00e1tico y vital, los navegantes del Pac\u00edfico eran capaces de sentir el mar, de saber si un patr\u00f3n de movimiento no era el habitual y descubrir el objeto que lo causaba u orientarse para encontrar una isla diminuta, sabiendo d\u00f3nde est\u00e1 mucho antes de verla. Aunque estas t\u00e9cnicas no suelen estar al alcance de ning\u00fan occidental, entenderlas y fijarse en los patrones que crea un pato o una roca en un es\u00adtanque, s\u00ed son opciones al alcance de todos.<\/p>\n<p>A pesar de que hay decenas de historias fascinantes, una de las m\u00e1s curiosas es la tradici\u00f3n de la costa Ka\u2019u de Haw\u00e1i. Cuando alguien se perd\u00eda y naufragaba en el mar, los habitantes sol\u00edan ir a una playa concreta si la persona era rica y a otra si la persona era pobre. El mar discriminaba, si bien no por su clase, s\u00ed por su peso, siendo los ricos generalmente m\u00e1s orondos. Otro ejemplo: las botas de agua de los pescadores del mar del Norte, cuyo par izquierdo aparece en Holanda y el derecho en Escocia. Gooley tambi\u00e9n explica la diferencia entre una leve resaca de las peligrosas corrientes de retorno, que se forman cuando una barrera (un arrecife o arena) mantiene el agua dentro de una bah\u00eda pero se abre por una zona estrecha. Aunque esa parte pueda parecer mansa resulta en realidad muy peligrosa, puesto que el agua aumenta su velocidad por espacios estrechos y consigue arrastrar mar adentro lo que encuentre a su paso. De hecho, el propio autor rememora un episodio que estuvo a punto de costarle la vida.<\/p>\n<p>Las mareas y la luna (pero tambi\u00e9n el sol), las supermareas, la pesca con mosca, la navegaci\u00f3n natural que hace uso de las estrellas y el color del agua, su sonido o su movimiento, son otros de los elementos que permiten al lector entender el medio acu\u00e1tico mejor. Si bien el aventurero advierte que la lectura del agua es un proceso de ensayo y error, de continua observaci\u00f3n y casi una forma de relacionarnos con el entorno, lo que es seguro es que la lectura de Gooley sumerge al p\u00fablico en un trayecto lleno de aventura, conocimiento y pasi\u00f3n.<\/p>\n<p>Tristan Gooley<\/p>\n<p>C\u00f3mo leer el agua<\/p>\n<p>\u00c1tico De Los Libros. Traducci\u00f3n: V\u00edctor Ruiz Aldana. Ilustraciones: Neil Gower. 432 P\u00e1gINAS. 18,90 EUROS<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>EL AGUA Y LA CULTURA \u2018C\u00f3mo leer el agua\u2019, del aventurero, navegante y escritor Tristan Gooley, ofrece pistas y trucos amenos para entender el comportamiento del elemento l\u00edquido, un conocimiento \u00fatil tanto para doctos navegantes como para ba\u00f1istas ocasionales A finales del primer milenio, un barco que cubr\u00eda las rutas mar\u00edtimas de China encontr\u00f3 en [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":41453,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[84],"tags":[],"class_list":["post-41452","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-bitxia"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.4 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>El mar en un charco - 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