{"id":40189,"date":"2018-07-30T15:46:27","date_gmt":"2018-07-30T14:46:27","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/?p=40189"},"modified":"2018-07-30T15:46:27","modified_gmt":"2018-07-30T14:46:27","slug":"el-dilema-del-prisionero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/el-dilema-del-prisionero\/","title":{"rendered":"El dilema del prisionero"},"content":{"rendered":"<p class=\"p1\"><b>\u00ab\u00bfHay algun modo de que gane todo el mundo?\u00a0El dilema no se resuelve pidiendo confianza (una petici\u00f3n absurda) sino produci\u00e9ndola a partir de los mismos intereses ego\u00edstas que motivan la deslealtad \u00bb<\/b><\/p>\n<p class=\"p4\">Durante la vigencia del 155, la prensa conservadora public\u00f3 art\u00edculos con el mensaje de &#8216;ahora es la hora de la pol\u00edtica&#8217;.\u00a0Como si el primero de octubre hubiera sido apol\u00edtico.\u00a0Era una manera de decir a la gente, la protagonista del proceso, que la pol\u00edtica mejor verla en diferido.\u00a0Que volv\u00eda a ser la hora de los partidos, vamos.\u00a0Hab\u00eda llegado la hora de quitar al pueblo lo que es del pueblo para dar al C\u00e9sar lo que al C\u00e9sar le conviene.<\/p>\n<p class=\"p4\">Desde aquel fat\u00eddico 30 de enero en que ERC bloque\u00f3 el mandato de las urnas hasta la \u00faltima ruptura provocada por la suspensi\u00f3n arbitraria de los derechos pol\u00edticos de los prisioneros y exiliados, el pueblo asiste incr\u00e9dulo y cada vez m\u00e1s escandalizado a la descomposici\u00f3n de la mayor\u00eda parlamentaria y a la erosi\u00f3n de los objetivos de octubre.\u00a0Los errores cometidos y las trifulcas dentro del espectro de intenciones han sido tan seguidos y tan mezquinos que sorprende que a\u00fan se pueda reaccionar mal a la autocr\u00edtica.\u00a0Como si silenciar los errores sirviera para subsanarlos, y la censura no fuera la manera m\u00e1s segura de persistir en ellos.<\/p>\n<p class=\"p4\">El dilema en que se encuentran los partidos del gobierno se conoce en teor\u00eda de juegos como el dilema del prisionero.\u00a0Si dos prisioneros bajo interrogatorio colaboran y no se denuncian entre ellos, no les condenar\u00e1n.\u00a0Pero el polic\u00eda, o el juez instructor, incentiva la delaci\u00f3n rec\u00edproca, de tal manera que quien primero traicione al otro obtendr\u00e1 una reducci\u00f3n de pena.\u00a0La reducci\u00f3n no es tan atractiva como la libertad que obtendr\u00eda si se mantuviera firme en el pacto con el otro prisionero, pero es mejor que la pena que le caer\u00eda si el otro rompiera el entendimiento.\u00a0La \u00fanica manera de esquivar la c\u00e1rcel es mantener la confianza, a pesar de la sospecha de que el otro tambi\u00e9n est\u00e1 tentado de traicionarla.\u00a0Ni que decir tiene que esto es psicol\u00f3gicamente muy dif\u00edcil.\u00a0Hay que vencer la suspicacia natural, y no ayudan ni la teor\u00eda moral del mal menor, ni la teor\u00eda econ\u00f3mica del inter\u00e9s personal,\u00a0ni el c\u00e1lculo racional que nos inclina a reducir los da\u00f1os.\u00a0El dilema del prisionero tiende a transformar la colaboraci\u00f3n, que interesa a los dos participantes, en competici\u00f3n, que perjudica a los dos pero a uno mucho m\u00e1s que al otro.\u00a0Si se prefiere, uno se beneficia a costa del otro, pero le aprovecha menos que si se hubiera mantenido fiel.<\/p>\n<p class=\"p4\">As\u00ed es la lucha por la hegemon\u00eda entre los dos partidos que oficialmente colaboran para alcanzar la Rep\u00fablica.\u00a0No es que se haya roto la confianza precisamente ahora, como dijo extempor\u00e1neamente Sergi Sabri\u00e0 a ra\u00edz de las explicaciones de Juntos por Catalu\u00f1a por el desacuerdo en la mesa del parlamento sobre los diputados afectados por la suspensi\u00f3n decretada por Llarena.\u00a0Dicho sea de paso, su desmentido de la existencia de alg\u00fan pacto reduce el diagn\u00f3stico al absurdo.\u00a0Si no hab\u00eda pacto, \u00bfc\u00f3mo se pod\u00eda romper la confianza?\u00a0Y si no hab\u00eda ni pacto ni confianza, \u00bfc\u00f3mo esperaba ERC que reaccionara Juntos por Catalu\u00f1a a la propuesta de dejar sin efecto la figura que es, aparte de presidente leg\u00edtimo por voluntad popular, la clave electoral y por ello existencial del socio de gobierno?<\/p>\n<p class=\"p4\">La confianza est\u00e1 rota como m\u00ednimo desde la proclamaci\u00f3n de la Rep\u00fablica.\u00a0No era cuando se rompi\u00f3 Juntos por el S\u00ed para ir separados a unas elecciones en las que dignidad y pragmatismo recomendaban concurrir juntos.\u00a0Poco importa quien rompi\u00f3 la colaboraci\u00f3n, porque el dilema es estructural a la situaci\u00f3n de los prisioneros, y cualquiera a quien se le presente la ventaja de jugar contra el otro, lo har\u00e1.\u00a0Pero hay casos, y este es uno, en el que actuar por inter\u00e9s propio, perfectamente racional si hemos de creer a Adam Smith, tiene consecuencias de gran alcance, porque las opciones no afectan s\u00f3lo a los partidos sino a la totalidad del pa\u00eds.\u00a0Este gana si los partidos mantienen la confianza y pierde si la socavan.<\/p>\n<p class=\"p4\">Cuando el dilema del prisionero confronta jugadores sin experiencia, el resultado no tiene duda: ambos traicionan el pacto. \u00bfNo hay, pues, ninguna salida al dilema?\u00a0Hay alguna modo de que gane todo el mundo?\u00a0El dilema no se resuelve pidiendo confianza (una petici\u00f3n absurda) sino produci\u00e9ndola a partir de los mismos intereses ego\u00edstas que motivan la deslealtad.\u00a0Cuando se juega una sola vez, la decisi\u00f3n no tiene duda: el jugador opta por el premio menor seg\u00fan el dicho que m\u00e1s vale p\u00e1jaro en mano que ciento volando.\u00a0Todo cambia, sin embargo, cuando el juego se repite y las decisiones se afinan de acuerdo con la reacci\u00f3n de los dem\u00e1s jugadores.\u00a0En teor\u00eda de juegos, la estrategia ganadora se conoce como &#8216;el represaliador de Maynard Smith&#8217;, por el genetista que la concibi\u00f3 observando la conducta de ciertos animales.\u00a0Consiste en castigar sistem\u00e1ticamente las deslealtades del otro bando,\u00a0retomando el juego de buen grado cada vez, pero manteniendo siempre claras las condiciones de la colaboraci\u00f3n.\u00a0Castigando cada intento de actuar deslealmente, el &#8216;represaliador&#8217; finalmente disuade a su socio de hacer efectiva la traici\u00f3n y de esta manera asegura una colaboraci\u00f3n estable de mutuo beneficio.<\/p>\n<p class=\"p4\">La pol\u00edtica no es tan clara como un juego, y las deslealtades entre partidos no siempre reciben sanciones inmediatas ni transparentes.\u00a0A veces hasta pueden ser contraproducentes.\u00a0En la medida en que no se hagan efectivas en el curso de la partida, pueden generar rencor y profundizar el abismo entre colaboradores potenciales.\u00a0El electorado, en cambio, posee un importante instrumento sancionador en el voto, y la reiteraci\u00f3n peri\u00f3dica de las elecciones cumple el requisito de repetir el juego con m\u00e1s experiencia y mejor comprensi\u00f3n del car\u00e1cter de los jugadores.\u00a0Desgraciadamente, en este nivel de participaci\u00f3n, la complejidad de los intereses y de los factores es tal que oscurece las condiciones globales del juego.\u00a0Y el intervalo entre elecciones resta eficacia a la sanci\u00f3n, que para tener fuerza disuasoria debe ser inmediata.<\/p>\n<p class=\"p4\">Aqu\u00ed es donde las asociaciones c\u00edvicas podr\u00edan ser \u00fatiles, a condici\u00f3n de que los miembros dejaran el carn\u00e9 del partido a la entrada y las sanciones fueran proporcionadas a la finalidad de disuadir a los partidos de traicionar los pactos, empezando por las promesas electorales.\u00a0La sanci\u00f3n podr\u00eda consistir en una denuncia con criterio pol\u00edtico y con la fuerza moral que dimana de la neutralidad y la objetividad de una asociaci\u00f3n sin r\u00e9moras partidistas.<\/p>\n<p class=\"p4\">Esto es dif\u00edcil en un pa\u00eds donde la pasi\u00f3n de militancia incide en la diversidad, pues no s\u00f3lo hay demasiados partidos para un pa\u00eds de dimensiones tan modestas, sino que constantemente se estrenan nuevos, con un af\u00e1n de protagonismo y de publicidad extravagante para un espacio donde todo el mundo conoce a todo el mundo y donde el nombre no hace la cosa.\u00a0Pero si es verdad que la gente, y no los partidos, ha sido el motor de la ruptura, entonces la inteligencia colaborativa, que cuando hace falta tambi\u00e9n exhiben los catalanes, deber\u00eda enfocarse en un horizonte de recuperaci\u00f3n comunitaria de la democracia.\u00a0De construcci\u00f3n de la democracia participativa que al inicio del r\u00e9gimen que ahora caduca secuestraron los partidos.<\/p>\n<p class=\"p4\">Por \u00faltimo, y en esta misma l\u00ednea de reflexi\u00f3n, adelanto que si la &#8216;Crida Nacional per la Rep\u00fablica&#8217; no tiene otra finalidad que ser un partido m\u00e1s en el espejo roto de la pol\u00edtica catalana, su entrada e\u00a0 el paisaje electoral podr\u00eda ser catastr\u00f3fico para el sistema, ampliando el minifundio en que naufragan los intentos de oponerse a la gran mayor\u00eda espa\u00f1ola.\u00a0Pero si tiene suficiente acierto para constituirse en un antipartido y devolver la iniciativa a la gente, como ya lo hace la CUP en su parte del espectro, entonces se abrir\u00e1n posibilidades esperanzadoras de colaboraci\u00f3n horizontal, entre iguales .\u00a0Y quiz\u00e1 sea esta horizontalidad, ajena a las estructuras actuales de los partidos, lo que garantice la superaci\u00f3n del dilema en beneficio de todos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00ab\u00bfHay algun modo de que gane todo el mundo?\u00a0El dilema no se resuelve pidiendo confianza (una petici\u00f3n absurda) sino produci\u00e9ndola a partir de los mismos intereses ego\u00edstas que motivan la deslealtad \u00bb 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