{"id":40017,"date":"2018-07-09T16:26:20","date_gmt":"2018-07-09T15:26:20","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/?p=40017"},"modified":"2018-07-09T16:26:20","modified_gmt":"2018-07-09T15:26:20","slug":"el-imperio-y-el-estado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/el-imperio-y-el-estado\/","title":{"rendered":"El imperio y el Estado"},"content":{"rendered":"<p>La historia de Espa\u00f1a parte de una imposibilidad: un imperio inmenso que no se tiene la fuerza de administrar. Cuando en los siglos XVI y XVII el imperio se convierte en una realidad en Europa y Am\u00e9rica, m\u00e1s por azar que por voluntad y determinaci\u00f3n, la metr\u00f3polis, Castilla, es pobre, rural y atrasada. Hay un gran desequilibrio entre la acci\u00f3n pol\u00edtica y econ\u00f3mica a llevar a cabo y los recursos disponibles para hacerlo porque estos, que en gran parte genera el mismo imperio, son insuficientes para su mantenimiento. M\u00e1s pasivo que activo, siempre d\u00e9ficit y deuda, en t\u00e9rminos econ\u00f3micos y pol\u00edticos. Esto trae la ruina al pa\u00eds y a la monarqu\u00eda, Espa\u00f1a se declara en quiebra seis veces en el siglo XVII.<\/p>\n<p>El imperio, el primero de la edad moderna, llega demasiado pronto, Espa\u00f1a no estaba preparada, era una naci\u00f3n sin conciencia de serlo, con un Estado d\u00e9bil y anticuado, que no supo evolucionar para separar a partir de la Paz de Westfalia la raz\u00f3n pol\u00edtica de la fe religiosa. El derroche de recursos para el mantenimiento del imperio no permite a Espa\u00f1a construir una administraci\u00f3n civil e instituciones eficaces. El militarismo y el clericalismo las sustituyen y se constituyen en la columna vertebral del Estado, que es inevitablemente poco neutro porque est\u00e1 demasiado ideologizado. Controlado por \u00e9lites con intereses de parte que se postulan como generales.<\/p>\n<p>Si el Estado es el que hace la naci\u00f3n, un Estado d\u00e9bil y \u00abpartidario\u00bb, controlado por fuerzas que no representan a todos, no puede crear una naci\u00f3n fuerte, culturalmente s\u00f3lida y pol\u00edticamente cohesionada. Catalu\u00f1a y el Pa\u00eds Vasco no est\u00e1n integrados, pero m\u00e1s all\u00e1 de eso el nacionalismo espa\u00f1ol es m\u00e1s \u00abarrebatado y extremo\u00bb que atractivo e integrador. Es una situaci\u00f3n radicalmente diferente a la de Francia. La monarqu\u00eda borb\u00f3nica exportada a Espa\u00f1a en el siglo XVIII, iniciado ya el crep\u00fasculo de la decadencia, ha tenido siempre dificultades para entenderlo.<\/p>\n<p>El Estado es incompleto, en exceso controlado por partidos pol\u00edticos olig\u00e1rquicos y defensores de intereses de clase con insuficiente implantaci\u00f3n y corta visi\u00f3n. Las partes que lo forman, poco integradas, tienden a la centrifugaci\u00f3n de sus intereses, la consecuencia inevitable es que en este entorno hay y habr\u00e1 problemas de funcionamiento de la democracia. Hay demasiados ciudadanos que s\u00f3lo se sienten identificados con el Estado cuando mandan \u00ablo suyos\u00bb&#8230;<\/p>\n<p>Si la naci\u00f3n no tiene suficiente arraigo y la ciudadan\u00eda la siente poco suya, la democracia ser\u00e1 m\u00e1s contingente que estructural. Los partidos olig\u00e1rquicos tender\u00e1n a \u00abposeerla\u00bb y utilizarla en beneficio propio, la democracia dejar\u00e1 de ser esencial para el Estado. Como dice J.M. Colomer: \u00abEl Imperio ruinoso construy\u00f3 un Estado d\u00e9bil, el cual cre\u00f3 una naci\u00f3n incompleta, que se sustenta en una democracia minoritaria&#8230;\u00bb.<\/p>\n<p>El Reino Unido cre\u00f3 el Estado no sin dificultades, Carlos II fue ejecutado por no querer aceptar la soberan\u00eda del Parlamento como instituci\u00f3n suprema del Estado. Pero lo relevante es que este s\u00f3lo conquista y estructura su propio imperio en el siglo XIX, una vez asegurada la solidez del Estado y concluida la integraci\u00f3n de los reinos que lo forman: Inglaterra, Irlanda, Gales y Escocia. Existen, pues, los elementos necesarios para administrarlo, sin desgarrarlo, por falta de experiencia pol\u00edtica y econ\u00f3mica, para hacerlo.<\/p>\n<p>Este principio llevado al extremo lo representa Alemania. Es Prusia quien hace la unidad de la naci\u00f3n basada en un mito m\u00e1s que en una realidad, la forja su ej\u00e9rcito, derrotado en Jena por Napole\u00f3n en 1806. La reina Luisa a sus hijos: \u00abEn un d\u00eda el destino ha destruido el edificio que grandes hombres construyeron en los dos \u00faltimos siglos. No ha quedado rastro del Estado en Prusia, no hay ej\u00e9rcito prusiano, no ha quedado honor&#8230;\u00bb, y derrotado tambi\u00e9n en Langensalza en 1866 por Hannover. Prusia gana las guerras contra Dinamarca, Austria y Francia, no por capacidad militar, sino por la habilidad pol\u00edtica del canciller Bismarck, que las secuencia y separa con inteligencia y visi\u00f3n. Fue este pol\u00edtico excepcional el que cre\u00f3 primero el Estado y voluntariamente renunci\u00f3 a conquistar un imperio para evitar diluirlo y preservar la naci\u00f3n.<\/p>\n<p>A pesar de las guerras de 1914 y 1939, son el Reino Unido, Alemania y Francia los estados que dan fuerza a Europa, son estados eficaces y naciones fuertes porque pol\u00edtica y culturalmente est\u00e1n integradas, en las que sus ciudadanos tienen voluntad y orgullo de pertenencia. Es sabido, las comparaciones son siempre inexactas e incluso \u00abodiosas\u00bb.<\/p>\n<p>EL PUNT-AVUI<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La historia de Espa\u00f1a parte de una imposibilidad: un imperio inmenso que no se tiene la fuerza de administrar. Cuando en los siglos XVI y XVII el imperio se convierte en una realidad en Europa y Am\u00e9rica, m\u00e1s por azar que por voluntad y determinaci\u00f3n, la metr\u00f3polis, Castilla, es pobre, rural y atrasada. 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