{"id":39778,"date":"2018-06-19T08:29:12","date_gmt":"2018-06-19T07:29:12","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/?p=39778"},"modified":"2018-06-19T10:33:48","modified_gmt":"2018-06-19T09:33:48","slug":"la-2o-guerra-carlista-en-gipukoa-1872-1876-tolosa-y-san-sebastian-dos-modelos-contrapuestos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/la-2o-guerra-carlista-en-gipukoa-1872-1876-tolosa-y-san-sebastian-dos-modelos-contrapuestos\/","title":{"rendered":"\u201cLa 2\u00aa Guerra carlista en Gipukoa (1872-1876). Tolosa y San Sebasti\u00e1n: Dos modelos contrapuestos\u201d"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-39780\" src=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/LIBRORECONDO2.jpg\" alt=\"\" width=\"539\" height=\"466\" srcset=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/LIBRORECONDO2.jpg 539w, https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/LIBRORECONDO2-300x259.jpg 300w, https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/LIBRORECONDO2-534x462.jpg 534w, https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/LIBRORECONDO2-486x420.jpg 486w\" sizes=\"auto, (max-width: 539px) 100vw, 539px\" \/><\/p>\n<p>En septiembre de 1868 un grupo de militares liberales efectu\u00f3 un golpe de Estado que pas\u00f3 a la historia con el nombre \u201cLa revoluci\u00f3n septembrina\u201d, o \u201cLa Gloriosa\u201d. El episodio supuso el destronamiento de Isabel II y marc\u00f3 el final de un largo periodo de gobiernos autoritarios, en muchas ocasiones desp\u00f3ticos. Se inici\u00f3 un periodo con libertades, el llamado Sexenio democr\u00e1tico. Por vez primera se pudo debatir, sin cortapisa alguna, sobre conceptos y cuestiones que todav\u00eda hoy en d\u00eda son de rabiosa actualidad y nos quedan pendientes, como la forma de gobierno, monarqu\u00eda o rep\u00fablica; la estructura del estado, federal o confederal; el derecho a la autodeterminaci\u00f3n; la separaci\u00f3n de iglesia y estado, etc. Desgraciadamente, este experimento tan ilusionante dur\u00f3 muy poco a causa del estallido de la guerra.<\/p>\n<p>Las leyes progresistas que fue decretando el gobierno provisional surgido de la revoluci\u00f3n, tal vez demasiado avanzadas para la \u00e9poca, provocaron el rechazo frontal de los grupos situados en los extremos del espectro sociopol\u00edtico. Por un lado, los carlistas se asustaron del cariz anticlerical de algunas de las medidas. En Gipuzkoa por ejemplo, el cierre de conventos de clausura de algunos pueblos y la expulsi\u00f3n de los jesuitas de Loiola y SS conmocion\u00f3 a la sociedad. Por el otro lado, el sector de los republicanos m\u00e1s radicales, cuyo objetivo era la implantaci\u00f3n de un Estado confederal compuesto de m\u00faltiples naciones que efectuara profundas reformas sociales, se sinti\u00f3 enga\u00f1ado y traicionado al constatar que los gobiernos surgidos de la revoluci\u00f3n septembrina trataban de moderar y reconducir los impulsos revolucionarios iniciales. Ambos colectivos, carlistas y republicanos, terminar\u00edan enfrent\u00e1ndose con las armas al gobierno espa\u00f1ol. Total, que estallaron dos guerras civiles al mismo tiempo vez con el agravante que en Cuba estall\u00f3 otro conflicto similar entre conservadores esclavistas (proespa\u00f1oles) y progresistas y antiesclavistas (independentistas).<\/p>\n<p>No hab\u00edan transcurrido m\u00e1s de 4 meses de finalizada la guerra cuando, el 21 de julio de 1876, el gobierno alfonsino de Canovas de Castillo decretaba la abolici\u00f3n de los fueros o normas de autogobierno que hab\u00edan estado vigentes en las provincias vascas durante m\u00e1s de 500 a\u00f1os. En evitaci\u00f3n de posibles desordenes, se declar\u00f3 la ley marcial y una fuerza de 40.000 hombres ocup\u00f3 las provincias vascas.<\/p>\n<p>En adelante, sus habitantes deb\u00edan de pagar sus impuestos al Estado. Pero este carec\u00eda de estructura log\u00edstica o plantilla alguna para salir del paso; se ide\u00f3 una f\u00f3rmula provisional, por la que las diputaciones se encargaban de la recogida de los impuestos, para despu\u00e9s ingresar en las arcas de la hacienda estatal una cantidad pactada o cupo proporcional a la riqueza. Nac\u00eda as\u00ed el Concierto econ\u00f3mico. La cosa funcion\u00f3, de ah\u00ed que este sistema se haya mantenido hasta nuestros d\u00edas.<\/p>\n<p>No ocurri\u00f3 lo mismo con la obligaci\u00f3n de prestar servicio militar en el ej\u00e9rcito, que provoc\u00f3 un enorme rechazo. Hasta el punto de que las diputaciones forales recomendaron a alcaldes y p\u00e1rrocos que no entregaran a las autoridades estatales los libros de familia y las listas de censos.<\/p>\n<p>La abolici\u00f3n foral fue percibida por todos los habitantes, fuera cual fuese su filiaci\u00f3n, como un castigo colectivo que se infring\u00eda a todo un pueblo por su conducta en la guerra. Esta interpretaci\u00f3n determin\u00f3 que en las generaciones posteriores creciera el sentimiento de identidad vasca que alcanz\u00f3 su zenit con la llegada del nacionalismo a finales del siglo.<\/p>\n<p><strong>Memorias de Recondo Mujica <\/strong><\/p>\n<p>El autor de esta obra encontr\u00f3 las memorias in\u00e9ditas de su abuelo<strong> Juan Jos\u00e9 Recondo Mujica<\/strong>, que acompa\u00f1\u00f3 a su padre, Jos\u00e9 Mar\u00eda Recondo Aguirre, en las dos sublevaciones fallidas que tuvieron lugar en Gipuzkoa (agosto de 1870 y abril de 1872) con anterioridad al estallido de la guerra y en las que el guerrillero carlista, bisabuelo del autor, jug\u00f3 un papel importante como cabecilla en Tolosaldea y Goierri. En las dos intentonas Recondo cont\u00f3 con la ayuda del cura Santa Cruz. En la primera de ellas, en agosto de 1870, recogiendo y guardando armas. En la segunda como capell\u00e1n en la <em>partida Recondo<\/em>. Una gran animosidad surgi\u00f3 entre los dos personajes. La partida del coronel Recondo lleg\u00f3 a alcanzar los 600 efectivos, pero poco pudo hacer; durante dos semanas deambul\u00f3 por los montes acosada d\u00eda y noche por batallones del ejercito, miqueletes y voluntarios que hac\u00edan uso del ferrocarril para acorralarles. Ten\u00edan formas de actuar diferentes. Santa Cruz no entend\u00eda el proceder de Recondo, al que ve\u00eda demasiado blando con el adversario. El cura era partidario de la guerra sin cuartel con todo aquel que pensara de forma diferente. Posteriormente pudo contar con su propia partida y actuar como guerrillero. Los actos de Santa Cruz, sus haza\u00f1as y la crueldad empleada, hicieron que con tan solo nueve meses de guerrear, el cura se hiciera famoso en toda Europa.<\/p>\n<p><strong>Cruel guerra civil<\/strong><\/p>\n<p>El paso del tiempo borra, difumina y dulcifica los hechos. Las generaciones actuales apenas conocen datos de este enfrentamiento terrible. Seg\u00fan el autor, una aut\u00e9ntica guerra civil se desat\u00f3 en tierras vasco navarras. Dos formas de pensar diferentes se enfrentaron en el campo de batalla. Por un lado el voluntario carlista que defend\u00eda la Causa de Dios y la tradici\u00f3n. Por otro lado el voluntario de la libertad que luchaba por la rep\u00fablica y la defensa de su pueblo amenazado.<\/p>\n<p>Una animosidad rayana en odio existi\u00f3 entre los miqueletes -voluntarios de la libertad- y los carlistas. Los dos colectivos coincid\u00edan en algunos puntos, ambos eran vascos, amaban a su tierra y luchaban valientemente. Pero sus ideales eran diferentes. Muchos de los miqueletes, voluntarios que hab\u00edan tenido que huir junto con sus familias de sus respectivos pueblos, no perdonaban este sufrimiento y ten\u00edan en ocasiones un comportamiento vengativo con las familias carlistas.<\/p>\n<p>En las operaciones militares los miqueletes iban a la cabeza de las tropa. Algunos elementos llevados por la rabia cometieron mil desmanes quemando y robando en caser\u00edos, bosques y sembrados.<\/p>\n<p><strong>Tolosa durante el asedio agosto 1873-febrero 1874 <\/strong><\/p>\n<p>La villa, defendida por unos 400 liberales y 300 militares, sufri\u00f3 un terrible asedio. Los carlistas llegaron a apoderarse de la estaci\u00f3n del tren, el hospital misericordia de Arramele y las alturas de Monteskue e Izaskun. Al no contar con la suficiente artiller\u00eda y munici\u00f3n idearon un plan de bloqueo total para rendir la villa por hambre.<\/p>\n<p>Tras la ca\u00edda, la ocupaci\u00f3n de Tolosa por los carlistas se prolong\u00f3 durante dos a\u00f1os. Los ocupantes cometieron bastantes desaguisados. La guerra supuso un serio contratiempo para su actividad industrial y comercial de la villa.<\/p>\n<p>La mayor\u00eda de los industriales eran de ideas liberales y tuvieron que ausentarse del pueblo durante los dos a\u00f1os de ocupaci\u00f3n carlista. Perseguidos con sa\u00f1a por las nuevas autoridades, muchos de sus bienes fueron embargados. En algunos casos las costosas maquinas eran trituradas para ser vendidas como chatarra. Algunas f\u00e1bricas desaparecieron y el resto quedaron descapitalizadas, de modo que en la posguerra tuvieron que rehacerse con nuevos inversionistas.<\/p>\n<p><strong>Carlos<\/strong><\/p>\n<p>Un cap\u00edtulo del libro est\u00e1 dedicado a D. Carlos y su corte en Tolosa. El libro contabiliza una docena de visitas a la poblaci\u00f3n. Lejos de la imagen edulcorada y m\u00edtica del pretendiente, D. Carlos aparece en el libro como un ser humano con virtudes y defectos. Era un mozo alto, guapo y de gran prestancia. Valiente, le gustaba estar cerca de sus hombres en los combates, manteniendo su \u00e1nimo, aun a costa de su propia seguridad. Pero tambi\u00e9n atesoraba defectos. Era impulsivo y un tanto superficial.<\/p>\n<p>Carlos se fue rodeando de personajes de relevancia social, pol\u00edtica o militar que deseaban hacer algo por la Causa, pero al no encontrar un destino apropiado pasaban a integrar la \u201ccorte\u201d. El pretendiente se dejaba influir demasiado por las opiniones de sus palaciegos, cuya \u00fanico quehacer era adular y murmurar.<\/p>\n<p>En Tolosa, el pretendiente disfrutaba de las ceremonias religiosas y procesiones, en especial la del Corpus, de gran tradici\u00f3n local. Ello no era obst\u00e1culo para que tuviera algunos lances amorosos extraconyugales con una tolosana que se dedicaba a la venta de tabaco.<\/p>\n<p><strong>El combatiente carlista<\/strong><\/p>\n<p>Las partidas carlistas de los inicios, formadas por grupos peque\u00f1os de hombres temerosos, sin uniformes y mal armados (muchos solo portaban palos y escopetas), se transformaron en pocos meses en un ej\u00e9rcito bien adiestrado, capaz de enfrentarse con \u00e9xito a los gubernamentales en campo abierto. El saberse defensores de la Causa de Dios dotaba a los voluntarios de un inmenso ardor combativo. Adem\u00e1s, la imagen del Sagrado Coraz\u00f3n que llevaban bordadas, les proteg\u00eda de las balas y bayonetas del enemigo. Los voluntarios guipuzcoanos entraban en combate cantando el himno de San Ignacio. Su ilusi\u00f3n y esp\u00edritu de sacrificio eran encomiables y en su tiempo libre se dedicaban con ah\u00ednco a abrir trincheras y a ejercitarse en el manejo del fusil y la bayoneta.<\/p>\n<p>La superioridad en armamento inicial de los liberales fue atenu\u00e1ndose con el transcurso del tiempo; adem\u00e1s, sufrieron una escasez cr\u00f3nica de munici\u00f3n que les rest\u00f3 operatividad. Con los modernos fusiles de retrocarga, el consumo de cartuchos se hab\u00eda multiplicado de forma exponencial. En unas pocas horas de combate se pod\u00edan consumir cientos de miles de balas. El temor a quedarse sin munici\u00f3n fue la principal raz\u00f3n que impidi\u00f3 al estado mayor carlista extender la guerra a escenarios alejados del territorio vasco navarro. De esta manera, la guerra se desenvolvi\u00f3 alrededor de un reducido y esquilmado territorio.<\/p>\n<p><strong>Tolosa y San Sebasti\u00e1n<\/strong><\/p>\n<p>El autor dedica especial atenci\u00f3n a Tolosa y San Sebasti\u00e1n, dos poblaciones que hist\u00f3ricamente han representado modelos diferentes, uno conservador, representado por la oligarqu\u00eda de propietarios rurales dominante en la provincia, y el otro liberal, liderado por los comerciantes de San Sebasti\u00e1n. En este conflicto b\u00e9lico las dos localidades tomaron posiciones antag\u00f3nicas y enfrentadas.<\/p>\n<p>Tolosa fue la poblaci\u00f3n de mayor importancia gobernada por los carlistas. El 28 de febrero de 1874, tras un duro asedio de siete meses, ca\u00eda la villa en poder de los partidarios de D. Carlos. Tolosa se convirti\u00f3 en punto de apoyo importante en las operaciones encaminadas a la conquista de San Sebasti\u00e1n y el entorno liberal de Hernani, Irun y Getaria.<\/p>\n<p>Tras la guerra Tolosa entr\u00f3 en una fase prolongada de marasmo econ\u00f3mico y poblacional. El censo de Tolosa de 8500 habitantes en 1850 descendi\u00f3 a 8100 y se mantuvo as\u00ed hasta principios del siglo XX.<\/p>\n<p><strong>Emigraci\u00f3n a la capital de los habitantes de los pueblos. La Milicia <\/strong><\/p>\n<p>En el verano de 1873, los carlistas iniciaron la ocupaci\u00f3n de los pueblos de Gipuzkoa. En Febrero de 1874, ca\u00edan las poblaciones de Tolosa y Oiartzun. San Sebasti\u00e1n se vio amenazada y aislada por tierra. La ciudad se convirti\u00f3 en el baluarte liberal de Gipuzkoa.<\/p>\n<p>Las familias liberales de los pueblos ocupados se refugiaron en la capital. Los fugitivos que hab\u00edan emigrado de los pueblos ocupados se integraron en la milicia donostiarra. Se cont\u00f3 con un total de 2000 voluntarios agrupados en tres batallones que se responsabilizaron de la defensa de la ciudad, mientras que el ej\u00e9rcito se dedic\u00f3 fundamentalmente a las operaciones ofensivas y a la protecci\u00f3n de los pueblos liberales de Hernani, Irun y Getaria.<\/p>\n<p>El batall\u00f3n de Tolosa lo compon\u00edan 450 hombres, bajo el mando de Leandro Lasquibar Arza. En el mismo tambi\u00e9n hab\u00eda personas de Orio, Andoain, Lizartza, Berastegi, Alegia, Amezketa y otros. A su cargo estaba la defensa del barrio de Loiola y del torre\u00f3n de Alcolea.<\/p>\n<p>Los vecinos fueron obligados a alojar en sus casas a civiles y soldados. Los tolosanos desplazados, unos 2000 agrupados, tuvieron su propio ayuntamiento. El ayuntamiento donostiarra se neg\u00f3 en redondo a hacerse cargo de la manutenci\u00f3n y vestido de la milicia tolosana. Los voluntarios pasaron penurias.<\/p>\n<p><strong>Fortificaci\u00f3n de la ciudad <\/strong><\/p>\n<p>La amenaza carlista se hizo cada vez m\u00e1s evidente. De prisa y corriendo se iniciaron obras de defensa que corrieron a cargo del ayuntamiento.<\/p>\n<p>En septiembre de 1873, se construy\u00f3 un muro defensivo interior que partiendo del puente de Sta. Catalina llegaba al cerro de San Bartolom\u00e9, lugar donde se construy\u00f3 un reducto. En sucesivas etapas se construyeron alrededor de 15 fuertes. Todos los vecinos, a excepci\u00f3n de los voluntarios que prestaban servicio de armas, fueron obligados a trabajar en las obras.<\/p>\n<p>Mientras tanto, el enemigo constru\u00eda un sinn\u00famero de emplazamientos fortificados que rodeaban San Sebasti\u00e1n por el oeste y emplazaban ca\u00f1ones muy potentes en Bentazikin, ubicada en la falda del monte Arratsain, a 4000 metros de la plaza. Los proyectiles alcanzaban con facilidad los barrios de la ciudad. Los edificios importantes fueron protegidos por tablones y sacos rellenos de arena.<\/p>\n<p>Afortunadamente la guerra finaliz\u00f3, sin darle tiempo al enemigo de emplazar un enorme ca\u00f1\u00f3n tra\u00eddo desde Inglaterra y que se qued\u00f3 varado por el camino.<\/p>\n<p><strong>Las ilustraciones del libro<\/strong><\/p>\n<p>Las ilustraciones enriquecen y dan amenidad al libro. Ayudan al lector para sumergirse en la \u00e9poca. Re\u00fane m\u00e1s de 200 im\u00e1genes a color, grabados, mapas y fotograf\u00edas antiguas que provienen de archivos, revistas antiguas y fondos familiares.<\/p>\n<p>La segunda guerra carlista fue vista en Europa como una de las \u00faltimas guerras de religi\u00f3n que se dieron en el Continente. El p\u00fablico europeo la sigui\u00f3 con mucho inter\u00e9s. Ten\u00eda un cierto halo pintoresco e idealista que atra\u00eda. Muchas revistas ilustradas extranjeras como The Ilustrated, London News, L`Ilustration, The Graphic, Le Monde Illustr\u00e9e, y tambi\u00e9n nacionales como La ilustraci\u00f3n Espa\u00f1ola y Americana, La Flaca, etc., desplazaron a las zonas de combate a reporteros y dibujantes. Estos hac\u00edan bocetos que eran despu\u00e9s retocados y convertidos en grabados en madera por artistas de gabinete.<\/p>\n<p>Si bien la fotograf\u00eda estaba socialmente extendida en el territorio peninsular durante esta \u00e9poca, la mayor\u00eda de las im\u00e1genes en campo abierto que se publicaron en las revistas fueron grabados que proced\u00edan de dibujos, ya que hasta 1880 no fue t\u00e9cnicamente posible publicar fotograf\u00edas en la prensa. Por ello las fotos que se exponen en el libro son en su mayor\u00eda retratos de personajes hechos en un estudio.<\/p>\n<p><strong>\u00bfClases y grupos sociales que apoyaban a carlistas y liberales?<\/strong><\/p>\n<p>El autor ha analizado en profundidad las clases y grupos sociales que apoyaban a uno u otro bando en Tolosa. En t\u00e9rminos cuantitativos, carlistas y liberales se dieron en una proporci\u00f3n similar, pero con una distribuci\u00f3n diferente desde el punto de vista socioecon\u00f3mico. Mientras que en el casco urbano predominaban los vecinos de ideolog\u00eda liberal, en los barrios perif\u00e9ricos y caser\u00edos la inmensa mayor\u00eda de los habitantes abrazaron el carlismo.<\/p>\n<p>La totalidad del clero, incluyendo a los seis presb\u00edteros y el p\u00e1rroco, tuvo un comportamiento rabiosamente carlista. La mayor\u00eda de los propietarios de casas y tierras se posicionaron en el bando carlista. Por el contrario, pr\u00e1cticamente la totalidad de los industriales, y una gran parte de los profesionales libres, se alinearon en el bando liberal.<\/p>\n<p>Entre los comerciantes, empleados y obreros trabajadores, abundaron los individuos liberales, tal vez en mayor proporci\u00f3n que los carlistas.<\/p>\n<p>Analizando familia por familia comprobamos que no existi\u00f3 una uniformidad ideol\u00f3gica entre sus componentes. Hubo familias cuyos miembros lucharon en bandos opuestos como fue el caso de los Bandr\u00e9s, los Ses\u00e9 y los Arrillaga.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Biograf\u00eda del autor:<\/strong><\/p>\n<p>M\u00e9dico con una larga trayectoria profesional y docente. Ha escrito libros m\u00e9dicos e innumerables art\u00edculos y trabajos cient\u00edficos. Cofundador y primer presidente de la asociaci\u00f3n cultural tolosana Andia Elkartea (2010). Miembro de N\u00famero de la Real Sociedad Bascongada de los Amigos del Pa\u00eds. Miembro del Departamento de Antropolog\u00eda de la Sociedad de Ciencias Aranzadi. Es autor de cuatro libros sobre temas hist\u00f3ricos: \u00abGuip\u00fazcoa y Tolosa durante la ocupaci\u00f3n francesa. 1807-1813\u00bb (2007); \u00abMedicina y Beneficencia en Guip\u00fazcoa y Tolosa. Siglos XIII-XX\u00bb (2008); \u00abEl Camino Real de Tolosa a Pamplona. Tolosatik Iru\u00f1erako Errege.bidea\u00bb (2010); \u00abLa Guerra de la Independencia 1807-1813: Tolosa y los franceses. Un lugar estrat\u00e9gico en la retaguardia francesa\u00bb (Pamiela, 2016). Autor del cap\u00edtulo \u00abVida y muerte en San Crist\u00f3bal (1935-1945)\u00bb en el libro \u00abEl Fuerte de San Crist\u00f3bal: de prisi\u00f3n a sanatorio penitenciario\u00bb (Pamiela, 2014) bajo la direcci\u00f3n de Francisco Etxeberria Gabilondo, Departamento de Antropolog\u00eda de Aranzadi.<\/p>\n<p><strong><u>Referencia comercial del libro:<\/u><\/strong><\/p>\n<p><strong>Contacto con el autor: jarecondo@ yahoo.es <\/strong><\/p>\n<p><strong>Pedidos: 943466142 &#8211; <\/strong><a href=\"mailto:idazkaritza@aranzadi.eus\"><strong>idazkaritza@aranzadi.eus<\/strong><\/a><strong> \/ -943285577-comisiongipuzkoa@bascongada.e.telefonica.net<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En septiembre de 1868 un grupo de militares liberales efectu\u00f3 un golpe de Estado que pas\u00f3 a la historia con el nombre \u201cLa revoluci\u00f3n septembrina\u201d, o \u201cLa Gloriosa\u201d. El episodio supuso el destronamiento de Isabel II y marc\u00f3 el final de un largo periodo de gobiernos autoritarios, en muchas ocasiones desp\u00f3ticos. Se inici\u00f3 un periodo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":39779,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[108],"tags":[],"class_list":["post-39778","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-bibliomania"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.4 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>\u201cLa 2\u00aa Guerra carlista en Gipukoa (1872-1876). Tolosa y San Sebasti\u00e1n: Dos modelos contrapuestos\u201d - Nabarralde<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/nabarralde.eus\/la-2o-guerra-carlista-en-gipukoa-1872-1876-tolosa-y-san-sebastian-dos-modelos-contrapuestos\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"\u201cLa 2\u00aa Guerra carlista en Gipukoa (1872-1876). Tolosa y San Sebasti\u00e1n: Dos modelos contrapuestos\u201d - Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"En septiembre de 1868 un grupo de militares liberales efectu\u00f3 un golpe de Estado que pas\u00f3 a la historia con el nombre \u201cLa revoluci\u00f3n septembrina\u201d, o \u201cLa Gloriosa\u201d. El episodio supuso el destronamiento de Isabel II y marc\u00f3 el final de un largo periodo de gobiernos autoritarios, en muchas ocasiones desp\u00f3ticos. Se inici\u00f3 un periodo [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/nabarralde.eus\/la-2o-guerra-carlista-en-gipukoa-1872-1876-tolosa-y-san-sebastian-dos-modelos-contrapuestos\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2018-06-19T07:29:12+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2018-06-19T09:33:48+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/Jose\u0301-Antonio-Recondo-Bravo.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"536\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"452\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Jos\u00e9 Antonio Recondo Bravo\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"14 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/la-2o-guerra-carlista-en-gipukoa-1872-1876-tolosa-y-san-sebastian-dos-modelos-contrapuestos\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/la-2o-guerra-carlista-en-gipukoa-1872-1876-tolosa-y-san-sebastian-dos-modelos-contrapuestos\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Nabarralde\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\"},\"headline\":\"\u201cLa 2\u00aa Guerra carlista en Gipukoa (1872-1876). Tolosa y San Sebasti\u00e1n: Dos modelos contrapuestos\u201d\",\"datePublished\":\"2018-06-19T07:29:12+00:00\",\"dateModified\":\"2018-06-19T09:33:48+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/la-2o-guerra-carlista-en-gipukoa-1872-1876-tolosa-y-san-sebastian-dos-modelos-contrapuestos\\\/\"},\"wordCount\":2818,\"commentCount\":0,\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/la-2o-guerra-carlista-en-gipukoa-1872-1876-tolosa-y-san-sebastian-dos-modelos-contrapuestos\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2018\\\/06\\\/Jose\u0301-Antonio-Recondo-Bravo.jpg\",\"articleSection\":[\"Bibliomania\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/la-2o-guerra-carlista-en-gipukoa-1872-1876-tolosa-y-san-sebastian-dos-modelos-contrapuestos\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/la-2o-guerra-carlista-en-gipukoa-1872-1876-tolosa-y-san-sebastian-dos-modelos-contrapuestos\\\/\",\"name\":\"\u201cLa 2\u00aa Guerra carlista en Gipukoa (1872-1876). Tolosa y San Sebasti\u00e1n: Dos modelos contrapuestos\u201d - Nabarralde\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/la-2o-guerra-carlista-en-gipukoa-1872-1876-tolosa-y-san-sebastian-dos-modelos-contrapuestos\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/la-2o-guerra-carlista-en-gipukoa-1872-1876-tolosa-y-san-sebastian-dos-modelos-contrapuestos\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2018\\\/06\\\/Jose\u0301-Antonio-Recondo-Bravo.jpg\",\"datePublished\":\"2018-06-19T07:29:12+00:00\",\"dateModified\":\"2018-06-19T09:33:48+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/la-2o-guerra-carlista-en-gipukoa-1872-1876-tolosa-y-san-sebastian-dos-modelos-contrapuestos\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/la-2o-guerra-carlista-en-gipukoa-1872-1876-tolosa-y-san-sebastian-dos-modelos-contrapuestos\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/la-2o-guerra-carlista-en-gipukoa-1872-1876-tolosa-y-san-sebastian-dos-modelos-contrapuestos\\\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2018\\\/06\\\/Jose\u0301-Antonio-Recondo-Bravo.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2018\\\/06\\\/Jose\u0301-Antonio-Recondo-Bravo.jpg\",\"width\":536,\"height\":452},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/la-2o-guerra-carlista-en-gipukoa-1872-1876-tolosa-y-san-sebastian-dos-modelos-contrapuestos\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"\u201cLa 2\u00aa Guerra carlista en Gipukoa (1872-1876). Tolosa y San Sebasti\u00e1n: Dos modelos contrapuestos\u201d\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/\",\"name\":\"Nabarralde\",\"description\":\"Kultur Ekimenak eta Sustapenak\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\",\"name\":\"Nabarralde\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Nabarralde\"},\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/author\\\/nagusia\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"\u201cLa 2\u00aa Guerra carlista en Gipukoa (1872-1876). Tolosa y San Sebasti\u00e1n: Dos modelos contrapuestos\u201d - Nabarralde","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-2o-guerra-carlista-en-gipukoa-1872-1876-tolosa-y-san-sebastian-dos-modelos-contrapuestos\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"\u201cLa 2\u00aa Guerra carlista en Gipukoa (1872-1876). Tolosa y San Sebasti\u00e1n: Dos modelos contrapuestos\u201d - Nabarralde","og_description":"En septiembre de 1868 un grupo de militares liberales efectu\u00f3 un golpe de Estado que pas\u00f3 a la historia con el nombre \u201cLa revoluci\u00f3n septembrina\u201d, o \u201cLa Gloriosa\u201d. El episodio supuso el destronamiento de Isabel II y marc\u00f3 el final de un largo periodo de gobiernos autoritarios, en muchas ocasiones desp\u00f3ticos. Se inici\u00f3 un periodo [&hellip;]","og_url":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-2o-guerra-carlista-en-gipukoa-1872-1876-tolosa-y-san-sebastian-dos-modelos-contrapuestos\/","og_site_name":"Nabarralde","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa","article_published_time":"2018-06-19T07:29:12+00:00","article_modified_time":"2018-06-19T09:33:48+00:00","og_image":[{"width":536,"height":452,"url":"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/Jose\u0301-Antonio-Recondo-Bravo.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"Nabarralde","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@Nabarralde","twitter_site":"@Nabarralde","twitter_misc":{"Escrito por":"Jos\u00e9 Antonio Recondo Bravo","Tiempo de lectura":"14 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-2o-guerra-carlista-en-gipukoa-1872-1876-tolosa-y-san-sebastian-dos-modelos-contrapuestos\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-2o-guerra-carlista-en-gipukoa-1872-1876-tolosa-y-san-sebastian-dos-modelos-contrapuestos\/"},"author":{"name":"Nabarralde","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56"},"headline":"\u201cLa 2\u00aa Guerra carlista en Gipukoa (1872-1876). Tolosa y San Sebasti\u00e1n: Dos modelos contrapuestos\u201d","datePublished":"2018-06-19T07:29:12+00:00","dateModified":"2018-06-19T09:33:48+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-2o-guerra-carlista-en-gipukoa-1872-1876-tolosa-y-san-sebastian-dos-modelos-contrapuestos\/"},"wordCount":2818,"commentCount":0,"image":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-2o-guerra-carlista-en-gipukoa-1872-1876-tolosa-y-san-sebastian-dos-modelos-contrapuestos\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/Jose\u0301-Antonio-Recondo-Bravo.jpg","articleSection":["Bibliomania"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-2o-guerra-carlista-en-gipukoa-1872-1876-tolosa-y-san-sebastian-dos-modelos-contrapuestos\/","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-2o-guerra-carlista-en-gipukoa-1872-1876-tolosa-y-san-sebastian-dos-modelos-contrapuestos\/","name":"\u201cLa 2\u00aa Guerra carlista en Gipukoa (1872-1876). Tolosa y San Sebasti\u00e1n: Dos modelos contrapuestos\u201d - Nabarralde","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-2o-guerra-carlista-en-gipukoa-1872-1876-tolosa-y-san-sebastian-dos-modelos-contrapuestos\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-2o-guerra-carlista-en-gipukoa-1872-1876-tolosa-y-san-sebastian-dos-modelos-contrapuestos\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/Jose\u0301-Antonio-Recondo-Bravo.jpg","datePublished":"2018-06-19T07:29:12+00:00","dateModified":"2018-06-19T09:33:48+00:00","author":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-2o-guerra-carlista-en-gipukoa-1872-1876-tolosa-y-san-sebastian-dos-modelos-contrapuestos\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/nabarralde.eus\/la-2o-guerra-carlista-en-gipukoa-1872-1876-tolosa-y-san-sebastian-dos-modelos-contrapuestos\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-2o-guerra-carlista-en-gipukoa-1872-1876-tolosa-y-san-sebastian-dos-modelos-contrapuestos\/#primaryimage","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/Jose\u0301-Antonio-Recondo-Bravo.jpg","contentUrl":"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/Jose\u0301-Antonio-Recondo-Bravo.jpg","width":536,"height":452},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-2o-guerra-carlista-en-gipukoa-1872-1876-tolosa-y-san-sebastian-dos-modelos-contrapuestos\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"\u201cLa 2\u00aa Guerra carlista en Gipukoa (1872-1876). Tolosa y San Sebasti\u00e1n: Dos modelos contrapuestos\u201d"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/","name":"Nabarralde","description":"Kultur Ekimenak eta Sustapenak","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/nabarralde.eus\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56","name":"Nabarralde","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","caption":"Nabarralde"},"url":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/author\/nagusia\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39778","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39778"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39778\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":39803,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39778\/revisions\/39803"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/39779"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39778"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39778"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39778"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}