{"id":39200,"date":"2018-04-25T09:23:46","date_gmt":"2018-04-25T08:23:46","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/?p=39200"},"modified":"2018-04-25T09:23:46","modified_gmt":"2018-04-25T08:23:46","slug":"la-obediencia-vasca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/la-obediencia-vasca\/","title":{"rendered":"La obediencia vasca"},"content":{"rendered":"<p>En el a\u00f1o 1988 publiqu\u00e9 en los Cuadernos de Secci\u00f3n de Eusko Ikaskuntza, junto con Koldo San Sebasti\u00e1n, un trabajo sobre \u00abSantiago Aznar y la crisis del socialismo vasco (1939-1946)\u00bb. Posteriormente, en 2001, Koldo recibi\u00f3 el encargo del consejero de Industria, Comercio y Turismo, Josu Jon Imaz, de escribir una biograf\u00eda del citado, primer consejero de ese departamento. Y as\u00ed lo hizo. El trabajo fue presentado en el Hotel Carlton, antigua sede de Lehendakaritza donde Santiago Aznar hab\u00eda acudido decenas de veces, durante el periodo de la guerra, al Consejo de Gobierno presidido por el lehendakari Aguirre.<\/p>\n<p>Aquel art\u00edculo terminaba en 1946, tras presentar el consejero Aznar al lehendakari su dimisi\u00f3n despu\u00e9s de diez a\u00f1os de pertenencia al primer ejecutivo de la historia vasca y habiendo pasado por las mil vicisitudes de la guerra y el exilio en Europa y Am\u00e9rica. Koldo y yo jug\u00e1bamos con ventaja, dado que me cas\u00e9 en Caracas con la nieta de Santiago Aznar y, adem\u00e1s de conocerle y tratar con \u00e9l en su casa y en el Centro Vasco, dej\u00f3 a su fallecimiento dos grandes cajas repletas de cartas, apuntes, agendas y folletos de todo tipo. El material era invalorable, pero adolec\u00eda de estar centrado fundamentalmente en aquellos a\u00f1os que van desde 1939 hasta 1946, periodo durante el que pudo conservar sus papeles cerca de \u00e9l. Aquel buen trabajo ten\u00eda la particularidad de resumir en 49 p\u00e1ginas aquellas luchas pol\u00edticas en las que la parte nacionalista del Gobierno Vasco pon\u00eda como condici\u00f3n a los socialistas su \u00abobediencia vasca\u00bb. Se conmemoraba en 1939 el centenario de la primera ley abolitoria de los fueros vascos, fecha que el lehendakari quiso recordar envi\u00e1ndole una carta abierta al dictador de Espa\u00f1a, Francisco Franco, am\u00e9n de otros actos y manifiestos. Con este tel\u00f3n de fondo y con el hecho de la p\u00e9rdida del territorio como consecuencia de la guerra, con todo lo que esto supuso de persecuci\u00f3n, refugio, exilio, penurias de todo tipo y falta de perspectiva en aquellos a\u00f1os de plomo, se produjeron varios chispazos dial\u00e9cticos en el seno del Gobierno Vasco que casi dieron al traste con la unidad del ejecutivo que Aguirre mimaba con especial celo, mucho m\u00e1s tras la derrota en la guerra.<\/p>\n<p>Koldo, como buen escritor, someti\u00f3 la correspondencia entre consejeros al bistur\u00ed del cirujano-historiador para, en esas cincuenta p\u00e1ginas, tener una visi\u00f3n de conjunto de lo que hab\u00eda ocurrido. Y esta separata qued\u00f3 como un buen aporte para el estudio de nuestra historia contempor\u00e1nea.<\/p>\n<p>Pasado el tiempo he vuelto a aquellas cartas para hacer hincapi\u00e9 en las consecuencias que tuvo una comida, con su larga sobremesa, en una localidad tur\u00edstica de Iparralde, Gu\u00e9thary. All\u00ed Monz\u00f3n y N\u00e1rdiz hablaron con desenvoltura de c\u00f3mo ve\u00edan al Gobierno Vasco, su futuro, la \u00abobediencia vasca\u00bb y el trabajo de los tres consejeros socialistas (Aznar, Gracia y Toyos) ante un resabiado dirigente socialista como Miguel Amilibia, al que no se le ocurri\u00f3 mejor cosa que dar cuenta de aquella comida informal a su compa\u00f1ero Sergio Echevarr\u00eda. Acerc\u00f3 la cerilla encendida al reseco prado y ardi\u00f3 Troya.<\/p>\n<p>Y como a este incendio se le un\u00edan otras llamas, aquello origin\u00f3 dimisiones, portazos, malas caras y reuniones tensas, as\u00ed como enfrentamientos, por lo que Aguirre hubo de emplearse a fondo para restablecer, dentro de lo posible, la calma y la armon\u00eda. Todo eso aparece en las cartas que ahora publico en su integridad, sin que el cirujano meta su cuidadosa mano en lo que en un momento determinado escribieron Aguirre, sus consejeros y los dirigentes socialistas, alguno esperando ocupar el lugar de uno de sus tres compa\u00f1eros. Condici\u00f3n humana. Las cartas reflejan con exactitud el momento que viv\u00eda el autor de las mismas, su preocupaci\u00f3n, sus angustias, la manera de tratar a su interlocutor, el grado de confianza, la generosidad y su visi\u00f3n del momento. Este es pues un libro de cartas in\u00e9ditas, con sus espacios, sus tratamientos, su l\u00e9xico y su fotograf\u00eda del momento preciso. Es el valor de este trabajo, que cuenta con este aporte in\u00e9dito, como la descripci\u00f3n de la salida de los vascos de Figueras a Perpignan, la narraci\u00f3n de c\u00f3mo funcionaba la Delegaci\u00f3n de Bayona, las dimisiones de Monz\u00f3n, la paciencia del lehendakari para no acept\u00e1rselas, las demandas del Comit\u00e9 Central Socialista de Euzkadi para tener m\u00e1s mano en el trabajo con los refugiados y enterarse de qu\u00e9 iba la cosa, as\u00ed como los debates sobre \u00abla obediencia vasca\u00bb y los enredos de un Miguel Amilibia implacable y desafiante.<\/p>\n<p>Y termino con tres aportes importantes de cartas escritas por Aguirre a Irujo y a Lizaso en 1943, resumiendo sin florituras lo vivido en aquellos a\u00f1os, resumiendo lo que hab\u00edan experimentado durante aquellos meses antes de abandonar Par\u00eds por la entrada de los alemanes, as\u00ed como el minucioso resumen de la odisea del lehendakari en Alemania cuando logr\u00f3 huir de la Gestapo y del franquismo. La conclusi\u00f3n del libro recoge los fuegos artificiales de este buen an\u00e1lisis presidencial. Es Aguirre, como digo, en estado puro, con su evidente capacidad pol\u00edtica que se palpa en cartas que \u00e9l seguramente nunca pens\u00f3 las airear\u00edamos, pero es la obligaci\u00f3n de la historia y por eso lo hacemos. Aguirre no solo es San Aguirre, sino el pol\u00edtico Aguirre que, por cierto, en su trabajo de apagafuegos sale en todas las cartas muy bien parado, aunque, en ciertos momentos, dando un pu\u00f1etazo sobre la mesa.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s del valor hist\u00f3rico de los datos y fotograf\u00edas aportados, las cartas tienen el inmenso valor de conocer el aporte personal y el talante de cada uno de los implicados, la mano izquierda de Jos\u00e9 Antonio Aguirre, la raz\u00f3n por la que llamaban a Santiago Aznar \u00abel diplom\u00e1tico\u00bb, las malas pulgas de Amilibia, el siempre cabreado Toyos, la perplejidad de los consejeros, el frenazo de Monz\u00f3n y N\u00e1rdiz, as\u00ed como el inmenso caudal de datos que aporta una carta oce\u00e1nica del lehendakari al Comit\u00e9 Central Socialista de Euzkadi, a la manera del Gran Capit\u00e1n, detallando todos los trabajos, todo lo hecho en pro de los gudaris y refugiados en los campos de concentraci\u00f3n, refugios y centros asistenciales de aquel Gobierno al garete en el exilio en 1940, pero que daba sopas con honda a todos los republicanos que andaban a pelea diaria y con la mayor\u00eda de sus exiliados sin asistencia ni referencia alguna. En el apartado denominado \u00abBiograf\u00edas\u00bb presento a doce de las personas que salen en este libro, destacando la antol\u00f3gica carta de despedida que le envi\u00f3 el lehendakari Aguirre a su consejero Aznar tras aceptar la dimisi\u00f3n de este en 1946, y tras haber logrado que las maniobras de Prieto y Toyos no prosperaran a la hora de invalidar la existencia del Gobierno Vasco en el exilio. Como se ve, es una gota en el oc\u00e9ano de lo que pas\u00f3 en aquellos a\u00f1os tan singulares, especialmente para unas personas que jam\u00e1s pensaron que iban a verse envueltos en semejantes vivencias, formando parte de aquella tragedia que -seg\u00fan creo- conviene conocer, cuando adem\u00e1s de su propia supervivencia, estaban a punto de ser aventados de aquel Par\u00eds que iba a ser ocupado ese mismo a\u00f1o por los alemanes.<\/p>\n<ol>\n<li>1939-1940<\/li>\n<\/ol>\n<p>Es esta una historia poco conocida pero muy representativa del car\u00e1cter de los vascos en general y de aquellos refugiados en particular. Se puede asemejar al relato de una casa que se estuviera quemando y entonces los hijos se ponen a discutir sobre el condimento del cocido de la comida de ese d\u00eda, pero sin dejar de usar la manguera para apagar el fuego. Algo as\u00ed ocurri\u00f3 aquel fin de d\u00e9cada entre Bayona y Par\u00eds.<\/p>\n<p>Aquel gobierno, el primero en la historia de los vascos, se hab\u00eda formado el 7 de octubre de 1936 en Gernika. Para presidirlo eligi\u00f3 a un diputado de 32 a\u00f1os, cat\u00f3lico, deportista, abogado y del PNV, quien design\u00f3 all\u00ed mismo un ejecutivo de concentraci\u00f3n con un programa com\u00fan de avanzado esp\u00edritu social. Salvo la derecha, a la que ten\u00edan enfrente y disparando, en Gernika estaban presentes cuatro consejeros del PNV, tres socialistas, dos republicanos, un bermeano de ANV y un donostiarra del partido comunista. Los once, con el tiempo, se convirtieron en \u00abaguirristas\u00bb incondicionales, aunque uno de ellos, Toyos, le dej\u00f3 en M\u00e9xico cuando Indalecio Prieto le nombr\u00f3 director del Colegio Madrid en Ciudad de M\u00e9xico en 1943. Ser \u00abaguirrista\u00bb le cost\u00f3 el puesto al comunista Astigarrabia que, tras la ca\u00edda de Bilbao el 19 de junio del a\u00f1o siguiente, se convirti\u00f3 en el chivo expiatorio de los comunistas \u00abpor su compadrazgo con Aguirre\u00bb.<\/p>\n<p>Fusilado en junio de ese a\u00f1o 1937 Alfredo Espinosa, el consejero republicano de Sanidad traicionado por el aviador Yanguas que lo tra\u00eda de Bayona, el Gobierno Vasco perdi\u00f3 a dos de sus consejeros.<\/p>\n<p>El piloto, aduciendo una aver\u00eda, aterriz\u00f3 el avi\u00f3n en el que Espinosa viajaba en la playa de Zarautz. Este miembro del Gobierno de Aguirre le escribi\u00f3 poco despu\u00e9s una despedida impactante, dici\u00e9ndole al lehendakari que si se trataba de aprobar o no en el seno del Gobierno el indulto o la pena de muerte para alguien, su voto siempre ser\u00eda a favor de la vida. El resto de consejeros, despu\u00e9s de pasar por Barcelona, donde se instal\u00f3 el Gobierno Vasco, tuvo que partir definitivamente al exilio en 1939, residenci\u00e1ndose entre Bayona y Par\u00eds, aunque el consejero Monz\u00f3n permaneci\u00f3 una temporada en Bruselas.<\/p>\n<p>\u00ab\u00a1Qu\u00e9 poco nos comprendieron -se lamentaba Aguirre-, especialmente en Francia&#8230;! Para algunos \u00e9ramos unos indeseables, para otros unos pobres enga\u00f1ados, y no faltaban quienes mir\u00e1ndonos con desprecio nos acusaban de ser los causantes de los males de Francia.\u00bb No olvidemos que el Comit\u00e9 de No Intervenci\u00f3n, forjado fundamentalmente por Inglaterra y Francia, dej\u00f3 a la Rep\u00fablica aislada mientras Hitler y Mussolini ayudaban sin pudor -con armas, bombardeos y acciones de infanter\u00eda- al general golpista Francisco Franco.<\/p>\n<p>Y es que tambi\u00e9n el exilio fue duro para el lehendakari y su gobierno. Como hemos recordado, antes de residenciarse en Francia, el Gobierno Vasco hab\u00eda pasado por Catalunya, y en el caso de Aguirre, cumpliendo su promesa en defensa de unos principios. Lo cont\u00f3 \u00e9l mismo: \u00abEl 4 de febrero de 1939 por la ma\u00f1ana sal\u00eda el presidente de Catalu\u00f1a, se\u00f1or Companys, por el monte, camino del exilio. A su lado marchaba yo. Le hab\u00eda prometido que en las \u00faltimas horas de su patria me tendr\u00eda a su lado, y cumpl\u00ed mi palabra\u00bb. Francia tambi\u00e9n fue, a la vez que fuente de sangrantes disgustos, campo de solidaridad y de reconocimientos.<\/p>\n<p>En marzo de 1939 el lehendakari Aguirre fue a visitar al presidente Herriot, quien lo recibi\u00f3 en su despacho de la C\u00e1mara de Diputados: \u00ab\u00cdbamos -cuenta Aguirre- a pedir su nombre para la Presidencia de Honor de la Liga Internacional de Amigos de los Vascos, que se hab\u00eda fundado en Par\u00eds. Compart\u00eda con \u00e9l la presidencia Su Eminencia el Cardenal Verdier, que la hab\u00eda aceptado. Varias notables personalidades pol\u00edticas y culturales, entre ellas el futuro Premio Nobel de Literatura, Fran\u00e7ois Mauriac (1952), formaban el Comit\u00e9 Central de la Liga\u00bb.<\/p>\n<p>Expuesta la idea, el presidente Herriot les contest\u00f3: \u00abAcepto muy gustoso el honor que me hacen, porque ustedes han sido un pueblo que ha sabido luchar con bravura hasta el fin. Cuando se lucha as\u00ed, se merece el respeto de todo el mundo\u00bb. Aquellos reconocimientos eran reconfortantes. Se hab\u00edan quedado sin territorio, sin medios, las familias necesitaban asistencia, los presos atenci\u00f3n, los fusilados y sus familias reconocimiento, y los j\u00f3venes salidas ante los tambores de guerra que sonaban en Berl\u00edn y Roma y ante un campo de concentraci\u00f3n en Gurs, cerca de Bayona, abierto y amenazador que mostraba su cartel de \u00abrepleto\u00bb.<\/p>\n<p>Con estas dificultades se recibi\u00f3 en Francia el apoyo para atender a los 100000 refugiados vascos que, en uno u otro momento, atravesaron la frontera. El Gobierno Vasco, bajo la preocupaci\u00f3n constante de Aguirre y sus consejeros, estuvo otra vez al servicio de su pueblo, en ese momento en el trance dur\u00edsimo del exilio. Hay que decir que contrastaba este comportamiento con la dimisi\u00f3n de Manuel Aza\u00f1a el 27 de febrero como presidente de la Rep\u00fablica espa\u00f1ola, la pelea constante entre los socialistas Prieto y Negr\u00edn, y el abandono del republicanismo vencido en relaci\u00f3n a los suyos por falta de organizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>A esto se le a\u00f1ad\u00eda la reyerta extenuante entre el Ser\u00e9 (Servicio de Evacuaci\u00f3n Refugiados Espa\u00f1oles) y el Jare (Junta de Auxilio de los Republicanos Espa\u00f1oles), y la finalizaci\u00f3n de la guerra el 1 de abril con la entrada victoriosa de Franco en Madrid, repitiendo su demoledor parte de guerra: \u00abEn el d\u00eda de hoy, cautivo y desarmado el Ej\u00e9rcito Rojo, han alcanzado las tropas nacionales sus \u00faltimos objetivos militares. La guerra ha terminado. El General\u00edsimo Franco. Burgos 1 de abril de 1939\u00bb.<\/p>\n<p>Hab\u00eda acabado una guerra y se gestaba otra, ya que el inicio de la Segunda Guerra Mundial se produjo el 1 de septiembre de ese mismo a\u00f1o 1939 con la invasi\u00f3n de Polonia por parte de los alemanes. As\u00ed pues, en aquel a\u00f1o de 1939 pasaron muchas cosas, entre ellas tambi\u00e9n una que parec\u00eda fuera de lugar habida cuenta del d\u00eda a d\u00eda de aquellas sociedades enfrentadas en preguerra;nos referimos a la celebraci\u00f3n el 25 de octubre del centenario de la primera ley abolitoria de los fueros vascos.<\/p>\n<p>Carta abierta a Franco<\/p>\n<p>El 25 de octubre de aquel a\u00f1o se conmemoraba el centenario de la abolici\u00f3n foral tras el conocido \u00abAbrazo de Bergara\u00bb, que m\u00e1s bien fue la traici\u00f3n de Bergara. Los generales Maroto y Espartero se abrazaron, pero no cumplieron lo estipulado. Al poco, \u00abse confirmaban los Fueros de las Provincias Vascongadas y Navarra sin perjuicio de la unidad constitucional de la monarqu\u00eda\u00bb. Ah\u00ed empez\u00f3 todo.<\/p>\n<p>Fecha tan redonda de recuerdo tan amargo sobre la abolici\u00f3n foral y la \u00abobediencia vasca\u00bb no se pod\u00eda pasar por alto, y de ah\u00ed que los nacionalistas plantearan a los socialistas un documento para recordar la fecha. Asimismo, con ese tel\u00f3n de fondo, el lehendakari Aguirre aprovech\u00f3 la efem\u00e9rides para escribir una carta abierta a Franco, con la que Monz\u00f3n no estuvo de acuerdo. Aguirre trataba de dar a conocer lo que hab\u00eda sido aquel expolio aprobando un comunicado que se inscrib\u00eda en la controversia que ten\u00edan nacionalistas y socialistas, actualiz\u00e1ndolo a trav\u00e9s del compromiso de Gernika de 1936.<\/p>\n<p>Monz\u00f3n argumentaba que una de las armas que ten\u00eda el lehendakari era el silencio como representante ante todos del dolor de los vascos, y que no ten\u00eda que haber roto ese silencio envi\u00e1ndole una carta a aquel dictador sanguinario. A juicio del consejero de Gobernaci\u00f3n ten\u00eda que haberle responsabilizado de todo lo que hab\u00eda supuesto su rebeli\u00f3n militar: los miles de muertos, los bombardeos, la destrucci\u00f3n de las instituciones, el exilio en el que viv\u00edan&#8230; Y, adem\u00e1s, cre\u00eda que de romperse aquel silencio se deber\u00eda de haber roto dirigi\u00e9ndose por primera vez a los vascos para hablarles del futuro. Aguirre acept\u00f3 sus cr\u00edticas, pero llam\u00f3 a sus compa\u00f1eros del Gobierno Vasco y al presidente del EBB para leerles la carta y le dijo que, a pesar de todo, ellos cre\u00edan que el mensaje era oportuno, y en cuanto a su silencio le dijo que ya se hab\u00eda dirigido a los vascos en Barcelona en su mensaje de Gabon, as\u00ed como en el llamamiento a los vascos para que colaboraran con Francia frente a los alemanes siendo beligerantes, as\u00ed como muchas m\u00e1s cosas y declaraciones que hab\u00eda realizado. A\u00f1adi\u00f3 que \u00e9l cre\u00eda que a quien sojuzgaba a los vascos hab\u00eda que recordarle que la lucha de los vascos ten\u00eda ya cien a\u00f1os, y que en pol\u00edtica las protestas ten\u00edan que ser consignadas. Por otra parte, Aguirre consideraba que en la discrepancia que el nacionalismo ten\u00eda con los socialistas, ese asunto pod\u00eda involucrarles en alg\u00fan tipo de emoci\u00f3n foral, aunque fuera verbalmente, y eso no le parec\u00eda nada mal.<\/p>\n<p>Por otra parte, el lehendakari quer\u00eda lograr una uni\u00f3n vasco-catalana que sirviera de acicate a los nuevos republicanos, porque los vencidos no ten\u00edan mucho que hacer sobre las reivindicaciones vascas para impon\u00e9rselas a ellos y no ellos a los vascos en un momento en que empezaba a hablarse de una restauraci\u00f3n mon\u00e1rquica sobre unas bases diferentes a las de la monarqu\u00eda de Alfonso XIII. El lehendakari Aguirre les coment\u00f3 que hab\u00eda recibido la visita de Miguel Maura, que hab\u00eda sido ministro de Gobernaci\u00f3n con Aza\u00f1a, y que contaba con la aprobaci\u00f3n del exministro Prieto, quien no pod\u00eda ver a un ex primer ministro apellidado Negr\u00edn. Estas conversaciones se hab\u00edan producido para que Aguirre se pusiera en contacto con el duque de Alba, embajador en Londres, y para tratar de sentar las bases de una soluci\u00f3n que los ingleses ver\u00edan de muy buen grado, ya que al parecer apoyaban a Franco porque dec\u00edan que en Espa\u00f1a no hab\u00eda nada m\u00e1s que \u00e9l, mientras que el mundo republicano les parec\u00eda un gallinero. Sin embargo, la coyuntura internacional -con Hitler y Mussolini a punto de merendarse Europa\u2014 no les ayud\u00f3 nada. Es m\u00e1s, lo estrope\u00f3 todo.<\/p>\n<p>A Telesforo Monz\u00f3n lo de Maura le pareci\u00f3 interesante porque hab\u00eda que conocer qu\u00e9 apoyo ten\u00edan los alfonsinos (seguidores de Alfonso XIII) en el Ej\u00e9rcito, y si contaban con las simpat\u00edas de Inglaterra y Francia, pero consideraba que ten\u00edan que tener cuidado de no meterse en una pelea interna entre legitimistas y liberales, porque saltar\u00edan inmediatamente los carlistas y aquello ser\u00eda una ensalada de patio de colegio. Lo que empezaba a estar claro era que los vascos se estaban desvinculado de los lazos que les un\u00edan a la Rep\u00fablica, que ya no exist\u00eda al haberse perdido la guerra, para que no les embarcaran en una nueva aventura, unos con cantos de sirena y otros, los mon\u00e1rquicos fracasados, con sus expectativas.<\/p>\n<p>Lo que Monz\u00f3n propon\u00eda al lehendakari era no llevar la causa vasca a un callej\u00f3n sin salida, sino que esa salida la eligieran ellos. Muchos ya no ten\u00edan fe en todas aquellas instituciones de papel. Monz\u00f3n manifestaba que no cre\u00eda que Companys fuera el presidente de Catalunya, ni Mart\u00ednez Barrios el de la Rep\u00fablica, ni su amigo Toyos el consejero de Trabajo de \u00abucadi\u00bb. Despu\u00e9s de la cat\u00e1strofe de la guerra, nadie era nada por sus cargos, sino por su prestigio, y el \u00fanico que lo ten\u00eda en aquel marasmo era Jos\u00e9 Antonio Aguirre, que s\u00ed representaba a los vascos. Era una realidad.<\/p>\n<p>Pero todo eso se fue al traste tras la derrota de Francia, la desaparici\u00f3n de Aguirre y la firma del armisticio franco-alem\u00e1n en junio de 1940. Todos los organismos republicanos fueron prohibidos, y ah\u00ed les involucraron a los vascos, siendo vistos como rojo-separatistas e indeseables. El peligro de que les pusieran a todos en manos de Franco y los suyos propici\u00f3 que miraran hacia Am\u00e9rica, no sin haberse reunido previamente Leizaola, Eliodoro de la Torre, los tres socialistas y Monz\u00f3n. En esta reuni\u00f3n se llegaron a una serie de acuerdos, decidiendo la continuidad del Gobierno de Euzkadi en Am\u00e9rica para conseguir la unidad del exilio vasco. Aguirre se encontraba en ese momento en paradero desconocido.<\/p>\n<p>Francia se hab\u00eda rendido y partido en dos, y aquel llamamiento de Aguirre para que en 1939 los vascos se unieran al ej\u00e9rcito franc\u00e9s sirvi\u00f3 para que el r\u00e9gimen instara a los refugiados a volver a sus casas, quiz\u00e1 para tenerlos controlados y no en un ej\u00e9rcito adversario. De todas formas, con los inscritos se pensaba formar un cuerpo especial que luchara en Burdeos contra los alemanes, pero eso fue bastante m\u00e1s tarde, en 1945, al finalizar la guerra.<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n angustiosa de los presos<\/p>\n<p>Lo que estaban viviendo, en aquel ambiente, parec\u00eda propio de una situaci\u00f3n irreal. Los refugiados hab\u00edan tenido que dejar sus casas, eran perseguidos, sus directos colaboradores o hab\u00edan muerto o viv\u00edan con much\u00edsimas penalidades y, como hemos anotado, el lehendakari hab\u00eda desaparecido en mayo de 1940 y su futuro era incierto, con todo lo que significaba la p\u00e9rdida del gran referente.<\/p>\n<p>Las noticias de persecuci\u00f3n a todo lo vasco y al euskera eran cada vez m\u00e1s alarmantes, la Rep\u00fablica era un recuerdo, todos los cardenales espa\u00f1oles bendec\u00edan aquellas tropel\u00edas y dec\u00edan que era una Cruzada, y los vascos ten\u00edan que embarcar para ir a una Am\u00e9rica desconocida con cuatro pertenencias y, para colmo, en aquella coyuntura se esfumaba la posibilidad pol\u00edtica de que Euzkadi fuera due\u00f1a de su futuro.<\/p>\n<p>Pero dentro de aquella penuria estaban agradecidos, ya que viv\u00edan y se mov\u00edan con cierta libertad. Sin embargo, les pesaba la situaci\u00f3n de sus compa\u00f1eros encarcelados, dado que muchos de ellos hab\u00edan sido fusilados, nada menos que por \u00abauxilio a la rebeli\u00f3n\u00bb, cuando sin comerlo ni beberlo se encontraron ellos agredidos por unos militares golpistas que argumentaban su rebeli\u00f3n como \u00abdefensa de la Patria\u00bb y era definida como una \u00abSanta Cruzada\u00bb. Lo malo era que no cesaba la persecuci\u00f3n en Euzkadi, por el contrario, parec\u00eda que se hab\u00eda recrudecido, multiplic\u00e1ndose las detenciones. En la c\u00e1rcel de Larrinaga se hab\u00eda acumulado tal n\u00famero de presos que en un momento llegaron a sumar 2872 personas. Los familiares de los \u00faltimos encarcelados quisieron llevarles colchones, pero lo prohibi\u00f3 la direcci\u00f3n de la prisi\u00f3n por no haber sitio donde colocarlos. Por esta raz\u00f3n los presos se ve\u00edan obligados a dormir por turnos. Asimismo, informaciones directas obtenidas acerca de la situaci\u00f3n en que viv\u00edan los encarcelados del penal del Dueso en Santo\u00f1a les hac\u00edan saber que se encontraban en muy malas condiciones higi\u00e9nicas y mal alimentados. Casi todos estaban infectados de sarna y no pod\u00edan ni recibir visitas de sus familiares.<\/p>\n<p>La moral y el \u00e1nimo de los detenidos era, no obstante, asombrosa, pues les dec\u00edan que soportaban la adversidad con gran entereza y dignidad. En Par\u00eds tuvieron ocasi\u00f3n de hablar con un antiguo encarcelado, el cual acababa de abandonar el territorio ocupado, huyendo a Francia. Hab\u00eda sido detenido y recluido en la c\u00e1rcel de Ondarreta por espacio de cerca de tres meses, y hab\u00eda manifestado que, seg\u00fan un recluso, por las noches eran sacados para ser fusilados, sin formaci\u00f3n de causa alguna, y calculaba que se elevaban a unos ochocientos los que, en espacio de dos meses, hab\u00edan sido \u00abpaseados\u00bb.<\/p>\n<p>El subdirector de la c\u00e1rcel, que se distingu\u00eda por su crueldad y ensa\u00f1amiento, del mismo modo que dos individuos vestidos con uniforme de requet\u00e9, apellidados Mart\u00ednez y Salinas, hab\u00edan sometido a los presos a todo g\u00e9nero de vej\u00e1menes y torturas. Estos dos individuos desaparecieron durante alg\u00fan tiempo de la prisi\u00f3n, pero en aquellos momentos se hallaban de nuevo en la c\u00e1rcel de Ondarreta en calidad de vigilantes. De Salinas se dec\u00eda que anteriormente hab\u00eda pertenecido a la UGT, y que hab\u00eda trabajado en calidad de pe\u00f3n en la cantera de Martutene. Hab\u00eda en Ondarreta una poblaci\u00f3n penal aproximada de 800 hombres y 200 mujeres. En el antiguo cuartel de las Fuerzas de Asalto en Zapatari hab\u00eda detenidos otros 600 hombres, y en el asilo de San Jos\u00e9 tambi\u00e9n bastantes mujeres.<\/p>\n<p>Los que hac\u00edan el seguimiento de los presos calculaban en unos 6000 los soldados que al tomar Bilbao cayeron en poder de los rebeldes. El trato que se les daba desde un principio era inhumano. Se les aloj\u00f3 en el Instituto y en la Universidad de Deusto. El r\u00e9gimen de vida al que se les ten\u00eda sometidos era el siguiente: seis y media de la ma\u00f1ana, levantarse;siete de la ma\u00f1ana, canto de himnos (el de Falange y el Oriamendi);ocho y media desayuno, que consist\u00eda en agua caliente con color de caf\u00e9 y az\u00facar;de nueve a doce de la ma\u00f1ana, paseo militar;doce y media, comida (que consist\u00eda en un plato de lentejas o alubias);de tres y media a siete, instrucci\u00f3n militar;y a las ocho, acostarse.<\/p>\n<p>Durante bastante tiempo fueron sacados de esta c\u00e1rcel, cada noche, cinco o seis presos para ser fusilados. Como por este motivo se despertaba a todos, presos y frailes, el prior del convento rog\u00f3 a los militares que antes de la noche fuesen apartados los que iban a ser fusilados. El que les facilitaba estos informes aseguraba que solo uno de los fusilados pidi\u00f3 la presencia de un sacerdote, d\u00e1ndose el caso de que para auxiliarle se trajo un jesuita, cuando exist\u00edan en el mismo convento numerosos religiosos carmelitas.<\/p>\n<p>Las c\u00e1rceles 7 el n\u00famero de presos que hab\u00eda en Bizkaia, en cifras aproximadas, eran las siguientes: prisi\u00f3n del Carmelo Bego\u00f1a, 3000 presos;chalet Orue (Bego\u00f1a), 1200 mujeres;c\u00e1rcel de Larrinaga, 4500 gudaris;c\u00e1rcel flotante del \u00abUpo-Mendi\u00bb, 1500;Adoratrices de Neguri, 500;cuartelillo de Seguridad, 300. Lo cual hac\u00eda un total aproximado de 17300 presos. Este negro panorama, l\u00f3gicamente, estaba en el d\u00eda a d\u00eda de los consejeros en el exilio. Los presos eran republicanos, socialistas, nacionalistas y comunistas, amigos 7 conocidos muchos de ellos, lo que les produc\u00eda una gran presi\u00f3n, pero eso no obstaba para que abordaran otros asuntos de su agenda, ya que la gesti\u00f3n diaria se la hab\u00edan quitado por la fuerza los militares sublevados.<\/p>\n<p>Del frente nacional al frente nacionalista<\/p>\n<p>La actuaci\u00f3n del Gobierno Vasco durante la guerra hab\u00eda supuesto la formaci\u00f3n de un gobierno de concentraci\u00f3n que hab\u00eda funcionado en realidad como un frente nacional. En \u00e9l se hab\u00edan aglutinado en la pr\u00e1ctica diferentes fuerzas pol\u00edticas, completamente heterog\u00e9neas, frente a un enemigo com\u00fan representado por los militares sublevados contra el Gobierno legal republicano. La \u00fanica diferencia con los frentes nacionales que proliferar\u00edan posteriormente a lo largo de la guerra mundial era que, en este caso, la hegemon\u00eda y direcci\u00f3n del mismo hab\u00eda estado en manos de una fuerza \u00abburguesa\u00bb, es decir del PNV, seg\u00fan Jim\u00e9nez de Aberasturi, mientras que en la estrategia frentista antifascista de los a\u00f1os cuarenta el planteamiento pol\u00edtico deb\u00eda ser exactamente el contrario: las fuerzas revolucionarias, l\u00e9ase los PC, deb\u00edan agrupar en torno a un programa m\u00ednimo antifascista y, bajo su direcci\u00f3n, a todas las fuerzas pol\u00edticas y sectores sociales posibles -incluida la burgues\u00eda o una fracci\u00f3n de ella.<\/p>\n<p>Esta actuaci\u00f3n hab\u00eda sido fundamentalmente pragm\u00e1tica, sin grandes teorizaciones pol\u00edticas, y se hab\u00eda basado en las necesidades e intereses del momento. La Rep\u00fablica necesitaba el apoyo de un Gobierno Vasco moderado de cara a la acci\u00f3n pol\u00edtica en el exterior y, por su parte, el Gobierno Vasco situado dentro de la legalidad republicana depend\u00eda en muchos aspectos del mantenimiento de buenas relaciones con el Gobierno central. Todo ello no hab\u00eda supuesto ning\u00fan obst\u00e1culo para que el PNV y el Gobierno Vasco hubiesen ido paulatinamente, como ya se ha visto, creando las bases de una actuaci\u00f3n cada vez m\u00e1s independiente del Gobierno republicano. Esta tendencia se fue reforzando a medida que la situaci\u00f3n militar fue empeorando, hasta el momento en que se plante\u00f3 la crisis general de la Rep\u00fablica que desembocar\u00eda en el golpe del coronel Casado en marzo de 1939.<\/p>\n<p>La derrota y el exilio ca\u00f3tico que le sigui\u00f3 agravaron los problemas pol\u00edticos ya planteados en los \u00faltimos momentos de la Rep\u00fablica. La dimisi\u00f3n de Aza\u00f1a, ya exiliado en Francia, as\u00ed como la actuaci\u00f3n de la Diputaci\u00f3n Permanente de las Cortes en sus reuniones de Par\u00eds en julio de 1939, desautorizando a Negr\u00edn y apoyando a Prieto, que se hab\u00eda hecho por aquel entonces con el tesoro del yate Vita, condujeron a una situaci\u00f3n en la que solo quedaba constatar la muerte de la Rep\u00fablica y sus instituciones como lo subrayaban repetidamente los nacionalistas. Pero esta opini\u00f3n no era exclusivamente suya, ya que hab\u00eda un gran n\u00famero de republicanos que opinaban algo parecido, sobre todo entre los enemigos de Negr\u00edn. En la reuni\u00f3n de la Comisi\u00f3n Permanente de las Cortes del 26 de julio de 1939, Fern\u00e1ndez Cl\u00e9rigo, que la presid\u00eda, hab\u00eda afirmado:<\/p>\n<p>\u00abEn lo que ata\u00f1e al Gobierno, al d\u00eda de hoy, en su composici\u00f3n actual, un examen objetivo de los hechos lo presenta como inexistente en realidad [&#8230;]. Completamos nuestro pensamiento declarando que si hubiera posibilidad legal y realidad pr\u00e1ctica de Gobierno no ser\u00eda, a nuestro juicio, conveniente su existencia como tal, por razones obvias de tipo nacional e internacional\u00bb. A todo ello hab\u00eda que a\u00f1adir una crisis paralela en el PSOE, fuerza fundamental del Gobierno republicano y socio del PNV en el Gobierno Vasco, que quedaba dividido en diferentes tendencias, irreconciliables entre s\u00ed: los moderados que ten\u00edan a su l\u00edder Besteiro -principal protagonista del golpe de Casado-preso en las c\u00e1rceles franquistas;el ala izquierda seguidora de Negr\u00edn, cada vez m\u00e1s debilitado en la medida en que se fortalec\u00eda su principal enemigo, Prieto, que contaba con numerosos seguidores y, por fin, los \u00abcaballeristas\u00bb, partidarios de Largo Caballero que, sin embargo, se hab\u00eda recluido en una pasividad total neg\u00e1ndose a intervenir en las pugnas pol\u00edticas del momento y que termin\u00f3 enfrentado con sus propios partidarios, los cuales hab\u00edan apoyado el golpe de Casado en Madrid y la maniobra de Prieto en la reuni\u00f3n de la Diputaci\u00f3n Permanente de las Cortes de julio.<\/p>\n<p>Comienza a gestarse la crisis<\/p>\n<p>Fue en la primavera de aquel penoso 1939 cuando comienza a gestarse una crisis en el seno de las fuerzas que conformaban el Gobierno Vasco en el exilio, entre Par\u00eds y Bayona, que va a poner a prueba la estrategia de unidad, defendida por Jos\u00e9 Antonio de Aguirre desde octubre de 1936. Por otro lado, los hechos que conforman la crisis nacional vasca no pueden desligarse de la situaci\u00f3n de divisi\u00f3n y enfrentamiento que exist\u00eda en el campo republicano, incluso antes de finalizar la Guerra Civil. Es precisamente a partir de este hecho cuando el lehendakari Aguirre cree conveniente \u00abajustar el programa de Gobierno de Euzkadi a la nueva situaci\u00f3n producida por la guerra conjug\u00e1ndola con los avances del esp\u00edritu nacional entre los vascos\u00bb.<\/p>\n<p>La primera respuesta afirmativa al presidente vasco es la del PNV. A esta le siguen, casi inmediatamente, las de ANV e Izquierda Republicana. Los problemas iban a surgir por parte de los socialistas, divididos en torno a la cuesti\u00f3n planteada y, sobre todo, presionados por el Comit\u00e9 Nacional del PSOE. El Comit\u00e9 Central Socialista de Euzkadi (CCSE) va a pedir, sin embargo, explicaciones al Gobierno sobre la declaraci\u00f3n del PNV en respuesta a la propuesta del presidente vasco. La primera es dada por el propio Aguirre a Paulino G\u00f3mez Beltr\u00e1n, presidente del Comit\u00e9 Central Socialista de Euzkadi, a trav\u00e9s de una nota verbal de cuatro puntos:<\/p>\n<p>\u00ab1. La nota del PNV responde a la realidad pol\u00edtica de Euzkadi. Todas las informaciones que se poseen del interior de nuestra Patria reflejan un acrecentamiento del esp\u00edritu nacional vasco. Sectores importantes de vascos, se vuelven hacia el camino de lo nacional vasco.<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li>Responde a la realidad del Exterior. Lo nacional vasco es lo \u00fanico existente:<\/li>\n<li>a) Ha desaparecido la Rep\u00fablica y sus instituciones.<\/li>\n<li>b) Todos los partidos espa\u00f1oles aparecen divididos y de esta divisi\u00f3n no se escapa ninguno.<\/li>\n<li>c) El \u00fanico caso de prestigio conocido es el del Pueblo Vasco.<\/li>\n<li>El PNV tiene total seguridad de que una nota redactada por los socialistas vascos, y que contestara a la propuesta que se les hizo, hubiera estado redactada en t\u00e9rminos vascos, m\u00e1s nacionales vascos.<\/li>\n<li>La nota del Partido no pretende otra cosa sino que todos los problemas vascos sean resueltos por los vascos, sin que ning\u00fan otro criterio pueda modificar su camino\u00bb.<\/li>\n<\/ol>\n<p>La obediencia vasca<\/p>\n<p>El 13 de mayo de 1939 es Doroteo de Ziaurritz, presidente del EBB (Consejo Nacional) del PNV, quien se pone en contacto con Paulino G\u00f3mez Beltr\u00e1n a la saz\u00f3n en Meudon (periferia sudoeste de Par\u00eds) y presidente del Comit\u00e9 Central Socialista de Euzkadi. En su carta se\u00f1ala que \u00abestimamos [el PNV] que hab\u00edan que dar un nuevo fondo al programa primitivo del Gobierno Vasco, y que este fondo hab\u00eda de beneficiar sensiblemente a lo que en ese momento constitu\u00eda la parte m\u00e1s viva del Programa de Guernica\u00bb. El problema estribaba que, en su respuesta a la nota anteriormente rese\u00f1ada, los socialistas en \u00abel aspecto vasquista, lejos de acentuarse y cobrar m\u00e1s vigor, se amortigua y queda vagamente expresado\u00bb. Como vemos, no eran de la misma opini\u00f3n Aguirre y Ciaurritz en lo que respecta a este asunto, al menos aparentemente.<\/p>\n<p>El asunto de la \u00abobediencia vasca\u00bb va a quedaren suspenso durante unos meses. Sin embargo, la propia existencia del Comit\u00e9 Central Socialista de Euzkadi (CCSE) propiciaba, a medio plazo, que la resistencia de los socialistas a acceder a las presiones de los nacionalistas remitiese. Este organismo socialista vasco hab\u00eda sido creado a ra\u00edz de la aprobaci\u00f3n del Estatuto de Autonom\u00eda en octubre de 1936 a consecuencia de la fusi\u00f3n de las federaciones socialistas de Bizkaia y Gipuzkoa -no exist\u00eda semejante federaci\u00f3n en \u00c1lava- y sus diez miembros hab\u00edan recibido el encargo de organizar el PSOE en Euzkadi.<\/p>\n<p>Ya entonces se evit\u00f3 a duras penas la creaci\u00f3n de un Partido Socialista de Euzkadi, puesto que una ponencia en este sentido de los guipuzcoanos fue derrotada por solo dos votos m\u00e1s, por parte de la delegaci\u00f3n vizca\u00edna junto al delegado alav\u00e9s, de modo que gan\u00f3 la proposici\u00f3n de estos en virtud de la cual se fundar\u00eda la Federaci\u00f3n Socialista Vasca, cuyo \u00f3rgano ejecutivo era el Comit\u00e9 Central Socialista de Euzkadi.<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n resurge en los \u00faltimos d\u00edas de 1939, sobre todo a ra\u00edz de una serie de intervenciones del diputado socialista por Gipuzkoa y antiguo miembro del Comit\u00e9 Central Socialista de Euzkadi, Miguel de Amilibia, y el consejero de Gobernaci\u00f3n del Gobierno Vasco, Telesforo Monz\u00f3n. La mayor parte de estas intervenciones son de enfrentamiento. Amilibia que, desde la anteguerra, ven\u00eda defendiendo una mayor autonom\u00eda del CCSE con respecto al PSOE, se hab\u00eda mostrado abierto a la propuesta nacionalista. Sin embargo, su proclividad a la intriga presidida por el resentimiento, y porque como diputado en el Congreso no ten\u00eda trabajo alguno, iba a dar lugar a un serio incidente que influir\u00eda m\u00e1s en el seno del socialismo vasco que en la propia acci\u00f3n del Gobierno, aunque tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>Miguel de Amilibia era un socialista guipuzcoano dado a la reclamaci\u00f3n y al enfrentamiento m\u00e1s que a la cooperaci\u00f3n y a la coordinaci\u00f3n. Un tipo listo y trabajador, pero molesto y extremadamente susceptible que no aguantaba que el PNV tuviera una engrasada organizaci\u00f3n exterior frente a un partido socialista sin cuadros, derrotista, sin visi\u00f3n de conjunto y sin un jefe que fuera un s\u00f3lido referente. Y, como consecuencia de todo esto, se dedic\u00f3 a hacerles a los tres consejeros socialistas del Gobierno Vasco una guerra sorda y no tan sorda que deriv\u00f3 en una seria crisis. Era un escorpi\u00f3n haciendo de tal.<\/p>\n<p>La comida de Gu\u00e9thary<\/p>\n<p>A ra\u00edz de una comida en la localidad vasco-continental de Gu\u00e9thary, a la que asistieron los consejeros Monz\u00f3n (PNV), N\u00e1rdiz (ANV) y el socialista Amilibia, este \u00faltimo env\u00eda una carta al dirigente guipuzcoano de su partido Sergio Echeverr\u00eda, en la que, entre otras cosas, acusa de \u00abextrema docilidad\u00bb hacia la pol\u00edtica del Gobierno Vasco a los tres consejeros socialistas en el mismo (Aznar, Gracia y Toyos). As\u00ed pues, en el contexto de la carta, quedaban en una situaci\u00f3n delicada los consejeros citados. Aquella intervenci\u00f3n de Amilibia y la gesti\u00f3n que hizo de ella fue demoledora. Aguirre, por otro lado, se va a mostrar molesto con Monz\u00f3n por haber utilizado en la reuni\u00f3n de Gu\u00e9thary correspondencia confidencial cruzada entre ambos.<\/p>\n<p>A finales de 1939, mientras Santiago Aznar enterraba a su padre, el consejero Juan de los Toyos presentaba su dimisi\u00f3n al CCSE a causa de su incidente con Amilibia y de otros acumulados. Aznar visit\u00f3 a su compa\u00f1ero y trat\u00f3 de convencerle para que reconsiderara su decisi\u00f3n, comunicando lo tratado a Juan Gracia y a Paulino G\u00f3mez Beltr\u00e1n. El domingo 31 de diciembre de 1939 el Comit\u00e9 Central de los Socialistas de Euzkadi se reuni\u00f3 con Aznar y Gracia y acordaron pedir a Toyos que se reincorporara al Gobierno Vasco y al trabajo pol\u00edtico, cosa que hizo. Mientras todo esto ocurre, el 10 de febrero de 1940 los l\u00edderes nacionalistas convocaban a una reuni\u00f3n al CCSE. Los socialistas se niegan a asistir a la misma hasta que no se aclare el asunto de Gu\u00e9thary. Al d\u00eda siguiente, el 11, Aguirre enviaba una carta a Paulino G\u00f3mez Beltr\u00e1n, con la que se adjuntaban las versiones, por escrito, de Monz\u00f3n y N\u00e1rdiz sobre aquellos hechos. Los consejeros del PSOE se considerar\u00edan desagraviados y satisfechos.<\/p>\n<p>El d\u00eda 14 Aguirre, Monz\u00f3n y N\u00e1rdiz se re\u00fanen en la Delegaci\u00f3n Vasca de Par\u00eds con los tres consejeros socialistas, los cinco miembros del CCSE residentes en la capital francesa y Miguel Amilibia. Los nacionalistas intervienen poco. Amilibia se ratifica, y esta vez en primera persona, en sus afirmaciones sobre la \u00abextrema docilidad\u00bb de los consejeros de su partido con respecto a la gesti\u00f3n del Gobierno Vasco. Aznar act\u00faa como portavoz y rechaza las acusaciones porque \u00abno hab\u00eda fundamento para que se hiciera a los consejeros tal imputaci\u00f3n, ya que estos hab\u00edan de atenerse a las instrucciones y orientaciones de su partido, y del Gobierno, cosa que siempre hab\u00edan hecho\u00bb. El CCSE se va a posicionar, claramente, contra Amilibia. A pesar de todo, el diputado guipuzcoano no ceja en sus ataques: \u00abEl presidente Aguirre ha formado un concepto de nosotros totalmente equivocado por el contacto con nuestros d\u00e9biles representantes\u00bb. \u00abObediencia vasca\u00bb, acusaci\u00f3n de consejeros \u00abaguirristas\u00bb, chispazos en el desarrollo de la labor de gobierno, la lengua de hacha de Amilibia y el abertzalismo de Monz\u00f3n y Ziaurritz fueron los elementos de esta crisis producida tras una larga sobremesa en un pueblecito entre San Juan de Luz y Bayona.<\/p>\n<p>Noticias de Navarra<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el a\u00f1o 1988 publiqu\u00e9 en los Cuadernos de Secci\u00f3n de Eusko Ikaskuntza, junto con Koldo San Sebasti\u00e1n, un trabajo sobre \u00abSantiago Aznar y la crisis del socialismo vasco (1939-1946)\u00bb. Posteriormente, en 2001, Koldo recibi\u00f3 el encargo del consejero de Industria, Comercio y Turismo, Josu Jon Imaz, de escribir una biograf\u00eda del citado, primer consejero [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":39201,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[79],"tags":[],"class_list":["post-39200","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nabarmena"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.7 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>La obediencia vasca - Nabarralde<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/nabarralde.eus\/la-obediencia-vasca\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"La obediencia vasca - Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"En el a\u00f1o 1988 publiqu\u00e9 en los Cuadernos de Secci\u00f3n de Eusko Ikaskuntza, junto con Koldo San Sebasti\u00e1n, un trabajo sobre \u00abSantiago Aznar y la crisis del socialismo vasco (1939-1946)\u00bb. Posteriormente, en 2001, Koldo recibi\u00f3 el encargo del consejero de Industria, Comercio y Turismo, Josu Jon Imaz, de escribir una biograf\u00eda del citado, primer consejero [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/nabarralde.eus\/la-obediencia-vasca\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2018-04-25T08:23:46+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/In\u0303aki-Anasagasti-Olabeaga.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"536\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"452\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"I\u00f1aki Anasagasti Olabeaga\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"33 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/la-obediencia-vasca\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/la-obediencia-vasca\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Nabarralde\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\"},\"headline\":\"La obediencia vasca\",\"datePublished\":\"2018-04-25T08:23:46+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/la-obediencia-vasca\\\/\"},\"wordCount\":6698,\"commentCount\":0,\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/la-obediencia-vasca\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2018\\\/04\\\/In\u0303aki-Anasagasti-Olabeaga.jpg\",\"articleSection\":[\"Nabarmena\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/la-obediencia-vasca\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/la-obediencia-vasca\\\/\",\"name\":\"La obediencia vasca - Nabarralde\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/la-obediencia-vasca\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/la-obediencia-vasca\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2018\\\/04\\\/In\u0303aki-Anasagasti-Olabeaga.jpg\",\"datePublished\":\"2018-04-25T08:23:46+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/la-obediencia-vasca\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/la-obediencia-vasca\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/la-obediencia-vasca\\\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2018\\\/04\\\/In\u0303aki-Anasagasti-Olabeaga.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2018\\\/04\\\/In\u0303aki-Anasagasti-Olabeaga.jpg\",\"width\":536,\"height\":452},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/la-obediencia-vasca\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"La obediencia vasca\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/\",\"name\":\"Nabarralde\",\"description\":\"Kultur Ekimenak eta Sustapenak\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\",\"name\":\"Nabarralde\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Nabarralde\"},\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/author\\\/nagusia\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"La obediencia vasca - Nabarralde","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-obediencia-vasca\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"La obediencia vasca - Nabarralde","og_description":"En el a\u00f1o 1988 publiqu\u00e9 en los Cuadernos de Secci\u00f3n de Eusko Ikaskuntza, junto con Koldo San Sebasti\u00e1n, un trabajo sobre \u00abSantiago Aznar y la crisis del socialismo vasco (1939-1946)\u00bb. Posteriormente, en 2001, Koldo recibi\u00f3 el encargo del consejero de Industria, Comercio y Turismo, Josu Jon Imaz, de escribir una biograf\u00eda del citado, primer consejero [&hellip;]","og_url":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-obediencia-vasca\/","og_site_name":"Nabarralde","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa","article_published_time":"2018-04-25T08:23:46+00:00","og_image":[{"width":536,"height":452,"url":"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/In\u0303aki-Anasagasti-Olabeaga.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"Nabarralde","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@Nabarralde","twitter_site":"@Nabarralde","twitter_misc":{"Escrito por":"I\u00f1aki Anasagasti Olabeaga","Tiempo de lectura":"33 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-obediencia-vasca\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-obediencia-vasca\/"},"author":{"name":"Nabarralde","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56"},"headline":"La obediencia vasca","datePublished":"2018-04-25T08:23:46+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-obediencia-vasca\/"},"wordCount":6698,"commentCount":0,"image":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-obediencia-vasca\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/In\u0303aki-Anasagasti-Olabeaga.jpg","articleSection":["Nabarmena"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-obediencia-vasca\/","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-obediencia-vasca\/","name":"La obediencia vasca - Nabarralde","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-obediencia-vasca\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-obediencia-vasca\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/In\u0303aki-Anasagasti-Olabeaga.jpg","datePublished":"2018-04-25T08:23:46+00:00","author":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-obediencia-vasca\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/nabarralde.eus\/la-obediencia-vasca\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-obediencia-vasca\/#primaryimage","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/In\u0303aki-Anasagasti-Olabeaga.jpg","contentUrl":"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/In\u0303aki-Anasagasti-Olabeaga.jpg","width":536,"height":452},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-obediencia-vasca\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"La obediencia vasca"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/","name":"Nabarralde","description":"Kultur Ekimenak eta Sustapenak","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/nabarralde.eus\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56","name":"Nabarralde","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","caption":"Nabarralde"},"url":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/author\/nagusia\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39200","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39200"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39200\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":39202,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39200\/revisions\/39202"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/39201"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39200"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39200"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39200"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}