{"id":39063,"date":"2018-04-12T19:16:38","date_gmt":"2018-04-12T18:16:38","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/?p=39063"},"modified":"2018-04-12T19:16:38","modified_gmt":"2018-04-12T18:16:38","slug":"dammi-la-mano-in-pegno-dame-tu-mano-en-prenda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/dammi-la-mano-in-pegno-dame-tu-mano-en-prenda\/","title":{"rendered":"\u2018Dammi la mano in pegno!\u2019 (&#8216;\u00a1Dame tu mano en prenda!&#8217;)"},"content":{"rendered":"<p>&#8216;Cuanto peor, mejor&#8217;, &#8216;no hay traidores&#8217;, &#8216;nadie tiene la m\u00e1quina de hacer catalanes&#8217;, son frases de factura reciente, o recicladas con voluntad de superar el desgarro social que conllev\u00f3 el franquismo. El sentido de estas frases y otras similares (o inversamente, los peyorativos asociados: &#8216;talibanes&#8217;, &#8216;hiperventilados&#8217;, &#8216;apocal\u00edpticos&#8217;) se desprende del enunciado de uno de los lugares comunes difundidos \u00faltimamente sobre la necesidad de &#8216;recoser la sociedad&#8217;. Son expresiones, todas, de la incapacidad de enfrentarnos a la conflictividad, incapacidad que nos hace vulnerables a la pasi\u00f3n impositiva de la sociedad espa\u00f1ola. No es que el catal\u00e1n no sea agresivo, sino que lo disimula por miedo al conflicto y prefiere incubar el rencor que arriesgar un desaf\u00edo. Nuestro mal, dicen, no quiere ruido.<\/p>\n<p>A pesar de su sonoridad, esas frases topan con la evidencia hist\u00f3rica. Catalu\u00f1a siempre ha tenido sus patriotas, sus arrebatados, y los fieles a un hecho diferencial que admite evoluci\u00f3n pero no su negaci\u00f3n. Y, como toda sociedad acosada por un enemigo poderoso, tampoco le han faltado los traidores, los arribistas y los conformistas de la di\u00e1spora interior. El esfuerzo para encauzar la acci\u00f3n pol\u00edtica de acuerdo con este realismo hay que entenderlo en relaci\u00f3n con el ablandamiento de las convicciones. La aversi\u00f3n al conflicto y el desprecio de la firmeza favorecen el gradualismo, esa pol\u00edtica de despachos y reservados de restaurante que acaba ahogando los fines en la miseria de los medios.<\/p>\n<p>Las frases con las que he comenzado el art\u00edculo eran ajenas a los combates de los a\u00f1os sesenta y setenta, cuando los perfiles ideol\u00f3gicos todav\u00eda eran n\u00edtidos. Son f\u00f3rmulas propias del relativismo de las d\u00e9cadas posteriores, dominadas por la transacci\u00f3n, el &#8216;pragmatismo&#8217; y la oportunidad, figuras ret\u00f3ricas de la praxis del &#8216;p\u00e1jaro en mano&#8217;. En una \u00e9poca ablandada por el bienestar econ\u00f3mico y la ilusi\u00f3n de un progreso lento pero asegurado, retener la hegemon\u00eda exig\u00eda difuminar las convicciones, limar las aristas, enfriar las ambiciones y limitar las esperanzas. Fueran en versi\u00f3n convergente o socialista, aquellos vituperios de la radicalidad se adecuaban a una sociedad satisfecha que inauguraba polideportivos y financiaba desfiles carnavalescos con un populismo y un paternalismo heredados, tal vez inconscientemente, de la dictadura.<\/p>\n<p>Dentro del espacio ideol\u00f3gicamente informe de aquellos a\u00f1os, la voluntad de atrapar las energ\u00edas civiles dentro de la mara\u00f1a de una sociedad administrada un\u00eda a los adversarios por encima de las trifulcas del d\u00eda a d\u00eda institucional. La complicidad no proced\u00eda de un pacto para taparse mutuamente las verg\u00fcenzas, como se ha dicho a menudo, sino de un acuerdo t\u00e1cito para controlar el espacio social. La connivencia entraba en la l\u00f3gica del corporativismo de la clase pol\u00edtica. Gobernaba el \u00e1nimo de envolver la historia en la matriz tibia y confortable de una inacabable transici\u00f3n. Una de las representaciones m\u00e1s gr\u00e1ficas de aquel entendimiento tuvo lugar en el despacho de Felipe Gonz\u00e1lez, cuando Jordi Pujol fingi\u00f3 caminar de puntillas por encima de un tendido de cristales rotos, en referencia a la querella de la fiscal\u00eda del Estado por el asunto de Banca Catalana. Todo Catalu\u00f1a caminaba de puntillas sobre la hostilidad que destilaba la prensa del reino y que en Barcelona vehiculaban los manifiestos y art\u00edculos de intelectuales alentados por la enorme bolsa de inmigraci\u00f3n no integrada culturalmente. El chantaje a la convivencia ya estaba en la manga socialista antes de que lo estuviera en las de Jos\u00e9 Mar\u00eda Aznar y de Sociedad Civil Catalana. Cada vez que los portavoces del partido hablaban de la &#8216;Catalu\u00f1a real&#8217; en alusi\u00f3n a los asiduos de la fiesta de la Rosa o de la Feria de abril, cada vez que asociaban la catalanidad al folclore y hablaban de &#8216;la costra&#8217; que hab\u00eda que arrancar de los medios y las instituciones, amenazaban una convivencia, que sab\u00edan necesaria y que sab\u00edan tambi\u00e9n que el catalanismo preservar\u00eda a cualquier precio. De ah\u00ed que la catalanidad se manifestara como una identidad desdibujada, sin perfil, una pura cuesti\u00f3n censal, y que se llegara a censurar su idea misma tild\u00e1ndola despectivamente de identitaria.<\/p>\n<p>Esta flojera conceptual fue el efecto colateral de una distensi\u00f3n caracterizada como viaje al centro. Durante treinta a\u00f1os los partidos hegem\u00f3nicos destinaron sus proyectos a superar las revoluciones de las esferas respectivas: la catalanista, por un lado, y la social por otro. En ambos casos se preservaba la ret\u00f3rica del legado evacuando su radicalidad. A pesar de las apariencias, ni Pujol demostr\u00f3 la capacidad doctrinal de Prat de la Riba, ni la izquierda despleg\u00f3 la energ\u00eda contestataria que la hab\u00eda caracterizado durante el franquismo. Al contrario, los partidos evitaron los excesos de los legados respectivos, con el ojo puesto en fijar la pol\u00edtica en ese punto dulce en que las instituciones prevalecen y el presente se eterniza.<\/p>\n<p>Aquella \u00e9poca est\u00e1 ahora debolida y sus partidos han quedado reducidos a una triste sombra de lo que fueron. A medida que sub\u00eda la marea reivindicativa, los grandes partidos se descompon\u00edan, y ya antes del 1 de octubre eran ruinas de una supremac\u00eda que ahora cuesta entender sin invocar la inercia de las sociedades. Tras el 1 de octubre, sin embargo, todo el mundo sabe que el panorama no admite vaguedad. La agon\u00eda del r\u00e9gimen del 78 obliga a resolver lo que la transici\u00f3n hab\u00eda aplazado indefinidamente. La crudeza del momento no tolera m\u00e1s simulaci\u00f3n. Los conflictos vuelven en toda la radicalidad: uno, el problema de la democracia secuestrada; el otro, el de la libertad cerrada. Ambos se superponen y retroalimentan, pero conviene sopesar la urgencia a fin de no errar en la soluci\u00f3n. En 1976 la lucha por las libertades nacionales cedi\u00f3 al imperativo de establecer la democracia en Espa\u00f1a, como ya hab\u00eda pasado en 1931 con el canje de la rep\u00fablica por la autonom\u00eda. Una y otra vez las cosas fueron como todo el mundo sabe. Es crucial no reincidir en el error. Por ello, y a fin de no privarnos de la lucidez necesaria, convendr\u00eda dejar de infligirnos la censura impl\u00edcita en las frases del comienzo. Ha habido traiciones y por tanto hay traidores. Principio b\u00e1sico de la dial\u00e9ctica: a veces es necesario que las cosas se degraden antes de que empiecen a recomponerse. No es necesario declarar que algo &#8216;es leg\u00edtimo&#8217; para criticarlo, porque ni todo es leg\u00edtimo, ni toda tolerancia es virtuosa. La democracia no obliga a tanto: los pactos demon\u00edacos no se deber\u00edan firmar.<\/p>\n<p>El soberanismo est\u00e1 tensado entre los nost\u00e1lgicos del gradualismo, que reclaman &#8216;normalizar&#8217;, &#8216;recoser&#8217;, &#8216;recuperar las instituciones&#8217; -en definitiva, volver a los equilibrios entre ret\u00f3rica y acatamiento-, y quienes creen que, pasado el Rubic\u00f3n del refer\u00e9ndum y la declaraci\u00f3n del 27 de octubre, la autonom\u00eda se ha convertido en un espejismo y una trampa. La elecci\u00f3n es entre un gobierno de Vichy y una Francia libre. Entre los que ven en el 155 la derrota del independentismo y los que vislumbran la entrada del Estado espa\u00f1ol en terreno desconocido, cada vez m\u00e1s inh\u00f3spito. La estrategia m\u00e1s osada pero potencialmente m\u00e1s lucida ser\u00eda invitarle a perecer en su propia intemperancia. Quemar Mosc\u00fa o, lo que es igual, cederle la autonom\u00eda, dejando al Estado a la intemperie de unas g\u00e9lidas relaciones internacionales, antes de consentir en gobernarla en sus condiciones. El soberanismo, de hecho, ya no deber\u00eda consentir nunca m\u00e1s gobernar una autonom\u00eda.<\/p>\n<p>Pero si la clase pol\u00edtica considera imprescindible retomar la lucha en el Parlamento auton\u00f3mico, el escenario abierto por la decisi\u00f3n del tribunal de Schleswig-Holstein y las previsibles iteraciones de los de Edimburgo, Bruselas y Ginebra se\u00f1alan el camino de la restituci\u00f3n. Puigdemont se ha confirmado como el mejor estratega y nadie puede decir que no haya superado la prueba del valor y demostrado su determinaci\u00f3n. No s\u00f3lo es el \u00fanico interlocutor internacionalmente reconocido como l\u00edder de la causa republicana; tambi\u00e9n es la pieza de caza mayor que llevar\u00e1 a la jaur\u00eda represiva al despe\u00f1adero. El soberanismo debe elegir entre sufrir una intensificaci\u00f3n de la represi\u00f3n a causa de la victoria y la seguridad bajo amenaza de retirarse a los cuarteles de invierno a la espera de un nuevo ciclo hist\u00f3rico.<\/p>\n<p>Ante este dilema, la idea de sacrificar a Puigdemont a fin de pactar un gobierno &#8216;de izquierdas&#8217; con comunes y socialistas es, dicho sin rodeos, una deslealtad may\u00fascula al coraje democr\u00e1tico del 1 de octubre. Como c\u00f3mplices entusiastas del asalto a las instituciones, del ataque a la libertad de expresi\u00f3n, y de la prisi\u00f3n y exilio de pol\u00edticos fieles al mandato de las urnas, los socialistas son democr\u00e1ticamente irredimibles. Sus valedores, los comunes, tampoco son testigos inocentes de la regresi\u00f3n de los derechos. Con su concurrencia impert\u00e9rrita, son el invitado de piedra a los acontecimientos infernales a que les invita el Estado espa\u00f1ol a cierta hora de madrugada. Las l\u00e1grimas de Dom\u00e8nech durante la interpretaci\u00f3n de \u2018Qu\u00e8 volen aquesta gent\u2019 (&#8216;Qu\u00e9 quiere esta gente&#8217;) por Maria del Mar Bonet en la manifestaci\u00f3n del 21 de octubre contrastan con la insensibilidad ante los golpes administrados por la polic\u00eda y los jueces a una causa que \u00e9l mismo ha condenado. Los comunes son el pasado. Su programa, un camino ya recorrido de sumisi\u00f3n al Estado y dependencia del caudillo madrile\u00f1o de turno. Su horizonte, ilustrado por su paso por el gobierno municipal, un c\u00f3ctel de ret\u00f3rica reformista que enmascara la sujeci\u00f3n de siempre.<\/p>\n<p>Para ensanchar la base del independentismo no hay que claudicar ante los comunes. La ampliaci\u00f3n de la mayor\u00eda independentista s\u00f3lo se conseguir\u00e1 insistiendo tenazmente en revalidar la Rep\u00fablica. Se conseguir\u00e1 a medida en que tomar posici\u00f3n en tierra de nadie entre democracia y fascismo, entre los avalistas de la represi\u00f3n y los defensores de las urnas, sea insostenible y los comunes terminen cayendo de un lado o del otro. As\u00ed pues, hay que preguntarles a ellos, \u00bfque quieren &#8216;esta&#8217; gente? Y exigir una respuesta que asuma la realidad del desgarro social, que no es efecto de un 3% u otro, sino de la superaci\u00f3n o supeditaci\u00f3n al protectorado de una naci\u00f3n hostil. Este desgarro no se puede recoser sin responder a la cuesti\u00f3n m\u00e1s candente entre todas las sustra\u00eddas durante la transici\u00f3n. Otra cosa ser\u00eda dar la mano a la estatua, y ya se sabe c\u00f3mo las gasta el comendador.<\/p>\n<p>VILAWEB<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8216;Cuanto peor, mejor&#8217;, &#8216;no hay traidores&#8217;, &#8216;nadie tiene la m\u00e1quina de hacer catalanes&#8217;, son frases de factura reciente, o recicladas con voluntad de superar el desgarro social que conllev\u00f3 el franquismo. El sentido de estas frases y otras similares (o inversamente, los peyorativos asociados: &#8216;talibanes&#8217;, &#8216;hiperventilados&#8217;, &#8216;apocal\u00edpticos&#8217;) se desprende del enunciado de uno de los [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":38840,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[81],"tags":[],"class_list":["post-39063","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-eztabaida"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.4 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>\u2018Dammi la mano in pegno!\u2019 (&#039;\u00a1Dame tu mano en prenda!&#039;) - Nabarralde<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/dammi-la-mano-in-pegno-dame-tu-mano-en-prenda\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"\u2018Dammi la mano in pegno!\u2019 (&#039;\u00a1Dame tu mano en prenda!&#039;) - Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"&#8216;Cuanto peor, mejor&#8217;, &#8216;no hay traidores&#8217;, &#8216;nadie tiene la m\u00e1quina de hacer catalanes&#8217;, son frases de factura reciente, o recicladas con voluntad de superar el desgarro social que conllev\u00f3 el franquismo. El sentido de estas frases y otras similares (o inversamente, los peyorativos asociados: &#8216;talibanes&#8217;, &#8216;hiperventilados&#8217;, &#8216;apocal\u00edpticos&#8217;) se desprende del enunciado de uno de los [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/dammi-la-mano-in-pegno-dame-tu-mano-en-prenda\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2018-04-12T18:16:38+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Joan-Ramon-Resina2-1.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"536\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"452\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Joan Ramon Resina\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"9 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/dammi-la-mano-in-pegno-dame-tu-mano-en-prenda\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/dammi-la-mano-in-pegno-dame-tu-mano-en-prenda\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Nabarralde\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\"},\"headline\":\"\u2018Dammi la mano in pegno!\u2019 (&#8216;\u00a1Dame tu mano en prenda!&#8217;)\",\"datePublished\":\"2018-04-12T18:16:38+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/dammi-la-mano-in-pegno-dame-tu-mano-en-prenda\\\/\"},\"wordCount\":1838,\"commentCount\":0,\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/dammi-la-mano-in-pegno-dame-tu-mano-en-prenda\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2018\\\/03\\\/Joan-Ramon-Resina2-1.jpg\",\"articleSection\":[\"Ez da \\\/ bai da\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/dammi-la-mano-in-pegno-dame-tu-mano-en-prenda\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/dammi-la-mano-in-pegno-dame-tu-mano-en-prenda\\\/\",\"name\":\"\u2018Dammi la mano in pegno!\u2019 ('\u00a1Dame tu mano en prenda!') - Nabarralde\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/dammi-la-mano-in-pegno-dame-tu-mano-en-prenda\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/dammi-la-mano-in-pegno-dame-tu-mano-en-prenda\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2018\\\/03\\\/Joan-Ramon-Resina2-1.jpg\",\"datePublished\":\"2018-04-12T18:16:38+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/dammi-la-mano-in-pegno-dame-tu-mano-en-prenda\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/dammi-la-mano-in-pegno-dame-tu-mano-en-prenda\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/dammi-la-mano-in-pegno-dame-tu-mano-en-prenda\\\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2018\\\/03\\\/Joan-Ramon-Resina2-1.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2018\\\/03\\\/Joan-Ramon-Resina2-1.jpg\",\"width\":536,\"height\":452},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/dammi-la-mano-in-pegno-dame-tu-mano-en-prenda\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"\u2018Dammi la mano in pegno!\u2019 (&#8216;\u00a1Dame tu mano en prenda!&#8217;)\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/\",\"name\":\"Nabarralde\",\"description\":\"Kultur Ekimenak eta Sustapenak\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\",\"name\":\"Nabarralde\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Nabarralde\"},\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/author\\\/nagusia\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"\u2018Dammi la mano in pegno!\u2019 ('\u00a1Dame tu mano en prenda!') - Nabarralde","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/dammi-la-mano-in-pegno-dame-tu-mano-en-prenda\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"\u2018Dammi la mano in pegno!\u2019 ('\u00a1Dame tu mano en prenda!') - Nabarralde","og_description":"&#8216;Cuanto peor, mejor&#8217;, &#8216;no hay traidores&#8217;, &#8216;nadie tiene la m\u00e1quina de hacer catalanes&#8217;, son frases de factura reciente, o recicladas con voluntad de superar el desgarro social que conllev\u00f3 el franquismo. El sentido de estas frases y otras similares (o inversamente, los peyorativos asociados: &#8216;talibanes&#8217;, &#8216;hiperventilados&#8217;, &#8216;apocal\u00edpticos&#8217;) se desprende del enunciado de uno de los [&hellip;]","og_url":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/dammi-la-mano-in-pegno-dame-tu-mano-en-prenda\/","og_site_name":"Nabarralde","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa","article_published_time":"2018-04-12T18:16:38+00:00","og_image":[{"width":536,"height":452,"url":"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Joan-Ramon-Resina2-1.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"Nabarralde","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@Nabarralde","twitter_site":"@Nabarralde","twitter_misc":{"Escrito por":"Joan Ramon Resina","Tiempo de lectura":"9 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/dammi-la-mano-in-pegno-dame-tu-mano-en-prenda\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/dammi-la-mano-in-pegno-dame-tu-mano-en-prenda\/"},"author":{"name":"Nabarralde","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56"},"headline":"\u2018Dammi la mano in pegno!\u2019 (&#8216;\u00a1Dame tu mano en prenda!&#8217;)","datePublished":"2018-04-12T18:16:38+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/dammi-la-mano-in-pegno-dame-tu-mano-en-prenda\/"},"wordCount":1838,"commentCount":0,"image":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/dammi-la-mano-in-pegno-dame-tu-mano-en-prenda\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Joan-Ramon-Resina2-1.jpg","articleSection":["Ez da \/ bai da"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/dammi-la-mano-in-pegno-dame-tu-mano-en-prenda\/","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/dammi-la-mano-in-pegno-dame-tu-mano-en-prenda\/","name":"\u2018Dammi la mano in pegno!\u2019 ('\u00a1Dame tu mano en prenda!') - Nabarralde","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/dammi-la-mano-in-pegno-dame-tu-mano-en-prenda\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/dammi-la-mano-in-pegno-dame-tu-mano-en-prenda\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Joan-Ramon-Resina2-1.jpg","datePublished":"2018-04-12T18:16:38+00:00","author":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/dammi-la-mano-in-pegno-dame-tu-mano-en-prenda\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/nabarralde.eus\/es\/dammi-la-mano-in-pegno-dame-tu-mano-en-prenda\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/dammi-la-mano-in-pegno-dame-tu-mano-en-prenda\/#primaryimage","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Joan-Ramon-Resina2-1.jpg","contentUrl":"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Joan-Ramon-Resina2-1.jpg","width":536,"height":452},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/dammi-la-mano-in-pegno-dame-tu-mano-en-prenda\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"\u2018Dammi la mano in pegno!\u2019 (&#8216;\u00a1Dame tu mano en prenda!&#8217;)"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/","name":"Nabarralde","description":"Kultur Ekimenak eta Sustapenak","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/nabarralde.eus\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56","name":"Nabarralde","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","caption":"Nabarralde"},"url":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/author\/nagusia\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39063","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39063"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39063\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":39064,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39063\/revisions\/39064"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/38840"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39063"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39063"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39063"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}