{"id":37899,"date":"2018-01-15T15:54:28","date_gmt":"2018-01-15T13:54:28","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/que-queremos-decir-cuando-decimos-cultura\/"},"modified":"2018-02-21T13:19:01","modified_gmt":"2018-02-21T12:19:01","slug":"que-queremos-decir-cuando-decimos-cultura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/que-queremos-decir-cuando-decimos-cultura\/","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 queremos decir cuando decimos cultura?"},"content":{"rendered":"<div>\n<p style=\"text-align: justify;\">El conocimiento avanza cuando discierne. All\u00e1 donde una palabra ven\u00eda designando alg\u00fan objeto de forma gen\u00e9rica o indeterminada, la inteligencia, penetrante e incisiva como filo de navaja, se complace en distinguir nuevas palabras o inventar nuevos significados para referirse m\u00e1s espec\u00edficamente a la riqueza de matices que encierra ese objeto cuando es sometido a un an\u00e1lisis intelectual m\u00e1s riguroso. Y a fuerza de discernimientos progresivos, la humanidad se dota de un discurso m\u00e1s amplio y afinado y, finalmente, conoce el mundo con mayor exactitud.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pensemos en la palabra amor. Se aplic\u00f3 antiguamente tanto al movimiento de los planetas por sus \u00f3rbitas como a la entrega de la propia vida por la patria, la pasi\u00f3n posesiva por otra persona o la c\u00f3pula de los animales. Esta ambig\u00fcedad sem\u00e1ntica molesta a la inteligencia, la cual apetece siempre dividir el objeto que la experiencia le muestra de manera todav\u00eda confusa, descomponerlo anal\u00edticamente en sus partes y, gracias a estas operaciones, comprenderlo mejor para, en su caso, dominarlo y transformarlo. Con ese prop\u00f3sito el lenguaje se esfuerza por establecer una tabla de acepciones de la palabra amor o por a\u00f1adir, dentro de la misma familia sem\u00e1ntica, t\u00e9rminos que proveen de matices o contextos diferenciados de uso: enamoramiento, atracci\u00f3n, sexo, pasi\u00f3n, fidelidad, caridad, deseo, altruismo. Un avance de esta naturaleza se observa a diario en el terreno cient\u00edfico: aquello que los antiguos llamaban, por ejemplo, locura o melancol\u00eda, hoy nosotros lo diagnosticamos como s\u00edndrome bipolar o enfermedad man\u00edaco-depresiva. La ciencia configura un \u00e1rbol de t\u00e9rminos m\u00e9dicos que, dividido en ramas y sub\u00adramas, organiza la variedad de las patolog\u00edas ps\u00edquicas con elevad\u00edsima precisi\u00f3n cl\u00ednica. Nomenclatura bien establecida que prepara el terreno a la sanaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las palabras m\u00e1s trascendentes de un idioma y con mayor fuerza simb\u00f3lica acusan una carga de ambig\u00fcedad superior y por ese motivo la necesidad de distinguir entre los significados y los contextos posibles se hace en estos casos a\u00fan m\u00e1s apremiante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cultura es, sin duda, una de esas palabras trascendentes y ambiguas. Cuando hablamos de cultura, \u00bfqu\u00e9 queremos decir? Observamos que el contexto puede hacer mutar el uso del vocablo, muchas veces sin elevar esa mutaci\u00f3n a un plano consciente entre los hablantes, lo que es fuente de muchos malentendidos o de acuerdos s\u00f3lo aparentes. Parece \u00fatil, en consecuencia, enunciar sus principales usos. Son cuatro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Imagen e interpretaci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Decimos cultura occidental y al hacerlo mentamos ese conjunto de creencias y de costumbres, decantadas hist\u00f3ricamente y estructuradas en marcos interpretativos, que comparten los miembros de una misma comunidad. Decimos cultura antigua o cultura moderna y al hacerlo aludimos a ese mismo conjunto pero ahora en su dimensi\u00f3n temporal. Aun existiendo elementos comunes, nadie negar\u00eda que un franc\u00e9s y un chino pertenecen a culturas separadas y que esa pertenencia determina esencialmente la forma en que uno y otro ven el mundo. Lo mismo cabe decir respecto a ese franc\u00e9s en los sucesivos estadios de la historia: la visi\u00f3n de un franc\u00e9s medieval no es igual a la de un franc\u00e9s renacentista, ilustrado, rom\u00e1ntico, moderno o posmoderno. \u00bfQu\u00e9 hace distinta esa visi\u00f3n? La cultura. Al usar el concepto de cultura en esta primera acepci\u00f3n con frecuencia se recurre a dos met\u00e1foras: cultura como imagen del mundo, por un lado, y cultura como interpretaci\u00f3n del mundo, por otro. Ambas designan m\u00e1s o menos lo mismo, s\u00f3lo que la primera pone el acento en lo ic\u00f3nico y la segunda, en lo ling\u00fc\u00edstico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Miramos las cosas a partir de una imagen del mundo, una constelaci\u00f3n mental de evidencias inconscientes, hist\u00f3ricas y de origen social. La imagen del mundo de los hombres de la antig\u00fcedad no coincide con la imagen del mundo moderna. Los antiguos griegos, de mentalidad m\u00edtica, contemplaban la V\u00eda L\u00e1ctea y cre\u00edan ver manchas de leche derramada por H\u00e9rcules al mamar del seno de su madre, mientras nosotros, los modernos, de mentalidad cient\u00edfica, vemos all\u00ed ciertas formaciones de materia que llamamos galaxias. Aunque se enfrenten a la misma realidad, el franc\u00e9s, con toda la persuasi\u00f3n de una evidencia no problem\u00e1tica, ve un mundo distinto del que ve el chino y esa disparidad obedece a unas lentes \u2013la cultura\u2013 que crean para \u00e9l una \u00f3ptica particular. Y como ocurre con las gafas para el miope, la cultura no es algo que nosotros veamos sino precisamente la condici\u00f3n de posibilidad de la visi\u00f3n, aquello que, siendo invisible para nosotros, nos faculta para ver las cosas, incluy\u00e9ndonos a nosotros mismos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan esto, lo que vemos depende de lo evidente, lo sabido de lo consabido, el juicio del prejuicio, el conocimiento del previo reconocimiento, la ciencia de la creencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La otra met\u00e1fora sobre la cultura supone que el mundo es un texto que es susceptible de ser le\u00eddo. A esta met\u00e1fora \u2013el mundo como libro\u2013 dedic\u00f3 Hans Blumenberg un bello ensayo: La legibilidad del mundo (1981). Siempre que leemos un texto lo interpretamos. El mismo texto es le\u00eddo de manera dispar por personas distintas, incluso por la misma persona en momentos sucesivos de su biograf\u00eda. De ah\u00ed la pluralidad de lecturas a que han dado lugar, por ejemplo, la Ant\u00edgona de S\u00f3focles o el Quijote de Cervantes. Leerlos es interpretarlos a nuestra manera, conforme a nuestras urgencias vitales y nuestros circunstanciales condicionamientos ambientales. No hay una sola lectura \u00fanica o aut\u00e9ntica de estas obras, porque, por su propia naturaleza, estas se abren a muchas interpretaciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No otra cosa sucede con el mundo real en el que vivimos, nos movemos y existimos. El mundo entero \u2013desde los minerales al ser supremo pasando por los estadios intermedios\u2013 se parece a uno de esos libros ocasionados a una pluralidad de interpretaciones posibles. Y nosotros estamos condenados a conocerlo no directamente \u2013no existe un conocimiento aut\u00e9ntico, puro o directo de los hechos\u2013, sino a trav\u00e9s de ese rodeo que son las palabras que lo interpretan. Y las palabras del lenguaje natural y cotidiano, a las que est\u00e1n adheridos sentidos y significados con los que construimos nuestra interpretaci\u00f3n \u2013palabras como justicia, dignidad, valent\u00eda, verdad o belleza\u2013, no las hemos creado nosotros individualmente, las tomamos prestadas de nuestra lengua materna: el franc\u00e9s, el chino. De manera que nadie conoce en rigor la realidad desnuda que experimenta cada d\u00eda (la cosa misma), sino que la lee y la interpreta, y ambas operaciones las realiza dentro del universo ling\u00fc\u00edstico de su lengua materna, la cual enmarca el n\u00famero limitado de interpretaciones posibles del mundo para un individuo de esa comunidad y de ese tiempo (un franc\u00e9s de hoy, un chino de hoy). Decimos cultura francesa o cultura china y con ello nos referimos, pues, a esa interpretaci\u00f3n general del mundo que la mayor\u00eda de los franceses y de los chinos comparten por el hecho de usar la misma lengua para comunicarse entre ellos y para comprenderse a s\u00ed mismos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que afirmamos sobre la met\u00e1fora de la imagen ha de repetirse ahora respecto a la met\u00e1fora de la interpretaci\u00f3n: que la cultura, en esta primera acepci\u00f3n, nos permite conocer pero apenas la conocemos a ella misma. Nos estructura la mente y el coraz\u00f3n, pero la estructura misma permanece muda, a la espalda, trabajando en silencio. De ah\u00ed que al franc\u00e9s la interpretaci\u00f3n francesa del mundo le parezca la m\u00e1s natural, no menos que al chino la suya. Y a cada uno, en cambio, la del otro le suscite una sensaci\u00f3n de extra\u00f1eza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Las obras<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llamamos tambi\u00e9n cultura a determinadas obras producidas (poiesis) sin finalidad utilitaria, principalmente para el entretenimiento, el placer desinteresado, la instrucci\u00f3n est\u00e9tico-moral o el conocimiento puro. A veces esas obras son creadas por una colectividad an\u00f3nima (el pueblo): refranes, cuentos, romances, epopeyas orales, canciones o fiestas populares. Pero, aunque la l\u00ednea que separa la cultura popular de la culta se ha demostrado menos n\u00edtida de lo que antes se cre\u00eda, en la mayor\u00eda de los casos llamamos cultura, en esta segunda acepci\u00f3n, a obras art\u00edsticas \u2013obras de literatura, de m\u00fasica, art\u00edsticas, filos\u00f3ficas o cient\u00edficas\u2013 con autor\u00eda personal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la primera acepci\u00f3n, pues, la cultura pertenece a la totalidad de los miembros de una comunidad dada (todos ellos sin excepci\u00f3n comparten una imagen-interpretaci\u00f3n del mundo), mientras que en la segunda, en cambio, el concepto se reserva a las obras confeccionadas por una peque\u00f1\u00edsima porci\u00f3n de individuos de esa misma comunidad: poetas, novelistas, dramaturgos, fil\u00f3sofos, pintores, escultores, arquitectos, cineastas, compositores, cient\u00edficos. En la primera acepci\u00f3n, la cultura se identifica con una visi\u00f3n inconsciente, impersonal y natural del mundo, mientras que en la segunda la cultura es el resultado del trabajo intencional, personal y artificial \u2013elaborado conforme a las reglas del arte\u2013 del autor de la obra. En este segundo supuesto, el campo de la cultura, lejos de extenderse universalmente a toda la condici\u00f3n humana, se contrae a una exigua minor\u00eda: todo el mundo interpreta el mundo, pero s\u00f3lo unos pocos escriben una novela, enuncian una ley cient\u00edfica o componen una sinfon\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En efecto, la inmensa mayor\u00eda de los ciudadanos espera ganarse la vida practicando una profesi\u00f3n o un oficio: producen mercanc\u00edas o prestan servicios para satisfacer una demanda del mercado, el cual les retribuye en pago por su prestaci\u00f3n. S\u00f3lo una exigua minor\u00eda, en cierto sentido extraviada del cauce general, siente la necesidad interior de dedicar las mejores horas del d\u00eda, los mejores d\u00edas del a\u00f1o y los mejores a\u00f1os de su vida a algo que nadie les ha demandado: la obra literaria, art\u00edstica o cient\u00edfica. Naturalmente, estos literatos, artistas o cient\u00edficos tambi\u00e9n aspiran a ganarse la vida de alguna manera. Pero tan exhaustiva dedicaci\u00f3n a una obra no tiene por finalidad prioritaria colocar una mercanc\u00eda m\u00e1s en el mercado para ganarse el sustento. Responde m\u00e1s bien a un enamoramiento privado por la perfecci\u00f3n que el autor de la obra imagina \u00edntima a esta aun antes de crearla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El fen\u00f3meno de absorci\u00f3n total del autor por la amorosa gestaci\u00f3n de esta clase de obra recibe el nombre de vocaci\u00f3n. Se siente el autor llamado a aplicar la totalidad de sus energ\u00edas creadoras a generar una obra original y nueva movido por una fascinaci\u00f3n hacia la dignidad que intuye en ella, sin que en su intenci\u00f3n est\u00e9, en primer lugar, el c\u00e1lculo del precio que quiz\u00e1 alg\u00fan d\u00eda reciba a cambio. Sabe que su obra ser\u00e1 vendida, pero en el autor vocacional este es un efecto reflejo respecto al prop\u00f3sito principal: enriquecer el mundo con una forma de perfecci\u00f3n antes no existente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las obras m\u00e1s perfectas producidas por esta minor\u00eda atraen, con el paso del tiempo, a veces no sin vacilaciones iniciales, la admiraci\u00f3n de las personas de buen gusto y, despu\u00e9s, suscitan la aclamaci\u00f3n general de la sociedad, que las recibe como modelos y las integra con orgullo en el glorioso canon patrio. La met\u00e1fora ling\u00fc\u00edstica de la primera acepci\u00f3n de la cultura presentaba esta como una interpretaci\u00f3n del mundo formada por palabras del lenguaje natural que cada individuo toma en pr\u00e9stamo de la sociedad. Ahora bien, este lenguaje se halla en permanente mutaci\u00f3n, como la sociedad misma. \u00bfQui\u00e9n promueve esa renovaci\u00f3n? Esos pocos hombres y mujeres dominados por una vocaci\u00f3n in\u00fatil, que enriquecen el caudal del lenguaje com\u00fan fundando nuevas palabras o inventando nuevos significados para estas. A trav\u00e9s de esa labor innovadora, dicha minor\u00eda contribuye a actualizar la futura interpretaci\u00f3n del mundo de la comunidad: definen el diccionario de las palabras que tomar\u00e1n en pr\u00e9stamo las generaciones venideras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como escribe Mallarm\u00e9 en Le tombeau d\u2019Edgar Poe, el cometido del poeta es, en \u00faltimo t\u00e9rmino, \u201cdar un sentido m\u00e1s puro a las palabras de la tribu\u201d. Pureza entendida aqu\u00ed como palabras despojadas de anacronismo. Pureza, en fin, como contemporaneidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. La industria cultural<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otras veces hablamos de cultura \u2013tercera acepci\u00f3n\u2013 en el sentido de industria cultural. El mercado es el lugar del intercambio de mercanc\u00edas. El autor vocacional produjo la obra atendiendo principalmente a la perfecci\u00f3n y la dignidad de esta, anticipadas en su seducida imaginaci\u00f3n. Pero, una vez terminada, dicha obra en la mayor\u00eda de los casos se pone en venta y, desde ese momento, se asimila a una mercanc\u00eda y se somete a las leyes del mercado. Y promoviendo los intercambios, en la cadena de distribuci\u00f3n y venta de bienes culturales, aparecen entonces las empresas mercantiles que operan en este sector, como editoriales, casas de subastas, galer\u00edas de arte, teatros, salas de concierto y de cine.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La sociedad mercantil persigue el lucro y el m\u00e1ximo beneficio empresarial por medio de los intercambios de bienes a los que, como cualquier otra mercanc\u00eda, se les pone precio. A esta ley no son excepci\u00f3n las empresas que ofertan bienes a los consumidores culturales. Cierto que los trabajadores de este espec\u00edfico sector suelen ser individuos receptivos a la dignidad de las obras culturales, admiradores de su perfecci\u00f3n y amigos de tratar con sus autores y con personas refinadas deseosas de adquirir esas obras, poseerlas y disfrutarlas (libreros bibli\u00f3filos, anticuarios coleccionistas, empresario musical mel\u00f3mano, etc\u00e9tera). Pero la empresa, si quiere seguir funcionando en mercado, ante todo ha de procurar hacerse viable y saber poner precio a las obras, convertirlas en mercanc\u00eda, vender el mayor n\u00famero posible de ellas y obtener un honesto ingreso en el intercambio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al saltar del taller al mercado, la obra soporta la tensi\u00f3n entre dos polos antag\u00f3nicos: por un lado, la fidelidad del autor a la vocaci\u00f3n y su devoci\u00f3n a la perfecci\u00f3n de la obra; por otro, la ley del mercado, los usos del negocio y el m\u00e1ximo beneficio empresarial. La tensi\u00f3n, en fin, entre lo que tiene dignidad y lo que tiene precio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dicha tensi\u00f3n se mantuvo en un t\u00e9rmino de equilibrio durante muchos siglos porque, en sociedades escasamente alfabetizadas, el mercado de la cultura hab\u00eda sido tradicionalmente nacional y elitista, limitado a un consumidor ilustrado y mayoritariamente acomodado. Pero en el \u00faltimo medio siglo este equilibrio se ha deshecho a consecuencia de la mundializaci\u00f3n del mercado y de la democratizaci\u00f3n del p\u00fablico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A fines del siglo XIX, por ejemplo, s\u00f3lo una minor\u00eda letrada y cultivada pod\u00eda leer una novela y era potencial compradora de ella. A fines del XX, la serie de Harry Potter se ha vendido en todos los rincones del mundo, despu\u00e9s de una campa\u00f1a publicitaria a escala planetaria que recurre a todas las formas imaginables de mercadotecnia, incluidas costos\u00edsimas y espectaculares producciones de Hollywood. Dickens gan\u00f3 dinero con sus novelas mientras que J.K. Rowling con las suyas se ha convertido en una de las mayores fortunas de su pa\u00eds y ha disparado los beneficios de m\u00faltiples empresas que han negociado los derechos de su obra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No es un caso \u00fanico. El mercado cultural ya no es minoritario y elitista; ahora es global y masivo, como pueda serlo el financiero o el de automoci\u00f3n. Las empresas multinacionales han abandonado su respeto o su tradicional indiferencia hacia la cultura (cuya producci\u00f3n en muchos aspectos segu\u00eda todav\u00eda patrones artesanales), han colonizado su territorio y han hecho de ella una parte de la muy rentable industria de entretenimiento. Y es as\u00ed como se ha extendido a la cultura, antes regida por la racionalidad de la vocaci\u00f3n, esa otra racionalidad caracter\u00edstica de esta clase de industria: la r\u00e1pida circulaci\u00f3n de mercanc\u00edas ef\u00edmeras, el valor positivo de la novedad, la espectacularidad medi\u00e1tica y, en \u00faltimo t\u00e9rmino, la sacralizaci\u00f3n del \u00e9xito entendido como el m\u00e1ximo volumen de ventas (best seller).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como la cultura puede llegar a generar extraordinarios beneficios empresariales, la industria produce ahora mercanc\u00edas dise\u00f1adas desde su origen para ser colocadas y vendidas en este espec\u00edfico mercado, siguiendo un proceso similar al observado en los otros mercados m\u00e1s convencionales. He aqu\u00ed el riesgo de mixtificaci\u00f3n. Nada que objetar en absoluto a la existencia de la mercanc\u00eda cultural, un bien de consumo como otro cualquiera: unos zapatos, un ordenador, un viaje tur\u00edstico. El problema reside en el intento de la mercanc\u00eda cultural de usurpar el halo de la aut\u00e9ntica cultura; es decir, que lo hecho por precio se presente ante el p\u00fablico como revestido del aura de una dignidad que no le corresponde.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pensemos en el formato libro. En el mismo estante de novedades de una librer\u00eda pueden convivir un poemario escrito durante una larga d\u00e9cada, demorada y delicadamente, por un autor al que le va la vida en cada verso y, junto a \u00e9l, la \u00faltima novela hist\u00f3rica firmada por un presentador de un concurso de televisi\u00f3n y compuesta por un equipo de redactores despu\u00e9s de tener en cuenta las recomendaciones del departamento de ventas del sello editorial y las encuestas encargadas sobre el cambiante gusto de los lectores y las tendencias generales de lectura. Aunque su naturaleza es contrapuesta, ante el p\u00fablico ambos presentan la misma forma de libro. Es m\u00e1s, comparten los mismos canales de distribuci\u00f3n y venta, y a veces hasta la misma p\u00e1gina en el suplemento literario que los rese\u00f1a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. Pol\u00edtica cultural<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por \u00faltimo, cuando se pregunta por la cultura, la noci\u00f3n que se alumbra en la mente, en ciertos contextos, es la pol\u00edtica cultural.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La tipolog\u00eda cl\u00e1sica de la acci\u00f3n de las administraciones p\u00fablicas distingue tres modalidades: acciones de polic\u00eda, de fomento y de servicio p\u00fablico. Aplicados estos tres tipos a la pol\u00edtica cultural, la legislaci\u00f3n sobre la materia, la vigilancia del sector y la potestad sancionadora son ejemplo de actividad de polic\u00eda; lo son de fomento las subvenciones, las becas y los patrocinios; y de servicio p\u00fablico, la gesti\u00f3n de museos, auditorios, teatros, bibliotecas, orquestas y compa\u00f1\u00edas de titularidad p\u00fablica, el cuidado del patrimonio hist\u00f3rico-art\u00edstico o la organizaci\u00f3n de ferias y festivales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Toda actuaci\u00f3n p\u00fablica, conforme al ordenamiento jur\u00eddico, ha de estar presidida por el principio del inter\u00e9s general. El inter\u00e9s general, en esta cuarta acepci\u00f3n de la cultura, se define en funci\u00f3n de las dos anteriores. Desde esta perspectiva, la misi\u00f3n de las distintas administraciones culturales deber\u00eda ser la de propiciar las condiciones favorables para la creaci\u00f3n de obras culturales (acepci\u00f3n segunda) y para su conservaci\u00f3n, distribuci\u00f3n y difusi\u00f3n empresarial (acepci\u00f3n tercera). Aunque obligada a ajustarse a unos presupuestos, la pol\u00edtica cultural, a diferencia de la industrial, se halla libre de la servidumbre de la rentabilidad econ\u00f3mica, porque su mira es exclusivamente la rentabilidad social. Si, por un lado, este privilegio le otorga un espacio para la independencia, por otro, en cambio, se halla siempre en riesgo de perderla. Porque la acci\u00f3n administrativa se subordina, de hecho, a las estrategias y prioridades del partidismo pol\u00edtico, regulado por la ley del amigo\/enemigo, el corto plazo de una legislatura y la racionalidad electoral.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La pol\u00edtica cultural suscita la interesante cuesti\u00f3n te\u00f3rica de su propia legitimidad: mientras haya en una sociedad un solo desempleado, \u00bfpor qu\u00e9 no aumentar la partida de las prestaciones p\u00fablicas por desempleo en lugar de subvencionar el teatro de \u00f3pera? Mientras un solo ciudadano carezca de una vivienda digna, \u00bfc\u00f3mo explicar la restauraci\u00f3n de monumentos medievales o la financiaci\u00f3n de los observatorios astron\u00f3micos? Antes, casa y alimento, despu\u00e9s todo lo dem\u00e1s, arg\u00fcir\u00e1n algunos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta objeci\u00f3n, a simple vista convincente, invita a introducir la distinci\u00f3n filos\u00f3fica entre valores con peso y valores con altura. Porque en la contextura de la vida personal no nos encontramos con un antes y un despu\u00e9s, sino que los valores de m\u00e1s peso (los m\u00e1s elementales, los econ\u00f3mico-sociales, como la comida o la vivienda) conviven inseparablemente con los de m\u00e1s altura (la belleza, la perfecci\u00f3n). No es exigible agotar exhaustivamente todos los valores m\u00e1s pesados para elevarse a los m\u00e1s altos, porque estos \u00faltimos son los que, con su dignidad, prestan sentido existencial a los primeros. Pues no se trata s\u00f3lo de sobrevivir como especie, sino de vivir como individuos con rectitud y nobleza, que es lo que hace la vida digna de ser vivida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Estado ha de atender esta doble dimensi\u00f3n de sus ciudadanos al mismo tiempo, sin permitir que lo urgente se lleve por delante lo m\u00e1s noble con la coartada de que esto \u00faltimo puede esperar. La mayor partida de los presupuestos p\u00fablicos, en todos los estados conocidos, se endereza a satisfacer las necesidades b\u00e1sicas, pero sin excluir otras partidas de pol\u00edtica cultural. Y esto porque si la pol\u00edtica cultural propicia la creaci\u00f3n de obras por sus autores (acepci\u00f3n segunda) as\u00ed como su difusi\u00f3n y distribuci\u00f3n en la sociedad (acepci\u00f3n tercera), a largo plazo favorece el avance del \u2013en t\u00e9rminos de Norbert Elias\u2013 proceso de la civilizaci\u00f3n, dando lugar a una m\u00e1s refinada, m\u00e1s culta y m\u00e1s inteligente imagen-interpretaci\u00f3n del mundo de los ciudadanos (acepci\u00f3n primera). Y entre todas las acciones p\u00fablicas imaginables, ninguna podr\u00eda exhibir mayor inter\u00e9s general que esta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conclusi\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">He aqu\u00ed, pues, las cuatro formas principales de decir cultura. Por descontado, son formas ideales y en la experiencia nos encontramos personas o instituciones que encarnan con gran pureza alguna de esas cuatro formas, pero m\u00e1s frecuentemente una hibridaci\u00f3n de varias de ellas. Todos conocemos maestros en una de las bellas artes que demuestran serlo adicionalmente en el arte de ganarse la vida y de autopromocionarse como el m\u00e1s industrioso de los empresarios lo har\u00eda con uno de sus productos en venta. Hay quienes sienten su vocaci\u00f3n, pero esta no les interpela con una intensidad tal que absorba la totalidad de sus energ\u00edas y en consecuencia llenan su vida con otras ocupaciones que no redundan en obra propia sino que giran en torno a la de terceros. O aquellos otros que s\u00ed experimentan una vocaci\u00f3n totalizadora, pero su fidelidad a esta se resfr\u00eda por la seducci\u00f3n de un \u00e9xito r\u00e1pido, una notoriedad medi\u00e1tica pasajera o la ansiedad de un buen contrato mercantil. Puede ocurrir que una obra, fruto excelente de una genuina vocaci\u00f3n, obtenga un \u00e9xito sensacional de ventas: la dignidad se al\u00eda entonces con el precio y la industria explota la vocaci\u00f3n hasta casi extenuarla. Una alianza de esta clase se observa, por ejemplo, en la incesante reedici\u00f3n de los cl\u00e1sicos de la literatura universal, que se definen por ser aut\u00e9nticos long sellers. Por \u00faltimo, no debe faltar la menci\u00f3n, como expresi\u00f3n eminente de ese mestizaje de formas, de la actividad que llevan a cabo las fundaciones culturales y otras instituciones an\u00e1logas del sector no lucrativo: participan de las t\u00e9cnicas de gesti\u00f3n industrial pero idealmente les anima un inter\u00e9s general, no privado, an\u00e1logo al que, por ley, han de seguir las administraciones de la pol\u00edtica cultural.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por consiguiente, en la experiencia encontramos las cuatro formas ideales y sus mezclas. Con todo, la clasificaci\u00f3n expuesta mantiene su utilidad. Porque la respuesta a la pregunta por el estado de la cultura depende directamente de cu\u00e1l de las cuatro acepciones de la palabra se est\u00e9 empleando en ese momento. Cada una de las cuatro formas posee su propia racionalidad, sus leyes distintivas, sus finalidades espec\u00edficas. Y tambi\u00e9n su tempo. El tiempo de la industria cultural lo marca el balance anual; el de la pol\u00edtica, los cuatro a\u00f1os de la legislatura; el de la vocaci\u00f3n, la vida entera del autor que se consume a fuego lento en la gestaci\u00f3n de la obra; la nueva interpretaci\u00f3n del mundo, finalmente, tarda generaciones en cristalizar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De esta multiplicidad de acepciones y tempos nacen muchos malentendidos en los discursos sobre la cultura, lo que invita a recurrir al discernimiento de la inteligencia. \u00bfEn qu\u00e9 situaci\u00f3n se halla la cultura?, nos interrogan. Habr\u00eda que contestar de forma diferente seg\u00fan sea el sentido con que se usa la palabra. \u00bfC\u00f3mo le afect\u00f3 la crisis econ\u00f3mica a la cultura? La misma respuesta abierta. El recorte en los presupuestos de las administraciones p\u00fablicas repercute negativamente en sus actividades de fomento y de servicio p\u00fablico (menos subvenciones y becas, menos aportaciones para las instituciones culturales de titularidad p\u00fablica). La industria cultural, por su parte, en una \u00e9poca de contracci\u00f3n general del consumo, sufre la merma de la demanda, incluyendo la procedente de las administraciones (recu\u00e9rdese que una alta proporci\u00f3n de la industria cultural sigue estando subvencionada).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cambio, la creatividad del autor no necesariamente disminuye durante una crisis, incluso a veces las circunstancias negativas, que lo estrangulan poni\u00e9ndolo a prueba, avivan su imaginaci\u00f3n. Muy severo habr\u00eda de ser el colapso del pa\u00eds para que a un poeta inspirado le faltase un folio donde esbozar con un l\u00e1piz sus versos. Incluso un m\u00fasico no necesita m\u00e1s que papel pautado para componer una sinfon\u00eda. Las dificultades sobrevienen en un segundo momento, a la hora de publicar el poemario en una editorial o, mucho m\u00e1s, de estrenar una sinfon\u00eda en un auditorio. Otras manifestaciones de la cultura, como la investigaci\u00f3n cient\u00edfica o la producci\u00f3n cinematogr\u00e1fica, exigen por su propia naturaleza una elevada inversi\u00f3n financiera y este requisito a\u00f1ade a\u00fan mayor dificultad presupuestaria y organizativa a la complejidad que ya es inmanente a la obra cultural.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero quien de verdad vive \u2018para\u2019 la cultura y no \u2018de\u2019 la cultura, quien, enamorado de la obra presentida en su imaginaci\u00f3n, ha aceptado consagrar lo mejor de su existencia a algo que nadie le ha pedido, quien mantiene su fidelidad a la vocaci\u00f3n hasta el final, sin desalentarse por las mil injurias del destino, no se rinde nunca y acaba superando los obst\u00e1culos, porque el tiempo conspira a favor de la obra perfecta, adornada de elevada dignidad<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Javier Gom\u00e1 Lanz\u00f3n (Bilbao, 1965) es fil\u00f3sofo, director de la Fundaci\u00f3n Juan March.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su \u00faltimo libro publicado es \u2018La imagen de tu vida\u2019 (Galaxia Gutenberg, 2017)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">LA VANGUARDIA<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El conocimiento avanza cuando discierne. All\u00e1 donde una palabra ven\u00eda designando alg\u00fan objeto de forma gen\u00e9rica o indeterminada, la inteligencia, penetrante e incisiva como filo de navaja, se complace en distinguir nuevas palabras o inventar nuevos significados para referirse m\u00e1s espec\u00edficamente a la riqueza de matices que encierra ese objeto cuando es sometido a un [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":38400,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[81],"tags":[],"class_list":["post-37899","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-eztabaida"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.4 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>\u00bfQu\u00e9 queremos decir cuando decimos cultura? - Nabarralde<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"El conocimiento avanza cuando discierne. All\u00e1 donde una palabra ven\u00eda designando alg\u00fan objeto de forma gen\u00e9rica o indeterminada, la inteligencia, penetrante e incisiva como filo de navaja, se complace en distinguir nuevas palabras o inventar nuevos significados para referirse m\u00e1s espec\u00edficamente a la riqueza de matices que encierra ese objeto cuando es sometido a un an\u00e1lisis intelectual m\u00e1s riguroso. Y a fuerza de discernimientos progresivos, la humanidad se dota de un discurso m\u00e1s amplio y afinado y, finalmente, conoce el mundo con mayor exactitud.\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/que-queremos-decir-cuando-decimos-cultura\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"\u00bfQu\u00e9 queremos decir cuando decimos cultura? - Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"El conocimiento avanza cuando discierne. All\u00e1 donde una palabra ven\u00eda designando alg\u00fan objeto de forma gen\u00e9rica o indeterminada, la inteligencia, penetrante e incisiva como filo de navaja, se complace en distinguir nuevas palabras o inventar nuevos significados para referirse m\u00e1s espec\u00edficamente a la riqueza de matices que encierra ese objeto cuando es sometido a un an\u00e1lisis intelectual m\u00e1s riguroso. Y a fuerza de discernimientos progresivos, la humanidad se dota de un discurso m\u00e1s amplio y afinado y, finalmente, conoce el mundo con mayor exactitud.\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/que-queremos-decir-cuando-decimos-cultura\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2018-01-15T13:54:28+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2018-02-21T12:19:01+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/CULTURA.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"324\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"235\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Javier Gom\u00e1 Lanz\u00f3n\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"23 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/que-queremos-decir-cuando-decimos-cultura\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/que-queremos-decir-cuando-decimos-cultura\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Nabarralde\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\"},\"headline\":\"\u00bfQu\u00e9 queremos decir cuando decimos cultura?\",\"datePublished\":\"2018-01-15T13:54:28+00:00\",\"dateModified\":\"2018-02-21T12:19:01+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/que-queremos-decir-cuando-decimos-cultura\\\/\"},\"wordCount\":4586,\"commentCount\":0,\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/que-queremos-decir-cuando-decimos-cultura\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2018\\\/01\\\/CULTURA.jpg\",\"articleSection\":[\"Ez da \\\/ bai da\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/que-queremos-decir-cuando-decimos-cultura\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/que-queremos-decir-cuando-decimos-cultura\\\/\",\"name\":\"\u00bfQu\u00e9 queremos decir cuando decimos cultura? - Nabarralde\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/que-queremos-decir-cuando-decimos-cultura\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/que-queremos-decir-cuando-decimos-cultura\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2018\\\/01\\\/CULTURA.jpg\",\"datePublished\":\"2018-01-15T13:54:28+00:00\",\"dateModified\":\"2018-02-21T12:19:01+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\"},\"description\":\"El conocimiento avanza cuando discierne. All\u00e1 donde una palabra ven\u00eda designando alg\u00fan objeto de forma gen\u00e9rica o indeterminada, la inteligencia, penetrante e incisiva como filo de navaja, se complace en distinguir nuevas palabras o inventar nuevos significados para referirse m\u00e1s espec\u00edficamente a la riqueza de matices que encierra ese objeto cuando es sometido a un an\u00e1lisis intelectual m\u00e1s riguroso. Y a fuerza de discernimientos progresivos, la humanidad se dota de un discurso m\u00e1s amplio y afinado y, finalmente, conoce el mundo con mayor exactitud.\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/que-queremos-decir-cuando-decimos-cultura\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/que-queremos-decir-cuando-decimos-cultura\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/que-queremos-decir-cuando-decimos-cultura\\\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2018\\\/01\\\/CULTURA.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2018\\\/01\\\/CULTURA.jpg\",\"width\":324,\"height\":235},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/que-queremos-decir-cuando-decimos-cultura\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"\u00bfQu\u00e9 queremos decir cuando decimos cultura?\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/\",\"name\":\"Nabarralde\",\"description\":\"Kultur Ekimenak eta Sustapenak\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\",\"name\":\"Nabarralde\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Nabarralde\"},\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/author\\\/nagusia\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"\u00bfQu\u00e9 queremos decir cuando decimos cultura? - Nabarralde","description":"El conocimiento avanza cuando discierne. All\u00e1 donde una palabra ven\u00eda designando alg\u00fan objeto de forma gen\u00e9rica o indeterminada, la inteligencia, penetrante e incisiva como filo de navaja, se complace en distinguir nuevas palabras o inventar nuevos significados para referirse m\u00e1s espec\u00edficamente a la riqueza de matices que encierra ese objeto cuando es sometido a un an\u00e1lisis intelectual m\u00e1s riguroso. Y a fuerza de discernimientos progresivos, la humanidad se dota de un discurso m\u00e1s amplio y afinado y, finalmente, conoce el mundo con mayor exactitud.","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/que-queremos-decir-cuando-decimos-cultura\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"\u00bfQu\u00e9 queremos decir cuando decimos cultura? - Nabarralde","og_description":"El conocimiento avanza cuando discierne. All\u00e1 donde una palabra ven\u00eda designando alg\u00fan objeto de forma gen\u00e9rica o indeterminada, la inteligencia, penetrante e incisiva como filo de navaja, se complace en distinguir nuevas palabras o inventar nuevos significados para referirse m\u00e1s espec\u00edficamente a la riqueza de matices que encierra ese objeto cuando es sometido a un an\u00e1lisis intelectual m\u00e1s riguroso. Y a fuerza de discernimientos progresivos, la humanidad se dota de un discurso m\u00e1s amplio y afinado y, finalmente, conoce el mundo con mayor exactitud.","og_url":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/que-queremos-decir-cuando-decimos-cultura\/","og_site_name":"Nabarralde","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa","article_published_time":"2018-01-15T13:54:28+00:00","article_modified_time":"2018-02-21T12:19:01+00:00","og_image":[{"width":324,"height":235,"url":"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/CULTURA.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"Nabarralde","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@Nabarralde","twitter_site":"@Nabarralde","twitter_misc":{"Escrito por":"Javier Gom\u00e1 Lanz\u00f3n","Tiempo de lectura":"23 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/que-queremos-decir-cuando-decimos-cultura\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/que-queremos-decir-cuando-decimos-cultura\/"},"author":{"name":"Nabarralde","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56"},"headline":"\u00bfQu\u00e9 queremos decir cuando decimos cultura?","datePublished":"2018-01-15T13:54:28+00:00","dateModified":"2018-02-21T12:19:01+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/que-queremos-decir-cuando-decimos-cultura\/"},"wordCount":4586,"commentCount":0,"image":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/que-queremos-decir-cuando-decimos-cultura\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/CULTURA.jpg","articleSection":["Ez da \/ bai da"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/que-queremos-decir-cuando-decimos-cultura\/","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/que-queremos-decir-cuando-decimos-cultura\/","name":"\u00bfQu\u00e9 queremos decir cuando decimos cultura? - Nabarralde","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/que-queremos-decir-cuando-decimos-cultura\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/que-queremos-decir-cuando-decimos-cultura\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/CULTURA.jpg","datePublished":"2018-01-15T13:54:28+00:00","dateModified":"2018-02-21T12:19:01+00:00","author":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56"},"description":"El conocimiento avanza cuando discierne. All\u00e1 donde una palabra ven\u00eda designando alg\u00fan objeto de forma gen\u00e9rica o indeterminada, la inteligencia, penetrante e incisiva como filo de navaja, se complace en distinguir nuevas palabras o inventar nuevos significados para referirse m\u00e1s espec\u00edficamente a la riqueza de matices que encierra ese objeto cuando es sometido a un an\u00e1lisis intelectual m\u00e1s riguroso. Y a fuerza de discernimientos progresivos, la humanidad se dota de un discurso m\u00e1s amplio y afinado y, finalmente, conoce el mundo con mayor exactitud.","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/que-queremos-decir-cuando-decimos-cultura\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/nabarralde.eus\/es\/que-queremos-decir-cuando-decimos-cultura\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/que-queremos-decir-cuando-decimos-cultura\/#primaryimage","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/CULTURA.jpg","contentUrl":"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/CULTURA.jpg","width":324,"height":235},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/que-queremos-decir-cuando-decimos-cultura\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"\u00bfQu\u00e9 queremos decir cuando decimos cultura?"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/","name":"Nabarralde","description":"Kultur Ekimenak eta Sustapenak","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/nabarralde.eus\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56","name":"Nabarralde","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","caption":"Nabarralde"},"url":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/author\/nagusia\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37899","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=37899"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37899\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":38401,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37899\/revisions\/38401"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/38400"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=37899"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=37899"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=37899"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}