{"id":37777,"date":"2017-12-11T15:56:58","date_gmt":"2017-12-11T13:56:58","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/el-proces\/"},"modified":"2017-12-11T15:56:58","modified_gmt":"2017-12-11T13:56:58","slug":"el-proces","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/el-proces\/","title":{"rendered":"El \u2018proc\u00e9s\u2019"},"content":{"rendered":"\n<div>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El reto geopol\u00edtico de Puigdemont<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jaume Casa\u00f1as<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">EL M\u00d3N<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde el punto de vista de la geograf\u00eda, el \u00abcaso catal\u00e1n\u00bb se convierte en lo que en franc\u00e9s se llaman \u201cenjeux g\u00e9opol\u00edtiques\u201d, \u00abasuntos geopol\u00edticos\u00bb. Y es, en esta dimensi\u00f3n geopol\u00edtica, donde el \u00abcaso catal\u00e1n\u00bb tiene su valor a\u00f1adido, su pertenencia geogr\u00e1fica y muchas naciones observan los acontecimientos catalanes con atenci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La geopol\u00edtica europea desde el siglo XVII (Tratado de Westfalia) hasta el siglo XXI ha estado marcada por las transformaciones de las estructuras pol\u00edtico-territoriales, los imperios medievales en Estados-Naci\u00f3n modernos. Siguiendo esta cronolog\u00eda hist\u00f3rica de la evoluci\u00f3n geopol\u00edtica de los territorios europeos, podemos hacer tres grandes bloques de Estados miembros de la Uni\u00f3n Europea.\u00a0 El primero, formado por los Estados-Naci\u00f3n m\u00e1s occidentales y de m\u00e1s antigua constituci\u00f3n (Espa\u00f1a, Francia y Reino Unido), el segundo, los Estados-Naci\u00f3n formados en la segunda mitad del siglo XIX (Alemania e Italia) y el tercer gran bloque, formado por los Estados-Naci\u00f3n de la parte oriental, los que marcaron la ampliaci\u00f3n de la Uni\u00f3n Europea a partir de 2004.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero ante las realidades nacionales que hay en Europa nos hacemos las siguientes preguntas; \u00bfen todos los Estados-Naci\u00f3n existe una \u00fanica naci\u00f3n? \u00bfQu\u00e9 sucede cuando en un Estado-Naci\u00f3n hay m\u00e1s de una naci\u00f3n? \u00bfTodas las naciones tienen un Estado-Naci\u00f3n propio? La historia reciente de Europa nos ayuda a responder estas preguntas. Est\u00e1 claro que existen Estados-Naci\u00f3n donde s\u00f3lo hay una naci\u00f3n, pero esta no es, ni mucho menos, la norma de la Uni\u00f3n Europea. Al contrario, a menudo, en la Uni\u00f3n Europea nos encontramos Estados-Naci\u00f3n conformados por m\u00e1s de una naci\u00f3n. A veces esta realidad no es reconocida y es cuando comporta distorsiones como el \u00abcaso catal\u00e1n\u00bb. En este sentido nos podemos encontrar dos claras casu\u00edsticas respecto a la posibilidad de que las naciones tengan Estado o no.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El primer caso es el Estado-Naci\u00f3n que est\u00e1 formado por una naci\u00f3n mayoritaria y a la que responde la constituci\u00f3n del Estado en cuesti\u00f3n. El resto de naciones que pudieran formar parte de este Estado-Naci\u00f3n son minor\u00edas nacionales de otros Estados-Naci\u00f3n. Estas minor\u00edas nacionales, como naciones ya tienen un Estado, aunque no sea el suyo de residencia. Por ejemplo, Hungr\u00eda es el Estado-Naci\u00f3n de los h\u00fangaros, pero encontramos h\u00fangaros en otros Estados-Naci\u00f3n como puede ser Eslovaquia, Ruman\u00eda, Eslovenia o Serbia. Tambi\u00e9n encontramos alemanes en Polonia, Chequia y Eslovenia. Tambi\u00e9n encontramos austriacos en Italia, en la regi\u00f3n del S\u00fcdtirol, entre otros muchos casos. Estas situaciones nacionales las encontramos sobre todo en la parte centro-oriental del continente, donde la mayor\u00eda de los Estados-Naci\u00f3n se constituyeron a partir de 1918.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el segundo caso la situaci\u00f3n es diferente. Nos encontramos con unos Estados-Naci\u00f3n que se constituyeron a partir del Tratado de Westfalia, en las inmediaciones del 1650. En estos Estados-Naci\u00f3n encontramos que hay una naci\u00f3n, mayoritaria y dominante, que ha constituido este Estado-Naci\u00f3n. En el mismo Estado-Naci\u00f3n encontramos otras naciones, pero son naciones que no tienen ning\u00fan Estado matriz de referencia , es decir no tienen un Estado que represente a la propia naci\u00f3n, como suced\u00eda en los ejemplos anteriores. En este caso podr\u00edamos encontrar a catalanes, vascos, escoceses, flamencos, bretones, corsos y frisones, entre muchos otros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A partir de esta sint\u00e9tica descripci\u00f3n nos podr\u00edamos preguntar c\u00f3mo es que en la Uni\u00f3n Europea hay naciones que tienen Estado-Naci\u00f3n y otras que no. \u00bfQu\u00e9 determina que una naci\u00f3n pueda disponer de su derecho a constituirse como Estado-Naci\u00f3n y otras no? \u00bfDentro de la Uni\u00f3n Europea hay naciones de primera y naciones de segunda? No queremos afirmar que todas las naciones que no tienen Estado-Naci\u00f3n deban constituirse como Estado-Naci\u00f3n, ni mucho menos. Hay Estados-Naci\u00f3n donde el respeto y la protecci\u00f3n de la plurinacionalidad hace que muchas peque\u00f1as naciones se sientan realizadas dentro del propio Estado-Naci\u00f3n del que forman parte, aunque no sea la naci\u00f3n matriz del Estado, podr\u00eda ser el caso de los frisones en los Pa\u00edses Bajos. Pero lo que si que queremos afirmar es que las naciones que no tienen Estado y que quieran tenerlo, puedan constituirse en Estado-Naci\u00f3n, el \u00abcaso catal\u00e1n\u00bb es un buen ejemplo de esta voluntad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, eso depende de la cultura democr\u00e1tica de cada Estado matriz donde est\u00e9n localizadas estas naciones. El \u00abcaso catal\u00e1n\u00bb y el \u00abcaso escoc\u00e9s\u00bb demuestran dos maneras de entender la diversidad y del respeto de los derechos de las naciones. El Reino Unido respet\u00f3 el derecho de Escocia de escoger la posibilidad de constituirse en Estado-Naci\u00f3n, mientras que el Reino de Espa\u00f1a no est\u00e1 respetando el derecho de Catalu\u00f1a de poder decidir su futuro como Estado-Naci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al mismo tiempo Europa, la Uni\u00f3n Europea, no puede rehuir sus responsabilidades de garante de los principios y libertades de los ciudadanos y de las naciones, con o sin estado, que la conforman. No puede eludir sus responsabilidades como ente supranacional con el argumento de que el caso Catal\u00e1n, como el de cualquier naci\u00f3n sin Estado, es un tema interno del Estado-Naci\u00f3n que forma parte y no un tema europeo, del derecho de las naciones a constituirse como Estado. La Uni\u00f3n Europea no puede renunciar a sus valores constituyentes ni a su futuro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde un punto de vista geopol\u00edtico, el \u00abcaso catal\u00e1n\u00bb representa responder a todas las preguntas que nos hemos hecho. El reto geopol\u00edtico del presidente Puigdemont representa una (re)interpretaci\u00f3n pol\u00edtica del &#8216;statu quo&#8217; de los Estados-Naci\u00f3n m\u00e1s antiguos de Europa, de ah\u00ed la reacci\u00f3n en contra de muchos de ellos. Por eso la geopol\u00edtica de la naci\u00f3n catalana puede crear doctrina. Otras naciones europeas sin Estado observan, algunas en silencio, y otras con m\u00e1s atenci\u00f3n y determinaci\u00f3n medi\u00e1tica, cu\u00e1l ser\u00e1 el futuro del \u00abCaso Catal\u00e1n\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Poner en duda la estructura de los Estado-Naci\u00f3n m\u00e1s antiguos de Europa no implica poner en duda los valores europeos, al contrario. La milenaria historia de la naci\u00f3n catalana lo demuestra, la vocaci\u00f3n mediterr\u00e1nea y europea de Catalu\u00f1a est\u00e1 fuera de toda duda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00bfQu\u00e9 dir\u00eda Vicens Vives del \u2018proc\u00e9s\u2019?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">JAUME AURELL (*)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">LA VANGUARDIA<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El historiador gerundense se preguntaba si no habr\u00eda un punto medio entre la ufan\u00eda pragm\u00e1tica y la cat\u00e1strofe redentora<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jaume Vicens Vives es uno de los intelectuales del siglo XX cuya obra e itinerario personal han suscitado mayor admiraci\u00f3n y aprecio. As\u00ed lo confirman la vigencia de su obra hist\u00f3rica, el vigor de sus realizaciones institucionales y los testimonios que nos han dejado sus contempor\u00e1neos. Como cuenta Josep Maria Mu\u00f1oz i Lloret en su biograf\u00eda, algunos que le conocieron en los a\u00f1os finales de su vida se preguntaban, despu\u00e9s de su muerte: \u201cY ahora, \u00bfqu\u00e9 har\u00eda Vicens en esta situaci\u00f3n concreta?\u201d. Sus interlocutores en Madrid, que conoc\u00edan de sobra lo que hab\u00eda sufrido en los a\u00f1os en los que hab\u00eda sido depurado de la ense\u00f1anza universitaria y alejado de Catalunya, siempre apreciaron su generosa disposici\u00f3n a tender puentes. Desde el extranjero, voces tan autorizadas como Hugh Trevor-Roper, Raymond Carr y John H. Elliott nunca ocultaron su admiraci\u00f3n por Vicens.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siendo un personaje tan respetado por unos y otros, me ha sorprendido que su nombre apenas haya aparecido estas semanas en el debate p\u00fablico. La explicaci\u00f3n de su (espero que transitoria) defunci\u00f3n como autorizado interlocutor intergeneracional es muy sencilla: Vicens se pas\u00f3 la primera parte de su vida intelectual luchando frente a su injusta depuraci\u00f3n intelectual que le alej\u00f3 de su c\u00e1tedra de Barcelona; y la segunda, la m\u00e1s fecunda, procurando tender puentes entre Madrid y Barcelona en lugar de dejarse llevar por el cinismo, recelo o victimismo que podr\u00eda perfectamente haber justificado la dolorosa e injusta situaci\u00f3n de sus a\u00f1os anteriores. Su funci\u00f3n de puente cultural, su incansable actividad mediadora, su capacidad para meterse en la piel del interlocutor y su personalidad inclusiva no cuadran demasiado con el ambiente polarizado en el que, desgraciadamente, parece haber quedado reducido el debate pol\u00edtico y cultural en la actualidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este art\u00edculo me propongo revisitar su Noticia de Catalu\u00f1a, que contiene valiosos c\u00f3digos para descifrar el atolladero en el que se halla metida actualmente nuestra sociedad y, m\u00e1s importante todav\u00eda, algunas de las claves para salir de \u00e9l. Este ensayo es un magn\u00edfico tratado de psicolog\u00eda colectiva, sobre Catalunya y los catalanes, basado en la palmaria experiencia hist\u00f3rica m\u00e1s que en especulativas disquisiciones te\u00f3ricas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vicens arguye en el arranque del libro que \u201chab\u00eda que hacer un esfuerzo para conocernos a nosotros mismos antes de pasar a proyectos definidos, a realizaciones concretas\u201d (p. 19). Enmarca la existencia de Catalunya en clave europea e hispana: pertenecemos a la primera por filiaci\u00f3n directa desde los tiempos carolingios y a la segunda por la experiencia hist\u00f3rica compartida. El catal\u00e1n es un \u201chombre de frontera\u201d, ya que el lanzamiento hist\u00f3rico de Catalunya se realiz\u00f3 desde la plataforma de la Marca Hisp\u00e1nica, la parte transpirenaica del reducto europeo carolingio. Y la Marca es un corredor. Esto conlleva una doble ense\u00f1anza, que explica buena parte de su historia: la habilidad de los catalanes para regenerar continuamente su propia identidad a base de la asimilaci\u00f3n de muy diversas culturas y \u201cel permanente \u00e9xtasis cultural transpirenaico\u201d (p. 32).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La entidad de \u201cpueblo de corredor\u201d nos ha hecho adem\u00e1s propensos \u201ca las negativas intransigentes y las claudicaciones afectivas, a los odios primarios y los abrazos cordiales\u201d (p. 33). Esto conecta con otra de las grandes ense\u00f1anzas de la historia de los catalanes: su extraordinaria (y muchas veces, dolorosa) capacidad de pasar, sin soluci\u00f3n de continuidad, de un pactismo algo acomodaticio (el seny) a una tendencia al radicalismo, muchas veces intransigente y autodestructiva (la rauxa). El seny nos lleva a retener \u201cavaramente nuestras emociones, incluso las m\u00e1s finas, por no comprometer las posibilidades inmediatas de paz o prosperidad\u201d (p. 231). La rauxa \u201ces la justificaci\u00f3n hist\u00f3rica del todo o nada, la negaci\u00f3n del ideal de compromiso y pacto dictado por el seny colectivo\u201d (p. 233). La actitud del seny es lo habitual; las rauxes son transitorias: \u201cDespu\u00e9s de la riada, canalizamos las aguas y rehacemos los huertos\u201d (p. 233): lo esencial aqu\u00ed es dictaminar qu\u00e9 es lo que se puede salvar y qu\u00e9 es lo que se ha perdido definitivamente despu\u00e9s de uno de esos ataques de rauxa. Cuando el seny y la rauxa se concatenan (cosa que ha sucedido en diversas ocasiones en la historia de Catalunya) constituyen como un bucle del que es dif\u00edcil salir, y llegan al mismo callej\u00f3n sin salida: \u201cEl sentimentalismo de la a\u00f1oranza y la hipercr\u00edtica del vapuleo son los caminos m\u00e1s llanos para llegar a la ruptura\u201d (p. 235).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por un lado, Catalunya debe ser consciente de que ha habido demasiados momentos en su historia en los que se ha dejado arrastrar por ese car\u00e1cter bondadoso, algo ingenuo, y con una acusada resistencia \u2013casi timorata\u2013 a no generar ning\u00fan tipo de tensi\u00f3n manifiesta. Esto ha generado una p\u00e9rdida de oportunidades hist\u00f3ricas, porque \u201cgeneralmente hemos dicho \u2018\u00a1basta!\u2019 en el peor momento, cuando la coyuntura nos era desfavorable, cuando hab\u00eda pasado el punto dulce de nuestra fuerza o nuestra raz\u00f3n\u201d (p. 236). Por el otro lado, ha habido otros momentos hist\u00f3ricos, quiz\u00e1s m\u00e1s puntuales pero no menos demoledores, en los que la ruptura radical ha aparecido como la \u00fanica salida, y en los que el vandalismo revolucionario ha echado por tierra construcciones pacientemente edificadas durante siglos, como se puso especialmente de manifiesto en la demoledora guerra civil del siglo XV y en los radicalismos ideol\u00f3gicos de las facciones autodestructivas durante la Guerra Civil. Entonces, se ha comprobado con dolor \u201cc\u00f3mo, de repente, estas cualidades [el seny y la ponderaci\u00f3n] parecen frenadas, e incluso invertidas, por una actitud en la que se mezclan la exasperaci\u00f3n y el sentimentalismo, la rauxa y el vapuleo. En tales instantes perdemos el sentido de la continuidad, la visi\u00f3n de la justa proporci\u00f3n de las cosas o la exigencia de nuestra responsabilidad en cuanto pueblo que lleva un mensaje.\u201d (p. 226)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vicens se muestra aqu\u00ed incluso prof\u00e9tico \u2013toda buena narraci\u00f3n hist\u00f3rica tiene en cierto sentido un sentido prof\u00e9tico\u2013 puesto que afirma que, en esos momentos arrauxados, \u201ctodos sabemos que nadie querr\u00e1 embarcarse con nosotros, tomar parte en las empresas colectivas que proclamemos, si no vencemos de ra\u00edz los factores explosivos de nuestro temperamento y eliminamos todo histerismo en los d\u00edas de responsabilidad suprema\u201d (p. 227). Y concluye su diagn\u00f3stico con una frase que hoy adquiere tintes de dramatismo, pero que surge de un pon\u00adderado an\u00e1lisis hist\u00f3rico de largo plazo, y por tanto merece la pena por lo menos tener presente en la actual coyuntura: \u201cNo hemos sido lo suficientemente fuertes para \u00adforjarnos nuestra propia historia; he aqu\u00ed una gran tragedia colectiva (\u2026). Ya hace cinco siglos que caminamos a tientas, ora conform\u00e1ndonos con un menguado papel de circunscripci\u00f3n provincial, ora queriendo forzar la rueda de la fortuna hacia posiciones singulares de imperialismo pol\u00edtico y cultural\u201d (p. 34-35). Como consecuencia, Catalunya se ha balanceado entre \u201cla ufan\u00eda pragm\u00e1tica de aceptar un hecho existente\u201d y \u201cel milenarismo de la cat\u00e1strofe redentora\u201d (p. 195), y Vicens se preguntaba si no habr\u00eda un punto medio entre estas dos ac\u00adtitudes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La historia se repite, pero los que no creemos en el fatalismo hist\u00f3rico (Vicens era el primero en sublevarse contra las reacciones melanc\u00f3\u00adlicas, victimistas o pasivas ante las dificultades) pensamos que se puede revertir, si aprendemos a leer el libro de la historia: \u201cNo una, sino varias veces en el transcurso de nuestra existencia hemos dejado el arma de la causa perdida por la herramienta del trabajo de cada d\u00eda (\u2026). Es el repliegue del pa\u00eds hacia su refugio m\u00e1s esencial, hacia el trabajo que encierra decepciones y despierta nuevas esperanzas\u201d (p. 64). Pero para poder retomar la herramienta del trabajo (\u201ceina i feina\u201d), necesitamos recuperar la serenidad. Como ha quedado bien patente, Vicens nunca eludi\u00f3 su responsabilidad de intelectual autorizado, poniendo el dedo en la llaga para ayudar a Catalunya a superar su peri\u00f3dica tendencia a la rauxa. Pero tampoco cay\u00f3 en la ingenuidad de pensar que el di\u00e1logo es s\u00f3lo cosa de uno. Para ser honestos hist\u00f3ricamente, su pasi\u00f3n por tender puentes no se vio demasiado correspondida por la otra parte, aunque \u00e9l sigui\u00f3 luchando infatigablemente por mejorar las cosas desde su posici\u00f3n. Algo de esto aparece en su otro influyente ensayo, Aproximaci\u00f3n a la historia de Espa\u00f1a (1952). Pero esto merecer\u00eda otro art\u00edculo que podr\u00eda llevar por t\u00edtulo, \u201c\u00bfQu\u00e9 esperar\u00eda Vicens?\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jaume Vicens Vives<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jaume Vicens Vives naci\u00f3 en Girona en 1910 y falleci\u00f3 en Lyon en 1960, tras una dolorosa lucha contra el c\u00e1ncer. Su prematura muerte no le impidi\u00f3 dejar un legado de enorme influencia, como las obras hist\u00f3ricas \u2018Ferran II i la ciutat de Barcelona\u2019 (1938) e \u2018Industriales y pol\u00edticos del siglo XIX\u2019 (1958) y los ensayos \u2018Aproximaci\u00f3n a la historia de Espa\u00f1a\u2019 (1952) y \u2018Noticia de Catalu\u00f1a\u2019 (1954). Compagin\u00f3 una densa erudici\u00f3n con un agudo sentido de la interpretaci\u00f3n, por lo que esas obras no han perdido su vigor con el paso del tiempo. Se reincorpor\u00f3 a la Universitat de Barcelona en 1948, despu\u00e9s de haber pasado unos a\u00f1os alejado de Catalunya a causa de una sanci\u00f3n depurativa. En los doce \u00faltimos a\u00f1os de su vida, desarroll\u00f3 una eficaz labor de renovaci\u00f3n de la historiograf\u00eda espa\u00f1ola, ejerci\u00f3 un fecundo magisterio entre sus disc\u00edpulos, incentiv\u00f3 la creaci\u00f3n de activas plataformas culturales, foment\u00f3 editoriales y se dedic\u00f3 con pasi\u00f3n a tender puentes entre lo que \u00e9l llamaba los diferentes \u201cpueblos peninsulares\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(*) Jaume Aurell (Barcelona, 1964) es catedr\u00e1tico de Historia en la Universidad de Navarra y dirige el Instituto Empresa y Humanismo de esta universidad. Recientemente ha publicado el libro \u2018 Genealogia de Occidente. Claves hist\u00f3ricas del mundo actual\u2019 (Ed. Pens\u00f3dromo)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00bfQu\u00e9 dir\u00eda Paco Candel del \u2018proc\u00e9s\u2019?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">JOSEP MARIA CUENCA<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En tiempos convulsos que invitan a la perplejidad, a menudo resulta inevitable preguntarse qu\u00e9 pensar\u00edan ahora y aqu\u00ed personas ya ausentes que pintaron algo valioso en nuestras vidas, ya fuese desde el \u00e1mbito privado o el p\u00fablico o desde ambos a la vez. Yo, de tarde en tarde, echo mano de ese recurso hostil al desamparo; en mi caso a\u00f1oro el parecer de Orwell, de Camus, de Benjamin o de Auden.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El recurso en cuesti\u00f3n, adem\u00e1s, es tan flexible que admite la especializaci\u00f3n. Por eso en estos d\u00edas exacerbados en que medio mundo (el acomodado) contempla con asombro diverso a Catalunya no he podido evitar pensar m\u00e1s de una vez en Paco Candel, de quien tuve el privilegio de ser amigo durante los \u00faltimos cuatro lustros de su existencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1964: \u2018Els altres catalans\u2019<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mucho se ha hablado del est\u00edmulo civil que supuso Els altres catalans a partir del d\u00eda de Sant Jordi de 1964, fecha de su aparici\u00f3n. Sin embargo, el impacto del libro de Candel empez\u00f3 a cuajar mucho antes de publicarse. La cosa tuvo su inicio en un c\u00e9lebre art\u00edculo que Candel hab\u00eda publicado en la revista La Jirafa en 1958 y que actu\u00f3 como detonante para que Edicions 62 le encargase la redacci\u00f3n de Els altres catalans. Desde ese momento el grueso del antifranquismo pol\u00edtico quiso hablar con Candel. As\u00ed, Joan Revent\u00f3s le entreg\u00f3 una cantidad modesta de dinero recaudado entre sus allegados ideol\u00f3gicos, mientras que Jordi Pujol (hoy como ayer peculiarmente desentendido de los asuntos monetarios) puso a disposici\u00f3n del escritor un legajo con an\u00e1lisis y estad\u00edsticas varias. En cuanto al PSUC, contar\u00eda con la simpat\u00eda y el activismo de Candel, quien conoci\u00f3 a muchos de sus dirigentes en Par\u00eds tras la aparici\u00f3n de su libro m\u00e1s celebrado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es discutible que Els altres catalans sea un ensayo en el sentido estricto del t\u00e9rmino. Candel fue b\u00e1sicamente un narrador y un cronista, adem\u00e1s de un gran lector (capaz de devorar casi todo Faulkner de un tir\u00f3n y afirmar que le parec\u00eda un autor maravilloso pero incomprensible), nada amigo de teorizaciones y al\u00e9rgico a los lucimientos eruditos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo ello jug\u00f3 a su favor a la hora de la adhesi\u00f3n c\u00edvica a Els altres catalans, obra estructurada sin demasiados miramientos pero sumamente informativa y con una tesis central de una claridad y una oportunidad pasmosas: constatada la rotunda heterogeneidad de la poblaci\u00f3n de Catalunya (acentuada por la entonces reciente llegada de miles de inmigrantes procedentes de diversas regiones del resto de Espa\u00f1a) y desde una sensatez elemental y urgente, Candel planteaba la necesidad de no desembocar en una sociedad dividida en dos comunidades herm\u00e9ticas distinguidas por motivos circunstanciales (origen, lengua, h\u00e1bitos culturales&#8230;).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La perspectiva de clase tambi\u00e9n estaba presente en la propuesta candeliana, si bien en unos t\u00e9rminos atenuados s\u00f3lo comprensibles a partir del contexto pol\u00edtico en que aquella fue formulada, el cual puede resumirse en la prioridad otorgada a la unidad de acci\u00f3n contra la dictadura desde premisas m\u00e1s cercanas a la patria que a la igualdad. Es precisamente en este punto en donde se localiza la raz\u00f3n \u00faltima del fabuloso \u00e9xito de Els altres catalans pero tambi\u00e9n su tal\u00f3n de Aquiles, encarnado en el car\u00e1cter gen\u00e9rico de su propuesta y en la desatenci\u00f3n de las consecuencias que podr\u00edan acarrear los lazos anudados entre amplios sectores de la izquierda y el nacionalismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De 1977 en adelante<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Consolidada la transici\u00f3n, el esp\u00edritu candeliano de 1964 mantuvo intacto su prestigio, pero poco a poco la realpolitik fue desmintiendo su implantaci\u00f3n social efectiva y redefini\u00e9ndolo como una convenci\u00f3n ret\u00f3rica ya muy descafeinada con respecto a su intenci\u00f3n originaria. Como material emp\u00edrico sobre el asunto puede tomarse incluso la novela del propio Candel Un Ayuntamiento llamado ellos, en la que ficciona su experiencia pol\u00edtica en el Consistorio de l\u2019Hospitalet de Llobregat representando al PSUC. Y no est\u00e1 de m\u00e1s aludir a su otra incursi\u00f3n en la pol\u00edtica pr\u00e1ctica (que dio lugar a otro libro: Un charnego en el Senado), anterior a la municipal: la de senador por la Entesa dels Catalans en la segunda mitad de los setenta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El final de su estad\u00eda en Madrid concluir\u00eda con una an\u00e9cdota significativa m\u00e1s all\u00e1 de lo estrictamente biogr\u00e1fico. En uno de sus \u00faltimos puentes a\u00e9reos como senador coincidi\u00f3 con un destacado dirigente de Converg\u00e8ncia que no dud\u00f3 en proponerle figurar en sus listas electorales. Paco se lo agradeci\u00f3, pero le respondi\u00f3: \u201cYo me hundo con los m\u00edos\u201d. Y, en efecto, inaugurado el pujolismo, la izquierda catalana iniciar\u00eda su larga traves\u00eda del desierto, clave para entender lo que hoy nos est\u00e1 pasando.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Candel, entonces, hubo de centrarse en su quehacer como escritor y periodista. Pero el desplazamiento generacional y la transformaci\u00f3n del mercado cultural y pol\u00edtico acabar\u00edan por cerrarle m\u00e1s de una puerta, lo que le expondr\u00eda a momentos de estrechez econ\u00f3mica. As\u00ed las cosas, sus cordiales relaciones con influyentes sectores del nacionalismo gobernante facilitaron un acercamiento mutuo. Sabido es, por lo dem\u00e1s, el aprecio que \u00e9l y Pujol se profesaron siempre. A este \u00faltimo episodio de la vida del escritor (a\u00fan por explicar y m\u00e1s cercano a razones de orden personal que a una mera evoluci\u00f3n de ideas) hay que a\u00f1adir la imagen de un Paco Candel con la salud diezmada pidiendo el no para el Estatut y el voto para Esquerra Repuplicana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Oto\u00f1o del 2017<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El caso es que en este oto\u00f1o dom\u00e9stico no he podido evitar pensar en Candel. No tanto para imaginarme qu\u00e9 opinar\u00eda \u00e9l de todo esto, como para preguntarme hasta qu\u00e9 punto su propuesta de 1964 ha llegado a implantarse en Catalunya. Plante\u00e1rselo resulta doloroso pero no gratuito, pues hoy sabemos que muchos aplaudieron a Candel con sinceridad pero tambi\u00e9n que otros lo hicieron para disponer de una coartada (y de tiempo) mientras se dedicaban a cimentar otros asuntos. Si en alg\u00fan momento de las \u00faltimas d\u00e9cadas los catalanes alcanzamos cierta cohesi\u00f3n social, algo pudo tener que ver en ello la loable vocaci\u00f3n candeliana de una buena parte de la ciudadan\u00eda, pero tambi\u00e9n (y quiz\u00e1 sobre todo) el incremento general del nivel de vida que trajo consigo la democracia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cualquier caso, el equilibrio consensual ha saltado por los aires ante la evidencia de la corrupci\u00f3n, el rescate bancario y los recortes, y sin embargo hoy Catalunya divaga sin fin sobre su gradaci\u00f3n hist\u00f3rico-identitaria en lugar de atacar la desigualdad. Y la cohesi\u00f3n de una comunidad no admite enunciados metaf\u00edsicos; o se verifica materialmente o no existe.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ni yo ni nadie puede saber qu\u00e9 dir\u00eda y har\u00eda Candel aqu\u00ed y ahora. Pero nada hay de malo en arriesgar una opini\u00f3n al respecto siempre que no se pretenda hacerla pasar por otra cosa. As\u00ed que ah\u00ed va la m\u00eda, un pel\u00edn rami\u00adficada. En primer lugar creo que Candel permanecer\u00eda fiel a su mensaje del 64; de hecho lo fue hasta sus \u00faltimos d\u00edas. Por tanto es muy probable que sostuviese que la mitad m\u00e1s uno de algo no es cua\u00adlitativamente distinta de la mitad menos uno restante, y que insistir en que s\u00ed lo es conduce sin remedio a lo que Els altres catalans quiso evitar a toda costa. Y adem\u00e1s me parece que no le har\u00eda ninguna gracia la constante equiparaci\u00f3n que algunos hacen del sistema pol\u00edtico actual con el franquismo; por algo sufri\u00f3 este \u00faltimo de manera directa, rigor comparativo aparte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que el esp\u00edritu candeliano del 64 fuese aceptado como innegociable por todos los concurrentes a las elecciones del 21-D no s\u00f3lo ser\u00eda un espl\u00e9ndido regalo de Navidad, sino tambi\u00e9n un paso inequ\u00edvoco en favor de la civilidad ahora mismo maltrecha en Catalunya.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Josep Maria Cuenca (Barcelona, 1966) es escritor y periodista. Su \u00faltimo libro publicado es la novela Una aproximaci\u00f3n (Ediciones Desnivel). Tambi\u00e9n es autor, junto a Francisco Candel, de Els altres catalans del segle XXI (Planeta, 2001)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Salvados por la prisi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c0strid Bierge<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">EL M\u00d3N<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cada vez que miro las noticias me entra una mala hostia c\u00f3smica. Esquerra poni\u00e9ndose bien para pactar con los comunes, Puigdemont haciendo el discurso de Marta Pascal y Santi Vila y, lo que es peor por mucha diferencia, la gente ovacionando a los presos pol\u00edticos como si fueran h\u00e9roes y yendo con ilusi\u00f3n a Bruselas para participar en una manifestaci\u00f3n que no servir\u00e1 absolutamente para nada .<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quiz\u00e1 sonar\u00e1 vanidoso, pero tengo la sensaci\u00f3n de que el pa\u00eds est\u00e1 abducido, que vive en un &#8216;Show de Truman&#8217; perverso y que s\u00f3lo una peque\u00f1a parte somos conscientes del enga\u00f1o. Quisiera coger a Catalu\u00f1a por las solapas y sacudirla con violencia: \u00ab\u00a1Despierta, cojones!\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nunca confi\u00e9 en los l\u00edderes independentistas pero s\u00ed cre\u00eda en la gente, pensaba que el pueblo no les dejar\u00eda margen para la desbandada y que les obligar\u00eda a hacer el trabajo que dijeron que ven\u00edan a hacer. Y m\u00e1s a\u00fan, mucho m\u00e1s a\u00fan, despu\u00e9s de ver el coraje con que se defendi\u00f3 el refer\u00e9ndum. Por lo menos, pensaba que, si los l\u00edderes se arrugaban, como m\u00ednimo la derrota servir\u00eda para desenmascarar el procesismo y empezar una nueva etapa en la que, ahora s\u00ed, ir\u00edamos a hacer la independencia. Pensaba que la gente se dar\u00eda cuenta, por fin, de que toda aquella historia de no contarnos nada porque no quer\u00edan ense\u00f1ar sus cartas, que la prepotencia de decirnos que no nos preocup\u00e1ramos de nada porque ten\u00edan planes &#8216;B&#8217; hasta la letra zeta, y que todas aquellas supuestas jugadas maestras de Puigdemont prorrogando DUI eran, en realidad, un bluf, una huida hacia delante para no reconocer que la v\u00eda unilateral siempre les pareci\u00f3 imposible.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pensaba que, si perd\u00edamos esta pantalla, como m\u00ednimo caer\u00edan caretas y la presi\u00f3n social sacar\u00eda a flote a unos l\u00edderes con un plan de verdad. Un plan con el que todo estuviera preparado porque muchos Mossos, tractores, bomberos y ciudadanos proteger\u00edan sus instituciones y bloquear\u00edan puertos y aeropuertos durante d\u00edas. No habr\u00edan podido venir a disparar ni a tirar bombas contra cientos de miles de personas. Que no, co\u00f1o, que no. Pudieron amenazar, y no dudo que lo hicieron, pero la \u00abviolencia ilimitada\u00bb en que se ha escudado JxS\u00ed para echarse atr\u00e1s es impensable. Espa\u00f1a lo puede hacer todo excepto esto. Puede que unos fascistas habr\u00edan pelado a alguien o que un polic\u00eda habr\u00eda espetado un porrazo mortal, pero este era un riesgo que hab\u00eda que asumir igual que el 1-O se asumi\u00f3 que alguien podr\u00eda salir mal parado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estoy convencida de que la gente, bien dirigida y espoleada desde arriba, habr\u00eda estado dispuesta a aguantar esta situaci\u00f3n durante unos d\u00edas. No habr\u00edan hecho falta tantos para generar una crisis econ\u00f3mica alarmante que forzara a la UE a obligar al Estado a aceptar un proceso de mediaci\u00f3n. Al menos se habr\u00eda podido intentar. Es el peso de generar este caos lo que les dio miedo asumir, no el de abocar a la gente a una masacre inimaginable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desgraciadamente, ni se ha plantado cara ni han ca\u00eddo m\u00e1scaras. Los autocr\u00edticos resulta que somos muy malos patriotas y peores personas y la derrota s\u00f3lo ha servido para que el mundo vea que Espa\u00f1a es un pa\u00eds muy bestia. El d\u00eda 21 se presentar\u00e1n los mismos que acaban de fracasar y su nuevo proyecto es recuperar lo perdido, no subsanar los errores y prepararse para poder ganar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora la unilateralidad ha quedado descartada y por tanto el grueso del independentismo ha asumido al pie de la letra el proyecto de los comunes: esperar a que Espa\u00f1a cambie. \u00bfCu\u00e1ntas d\u00e9cadas se necesitan para que podamos hacer, a las buenas, un refer\u00e9ndum pactado? Cuenten, cuenten, estos son los a\u00f1os a los que nos quieren condenar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me dan ganas de llorar cuando amigos m\u00edos, de esos que cuelgan carteles de ERC desde los 13 a\u00f1os, me vienen con la canci\u00f3n de la prisi\u00f3n. Que se lo han jugado todo por el pa\u00eds, dicen, porque les han puesto en prisi\u00f3n y porque han perdido mucho patrimonio. Y se cagan en Espa\u00f1a y blablabla. Me pregunto qu\u00e9 habr\u00eda pasado si no los hubieran encarcelado. Creo que la gente, libre de la empat\u00eda hacia el m\u00e1rtir, tan catalana, hubiera sido mucho m\u00e1s cr\u00edtica. Creo que la gente se habr\u00eda cabreado como una mona con unos l\u00edderes que han reconocido abiertamente que no estaban preparados para aplicar la independencia porque, en palabras del ex-pistolero Rufi\u00e1n, esperaban un contrincante \u00abcivilizado\u00bb. Espa\u00f1a! \u00a1Mira, sube a mi dedo y baila!. Creo que el pa\u00eds no se lo hubiera tragado, creo que habr\u00eda visto que este gobierno nunca crey\u00f3 en la victoria. La muestra es que Santi Vila ahora es el malo de la pel\u00edcula.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como les han puesto en prisi\u00f3n, sin embargo, la compasi\u00f3n y la indignaci\u00f3n han taponado los reproches. Ni siquiera la CUP se ha atrevido a criticarlos. El encarcelamiento de nuestros l\u00edderes -terrible, injusto, neandertal-, parad\u00f3jicamente, los ha salvado. Es as\u00ed de bestia. Una vez decidido que no aplicar\u00edan la DUI, ir a declarar en Madrid mu\u00f1eca contra mu\u00f1eca era la \u00fanica escapatoria que ten\u00edan para no sufrir el escarnio de su pueblo. La c\u00e1rcel, el martirio, les ha servido de cortina de humo. Al fin y al cabo, es menos dif\u00edcil decir que iban con el lirio en la mano y pagarlo con unas semanas en el trullo que reconocer que, precisamente porque sab\u00edan perfectamente de qu\u00e9 pie calza Espa\u00f1a, nunca creyeron que podr\u00edan cumplir las promesas que nos hicieron.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y as\u00ed estamos, repitiendo en bucle nuestro error at\u00e1vico, encaramando a l\u00edderes mediocres s\u00f3lo porque han sido maltratados por Espa\u00f1a. Como si ser maltratado te convirtiera directamente en un h\u00e9roe. \u00bfQu\u00e9 tipo de l\u00f3gica es esta? Ser un h\u00e9roe es encontrar el valor y la inteligencia para liberarse del maltratador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para rematar el drama, los cr\u00edticos con vocaci\u00f3n pol\u00edtica no se han atrevido a presentarse o han decidido unirse a las candidaturas procesistas. La CUP es el \u00fanico partido que sigue defendiendo la v\u00eda unilateral como \u00fanica posible. La CUP, que obviamente no ganar\u00e1 nunca porque va por el mundo diciendo que Cuba y Venezuela son pa\u00edses maravillosos. Qu\u00e9 panorama. O nos cae un Sant Jordi del cielo o dentro de 50 a\u00f1os todav\u00eda estaremos pidi\u00e9ndole al mundo que venga a matarnos el drag\u00f3n, que nosotros, ya sab\u00e9is, somos los buenos.<\/p>\n<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El reto geopol\u00edtico de Puigdemont Jaume Casa\u00f1as EL M\u00d3N Desde el punto de vista de la geograf\u00eda, el \u00abcaso catal\u00e1n\u00bb se convierte en lo que en franc\u00e9s se llaman \u201cenjeux g\u00e9opol\u00edtiques\u201d, \u00abasuntos geopol\u00edticos\u00bb. 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