{"id":37747,"date":"2017-12-05T18:47:31","date_gmt":"2017-12-05T16:47:31","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/el-exilio-de-francisco-de-xabier-2\/"},"modified":"2017-12-05T18:47:31","modified_gmt":"2017-12-05T16:47:31","slug":"el-exilio-de-francisco-de-xabier-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/el-exilio-de-francisco-de-xabier-2\/","title":{"rendered":"El exilio de Francisco de Xabier"},"content":{"rendered":"\n<div>\n<p style=\"text-align: justify;\">La palabra exilio tiene un sonido lacerante, como el del tajo de una espada en las entra\u00f1as, profundo, doliente e irreparable. Francisco Xabier, hijo de Juan de Jasu -el hombre fiel al reino de Nabarra y sus soberanos, presidente del Real Consejo, el letrado de Bologna-, siendo ni\u00f1o vio arder por la mano conquistadora el castillo familiar en el que naci\u00f3, en la zona oriental del reino. Lo desmocharon las tropas castellanas invasoras para que no fuera obst\u00e1culo ni amenaza para la ocupaci\u00f3n del reino vasc\u00f3n. Su madre, desde entonces, firm\u00f3 sus cartas como la triste Mar\u00eda de Azpilkueta, y lo debi\u00f3 de ser, porque aparte de la incineraci\u00f3n y p\u00e9rdida de bienes, en una familia donde predominaba las letras, dos de sus hijos tomaron las armas para defender la soberan\u00eda de Nabarra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Francisco march\u00f3 a estudiar a Par\u00eds y all\u00ed, convencido por el que una vez fuera enemigo del reino, Ignacio de Loyola, se convierte en uno de los fundadores de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas que, con el tiempo, se har\u00eda todopoderosa, pero le toc\u00f3 padecer otro exilio\u2026 partir a Oriente, hacia las tierras de los hombres de piel amarilla y ojos rasgados, que ten\u00edan otras costumbres, otras religiones, otras lenguas. Convertirlos en cristianos tarea ardua pod\u00eda resultar y, en ello, se quemaron las fuerzas vitales de Francisco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muri\u00f3 demasiado joven, con cuarenta y seis a\u00f1os, y sus \u00faltimas palabras fueron en un idioma extra\u00f1o, al decir de quienes le rodeaban, pero no para \u00e9l, pues era la lengua de su madre, de su padre, de su familia y amigos, la lengua del pueblo de su reino. La llevaba, como todos los exiliados, dentro del coraz\u00f3n, para acompasar sus coloquios interiores, calmar sus padecimientos y atizar sus esperanzas. Seguramente adem\u00e1s, en esos \u00faltimos segundos en que se asegura se repasa una vida, Francisco, hu\u00e9sped en un isla con aroma a especias, recobr\u00f3 el efluvio familiar del castillo natal en los d\u00edas de bonanza: el de los sarmientos ardiendo en las chimeneas, el de los corderos asados con su vivificante olor a romero, la apelmazada miasma de los establos y caballerizas, el amargor del musgo que trepaba por las viejas piedras de mil a\u00f1os de embate fronterizo, en el dulce perfume a rosas silvestres que exudaba el cuerpo de su madre Mar\u00eda\u2026 y quiz\u00e1 tambi\u00e9n, el terrible olor final de la quema, impuesto por los hombres del mal que le despojaron de la vida familiar, social y nacional por una sobrada codicia, una terca ampliaci\u00f3n de fronteras y un establecimiento de dominios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Francisco es el hombre del exilio y resulta que fueran vascos del exilio de 1936, los que recobraron en Am\u00e9rica, tambi\u00e9n apartados de su patria y despojados de honor y nacionalidad y riqueza alguna, tal como Francisco, los que decidieron convertir el d\u00eda de su \u00f3bito, en el D\u00eda del Euskara. Siendo ni\u00f1a fui de la mano de aita a los actos que en Montevideo, Uruguay, se celebraron por la lengua de los vascos, la que en la larga noche de la dictadura franquista, era ultimada sin compasi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero as\u00ed como el exilio tiene ese horrible hedor a carne lacerada, tambi\u00e9n contiene una resoluci\u00f3n inquebrantable. Quien ha conocido el dolor de ser despojado de lo amado tambi\u00e9n contrae la fuerza de defenderlo. No es de extra\u00f1ar que sean los hombres y las mujeres del exilio vasco los que tomaran la antorcha de la generaci\u00f3n l\u00facida e intelectual de nuestro pueblo, la llamada generaci\u00f3n Pizkunde, y decidieran, pese a estar a merced de la rosa de los vientos, en tierras ajenas, que una lengua de la que nadie conoc\u00eda el principio, nadie iba a conocerle el final.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el debate parlamentario sobre la lengua de Nabarra echo en falta ese doliente suspiro de Francisco que, pese a ser el \u00faltimo para s\u00ed mismo, fue el primero de una serie de actitudes de reto para mantener la lengua que se nos iba a golpe de hostigamiento y prohibici\u00f3n. Parte de la sensibilidad cultural, y los pol\u00edticos deber\u00edan ser portavoces de la misma, es reconocer los valores de cada una de las manifestaciones de la humanidad en sus lenguas, creencias, costumbres, bailes y m\u00fasica. Solamente desde esos valores propios podemos entender los ajenos, respetarlos e incluso intercambiarlos, porque nada de lo humano nos puede ni nos debe resultar ajeno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Francisco llev\u00f3 de buena fe a Oriente la revelaci\u00f3n del cristianismo, pero debi\u00f3 de entender y aceptar y calibrar que los pueblos a los que predicaba ten\u00edan sus propias querencias. Trat\u00f3 de pacificar, sanar, dialogar\u2026 de que su palabra fuera la de la amistad y la concordia porque en sus carnes ya hab\u00eda vivido la ofensa punzante de la intolerancia y la posesi\u00f3n. Quiz\u00e1 Francisco de Xabier del reino de Nabarra, muerto en la isla de Sangchuan, all\u00e1 donde el sol alza su luz, pens\u00f3 que los hombres y mujeres de su tiempo, entre ellos su reino invadido por her\u00e9tico, hab\u00edan tenido un exceso de religi\u00f3n para odiarse unos a otros, pero que ten\u00eda que venir el momento en que las creencias y las lenguas, debieran servir para fomentar la confraternidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">NOTICIAS DE NAVARRA<\/p>\n<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La palabra exilio tiene un sonido lacerante, como el del tajo de una espada en las entra\u00f1as, profundo, doliente e irreparable. Francisco Xabier, hijo de Juan de Jasu -el hombre fiel al reino de Nabarra y sus soberanos, presidente del Real Consejo, el letrado de Bologna-, siendo ni\u00f1o vio arder por la mano conquistadora el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[79],"tags":[],"class_list":["post-37747","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nabarmena"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.7 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>El exilio de Francisco de Xabier - Nabarralde<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"La palabra exilio tiene un sonido lacerante, como el del tajo de una espada en las entra\u00f1as, profundo, doliente e irreparable. Francisco Xabier, hijo de Juan de Jasu -el hombre fiel al reino de Nabarra y sus soberanos, presidente del Real Consejo, el letrado de Bologna-, siendo ni\u00f1o vio arder por la mano conquistadora el castillo familiar en el que naci\u00f3, en la zona oriental del reino. Lo desmocharon las tropas castellanas invasoras para que no fuera obst\u00e1culo ni amenaza para la ocupaci\u00f3n del reino vasc\u00f3n. Su madre, desde entonces, firm\u00f3 sus cartas como la triste Mar\u00eda de Azpilkueta, y lo debi\u00f3 de ser, porque aparte de la incineraci\u00f3n y p\u00e9rdida de bienes, en una familia donde predominaba las letras, dos de sus hijos tomaron las armas para defender la soberan\u00eda de Nabarra.\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/nabarralde.eus\/el-exilio-de-francisco-de-xabier-2\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"El exilio de Francisco de Xabier - Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"La palabra exilio tiene un sonido lacerante, como el del tajo de una espada en las entra\u00f1as, profundo, doliente e irreparable. Francisco Xabier, hijo de Juan de Jasu -el hombre fiel al reino de Nabarra y sus soberanos, presidente del Real Consejo, el letrado de Bologna-, siendo ni\u00f1o vio arder por la mano conquistadora el castillo familiar en el que naci\u00f3, en la zona oriental del reino. Lo desmocharon las tropas castellanas invasoras para que no fuera obst\u00e1culo ni amenaza para la ocupaci\u00f3n del reino vasc\u00f3n. Su madre, desde entonces, firm\u00f3 sus cartas como la triste Mar\u00eda de Azpilkueta, y lo debi\u00f3 de ser, porque aparte de la incineraci\u00f3n y p\u00e9rdida de bienes, en una familia donde predominaba las letras, dos de sus hijos tomaron las armas para defender la soberan\u00eda de Nabarra.\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/nabarralde.eus\/el-exilio-de-francisco-de-xabier-2\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2017-12-05T16:47:31+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Arantzazu Amezaga Iribarren\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"5 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/el-exilio-de-francisco-de-xabier-2\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/el-exilio-de-francisco-de-xabier-2\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Nabarralde\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\"},\"headline\":\"El exilio de Francisco de Xabier\",\"datePublished\":\"2017-12-05T16:47:31+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/el-exilio-de-francisco-de-xabier-2\\\/\"},\"wordCount\":908,\"commentCount\":0,\"articleSection\":[\"Nabarmena\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/el-exilio-de-francisco-de-xabier-2\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/el-exilio-de-francisco-de-xabier-2\\\/\",\"name\":\"El exilio de Francisco de Xabier - Nabarralde\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\"},\"datePublished\":\"2017-12-05T16:47:31+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\"},\"description\":\"La palabra exilio tiene un sonido lacerante, como el del tajo de una espada en las entra\u00f1as, profundo, doliente e irreparable. Francisco Xabier, hijo de Juan de Jasu -el hombre fiel al reino de Nabarra y sus soberanos, presidente del Real Consejo, el letrado de Bologna-, siendo ni\u00f1o vio arder por la mano conquistadora el castillo familiar en el que naci\u00f3, en la zona oriental del reino. Lo desmocharon las tropas castellanas invasoras para que no fuera obst\u00e1culo ni amenaza para la ocupaci\u00f3n del reino vasc\u00f3n. Su madre, desde entonces, firm\u00f3 sus cartas como la triste Mar\u00eda de Azpilkueta, y lo debi\u00f3 de ser, porque aparte de la incineraci\u00f3n y p\u00e9rdida de bienes, en una familia donde predominaba las letras, dos de sus hijos tomaron las armas para defender la soberan\u00eda de Nabarra.\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/el-exilio-de-francisco-de-xabier-2\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/el-exilio-de-francisco-de-xabier-2\\\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/el-exilio-de-francisco-de-xabier-2\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"El exilio de Francisco de Xabier\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/\",\"name\":\"Nabarralde\",\"description\":\"Kultur Ekimenak eta Sustapenak\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\",\"name\":\"Nabarralde\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Nabarralde\"},\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/author\\\/nagusia\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"El exilio de Francisco de Xabier - Nabarralde","description":"La palabra exilio tiene un sonido lacerante, como el del tajo de una espada en las entra\u00f1as, profundo, doliente e irreparable. Francisco Xabier, hijo de Juan de Jasu -el hombre fiel al reino de Nabarra y sus soberanos, presidente del Real Consejo, el letrado de Bologna-, siendo ni\u00f1o vio arder por la mano conquistadora el castillo familiar en el que naci\u00f3, en la zona oriental del reino. Lo desmocharon las tropas castellanas invasoras para que no fuera obst\u00e1culo ni amenaza para la ocupaci\u00f3n del reino vasc\u00f3n. Su madre, desde entonces, firm\u00f3 sus cartas como la triste Mar\u00eda de Azpilkueta, y lo debi\u00f3 de ser, porque aparte de la incineraci\u00f3n y p\u00e9rdida de bienes, en una familia donde predominaba las letras, dos de sus hijos tomaron las armas para defender la soberan\u00eda de Nabarra.","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/nabarralde.eus\/el-exilio-de-francisco-de-xabier-2\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"El exilio de Francisco de Xabier - Nabarralde","og_description":"La palabra exilio tiene un sonido lacerante, como el del tajo de una espada en las entra\u00f1as, profundo, doliente e irreparable. Francisco Xabier, hijo de Juan de Jasu -el hombre fiel al reino de Nabarra y sus soberanos, presidente del Real Consejo, el letrado de Bologna-, siendo ni\u00f1o vio arder por la mano conquistadora el castillo familiar en el que naci\u00f3, en la zona oriental del reino. Lo desmocharon las tropas castellanas invasoras para que no fuera obst\u00e1culo ni amenaza para la ocupaci\u00f3n del reino vasc\u00f3n. Su madre, desde entonces, firm\u00f3 sus cartas como la triste Mar\u00eda de Azpilkueta, y lo debi\u00f3 de ser, porque aparte de la incineraci\u00f3n y p\u00e9rdida de bienes, en una familia donde predominaba las letras, dos de sus hijos tomaron las armas para defender la soberan\u00eda de Nabarra.","og_url":"https:\/\/nabarralde.eus\/el-exilio-de-francisco-de-xabier-2\/","og_site_name":"Nabarralde","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa","article_published_time":"2017-12-05T16:47:31+00:00","author":"Nabarralde","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@Nabarralde","twitter_site":"@Nabarralde","twitter_misc":{"Escrito por":"Arantzazu Amezaga Iribarren","Tiempo de lectura":"5 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/el-exilio-de-francisco-de-xabier-2\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/el-exilio-de-francisco-de-xabier-2\/"},"author":{"name":"Nabarralde","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56"},"headline":"El exilio de Francisco de Xabier","datePublished":"2017-12-05T16:47:31+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/el-exilio-de-francisco-de-xabier-2\/"},"wordCount":908,"commentCount":0,"articleSection":["Nabarmena"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/el-exilio-de-francisco-de-xabier-2\/","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/el-exilio-de-francisco-de-xabier-2\/","name":"El exilio de Francisco de Xabier - Nabarralde","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website"},"datePublished":"2017-12-05T16:47:31+00:00","author":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56"},"description":"La palabra exilio tiene un sonido lacerante, como el del tajo de una espada en las entra\u00f1as, profundo, doliente e irreparable. Francisco Xabier, hijo de Juan de Jasu -el hombre fiel al reino de Nabarra y sus soberanos, presidente del Real Consejo, el letrado de Bologna-, siendo ni\u00f1o vio arder por la mano conquistadora el castillo familiar en el que naci\u00f3, en la zona oriental del reino. Lo desmocharon las tropas castellanas invasoras para que no fuera obst\u00e1culo ni amenaza para la ocupaci\u00f3n del reino vasc\u00f3n. Su madre, desde entonces, firm\u00f3 sus cartas como la triste Mar\u00eda de Azpilkueta, y lo debi\u00f3 de ser, porque aparte de la incineraci\u00f3n y p\u00e9rdida de bienes, en una familia donde predominaba las letras, dos de sus hijos tomaron las armas para defender la soberan\u00eda de Nabarra.","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/el-exilio-de-francisco-de-xabier-2\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/nabarralde.eus\/el-exilio-de-francisco-de-xabier-2\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/el-exilio-de-francisco-de-xabier-2\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"El exilio de Francisco de Xabier"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/","name":"Nabarralde","description":"Kultur Ekimenak eta Sustapenak","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/nabarralde.eus\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56","name":"Nabarralde","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","caption":"Nabarralde"},"url":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/author\/nagusia\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37747","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=37747"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37747\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=37747"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=37747"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=37747"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}