{"id":37532,"date":"2017-10-26T12:45:23","date_gmt":"2017-10-26T10:45:23","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-conjuntiva-coniunctio\/"},"modified":"2017-10-26T12:45:23","modified_gmt":"2017-10-26T10:45:23","slug":"la-conjuntiva-coniunctio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/la-conjuntiva-coniunctio\/","title":{"rendered":"La conjuntiva \u2018coniunctio\u2019"},"content":{"rendered":"\n<div>\n<p style=\"text-align: justify;\">De la dualidad escindida, polarizada desde las categor\u00edas de la sexualidad, deviene, en el psicoanalista James Hillman, apol\u00edneamente (es decir, consciente y racionalmente) el principio de jerarqu\u00eda, ya que \u201ctodos los modelos jer\u00e1rquicos requieren la inferioridad de las posiciones m\u00e1s bajas\u201d, por el cual siempre habr\u00e1 de existir un dominador, principio de la masculinidad que nos gobierna, frente a un dominado, principio de la feminidad sometida. Este autor rechaza de tal manera la ingenua credulidad en la posibilidad de un proyecto ut\u00f3pico desde la masculinidad de la gobernanza actual, compuesta tanto por ella misma como por su opuesta especular, la subversi\u00f3n, debido a que su estrategia principal habr\u00e1 de consistir en ir aplaz\u00e1ndolo <em>sine die<\/em>; de forma similar a como lo hace la religi\u00f3n con la promesa de un m\u00e1s all\u00e1 aunque si bien desde una visi\u00f3n secularizada. Es por lo que el autor explica el lugar apol\u00edneo de la utop\u00eda de la siguiente manera: \u201cLo que ahora no es posible lo ser\u00e1 en el futuro, mediante un proceso. La <em>coniunctio<\/em> se lleva a un <em>t\u00e9los<\/em> ut\u00f3pico, que nunca puede realizarse de hecho, ya que este proceso no puede tener un t\u00e9rmino final a menos que abandone el viejo m\u00e9todo anal\u00edtico\u201d. Trasladado este modelo al mundo del pensamiento supondr\u00eda poner en cuesti\u00f3n el tradicional alinear el orden creativo de la l\u00f3gica y las matem\u00e1ticas, por un lado, frente al caos imaginativo de la intuici\u00f3n y las artes, del otro. Lo que implica no tener en cuenta que en todo cerebro masculino hay un componente femenino, y viceversa; y asimismo que todo raciocinio requiere de un sentimiento para su completitud. Y diagnostica el que tan solo con un radical cambio en la estructura de nuestro pensamiento, naturaleza del conocimiento incluida, conjuntando los mundos de lo apol\u00edneo y de lo dionis\u00edaco, de lo consciente y de lo inconsciente, de la masculinidad y de la feminidad, podremos superar el actual <em>impasse<\/em> en el que nos encontramos frente al inexorable avance de un proceso deshumanizador basado en el dominio de un polo sobre el otro propio de este tipo de dualidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por esta y otras razones se puede considerar a Hillman algo as\u00ed como representante de un cierto pensamiento alternativo que no obstante en modo alguno participa del movimiento de la izquierda freudiana, siendo, en este caso, especialmente cr\u00edtico con la figura de Herbert Marcuse de quien afirma no decir otra cosa que tonter\u00edas. Por lo mismo, rechaza el matriarcalismo por ser la otra cara de la misma moneda del modelo patriarcal de dominaci\u00f3n. Y propone el modelo dionis\u00edaco basado en la junguiana <em>coniunctio<\/em> (uni\u00f3n y conjunci\u00f3n) como la soluci\u00f3n ideal desde la psicolog\u00eda \u201carquetipal\u201d -su escuela- para la superaci\u00f3n de toda supeditaci\u00f3n basada en el principio jer\u00e1rquico, tomando por modelo el mito dionis\u00edaco, considerando que independientemente de lo que fuera en su tradici\u00f3n originaria ello no supone de facto un retorno del rito en s\u00ed mismo, puesto que: \u201cTales referencias tienen un sentido, pero no en el nivel positivo de los hechos hist\u00f3ricos, sino en el nivel imaginal. Son expresiones simb\u00f3licas\u201d. Afirma este autor el que, pese a todo, <em>conscientia<\/em> significa desde su origen un conocimiento en com\u00fan que lleva impl\u00edcito el er\u00f3tico sentido dionis\u00edaco que nos inclina hacia la participaci\u00f3n, ratificada por el hecho de que \u201chace tiempo que el an\u00e1lisis ha reconocido la existencia en la psique de una serie de presiones internas que lo abocan a la vida colectiva\u201d. Advirti\u00e9ndonos de que a pesar de los prejuicios que mostramos ante las manifestaciones de la conciencia colectiva, adoptando en ocasiones la caracterizaci\u00f3n brutal de la turba, nunca deberemos prescindir de la necesidad que toda conciencia dionis\u00edaca requiere de un <em>thyasos<\/em>, una comunidad, siendo, a su vez, matizada por el hecho de que no necesariamente esta comunidad est\u00e1 constituida por lo \u201cmeramente exterior, con otra gente, sino que es un fluir com\u00fan con los distintos complejos, un entremezclarse de la consciencia con las otras almas y sus dioses, una consciencia que se encuentra siempre infiltrada por sus complejos y que fluye conjuntamente con ellos\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En alg\u00fan sentido este pensamiento parece converger con el de Skolimowski, aunque el autor polaco -al menos en lo que le he podido leer- en modo alguno le mencione. Tanto el autor del <em>Mito del an\u00e1lisis <\/em>como el de <em>La mente participativa <\/em>ven en el concepto de la participaci\u00f3n el camino por el que ha de discurrir el futuro de la humanidad si \u00e9sta considera que a\u00fan pueda estar a tiempo de d\u00e1rselo a s\u00ed misma. Y participar en los hechos que le afectan requiere de una toma de conciencia primera sobre los mismos. Es decir, mantener una actitud hacia la realidad lejana del tedio con el que asumimos el automatismo de lo habitual, ya que tal y como nos alertara Ryle debemos ser plenamente conscientes de que: \u201cCuando decimos que alguien act\u00faa por puro h\u00e1bito, parte de lo que queremos significar es lo siguiente: que, en circunstancias similares, siempre act\u00faa de la misma manera, se encuentre o no atendiendo a lo que hace\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta situaci\u00f3n de predictibilidad basada en el automatismo repetitivo es, en todo caso, la ansiada por toda organizaci\u00f3n, a\u00fan m\u00e1s si cabe orientada hacia el consumo, que tienda a calificarse como de sist\u00e9mica. Es decir, todo lo contrario de lo que se pretende desde la visi\u00f3n participativa. El solucionismo tecnol\u00f3gico es la v\u00eda propuesta por el sistema para que absolutamente todo lo dejemos en manos de quienes gozan de una reglada presunci\u00f3n de competencia tecno-administrativa y por lo mismo funcionarial de ambos lados de la frontera, de lo p\u00fablico y de lo privado. Y en las cuestiones que tienen que ver con las comunidades tradicionales llega al extremo de cuestionar hasta lo m\u00e1s \u00edntimo de una de sus m\u00e1s se\u00f1eras se\u00f1as de identidad, como es el factor diferenciador de la posesi\u00f3n de un idioma propio. Por ejemplo, cuando \u00e9ste ya no constituya un problema en su traducci\u00f3n por haber sido abordado mediante un programa y aplicaci\u00f3n al que podamos recurrir mediante la interfaz o aparato tecnol\u00f3gico que facilite la transacci\u00f3n comunicativa entre diferentes lenguas. Entonces comenzaremos a habituarnos a no necesitar de su aprendizaje y, por tanto, nuestros intereses se dirigir\u00e1n hacia otros aspectos de la realidad que puedan suponernos, en el mejor de los casos, un nuevo desaf\u00edo formativo y educacional. Por ello no es de extra\u00f1ar que el secreto para acceder a la complejidad globalizadora por la que apuesta el sistema actual pase por la creaci\u00f3n de un instrumento que facilite su acceso basado en el reduccionismo simplificador. Siendo as\u00ed c\u00f3mo, en definitiva, la <em>coniunctio<\/em> sist\u00e9mica polarizada en torno al asunto tecnol\u00f3gico puede derivar en una m\u00e1s que real y pan\u00f3ptica conjuntivitis.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">NOTICIAS DE NAVARRA<\/p>\n<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De la dualidad escindida, polarizada desde las categor\u00edas de la sexualidad, deviene, en el psicoanalista James Hillman, apol\u00edneamente (es decir, consciente y racionalmente) el principio de jerarqu\u00eda, ya que \u201ctodos los modelos jer\u00e1rquicos requieren la inferioridad de las posiciones m\u00e1s bajas\u201d, por el cual siempre habr\u00e1 de existir un dominador, principio de la masculinidad que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[79],"tags":[],"class_list":["post-37532","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nabarmena"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.7 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>La conjuntiva \u2018coniunctio\u2019 - Nabarralde<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"De la dualidad escindida, polarizada desde las categor\u00edas de la sexualidad, deviene, en el psicoanalista James Hillman, apol\u00edneamente (es decir, consciente y racionalmente) el principio de jerarqu\u00eda, ya que \u201ctodos los modelos jer\u00e1rquicos requieren la inferioridad de las posiciones m\u00e1s bajas\u201d, por el cual siempre habr\u00e1 de existir un dominador, principio de la masculinidad que nos gobierna, frente a un dominado, principio de la feminidad sometida. 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Este autor rechaza de tal manera la ingenua credulidad en la posibilidad de un proyecto ut\u00f3pico desde la masculinidad de la gobernanza actual, compuesta tanto por ella misma como por su opuesta especular, la subversi\u00f3n, debido a que su estrategia principal habr\u00e1 de consistir en ir aplaz\u00e1ndolo sine die; de forma similar a como lo hace la religi\u00f3n con la promesa de un m\u00e1s all\u00e1 aunque si bien desde una visi\u00f3n secularizada. Es por lo que el autor explica el lugar apol\u00edneo de la utop\u00eda de la siguiente manera: \u201cLo que ahora no es posible lo ser\u00e1 en el futuro, mediante un proceso. La coniunctio se lleva a un t\u00e9los ut\u00f3pico, que nunca puede realizarse de hecho, ya que este proceso no puede tener un t\u00e9rmino final a menos que abandone el viejo m\u00e9todo anal\u00edtico\u201d. 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Este autor rechaza de tal manera la ingenua credulidad en la posibilidad de un proyecto ut\u00f3pico desde la masculinidad de la gobernanza actual, compuesta tanto por ella misma como por su opuesta especular, la subversi\u00f3n, debido a que su estrategia principal habr\u00e1 de consistir en ir aplaz\u00e1ndolo sine die; de forma similar a como lo hace la religi\u00f3n con la promesa de un m\u00e1s all\u00e1 aunque si bien desde una visi\u00f3n secularizada. Es por lo que el autor explica el lugar apol\u00edneo de la utop\u00eda de la siguiente manera: \u201cLo que ahora no es posible lo ser\u00e1 en el futuro, mediante un proceso. La coniunctio se lleva a un t\u00e9los ut\u00f3pico, que nunca puede realizarse de hecho, ya que este proceso no puede tener un t\u00e9rmino final a menos que abandone el viejo m\u00e9todo anal\u00edtico\u201d. 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Este autor rechaza de tal manera la ingenua credulidad en la posibilidad de un proyecto ut\u00f3pico desde la masculinidad de la gobernanza actual, compuesta tanto por ella misma como por su opuesta especular, la subversi\u00f3n, debido a que su estrategia principal habr\u00e1 de consistir en ir aplaz\u00e1ndolo sine die; de forma similar a como lo hace la religi\u00f3n con la promesa de un m\u00e1s all\u00e1 aunque si bien desde una visi\u00f3n secularizada. Es por lo que el autor explica el lugar apol\u00edneo de la utop\u00eda de la siguiente manera: \u201cLo que ahora no es posible lo ser\u00e1 en el futuro, mediante un proceso. La coniunctio se lleva a un t\u00e9los ut\u00f3pico, que nunca puede realizarse de hecho, ya que este proceso no puede tener un t\u00e9rmino final a menos que abandone el viejo m\u00e9todo anal\u00edtico\u201d. 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