{"id":37368,"date":"2017-09-25T12:44:08","date_gmt":"2017-09-25T10:44:08","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/vidas-paralelas-en-dictaduras-paralelas-milena-y-margarete\/"},"modified":"2018-02-20T12:03:56","modified_gmt":"2018-02-20T11:03:56","slug":"vidas-paralelas-en-dictaduras-paralelas-milena-y-margarete","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/vidas-paralelas-en-dictaduras-paralelas-milena-y-margarete\/","title":{"rendered":"Vidas paralelas en dictaduras paralelas: Milena y Margarete"},"content":{"rendered":"<div>\n<p style=\"text-align: justify;\">MILENA era guapa pero de una belleza distante, su rostro era dulce pero no afable, su cutis, con sombras de agotamiento, estaba casi siempre p\u00e1lido. Lo verdaderamente cautivador eran sus ojos, de un azul intenso que brillaban por s\u00ed mismos. Era hija del conocido m\u00e9dico de Praga y catedr\u00e1tico de universidad Jan Jesensky. Cuando la conoc\u00ed mas \u00edntimamente, me cont\u00f3 tambi\u00e9n su pasado; supe as\u00ed que de 1920 a 1922 hab\u00eda sido novia de Franz Kafka. Conoci\u00f3 al escritor cuando tradujo al checo <em>La metamorfosis<\/em>. El gran papel que desempe\u00f1\u00f3 Milena en la obra y la vida de Kafka, el m\u00e1s importante narrador en lengua alemana del siglo XX, puede deducirse de sus diarios y de las <em>Cartas a Milena<\/em>, publicadas en 1952\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Margarete Buber-Neumann, a quien le debemos esta semblanza de Milena Jesensky (<em>Milena<\/em>, editorial Tusquets) naci\u00f3 en Postdam (Alemania) y su vida fue un horror. Casada con un hijo de Martin Buber, fil\u00f3sofo e ide\u00f3logo del sionismo progresista, mantuvo el apellido al divorciarse para contraer matrimonio con Heinz Neumann, alto dirigente del Partido Comunista Alem\u00e1n. Tras el triunfo del nazismo, ambos se refugiaron en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, donde vivieron en la asfixiante y paranoica atm\u00f3sfera del Hotel Lux, un coto de dirigentes comunistas exiliados que eran las piezas a cobrar, donde los tel\u00e9fonos estaban intervenidos, el correo controlado y el temor a los chivatazos generalizado. En 1937, el fat\u00eddico a\u00f1o de las purgas y el terror, Heinz Neumann fue arrestado por la NKVD, polic\u00eda pol\u00edtica sovi\u00e9tica antecesora del KGB, y desapareci\u00f3 sin dejar rastro. Un a\u00f1o despu\u00e9s, Margarete era detenida, ingresada en la prisi\u00f3n Butirka de Mosc\u00fa, acusada de trabajar junto a su marido para escindir el Partido Comunista alem\u00e1n y condenada a un campo de concentraci\u00f3n en Siberia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">testimonio tremendo Su testimonio es tan tremendo como el <em>Archipi\u00e9lago Gulag <\/em>de Alexandr Solzhenitsyn, aunque, bien mirado, este \u00faltimo se queda corto porque Margarete Buber-Neumann vivi\u00f3 el calvario de los campos de concentraci\u00f3n del derecho y del rev\u00e9s: casi moribunda entre aquel ej\u00e9rcito de espectros con quienes compart\u00eda infortunio, fue conducida a Mosc\u00fa, donde se le trat\u00f3 con toda delicadeza hasta que, una vez presentable, \u00a1fue entregada a los nazis! Esta entrega de camaradas a sus peores enemigos era parte de una de las cl\u00e1usulas secretas del acuerdo entre Hitler y Stalin de 1939 en virtud de la cual exiliados alemanes en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica considerados heterodoxos eran devueltos al Reich. As\u00ed que vuelta y vuelta en la parrilla, como una improbable San Lorenzo, Margarete toc\u00f3 dos veces fondo en los campos de concentraci\u00f3n comunista y nazi. Si les interesa conocer los detalles del viaje al infierno de ida, vuelta e ida no duden en leer sus memorias <em>Prisionera de Stalin y Hitler<\/em> (Editorial Galaxia Gutemberg). En el campo de concentraci\u00f3n de Ravensbr\u00fcck, donde el mundo se hab\u00eda vuelto ciego y reinaba la noche ce\u00f1uda, se produjo el extraordinario encuentro y convivencia -\u201cconmoriencia\u201d ser\u00eda m\u00e1s preciso si existiera tal palabra- entre Milena y Margarete. Milena hab\u00eda sido, brevemente, militante del Partido Comunista checo, pero tanto su postura como su actividad pol\u00edticas estaban delimitadas y determinadas por un criterio moral propio, ya que para ella los valores humanos eran mucho m\u00e1s importantes que el programa del partido. A partir de 1920, Milena empez\u00f3 a escribir para diferentes peri\u00f3dicos de Praga. Al poco tiempo, se hab\u00eda convertido en una de las m\u00e1s conocidas periodistas checas. Hasta su captura trabaj\u00f3 en el peri\u00f3dico de la clase media izquierdista <em>Pritomnost<\/em>; le preocupaba en especial el problema de las minor\u00edas nacionales en Checoslovaquia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">esperanza vana Hitler hab\u00eda enga\u00f1ado a las democracias occidentales en el Pacto de M\u00fanich y el destino de la joven Rep\u00fablica de Checoslovaquia era cuesti\u00f3n de tiempo: el que el dictador nazi se tomara para hacerse con el pa\u00eds como quien roba manzanas al paso de sus tanques. A pesar de la situaci\u00f3n de amenaza contra Checoslovaquia, en el verano de 1938 Milena no hab\u00eda abandonado todav\u00eda en absoluto la esperanza de que tanto el ej\u00e9rcito como el pueblo checo fueran capaces de presentar resistencia a Hitler. Ignoraba que tanto ella como sus compatriotas se encontraban en una posici\u00f3n perdida de antemano. Cuando se produjo la anexi\u00f3n alemana (1939), Milena pas\u00f3 a la clandestinidad organizada en los grupos patriotas checos. Detenida y acusada de terrorismo por la Gestapo, tratamiento generalizado para todos los que se opusieran al nazismo en los pa\u00edses ocupados, fue llevada al campo de Ravensbr\u00fcck. All\u00ed descubri\u00f3 la amarga verdad de la colaboraci\u00f3n de bastantes prisioneras alemanas de ideolog\u00eda izquierdista con sus represores. Hoy llamar\u00edamos a esa conducta \u201cs\u00edndrome de Estocolmo\u201d, pero Milena iba m\u00e1s lejos a\u00fan. Cierto, 22 millones de alemanes no hab\u00edan votado a Hitler pero, cierto tambi\u00e9n, pareciera como si el ciudadano de cualquier pa\u00eds llevara en su interior, consciente o inconscientemente, la marca de su naci\u00f3n. Una especie de seguridad que tiene en s\u00ed mismo, que es como un reflejo del poder del Estado al que pertenece. Margarete Buber-Neumann, alemana como hab\u00edamos dicho, anota: \u201cDesde que Alemania ha adquirido tanta fuerza y desde que su propaganda infla dicha fuerza como se hinchan las velas por s\u00ed solas y vuelan por encima del agua, los alemanes caminan del mismo modo por el mundo, como dominadores orgullosos, afirmando que son de mejor sangre que los dem\u00e1s\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo terrible es que ese insano esp\u00edritu nacional corro\u00eda todo, las relaciones con los carceleros de las SS y las propias relaciones entre las presas, m\u00e1s a\u00fan las relaciones entre las militantes comunistas. Margarete detalla: \u201c\u00c9ramos prisioneras y no pod\u00edamos replicar a las voces ni devolver los golpes; hab\u00edamos sido privadas de todo derecho. No pienso \u00fanicamente en las superiores que nos maltrataban, como las jefas de bloque y de departamento, sino tambi\u00e9n las <em>simples prisioneras<\/em>. Entre dos <em>pol\u00edticas veteranas<\/em> del bloque I culmin\u00f3 una de estas pol\u00e9micas con una exclamaci\u00f3n inaudita: \u00a1Cu\u00e1ndo estemos fuera de aqu\u00ed, tendr\u00e1s que responder ante el partido!\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Juicio demoledor El juicio de Milena sobre el comunismo, producto de su extraordinaria perspicacia y ajeno a la experiencia de haber vivido en una sociedad sovietizada, era claro y demoledor. Confirmaba de esa peculiar manera lo que hab\u00eda escrito el cient\u00edfico y filosofo cristiano Blaise Pascal tres siglos antes: \u201cUno puede llegar a la fe mediante los signos externos de la fe\u201d. Por el contrario Margarete hab\u00eda necesitado pasar de ser esposa de dirigente de ringorrango de la Internacional Comunista a \u201cenemigo del pueblo\u201d para llegar a la misma conclusi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre los a\u00f1os 1940 y 1944, dos mujeres mantuvieron la m\u00e1s extraordinaria relaci\u00f3n en el m\u00e1s pavoroso lugar imaginable: el campo de concentraci\u00f3n nazi de Ravensbr\u00fcck (Alemania). Esta es su historia, inseparable de la de los dos reg\u00edmenes pol\u00edticos que<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La vida, o lo que fuere, en el campo de concentraci\u00f3n, transcurr\u00eda golpe va, golpe viene. Margarete cuenta: \u201cLos golpes son dif\u00edciles de soportar, pero mucho, mucho m\u00e1s intolerable es que todos los d\u00edas te den pruebas de que no vales nada. Afirma el cristianismo que el hombre es purificado y ennoblecido por el dolor. La vida en el campo de concentraci\u00f3n ha demostrado lo contrario. No hay nada m\u00e1s peligroso que el sufrimiento, que un exceso de aflicci\u00f3n. Y la afirmaci\u00f3n vale igualmente para el individuo aislado que para pueblos enteros. Una idea anticipada de todos los castigos del infierno consistir\u00e1 en tener que volver a vivir la propia vida con la perspectiva de su conocimiento, siendo lo peor no ya la visi\u00f3n interna de los actos evidentemente malos, sino la de aquellos que en alg\u00fan momento hab\u00edamos considerado buenos\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando, en 1941, Hitler atac\u00f3 alevosamente a los rusos, muchos de los pol\u00edticos de otras naciones y no solo comunistas se entregaron a una exaltaci\u00f3n pro-rusa. Milena, vista de azor, anticip\u00f3 el cuadro de lo que podr\u00eda esperarse de una Europa bajo el dominio de Stalin, profetizando lo que ocurrir\u00eda en 1945.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es un hecho contrastado, las dictaduras comunistas as\u00ed lo revelan, que el deseo de la justicia social absoluta ha creado las injusticias sociales m\u00e1s graves del mundo y la ocupaci\u00f3n en el destino del otro -descuidando la propia existencia- ha llevado a los asesinatos en masa m\u00e1s espantosos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las dictaduras de Hitler y de Stalin demostraron que la industria moderna puede ser perfectamente desarrollada con esclavos, tan solo hace falta no permitir que falten hombres ni materia prima. Los campos de concentraci\u00f3n rusos, al igual que los alemanes, fueron instituidos para aislar a los enemigos del Estado y ambos sistemas coincidieron en su desprecio al individuo y en considerar l\u00edcita su utilizaci\u00f3n como esclavos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cComo Milena era escritora, al o\u00edr mi relato de los acontecimientos en Siberia resolvi\u00f3 -si continu\u00e1bamos con vida y alguna vez nos ve\u00edamos en libertad- publicar un libro. En su fantas\u00eda cre\u00f3 una obra sobre los campos de concentraci\u00f3n de las dos dictaduras. Esta posibilidad de liberarnos de nuestro medio ambiente y abandonarnos a temas a los que no ten\u00edan acceso las SS representaba mucho. En el campo de concentraci\u00f3n, en el que cada d\u00eda puede llegar la muerte, el esp\u00edritu no es tampoco una fortaleza inexpugnable\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Milena no pudo publicar su libro. Aquella que hab\u00eda sido destinataria y musa de la correspondencia amorosa m\u00e1s inspirada del siglo XX no pudo transmitir de propia mano su viaje al averno al morir de tuberculosis en el campo el 17 de mayo de 1944. Kafka le hab\u00eda escrito en una de sus cartas:\u201cQuerer la muerte pero no el dolor es mala se\u00f1al, porque de ser as\u00ed nos atrever\u00edamos a morir\u201d. El autor de <em>El proceso <\/em>nunca imagin\u00f3 que su novela se hiciera realidad en la pasi\u00f3n y muerte de su amada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Margarete consigui\u00f3 llegar con vida a la liberaci\u00f3n del campo. Dedic\u00f3 su existencia a la lucha contra el nazismo y el comunismo al que hab\u00eda servido con tanta fe como posterior amargura. Muri\u00f3 en Fr\u00e1nkfurt en 1989, no sin antes haber dejado escrita, en cumplimiento de su promesa, la biograf\u00eda de Milena y su autobiograf\u00eda, durante cuatro a\u00f1os compartida all\u00ed donde el g\u00e9nero humano perdi\u00f3 su condici\u00f3n.<\/p>\n<p>DEIA<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>MILENA era guapa pero de una belleza distante, su rostro era dulce pero no afable, su cutis, con sombras de agotamiento, estaba casi siempre p\u00e1lido. Lo verdaderamente cautivador eran sus ojos, de un azul intenso que brillaban por s\u00ed mismos. Era hija del conocido m\u00e9dico de Praga y catedr\u00e1tico de universidad Jan Jesensky. 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