{"id":36887,"date":"2017-05-22T17:42:07","date_gmt":"2017-05-22T15:42:07","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/marguerite-yourcenar-la-lucidez-en-prosa\/"},"modified":"2017-05-22T17:42:07","modified_gmt":"2017-05-22T15:42:07","slug":"marguerite-yourcenar-la-lucidez-en-prosa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/marguerite-yourcenar-la-lucidez-en-prosa\/","title":{"rendered":"Marguerite Yourcenar, la lucidez en prosa"},"content":{"rendered":"\n<div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay escritores, y escritoras claro, que tras una \u00e9poca de \u00e9xito pasan a ser olvidados o a atravesar cierto purgatorio, o en casos algo m\u00e1s duradero ya que \u00e9ste es temporal para despu\u00e9s renacer en la gloria; no recurro al limbo, ya que las autoridades de la cosa, decretaron hace tiempo que \u00e9ste no existe. Lo que digo podr\u00eda aplicarse, en cierta medida, a Marguerite Yourcenar que tras vender hace unos a\u00f1os cantidad de sus libros, ahora parece venderse al ralent\u00ed seg\u00fan me informan, y es de suponer que en consecuencia se lee con cuentagotas; no podr\u00eda aplicarse a la escritora aquello de que ha quedado <em>demod\u00e9<\/em>, ya que sus obras siempre se han movido en la intempestividad al ser situadas en tiempos pasados, adem\u00e1s de desarrollar su elegante prosa por terrenos tem\u00e1ticos \u2013digamos que- cultos. El \u00e9xito en su momento coincid\u00eda con el auge de la <em>novela hist\u00f3rica<\/em> (Robert Graves, Umberto Eco, Gore Vidal, Patrick S\u00fcskind, Peter Sloterdijk; o por ac\u00e1, y algunos autores que publicaron, en aquellos momentos, libros de tal g\u00e9nero: Racionero, F\u00e9lix de Az\u00faa, Paloma D\u00edaz-Mas, Javier Garc\u00eda S\u00e1nchez, Antonio Mu\u00f1oz Molina, Julio Llamazares o Miguel Espinosa) ; en el estado hispano, esta ola se dio fundamentalmente en los ochenta, coincidiendo a su vez con la tan manida <em>post-modernidad<\/em> ( tiempos de la <em>movida madrile\u00f1a<\/em>, con <em>La Luna de Madrid<\/em> o <em>Madriz me mata<\/em>\u2026.que no hac\u00edan sino manejar el dichoso t\u00e9rmino a su modo y manera ); las palabras del siempre l\u00facido Umberto Eco en sus \u00ab<em>Apostillas a \u201c<\/em>El nombre de la rosa\u201d\u00bb parecen responder con exactitud al \u00e9xito del g\u00e9nero literario del que hablo : \u00ab desgraciadamente \u201cposmoderno\u201d es un t\u00e9rmino que sirve para cualquier cosa [\u2026] sin embargo, creo que el posmodernismo no es una tendencia que pueda circunscribirse cronol\u00f3gicamente, sino una categor\u00eda espiritual, una manera de hacer[\u2026]. El pasado nos agobia, nos chantajea[\u2026]. La respuesta posmoderna a lo moderno consiste en reconocer que, puesto que el pasado no puede destruirse-su destrucci\u00f3n conduce al silencio-, lo que hay que hacer es volver a visitarlo; con iron\u00eda, sin ingenuidad\u00bb. Es obvio que no es que la escritora de la que hablo mantuviese ning\u00fan tipo de intenci\u00f3n \u2013 del mismo modo que el resto de los nombrados- de casar con esta reflexi\u00f3n reci\u00e9n mentada, sino que quisieron las coincidencias que su publicaci\u00f3n, al menos sus traducciones al castellano, se dieran en unos momentos determinados\u2026 el azar de la sensibilidad epocal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Del mismo modo que Gustave Flaubert trataba, en su <em>Salamb\u00f3<\/em>, de \u00abinstalarse en la intimidad de otro tiempo\u00bb, Yourcenar volv\u00eda a otros tiempos (hundiendo sus relatos de \u00ab<em>Fuegos<\/em>\u00bb en personajes literarios mitol\u00f3gios y evang\u00e9licos de antes de nuestra era; y\u00e9ndose en <em>Adriano<\/em> al siglo II, o en <em>Opus nigrum<\/em> o <em>Anna, soror<\/em> al siglo XVI\u2026); no con el estricto prop\u00f3sito de retratar una \u00e9poca sino con la intenci\u00f3n de, a trav\u00e9s de algunos personajes, entrar en la interioridad y las dudas de dichos personajes y, tomar el pulso al esp\u00edritu del tiempo visitado; haci\u00e9ndolo con una escritura que se contagia de la \u00e9poca enfocada, y dando sobradas pruebas de erudici\u00f3n y de estilo cl\u00e1sico (deudor, en parte, de su admiraci\u00f3n por Andr\u00e9 Gide). Estas tendencias cl\u00e1sicas pueden deberse a su educaci\u00f3n: \u00abviv\u00ed mis a\u00f1os de juventud en una relativa indiferencia a la literatura contempor\u00e1nea, debida en parte a una instintiva desconfianza hacia lo que se podr\u00eda llamar los valores en boga\u00bb, y as\u00ed se empap\u00f3 en lecturas antiguas: filos\u00f3ficas \u2013 Plat\u00f3n, los presocr\u00e1ticos y las escuelas del helenismo- y orientales; \u00ab\u2026no soy ni cartesiana (con raz\u00f3n o sin ella, no me gusta Descartes), ni estoica en el sentido popular de la palabra [\u2026], las bases o armonizaciones de mi pensamiento han sido, desde un principio, la filosof\u00eda griega (Plat\u00f3n en mi adolescencia, pronto superado por los neoplat\u00f3nicos, y \u00e9stos por los presocr\u00e1ticos), las meditaciones de los upanishads y de los sutras, los axiomas tao\u00edstas\u00bb\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta singularidad, unida a su utilizaci\u00f3n del <em>collage<\/em> y de distintos juegos culturales que introduce, se plasma en una mezcla que muestra cierta tendencia a marcar distancia o a presentarse ajena a la religi\u00f3n, sin huir de la b\u00fasqueda espiritual, y escrutando lo \u00edntimo, situ\u00e1ndose en la interioridad de los personajes, y situ\u00e1ndolos en el mundo y en la historia, son algunos de los elementos que explican el \u00e9xito del que hablo, ya que lo individual se ve privilegiado frente a los <em>grandes relatos legitimadores<\/em> que hab\u00edan venido funcionando como gu\u00edas y cohesionadoras de cierto pensamiento, y sus historias situados en el pasado contienen lecciones de cara al presente y aue los temas tratados hunden sus ra\u00edces en la perennidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Marguerite Yourcenar, el verbo de la eternidad <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Parafraseando al <em>gran timonel<\/em>, podr\u00eda decirse que hay obras literarias que pesan menos que una pluma y que hay otras que pesan como una monta\u00f1a. Pues bien, las obras de Marguerite Yourcernar pertenecen indudablemente a las segundas. Los libros de esta escritora n\u00f3mada son de los que calan hondo, no se pasan las hojas en balde, quien se acerque a su lectura no saldr\u00e1 ni indiferente, ni indemne; no pasa con ella como con otros autores, que tras leerlos salimos de la empresa impolutos, de polvo y paja, y de todo lo dem\u00e1s. La escritura de Yourcenar es como una llamada que exige obediencia, atenci\u00f3n, pensamiento en tensi\u00f3n, y la respuesta casi ineludible, dir\u00eda, a esta llamada es verse atrapado por el c\u00famulo de profundas frases, cual si de logrados aforismos se tratasen, y por la exigencia a tomar un l\u00e1piz de cara a destacar los pensamientos profundos, vertidos como si se situasen <em>sub specie aeternitatis<\/em>, que en cantidad florecen en la exquisita prosa de la escritora belga, francesa, americana\u2026 En el empe\u00f1o del que hablo puede bien suceder que, ante la abundancia de las conseguidas \u201cm\u00e1ximas\u201d, y cavilaciones, que asoman en las p\u00e1ginas yourcenarianas, uno se vea abocado a subrayar p\u00e1ginas enteras o hasta a arrancarlas para permanente disfrute, como lo hac\u00eda habitualmente el bueno de Vladimir Illich Ulianov con los textos que a \u00e9l le seduc\u00edan. As\u00ed pues, los amantes de las ferias de las vanidades, del usar y tirar, del<em> fast food <\/em>y los<em> kleenex <\/em>lecturiles est\u00e1n fuera de su terreno; los libros de la autora que nos ocupa son de los de paladear, guardar en baldas privilegiadas, y releer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Precisamente su finura, sus tem\u00e1ticas perennes en el discurrir de los humanos, la delicadeza de su escritura le ha valido, a veces, el ser tachada de pedante, dilettante, o de un cierto academicismo (\u201c<em>pompier<\/em>\u201d que dir\u00edan quienes hablan la lengua de la franco- escritora). A pesar de tales maledicencias, s\u00ed que es cierto que en los textos de <em>madame <\/em>Yourcenar nos hallamos ante referencias filos\u00f3ficas, hist\u00f3ricas, ante una forma -que son mil formas- que se adapta al contexto que pertenece a los personajes visitados, e, inevitablemente, ante un c\u00famulo de maravillosas palabras \u00absobre las cosas que suceden como un sue\u00f1o, en el fondo de ese sue\u00f1o en que se envuelve nuestra vida\u00bb (\u201cUna hermosa ma\u00f1ana\u201d, recogido en <em>Como el agua que fluye<\/em>)\u2026y que nos hace religarnos con las vivencias distintas, con las b\u00fasquedas varias, con el fluir de lo humano que permanece -en sus fundamentales y constantes preocupaciones- a pesar de las diferentes \u00e9pocas y situaciones en que se desarrolla el viaje humano, arrojado en la tierra (en al agua, y en resto de los elementos).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Una tenue luz<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como tal, armonioso y sin estridencias se comporta el estilo de Yourcenar; el equilibrio y el sosiego son el h\u00e1bitat propio de esta escritura de la que hablo. Esa luz es tranquilizadora, transporta al lector a un escenario en el que parecen no regir las coordenadas \u2013espacio\/temporales- propias de la existencia. Deslumbra el tono y el preciosismo del discurso de la escritora, pero sin dejarnos cegados, al contrario, la p\u00e1lida y blanca luz acompa\u00f1a nuestra mente en la exploraci\u00f3n de los temas abordados en sus enriquecedores libros y nos ilumina con sagacidad. Hay ciertos aires de innegable clasicismo en la escritura yourcenariana, cosa que no sorprende en esa mujer que amaba leer a los cl\u00e1sicos griegos y latinos a la sombra de frondosos \u00e1rboles (afirma Adriano que \u00abcasi todo lo que los hombres han dicho de mejor lo han dicho en griego\u00bb). La asimilaci\u00f3n de tal estilo y su acoplamiento a las diferentes \u00e9pocas a las que viaja, no han de llevarnos a pensar, no obstante, que Yourcenar se ausenta del presente y huye al pasado\u2026ser\u00eda m\u00e1s propio decir que busca la distancia suficiente para poder detenerse sobre problemas de su tiempo en los ejemplos del pasado, evitando as\u00ed verlos con<em> <\/em>la mirada enturbiada, por hallarse en medio del mogoll\u00f3n (<em>au milieu de la mel\u00e9e<\/em><strong> ). <\/strong>\u00abEl tiempo no cuenta. Siempre me sorprende que mis contempor\u00e1neos, que creen haber conquistado y transformado el espacio, ignoren que la distancia de los siglos puede reducirse a nuestro antojo\u00bb, afirma la escritora en el <em>cuaderno de notas<\/em> de su <em>Adriano<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La b\u00fasqueda de la perfecci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con tal maestr\u00eda, Yourcenar va a hacer suyo el protag\u00f3rico \u00abel hombre es la medida de todas las cosas\u00bb; y as\u00ed, ya sea retrocediendo a siglos antes de nuestra era (<em>Fuegos<\/em>. Alfaguara), al siglo II, en tiempos del imperio romano(<em>Memorias de Adriano<\/em>. Publicada en Edhasa en soberbia traducci\u00f3n de Julio Cort\u00e1zar\/ en euskera Joxe Austin Arrieta la tradujo-para Elkar- obteniendo un premio por tal tarea), al siglo XVI (<em>Opus nigrum<\/em>. Alfaguara), o al siglo XIX (<em>Alexis o el tratado del in\u00fatil combate.<\/em> Alfaguara), siempre nos las habemos con una serie de constantes del quehacer humano: el amor, el saber o el conocimiento, el poder y las interrelaciones que entre ellos se establecen. Siempre tambi\u00e9n, con un enfoque deudor del helenismo y su b\u00fasqueda de la sabidur\u00eda, como camino de renuncia, y al tiempo de completamiento de s\u00ed mismo (all\u00e1 por\u2026 la ataraxia, la apat\u00eda y hasta la afasia). El problema que subyace a todas las b\u00fasquedas, por distintas que ellas sean, es el intento de alcanzar los l\u00edmites que en potencia tiene cada uno de los personajes presentados por la autora. En los casos que componen su <em>Fuegos<\/em>, es el amor, con sus distintas expresiones pasajeras y circunstanciales, el que roza a los diferentes personajes, quienes al final se ver\u00e1n llevados, de todos modos, al \u00aboscuro retorno a s\u00ed mismo del hombre que ha sido implacable y empieza a saber lo que es sufrir\u00bb; en el caso de Adriano, nos hallamos ante un hombre que combina el ejercicio del conocimiento y del poder, y la satisfacci\u00f3n del deber cumplido: la elaboraci\u00f3n de s\u00ed mismo(\u00abmi manera de obrar se basaba en una serie de observaciones sobre m\u00ed mismo\u00bb) como trabajo propio-en un denodado esfuerzo por morir con los \u201cojos abiertos\u201d, como era su deseo \u2013 y no como concesi\u00f3n de alguna gracia divina, extramundana. En <em>Opus nigrum<\/em>, Zen\u00f3n, el rebelde m\u00e9dico y fil\u00f3sofo atra\u00eddo por la gnosis y la alquimia, ser\u00e1 el \u201caventurero del saber\u201d, frente al \u201caventurero de la gloria\u201d ( que es la sena elegida por su primo), quien afirmar\u00e1 ya a las primeras de cambio que se trata para \u00e9l de \u00abser m\u00e1s que un hombre\u00bb, y as\u00ed toda su vida ser\u00e1 un viaje por alcanzar el conocimiento, para lo que habr\u00e1 de pasar inn\u00fameras pruebas hasta lograr llegar a perder las referencias y las fronteras de los humanos\u2026all\u00e1 donde \u00abel tiempo y la eternidad no eran m\u00e1s que una misma cosa\u2026el tiempo, el lugar, la sustancia, perd\u00edan esos atributos que son para nosostros sus fronteras\u2026\u00bb en un neto logro de la <em>coincidentia oppositorum<\/em>. Alexis escribe una extensa carta a su esposa, habl\u00e1ndole de la incompatibilidad de la vida familiar en contraposici\u00f3n a los horizontes abiertos, cuyo norte, para \u00e9l, reside en el reconocimiento que persigue como m\u00fasico, a lo cual ha de sumarse una atracci\u00f3n apasionada y sexual hacia otro hombre. Las cosas as\u00ed, podr\u00eda afirmarse que la aseveraci\u00f3n de la propia Marguerite Yourcenar- \u00abcreo que perfeccionarse es el principal objetivo del vivir\u00bb (<em>Los ojos abiertos<\/em>)- era la gu\u00eda de su escritura toda, y hasta de su vida, quiz\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Temas cl\u00e1sicos, reivindicaci\u00f3n humanista -de corte renacentista-, apropiaci\u00f3n por sus propios protagonistas del destino humano\u2026pues como afirma Adriano: \u00ablo humano me satisface, pues all\u00ed encuentro todo, hasta lo eterno\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No es necesario prescribirlo (no usar\u00e1s a Yourcenar en vano), pues cualquiera que lea a Marguerite Yourcenar no podr\u00e1 lograrlo, \u2026leerla en vano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Los laberintos de la vida ( * )<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEl ser que yo llamo yo vino al mundo un cierto lunes 8 de junio de 1903, hacia las ocho horas de la ma\u00f1ana, en Bruselas, y nac\u00eda de un franc\u00e9s perteneciente a una vieja familia del norte, y de una belga, cuyos antepasados se hab\u00edan establecido durante algunos siglos en Lieja\u2026\u00bb. As\u00ed narra Marguerite, Antoinette, Jeanne, Marie, Ghislaine-que tales son los nombres que le pusieron- antecediendo a a su apellido, Crayencour -m\u00e1s tarde lo cambiar\u00eda retorciendo el original hasta convertirlo en Yourcenar, su llegada al mundo como relata en <em>Souvenirs pieux<\/em>, primera entrega de su trilog\u00eda familiar cuyo nombre gen\u00e9rico es <em>Le labyrinthe du monde<\/em>, y cuyas dos entregas posteriores son: <em>Archives de Nord<\/em> y <em>Quoi? L\u00b4\u00c9ternit\u00e9<\/em> (de todas ellas hay traducciones al castellano en Alfaguara). Tambi\u00e9n cabe recomendar en este mismo espacio de las fuentes, de informaci\u00f3n, debidas a la propia escritora, un libro de entrevistas que mantuvo con Matthieu Galey, recogido bajo el t\u00edtulo de <em>Marguerite Yourcenar. Con los ojos abiertos<\/em>(libro editado hace a\u00f1os por Gedisa \/ Emec\u00e9, y que desconozco si estar\u00e1 descatalogado\u2026).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para cualquiera que quiera acercarse al misterio de este misterioso personaje, adem\u00e1s de sumergirse de paso en un ba\u00f1o de excelente literatura, los libros nombrados son una interesante manera\u2026la autora vista por s\u00ed misma. Es claro, que la falta de distancia adecuada cuando alguien habla de s\u00ed mismo se sobreentiende (se lee en su <em>Alexis<\/em>, \u00ab\u00a1qu\u00e9 dif\u00edcil es no ser injusto con uno mismo!\u00bb), especialmente si se conoce el escrupuloso comportamiento de la escritora a la hora de rescribir ( o reinventar, podr\u00eda decirse casi con m\u00e1s propiedad) su historia personal: cambios de fechas que contradicen las contrastadas por otras fuentes de amigos o protagonistas de los hechos relatados -muchas veces sin comprenderse muy bien la raz\u00f3n de tales alteraciones cronol\u00f3gicas-, desaparici\u00f3n de ciertos documentos o peque\u00f1os retoques- que para el resto de los mortales parecen insignificantes, pero que es claro que para ella no lo eran-\u2026pues nada era insignificante para este singular ser a la hora de escribir, y menos cuando se trataba de hacerlo sobre su propia vida, que al fin y a la postre era tambi\u00e9n la culminaci\u00f3n de su propia obra de arte: el vivir. Con su clarividencia habitual sentenciaba Michel Foucault que \u00abel hombre moderno no es para Baudelaire el que se dirige al descubrimiento de s\u00ed mismo, de sus misterios y de su verdad oculta, sino el que trata de inventarse a s\u00ed mismo. Esta modernidad no \u201clibera al hombre hacia su ser propio\u201d, sino, antes bien, le obliga a procurarse la tarea de elaborarse a s\u00ed mismo\u00bb, frase que bien podr\u00eda aplicarse a la escritora de la que hablo y a sus personajes que se mueven -\u00a1la sombra del helenismo es alargad\u00edsima!- entre el \u00abcon\u00f3cete a t\u00ed mismo!\u00bb (<em>gn\u00f4thi seauton<\/em>) y el \u00ab\u00a1cuida de t\u00ed mismo!\u00bb(<em>ep\u00edmeleia heautou<\/em>). Al fin y al cabo, qu\u00e9 se esconde tras la afirmaci\u00f3n tajante de Alexis \/ Yourcenar: \u00ab\u2026no es nada el que la vida sea atroz; lo peor es que sea vana y sin belleza\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hablaba, no me olvido, del escore que puede resultar de fiarse de la descripci\u00f3n que la autora da de s\u00ed misma, y una avisada cr\u00edtica, Josyane Savigneau, opinaba que \u00absi bien recompone sin cesar su vida, es menos para erigirse una estatua -como creen los que desconocen el gesto de creaci\u00f3n literaria- que para construirse una novela\u00bb, y vierte tal opini\u00f3n en un voluminoso y muy documentado libro que podr\u00eda considerarse, a su vez, como una novela, la novela de la vida de Marguerite Yourcenar. Me refiero a \u00ab<em>Marguerite Yourcenar. La invenci\u00f3n de una vida<\/em>\u00bb(Alfaguara). Minucioso libro que bien puede servir de complemento a las versiones de la propia escritora. La cr\u00edtica del vespertino parisino <em>Le Monde<\/em>, sigue el rastro de los diferentes testimonios de la propia autora y de otros protagonistas de los hechos relatados, al tiempo que recurre a diferentes archivos con el fin de contrastar la verdad que balancea entre la realidad y la ficci\u00f3n. Resulta as\u00ed, un libro escrito con cercan\u00eda-y hasta con cari\u00f1o, me atrevo a decir- pero sin caer en el g\u00e9nero hagiogr\u00e1fico y pint\u00e1ndo a la escritora en su distancia humana, a veces,\u2026hasta demasiado humana Su infancia, las relaciones especiales con su padre, con otros hombres \u00aba quienes am\u00f3\u00bb (Andr\u00e9 Embiricos, Andr\u00e9 Fraigneau)\u2026 al amor de su vida (Grace Frick) con la que comparti\u00f3 su existencia a lo largo de cuarenta a\u00f1os\u2026 todo ello, y mucho m\u00e1s, pasar\u00e1 ante nuestros ojos, al igual que las tormentosas relaciones con sus editores, sus diferentes viviendas ( Mont-Noir, Petite Plaisance\u2026) y sus incontables viajes, con la correspondiente huella que algunos de los lugares visitados (Grecia especialmente) dejaron en ella de por vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Posteriormente a la biograf\u00eda nombrada, vio la luz otra biograf\u00eda escrita por Mich\u00e8le Goslar, editada por Paid\u00f3s, cuyo t\u00edtulo es \u00ab<em>Marguerite Yourcenar. Qu\u00e9 aburrido hubiera sido ser feliz<\/em>\u00bb\u2026Muy digna presentaci\u00f3n de los a\u00f1os de formaci\u00f3n de la escritora, y de algunos aspectos que forjaron algunas de sus formas de comportarse, de autodirigirse, y de escribir (hablando por boca de sus personajes), si bien tampoco es que a\u00f1ada mucho al conocimiento de la autora si se tiene en cuenta las fuentes antes mentadas\u2026Ya lo dec\u00eda adem\u00e1s la propia Yourcenar. \u00abel ser huye, el yo es poroso; hacerse una imagen global es una pura illusion\u00bb\u2026\u00a1Cu\u00e1nto m\u00e1s, cuando nos topamos con un ser tan especial y complejo como ese ser conocido bajo el nombre de Marguerite Yourcenar!.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>\u00ab Opus nigrum \u00bb<\/em><\/strong> ( 1968 \/ Alfaguara, 1982)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"text-decoration: underline;\">http:\/\/www.ina.fr\/video\/I00005238<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00ab Adriano, escrito entre 1949 y 1951, refleja la idea, que en aquellos tiempos me habitaba, de que cierto n\u00famero de esp\u00edritus justos a\u00fan podr\u00edan organizar un mundo en el que se pudiera vivir[\u2026] <\/em>Opus Nogrum<em> traduce, por el contrario, nuestras angustias de hoy\u2026innumerables miembros de la joven generaci\u00f3n que cre\u00edamos inmunizados por la costumbre contra toda reacci\u00f3n de escepticismo o rebeli\u00f3n con respecto al mundo en el que hab\u00edan crecido, lo rechazaban lo mismo que Zen\u00f3n rechazaba el suyo\u00bb.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00ab Las tres etapas de la obra alquimista: la obra en negro, que es el renunciamiento y destrucci\u00f3n; la obra en blanco, que es utilidad y servicio; la obra en rojo, que es aparici\u00f3n, en el operador, de las obras supremas\u00bb<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00ab La f\u00f3rmula \u201c Obra en negro\u201d, dada como t\u00edtulo a este libro, designa en los tratados alqu\u00edmicos la fase de separaci\u00f3n y de disoluci\u00f3n de la sustancia que era, se dice, la parte m\u00e1s dif\u00edcil de la Gran Obra. Se discute todav\u00eda si esta expresi\u00f3n se aplicaba a audaces experiencias sobre la misma materia o se entend\u00eda simb\u00f3licamente como pruebas del esp\u00edritu liber\u00e1ndose de las rutinas y de los prejuicios. Sin duda significa a la vez lo uno y lo otro \u00bb<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si al principio hablaba de la coincidencia de unos momentos hist\u00f3ricos relacionados con el \u00e9xito clamoroso de sus novelas; refiri\u00e9ndome a esta novela que comento no me resisto a se\u00f1alar dos coincidencias m\u00e1s en relaci\u00f3n a la publicaci\u00f3n inicial del libro ( hablo, claro, de <em>Opus nigrum<\/em> \/ en franc\u00e9s se titul\u00f3 <em>Oeuvre au noir). <\/em>El libro apareci\u00f3<em> <\/em>en 1968, coincidiendo con el revuelto <em>mayo franc\u00e9s<\/em>, lo cual no supuso, no obstante que el libro pasase desparecibido; al contrario, y sorpresivamente ( si se tiene en cuenta el tema y su localizaci\u00f3n hist\u00f3rica), las ventas funcionaron bien del mismo modo que las cr\u00edticas, exceptuando algunas posturas que discrepaban acerca de la calidad de la novela; la primera tirada fue de 25000 y para noviembre, fecha de la entrega de premios literarios en el Hex\u00e1gono, ya iban por los 80000. De cara a promocionar su obra \u2013 que ella consideraba tan importante como la de <em>Las memorias de Adriano<\/em> o superior- viaj\u00f3 en tales agitados d\u00edas a Par\u00eds en donde disfrut\u00f3 contemplando las movilizaciones estudiantiles, llegando a hallar parecidos entre los j\u00f3venes movilizados y su Zen\u00f3n (\u00ab Porque Zen\u00f3n se opone a todo: a las universidades cuando es joven; a la familia, de la que es bastardo y cuya tosca riqueza desprecia; al convento espa\u00f1ol de Don Blas de Vela, hasta el punto incluso de abandonar al viejo marrano expulsado por sus frailes, de lo que se arrepiente m\u00e1s tarde; a los profesores de Montpellier, cuando estudia all\u00ed anatom\u00eda y medicina; a las autoridades, a los pr\u00edncipes, etc. Rechaza la ideolog\u00eda y la intelectualidad de su tiempo, con su magma de palabrer\u00eda; ha practicado, naturalmente, diversas formas de placer carnal, pero termina rechazando, hasta cierto punto, la sensualidad. Como era de esperar, tambi\u00e9n rechaza el pensamiento cristiano, pese a entenderse con algunos eclesi\u00e1sticos \u2013 como es el caso del prior de los fraciscanos- mejor que con nadie . Asiste, o m\u00e1s bien desde\u00f1a asistir, al derrumbamiento del ala izquierda del protestantismo y comprueba el escandalo de la alianza cimentada por la Contrarreforma entre la Iglesia y las monarqu\u00edas; todo se derrumba a su alrededor, pero \u00e9l presiente que es la misma condici\u00f3n humana la que est\u00e1 en tela de juicio. [\u2026] Y es por eso por lo que <em>Opus Nigrum<\/em>, a mi entender, se iba convirtiendo en una especie de espejo que condenaba la naturaleza del hombre a trav\u00e9s de esa serie de acontecimientos que llamamos la historia\u00bb) . No faltaron problemas de todo tipo de cara a la publicaci\u00f3n definitiva de la novela, hasta el punto de que la escritora lleg\u00f3 a temer que la tan trabajada obra no pudiera ser, al final, publicada. El problema consist\u00eda en que ten\u00eda contrato con Plon, pero ella no estaba conforme con el modo de editar, ni de promocionar, de tal empresa, que hab\u00eda abandonado desde hac\u00eda alg\u00fan tiempo la literatura de calidad para volcarse en meros intereses comerciales; esto le llev\u00f3 a tener que encarar ciertos problemas legales de cara a quedar libre del contrato que con ellos le ligaba; las tentaciones de otras editoriales no faltaban ( Grasset, Seuil y Gallimard). Al final fue la \u00faltima la que edit\u00f3 el libro debido al tes\u00f3n del editor \u2013 con el que anteriormente hab\u00eda tenido sus m\u00e1s y sus menos- y la intenci\u00f3n por parte de la escritora de que sus obras se publicasesn todas en la misma editorial; al final as\u00ed sucedi\u00f3 ya que todas sus obras posteriores, y las recuperaciones de anteriores, se dieron bajo la batuta de don Antoine.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Puestos a hablar de coincidencias, \u00e9stas quisieron que este mismo a\u00f1o se publicase <em>Belle du seigneur<\/em> del suizo franc\u00f3fono Albert Cohen sujeto que en los momentos en los que la escritora fue propuesta para ocupar un sill\u00f3n en la prestigiosa <em>Acad\u00e9mie fran\u00e7aise<\/em>, no tuvo otra ocurrencia mejor que llegar a decir que c\u00f3mo era posible que una se\u00f1ora tan fea y tan gorda ( <em>si<\/em> <em>moche et si grosse<\/em>) escribiese. \u00a1Toma los valores literarios del adefesio![ Dir\u00e9 de paso que seg\u00fan se interprete tampoco le falta cosa a las palabras de Jean d\u00b4Ormesson \u2013 que fue quien la propuso para el sill\u00f3n acad\u00e9mico-: \u00ab El primer m\u00e9rito de Marguerite Yourcenar reside en que ha destruido el mito de la literatura femenina. (\u2026) A partir de ella, a nadie le vendr\u00e1 la idea de distinguir una escritura femenina de una escritura masculina. He aqu\u00ed, en efecto, una buena cosa\u00bb. Por las diferentes declaraciones del caballero, puede deducirse que la escritora tiene una escritura masculina\u2026postura coincidente con no pocos cr\u00edticos que han hablado de la escritura de Yourcenar como \u00ab una escritura viril\u00bb ( sic!!!)].No fue la \u00fanica voz discordante, la de Cohen, ya que otras se alzaron para subrayar que la escritora era americana \u2013 estaba nacionalizada en EEUU- para lo cual deber\u00eda renacionalizarse francesa \u2013ella era belga-, y las de m\u00e1s all\u00e1 no mostraron ninguna simpat\u00eda hacia ella debido a sus tendencias sexuales. La nombrada, no se qued\u00f3 corta \u2013 <em>comme d\u00b4habitude<\/em>\u2013 al pronunciar su discurso, delante de los miembros de tan selecta instituci\u00f3n y del mism\u00edsimo Giscard d\u00b4Estaing, a la saz\u00f3n presidente de la <em>R\u00e9publique<\/em>, viniendo a decir que todos aqu\u00e9llos se\u00f1ores que se reun\u00edan una vez a la semana para vacilar, era un medio en el que no sab\u00eda muy bien qu\u00e9 podr\u00eda hacer una mujer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Resumen<\/strong>:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se cuentan a lo largo de la novela las andanzas de Zen\u00f3n, hombre del Renacimiento, que en su pluralidad profesional \u2013 cl\u00e9rigo, m\u00e9dico, fil\u00f3sofo y alquimista- se aleja de su familia y de su vida f\u00e1cil aventur\u00e1ndose en busca del saber; desde el inicio del libro conocemos el prop\u00f3sito de Zen\u00f3n: adoptar la <em>v\u00eda del saber<\/em>, que es diametralmente diferente de la de su primo Henri-Maximilien que opta por la <em>v\u00eda del poder<\/em>; eso s\u00ed los dos coinciden en errar dejando atr\u00e1s la familia y su ciudad natal. La ruptura en el caso de Zen\u00f3n se ampl\u00eda a los saberes heredados, tratando de hallar en libertad los verdaderos conocimientos en diferentes ramas del saber. Es consciente de que esa independencia y su inmensa curiosidad le pueden acarrear serios problemas con la Iglesia y con las autoridades acad\u00e9micas tambi\u00e9n; cosa que acaba sucediendo ante el esc\u00e1ndalo que provocan sus posturas difundidas en algunos textos suyos, que exponen posturas inasimilables por su car\u00e1cter innovador con respecto a las ideas dominantes y los poderes que las sostienen . Las dificultades le van a obligar a huir y a esconderse bajo un nombre falso que oculte su verdadera personalidad. Si el viaje hab\u00eda comenzado en Brujas, la vuelta a tal ciudad va a ir marcada por su entrega a los aspestados y otros menesterosos, sin obviar los esfuerzos por curar al prior de los franciscanos-conevrtdio en su confidente y casi \u201cconfesor\u201d- al mismo tiempo que la preocupaci\u00f3n por construirse a s\u00ed mismo va a ser otro de los empe\u00f1os que en busca de hacer coincidir lo exterior con el interior va a trabajar. Al final es descubierta su verdadera personalidad y es conducido a prisi\u00f3n en donde se suicida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Zen\u00f3n representa a un hombre renacentista que tiene dificultades para ser comprendido por muchos de sus contempor\u00e1neos, en su b\u00fasqueda impenitente de la verdad y la construcci\u00f3n de su propio yo \u2013 que llegue hasta los bordes <em>casidivinos<\/em> de lo humano- su figura deja ver rasgos, se\u00f1alados por la propia escritora al final de su obra, de Leonardo da Vinci, Miguel Servet, Giordano Bruno, Tomasso Campanella, Paracelso, Cop\u00e9rnico, etc.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A trav\u00e9s de sus andanzas conocemos las dificultades que el ejercicio de la libertad de expresi\u00f3n supon\u00eda en aquellos tiempos; \u00e9l que es un ejemplo de tenacidad y de libertad de esp\u00edritu, se ve impulsado a estudiar en profundidad la anatom\u00eda humana, practic\u00e1ndola en diferentes casos de disecciones, siempre avanzando en medio de un ambiente de oscurantismo y de peligros que suponen los guardianes del orden. En sus viajes y sus discusiones con diferentes personajes ( el prior de los fanciscanos, su primo\u2026) podemos conocer el ambiente que se respiraba en la \u00e9poca, y lo intempestivo que resultaba nuestro hombre para aqu\u00e9l tiempo y para sus contempor\u00e1neos. Desde el principio, conocemos su nacimiento como bastardo, le vamos a acompa\u00f1ar en su caminar, haci\u00e9ndosenos asistir al cerco de la ciudad de M\u00fanster \u2013domindada por una corriente disidente del anabaptismo-, sus conversaciones con su primo que nos presentan dos \u00f3pticas bien diferenciadas de enfocar el mundo, las discusiones y confidencias con el prior de Cordeliers, las reuniones peligrosas de algunos frailes que llegan al conocimiento de Zen\u00f3n que trata de frenarlas con el fin de alejar del peligro de su joven confidente; m\u00e1s tarde le acompa\u00f1aremos en sus \u00faltimos d\u00edas, en prisi\u00f3n y en la eficaz aplicaci\u00f3n de sus saberes cirujanos sobre s\u00ed mismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se cruzan en la novela dos retratos : el de la sociedad titubeante de la \u00e9poca \u2013 Reforma y Contrarreforma en plena refriega- y la vida del protagonista, que establece unos objetivos para consigo mismo que le exigen esfuerzos hasta el ascetismo, la superaci\u00f3n de diferentes pruebas que le salen al camino\u2026Una primera parte de viaje, la segunda la quietud que trata de hallar en su propia ciudad utilizando un seud\u00f3nimo, Th\u00e9us, y la tercera en la qu es llevado a prisi\u00f3n tras un proceso realmente confuso. Un hilo atraviesa esta trayectoria que es la v\u00eda inici\u00e1tica que recorre Zen\u00f3n, y que si nos atenemos al t\u00edtulo de la obra solo es recorrida en su primera fase, la negra\u2026quedando pendientes la blanca y la roja, propias de la total propuesta alqu\u00edmica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los parecidos de familia entre algunas de las posturas defendidas por Zen\u00f3n y las de algunos de los nombrados anteriormente, no deben hacer obviar algunos gui\u00f1os que no dejan de recordar algunas posturas filos\u00f3ficas herm\u00e9ticas, gn\u00f3sticas, humanistas, y hasta budistas ( se\u00f1alaba la propia Yourcenar que \u00ab el helenista Gabriel Germain, se percat\u00f3 inmeditamente de que un buen n\u00famero de meditaciones de Zen\u00f3n en <em>El abismo<\/em> eran ejercicios de meditaci\u00f3n budista ( el agua, el fuego, los huesos\u2026)\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La autora habla de su novela<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab\u2026si se hace hablar al personaje en su propio nombre, como Adriano, o si se habla, como en el caso de Zen\u00f3n, en un estilo que es m\u00e1s o menos el de la \u00e9poca, un estilo indirecto que es, en realidad, un mon\u00f3logo en tercera persona del singular, uno se pone en lugar del ser evocado: uno se encuentra entonces ante una realidad \u00fanica, la de ese hombre, en ese momento, en ese lugar, y por ese sesgo y se llega mejor a lo humano y a lo universal \u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab [ preguntada sobre los sue\u00f1os ] pondr\u00e9 la p\u00e1gina en la que Zen\u00f3n, en prisi\u00f3n, se dice a s\u00ed mismo, que se deber\u00eda analizar los elementos con los cuales est\u00e1n hecho<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">s los sue\u00f1os, antes de tener teor\u00edas sobre los sue\u00f1os, y los enumero \u201c\u2026\u201d\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab [ \u00bf C\u00f3mo naci\u00f3 el proyecto de la novela ? ] \u2026fue mi inetr\u00e9s por lo que sab\u00eda de las cronolog\u00edas familiares, de las ciudades en las que hab\u00eda pasado mi infancia\u2026eso pod\u00eda ser reunido para dar un universo humano. Encontr\u00e9 en la biblioteca de mi familia paterna, un libro titulado <em>M\u00e9moires anonymes sur les troubles des Pays Bas<\/em>\u2026fue la base de <em>L\u00b4oeuvre au noir<\/em> . Hab\u00eda omado notas desde los dieciocho a\u00f1os, revisando ciertos textos geneal\u00f3gicos encontr\u00e9 a alguien que se llamaba Zen\u00f3n\u2026Por supuesto tambi\u00e9n estudi\u00e9 a los autores ilustres o menos ilustres del Renacimiento. Volv\u00ed a hacerme una idea del mundo en el que viv\u00eda Zen\u00f3n. Hube de estudiar la medicina de la \u00e9poca, la magia, sin duda, tambi\u00e9n la teolog\u00eda y la filosof\u00eda de ese tiempo, de lo que con tanta vaguedad es llamado renacimiento y que no fue simult\u00e1neo en todos los pa\u00edses de Europa. Zen\u00f3n es un hombre de mediados del siglo XVI\u2026[ la cita inicial de Pico de la Mir\u00e1ndola] traduce el esp\u00edritu del joven Renacicimiento, aquel en el caul la fe en la dignidad humana, en los poderes infinitos del hombre es a\u00fan inmenso. Es una \u00e9poca en la que se tiene una idea del mundo que no es a\u00fan copernicana. El hombre est\u00e1 siempre en el centro de las cosas, sobre una tierra que est\u00e1 en el centro del mundo. El ep\u00edgrafe de la tercera parte, la de Juli\u00e1n de M\u00e9dicis, es ya de un Renacimiento desenga\u00f1ado, de un mundo en el que la dignidad del hombre consiste en resistir al desastre\u2026Luego la ca\u00edda de Roma en manos de los reitres de Carlos V, en 1525; el desaliento ocup\u00f3 el lugar de las excesivas esperanzas del joven humanismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bb <em>L\u00b4Oeuvre au noir<\/em> ( ON), en la cual Zen\u00f3n se hunde m\u00e1s y m\u00e1s en c\u00edrculos infernales de ignorancia, de salvajismo, de rivalidades imb\u00e9ciles, hay, por desgracia, quince a\u00f1os de nuestra propia experiencia\u2026\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab Todo se desmorona a su alrededor, pero siente que es la misma condici\u00f3n humana la que est\u00e1 en discusi\u00f3n\u2026Zen\u00f3n se dice que los males de este mundo son m\u00e1s antiguos a\u00fan, reflexi\u00f3n que, por otra parte, vale para cada \u00e9poca. La ON se convert\u00eda en una especie de espejo que condensaba la condici\u00f3n del hombre a trav\u00e9s de ua serie de acontecimientos que llamamos historia. ..:Para hallar el modelo de Zen\u00f3n, pens\u00e9 en muchos personajes\u2026Zen\u00f3n hubiera podido tener ciertas opiniones, ya que Campanella las tuvo, y Giordano Bruno muri\u00f3 por ellas. Al hacer intuitivamente de Zen\u00f3n un hombre de iglesia, un bastardo\u2026me dije que as\u00ed comenz\u00f3 Erasmo, Leonardo\u2026La b\u00fasqueda de Zen\u00f3n no es una huida. Al comienzo parte para insruirse con don Blas de Vela. Luego viene Montpellier, despu\u00e9s los a\u00f1os de los que \u00fanicamente he hecho algunas aluciones, los a\u00f1os de pr\u00e1ctica de la medicina en Pont-Saint-Esprit y en la corte de Avi\u00f1\u00f3n, \u2026M\u00e1s tarde, va a Oriente\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab [\u00a0acerca de las sectas] los anabaptistas\u2026una rebeli\u00f3n contra la rigidez de las ense\u00f1anzas de la Iglesia\u2026Zen\u00f3n tambi\u00e9n ha conocido esa voluntad de poder, pero la dej\u00f3, completamente, a favor del conocimiento puro, que esde otor orden. Como por otra parte lo hicieron todos los m\u00edsticos, cualquiera fuera la religi\u00f3n a la que pertenecieran. En el budismo, por ejemplo, se cuenta la historia de ese asceta que se vanagloria ante Buda de caminar sobre las aguas. Buda le dice: \u201c\u00bfCu\u00e1nto tiempo necesitaste para llegar a esa habilidad ? \u2013 Trabaj\u00e9 diez a\u00f1os. \u2013Es una l\u00e1stima respodi\u00f3 Buda. Por algunas monedas pordr\u00edas haber tomado la barca \u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab Zen\u00f3n busca el regreso a lo universal \u2026[ \u00bf Zen\u00f3n es el anti-Adriano?] De ning\u00fan modo. Se parecen intelectualmente ; se parecen en algunos aspectos\u2026Por la inteligencia, son parientes. Los que difieren son sus temperamentos. Adroando es mucho m\u00e1s sangu\u00edneo, mucho m\u00e1s influenciado por sus emociones inmediatas, mucho m\u00e1s suscepctible de desmoronarse en la desgracia. En la vida de Adriano hay ca\u00eddas verticales. En la vida de Zen\u00f3n no hay; se lo siente indestructible. Si no se hubiera matado, huiese vivido veinte o treinta a\u00f1os m\u00e1s\u2026pero es mucho m\u00e1s sombr\u00edo, y su destino es sombr\u00edo\u2026\u00bb [ en cuanto las \u00e9pocas de ambos] \u00ab las \u00e9pocas mismas son diferentes. La de Zen\u00f3n est\u00e1 mucho m\u00e1s cerca de la nuestra. En primer lugar, es una \u00e9poca cristiana, mientras que la de Adriano conserva el sentimiento griego de la dicha f\u00e1cil. Los griegos, aun cuando su trasfondo estaba desesperado, amaron siempre la vida. La felicidad es una noci\u00f3n importante para Adriano. Es una noci\u00f3n que no cuenta para Zen\u00f3n\u2026En Adraiodo ya una estrecha relaci\u00f3n entre grandeza y poder, para Zen\u00f3n, esa relaci\u00f3n no existe. A pesar de tener una parte de sensualidad, como todo el mundo, es naturalmete asc\u00e9tico\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Dos cuestiones que atraviesan la novela<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Puede saltar a la vista para cualquiera que tenga una visi\u00f3n esquem\u00e1tica \/ escolar del <strong>Renacimiento que la<\/strong> franja absoluta con respecto a la <strong>Edad Media<\/strong> queda difuminada, cuando menos. Por una parte es obvio que las \u00e9pocas hist\u00f3ricas nunca nacen de cero sino que hunden sus ra\u00edces en los tiempos anteriores; se ha de a\u00f1adir a esto que se da una especie de convivencia de lo anterior y lo presente. En el caso que nos ocupa el acento del <strong>humanismo renacentista<\/strong> queda destacado desde la misma cita inicial, de Pico della Mir\u00e1ndola, y en las b\u00fasqueda por parte del protagonista de lograr ser un s\u00ed mismo lleno, reuniendo todas las potencialidades en su propio ser, como hombre realmente realizado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El escenario presentado es complejo ya que el propio personaje se mueve por los ambientes dominados por la religi\u00f3n, en los que se da una lucha encarnizada entre diferentes expresiones : el catolicismo dominante y otras creencias cristianas. la Iglesia trataba de defender su dominio y sus privilegios, cual gato panza arriba, creando, para ello, sus \u00f3rganos de control y represi\u00f3n: ah\u00ed est\u00e1 el Santo Oficio \/ Inquisici\u00f3n puesta en marcha por orden papal a mediados del XVI. Tanto la puesta en pr\u00e1ctica como la implantaci\u00f3n de pensamiento renacentista sigui\u00f3 un desarrollo desigual dependiendo de los pa\u00edses y zonas geogr\u00e1fico-culturales.( <strong>* <\/strong>)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro de los aspectos que quedan claramente desarrollados a lo largo de la novela y centrados en la presentaci\u00f3n del viaje del personaje, que estamos en medio de un viaje inici\u00e1tico. En Zen\u00f3n quedan representados algunos de los puntos destacados del quehacer renacentista: dignidad humana, experimentaci\u00f3n en medicina y otros inventos, preocupaci\u00f3n por los astros y el universo\u2026as\u00ed pueden observarse aires de familia- explicitados al final de la obra por la propia autora- con Leonardo da Vinci, Cop\u00e9rncio, Giordano Bruno, Campanella, y muy en especial con Paracelso, del mismo modo que pueden verse \u2013 de manera clara- la presencia y la influencia que en el protagonista ejercen la alquimia, el gnosticismo y el hermetismo, como pensamientos ajenos a la supuesta esencia del materialismo y empirismo renacentistas; pagos m\u00e1s propios de la magia, la astrolog\u00eda y otras yerbas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No hace forzar mucho las cosas para observar \u2013como digo- una vena inici\u00e1tica que recorre la novela y, en consecuencia, la agitada trayectoria del su protagonista. Desde el inicio se le ve empe\u00f1ado, frente a su primo al que encuentra causalmente, por la <em>v\u00eda del conocimiento<\/em> mientras que Henri-Maximilien pretende caminar por el <em>camino del poder<\/em>. Si su intenci\u00f3n queda claramente expuesta desde las primeras p\u00e1ginas: llegar a ser <em>Ecce homo, Zenon<\/em>\u2026esta pretensi\u00f3n conlleva unos signos que coronan a quienes eligen tal v\u00eda: su independencia, su ruptura con los lazos familiares, con los maestros y contra el pensamiento oficial y heredado, al tiempo que con las ansias de poder, de vida c\u00f3moda, estando dispuesto a un esfuerzo continuo y al riesgo de la aventura y de las diferentes pruebas que puedan salir al camino\u2026siendo consciente, por otra parte, de los peligros de la persecuci\u00f3n, de la represi\u00f3n ( prisi\u00f3n incluida) y la muerte. Esta disposici\u00f3n de la que hablo lleva emparejada una clara tendencia a la frugalidad, al control de las pasiones, y a la ascesis; condiciones necesarias para alcanzar el perfeccionamiento de s\u00ed mismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cierto sentido, puede observarse ciertos tonos prof\u00e9ticos en Zen\u00f3n que es consciente de lo que le puede arribar \u2013 y que de hecho le arriba- debido a la senda adoptada\u2026llegando al final a un estado de abstracci\u00f3n \/ conciliaci\u00f3n en el que se dan cabida la realidad y la metaf\u00edsica en una uni\u00f3n de contrarios ( coincidentia oppositorum), en lares cercanos al nirvana, la ataraxia, la apat\u00eda, la afasia y \u2026<em>sub specie aeternitatis<\/em>, que es lo que alcanza en los momentos en los que se halla en el abismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La aparici\u00f3n desde el primer cap\u00edtulo de la palabra \u201calquimia\u201d hace que se hay de tener en cuenta la corriente espiritual que bajo tal etiqueta se escond\u00edas, corriente alejada a los opladores dedicados a mconvertir el plomo en oro o al logor de la piedra filosofal, o a distintos vendedores de humo. Tampoco est\u00e1 dde m\u00e1s sino que al contrario facilita la la lectura e interpretaci\u00f3n de la novela conocer al menos un poco la llamada <em>gnosis<\/em> \u2013<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">pretende aportar a sus fieles la certeza de la salvaci\u00f3n. \u2026tanto en el cristianismo, el juda\u00edsmo y el islam tales corrientes- que se mostraban ajenas a la religi\u00f3n oficial- fueron miradas con honda sospecha. El alma est\u00e1 encarcelada en la carne y as\u00ed el mundo est\u00e1 dominado por dos potencias: el esp\u00edritu se opone a la materia como el Bien al Mal\u2026Los materiales- muy extendidos en los siglos I al IV- fueron hechos desaparecer\u2026Evangelios ap\u00f3crifos ( Evangelio de Tom\u00e1s: \u00ab cuando hag\u00e1is de dos uno, y el interior lo mismo que el esterior, y lo que est\u00e1 arriba como lo que est\u00e1 abjo, no haciendo sino uno macho y hembra [\u2026] entonces entrar\u00e9is el Reino \u00bb. El m\u00e1s antiguo de los maestros gn\u00f3sticos es Sim\u00f3n el Mago que aparece en los Hechos de los Ap\u00f3stoles\u2026Del mismo modo que no sobra conocer algo la presencia que desde antiguo ten\u00eda la misteriosa figura de <em>Hermes Trimegisto<\/em> y el llamdo <em>hermetismo<\/em><strong>: <\/strong>amalgama de Hermes y el dios Thot\u2026el personaje fue considerado a finales de la \u00e9poca helen\u00edstica como inspirador de una serie de doctrinas que fusionaban el pensamiento oriental con el griego\u2026.neoplat\u00f3nico, influida por la religi\u00f3n egipcia antigua, te\u00f1ida de alquimia y astrolog\u00eda. Luego varios textos, diecis\u00e9is, conformaron el <em>Corpus hermeticum<\/em>, muy estudiado en la Edad Media y puesto en lugar de honor por los humanistas neoplat\u00f3nicos renacentistas. Doctrina de salvaci\u00f3n por el conocimiento inici\u00e1tico, el hombre pertenece por su cuerpo a la materia, ilusoria y mortal, origen del mal, pero por su alma es un fragmento desprendido del intelecto supremo y del Logos creador. La salvaci\u00f3n llega con el conocimiento de la propia naturaleza, solo se consigue elev\u00e1ndose por encima de las condiciones sensibles hasta el \u00e9xtasis y el encunto con Dios ( que est\u00e1 en uno mismo\u2026El eje arriba \/ abajo \/\/ abajo\/ arriba\u2026correspondencia entre lo visible y lo invisible, que ser\u00eda puesto en claro por el saber regio o alquimia espiritual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pues bien, reitero, que todo este tipo de cuestiones recorren las p\u00e1ginas del libro y en las nadnzas de su personaje principal: Zen\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014\u2014-<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>( * ) Marguerite Yourcenar(1903-1987)<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1903<\/strong>: nace en Bruselas el 8 de junio, Marguerite Antoinette Jeanne Marie Ghislaine Cleenewerck de Crayencour. El nombre con el que fue conocida posteriormente lo ide\u00f3 junto a su padre utilizando las letras, cambiadas de orden, del \u00faltimo de los apellidos nombrados, el suyo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muere su madre diez d\u00edas despu\u00e9s del nacimiento de la ni\u00f1a. Se trasladan a la mansi\u00f3n familiar de Mont-Noir, cerca de Lille. Los estudios los realiza en su propia casa; educada por su abuela materna, No\u00e9mi, . Relaci\u00f3n estrecha con sus criadas, y con su padre, jugador empedernido, que inici\u00f3 a la ni\u00f1a en el gusto a la lectura ( Romain Rolland, Huysmans, D\u00b4Annunzzio, Tolst\u00f3i, y\u2026 muchos m\u00e1s);<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1912<\/strong>: cambian de domicilio, y\u00e9ndose a Par\u00eds, tras vender la propiedad de Mont-Noir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1914<\/strong>: El inicio de la guerra hace que su padre, con su hija, busque refugio en Inglaterra. Fue en el British Museum en donde Marguerite ve por primera vez el busto del emperador Adriano. Aprende ingl\u00e9s y comienca a estudiar lat\u00edn con su padre, m\u00e1s tarde ante su deseo de aprender griego su padre contratar\u00e1 un profesor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1921<\/strong>: fue el momento en el que se dio el cambio de apellido: habiendo escrito un drama en verso, <em>Le Jard\u00edn des chim\u00e8res<\/em>, que fue publicado a cuenta del autor por las ediciones Perrin. Su padre acepta pagarlo y con su hija buscan un nombre como firma literaria. Juegan con las letras de su patr\u00f3nimo, Crayencour, y \u00abpor el placer de la y\u00bb, se detienen en Yourcenar, aun dejando una c sin emplear. Con este nombre, adem\u00e1s de firmar sus obras, ser\u00e1 inscrita en el registro al nacionalizarse estadounidense.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1924<\/strong>: visita con su padre la villa Adriana que luego ser\u00e1 descrita en sus <em>Memorias de Adriano.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1926<\/strong>: comienza a escribir un ensayo sobre P\u00edndaro, al tiempo que viaja frecuentemente a Suiza en donde su padre est\u00e1 hospitalizado.<strong> <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1929<\/strong>: el d\u00eda 12 de enero muere su padre. Publicaci\u00f3n de \u00ab<em>Alexis o el tratado del in\u00fatil combate<\/em>\u00bb. Los a\u00f1os que siguen van a ser de existencia n\u00f3mada (Grecia, Italia, Inglaterra\u2026) .<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1931<\/strong>: estancia en Grecia mientras traduce poemas de Cavafis.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1936<\/strong>: ve la luz <em>Fuegos<\/em> .<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1937<\/strong>: Viaja a Londres para encontrarse con Virginia Woolf de quien estaba traduciendo <em>Las olas<\/em>. En Par\u00eds, conoce a la americana Grace Frick., profesora, con la que va a formar pareja hasta el fallecimiento de \u00e9sta en 1979..<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1938<\/strong>: publica <em>Cuentos orientales.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1939<\/strong>: va a Nueva York, donde permanecer\u00e1 domiciliada para siempre (exceptuando los posteriores viajes), y hasta se nacionalizar\u00e1 \u2013como quea dicho- bajo el nombre de Yourcenar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1950<\/strong>: se instala con Grace en <em>Petite Plaisance<\/em>, casita en la isla de Mount Desert.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1951<\/strong>: se edita el libro \u00ab<em>Memorias de Adriano<\/em>\u00bb que fue el que le vali\u00f3 el reconocimiento mundial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1952<\/strong> Obtiene por tal obra el premio Femina Vacaresco. Este mismo a\u00f1o compra la casa en la que estaban viviendo, lugar en el que vivir\u00e1n hasta el fallecimiento de su compa\u00f1era.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1968<\/strong>: Es publicada <em>Opus nigrum<\/em>, libro al que se otorga el premio Femina ese mismo a\u00f1o. La tirada en mayo es de 25000 ejemplares y para noviembre ya se hab\u00edan editado 80000.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1971<\/strong>: le es concedido el premio literario de M\u00f3naco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1974<\/strong>: comienza la publicaci\u00f3n de sus entregas autobiogr\u00e1ficas ( <em>El laberinto del mundo<\/em>). Gran Premio nacional de las Letras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1977<\/strong>: Gran premio de la Acad\u00e9mie fran\u00e7aise.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1979<\/strong>: fallece la que fue la compa\u00f1era de su vida, Grace Frick, el 18 de noviembre .<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1980<\/strong>: elegida miembro de l\u00b4Acad\u00e9mie Fran\u00e7aise, remplazando a Roger Callois, primera mujer que ocupaba dicha distinci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ese mismo a\u00f1o inicia un viaje por todo el mundo acompa\u00f1ada del joven m\u00fasico, su nuevo compa\u00f1ero, Jerry Wilson.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1981<\/strong>: se celebra el acto de recepci\u00f3n a la <em>Acad\u00e9mie<\/em>, el 22 de enero, leyendo un potente discurso.: \u00ab en este club en el que viejos granujas se re\u00fanen todos los juves y en donde una mujer no tiene gran cosa que hacer\u00bb . A tales reuniones solo asisti\u00f3 una vez.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1982: publica <em>Como el agua que fluye<\/em>, Viajes por Marruecos y Egipto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1983<\/strong>: viaja junto a su compa\u00f1ero a Jap\u00f3n, Tailandia y Grecia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1985<\/strong>: grave intervenci\u00f3n quir\u00fargica debido a un accidente de coche que hab\u00eda tenido dos a\u00f1os antes en Kenia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1986<\/strong>: muere el 8 de febrero, Jerry Wilson a la edad de treinta y seis a\u00f1os a causa del sida, quien fuera su acompa\u00f1ante de los \u00faltimos seis a\u00f1os. Se le entrega la insignia del Comendador de la Legi\u00f3n de Honor y la medalla de oro del National Arts Club.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1987<\/strong>: muerte de la escritora el 17 de diciembre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>( ** ) RENACIMIENTO<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde el propio nombre se anuncia que estamos ante un nuevo nacimiento tras la edad oscura que fue la Edad Media, y el inicio de los presupuestos que iban a dar entrada a la Edad Moderna. Esto se traduce en rasgos generales por el paso del teocentrismo al antropocentrismo y por el tr\u00e1nsito del geocentrismo al heliocentrismo. Lo primero dio paso al humanismo renacentista, presente tanto en la literatura como en las artes \u2013 que recuperaban los modelos de Grecia y Roma cl\u00e1sicas \u2013 y en la filosof\u00eda que celebraba la dignidad humana ( ejemplar en este orden de cosas: <em>Discurso acerca de la dignidad del hombre<\/em> de Pico della Mir\u00e1ndola) y abr\u00eda las puertas a la autonom\u00eda de la raz\u00f3n como eje clave en lo que hace al pensamiento moral, pol\u00edtico e incluso religioso; y lo segundo, supon\u00eda la revoluci\u00f3n copernicana ( Cop\u00e9rnico, Kepler y Galileo) abri\u00e9ndose camino la interpretaci\u00f3n matem\u00e1tica del universo y de los fen\u00f3menos f\u00edsico ( Galileo dec\u00eda que el liobro del universo est\u00e1 escrito en lenguaje matem\u00e1tico).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este amplio movimiento cultural se origin\u00f3 a lo largo del siglo XV y culmina en el siglo XVII, mas no se ha de pensar en una ruptura absoluta como si el reloj se huiera puesto a cero, sino que las nuevas ideas aun bas\u00e1ndose en algunas ideas que pululaban en la Baja Edad Media, ahora se asientan con potencia. [ No est\u00e1 de m\u00e1s recordar otro tr\u00e1nsito hist\u00f3rico fundamental del que se habla: el <em>paso del mito al logos<\/em> dado en el siglo VI antes de nuestra era\u2026f\u00f3rmula pedag\u00f3gica para dar a entender el surgimiento del nuevo modo de situarse y explicar el mundo: la filosof\u00eda; paso que no supuso una ruptura absoluta ya que muchas de las ideas nuevas todav\u00eda hund\u00edan sus profundas ra\u00edces en lo anterior; el ejemplo de Plat\u00f3n con su constente recurso a diferentes mitos para explicar sus teor\u00edas, puede servir en este entrecruzamiento]. Pues bien, en el caso que nos ocupa sucede algo parecido\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Podr\u00edan nombrarse una serie de caracter\u00edsticas para designar los cambios sustanciales de dicha \u00e9poca: 1) asentamiento de las monarqu\u00edas nacionales, tendentes al absolutismo, que superan los moos organizativos feudales. 2) irrumpe el capitalismo comercial que da al traste con las formas de producci\u00f3n medieval. 3) surgimiento de la burgues\u00eda con una nueva mentalidad comercial y calculadora, apunta hacia un horizonte de progreso social y econ\u00f3mico. 4) el llamado descubrimiento de Am\u00e9rica, con el conocimiento geogr\u00e1fico de amplias zonas del planeta y la confirmaci\u00f3n de la esfericidad de la tierra, supone un paso potente hacia la extensi\u00f3n del capitalismo comercial y la burgues\u00eda. 5) la Reforma protestante y la Contrarreforma cat\u00f3lica, van a suponer unas encarnizadas luchas de religi\u00f3n, que hace que la intransigencia cristiana alcance cotas realmente altas, como acto de resistencia a su posible marginaci\u00f3n; luchas de posturas aumentadas si se tiene en cuenta la invenci\u00f3n de la imprenta que difind\u00eda las distintas, teor\u00edas y pensamientos. 6) se da una recuperaci\u00f3n de la antig\u00fcedad cl\u00e1sica,, que rechaza lo anterior y busca un nuevo modelo de hombre, en la antig\u00fcedad greco-romana. 7) la aparici\u00f3n de una nueva ciencia que da pie a un nuevo pradigma cient\u00edfico, y 8) se da el fin de la dominante filosof\u00eda escol\u00e1stica, y en la lucha contra ella se buscan modelos en la filosof\u00eda griega que se considera ha sido tergiversada por los medievales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si esta es la visi\u00f3n panor\u00e1mica, a vista de p\u00e1jaro, de la \u00e9poca, pueden sorprender si se toman las cosas al pie de la letra, el ambiente que se describe en la novela que hemos le\u00eddo, en donde dominan las ideas propias de la alquimia, la magia, el hermetismo y la gnosis, cuesti\u00f3n que no ha de extra\u00f1ar si se tiene en cuenta que el respecto a la dignidad humana hace que se buquen modelos humanos m\u00e1s logrados\u2026No es axtra\u00f1o, en este orden de cosas que en algunos de los primeros fil\u00f3sofos modernos ( Descartes o Leibniz, por ejemplo) se hallen no pocos motivos m\u00e1gicos y misterioos que enlazan con las posturas deudoras de las \u201cdisciplinas\u201d a las que me refiero. Nada digamos a algunos contempor\u00e1neos de aquel cambio radical: baste con leer algunos textos de Cop\u00e9rnico o de Giordno Bruno. Con respecto a esto resulta recomendable tener en cuenta la recomendaci\u00f3n de Koyr\u00e9 cuando se\u00f1alaba que cuando se aborda aborda<strong> <\/strong>\u00ab un pensamiento que no es el nuestro[ se ha de ] olvidar lo que sabemos o creemos saber. Adoptar ciertos modos, ciertas categor\u00edas de razonamiento que para las personas de una \u00e9poca pret\u00e9rita eran base de razonamiento y de b\u00fasqueda, tan v\u00e1lidas y tambi\u00e9n tan seguras como lo son para nosotros los principios de la f\u00edsica matem\u00e1tica y los datos de la astronom\u00eda\u00bb. Es destcable en este orden de cosas tener en cuenta la presencia de la magia en la \u00e9poca renacentista, a la hora de tratar de explicar la astrolog\u00edas \/ astronom\u00eda; as\u00ed entonces el recurso a la magia era habitual: as\u00ed el fil\u00f3sofo de la naturaleza recurr\u00eda a que las esferas celestiales eran movidas por su propio esp\u00edritu, visi\u00f3n que puede quedar completada con las palabras de Campanella : \u00ab todo cuanto hacen los cient\u00edficos imitando o ayud\u00e1ndola con arte desconocida, [ es considerando] obra de magia, no s\u00f3lo por la baja plebe, sino por el com\u00fan de los hombres\u2026Mientras no se comprende el arte d\u00edcese siempre ser obra de magia; despu\u00e9s, se convierte en ciencia vulgar\u2026\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es m\u00e1s tales cesutiones hab\u00edan sido prohibidas y brutlamente perseguidas durante la Edad Media, de modo que en la cierta apertura que se daba co la llegada del llamado renacimiento todo lo hasta entonces hab\u00eda estado perseguido floreciese con fuerza; es lo que sucedi\u00f3 con la magia, la astrolog\u00eda y otras variantes del saber. En el Renacimiento \u2013 el giro provocado por la distinta manera de considerar al hombre- toda investigaci\u00f3n se plantea en base a discernir la verdadera magia de la falsa\u2026se abre as\u00ed la puerta a los intentos de dominar la naturaleza del hombre sobre la naturaleza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Libros consultados y\/o recomendables:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">+ Juan G. Atienza, \u00ab <em>Los secretos de la alquimia. En busca del conocimiento c\u00f3smico<\/em>\u00bb ( Ediciones Temas de Hoy, 1994)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">+ Llu\u00eds Racionero, \u00ab <em>Raimon, la alquimia de la locura<\/em> \u00bb ( Editorial Laia, 1985)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">+ Frances A. Yates, \u00ab <em>Giordano Bruno y la tradici\u00f3n herm\u00e9tica<\/em> \u00bb ( Ariel, 1983)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">+ Marie-Louise von Franz, \u00ab <em>Alquimia. Introducci\u00f3n al simbolismo<\/em> \u00bb ( Luci\u00e9rnaga, 1991)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">+ Miguel Batllori, \u00ab <em>Humanismo y Renacimiento. Estudios hispano-americanos<\/em>\u00bb ( Ariel, 1987)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">+ Eugenio Garin, \u00ab <em>La revoluci\u00f3n cultural del Renacimiento<\/em> \u00bb ( Cr\u00edtica, 1981)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">+ Jacques Brosse, \u00ab <em>Los maestros espirituales<\/em>\u00bb ( Alianza Editorial, 1994)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">+ Juan Merino, \u00ab <em>La alquimia. Una aventura inacabada<\/em>\u00bb ( Gedisa, 1981)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">+ Alexandre Koyr\u00e9, \u00ab <em>M\u00edsticos, espirituales y alquimistas del siglo XVI alem\u00e1n<\/em> \u00bb ( Akal, 1981)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">+ Alexandre Koyr\u00e9, \u00ab <em>Del mundo cerrado al universo infinito<\/em> \u00bb ( siglo XXI editores, 2001)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">+ Henri-Charles Puech, \u00ab <em>En torno a la Gnosis I<\/em> \u00bb ( Taurus, 1982)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">+ Mircea Eliade, \u00ab <em>Tratado de historia de las religiones. Morfolog\u00eda y din\u00e1mica de lo sagrado<\/em> \u00bb ( Ediciones Cristiandad, 1981)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">+ Elaine Pagels, \u00ab <em>Los evangelios gn\u00f3sticos<\/em>\u00bb ( Cr\u00edtica, 1982)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">+ Marguerite Yourcenar, \u00ab <em>Mishima o la visi\u00f3n del vac\u00edo<\/em> \u00bb ( Seix Barral, 1985)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">+ Marguerite Yourcenar, \u00ab <em>Alexis o el tratado del in\u00fatil combate<\/em> \u00bb ( Alfagura, 1977)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">+ Marguerite Yourcenar, \u00ab <em>Fuegos<\/em> \u00bb ( Alfaguara, 1982)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">+ Marguerite Yourcenar, \u00ab <em>Como el agua que fluye<\/em> \u00bb ( Alfaguara, 1983)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">+ Marguerite Yourcenar, \u00ab <em>Cuentos Orientales<\/em>\u00bb ( Alfaguara, 1982)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">+ Marguerite Yourcenar, \u00ab <em>Souvenirs pieux. I. Le labyrinthe du monde<\/em>\u00bb ( Gallimard, 1974)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">+ Marguerite Yourcenar, \u00ab <em>Memorias de Adriano<\/em>\u00bb ( Edhasa, 1982)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">+ Galey Matthieu, \u00ab <em>Con los ojos abiertos. Conversaciones con Marguerite Yourcenar<\/em>\u00bb ( Gedisa, 1982)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">+ Josyane Savigneau, \u00ab <em>Marguerite Yourcenar. La invenci\u00f3n de una vida<\/em> \u00bb ( Alfaguara, 1991)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">+ Rodolfo Mondolfo, \u00ab <em>Figuras e idea de la filosof\u00eda del Renacimiento<\/em> \u00bb ( Icaria, 1980)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">+ Pedro S. Santidri\u00e1n, \u00ab <em>Humanismo y Renacentismo<\/em> \u00bb ( Alainaz Editorial, 1986)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">+ Peter Burke, \u00ab <em>El Renacimiento<\/em>\u00bb ( Cr\u00edtica, 1993)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">+ Ludovico Geymonat, \u00ab <em>Historia de la filosof\u00eda y la ciencia. 2. Del Renacimiento a la Ilustraci\u00f3n<\/em> \u00bb ( Cr\u00edtica, 1985)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si hubiese que, o se quisieses, poner una adecuada <strong><em>banda sonora<\/em><\/strong> a la lectura de la novela no estar\u00eda nada mal escuchar las <em>Gnosiennes<\/em> de <span style=\"text-decoration: underline;\">Erik Satie<\/span>. <span style=\"text-decoration: underline;\">https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=IUAF3abGY2M<\/span> Tampoco resultar\u00eda discordante recurrir a las interpretaciones de <em>m\u00fasicas renacentistas<\/em> de <span style=\"text-decoration: underline;\">Jordi Savall<\/span>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"4D9Sk5NmOf\"><p><a href=\"http:\/\/kaosenlared.net\/marguerite-yourcenar-la-lucidez-en-prosa\/\">Marguerite Yourcenar, la lucidez en prosa<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" src=\"http:\/\/kaosenlared.net\/marguerite-yourcenar-la-lucidez-en-prosa\/embed\/#?secret=4D9Sk5NmOf\" data-secret=\"4D9Sk5NmOf\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;Marguerite Yourcenar, la lucidez en prosa&#8221; &#8212; Kaos en la red\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hay escritores, y escritoras claro, que tras una \u00e9poca de \u00e9xito pasan a ser olvidados o a atravesar cierto purgatorio, o en casos algo m\u00e1s duradero ya que \u00e9ste es temporal para despu\u00e9s renacer en la gloria; no recurro al limbo, ya que las autoridades de la cosa, decretaron hace tiempo que \u00e9ste no existe. 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Lo que digo podr\u00eda aplicarse, en cierta medida, a Marguerite Yourcenar que tras vender hace unos a\u00f1os cantidad de sus libros, ahora parece venderse al ralent\u00ed seg\u00fan me informan, y es de suponer que en consecuencia se lee con cuentagotas; no podr\u00eda aplicarse a la escritora aquello de que ha quedado demod\u00e9, ya que sus obras siempre se han movido en la intempestividad al ser situadas en tiempos pasados, adem\u00e1s de desarrollar su elegante prosa por terrenos tem\u00e1ticos \u2013digamos que- cultos.\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/nabarralde.eus\/marguerite-yourcenar-la-lucidez-en-prosa\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Marguerite Yourcenar, la lucidez en prosa - Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Hay escritores, y escritoras claro, que tras una \u00e9poca de \u00e9xito pasan a ser olvidados o a atravesar cierto purgatorio, o en casos algo m\u00e1s duradero ya que \u00e9ste es temporal para despu\u00e9s renacer en la gloria; no recurro al limbo, ya que las autoridades de la cosa, decretaron hace tiempo que \u00e9ste no existe. Lo que digo podr\u00eda aplicarse, en cierta medida, a Marguerite Yourcenar que tras vender hace unos a\u00f1os cantidad de sus libros, ahora parece venderse al ralent\u00ed seg\u00fan me informan, y es de suponer que en consecuencia se lee con cuentagotas; no podr\u00eda aplicarse a la escritora aquello de que ha quedado demod\u00e9, ya que sus obras siempre se han movido en la intempestividad al ser situadas en tiempos pasados, adem\u00e1s de desarrollar su elegante prosa por terrenos tem\u00e1ticos \u2013digamos que- cultos.\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/nabarralde.eus\/marguerite-yourcenar-la-lucidez-en-prosa\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2017-05-22T15:42:07+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"I\u00f1aki Urdanibia\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"47 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/marguerite-yourcenar-la-lucidez-en-prosa\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/marguerite-yourcenar-la-lucidez-en-prosa\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Nabarralde\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\"},\"headline\":\"Marguerite Yourcenar, la lucidez en prosa\",\"datePublished\":\"2017-05-22T15:42:07+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/marguerite-yourcenar-la-lucidez-en-prosa\\\/\"},\"wordCount\":9492,\"commentCount\":0,\"articleSection\":[\"Bitxia\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/marguerite-yourcenar-la-lucidez-en-prosa\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/marguerite-yourcenar-la-lucidez-en-prosa\\\/\",\"name\":\"Marguerite Yourcenar, la lucidez en prosa - Nabarralde\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\"},\"datePublished\":\"2017-05-22T15:42:07+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\"},\"description\":\"Hay escritores, y escritoras claro, que tras una \u00e9poca de \u00e9xito pasan a ser olvidados o a atravesar cierto purgatorio, o en casos algo m\u00e1s duradero ya que \u00e9ste es temporal para despu\u00e9s renacer en la gloria; no recurro al limbo, ya que las autoridades de la cosa, decretaron hace tiempo que \u00e9ste no existe. 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