{"id":36049,"date":"2016-12-22T20:15:50","date_gmt":"2016-12-22T18:15:50","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/alepo-ankara-berlin-geopolitica-del-desastre\/"},"modified":"2016-12-22T20:15:50","modified_gmt":"2016-12-22T18:15:50","slug":"alepo-ankara-berlin-geopolitica-del-desastre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/alepo-ankara-berlin-geopolitica-del-desastre\/","title":{"rendered":"Alepo, Ankara, Berl\u00edn: geopol\u00edtica del desastre"},"content":{"rendered":"\n<div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Habr\u00e1 que analizar sus consecuencias y alertar sobre los peligros, pero a nadie puede extra\u00f1ar lo ocurrido. Era cuesti\u00f3n de tiempo. Tanto el asesinato del embajador ruso en Ankara como el atentado de Berl\u00edn se inscriben en una l\u00f3gica imparable que, fruto a su vez de una acumulaci\u00f3n hist\u00f3rica anterior, comenz\u00f3 hace ya cinco a\u00f1os: eso que la revista <em>Esprit<\/em> llam\u00f3 \u201cnuevo desorden global\u201d y <strong>Pablo Bustinduy<\/strong>, del modo m\u00e1s elocuente, \u201cgeopol\u00edtica del desastre\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para entender ese marco catastr\u00f3fico que demanda nuevas cat\u00e1strofes, en un rebote sin fin entre paredes cerradas, conviene abordar el contexto desde la denuncia de una ilusi\u00f3n muy peligrosa que parece imponerse entre la izquierda, y ello precisamente cuando la izquierda retrocede en todo el mundo. Conocidos militantes anti-imperialistas latinoamericanos, por ejemplo, interpretan el asesinato del embajador ruso en Turqu\u00eda como una \u201crespuesta\u201d al creciente protagonismo de Rusia y China en el mundo, describiendo ese protagonismo, en tono positivo, como \u201cla peor pesadilla para EEUU\u201d. Esta interpretaci\u00f3n incurre, a mi juicio, en una doble ceguera. La primera es la de considerar que el pistolero turco, al disparar sobre el diplom\u00e1tico, estaba defendiendo de alg\u00fan modo los intereses estadounidenses, si es que no estaba dirigido o comandado directamente desde Washington. La segunda, m\u00e1s grave, es la de considerar que una \u201cpesadilla para los EEUU\u201d es necesariamente una liberaci\u00f3n para la Humanidad; que cualquier acontecimiento o alianza o cambio geoestrat\u00e9gico que ponga en dificultad a los EEUU se corresponde autom\u00e1ticamente con una erosi\u00f3n del capitalismo y un fortalecimiento de la democracia, la justicia social y los DDHH en todo el mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se dir\u00eda m\u00e1s bien que est\u00e1 ocurriendo lo contrario de lo que esper\u00e1bamos y dese\u00e1bamos. El declive indudable de los EEUU se corresponde con una desdemocratizaci\u00f3n radical que anticipa a escala ampliada y global una repetici\u00f3n negra del sangriento siglo XX, pero con una nueva polarizaci\u00f3n autista y sin esperanza. Estamos de nuevo \u2013podr\u00edamos decir\u2013 en 1914, si bien no hay ninguna revoluci\u00f3n de Octubre a la vista y s\u00ed, en cambio, un aumento colosal de las \u201cfuerzas destructivas\u201d y de los imperialismos \u2013y neofascismos\u2013 que las gestionan. Los radicales van ganando y, a\u00fan m\u00e1s, est\u00e1n ya en los gobiernos; no somos \u201cnosotros\u201d ni \u201cla clase obrera\u201d ni el \u201cproletariado en armas construyendo el socialismo\u201d. Los radicales son los otros y ser\u00eda un error imaginarse como \u201calternativa radical\u201d \u2013cuando la \u201calternativa radical\u201d tambi\u00e9n son los otros\u2013 y no menos apostar por uno de los radicales enfrentados arguyendo que sus bombardeos a\u00e9reos, sus violaciones de los DDHH, su autoritarismo y su capitalismo mafioso pone en aprietos a los EEUU. La justa indignaci\u00f3n contra un mal concreto no introduce necesariamente en el mundo ning\u00fan bien concreto y, si no tenemos recursos para proponer materialmente una alternativa, podemos acabar multiplicando y hasta magnificando los males concretos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La izquierda tiene raz\u00f3n en obsesionarse con Siria. Hay que comenzar por alguna parte. Podr\u00edamos empezar por Sykes-Picot o por el pacto del Quincey o por Afganist\u00e1n o por la m\u00e1s reciente y criminal invasi\u00f3n de Irak. Cualquier punto es al mismo tiempo una condensaci\u00f3n y una oportunidad de intervenci\u00f3n. Pero es bueno comenzar all\u00ed donde de pronto son los pueblos los que toman la palabra. Empecemos en 2011. Una parte de la izquierda insiste en reprochar a esos pueblos \u2013sospechosamente \u201c\u00e1rabes\u201d\u2013 su inoportunidad y torpeza, como culpables de esta nueva geopol\u00edtica del desastre, en una acusaci\u00f3n semejante a la del juez machista que exime de responsabilidad al violador porque su v\u00edctima llevaba una falda corta o ten\u00eda pelo y cuerpo o sencillamente respiraba. Si esos pueblos, que no pod\u00edan ganar, no se hubieran levantado contra el opresor\u2026 Este argumento es tan ultraconservador \u2013tan \u201csovi\u00e9tico\u201d si se quiere\u2013 que en realidad es tremendamente \u201cde derechas\u201d. Lo es hasta el punto de proporcionar argumentos a las nostalgias imperiales: cu\u00e1nto mejor hubiera sido que los filipinos hubieran aceptado el yugo espa\u00f1ol en 1898, m\u00e1s benigno que el estadounidense que lo sigui\u00f3; y qu\u00e9 error el de los \u00e1rabes en 1914 al rebelarse contra el imperio otomano, sustituido por el atroz colonialismo ingl\u00e9s y franc\u00e9s; y qu\u00e9 locura la de los palestinos en 1936, cuando se rebelaron contra el protectorado brit\u00e1nico sin comprender que iban a caer en las garras de Israel. Eso por no hablar de los revolucionarios rusos que en 1917 no comprendieron que su levantamiento contra el zarismo iba a traer consigo la guerra civil, el estalinismo, los gulags y, setenta a\u00f1os m\u00e1s tarde, la m\u00e1s catastr\u00f3fica restauraci\u00f3n del capitalismo (y del zarismo).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, es cierto que Siria es de alguna manera la v\u00eda muerta de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica que comenz\u00f3 en 2011, as\u00ed como el principio de la desdemocratizaci\u00f3n que, desde all\u00ed, se extiende hoy por el mundo. Siria devuelve el protagonismo a las dictaduras: las ya existentes se envalentonan (Arabia Saud\u00ed o Ir\u00e1n), las nuevas son a\u00fan m\u00e1s severas que las derrocadas (<strong>Sisi<\/strong> en Egipto y la sombra de <strong>Hafter<\/strong> en Libia) y las que parec\u00edan superadas se contraen (la deriva autoritaria de <strong>Erdogan<\/strong> en Turqu\u00eda). Siria es tambi\u00e9n la causa de la doble radicalizaci\u00f3n que caracteriza el neofascismo europeo: el ascenso de la extrema derecha y la reactivaci\u00f3n del yihadismo terrorista. Siria es tambi\u00e9n la causa de la decadencia de la hegemon\u00eda estadounidense que, de manera indirecta, explica a su vez el triunfo electoral del neofascista <strong>Trump<\/strong> en Washington. Siria es tambi\u00e9n la causa, en fin, del retorno de la Rusia <em>putinesca<\/em>, \u00a0hipernacionalista y mafiosa, a la escena internacional, mediante bombas no menos destructivas ni m\u00e1s liberadoras que las de EEUU en Irak y en Afganist\u00e1n o las de Israel en Gaza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De todas estas calamidades, cierto, son responsables los pueblos que reclamaron pac\u00edficamente una pizca de democracia, unos gramos de dignidad, unos cent\u00edmetros de justicia social y no la dictadura que les respondi\u00f3 con bombas de barril; las potencias occidentales que los abandonaron; las teocracias del golfo que aprovecharon la ocasi\u00f3n para imponer sus agendas; las milicias yihadistas que se nutrieron de hu\u00e9rfanos desesperados y nihilistas europeos y los pa\u00edses \u2013Rusia e Ir\u00e1n\u2013 que utilizaron todos los medios a su alcance \u2013los mismos que EEUU tantas veces en Am\u00e9rica Latina o en Vietnam o en Irak\u2013 para sostener hasta el l\u00edmite a un tirano asesino al que no le gusta que su pueblo tenga pelo y cuerpo y respire. De la desdemocratizaci\u00f3n del planeta tienen la culpa las mujeres y hombres que ped\u00edan democracia, \u00bfo todos aquellos que, de derechas y de izquierdas, de forma activa o pasiva, los han sacrificado? El paralelismo de la guerra civil espa\u00f1ola no es ni exagerado ni fraudulento: la victoria all\u00ed del fascismo fue el umbral, no lo olvidemos, de la segunda guerra mundial. La diferencia hoy es que la izquierda no juega ning\u00fan papel y por lo tanto la \u201cguerra mundial\u201d que se avecina \u2013terror contra terror en met\u00e1stasis locales\u2013 no dejar\u00e1 ning\u00fan margen a las luchas democr\u00e1ticas. La democracia ha muerto. Los DDHH \u2013apenas una buena idea\u2013 pertenecen al pasado. <strong>Asad<\/strong>, gran triunfador, es el modelo; y a la izquierda impotente y vencida le gusta ese modelo porque incluso en EEUU se ha impuesto, como ellos quer\u00edan, un protodictador. El mundo multipolar es un mundo multidesp\u00f3tico, lo que sin duda es un gran progreso para los que creen que los pueblos del mundo llevan medio siglo pidiendo a gritos (\u00a1libertad! \u00a1libertad!) bombas multinacionales \u2013rusas, iran\u00edes, chinas, indias, sirias, egipcias\u2013 en lugar de solo \u201camericanas\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No me gusta la palabra \u201cfascismo\u201d. En primer lugar porque funciona ya como una l\u00edtote: es decir, a fuerza de utilizarla sin criterio para subrayar la gravedad de un fen\u00f3meno ha acabado por quitar importancia a su objeto. A nadie la asusta el \u201cfascismo\u201d, que pertenece al pasado y no define sino nuestro deseo subjetivo de indignaci\u00f3n. Y sin embargo hay motivos para asustarse. No sabemos c\u00f3mo llamar al nuevo fascismo, que es adem\u00e1s muy diferente del de los a\u00f1os 20 y 30 del siglo pasado. El fascismo cl\u00e1sico era antirreligioso, anticonservador y \u201crevolucionario\u201d; incluso \u201canticapitalista\u201d en su discurso y su liderazgo. Al mismo tiempo arraig\u00f3 y se extendi\u00f3 en una Europa ideol\u00f3gicamente polarizada y realmente revolucionaria que ya no existe. Pero podemos llamar \u201cfascismo\u201d con prudencia a lo que viene \u2013a lo que se est\u00e1 imponiendo\u2013 en el sentido de que el fascismo cl\u00e1sico fue el resultado de y acompa\u00f1\u00f3 a un proceso de desdemocratizaci\u00f3n radical, exactamente igual que ahora. Si Siria es, de alguna manera, la fuente contaminante \u2013o una de ellas\u2013 la responsabilidad de las grandes potencias y de la propia izquierda en este proceso de desdemocratizaci\u00f3n es innegable y reprobable. En un mundo en el que ya no hay alternativa sist\u00e9mica, ni siquiera imaginaria, y en el que los medios de destrucci\u00f3n se han multiplicado al infinito, se va cerrando cada vez m\u00e1s el campo de nuestras elecciones pol\u00edticas. En un mundo as\u00ed la lucha por la democracia, los DDHH y la justicia social queda postergada <em>sine die<\/em> -y prohibida y criminalizada\u2013 en nombre de la seguridad f\u00edsica y \u201ccultural\u201d. En un mundo as\u00ed, entre bombardeos y atentados terroristas, habr\u00e1 que buscar y encontraremos sin duda buenos motivos ego\u00edstas, antropol\u00f3gicos, de pura supervivencia geopol\u00edtica, para escoger entre una dictadura u otra: Trump, Putin, Asad, <strong>Le Pen<\/strong> o el ISIS. Pero ninguno de esos motivos podr\u00e1 ser nunca \u201cde izquierdas\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la Historia todo ha empezado siempre ya. Pero todo empez\u00f3 esta vez porque unos pueblos locos quisieron respirar y reclamaron democracia, justicia y dignidad. Y todos los gobiernos y todos los partidos \u2013sin excepci\u00f3n\u2013 corrieron a enterrarlos e imponer, contra ellos, contra todos nosotros, un neofascismo global. Alepo, Ankara, Berl\u00edn son algunos de sus terrenos de juego.<\/p>\n<p> <strong> <\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\"><strong><a href=\"https:\/\/www.cuartopoder.es\/tribuna\/2016\/12\/21\/alepo-ankara-berlin-geopolitica-del-desastre\/9436\">https:\/\/www.cuartopoder.es\/tribuna\/2016\/12\/21\/alepo-ankara-berlin-geopolitica-del-desastre\/9436<\/a><\/strong><\/div>\n<p> <\/strong><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Habr\u00e1 que analizar sus consecuencias y alertar sobre los peligros, pero a nadie puede extra\u00f1ar lo ocurrido. Era cuesti\u00f3n de tiempo. 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