{"id":35953,"date":"2016-12-09T17:22:34","date_gmt":"2016-12-09T15:22:34","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/de-escudos-banderas-y-ninas-aterradas\/"},"modified":"2016-12-09T17:22:34","modified_gmt":"2016-12-09T15:22:34","slug":"de-escudos-banderas-y-ninas-aterradas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/de-escudos-banderas-y-ninas-aterradas\/","title":{"rendered":"De escudos, banderas y ni\u00f1as aterradas"},"content":{"rendered":"\n<div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Son tantas las maravillas que el Museu de Arte Antiga de Lisboa encierra, que podr\u00eda pasarnos desapercibida una tabla pintada a mitad del siglo XIV por los grandes maestros catalanes Jaume Ferrer Bassa, su hijo Arnau y Ram\u00f3n Destorrents.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-35940\" alt=\"descudos1\" height=\"400\" width=\"298\" src=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/descudos1.jpg\" srcset=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/descudos1.jpg 298w, https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/descudos1-224x300.jpg 224w\" sizes=\"auto, (max-width: 298px) 100vw, 298px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y no cre\u00e1is que es una obra de arte cualquiera, porque form\u00f3 parte nada menos que del retablo de la capilla del palacio real de La Almudaina en Palma de Mallorca. La encarg\u00f3 el rey Pedro IV de Arag\u00f3n -llamado \u00abel ceremonioso\u00bbo \u00abel del punyalet\u00bb- cuando conquist\u00f3 aquel reino insular y lo uni\u00f3 para siempre a su corona, en el a\u00f1o del Se\u00f1or 1349.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-35941\" alt=\"descudos2\" height=\"200\" width=\"150\" src=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/descudos2.jpg\" \/><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\">El motivo central del cuadro es una representaci\u00f3n de Santa Ana con la virgen ni\u00f1a en su regazo, enmarcada por cuatro figuras de santos entre las que destaca una hermosa santa Catalina de cabellos rubios, vestida de esmeralda con forro carmes\u00ed. Y ya se sabe que<em> <strong>la que con verde se atreve, por guapa se tiene&#8230;<\/strong> <\/em><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">El caso es que est\u00e1n tambi\u00e9n representados varios escudos en la tabla. Y despu\u00e9s de tantas entradas en este blog m\u00edo, ya sab\u00e9is que la her\u00e1ldica es un tema que me interesa bastante, m\u00e1s a\u00fan si se trata de la del reino de Navarra, que es precisamente la que aparece en primer lugar, en el sentido de lectura habitual.<\/div>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-35942\" alt=\"descudos3\" height=\"326\" width=\"308\" src=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/descudos3.png\" srcset=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/descudos3.png 308w, https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/descudos3-283x300.png 283w\" sizes=\"auto, (max-width: 308px) 100vw, 308px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y junto a nuestro emblema, el de Arag\u00f3n (tres veces repetido), el de Sicilia y el de Portugal. Extra\u00f1a reuni\u00f3n, e ignoto mensaje por tanto el que esconde esta tabla, a fe m\u00eda. Lo m\u00e1s l\u00f3gico ser\u00eda pensar en la plasmaci\u00f3n de un desconocido tratado diplom\u00e1tico, pero lo cierto es que Portugal y Sicilia quedaban muy lejos de Navarra y no compart\u00edan demasiados intereses pol\u00edticos. No, ten\u00eda que ser otra cosa. Y s\u00ed: vaya que si lo era.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-35943\" alt=\"descudos4\" height=\"248\" width=\"400\" src=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/descudos4.jpg\" srcset=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/descudos4.jpg 400w, https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/descudos4-300x186.jpg 300w, https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/descudos4-356x220.jpg 356w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\">En 1328 accedi\u00f3 al trono navarro una nueva dinast\u00eda: la de Evreux, que se encontr\u00f3 con la misma dificultad con la que siempre se hab\u00edan topado sus predecesoras: la ambici\u00f3n de Castilla por hacerse con este peque\u00f1o, pero siempre codiciado, reino. Para evitarlo, Juana II y Felipe III tiraron de la \u00fanica riqueza que Navarra acreditaba ya desde tiempos de Sancho VI el Sabio: su abundancia de princesas casaderas, cuyos matrimonios podr\u00edan garantizar las alianzas pol\u00edticas que frenasen los proyectos castellanos de conquista.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Y, efectivamente, Juana y Felipe ten\u00edan tres hijas: Juana, Mar\u00eda e In\u00e9s. Y tres hijos: Carlos, Felipe y Luis. Y todos ellos tendr\u00edan vidas de lo m\u00e1s asendereadas&#8230;<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Apenas llegados a Pamplona, ofrecieron pues al rey Alfonso IV de Arag\u00f3n casar a su heredero el pr\u00edncipe Pedro -que contaba diez a\u00f1os-, con la mayor de sus hijas, Juana. Con eso buscaban conseguir el apoyo aragon\u00e9s ante cualquier intentona de Castilla. Sin embargo, el acuerdo, sellado entre ambas familias en 1329, estuvo a punto de romperse porque la infanta Juana, bien porque no quiso casarse o bien porque prefiri\u00f3 un marido m\u00e1s poderoso, decidi\u00f3 profesar en el monasterio de Longchamps, donde vivi\u00f3 hasta una edad muy avanzada.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Sin embargo Navarra segu\u00eda igual de amenazada, as\u00ed que los reyes Juana y Felipe corrieron turno y tras a\u00f1os de arduas negociaciones ofrecieron al aragon\u00e9s -que entretanto ya hab\u00eda sucedido a su padre- a la segunda de sus hijas: Mar\u00eda, que en ese a\u00f1o de 1336 en que qued\u00f3 fijado el compromiso contaba solamente con diez a\u00f1os de edad. Es decir, que su futuro marido le llevaba siete&#8230;<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">S\u00ed, desde luego no puede decirse que la vida de una princesa medieval fuera demasiado envidiable: consideradas \u00fanicamente como mercanc\u00eda y como prenda de pactos pol\u00edticos tras los cuales pod\u00edan acabar en los brazos -y en la cama- de esposos mucho m\u00e1s viejos que ellas. En ese sentido, Mar\u00eda tuvo mucha m\u00e1s suerte que su hermana menor, Blanca, que cuando contaba 16 a\u00f1os acab\u00f3 casada con Felipe VI de Francia, que le llevaba nada m\u00e1s y nada menos que cuarenta a\u00f1os de diferencia&#8230;<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Como el matrimonio pactado entre Mar\u00eda y Pedro no pod\u00eda consumarse a\u00fan, el futuro marido exigi\u00f3 que la novia residiese lo m\u00e1s cerca posible de Arag\u00f3n, as\u00ed que la princesa pas\u00f3 a residir en Tudela hasta que en 1338 cumpli\u00f3 los doce a\u00f1os, fecha en la que finalmente se celebr\u00f3 la boda.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Pedro ten\u00eda ya fama bien ganada de col\u00e9rico y malhumorado, pero tambi\u00e9n era un amante del protocolo y del lujo, y dispuso que se regalase a la novia -cuya dote ascend\u00eda a la astron\u00f3mica cifra de 60.000 libras de sanchetes, que a Navarra le llev\u00f3 cinco a\u00f1os poder pagar- una corona, seis anillos con esmeraldas, zafiros y diamantes y adem\u00e1s la posesi\u00f3n completa de las ciudades de Tarazona, Jaca y Teruel, con todas sus rentas.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">La ceremonia iba a celebrarse en Zaragoza, pero Mar\u00eda enferm\u00f3 (\u00bfo m\u00e1s bien sinti\u00f3 el l\u00f3gico miedo de una ni\u00f1a de doce a\u00f1os ante la obligaci\u00f3n de casarse, aunque fuese para defender a su pa\u00eds, y no quiso seguir adelante?), y su comitiva se detuvo a medio camino: en un pueblo llamado Alag\u00f3n. El caso es que el despacienciado Pedro no quiso aguardar y se present\u00f3 all\u00ed acompa\u00f1ado por un obispo para que la boda se celebrase cuanto antes. Pobre Mar\u00eda&#8230;<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Cinco a\u00f1os m\u00e1s tarde, ella qued\u00f3 embarazada por primera vez, y para celebrarlo su marido orden\u00f3 la confecci\u00f3n de un maravilloso libro de horas que afortunadamente se conserva hoy en d\u00eda en la Biblioteca de Venecia, y que pasa por ser uno de los m\u00e1s bellos realizados jam\u00e1s. Fueron sus autores pr\u00e1cticamente los mismos que los de la tabla mallorquino-lisboeta: Jaume Ferrer Bassa, su hijo Arnau y otro maestro de nombre olvidado que hoy se conoce como Baltimore, por ser esa ciudad norteamericana donde se conserva un retablo pintado por \u00e9l. Como digo, es una joya bibliogr\u00e1fica de primer orden, que demuestra el amor que el rey tuvo por su esposa, algo que como es l\u00f3gico suponer, no suced\u00eda casi nunca en los matrimonios regios&#8230;<\/div>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-35944\" alt=\"descudos5\" height=\"234\" width=\"400\" src=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/descudos5.jpg\" srcset=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/descudos5.jpg 400w, https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/descudos5-300x176.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/p>\n<table style=\"text-align: justify;\" border=\"0\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"0\">\n<tbody>\n<tr>\n<td>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Libro de Horas de   Mar\u00eda de Navarra.<br \/> hacia 1343<\/strong><\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>\u00a0<\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\">Sin embargo la vida de una reina medieval no era mucho m\u00e1s envidiable que la de una princesa medieval, pues s\u00f3lo ten\u00eda una \u00fanica obligaci\u00f3n que cumplir: dar un heredero al reino. Y efectivamente, la pobre Mar\u00eda pari\u00f3 cuatro veces entre 1343 y 1347, falleciendo en el parto (cuatro seguidos, siendo apenas una ni\u00f1a, y con las condiciones higi\u00e9nico-sanitarias de aquella \u00e9poca, eran una condena de muerte pr\u00e1cticamente segura) de su primer hijo var\u00f3n, Pedro, que adem\u00e1s no le sobrevivi\u00f3 mucho tiempo. Ten\u00eda s\u00f3lo 21 a\u00f1os cuando muri\u00f3. Pobre Mar\u00eda&#8230;<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Nos queda para recordarla ese citado libro, que va para siempre ya unido a su nombre, y en el que aparecen frecuentemente dibujadas las armas de Navarra, partidas con las de Arag\u00f3n, como correspond\u00eda a una mujer, cuyas armas her\u00e1ldicas siempre se representaban detr\u00e1s de las del marido. Y tambi\u00e9n la pintura que hoy d\u00eda se conserva en Lisboa, pues son al fin y al cabo las mismas armas las que aparecen en la tabla y las representadas en el libro. Esas armas que muchos en la actualidad se resisten a aceptar que representaban a Navarra, y no s\u00f3lo a tal o cual rey o princesa. Pero luego volver\u00e9 sobre este tema&#8230;<\/div>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-35945\" alt=\"descudos6\" height=\"400\" width=\"301\" src=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/descudos6.jpg\" srcset=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/descudos6.jpg 301w, https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/descudos6-226x300.jpg 226w\" sizes=\"auto, (max-width: 301px) 100vw, 301px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-35946\" alt=\"descudos7\" height=\"360\" width=\"402\" src=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/descudos7.png\" srcset=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/descudos7.png 402w, https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/descudos7-300x269.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 402px) 100vw, 402px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sigamos con el rey Pedro IV de Arag\u00f3n, que cuentan las cr\u00f3nicas que llor\u00f3 mucho a su esposa, aunque no tanto como para no concertar inmediatamente nuevo casamiento con otra princesa que, recordemos, s\u00f3lo tendr\u00eda una \u00fanica obligaci\u00f3n en la vida: proporcionar un heredero al reino. Y esa nueva princesa, casada en el mismo a\u00f1o de 1347 en que hab\u00eda muerto Mar\u00eda fue Leonor de Portugal. Tampoco pudo cumplir el \u00fanico cometido que de ella se esperaba, pues la peste negra se cruz\u00f3 en su camino al a\u00f1o siguiente y muri\u00f3 dejando viudo de nuevo a Pedro, que s\u00f3lo esper\u00f3 otros pocos meses m\u00e1s para casarse de nuevo, esta vez con Leonor de Sicilia, con la que al fin pudo conseguir sus anhelados herederos varones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-35947\" src=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/descudos8.jpg\" width=\"400\" height=\"248\" alt=\"descudos8\" style=\"text-align: justify;\" srcset=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/descudos8.jpg 400w, https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/descudos8-300x186.jpg 300w, https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/descudos8-356x220.jpg 356w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\">Ah\u00ed est\u00e1 pues el sentido y la explicaci\u00f3n de la tabla que tanto llam\u00f3 mi atenci\u00f3n en Lisboa: es un recordatorio que el rey Pedro IV quiso tener, o bien para sus sucesivas esposas, o bien para su complicada trayectoria matrimonial. Y eso que a\u00fan enviudar\u00eda y se casar\u00eda una cuarta vez, en 1377 con la noble catalana Sibila de Forti\u00e1, cuyo escudo no aparece en la tabla por la sencilla raz\u00f3n de que Jaume Ferrer Bassa y su hijo Arnau, que fueron quienes comenzaron a pintar el cuadro, fallecieron ambos por la peste negra en 1348, as\u00ed que tuvo que ser su disc\u00edpulo Ram\u00f3n Destorrents quien la terminase y quien incluyese el escudo siciliano de la reina Leonor, que recordemos que se cas\u00f3 con el rey Pedro en 1349.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">As\u00ed pues, los tres escudos de Arag\u00f3n representan al rey, y los otros tres a sus tres esposas: Mar\u00eda de Navarra, Leonor de Portugal y Leonor de Sicilia. Y a desentra\u00f1ar todo este culebr\u00f3n medieval puede conducir una tranquila y m\u00e1s que recomendable visita a un museo tan maravilloso como lo es el de Arte Antiga de Lisboa. Al menos a m\u00ed a esto me ha conducido para -me temo- aburrimiento letal de mis hipot\u00e9ticos lectores.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Sin embargo no quisiera dejar sin comentar lo que antes s\u00f3lo dej\u00e9 esbozado: esa man\u00eda de muchos de negar en la actualidad que Navarra haya tenido bandera o emblema que la representase, porque ese s\u00edmbolo por todos conocido del carbunclo y la flor de lis con la banda roja y blanca no representaba a la comunidad, sino al rey, olvidando -me temo que premeditadamente- que en aquella \u00e9poca medieval el rey y el reino eran la misma cosa.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Podr\u00eda dar yo muchos ejemplos de ello, pero me conformar\u00e9 con dos, que por su peso bastar\u00edan para abrir los ojos y la mente de quien quiera ser convencido. De quien no quiera, ya s\u00e9 que ni aunque bajara del cielo Teobaldo I a cantarle lo iba yo a conseguir. \u00a0Argumentar\u00e9 primero que cuando el rey Carlos II (el hermano de Mar\u00eda, precisamente) fue aclamado en 1358 en las calles de Par\u00eds, la multitud congregada lo hizo al grito de <strong><em>Navarre, Navarre!<\/em><\/strong>, y no al de <strong><em>Charles, Charles!<\/em><\/strong>, por la raz\u00f3n que ya he dado: porque el rey y el reino eran la misma cosa, as\u00ed que malamente pod\u00edan tener emblemas distintos, porque ambos representaban lo mismo a ojos de quienes los contemplaban.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Pero no se vayan todav\u00eda que a\u00fan hay m\u00e1s: la dinast\u00eda de Evreux gobern\u00f3 en Navarra entre 1328 y 1479 (como es mi costumbre, incluyo al pr\u00edncipe de Viana y a sus hermanas Blanca y Leonor en la cuenta), de tal forma que, con el paso de tanto tiempo, sus armas: el cuartelado 1 y 4 carbunclo pomelado y 2 y 3 sembrado de flores de lis con banda componada de gules y plata, se acabaron convirtieron en las armas que todo el mundo (es decir: toda Europa) reconoc\u00eda inmediatamente como propias de Navarra.<\/div>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-35948\" src=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/descudos9.png\" width=\"383\" height=\"402\" alt=\"descudos9\" style=\"text-align: justify;\" srcset=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/descudos9.png 383w, https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/descudos9-286x300.png 286w\" sizes=\"auto, (max-width: 383px) 100vw, 383px\" \/><\/p>\n<table style=\"text-align: justify;\" border=\"0\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"0\">\n<tbody>\n<tr>\n<td>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Real de oro de   Catalina I de Foix y Juan III de Labrit<\/strong><\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por eso cuando accedi\u00f3 al trono la dinastia de Foix, no sustituy\u00f3 ese emblema en las monedas que acu\u00f1\u00f3, porque las monedas s\u00ed son un rasgo de soberan\u00eda esencial de un pa\u00eds independiente. En cambio, en los sellos personales\u00a0de Francisco Febo, de Catalina I y de Juan de Labrit, s\u00ed que se representan exclusivamente sus armas -y repito- personales. Por cierto, que Juan II, tambi\u00e9n utiliz\u00f3 ese emblema y no el suyo propio cuando acu\u00f1\u00f3 moneda en Navarra, buscando apropiarse del s\u00edmbolo del rey leg\u00edtimo, que era su hijo Carlos de Viana, quien tambi\u00e9n lo emple\u00f3 -\u00e9l s\u00ed con todo derecho- en sus propias monedas. Y evidentemente el usurpador lo hizo por la misma raz\u00f3n: sab\u00eda perfectamente que el carbunclo y las flores de lis eran las armas de Navarra, y no s\u00f3lo de tal o cual rey.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-35949\" src=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/descudos10.jpg\" width=\"382\" height=\"400\" alt=\"descudos10\" style=\"text-align: justify;\" srcset=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/descudos10.jpg 382w, https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/descudos10-287x300.jpg 287w\" sizes=\"auto, (max-width: 382px) 100vw, 382px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Gros de plata del pr\u00edncipe de Viana<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-35950\" src=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/descudos11.jpg\" width=\"384\" height=\"400\" alt=\"descudos11\" style=\"text-align: justify;\" srcset=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/descudos11.jpg 384w, https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/descudos11-288x300.jpg 288w\" sizes=\"auto, (max-width: 384px) 100vw, 384px\" \/><\/p>\n<table style=\"text-align: justify;\" border=\"0\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"0\">\n<tbody>\n<tr>\n<td>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Gros de plata de   Juan II de Arag\u00f3n<\/strong><\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify;\">Item m\u00e1s: cuando Fernando el del C\u00f3lico invadi\u00f3 y conquist\u00f3 Navarra, una de las primeras cosas de las que se ocup\u00f3 fue de arrancar las flores de lis de nuestra bandera. Quer\u00eda as\u00ed significar que a partir de 1512 el reino de Navarra era otra cosa. Y con el emblema que el quiso entonces seguimos, porque desde ese momento nunca faltaron por estos pagos, ni a \u00e9l ni a sus sucesores, \u00ab<em>podadores<\/em>\u00bb para ayudarle a arrancar todas las flores posibles (y no me refiero s\u00f3lo a las de lis).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-35951\" src=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/descudos12.png\" width=\"389\" height=\"402\" alt=\"descudos12\" style=\"text-align: justify;\" srcset=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/descudos12.png 389w, https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/descudos12-290x300.png 290w\" sizes=\"auto, (max-width: 389px) 100vw, 389px\" \/><\/p>\n<table style=\"text-align: justify;\" border=\"0\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"0\">\n<tbody>\n<tr>\n<td>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Ducado de oro de   Fernando I de Arag\u00f3n<\/strong><\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table><\/div>\n<div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Lo dicho: hoy en d\u00eda muchos se empe\u00f1an en que fueron Campi\u00f3n, Iturralde y Altadill quienes pr\u00e1cticamente se inventaron la bandera de Navarra, confundiendo historia con oficialidad, pero no hay que irse hasta Lisboa (cosa que de todas formas yo recomiendo vivamente) para darse cuenta de que o bien no se enteran de nada, o bien no se quieren enterar, lo cual ya tiene peor arreglo. Pero si no quieren pasear por las riberas del Tajo, que se quiten las orejeras y paseen por las del Arga o las del Zidacos, que all\u00ed podr\u00e1n ver ese emblema representado por doquier en Olite, en Pamplona o en Tudela.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Por supuesto no tienen por qu\u00e9 aceptarlo ni compartirlo, porque al fin y al cabo un s\u00edmbolo es algo unido habitualmente a un sentimiento, y ninguna persona ha de verse obligada a sentir nada que no quiera, aunque tampoco tiene que empe\u00f1arse en obligar a los dem\u00e1s a que acepten como dogma lo que no es cierto.<\/div>\n<\/p><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-35952\" src=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/descudos13.jpg\" width=\"380\" height=\"400\" alt=\"descudos13\" style=\"text-align: justify;\" srcset=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/descudos13.jpg 380w, https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/descudos13-285x300.jpg 285w\" sizes=\"auto, (max-width: 380px) 100vw, 380px\" \/><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div>\n<p>\u00a0<\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\">Pero vale ya de tostones hist\u00f3ricos, porque realmente de todo este asunto con el que os he aburrido hoy, el sentimiento con el que quiero quedarme (y con el que me gustar\u00eda que os quedaseis vosotr@s tambi\u00e9n) es con el de terror que probablemente experiment\u00f3 la pobre princesa Mar\u00eda, obligada a casarse con s\u00f3lo doce a\u00f1os, como desgraciadamente ocurre todav\u00eda hoy en muchos lugares del mundo.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Y si un peque\u00f1o escudo en una esquina de una tabla del siglo XIV en la que casi nadie repara, sirve para que -al menos por un instante- recordemos lo que est\u00e1n sufriendo esas pobres ni\u00f1as, todo este rollo que os he metido habr\u00e1 servido para algo.<\/div>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/cronicasirreales.blogspot.com.es\/2016\/12\/de-escudos-banderas-y-ninas-aterradas.html\">http:\/\/cronicasirreales.blogspot.com.es\/2016\/12\/de-escudos-banderas-y-ninas-aterradas.html<\/a><\/p>\n<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Son tantas las maravillas que el Museu de Arte Antiga de Lisboa encierra, que podr\u00eda pasarnos desapercibida una tabla pintada a mitad del siglo XIV por los grandes maestros catalanes Jaume Ferrer Bassa, su hijo Arnau y Ram\u00f3n Destorrents. 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