{"id":35680,"date":"2016-10-29T09:21:37","date_gmt":"2016-10-29T07:21:37","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/cinco-razones-por-las-que-derribar-la-catedral-de-cordoba\/"},"modified":"2016-10-29T09:21:37","modified_gmt":"2016-10-29T07:21:37","slug":"cinco-razones-por-las-que-derribar-la-catedral-de-cordoba","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/cinco-razones-por-las-que-derribar-la-catedral-de-cordoba\/","title":{"rendered":"Cinco razones por las que derribar la catedral de C\u00f3rdoba"},"content":{"rendered":"\n<div>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-35679\" alt=\"catedralcordoba\" height=\"436\" width=\"539\" src=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/catedralcordoba.jpg\" srcset=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/catedralcordoba.jpg 539w, https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/catedralcordoba-300x243.jpg 300w, https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2016\/10\/catedralcordoba-519x420.jpg 519w\" sizes=\"auto, (max-width: 539px) 100vw, 539px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Voy a comenzar proponi\u00e9ndoles un peque\u00f1o juego: cierren los ojos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfYa?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vale, ahora vu\u00e9lvanlos a abrir porque si no lo hacen se van a perder el resto del art\u00edculo. Bien, usen la mente y viajen a un lugar tranquilo y sereno; quiz\u00e1 es un saloncito con un c\u00f3modo sill\u00f3n en una tarde de oto\u00f1o, tal vez un prado apacible a la sombra de un \u00e1rbol. Es un d\u00eda manso y pl\u00e1cido, y ustedes lo est\u00e1n viviendo de manera pl\u00e1cida y mansa. Leen un libro, miran c\u00f3mo las nubes se hacen y deshacen suavemente en formas reconocibles, se dejan arrullar por el sol de poniente o por el susurro de las hojas que acaricia la brisa del verano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cojonudo, \u00bfverdad? Pues ahora imaginen que la facci\u00f3n militante de un colectivo de tunos-mariachis aparece de la nada y les dedica una versi\u00f3n techno de \u00abClavelitos\u00bb a base de trompetas, panderetas, bandurrias y un coro de cincuenta vuvuzelas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pues eso, exactamente eso, es lo que les sucede cuando caminan por la mezquita de C\u00f3rdoba y, entre su delicado bosque de palmeras rojas y blancas, se encuentran de repente con el espacio desproporcionado y obtuso que es la catedral cristiana. Y por eso deber\u00eda desaparecer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desafortunadamente, una orden de alejamiento expedida por la Direcci\u00f3n General del Patrimonio del Estado me impide acercarme a menos de cien metros de cualquier bola de demolici\u00f3n. Eso s\u00ed, en cuanto dicho mandato expire, all\u00e1 que me ir\u00e9 a lomos de una excavadora Caterpillar de veinte toneladas, dispuesto a reconquistar lo que nunca debi\u00f3 ser perdido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y cuando llegue ese momento espero que me acompa\u00f1en porque, cr\u00e9anme, en este asunto yo tengo la raz\u00f3n. O las razones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Porque no debemos confundir lo antiguo con lo valioso<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es tan notorio como descorazonador: vivimos inmersos en una dictadura de la arqueolog\u00eda. Que me aspen si conozco los motivos de esta gradual deriva hacia la idolatr\u00eda de lo antiguo, pero coincidir\u00e1n conmigo en que, como sociedad, le damos m\u00e1s importancia a un v\u00e1ter del siglo I a. C. que a una construcci\u00f3n contempor\u00e1nea. Nos da igual si el edificio moderno es bell\u00edsimo y de enorme calidad y eficacia; es que en esos restos arcillosos cagaban se\u00f1ores romanos, oiga. No s\u00e9 ustedes, pero yo tiendo a echarle la culpa a Indiana Jones y su man\u00eda de intentar que cualquier objeto perteneciese a un museo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pues no, miren, un objeto antiguo es antiguo e inherentemente nada m\u00e1s que antiguo. El tiempo que haya pasado desde su creaci\u00f3n no es condici\u00f3n necesaria ni suficiente para que dicho objeto sea catalogado como valioso. Puede ayudar, sin duda, pero el valor de un objeto viene determinado por circunstancias propias y esencialmente independientes de su edad hist\u00f3rica. A saber, y en orden de prelaci\u00f3n: que sea \u00fanico, que sea importante y que sea bueno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me dir\u00e1n, \u00abpero se\u00f1or pedante, un v\u00e1ter de hace dos mil a\u00f1os es muy importante para entender c\u00f3mo era y c\u00f3mo se comportaba la civilizaci\u00f3n romana\u00bb. Pues s\u00ed, lo es, y adem\u00e1s, seguro que era un aparato que funcionaba a la perfecci\u00f3n, esto es, un buen v\u00e1ter; y ser\u00eda valioso y digno de ser conservado si no existiesen otros doscientos iguales en los s\u00f3tanos y los cimientos de cada ciudad europea. Evidentemente, si apareciese una cloaca romana en una excavaci\u00f3n de la China interior, ese objeto tendr\u00eda un valor incalculable, entre otras cosas porque ser\u00eda \u00fanico; y s\u00ed, deber\u00eda estar en un museo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ah\u00ed reside uno de las principales carencias de la catedral cristiana de C\u00f3rdoba: ni es \u00fanica ni es importante. Por supuesto, cualquier edificio \u2014como cualquier lugar u objeto\u2014 es ontol\u00f3gicamente \u00fanico; pero a mil kil\u00f3metros al noroeste, el maestro Mateo y el maestro Esteban pusieron fin al rom\u00e1nico en la catedral de Santiago de Compostela, un edifico extra\u00f1o, h\u00edbrido y yuxtapuesto, y tambi\u00e9n delicado y monumental. A setecientos kil\u00f3metros al norte, el maestro Enrique y Juan P\u00e9rez construyeron la catedral de Le\u00f3n y llevaron el g\u00f3tico al l\u00edmite de la desmaterializaci\u00f3n. Apenas a ciento treinta kil\u00f3metros al este, Andr\u00e9s de Vandelvira levant\u00f3 la catedral de Ja\u00e9n, que es una de las mejores construcciones del Renacimiento; y no del Renacimiento espa\u00f1ol, de cualquier Renacimiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y al lado, justo al lado, a la distancia de un parpadeo de la catedral cristiana, la mezquita entiende a C\u00f3rdoba como no la entiende nada en el mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Porque la catedral de C\u00f3rdoba no entiende a C\u00f3rdoba<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed es y as\u00ed debemos afrontarlo: la catedral de C\u00f3rdoba es un mal edificio. No hay que tirarse de los pelos ni proferir indignados alaridos ni desvanecerse entre sofocos de incredulidad; la catedral de C\u00f3rdoba es un edificio tan malo como lo es la transformaci\u00f3n de San Pedro del Vaticano o cualquier edificio de Santiago Calatrava. Quiz\u00e1 incluso peor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y es que para que un edificio sea bueno debe reunir ciertas caracter\u00edsticas. Entre otras: que sea eficaz, que funcione bien y que respete su propia naturaleza espacial, constructiva y formal. Eso s\u00ed, para que un edificio sea malo es suficiente con que incumpla alguno de estos requisitos. El problema es que la catedral de C\u00f3rdoba los incumple todos. De entrada, es un edificio profundamente ineficaz y de funcionalidad m\u00e1s que dudosa; y ya hay que ser in\u00fatil para que una construcci\u00f3n religiosa, cuya solicitaci\u00f3n program\u00e1tica es enormemente laxa, funcione mal. Macho, solo ten\u00edas que atraer a los feligreses hacia la nave y sentarles mirando a la capilla mayor. Pues nada, mal. Resulta que los feligreses, estando la nave enfrentada al bosque de columnas de la mezquita, ni se enteran de d\u00f3nde est\u00e1 la catedral hasta que se dan de bruces con ella.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s, resulta que el edificio maltrata su propia esencia espacial y formal, porque no sabe ni lo que es y se tambalea entre indecisiones constructivas. Seguramente podr\u00edamos achacar estos problemas a la idiosincrasia cultural de la \u00e9poca. Pero \u00bfde qu\u00e9 \u00e9poca? Porque Fernando III de Castilla, que era un se\u00f1or muy cristiano \u2014se convirti\u00f3 en San Fernando, ni m\u00e1s ni menos\u2014, decidi\u00f3, tras la reconquista de la ciudad en el siglo XIII, que la antigua mezquita ser\u00eda la nueva catedral; pero para la conversi\u00f3n, aparte de instalar la silla del obispo, apenas orden\u00f3 realizar un par de leves modificaciones en el edificio \u00e1rabe. As\u00ed, tan feliz, la catedral ofici\u00f3 el culto cat\u00f3lico rodeada de la espacialidad isl\u00e1mica. Y durante tres siglos, oiga, sin que nadie se sulfurase por ello.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La cosa se torci\u00f3 a finales del siglo XV, cuando al obispo \u00cd\u00f1igo Manrique, que tambi\u00e9n era un se\u00f1or muy cristiano pero bastante m\u00e1s cazurro que sus antecesores, se le meti\u00f3 en sus cristianos cojones que lo de la espacialidad \u00e1rabe era una mandanga y que all\u00ed, justamente all\u00ed, en medio de la mezquita, hab\u00eda que meter la altura y la luz de las catedrales g\u00f3ticas castellanas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y salt\u00f3 la liebre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Junten las piezas. Es exactamente la misma raz\u00f3n por la que el decorado plano y abotagado que Carlo Maderno levant\u00f3 en la bas\u00edlica de San Pedro es tan espantoso; porque destruy\u00f3 la planta en cruz griega de Miguel \u00c1ngel para colocar lo que hab\u00eda en cualquier palacio renacentista. El mismo desprop\u00f3sito que vemos en las colosales inmundicias que construye Calatrava; aterrizan como ovnis dondequiera que les digan \u2014y les paguen\u2014. No pertenecen a su lugar sino a la\u00a0 palurda ignorancia de su creador. Y\u00a0 como su creador no entiende el sitio donde va a parir, los edificios tampoco lo entienden.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una catedral g\u00f3tica castellana pertenece al g\u00f3tico de Castilla de igual manera que la mezquita de C\u00f3rdoba pertenece a C\u00f3rdoba. A una ciudad que descansa en el llano del primer Guadalquivir, con las faldas de la sierra en la lejan\u00eda. Un lugar donde la luz es horizontal, el tiempo es horizontal y el espacio es horizontal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Para recuperar el espacio<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dos hect\u00e1reas. Ochocientas cincuenta columnas. Trescientos setenta arcos que son las hojas de un palmeral infinito. Una sola laja de aire rodeando cada mil\u00edmetro de m\u00e1rmol y cada pieza de ladrillo bicolor y cada incisi\u00f3n en la madera del artesonado. Un \u00fanico espacio invisible, imposible, inabarcable. El espacio horizontal. El espacio del horizonte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed era la mezquita que termin\u00f3 Almanzor en el siglo X. Y as\u00ed deber\u00eda haber seguido siendo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No crean que esta opini\u00f3n es una cosa novedosa de intelectuales posmodernos. Qu\u00e9 va, durante la primera mitad del siglo XVI, muchas fueron las voces que se alzaron contra el destrozo de la mezquita. Can\u00f3nigos locales y pr\u00f3ceres de las altas esferas municipales se opusieron con virulencia a la nueva catedral. Desgraciadamente, si \u00cd\u00f1igo Manrique era bastante m\u00e1s pat\u00e1n que los obispos que le precedieron, sus sucesores establecieron varias plusmarcas en la disciplina de zafiedad art\u00edstica sobre ruedas. As\u00ed, pese a las opiniones contrarias, se emperraron en que el dios de Castilla \u2014o sea, el verdadero Dios\u2014 estaba en las alturas y por tanto, hab\u00eda que levantar una nave muy alta y con mucha luz, no fuera a ser que los cordobeses se perdieran entre tanta horizontalidad. El asunto se encon\u00f3 de tal manera que el propio Concejo de la ciudad emiti\u00f3 varios edictos penalizando a quien fuera que participase en su construcci\u00f3n, desde maestros canteros hasta alba\u00f1iles. Al final tuvo que interceder el emperador Carlos V para decir que s\u00ed, que se dejasen de movidas, que se construyese la nueva catedral y a otra cosa mariposa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando el arquitecto Hern\u00e1n Ruiz el Joven concluy\u00f3 la obra a mediados del XVI, la nave era un pastiche entre g\u00f3tico, renacentista y manierista. Adem\u00e1s, como la estructura del edificio \u00e1rabe tampoco pod\u00eda resistir grandes elevaciones, el nuevo edificio no es ni alto ni bajo, ni horizontal ni vertical, ni chicha ni limon\u00e1. Eso s\u00ed, masacra el espacio de la mezquita como una bayoneta impregnada en curare destripar\u00eda el terso vientre de la Venus de Botticelli.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desconozco si Carlos V estuvo muy atareado con sus cosas y sus mariposas, pero estoy seguro de su lamento por no haber dejado las palmeras de la mezquita en paz. Tras su primer paseo por el nuevo edificio dijo: \u00abHab\u00e9is destruido lo que era \u00fanico en el mundo, y hab\u00e9is puesto en su lugar lo que se puede ver en todas partes\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ojal\u00e1 hubiese recuperado el espacio. Ojal\u00e1 hubiese podido dar marcha atr\u00e1s en el tiempo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. Para recuperar el tiempo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Porque el tiempo es espacio y el espacio sin tiempo no existe. Y el espacio de la mezquita es horizontal porque el tiempo de la mezquita es horizontal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La catedral suena con sus procesiones y sus paseos. Vocifera con tacones y con zapatos. Berrea en un ruido blanco como la nieve en la pantalla de un televisor estropeado. Una cacofon\u00eda insufrible de caminos y recorridos y miradas perdidas, alzadas, atravesadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tiempo de la mezquita era un tiempo descalzo y quieto. Un tiempo que hab\u00eda parado el reloj y, en silencio, apenas exist\u00eda, congelado dentro de su propia densidad. La mezquita de C\u00f3rdoba parec\u00eda susurrarnos el proverbio afgano que reza: \u00abUstedes tienen los relojes, pero nosotros tenemos el tiempo\u00bb. Por desgracia, los hombres que levantaron la nueva catedral eran m\u00e1s grises que los hombres grises de Momo, y sus relojes se llevaron por delante todo el tiempo y todo el espacio, descuartiz\u00e1ndolo entre lanzas de luz y cubri\u00e9ndolo con una estrepitosa mara\u00f1a de sombras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5. Para recuperar la luz<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1933, Junichiro Tanizaki fue a cenar al restaurante Waranji-ya de Kioto. All\u00ed descubri\u00f3, para su pesar, que hab\u00edan sustituido los candelabros de las mesas por l\u00e1mparas el\u00e9ctricas. Le dijeron que los comensales encontraban la luz de las velas demasiado oscura, pero que si prefer\u00eda un candelabro, se lo proporcionar\u00edan. Cuando escribi\u00f3 El elogio de la sombra lo cont\u00f3 as\u00ed: \u00ab\u2026 entonces fue cuando me di cuenta por primera vez de que esa luz incierta era la que de verdad realzaba la belleza de las lacas japonesas\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La luz incierta. El elogio de la sombra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La luz de la catedral de C\u00f3rdoba quiere ser certera pero es borrosa, quiere ser aguda pero es aletargada, quiere ser limpia pero es una mancha. Y lo que es peor, aunque fuese limpia, aguda y certera, tampoco pertenecer\u00eda a la mezquita; y ni siquiera a C\u00f3rdoba. Porque la luz de la mezquita, como la de la ciudad, es la luz de llano del primer Guadalquivir. Una luz horizontal, que es la luz m\u00e1s incierta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La luz horizontal no arroja sombra pero se define, precisamente, por esa sombra. \u00danica e id\u00e9ntica en todos lados, es el ep\u00edtome de la igualdad. Es incierta porque no se ve, porque apenas palpita leve como una neblina, porque solo asoma si se la mira donde est\u00e1 tapada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si entran en la mezquita y son capaces de aislarse de la grosera contaminaci\u00f3n de la catedral, quiz\u00e1s sean capaces de verla; flotando brumosa entre todas y cada una de las columnas, anegando los arcos, llenando los artesonados y los mosaicos como un velo l\u00edquido. Y agazapada detr\u00e1s de las celos\u00edas del Patio de los Naranjos, convertida en pura sombra, esperando el momento de reclamar la val\u00eda, la comprensi\u00f3n, el espacio y el tiempo que nunca debieron arrebatarle.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.jotdown.es\/2016\/10\/cinco-razones-las-derribar-la-catedral-cordoba\/\">http:\/\/www.jotdown.es\/2016\/10\/cinco-razones-las-derribar-la-catedral-cordoba\/<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">EL PAIS<\/p>\n<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Voy a comenzar proponi\u00e9ndoles un peque\u00f1o juego: cierren los ojos. \u00bfYa? Vale, ahora vu\u00e9lvanlos a abrir porque si no lo hacen se van a perder el resto del art\u00edculo. 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