{"id":35347,"date":"2016-09-05T10:46:38","date_gmt":"2016-09-05T08:46:38","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/el-asesinato-de-trotsky-antes-y-despues\/"},"modified":"2016-09-05T10:46:38","modified_gmt":"2016-09-05T08:46:38","slug":"el-asesinato-de-trotsky-antes-y-despues","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/el-asesinato-de-trotsky-antes-y-despues\/","title":{"rendered":"El asesinato de Trotsky: antes y despu\u00e9s"},"content":{"rendered":"\n<div style=\"text-align: justify; \"><em>Este trabajo retoma algunas partes de la introducci\u00f3n a <\/em>El asesinato de Trotsky: antes y despu\u00e9s,<em> recopilaci\u00f3n editada en 1990 en nombre de la Fundaci\u00f3n Andreu Nin bajo mi iniciativa. Comprend\u00eda textos de Isaac Deutscher, Pierre Brou\u00e9 (El asesinato de Trotsky), Esteban Volkow, Marguerite Bonnet (Natalia Sedova), entre otros.<\/em><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-35346\" alt=\"Trotsky1\" height=\"343\" width=\"539\" src=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/Trotsky1.jpg\" srcset=\"https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/Trotsky1.jpg 539w, https:\/\/nabarralde.eus\/wp-content\/uploads\/2016\/09\/Trotsky1-300x191.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 539px) 100vw, 539px\" \/><\/div>\n<div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><em>(<\/em><em> <\/p>\n<p style=\"display: inline !important;\">Imagen: Reconstruccion del asesinato de Trotsky por parte de la policia y las autoridades judiciales mejicanas. Con la venda, el asesino, Ramon Mercader).<\/p>\n<p> <\/em><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay aniversarios que no se difuminan con el tiempo, m\u00e1s bien al contrario. Es lo que sucede con el asesinato de Trotsky que estos d\u00edas est\u00e1 ocupando un considerable espacio en las redes sociales, o sea lejos de la prensa establecida. Se le cita en relaci\u00f3n a los procesos de recomposici\u00f3n de las nuevas izquierdas, por su lugar en debates, ediciones y reediciones\u2026 Ahora en el cine, que tiene la reconocida virtud de resultar asequible y atrayente para todo el mundo. La pel\u00edcula se llama <em>El elegido <\/em><strong>1\/.<\/strong> Ha sido rodada con mucho tiempo y est\u00e1 siendo ampliamente publicitada. Se estrena este septiembre y tiene todos los n\u00fameros para dar pie a m\u00e1s discusi\u00f3n sobre aquel 20 de agosto de 1940 en Coyoac\u00e1n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En su momento, esta tragedia comunista no caus\u00f3 una especial conmoci\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 de los c\u00edrculos cercanos<strong>.<\/strong> Frente a la indiferencia o la maledicencia apenas se erigieron unas pocas voces. Como la del escritor peruano Ciro Alegr\u00eda (autor de <em>El mundo es ancho y ajeno<\/em>), por citar un ejemplo, que denunci\u00f3 el asesinato y acus\u00f3 sin ambages a los responsables. Este fue el caso tambi\u00e9n de Francisco Zamora, un periodista nicarag\u00fcense, antiguo compa\u00f1ero de Sandino que escribi\u00f3 con evidente indignaci\u00f3n: \u00abYo no pertenezco ni nunca he pertenecido a la IV Internacional, soy completamente extra\u00f1o a sus actividades; creo, no obstante, que Stalin es el m\u00e1s repugnante y el m\u00e1s mal\u00e9fico de los traidores que jam\u00e1s ha sufrido la causa del proletariado y que ning\u00fan ser humano mental y moralmente sano puede continuar siendo estalinista despu\u00e9s de la serie de cr\u00edmenes, estafas, bajezas y falsificaciones de los hechos y las ideas que ha perpetrado este individuo; creo tambi\u00e9n que todo lo que subsiste en el presente de la revoluci\u00f3n de Octubre es a pesar de Stalin y de su banda, y debe de ser salvaguardado por la eliminaci\u00f3n del estalinismo, el cual ha extraviado, decapitado y desorientado a la clase obrera mundial en el momento preciso en que m\u00e1s necesitaba de su conciencia y de su certitud. Si esto es ser trotskista, yo soy trotskista y estoy orgulloso de serlo, porque, en todas las \u00e9pocas, en las sociedades que sean, ser\u00e1 siempre m\u00e1s digno estar al lado de la v\u00edctima cobardemente asesinada que servir de lacayo y apologista de su todopoderoso verdugo\u00bb <strong>2\/.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La prensa establecida enfoc\u00f3 el drama como un \u00abajuste de cuentas\u00bb entre comunistas cuando no coment\u00f3 favorablemente el asesinato. Los de la cadena de William R. Hearst (al que hace referencia el film de Orson Welles <em>Citizen Kane<\/em>) no ocultaron su entusiasmo, en tanto que <em>Pravda<\/em> titul\u00f3 la noticia \u00abLa muerte de un esp\u00eda internacional\u00bb, de un \u00abhombre cuyo nombre pronuncian con desprecio y maldiciones los trabajadores del mundo entero\u00bb. D\u00e9cadas m\u00e1s tarde, en plena <em>perestroika<\/em> (diciembre de 1987), el historiador oficialista y general Dimitri Volkogonov reflexiona sobre la reacci\u00f3n de Stalin diciendo que \u00abley\u00f3 con atenci\u00f3n el art\u00edculo e hizo una mueca&#8230; Resulta que todo ha quedado en un caso de espionaje y yo he luchado todos estos a\u00f1os contra un esp\u00eda. \u00bfPor qu\u00e9 tanto lujo de detalles? Parece como si el asesinato hubiera ocurrido en Mosc\u00fa\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante los a\u00f1os de apogeo del estalinismo, parec\u00eda que la maldici\u00f3n denigratoria que hab\u00eda ca\u00eddo sobre Trotsky lleg\u00f3 a parecer definitiva a muchos. C\u00e9lebres son los casos ilustres de Jean Paul Sartre en su obra <em>Les communistes et la paix<\/em>, y M. Merleau Ponty en <em>Les aventures de la dialectique, <\/em>realizados desde una cierta distancia cr\u00edtica del estalinismo; de Trotsky se olvidaba todo el marxismo de los a\u00f1os efervescentes de la II y la III Internacional <strong>3<\/strong>\/.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, en el momento de la muerte de Stalin, el monolitismo burocr\u00e1tico ya hab\u00eda comenzado a resquebrajarse. Luego vendr\u00e1n el XX Congreso del PCUS, la sublevaci\u00f3n obrera antiburocr\u00e1tica en Hungr\u00eda en 1956 y el inicio de un ciclo de revoluciones en el Tercer Mundo, de las que Cuba y Argelia, resultan las m\u00e1s significativas <strong>4<\/strong>\/. Se crean pues nuevas condiciones de una recomposici\u00f3n del marxismo abierto al margen y en contra de las vulgatas y las dogm\u00e1ticas del movimiento comunista oficial. Primero t\u00edmidamente, luego ya de una forma m\u00e1s sostenida, la cuesti\u00f3n de Trotsky se vuelve a plantear. Se comienzan de nuevo a editar sus obras. La c\u00e9lebre trilog\u00eda que le dedic\u00f3 Isaac Deutscher se publica en numerosas lenguas. Los \u201ctrotskistas\u201d emergen como parte de la \u201cnueva izquierda\u201d. A finales de los a\u00f1os sesenta, un diario madrile\u00f1o asegura que las obras de Trotsky \u00abse vend\u00edan como rosquillas\u00bb en los medios universitarios. Aparecen rese\u00f1as en Ruedo Ib\u00e9rico y la editorial del mismo nombre inicia la edici\u00f3n de sus Obras. Este proceso culmina de alguna manera en procesos como el 68 franc\u00e9s y la insurgencia en Am\u00e9rica Latina. El propio \u201cChe\u201d ofrece testimonio de sus lecturas <strong>5\/.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante todos estos a\u00f1os, en la URSS no se permit\u00eda ninguna broma sobre Trotsky. En el per\u00edodo de Jruschev \u2013de reformismo por arriba de la burocracia- la cuesti\u00f3n de su \u00abrehabilitaci\u00f3n\u00bb ni se plantea, antes al contrario, Breznev justificaci\u00f3n los tanques en Praga para atajar un \u201ccomplot trotskista\u201d, y las ediciones en lengua extranjera publican religiosamente los productos contra los desviaciones trotskistas, obras de los \u201cprofesores rojos\u201d que eran distribuidas por las librer\u00edas comunistas o afines. De hecho, no ser\u00e1 hasta la \u00e9poca de la Glasnost y de Gorbatchev que se llega a plantear abiertamente la cuesti\u00f3n de la \u201crehabilitaci\u00f3n\u201d, que la Fundaci\u00f3n Andreu Nin har\u00e1 extensible a \u00e9ste. Personajes significados de la corriente como Pierre Brou\u00e9 y Vanessa Redgrave intervienen en debates y conferencias. Sin embargo, despu\u00e9s de una cierta efervescencia, el r\u00e9gimen heredero de la \u201cnomenklatura\u201d acaba imponiendo una nueva historia oficial que se afirma en el criterio de \u201clos dos osos\u201d, tanto Stalin como Trotsky eran comunistas <strong>6\/.<\/strong> Una teor\u00eda que se convertir\u00e1 en dogma medi\u00e1tico en Occidente. El neoliberalismo triunfante ya no admite matizaciones: Stalin=Lenin=Trotsky, todos van a parar a mismo pozo junto con Ceaucescu, Pol Pot, Mao, Sendero Luminoso, etc.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante los sesenta y setenta, el enfoque primordial del acontecimiento apuntaba ante todo a la existencia de otro comunismo, el de los herejes que, como dec\u00eda Ernest Bloch de la historia de la Iglesia, eran los que alumbraban la historia.El protagonista por supuesto era Trotsky, el gran negador, el personaje clave para situarnos ante los tres sectores de la revoluci\u00f3n mundial: la antiimperialista, la anticapitalista y la que era mucho m\u00e1s compleja, la antiburocr\u00e1tica. Sin embargo, esta perspectiva comenz\u00f3 a cambiar en los a\u00f1os ochenta como parte de un cambio radical en el tel\u00f3n de fondo. La burocracia \u201csocialista\u201d se descompon\u00eda mientras que el capitalismo se recompon\u00eda\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora el protagonista pasaba a ser Ram\u00f3n Mercader, el h\u00e9roe negativo por excelencia. El idealista que acababa perpetrando un crimen miserable como parte de un aparato de muerte\u2026 Aunque desde un tratamiento respetuoso con Trotsky, no era otro el punto de vista de un film tan paradigm\u00e1tico como <em>Asaltar los cielos <\/em>(Jos\u00e9 Luis L\u00f3pez-Linares, Javier Rioyo, Espa\u00f1a, 1996) <strong>7\/.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e9xico fue el escenario de los \u00faltimos tres a\u00f1os de Trotsky, quien vivi\u00f3 primero en la mansi\u00f3n que le facilitaron Diego Rivera y Frida Kahlo, y luego en la Avenida de Viena, en el barrio de Coyoac\u00e1n. Aunque alejado de los acontecimientos pol\u00edticos, ning\u00fan pa\u00eds europeo lo quiso acoger. Hubo tentativas desde Catalunya por parte de Andreu Nin pero no pudo ser, la Generalitat argument\u00f3 que no ten\u00eda todav\u00eda atribuciones para hacerlo, fue Nin el que intercedi\u00f3 ante su amigo Diego Rivera que inmediatamente lo logr\u00f3 gracias a la firme actitud de L\u00e1zaro C\u00e1rdenas, el \u00fanico gobernante que reconoci\u00f3 la Rep\u00fablica espa\u00f1ola en guerra con todas las consecuencias. Trotsky acab\u00f3 adapt\u00e1ndose al paisaje mexicano, y all\u00ed sigui\u00f3 trabajando en su obra, parte de la cual qued\u00f3 inconclusa, en concreto sus estudios biogr\u00e1ficos sobre Lenin y sobre Stalin; tampoco pudo realizar el libro que pensaba sobre la guerra y la revoluci\u00f3n espa\u00f1ola. Era ya un viejo cansado, hab\u00eda sufrido una \u201ctragedia b\u00edblica\u201d que se neg\u00f3 a reconocer como \u00abpersonal\u00bb en <em>Mi vida,<\/em> pero que, como no pod\u00eda ser menos, le hab\u00eda afectado muy profundamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En una denuncia dirigida al ministro de Asuntos Exteriores de M\u00e9xico y al fiscal del Tribunal Supremo, Trotsky dice: \u00abEn el curso de los \u00faltimos a\u00f1os, Stalin ha hecho fusilar a cientos de mis amigos, verdaderos o supuestos. Adem\u00e1s, ha hecho matar a toda mi familia, a excepci\u00f3n de m\u00ed, mi mujer y un nieto. En Suiza ha hecho asesinar por sus agentes a Ignace Reiss, uno de los jefes de la GPU, aunque \u00e9ste manifest\u00f3 p\u00fablicamente no estar de acuerdo con mis ideas. Estos hechos han sido confirmados, sin lugar a dudas, por la polic\u00eda francesa y los tribunales suizos. Los mismos agentes que asesinaron a Reiss fueron los que asesinaron a mi hijo en Par\u00eds. Adem\u00e1s, el 7 de noviembre de 1936, los agentes de la GPU forzaron la puerta del Instituto Cient\u00edfico de Par\u00eds y robaron una parte de mis archivos. Tambi\u00e9n dos de mis secretarios, Erwin Wolf y Rudolf Klement, fueron asesinados por agentes de la GPU, el primero en Espa\u00f1a y el segundo en Par\u00eds. Y la verdadera raz\u00f3n de todos los procesos sensacionales vistos en Mosc\u00fa en 1936 y 1937 fue conseguir mi extradici\u00f3n a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica para entregarme a las manos de la GPU&#8230;\u00bb <strong>8\/.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los procesos de Mosc\u00fa se\u00f1alan un giro radical en la actitud del estalinismo. Aunque todo parece indicar que Stalin hab\u00eda ya considerado la idea de acabar con Trotsky en 1927, a continuaci\u00f3n de los acontecimientos del d\u00e9cimo aniversario de Octubre -cuando las muchedumbres dieron la espalda a la tribuna oficial y empezaron a aplaudir a Trotsky y a los miembros de la Oposici\u00f3n situados al margen de los actos p\u00fablicos- y de que ya a finales de la d\u00e9cada hab\u00eda asesinado indirectamente a Joff\u00e9 y directamente a Blumkin, el caso es que Trotsky es enviado al exilio, seguramente creyendo su propio diagn\u00f3stico seg\u00fan el cual hab\u00eda un Trotsky que era \u201cun caballo muerto\u201d. Una tesis repetida hasta la saciedad por los especialistas: Trotsky fue grande para las \u00e9pocas revolucionarias pero no en las peque\u00f1as maniobras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un periodista norteamericano bastante famoso entonces, John Gunther, visit\u00f3 a Trotsky en Prinkipo y lo compar\u00f3 con Napole\u00f3n en Elba. Sin embargo a la pregunta \u00ab\u00bfes Trotsky un caballo muerto?\u00bb, su contestaci\u00f3n fue dubitativa: \u00ab\u00bfque pasar\u00eda si Stalin fallec\u00eda imprevistamente?, y \u00bfsi estallaba una revoluci\u00f3n en cualquier parte?\u00bb. Las dudas de Gunther reaparecen con ocasi\u00f3n de un viaje a Madrid. \u00abEn ning\u00fan otro lugar de Europa, dice, vi tantos libros suyos ni tanta literatura trotskista al alcance del p\u00fablico como aqu\u00ed&#8230;\u00bb. Luego asiste a una reuni\u00f3n presidida por Andreu Nin. \u00abLos camaradas, en su mayor parte trabajadores con gorras y bufandas, y unos pocos escritores e intelectuales, conversan acaloradamente reunidos en peque\u00f1os grupos (&#8230;) Todo parece in\u00fatil y bastante irreal. Sin embargo, no hab\u00edan pasado muchos a\u00f1os desde que Lenin, Plejanov, Zin\u00f3viev, R\u00e1deck y Bujar\u00edn revoloteaban en grupos, cerrados y tensos, por mesas de caf\u00e9 iguales a esta, hablando y hablando. Probablemente, a la polic\u00eda del Zar le resultaban incluso divertidos\u00bb <strong>9\/.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Stalin no asesinaba por el mero placer de hacerlo<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Trotsky segu\u00eda siendo algo as\u00ed como un jefe de Estado en el extranjero, la representaci\u00f3n m\u00edtica de Octubre. No era un l\u00edder pasivo, ten\u00eda una voz y una pluma que denunciaba todos los desastres de la pol\u00edtica estalinista -la derrota del proletariado alem\u00e1n, la represi\u00f3n policial y el disfuncionamiento burocr\u00e1tico en la URSS, etc.-, y a\u00fan representando una minor\u00eda, sus ideas eran escuchadas y respetadas en un espectro pol\u00edtico bastante amplio en el que se pod\u00eda contar a las tendencias socialistas de izquierda, a los disidentes comunistas, y \u00bfpor qu\u00e9 no?, a muchos militantes de los PP CC que -de momento- siguen a la mayor\u00eda. El desastre del partido alem\u00e1n provoca la mayor crisis de Stalin, y en un momento determinado, hasta presenta su dimisi\u00f3n. Surge entonces entre sus fieles un principio de disidencia, el m\u00e1s audaz es Kirov que morir\u00e1 en un atentado. La polic\u00eda comienza entonces la mayor \u00abcaza de brujas\u00bb de la era contempor\u00e1nea, los \u00abasesinos\u00bb de Kirov suman miles, centenares de miles, los campos de concentraci\u00f3n se multiplican y las ejecuciones se ponen al orden del d\u00eda. En Occidente la prensa convencional carece entre los trabajadores del menor cr\u00e9dito cuando hablan de la URSS, nadie cree a la minor\u00eda que denuncia los procesos de Mosc\u00fa <strong>10\/,<\/strong> un momento hist\u00f3rico en el que Stalin consigue lo siguiente:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">a) Cortar dr\u00e1sticamente los planes de Kirov de llegar a un acuerdo con las oposiciones en la deportaci\u00f3n, y aniquilar de ra\u00edz toda veleidad cr\u00edtica en sus propias filas, emergiendo como el dictador m\u00e1s omnipotente de la historia;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">b) Exterminar y desprestigiar a todas las oposiciones, en primer lugar a la que encabeza Trotsky que es, junto con su hijo Le\u00f3n Sedov, el principal acusado de los procesos en los que la l\u00f3gica es tan irracional que, como describir\u00e1 Bujar\u00edn en su Testamento, ni haciendo al Zar el jefe de 1917 y a los bolcheviques los contrarrevolucionarios se pod\u00eda alcanzar tanto absurdo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">c) Demostrar -sobre todo se trataba de esto- a las canciller\u00edas occidentales que la revoluci\u00f3n ya hab\u00eda sido -literalmente- enterrada en la URSS, y que ya no quer\u00edan hacer el socialismo en ning\u00fan otro pa\u00eds, imponiendo en el contexto de los procesos una pol\u00edtica antifascista y antirrevolucionaria -Francia, Espa\u00f1a- que seducir\u00e1 a extensos sectores de la <em>intelligentzia<\/em> liberal e izquierdista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los procesos de Mosc\u00fa significaron, adem\u00e1s, la demostraci\u00f3n de que Stalin pod\u00eda actuar impunemente contra sus adversarios de la izquierda, y la puesta en pie de un \u00abaparato\u00bb polic\u00edaco internacional que se beneficia, adem\u00e1s de los especialistas sovi\u00e9ticos, de nueva mano de obra reclutada en el movimiento comunista, y con la capacidad de estos y de sus aliados para denigrar a las v\u00edctimas hasta el punto de hacer deseable su muerte. Este fue el caso de Nin y del POUM en Espa\u00f1a, y ser\u00eda el caso de Trotsky. Por eso, alguien como Ricardo Mu\u00f1oz Suay, pudo decir que en aquella \u00e9poca fueron muchos los que \u00abpor nuestra deformada militancia, pudimos ser, en potencia, los asesinos de Trotsky\u00bb <strong>11<\/strong>\/.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La misi\u00f3n de asesinar a Trotsky hab\u00eda estado presente en los planes de los mismos que asesinaron a Reiss y a Le\u00f3n Sedov, algunos de los cuales viajaron hacia M\u00e9xico cuando el objetivo se hizo apremiante, al calor de la firma del pacto nazi-sovi\u00e9tico y la creciente amenaza del estallido de una nueva Guerra Mundial, la m\u00e1s atroz de todas las que pueda recordar la humanidad. En toda la enrevesada trama del asesinato -que explica sucintamente Pierre Brou\u00e9 en el trabajo incluido en este libro- hay un \u00abcapitulo espa\u00f1ol\u00bb sumamente importante, tanto por lo que tiene de antecedente la persecuci\u00f3n del POUM y el asesinato de Nin, como por la participaci\u00f3n de combatientes en Espa\u00f1a y por lo que esta conexi\u00f3n provoca en el terreno del debate sobre el estalinismo espa\u00f1ol.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como es sabido, el 24 de mayo [de 1940] tiene lugar el primer intento de envergadura para acabar con Trotsky. Un grupo de hombres armados consigue entrar en la casa y penetrar en la habitaci\u00f3n del matrimonio para disparar varias r\u00e1fagas de ametralladoras. El golpe terrorista fracasa aunque los asesinos demuestran hasta donde est\u00e1n dispuestos a llegar. La fortuna de las victimas es tanta que, en un primer momento la polic\u00eda mexicana no sabe muy bien que pensar. Este titubeo es aprovechado por la prensa af\u00edn al PC mexicano y al sindicato que lidera el \u00abcompa\u00f1ero de ruta\u00bb Lombardo Toledano para impulsar una campa\u00f1a presentando el atentado como \u00abuna provocaci\u00f3n\u00bb, como \u00abun autoataque\u00bb. Cuando la polic\u00eda mexicana consigue al fin desvelar los hechos, el PC mexicano queda hundido hasta el cuello por complicidad, y a su frente hay un personaje c\u00e9lebre, David Alfaro Siqueiros, que con Diego Rivera y Orozco, forma el tr\u00edo de los muralistas mexicanos m\u00e1s importante del siglo, y tambi\u00e9n ser\u00e1n, los tres, cofundadores del PC. Pero a diferencia de sus compa\u00f1eros, Siqueiros es un estalinista y lo ser\u00e1 hasta el final de sus d\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siqueiros hab\u00eda llegado de Espa\u00f1a con dos ideas muy claras. La primera era que hab\u00eda una conexi\u00f3n sin fisuras entre Trotsky y el POUM, al menos as\u00ed lo explica en sus memorias: \u00abEl POUM-dice- el partido trotskista de Espa\u00f1a que respond\u00eda a la direcci\u00f3n internacional de la cuarta internacional (sic), con cuartel general en M\u00e9xico, precisamente en la casa de Trotsky, donde se celebraban congresos internacionales y todo (re-sic), produjo una sublevaci\u00f3n en la extrema retaguardia del Ej\u00e9rcito Republicano (&#8230;) que produjo cerca de 5.000 muertos, solamente en la ciudad de Barcelona y distrajo mas de 30.000 hombres del frente para reprimirla\u00bb <strong>12\/.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con esta convicci\u00f3n -aunque hay que decir que Siqueiros no habla aqu\u00ed nada sobre la acusaci\u00f3n POUM=quinta columna, y se ver\u00e1 por qu\u00e9- el famoso pintor que lucha en el Quinto Regimiento asiste a un mitin comunista. En su transcurso, la Pasionaria pasa revista a los diferentes pa\u00edses que estaban ayudando a la Rep\u00fablica, poniendo, \u00abnaturalmente, en primer lugar a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica donde el socialismo ya ha triunfado\u00bb. Siqueiros esperaba o\u00edr a continuaci\u00f3n \u00abel M\u00e9xico de C\u00e1rdenas\u00bb, sin embargo, ella dijo \u00abChecoslovaquia\u00bb seguramente por \u00abobjetividad\u00bb, y prosigui\u00f3 sin mencionar la patria del muralista. La reflexi\u00f3n de \u00e9ste fue la siguiente: \u00abEs justo el resentimiento de los comunistas espa\u00f1oles contra el gobierno de M\u00e9xico, en general y en particular contra L\u00e1zaro C\u00e1rdenas, por haber permitido que Trotsky establezca en nuestro pa\u00eds su cuartel general de lucha contra el gobierno sovi\u00e9tico presidido por Stalin. Y es indudable que este cuartel general, en la din\u00e1mica misma de la pol\u00edtica interna, tendr\u00e1 que convertirse en un aliado potencial inevitable del gobierno de los EE.UU., aunque sus directores no lo vean as\u00ed: pero la forma de manifestar tal sentimiento me parece inadecuada y en cierto modo hasta torpe\u00bb <strong>13\/.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El gobierno de L\u00e1zaro C\u00e1rdenas hab\u00eda tenido la valent\u00eda de conceder el asilo a Trotsky (\u00abDon Le\u00f3n\u00bb) seguramente por dos razones primordiales: porque le serv\u00eda para contrarrestar la propaganda norteamericana y derechista que trataba de atribuirle su reformismo nacionalista a la influencia de Mosc\u00fa y porque pose\u00eda unas convicciones firmes y generosas sobre el derecho de los refugiados, como a continuaci\u00f3n pudieron comprobar los republicanos espa\u00f1oles. Otra cuesti\u00f3n es la insinuaci\u00f3n de que el asilo de Trotsky implicaba una alianza con los E UU, historia descabellada donde las haya, cuya explicaci\u00f3n no puede ser otra que el giro en las atribuciones diab\u00f3licas que se le confer\u00edan a Trotsky, vulgar \u00abjefe de la quinta columna\u00bb y cabeza del \u00abhitlerotrotskismo\u00bb justo hasta el momento en que tiene lugar el pacto -ciertamente hist\u00f3rico- entre Molotov y Ribentrop un a\u00f1o antes -22 de agosto- del asesinato. Desde el momento en que la Alemania de Hitler se convirti\u00f3 en una \u00abaliada de la paz\u00bb, el enemigo hab\u00eda que buscarlo en otra parte, y al igual que Ram\u00f3n Mercader en su carta confesi\u00f3n, Siqueiros pasa de una calumnia a otra sin la menor dificultad. Es realmente dif\u00edcil encontrar detr\u00e1s de estos detalles la \u00abingenuidad\u00bb de un fan\u00e1tico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al narrar la historia del \u00abatentado\u00bb contra Trotsky, Siqueiros escamotea la presencia de la GPU y la petici\u00f3n que \u00e9sta efectu\u00f3 al PC mexicano a trav\u00e9s de una delegaci\u00f3n \u00abacreditado de la III Internacional (&#8230;) que le hab\u00eda anunciado la decisi\u00f3n de eliminar a Trotsky. Le ped\u00eda -a Hern\u00e1n Laborde- su colaboraci\u00f3n personal como secretario general y de un equipo apto que garantizase esta eliminaci\u00f3n\u00bb. Seg\u00fan el l\u00edder comunista Valent\u00edn Campa que fue apartado por negarse a cumplir las \u00f3rdenes, dicho equipo esta dirigido por Siqueiros y estaba compuesto por excombatientes en Espa\u00f1a, aunque el PCE y los otros partidos de izquierdas \u00abno pod\u00edan ni deb\u00edan ser enterados en lo m\u00e1s m\u00ednimo\u00bb. A continuaci\u00f3n Siqueiros se adentra en un terreno que no puede por menos resultar chocante, se trata de la teor\u00eda marxista sobre el terrorismo y la violencia minoritaria: \u00abComo es bien sabido, los actos de fuerza, tales como el <em>putsch<\/em> y desde luego toda forma de atentado personal, aunque relativo, como tendr\u00eda que ser el nuestro, no corresponden de ninguna manera a la doctrina del marxismo (&#8230;) Pero para nosotros estaba presente en nuestra mente el compromiso que hab\u00edamos hecho frente a nuestros muertos en Espa\u00f1a, estaba viva la matanza de Barcelona que no hab\u00eda sido m\u00e1s que la consecuencia de la m\u00e1s cobarde pu\u00f1alada por la espalda al ej\u00e9rcito republicano, proveniente sin duda alguna, en su origen del cuartel general de Trotsky en Coyoac\u00e1n\u201d <strong>14\/.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El caso de Siqueiros y con \u00e9l el de todos los que le acompa\u00f1aban -entre ellos un militante canario-, no tard\u00f3 en cerrarse; su \u00abdossier\u00bb desapareci\u00f3 de las dependencias polic\u00edacas, y en la campa\u00f1a por su exculpaci\u00f3n contribuy\u00f3, entre otros, Pablo Neruda <strong>15\/.<\/strong> A\u00f1os m\u00e1s tarde Siqueiros mostr\u00f3 cual era su capacidad de cr\u00edtica al declarar que en el \u00abatentado\u00bb conoci\u00f3 \u00abuno de los m\u00e1s grandes honores de su vida\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s importante incluso que Siqueiros fue Carlos Contreras, tambi\u00e9n conocido como Eneas Sormenti, Arturo Sormenti y con su verdadero nombre, Vittorio Vidali, hombre clave en el PCI en la segunda postguerra que fue diputado por Trieste, luego eurocomunista. La vida pol\u00edtica de este antiguo militante transcurre durante una larga \u00e9poca en un terreno subterr\u00e1neo, siempre por los alrededores de algunos de los cr\u00edmenes pol\u00edticos que jalonan la historia del estalinismo fuera de la URSS durante todos los a\u00f1os treinta. Diferentes especialistas <strong>16\/<\/strong> encuentran su siniestra huella tras una serie de asesinatos pol\u00edticos de disidentes de izquierdas con la pol\u00edtica estalinista. En sus memorias Vidali tratar\u00e1 como Siqueiros de dar una justificaci\u00f3n a sus actos, aunque como \u00abeurocomunistas\u00bb su actitud primordial es la de negar toda participaci\u00f3n en los hechos. Algo que no pudo negar fue su papel en las campa\u00f1as de linchamiento moral que precede alguno de estos cr\u00edmenes, sobre todo en los de Nin y Trotsky.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuadro muy bregado en el PCI desde 1922, exiliado en los EE.UU. primero y en Am\u00e9rica Latina despu\u00e9s, adopta por primera vez el nombre de \u00abCarlos Contreras\u00bb en el VI Congreso de la Internacional Sindical Roja, en 1928, en el momento en que Nin ya estaba siendo desplazado por su compromiso con la oposici\u00f3n de izquierdas. En 1929 Mella cae abatido por las balas en los brazos de su compa\u00f1era Tina Modotti. En aquel momento no cabe otra hip\u00f3tesis para el asesinato que la acci\u00f3n de la polic\u00eda del peor enemigo de Mella: el dictador cubano Machado. M\u00e1s tarde sin embargo una investigaci\u00f3n polic\u00edaca apunta hacia \u00abSormenti\u00bb y Tina, y Diego Rivera, el secretario general de la Liga Antiimperialista hace una dura campa\u00f1a en su defensa. Este ser\u00e1 su primer caso y el comienzo de sus relaciones con Tina. En 1934, \u00abCarlos Contreras\u00bb conoce un extenso curso de adiestramiento como agente de la GPU, y entre los elementos de su formaci\u00f3n entra un cap\u00edtulo militar que le sirvi\u00f3 m\u00e1s tarde de gran ayuda para formar el Quinto Regimiento del que ser\u00e1 uno de los mandos claves. Jes\u00fas Hern\u00e1ndez lo relaciona en primer plano con el asesinato de Trotsky. En 1939 llega a M\u00e9xico, y el propio Trotsky lo denuncia p\u00fablicamente: \u00abContreras gan\u00f3 por primera vez siniestra notoriedad durante la guerra civil espa\u00f1ola donde, en su condici\u00f3n de comisario y comandante del Quinto Regimiento, se convirti\u00f3 en uno de los m\u00e1s crueles agentes de la GPU. Lister, Contreras, y \u00abEl Campesino\u00bb sostuvieron una guerra civil propia, dentro del bando republicano, destruyendo f\u00edsicamente a los opositores de Stalin, los anarquistas, socialistas, poumistas y trotskistas. Esto puede corroborarse con los despachos de prensa y con los testimonios de muchos refugiados espa\u00f1oles. No ser\u00eda, por tanto demasiado audaz suponer que el excomisario fue una de las palancas importantes en el cambio de direcci\u00f3n del Partido Comunista mexicano- a comienzos de este a\u00f1o. Luego desaparece inmediatamente de M\u00e9xico despu\u00e9s del asesinato de Trotsky. Todav\u00eda se le relacionar\u00e1 con el caso de Sandalio Junco <strong>17\/<\/strong> en Sancti Spiritus, por lo que, en un art\u00edculo publicado en <em>II Martello<\/em> (15-5-1942), su antiguo amigo, el anarquista \u00edtalo-norteamericano Carlos Tresca, que hab\u00eda formado parte del Tribunal John Dewey que juzg\u00f3 inocente a Trotsky de todos los cargos imputados por los procesos de Mosc\u00fa, lo denuncia como el \u00abjefe de los esp\u00edas, los ladrones y los asesinos\u00bb, y a\u00f1ade: \u00abAll\u00ed donde \u00e9l se encuentra, siento el olor de la muerte. Me pregunto qui\u00e9n ser\u00e1 la pr\u00f3xima v\u00edctima\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente el mismo Tresca <strong>18\/ <\/strong>fue asesinado poco despu\u00e9s, con lo que dado su gran prestigio tiene lugar una gran conmoci\u00f3n entre la izquierda norteamericana. Un a\u00f1o despu\u00e9s muere Tina Modotti, alias \u00abMar\u00eda Ruiz\u00bb que le hab\u00eda acompa\u00f1ado durante a\u00f1os y que, seg\u00fan el testimonio de \u00abEl Campesino\u00bb -ya en ruptura con el estalinismo-, lo hab\u00eda denunciado poco antes de morir como \u00abun asesino peligroso\u00bb. Otra mujer que hab\u00eda llegado de Espa\u00f1a a M\u00e9xico, y que tuvo una relaci\u00f3n con la conspiraci\u00f3n seg\u00fan una cuenta tan dudosa como la de Juli\u00e1n Gorkin, fue Margarita Nelken. <strong>19\/.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En una de sus notas escritas en Dome\u00f1e, Francia, en 1935, Trotsky baraja las diferentes hip\u00f3tesis sobre su asesinato, consciente de que Stalin -arrepentido de su \u00abbenignidad\u00bb de 1929- lo est\u00e1 urdiendo a conciencia. Ve\u00eda llegar el peligro a trav\u00e9s de un \u00abacto terrorista (lo m\u00e1s probable con la cooperaci\u00f3n de las organizaciones <em>blancas<\/em> en el seno de las cuales la GPU tiene numerosos agentes, o con la ayuda de los fascistas franceses a los que no tendr\u00e1 dificultad en acceder). Stalin recurrir\u00e1 a golpes seguros en cualquiera de estos casos: si la guerra comienza o si su situaci\u00f3n empeora. Puede ciertamente haber un tercer o cuarto caso&#8230;\u00bb <strong>20<\/strong>\/. La guerra no hab\u00eda comenzado pero se la ve\u00eda venir, la situaci\u00f3n de Stalin no hab\u00eda empeorado, todo lo contrario, despu\u00e9s del \u00abgran terror\u00bb su poder se hizo tan ilimitado que el absolutismo hab\u00eda sido cosa de ni\u00f1os. Al escribir su <em>Stalin<\/em>, busc\u00f3 una palabra para definir este poder y acu\u00f1\u00f3 una que luego tendr\u00eda una singular fortuna: totalitarismo. Los procesos hab\u00edan demostrado que era posible la mayor de las impunidades, y Stalin se encontr\u00f3 con un terreno imprevisto en el que pudo exportar sus probados m\u00e9todos: Espa\u00f1a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este terreno resulta interesante el apunte de Andr\u00e9 Gide en su <em>Retorno de Mosc\u00fa,<\/em> el silencio con que se recibi\u00f3 su brindis a favor de la amenazada Rep\u00fablica espa\u00f1ola en una cena de gala con Stalin. \u00c9ste todav\u00eda no hab\u00eda definido su posici\u00f3n, y los funcionarios no sab\u00edan que ten\u00edan que hacer. En un primer momento Stalin se aline\u00f3 con la pol\u00edtica llamada de no intervenci\u00f3n, puesta en pie por un gobierno de Frente Popular, el de Francia que t\u00e1citamente reconoc\u00eda el derecho de los sublevados al negar a la Rep\u00fablica las armas ya adquiridas y el derecho a seguir haci\u00e9ndolo (acto que al parecer no cuestiona la \u00absantidad\u00bb de Le\u00f3n Blum). Cuando decidi\u00f3 intervenir, su l\u00ednea pol\u00edtica ten\u00eda dos enemigos, el fascismo y la revoluci\u00f3n, seguramente en orden inverso al que aqu\u00ed establecemos. Una Espa\u00f1a revolucionaria gobernada por una democracia de signo socialista era algo que no entraba en sus planes, ni por lo que representaba -el \u00fanico socialismo- ni por sus objetivos estrat\u00e9gicos. Si las dos primeras hip\u00f3tesis de Trotsky se confirman seguramente hubo otras muchas tentativas de reserva. La mano de obra no ser\u00e1 la prevista sino una nueva, surgida en una guerra y una derrota terribles, forjada como dice Mu\u00f1oz Suay en unas \u00ab\u00e9pocas feroces (en la que) cualquiera de nosotros, armados de valor, pudimos convertirnos, al dictado, en verdugos de disidentes, y eso si que es grav\u00edsimo si no se confiesa p\u00fablicamente&#8230;\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El objetivo lo cumplir\u00e1 Ram\u00f3n Mercader del R\u00edo, alguien que no estaba previsto en un principio. Hijo de Caridad, una mujer de origen social elevado, separada de un perito mercantil con el que tuvo cinco hijos, amante de un dirigente comunista y agente de la GPU que permanece en la sombra. \u00c9l mismo comunista desde muy joven, combatiente en el frente de Arag\u00f3n, herido, reciclado como agente de la GPU, opera con diferentes nombres hasta que consigue gracias a sus relaciones con Silvia Ageloff y de sus servicios a los viejos amigos de Trotsky, Alfred y Marguerite Rosmer, quedarse s\u00f3lo con \u00abel viejo\u00bb y asesinarlo por la espalda. Reducido por los guardianes de Trotsky, \u00e9ste moribundo pide que no lo maten porque podr\u00e1 ser la prueba para desvelar al principal responsable -Stalin- y el medio empleado -la GPU-, y aunque Mercader jam\u00e1s hablar\u00e1, la \u00abprueba\u00bb se encuentra en su bolsillo. En su carta-confesi\u00f3n reproducida en este libro as\u00ed como las notas del abogado de Trotsky, Albert Goldman.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Detenido y juzgado, Mercader fue condenado el 17 de abril de 1943 a 19 a\u00f1os y seis meses de prisi\u00f3n, siendo por ello el que m\u00e1s caramente pagar\u00e1 entre el amplio elenco de actores del crimen. Durante a\u00f1os permanecer\u00e1 encerrado, sin mostrar ning\u00fan inter\u00e9s especial por encontrar la libertad mientras que los diferentes intentos de sacarlo fracasan. No resulta descabellado pensar que este fue uno de los factores que explican su longevidad, realmente extra\u00f1a para alguien que deb\u00eda de saber tanto. Al salir de prisi\u00f3n vivir\u00e1 en Checoslovaquia, Rusia -donde recibir\u00e1 la medalla de oro de \u00abh\u00e9roe de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica\u00bb, un galard\u00f3n de alto abolengo-, y fallecer\u00e1 de un c\u00e1ncer de hueso en Cuba. Convertido en un personaje para la historia, Mercader ser\u00e1, junto con su madre y su entorno familiar, objeto del an\u00e1lisis de los historiadores, de la mirada de numerosos novelistas e investigadores que le presentaran como Jorge Sempr\u00fam, como un Jekyll y un Mr.\u00a0Hyde, como v\u00edctima verdugo y v\u00edctima, como un desgraciado que trat\u00f3 de \u201ccambiar el mundo\u201d como pieza de un engranaje del que nunca consigui\u00f3 liberarse <strong>21\/.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seguramente la primera en tratar su historia desde el punto de vista comunista oficial fue la escritora Teresa P\u00e1mies, que escribi\u00f3 en su momento: \u00abAcaba de morir y ser\u00eda f\u00e1cil de decir que fue una v\u00edctima m\u00e1s de Stalin, pero todos fuimos Stalin. A todos nos hizo da\u00f1o el estalinismo creado por todos y entre todos, s\u00f3lo que muchos de los camaradas de Ram\u00f3n hemos podido regenerar nuestras pilas desestalinizando (&#8230;) No se trata de hacer la apolog\u00eda del asesino invocando al militante, pero el caso de Ram\u00f3n Mercader no puede tratarse como si fuese un Dillinguer\u00bb. Desde este punto de vista se entiende que se mantuvo su fidelidad, que se neg\u00f3 a entrar en el juego de unas confesiones que le hubieran reportado cuantiosos beneficios, fue, a\u00f1ade Cobo, partidario de la \u00abprimavera de Praga\u00bb y un hombre complejo y fascinante. Para esta Teresa \u00abSuponiendo que Ram\u00f3n Mercader del R\u00edo matase a Trotsky, cabe suponer que tambi\u00e9n cometi\u00f3 un crimen pol\u00edtico. \u00bfJustificarlo? No se trata de justificar nada. Intento explicar sin salirme del marco de las suposiciones. Lo que hizo Ram\u00f3n Mercader -si lo hizo- pudo haberlo hecho cualquier joven de su generaci\u00f3n de comunistas estalinistas. Cualquiera de nosotros, no. Mejor dicho, cualquiera no. Se requer\u00edan unas condiciones determinadas, un tes\u00f3n, una capacidad de entrega que no todos ten\u00edamos. \u00bfUn hombre superior? No, un fan\u00e1tico frente a otro fan\u00e1tico: Le\u00f3n Trotsky\u00bb. En la misma onda, V\u00e1zquez Montalb\u00e1n acusa diciendo que \u00bb los escritores trotskistas han elaborado una biograf\u00eda negra y fatalista del hijo de Caridad Mercader y de ella misma\u00bb <strong>22\/.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Manolo no dec\u00eda qu\u00e9 escritores. Olvida que Pierre Brou\u00e9 por ejemplo, restituy\u00f3 rigurosamente el pasaje de Caridad Mercader por M\u00e9xico con su \u00abmono azul\u00bb para reclamar m\u00e1s armas; Trotsky todav\u00eda no hab\u00eda llegado. No hab\u00eda por lo tanto, ninguna raz\u00f3n para dudar que tanto ella como \u00e9l lucharon en Espa\u00f1a contra el militar-fascismo y lo hicieron como militantes. La historia ha conocido casos de dualidad moral todav\u00eda m\u00e1s dram\u00e1ticos si cabe: se\u00f1alemos por ejemplo el de Andr\u00e9 Marty, <strong>23\/<\/strong> el \u00abcarnicero de Albacete\u00bb que describe Hemingway en <em>\u00bfPor qui\u00e9n doblan las campanas?<\/em>\u00ab, y disidente al final de su vida. Mercader pudo ser un idealista hasta que dej\u00f3 de serlo; no es necesariamente diferente la historia personal de Stalin, el de 1917 se hubiera enfrentado al que lleg\u00f3 a ser m\u00e1s tarde. Lo que define a uno y a otro no es lo que fueron en su juventud, o lo que pudieron ser en otro contexto, sino lo que hicieron cada uno en su terreno. No deja de ser significativo que todav\u00eda en 1974, P\u00e1mies camine sobre el cuadro de las hip\u00f3tesis cuando ni siquiera Ram\u00f3n Mercader -cogido en el momento- se atrevi\u00f3 nunca a barajar tal cuadro. Cogido en el \u00abengranaje\u00bb como una marioneta, Ram\u00f3n Mercader carec\u00eda de otras referencias que no fuera aI dictado de los que le mandaban; segu\u00eda las \u00f3rdenes al pie de la letra. Una mirada provista de un m\u00ednimo razonamiento pod\u00eda percatarse sin esfuerzo que todas las acusaciones contra los \u00abtrotskistas\u00bb que conoci\u00f3, contra el mismo Trotsky, carec\u00edan de fundamento, Pero eso hubiera significado un principio de autonom\u00eda cr\u00edtica, algo absolutamente prohibido para la escuela que hab\u00eda escogido. Su crimen es terrible tanto por su ejecuci\u00f3n como su significado y por la voluntad infame que le acompa\u00f1\u00f3 cuando en su carta-confesi\u00f3n trata de hundir a la v\u00edctima con acusaciones horribles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mercader no fue ciertamente un Dillinguer. \u00c9ste nunca presumi\u00f3 de ideales, jam\u00e1s arguy\u00f3 que serv\u00eda a una causa, y mucho menos a una causa como la del socialismo que obliga a unir lo que se dice con lo que se hace. Lo suyo fue una tragedia, se hundi\u00f3 en el abismo y pago su horror m\u00e1s caro que ning\u00fan otro del \u00abequipo\u00bb, pero esto no le exonera ante la historia. La comprensi\u00f3n que pide P\u00e1mies y Cobo no se le puede negar a nadie, ni siquiera a los nazis que no fueron \u00abdemonios\u00bb sino seres humanos. La demonolog\u00eda -muy aplicada en aquella seudo-ciencia llamada \u00absovietolog\u00eda\u00bb- tiene la virtud de escamotear las razones de fondo. Stalin fue tambi\u00e9n una v\u00edctima, fue un hombre de su tiempo, hab\u00eda surgido en el cruce de dos grandes herencias, la de un pasado b\u00e1rbaro y desp\u00f3tico y la de una revoluci\u00f3n llena de promesas emancipadoras. Su crimen fue que utiliz\u00f3 el traje revolucionario para ocultar su barbarie. \u00abComprender\u00bb esto no significa, todo lo contrario, justificar lo injustificable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todos pudieron ser como Ram\u00f3n Mercader, todos fueron v\u00edctimas del estalinismo, y todos lo hicieron&#8230; Curiosa forma de aplicar el <em>diamat,<\/em> el an\u00e1lisis materialista dial\u00e9ctico de la historia. Por este hilo el ovillo que se podr\u00eda formar no acabar\u00eda nunca. Tirando de \u00e9l,el argentino Eduardo Goligorsky, colaborador habitual de <em>Libertad digital<\/em> y conocido \u201cdefensor de la convivencia\u201d frente al nacionalismo catal\u00e1n, escrib\u00eda en <em>La Vanguardia <\/em>de Barcelona (12-IX-89), que rehabilitar a Trotsky en relaci\u00f3n a Stalin era corno querer hacerlo de Roehm v\u00edctima de Hitler. Por otro lado, afirma el articulista, Trotsky fue peor por algo muy sencillo: mientras que Stalin se limito a aplicar el \u00absocialismo en un s\u00f3lo pa\u00eds\u00bb, Trotsky quiso lo mismo pero a escala mundial. \u00bfSe imaginan?). No todos fueron estalinistas, no todos contribuyeron a su forja, ni mucho menos. Hubo ciertamente muchos amigos, en otros momentos apreciaron el conservadurismo de Stalin, su \u00abrealismo\u00bb, su voluntad en acabar con la \u00abpesadilla\u00bb revolucionaria. Lejos quedaban los testimonios como el de Leopold Trepper, el l\u00edder del grupo de esp\u00edas \u201cLa Orquesta Roja\u201d que tanto da\u00f1o hizo al nazismo, y que escribi\u00f3: \u00abLa revoluci\u00f3n degenerada hab\u00eda dado luz a un sistema de terror y de horror en el que los ideales del socialismo quedaban caricaturizados en nombre de un dogma fosilizado que los bur\u00f3cratas ten\u00edan el cinismo de llamar marxismo. Y, sin embargo, todos nosotros hemos consentido, destrozados pero sumisos, pulverizados por el engranaje que nosotros mismos hab\u00edamos puesto fuera de nuestro control. Como meras ruedecillas de la maquinaria, aterrorizados hasta la desorientaci\u00f3n, nos hemos convertido en instrumentos de nuestra propia sumisi\u00f3n. Todos los que no se han opuesto a la m\u00e1quina estalinista son responsables, colectivamente responsables. Yo mismo no escapo a este veredicto\u2026.Pero, \u00bfqui\u00e9n protest\u00f3 durante esa \u00e9poca?, \u00bfqui\u00e9n levant\u00f3 su voz para gritar su desacuerdo?. Los troskistas pueden reivindicar ese honor. A semejanza de su l\u00edder, que pag\u00f3 su obstinaci\u00f3n con un pistoletazo, combatieron totalmente el estalinismo&#8230;\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque actualmente puede parecer extra\u00f1o, en los a\u00f1os setenta del siglo pasado un autor como Jorge Sempr\u00fan pod\u00eda escribir largas parrafadas como estas extra\u00eddas de su novela <em>La segunda muerte de Ram\u00f3n Mercader<\/em>: \u00ab\u00a1Que destino el de aquel pueblo! En 1920, en el desorden y en la esperanza y el hambre, bajo la consigna de la revoluci\u00f3n mundial, hab\u00eda desfilado por aquella misma Plaza Roja ante un grupo de hombres que llevaban indumentarias heterog\u00e9neas, de pie en la misma calle, o de pie en un cami\u00f3n a veces. All\u00ed estaba Vladimir Illich Lenin, o Lev Davidovich Trotsky, y Nicolai Bujarin, y Zin\u00f3viev, y Kam\u00e9nev, y Piatakov, y los comandantes de la caballer\u00eda roja, y los jefes de los guerrilleros, y los organizadores que separaban la sombra de la luz, de Arkanguelsk a Batum, desde el Extremo Oriente disputado a Kolchak, a los japoneses y a los intervencionistas, hasta la Ucrania arrancada a los guardias blancos. Tal vez tambi\u00e9n estar\u00eda all\u00ed Djugaschvili, un georgiano obstinado y oscuro, a quien la muchedumbre no reconocer\u00eda, porque no era un hombre de aire libre, de asambleas abiertas y tumultuosas, sino un hombre de lugares cerrados de aparatos, de l\u00e1mparas encendidas hasta muy avanzada la noche sobre circulares administrativas. \u00bfA qui\u00e9n se le hubiera ocurrido mirar a Djugaschvili en aquella \u00e9poca? Pero no, eran los a\u00f1os en que todos los lenguajes estaban sometidos a la prueba de fuego de la realidad, en que Le Corbusier iba a construir la Casa de los Sindicatos, en que se inventaba en Mosc\u00fa y en Petrogrado el arte abstracto, el surrealismo, el cine moderno, los carteles pol\u00edticos, en que dentro del torbellino de aquella grande y hermosa locura rusa que transformaba el mundo, se elaboraba la posible hegemon\u00eda de una vanguardia, no codificada por nauseabundos decretos emanados de las alturas, sino fundada en una coherencia real, aunque a veces vacilara entre las ideas y las palabras, los principios y la pr\u00e1ctica, Rusia y el mundo, el arte y la pol\u00edtica. \u00bfQu\u00e9 pod\u00eda representar Djugaschvili en esa tormenta, en esa invenci\u00f3n perpetua y ese perpetuo replanteamiento de todo?. No, verdaderamente era una cagada de mosca en las p\u00e1ginas de la Historia los raros hechos y actitudes de aquel Djugaschvili en esa breve \u00e9poca de arco iris entre las dos inmensas bocas de sombra de la vida rusa&#8230;\u00bb <strong>24\/.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sempr\u00fan presenta a los hombres de la revoluci\u00f3n, a sus \u00abverdaderos artesanos\u00bb como gente que \u00abhablaban todas las lenguas, hab\u00edan peleado en Viena y en Nueva York, en Par\u00eds y en Praga, conoc\u00edan todas las bibliotecas de Occidente, respetaban al pueblo ruso, pero no el alma rusa (&#8230;) no representaban a ninguna clase, no ten\u00edan v\u00ednculos de clase, pero por eso mismo pod\u00edan encarnar la voluntad del proletariado, su capacidad latente, y a veces inasequible, de liquidar todo v\u00ednculo de clase, toda situaci\u00f3n de clase, a trav\u00e9s de la liquidaci\u00f3n de su propia existencia de clase, de su propio poder de clase\u00bb. Desde esta concepci\u00f3n el actual ministro se sent\u00eda inc\u00f3modo delante de \u00ablos retratos de Lenin y de Ulbricht, extra\u00f1amente reunidos, en la incoherencia m\u00e1s total&#8230;\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En las dos \u00faltimas d\u00e9cadas, el zigzag de las interpretaciones ha sufrido una nueva reconsideraci\u00f3n. Despu\u00e9s del silencio y el menosprecio que siguieron a su muerte y a la II Guerra Mundial, nos lleg\u00f3 una oleada reivindicativa lograda a pulso por autores como Isaac Deutscher, C. Wrigth Mills, Pierre Brou\u00e9, Pierre Naville, Gabriel Garc\u00eda Higueras, Ernest Mandel, Jean Jaques Marie, entre otros <strong>25\/<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, despu\u00e9s de la nueva glaciaci\u00f3n esta vez operada desde la ofensiva neoliberal y por los reg\u00edmenes anticomunistas que sucedieron al \u201csocialismo real\u201d, estamos viviendo una nueva oleada en la que Trotsky vuelve a ocupar su lugar en el Parten\u00f3n de los cl\u00e1sicos socialistas. Ahora la batalla contra la escuela de falsificaci\u00f3n hist\u00f3rica estalinista, contra la burocracia se ha convertido en un principio ampliamente establecido en una nueva izquierda que trata de superar los rasgos sectarios de las minor\u00edas prof\u00e9ticas de los sesenta y busca su nuevo camino. En este camino, la lectura y el estudio de Trotsky es una cita obligada m\u00e1s all\u00e1 de tribus elegidas y de los \u201cungidos\u201d por la verdad revelada. De alguna manera, cada aniversario supone un momento en la reconsideraci\u00f3n obligada de un legado que responde a otra realidad, a otro tiempo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">* El libro fue una experiencia desafortunada. Editado en 1990 , la editorial no pag\u00f3 la parte que le correspond\u00eda y adem\u00e1s se qued\u00f3 con un fondo de libros. Una parte fue a parar a la Liga Comunista Revolucionaria (LCR), que estaba en plena crisis, de manera que no hubo control. Una suma de avatares que se explican en el contexto de contrarrevoluci\u00f3n neoliberal. Este trabajo retoma algunas partes de la introducci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1\/ Esta pel\u00edcula (Antonio Chavarr\u00edas, M\u00e9xico-Espa\u00f1a, 2016) puede considerarse como un proyecto de cierta envergadura que ha conocido un rodaje dilatado. Se centra en las vicisitudes de Ram\u00f3n Mercader, un joven comunista espa\u00f1ol, que es captado por los servicios secretos sovi\u00e9ticos para participar en un complot ordenado por Stalin, como lo hab\u00edan hecho otros comunistas espa\u00f1oles que formaron parte del grupo que liderado por Siqueiros llev\u00f3 a cabo un primer atentado contra Trotsky, que sali\u00f3 ileso por suerte mientras trataba de proteger a su nieto. Cabr\u00e1 esperar que sea muy distinta que <em>The Assassination of Trotsky<\/em>, de Joseph Losey (GB-Francia-Italia. 1972), una p\u00e9sima y turbia reconstrucci\u00f3n de la trama del crimen, con un Trotsky grandilocuente y perdido en las grandes palabras, y una dial\u00e9ctica v\u00edctima-verdugo confusa\u2026Dos detalles: 1. El guionista fue Leonard Mosley, hijo del l\u00edder fascista brit\u00e1nico; 2. Estrenada en Thailandia como un alegato anticomunista, la pel\u00edcula comenzaba a ser un \u00e9xito en el medio estudiantil cuando fue retirada por el gobierno por temor de que los estudiantes tomaran a Trotsky como modelo. Esta noticia la dio en su d\u00eda el corresponsal de <em>Le Monde<\/em> en Bangkok.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2\/ Citado por Pierre Brou\u00e9 en <em>Trotsky<\/em>. Ed. Fayard, Par\u00eds, p.926. trad. PGA.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3\/ Denise Avenas y <em>Alain Brossat<\/em> ofrecen un detallado recuento de las cr\u00edticas efectuadas desde el estalinismo por autores oficialistas en <em>Sur l\u00b4<\/em> <em>antitrotskysme<\/em> (<em>Maspero<\/em>, Par\u00eds, 1971) en sus p\u00e1ginas se refieren con obligada iron\u00eda a la copiosa producci\u00f3n sovi\u00e9tica que paso del manual estalinista cl\u00e1sico al \u201crevisionista\u201d en el Stalin desaparec\u00eda oponiendo a Lenin contra todos los que debatieron con \u00e9l en un momento dado, categor\u00eda en la que entraba casi todo el partido bolchevique desde su fundaci\u00f3n&#8230;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4\/ Aunque desde algunos \u00e1ngulos pueda parecer que las luchas fraccionales fueron la medida de la \u00faltima internacional, lo realmente importante fue su participaci\u00f3n entre los \u201cactivistes\u201d que se movilizaron en Francia en sost\u00e9n de la insurrecci\u00f3n argelina, para la cual se lleg\u00f3 a crear un f\u00e1brica de armas. Sobre esta y otras cuestiones resulta inexcusable la lectura de la obra de Daniel Bensa\u00efd, <em>Trotskismos<\/em> (Ed. El Viejo Topo, 2002), que acaba de ser reeditada por Sylone mirando hacia Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5\/ Ver al respecto, N\u00e9stor Kohan <em>Los estudios desconocidos del Che Guevara. A prop\u00f3sito de sus Cuadernos de lectura de Bolivia<\/em>, disponible en <em><a href=\"http:\/\/www.rebelion.org\/docs\/125279.pdf\">www.rebelion.org\/docs\/125279.pdf<\/a><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6\/ Esta articulaci\u00f3n igual se hizo extensible al mism\u00edsimo Hitler, con la variante comunismo=nazismo=igual totalitarismos. Analog\u00edas c\u00ednicas y arbitrar\u00edas enfatizadas quiz\u00e1s particularmente por los renegados provenientes de la izquierda, valga como ejemplo, Antonio Elorza escribe en su rese\u00f1a sobre <em>El gentleman comunista. La vida revolucionaria de Friedrich Engels<\/em>, de Hugh Tristam\u2026: \u201cAqu\u00ed s\u00ed que el sue\u00f1o de la raz\u00f3n produce monstruos, por mucho que el imaginativo recorrido final de Hunt por la Rusia exsovi\u00e9tica y por las posibles huellas de Engels sobre el estalinismo le permita concluir que Engels no fue responsable de sus cr\u00edmenes. Pero no es menos cierto que el castillo de ideas conducente al \u00abreino de la libertad\u00bb, al proyectar su dogmatismo y su milenarismo sobre una pol\u00edtica revolucionaria, dejaba inevitablemente el protagonismo efectivo en manos de la violencia de Estado. Todo para\u00edso necesita la espada del arc\u00e1ngel san Miguel\u201d\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7\/ Por supuesto, los autores ten\u00edan todo el derecho del mundo a escoger su propio enfoque, s\u00ed bien resulta significativo el desplazamiento, por cierto ya presente en un extenso documental producido por RTVE. Es el propio del que enfatiza el fracaso de la revoluci\u00f3n en detrimento del concepto de revoluci\u00f3n permanente\/revoluci\u00f3n traicionada que hab\u00eda presidido las herej\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">8\/ Cit. por Isaac Deutscher, III tomo, p. 244.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">9\/ Texto incluido en <em>El verdadero Trotsky<\/em> (E. Extempor\u00e1neo, M\u00e9xico, 1975). p. 30-31.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">10) Aparte de obras cl\u00e1sicas como la de Pierre Brou\u00e9, Los procesos de Mosc\u00fa (1964), disponible en pdf <a href=\"http:\/\/www.elsoca.org\/pdf\/...\/Pierre%20Broue\">www.elsoca.org\/pdf\/&#8230;\/Pierre%20Broue<\/a><em>;<\/em> se han efectuados estudios m\u00e1s recientes como el de J. Arch Getty y Oleg V. Naumov <em>La logica del terror<\/em>: <em>Stalin y la autodestruccion de los bolcheviques, 1932-1939<\/em> (Ed. Cr\u00edtica, Barcelona, 2001) Seg\u00fan los autores, de 1932 a 1939 el \u201cterror\u201d caus\u00f3 millones de v\u00edctimas en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Una \u201clocura colectiva\u201d centrada en este periodo en la que las principales v\u00edctimas fueron los bolcheviques que en un momento u otro hab\u00eda mostrado sus discrepancias con la l\u00ednea general del PCUS, un partido secuestrado por un aparato, por una camarilla de afines que se impon\u00eda sobre una sociedad completamente exhausta y desarticulada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">11\/ El estalinismo invirti\u00f3 los componentes de la tradici\u00f3n marxista en base a una regresi\u00f3n de la escol\u00e1stica religiosa en que, bajo el envoltorio de dicha tradici\u00f3n operar en sentido opuesto. Esta l\u00f3gica qued\u00f3 perfectamente expresada en su elocuci\u00f3n durante el entierro de Lenin \u2013el an\u00e1lisis concreto de la realidad concreto-, hilando un juramente que regresaba a un tiempo previo al de Galileo. La fe en el partido`, en su c\u00fapula dirigente, se justificaba por el referente de la \u201cpatria socialista\u201d en cuya cumbre se encontraba Stalin. Un esquema de base religiosa con sus fan\u00e1ticos capaces de lo mejor pero tambi\u00e9n de lo peor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">12\/ <em>Me llamaban el Coronelazo<\/em> (Ed. Grijalbo, M\u00e9xico, 1977, p. 357).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">13\/ Siqueiros, \u00eddem. p. 358.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">14\/ Siqueiros, ob. cit. p. 360<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">15\/ Neruda minimiza esta relaci\u00f3n en <em>Confieso que he vivido<\/em> (Ed. Seix Barral, Barcelona, 1974), donde cuenta -p. 400-1- la intervenci\u00f3n de un \u00aboscuro poetiso uruguayo\u00bb que trat\u00f3 de inculparle de ser uno de \u00ablos asesinos de Trotsky\u00bb. Esto \u00faltimo es descabellado, pero no lo es en absoluto su compromiso a favor de Siqueiros. Ulteriormente, con ocasi\u00f3n del \u00e9xito de la pel\u00edcula <em>El cartero (y Pablo Neruda) <\/em>(Il postino<em>, <\/em>Michael Radford, RU-Italia, 1994), esta conexi\u00f3n con Siqueiros fue utilizada en una campa\u00f1a neoconservadora para impedir que el film recibiera el Oscar a la Mejor Pel\u00edcula en lengua no inglesa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">16\/ Como en el caso de Claudio Albertani en una pol\u00e9mica reciente expresada en su trabajo <em>Vittorio Vidali<\/em>,<em> Tina Modotti, el estalinismo y la revoluci\u00f3n, <\/em>disponible en <em><a href=\"http:\/\/www.fundanin.org\/albertani3.htm\">www.fundanin.org\/albertani3.htm<\/a><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">17\/ Ver, <em>El asesinato de Sandalio Junco, padre del trotskismo cubano,<\/em> art\u00edculo fue publicado por F\u00e9lix Jos\u00e9 Hern\u00e1ndez, dentro de sus cr\u00f3nicas tituladas <em>Cartas a Ofelia<\/em>, recogiendo el testimonio de Roger Redondo, disponible en <a href=\"http:\/\/www.fundanin.org\/hernandez1.htm\">www.fundanin.org\/hernandez1.htm<\/a>Sandalio Junco (1902-1942), de quien la leyenda dice que golpe\u00f3 p\u00fablicamente a Stalin en una recepci\u00f3n oficial, y que fue asesinado por un comando del PC en Cuba, ver Robert J. Alexander, <em>Trotskyism in Latin America<\/em> (Hoover Institution Press, 1973; <em>217)<\/em>. Sandalio mantuvo una relaci\u00f3n muy estrecha con Andreu Nin<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">18\/ Me remito a mi art\u00edculo <em>Carlo Tresca<\/em>, un anarquista de dos mundos, disponible en <em><a href=\"http:\/\/www.fundanin.org\/gutierrez120.htm\">www.fundanin.org\/gutierrez120.htm<\/a><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">19\/ Diputada (1894\u20131968) socialista y feminista controvertida -justific\u00f3 el no derecho a voto de las mujeres por el hecho de que \u00e9stas lo emplear\u00edan a favor de la derecha-, y que hab\u00eda evolucionado desde el \u00abcaballerismo\u00bb al comunismo estalinista. Siqueiros la cita como participante en los m\u00edtines impulsados contra Trotsky y aparece entre los personajes que visitaron a Mercader en prisi\u00f3n, pero no existan otros datos que permitan dar cr\u00e9ditos a lo escrito por Juli\u00e1n Gorkin sobre cuyas \u201cfantas\u00edas\u201d me extiendo en <em>Retratos poumistas<\/em> (Ed. Renacimiento, Sevilla, 2006)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">20\/ <em>Journal d\u2019exil<\/em> (Ed. Gallimard, pp. 55-56) Existe una versi\u00f3n castellana del CEIP.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">21\/ La biograf\u00eda m\u00e1s exhaustiva sobre el personaje es la de Eduard Puigvent\u00f3s L\u00f3pez, <em>Ram\u00f3n Mercader, el hombre del piolet<\/em> (Ara Llibres, Barcelona, 2015, 624 pgs), cuyo enfoque interpretativo plantea como no pod\u00eda ser menos una discusi\u00f3n que sobrepasa el limitado \u00e1mbito de este art\u00edculo. El panorama se ha ampliado con el de Gregorio Luri sobre Caridad Mercader, <em>El cielo prometido: Una mujer al servicio de Stalin (Ariel, Barcelona, 2016), que registra una cierta nota reivindicativa situando a <\/em>Caridad como un personaje que ha sido vapuleado y calumniado, que ha sufrido el menosprecio y ha sido dibujada con trazo gordo por la historia, un filo muy complicado en el que se mueven ambos autores situados entre el explicar (lo que ser\u00eda su cometido) y justificar, un terreno que tambi\u00e9n fue propio desde la cultura comunista oficialista. De momento, el mejor trabajo f\u00edlmico sobre el evento sigue siendo el documental que Garc\u00eda Videla lanz\u00f3 <em>Trotsky y M\u00e9xico. Dos revoluciones en el siglo XX<\/em>. (M\u00e9xico, 2006). Menos conocido es el poemario de Jos\u00e9 Manuel Luc\u00eda, poeta y fil\u00f3logo, Vicedecano de la Facultad de Filolog\u00eda de la Complutense, <em>Los \u00faltimos d\u00edas de Trotski<\/em> (Ed. Calambur), un poemario sorprendente en el que dibuja un perfil humano y sufriente del que fuera mariscal de mariscales del Ej\u00e9rcito Rojo y v\u00edctima entre las v\u00edctimas del terror de Stalin.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">22\/ <em>Cuando \u00e9ramos capitanes<\/em> (Ed. Dopesa, Barcelona, 1974, p. 110)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">23\/ Andr\u00e9 Marty (1986-1956), hijo de un comunero, particip\u00f3 en la revuelta de la flota francesa en el Mar Negro lo que le vale ser el \u00fanico dirigente comunista franc\u00e9s mencionado en la historia del PCUS redactada bajo las \u00f3rdenes de Stalin. Izquierdista convencido, ingenuo y brutal, Marty dej\u00f3 detr\u00e1s de s\u00ed toda una leyenda negra durante su participaci\u00f3n en las Brigadas Internacionales. Fue sin embargo, junto con Charles Tillon, el jefe del primer grupo de la resistencia cuando todav\u00eda duraban los efectos del pacto nazi-sovi\u00e9tico. Al final de su vida no soporta m\u00e1s la corrupci\u00f3n y la vesania que rodea a Maurice Thorez y levanta la bandera de la disidencia. Se acerca a los \u00abtrotskistas\u00bb y reconsidera su posici\u00f3n. Delante de su tumba Pierre Frank pudo citar a Trotsky cuando defini\u00f3 al estalinismo como una m\u00e1quina para triturar probados revolucionarios. La diferencia entre Marty y Mercader es que el primero fue un verdadero comunista antes de ser eclipsado por el estalinismo. Mercader naci\u00f3 a la militancia como un estalinista animado por el fervor fan\u00e1tico de su madre, y ya en 1937 ejerci\u00f3 tareas de vigilancia de manera que se le encuentra entre los que vigilaron a George Orwell.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">24\/ Existe tambi\u00e9n una cierta literatura sobre el caso, la m\u00e1s cl\u00e1sica es la citada de Sempr\u00fan, disponible en <em>espapdf.com\/book\/la-segunda-muerte-de-ramon-mercader<\/em>. Aparte de otras olvidadas, hay que citar la obra mayor de Leonardo Padura, <em>El hombre que amaba los perros<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">25\/ La trilog\u00eda de Isaac Deutscher fue reeditada por Lum Ed (Santiago de Chile, con distribuci\u00f3n espa\u00f1ola de Txalaparta). C. Wrigth Mills oper\u00f3 una potente recopilaci\u00f3n en <em>Los marxistas<\/em> (1962; ERA, M\u00e9xico, 1964), en la que dedica un extenso espacio a textos de Trotsky que fueron muy le\u00eddos en su \u00e9poca, cuando su \u201crevival\u201d no hab\u00eda comenzado; seg\u00fan su disc\u00edpulo Irving l- Horowitz (<em>Los anarquistas<\/em>, Alianza, 1975), falleci\u00f3 cuando preparaba una gruesa antolog\u00eda similar sobre \u201clos trotskistas\u201d; el voluminoso <em>Trotsky<\/em> de Pierre Brou\u00e9 no ha encontrado traductor; s\u00ed lo ha tenido el de Jean Jaques Marie que parte del supuesto de que es el cl\u00e1sico el que hace la verdad y no al rev\u00e9s; tampoco existe versi\u00f3n castellana del vibrante <em>Trotsky vivant<\/em> de Pierre Naville, el erudito peruano Gabriel Garc\u00eda Higueras edit\u00f3 su minucioso aporte con Trotsky en el espejo de la historia, donde contrasta los escritos de Trotsky con lo que desde la extinta URSS se dijo sobre \u00e9l; el ensayo de Ernest Mandel se encuentra f\u00e1cilmente en pdf\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; See more at: http:\/\/www.vientosur.info\/spip.php?article11650#sthash.LP05ykI9.dpuf<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">http:\/\/www.vientosur.info\/spip.php?article11650<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este trabajo retoma algunas partes de la introducci\u00f3n a El asesinato de Trotsky: antes y despu\u00e9s, recopilaci\u00f3n editada en 1990 en nombre de la Fundaci\u00f3n Andreu Nin bajo mi iniciativa. 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