{"id":35184,"date":"2016-07-15T09:31:51","date_gmt":"2016-07-15T07:31:51","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/humanizando-la-guerra-en-donostia\/"},"modified":"2016-07-15T09:31:51","modified_gmt":"2016-07-15T07:31:51","slug":"humanizando-la-guerra-en-donostia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/humanizando-la-guerra-en-donostia\/","title":{"rendered":"Humanizando la guerra en Donostia"},"content":{"rendered":"<p> <\/p>\n<p>y aunque el historiador y experto en ciencia militar prusiano Carl Von Clausewitz (1780-1831) haya pasado a la posterioridad m\u00e1s popular como el autor de la c\u00e9lebre frase \u201cla guerra es la continuaci\u00f3n de la pol\u00edtica por otros medios\u201d, resulta dif\u00edcil, a ojos de un ciudadano de cualquier pa\u00eds democr\u00e1tico occidental del siglo XXI, concebir un acontecimiento b\u00e9lico como una empresa pol\u00edtica de connotaciones positivas.<\/p>\n<p>Hoy, cuando en breves fechas se va a cumplir el 80 aniversario de la sublevaci\u00f3n fascista que dio inicio a la Guerra Civil, convendr\u00eda analizar los dos asertos anteriores y recordar, en un ejercicio de memoria hist\u00f3rica en positivo, c\u00f3mo en aquellos fat\u00eddicos primeros momentos de la contienda en Gipuzkoa y Donostia, determinados l\u00edderes pol\u00edticos supieron sobreponerse a la irracionalidad, el exacerbamiento y los extremismos de distinto signo y ofrecernos los mejores ejemplos de humanismo y cultura pol\u00edtica democr\u00e1tica de primer orden. Entre ellos, merece un reconocimiento sincero el entonces diputado abertzale por Gipuzkoa Manuel Irujo Ollo, miembro de la nueva generaci\u00f3n de pol\u00edticos nacionalistas vascos (Aguirre, Landaburu, Gal\u00edndez) que pilotaron la modernizaci\u00f3n ideol\u00f3gica del PNV como partido cat\u00f3lico europe\u00edsta y socialmente progresista, que a\u00f1os despu\u00e9s participar\u00eda decisivamente en la conformaci\u00f3n de la democracia cristiana europea. El 17 de julio de 1936, tras haber participado en una reuni\u00f3n con obreros papeleros de la zona de Tolosa, Irujo tuvo confirmaci\u00f3n de la sublevaci\u00f3n en \u00c1frica y acudi\u00f3 inmediatamente a la capital donostiarra para, en compa\u00f1\u00eda del tambi\u00e9n diputado nacionalista Jos\u00e9 Mar\u00eda Lasarte, comunicar v\u00eda radiof\u00f3nica su adhesi\u00f3n republicana \u201cpor ser la encarnaci\u00f3n leg\u00edtima de la soberan\u00eda popular\u201d.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de la trascendencia que tuvo para el posicionamiento oficial del PNV ante la contienda, la alocuci\u00f3n sirvi\u00f3, en primera instancia, para que la guarnici\u00f3n militar de los cuarteles de Loyola demorara la proclamaci\u00f3n del estado de guerra y para que las autoridades republicanas, tal como se\u00f1ala Mart\u00edn Ugalde en su obra <em>Un hombre leal a su tiempo<\/em>, pudieran contar con el concurso de militares de prestigio como el comandante P\u00e9rez Garmendia, \u201cque debiendo marchar con un salvoconducto a su destino en Oviedo, se qued\u00f3 en San Sebasti\u00e1n\u201d.<\/p>\n<p>En aquel convulso escenario pleno de inc\u00f3gnitas, turbulencias y pr\u00e1cticas revolucionarias, donde \u201cbanderas rojinegras llenaban autom\u00f3viles, tranv\u00edas y vapores\u201d, y donde la Guardia Municipal hab\u00eda quedado subsumida en las improvisadas milicias, el pol\u00edtico estell\u00e9s y otros diputados se hicieron cargo de un ca\u00f3tico Gobierno Civil, en el que su m\u00e1ximo representante, el pamplon\u00e9s Artola Goicoechea, se encontraba abrumado por la situaci\u00f3n. Uno de los primeros acuerdos adoptados por aquellos nuevos \u201crepresentantes\u201d del poder pol\u00edtico guipuzcoano fue la promulgaci\u00f3n de un bando informando de la aplicaci\u00f3n de sanciones ejemplarizantes contra la puesta en pr\u00e1ctica de la pol\u00edtica de \u201cpaseos\u201d, eufemismo que ocultaba el asesinato impune so pretexto de la consideraci\u00f3n del ajusticiado como adversario pol\u00edtico. Fue la suya una tarea multidisciplinar en la que por mor de la necesidad, se tuvo que usar \u201cno pocas veces la firma del gobernador y la calidad del plenipotenciario del Gobierno\u201d.<\/p>\n<p>A aquel primer acuerdo en contra de los \u201cpaseos\u201d, deleznable acto que en algunas provincias castellanas recib\u00eda la macabra denominaci\u00f3n de \u201creforma agraria\u201d (porque a los afectados \u201cse les daba tierra, \u00a1poca!, sin renta y para siempre\u201d) siguieron otros en la misma l\u00ednea, ya que para los nacionalistas vascos, y tambi\u00e9n para diputados socialistas como el donostiarra Miguel Amilibia, el orden era un concepto de aplicaci\u00f3n permanente.<\/p>\n<p>Tras el fracaso de la toma de la ciudad por los regimientos de Loyola, gracias a la brillante actuaci\u00f3n de las milicias de izquierda, y el repliegue en los cuarteles de los sublevados, los diputados vascos, con Irujo a la cabeza, cerraron con los militares rebeldes un acuerdo de cese de hostilidades y la celebraci\u00f3n de un encuentro determinante para el futuro de la ciudad. En aquella cita, a la que los \u201cdelegados\u201d de la legitimidad republicana acudieron con mucho temor, Irujo y los suyos lograron la rendici\u00f3n incondicional de los cuarteles. Y aunque tiempo despu\u00e9s el pol\u00edtico navarro declar\u00f3 que, para la negociaci\u00f3n, guardaban un as en la manga (\u201clos soldados acuartelados eran, los m\u00e1s, vascos. Una parte de \u00e9stos, pertenecientes a la clase media donostiarra y, casi, en su totalidad, afectos al Partido Nacionalista Vasco\u201d), su actuaci\u00f3n, y la de sus compa\u00f1eros, fue de gran valent\u00eda.<\/p>\n<p>El acuerdo alcanzado inclu\u00eda el respeto absoluto de los derechos de los detenidos (66 en total), cuya conducta deb\u00eda ser juzgada por los tribunales. En tal sentido, y por razones de seguridad, los militares fueron trasladados al Palacio de la Diputaci\u00f3n Foral. Manuel Irujo, consciente de los deseos de venganza de una parte de la poblaci\u00f3n, se aprest\u00f3 a proteger personalmente a los detenidos: \u201cComo el lugar m\u00e1s peligroso era el de su salida de los coches, me coloqu\u00e9 personalmente en \u00e9l, al objeto de impedir con mi propio cuerpo todo intento de agresi\u00f3n\u201d. Aquella defensa a ultranza de las cl\u00e1usulas acordadas con los militares detenidos llev\u00f3 a Irujo a tener que intervenir a fin de imposibilitar (por lo menos en aquella ocasi\u00f3n) que el coronel Carrasco (paradojas de la vida, primo carnal del socialista Amilibia) fuera sacado del Palacio Foral para ser \u201cpaseado\u201d por los milicianos. El bilba\u00edno Juli\u00e1n Zugazagoitia, ministro socialista de Gobernaci\u00f3n en el gabinete Negr\u00edn, atribuy\u00f3 a Irujo el haber arriesgado su prestigio y su vida para hacer cumplir los acuerdos sobre la rendici\u00f3n de los cuarteles, \u201cdefendiendo la intangibilidad del compromiso en el que \u00e9l hab\u00eda puesto su firma\u201d.<\/p>\n<p>Constituida la Junta de Defensa de Guip\u00fazcoa el 27 de julio, al decir de Irujo \u201cun organismo nacido al margen de las Leyes para regular una dislocada convivencia\u201d, los responsables de orden p\u00fablico (pertenecientes al PNV) no pudieron evitar ni que a Carrasco le descerrajaran un tiro camino de la c\u00e1rcel donostiarra de Ondarreta, ni que esta prisi\u00f3n fuera asaltada por las milicias el 30 de julio con el resultado de 53 presos fusilados. Aunque el testimonio postrero del gudari Joseba Elosegi definiera aquellos luctuosos hechos como \u201creacciones incontroladas de gentes furiosas ante la t\u00e1ctica franquista de querer destruir todo aquello que significara rojo y separatista\u201d, lo cierto es que Irujo qued\u00f3 conmocionado por aquella barbarie. El 4 de agosto, la Junta de Defensa presidida por Amilibia, aprob\u00f3 una declaraci\u00f3n solemne, con el apoyo inequ\u00edvoco de Manuel Irujo, en el que se indicaba \u201cque la vida de los presos era sagrada y deb\u00eda ser garantizada a toda costa\u201d.<\/p>\n<p>Irujo se opuso siempre a la pena de muerte, y a mediados de agosto formul\u00f3, en nombre de todos los diputados guipuzcoanos, una petici\u00f3n de indulto para los militares de Loyola condenados a la pena capital. Adujo irregularidades procesales, el respeto a los acuerdos de rendici\u00f3n, su firme convicci\u00f3n de que entre los condenados hab\u00eda republicanos y, en aquella lucha desesperada contra el reloj, lleg\u00f3 a reunirse con el l\u00edder socialista Indalecio Prieto. No pudo evitar aquellas muertes, ni las ejecuciones que d\u00edas despu\u00e9s apagaron la vida de otros militares, \u201cuno de ellos, el comandante Erze, gran republicano, al que yo conoc\u00eda bien desde la ni\u00f1ez\u201d. En este \u00faltimo episodio, Irujo hab\u00eda conseguido un primer aplazamiento de la ejecuci\u00f3n, pero sus s\u00faplicas al comandante San Juan, jefe militar de la plaza (\u201c\u00a1unas horas!, se\u00f1or. \u00a1Tan solo unas horas!\u201d), no hab\u00edan tenido m\u00e1s efecto que el de alargar el sufrimiento y que varias de las mujeres de los fusilados fueran testigos de los hechos: \u201cSin duda eran tristes para ellas aquellas horas; pero \u00a1cu\u00e1n amargas y crueles eran para m\u00ed!\u201d, declarar\u00eda tiempo despu\u00e9s el pol\u00edtico navarro.<\/p>\n<p>En su obra <em>Un vasco en el Ministerio de Justicia<\/em>, Irujo recordaba con honda amargura aquellos duros meses: \u201cHan transcurrido muchos a\u00f1os y todav\u00eda recuerdo los fracasos sufridos con dolor y verg\u00fcenza\u201d. Fue la suya una acci\u00f3n humanitarista \u201cobligada\u201d por sus profundas convicciones democr\u00e1ticas y cristianas de ra\u00edz evang\u00e9lica. Fue la suya una labor de rescate del verdadero esp\u00edritu humano y la demostraci\u00f3n m\u00e1s palpable de que, a\u00fan en tiempos de guerra, la pol\u00edtica democr\u00e1tica basada en el acuerdo, la negociaci\u00f3n y el respeto escrupuloso a los inalienables derechos humanos, tambi\u00e9n puede tener su propio espacio. Aquellas primeras acciones en tierras guipuzcoanas tendr\u00edan pronta continuidad en su ingente labor en los sucesivos gobiernos republicanos, donde, tal como se\u00f1ala Arantzazu Amezaga, se podr\u00eda hablar de una amplia <em>Lista de Schindler<\/em> irujiana. Pero esa es otra historia.<\/p>\n<p>El insigne historiador Manuel Tu\u00f1\u00f3n de Lara escribi\u00f3 esta semblanza de D. Manuel, refiri\u00e9ndose tambi\u00e9n a estas circunstancias: \u201cHay los que no vacilan, como es Irujo, el primero. No s\u00f3lo no vacila, sino que Irujo es un hombre clave cara a toda Euskadi, y en Donostia salva la situaci\u00f3n. En fin, es un hombre fundamental, y con \u00e9l la serie de personas que podr\u00edamos llamar m\u00e1s avanzadas del nacionalismo\u201d.<\/p>\n<p>Es una l\u00e1stima que en este a\u00f1o de la capitalidad cultural europea, en este a\u00f1o del 80 aniversario del inicio de la Guerra Civil, las instituciones no hayan encontrado un hueco para homenajear a estas personalidades cuya trayectoria y mensaje pueden ser una buena base para desarrollar los nuevos escenarios de convivencia y reconciliaci\u00f3n que nuestra sociedad precisa. Es una l\u00e1stima porque, como dec\u00eda Irujo, \u201ctodas las libertades son universales\u201d.<\/p>\n<p>Noticias de Gipuzkoa<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>y aunque el historiador y experto en ciencia militar prusiano Carl Von Clausewitz (1780-1831) haya pasado a la posterioridad m\u00e1s popular como el autor de la c\u00e9lebre frase \u201cla guerra es la continuaci\u00f3n de la pol\u00edtica por otros medios\u201d, resulta dif\u00edcil, a ojos de un ciudadano de cualquier pa\u00eds democr\u00e1tico occidental del siglo XXI, concebir [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[79],"tags":[],"class_list":["post-35184","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nabarmena"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.7 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Humanizando la guerra en Donostia - 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