{"id":34742,"date":"2016-05-12T16:01:50","date_gmt":"2016-05-12T14:01:50","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/urbicidio-a-golpe-de-patrimonio-de-la-humanidad\/"},"modified":"2016-05-12T16:01:50","modified_gmt":"2016-05-12T14:01:50","slug":"urbicidio-a-golpe-de-patrimonio-de-la-humanidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/urbicidio-a-golpe-de-patrimonio-de-la-humanidad\/","title":{"rendered":"Urbicidio a golpe de Patrimonio de la Humanidad"},"content":{"rendered":"\n<div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Resulta tremendo presenciar la agon\u00eda de tantas ciudades. Espl\u00e9ndidas, opulentas, ajetreadas, han sobrevivido durante siglos, a veces milenios, a las vicisitudes de la historia: guerras, pestes, terremotos. Pero ahora, una tras otra, se est\u00e1n marchitando, vaciando, transform\u00e1ndose en decorados teatrales en los que se escenifica una pantomima sin vida. All\u00ed donde antes vibraba la vida y la humanidad irascible se abr\u00eda paso empujando, a empellones, ahora solo hay bares para el aperitivo y puestos de recuerdos (todos iguales) que ofrecen \u00abespecialidades locales\u00bb: muselinas, batiks, prendas de algod\u00f3n, pareos, pulseras. Lo que antes era un torrente vivo, lleno de gritos y animaci\u00f3n, est\u00e1 ahora pulcramente reducido a un folleto tur\u00edstico. La sentencia de muerte se dicta desde un edificio elegante de Par\u00eds (plaza Fontenoy, s\u00e9ptimo Arrondissement) tras un proceso burocr\u00e1tico casi interminable. El veredicto es una etiqueta que ya no se puede despegar: un sello marcado para siempre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ser incluida en la lista de los lugares Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO es el golpe de gracia para una ciudad. En cuanto se estampa la marca, se acaba con la vida de la ciudad; est\u00e1 lista para el taxidermista. Este urbicidio (palabra horrorosa) no se perpetra a prop\u00f3sito. Por el contrario, se comete con toda la buena fe y la intenci\u00f3n m\u00e1s noble del mundo: conservar (sin cambios) un \u00ablegado\u00bb de la humanidad. Tal como la misma palabra sugiere, \u00abconservar\u00bb significa embalsamar, congelar, salvar a algo de la decadencia debida al paso del tiempo; pero en este caso tambi\u00e9n significa detener el tiempo, fijar el objeto como lo har\u00eda una fotograf\u00eda, protegi\u00e9ndolo de todo crecimiento o cambio. Por supuesto que hay monumentos que precisan cuidados y atenci\u00f3n, pero si la Acr\u00f3polis hubiera estado sujeta a una orden de conservaci\u00f3n en el 450 a. C., ahora no tendr\u00edamos el Parten\u00f3n, el Propileo o el Erecte\u00f3n. La UNESCO se habr\u00eda horrorizado con la Roma de los siglos XVI y XVII, que produjo un admirable popurr\u00ed de neoclasicismo, manierismo y barroco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No es imposible alcanzar un equilibrio entre construcci\u00f3n y conservaci\u00f3n: vivir en ciudades llenas de museos y obras de arte, en lugar de vivir en mausoleos con barrios dormitorio. Hace poco tiempo volv\u00ed a San Gimignano despu\u00e9s de treinta a\u00f1os. No hab\u00eda ni un solo carnicero, frutero o panadero aut\u00e9ntico dentro de sus murallas. De hecho, una vez que los bares, los restaurantes y las tiendas de recuerdos hab\u00edan echado el cierre, no hab\u00eda ni un solo habitante de San Gimignano en la ciudad antigua: todos viven fuera de las murallas, en bloques de apartamentos modernos cerca de los centros comerciales. Dentro de las murallas, todo se ha convertido en un decorado para una pel\u00edcula sobre la vida medieval, con los inevitables productos de una \u00abtradici\u00f3n inventada\u00bb en exposici\u00f3n. Cuanto m\u00e1s peque\u00f1a es una ciudad, m\u00e1s r\u00e1pido perece.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ciudad laosiana de Luang Prabang ha sufrido el mismo destino. Ahora, su centro hist\u00f3rico es una trampa tur\u00edstica. Las casas han sido transformadas en hoteles y restaurantes, con el t\u00edpico mercado al aire libre (id\u00e9ntico en todo el mundo) donde se venden los mismos collares, bolsas tejidas y cinturones de cuero. Parad\u00f3jicamente, la consecuencia no intencionada de intentar conservar la singularidad de un lugar es la creaci\u00f3n de un \u00abno lugar\u00bb, que es reproducido en los emplazamientos Patrimonio de la Humanidad en todo el planeta. De la misma manera que hay que salir de las murallas medievales de San Gimignano para encontrar a sus aut\u00e9nticos habitantes, hay que pedalear dos kil\u00f3me- tros por la carretera de Phothisalath, m\u00e1s all\u00e1 de Phu Vao, para llegar donde viven los laosianos. Consideremos Portugal: al pasear por Oporto, la frontera invisible del barrio que es Patrimonio de la Humanidad se percibe inmediatamente: la humanidad heterog\u00e9nea de su entramado urbano da paso como por arte de magia a una monocultura de hosteleros, mesoneros y camareros a la caza de clientes, a los que se reconoce instant\u00e1neamente por su forma de vestir (pantalones cortos, botas de monte) radicalmente inapropiada para la ciudad. En Gran Breta\u00f1a, pocos sitios est\u00e1n tan muertos como los centros hist\u00f3ricos de Bath y Edimburgo. Curiosamente, ambos son sedes de festivales, que es la funci\u00f3n inevitable de una ciudad Patrimonio de la Humanidad. Venecia tiene el festival de cine y varias bienales; Avi\u00f1\u00f3n, el festival de teatro; Spoleto, en Umbr\u00eda, tiene el Festival de los Dos Mundos. En otros casos (Salzburgo, Bayreuth), un festival de prestigio proporciona la justificaci\u00f3n para la inclusi\u00f3n en la lista de la UNESCO. Estas ciudades reciben el estatus de Patrimonio de la Humanidad porque ya son decorados teatrales, pintorescas naturalezas muertas; a la inversa, las actuaciones teatrales o musicales que la etiqueta atrae les pueden proporcionar una apariencia de vitalidad.<\/p>\n<p><div style=\"text-align: justify;\">Con demasiada frecuencia, la operaci\u00f3n de rescate de Patrimonio de la Humanidad cura la enfermedad matando al paciente. La ciudad antigua de Rodas y la acr\u00f3polis de Lindos, en la misma isla, son dos casos relevantes. Salvar un mont\u00f3n de piedras no es lo mismo que salvar una ciudad y una cultura urbana. En este sentido, la analog\u00eda entre los lugares con un legado cultural y los parques naturales induce a errores. Las reservas naturales se establecen para multiplicar la flora y la fauna existentes, mientras que la fauna humana de las ciudades Patrimonio de la Humanidad se ve forzada a huir al resultar imposible llevar a cabo los asuntos pr\u00e1cticos de la vida cotidiana. Los ciudadanos de Dresde, la \u00abFlorencia alemana\u00bb, se han rebelado recientemente contra este destino. En 2004 se le concedi\u00f3 el estatus de Patrimonio de la Humanidad a la ciudad y al valle del Elba, que la rodea; pero hab\u00eda una pega: la buena gente de Dresde quer\u00eda evitar los atascos de tr\u00e1fico para cruzar el Elba, as\u00ed que necesitaban un puente nuevo; la UNESCO se opon\u00eda, afirmando que arruinar\u00eda el paisaje. La cuesti\u00f3n se plante\u00f3 en un refer\u00e9ndum: una mayor\u00eda de los habitantes vot\u00f3 a favor, incluso a riesgo de perder el estatus de Patrimonio de la Humanidad, que efectivamente se rescindi\u00f3 en 2009. En agosto de 2013, los ciudadanos celebraron la inauguraci\u00f3n de su nuevo puente.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">En este momento se puede plantear una objeci\u00f3n evidente. Cualesquiera que sean los problemas de la etiqueta de Patrimonio de la Humanidad \u00bfno hay acaso una amenaza de signo contrario quiz\u00e1 m\u00e1s peligrosa para el ca\u00f3tico bullir de la vida urbana, esto es, la codicia insensata de los constructores que destrozan todo para construir horrendos bancos, bloques de apartamentos y centros comerciales? Un viaje a China ilustra n\u00edtidamente esta otra plaga. En Am\u00e9rica Latina, las \u00fanicas capitales que todav\u00eda no han sido destrozadas de esta manera son la decadente La Habana (aunque la llegada de capital gusano desde Miami podr\u00eda cambiar esta situaci\u00f3n r\u00e1pidamente), el coraz\u00f3n colonial de Quito y los<em> beaux quartiers<\/em> de Buenos Aires; en R\u00edo, los distritos de Ipanema y Lebl\u00f3n han sido destruidos completamente. Es cierto que es dif\u00edcil elegir entre vivir en un museo o a la sombra de una banco gigantesco. Pero en realidad la oposici\u00f3n entre lo tur\u00edstico y lo financiero es falsa. El turismo es una m\u00e1quina inagotable de hacer dinero, cuyos activos se extraen incesantemente y se reinvierten en algoritmos de alta velocidad en los rascacielos de vidrio y acero del sector financiero. El entorno ut\u00f3pico so\u00f1ado por la elite empresarial (ilustrado en los suplementos satinados del Financial Times) se compone de distritos financieros y ciudades museo con legado cultural. Ambos se vac\u00edan al anochecer, no tienen vida. Seg\u00fan las teor\u00edas dominantes, el turismo se considera todav\u00eda como una especie de \u00abfioritura\u00bb posmoderna, algo superestructural, al contrario que las minas, las fundiciones o los astilleros de la econom\u00eda \u00abreal\u00bb. Sin embargo, el turismo, junto con sus sectores relacionados, es una de las industrias m\u00e1s fuertes del siglo XXI en el sentido de generaci\u00f3n de m\u00e1s dinero en efectivo. Ser\u00eda interesante dise\u00f1ar una tabla de sus flujos de entradas y salidas con el modelo de Leontief. Sin turismo, la industria del autom\u00f3vil se ver\u00eda muy reducida, as\u00ed como el sector a\u00e9reo (la mayor\u00eda de los aviones se fabrican para el transporte tur\u00edstico), el sector naval (barcos para cruceros), la construcci\u00f3n (hoteles, casas de vacaciones, autopistas) y, por supuesto, la industria de la restauraci\u00f3n. El turismo es la principal fuente de ingresos de la capital financiera del mundo, Nueva York.<\/div>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Vender autenticidad<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El turismo de masas es el legado m\u00e1s perdurable del auge econ\u00f3mico de la posguerra. Comenz\u00f3 en la d\u00e9cada de 1950 y se aceler\u00f3 en las de 1960 y 1970. El caso de Grecia es ejemplar: en 1951 solo 50.000 turistas visitaron el pa\u00eds; diez a\u00f1os m\u00e1s tarde esta cifra se hab\u00eda elevado hasta el medio mill\u00f3n; en 1981 lleg\u00f3 a 5,5 millones y en 2007 alcanz\u00f3 los 18,8 millones, casi el doble de la poblaci\u00f3n nativa del pa\u00eds. Por lo tanto, no es sorprendente que en la d\u00e9cada de 1970 se creara la etiqueta de Patrimonio de la Humanidad. En 1972, tras muchos a\u00f1os de discusi\u00f3n, la Conferencia General de la UNESCO aprob\u00f3 la Convenci\u00f3n sobre la protecci\u00f3n del patrimonio mundial, cultural y natural, que ha sido ratificada por ciento noventa pa\u00edses desde entonces. En 1976, se estableci\u00f3 el Comit\u00e9 del Patrimonio de la Humanidad, y dos a\u00f1os m\u00e1s tarde identific\u00f3 su primer bien. En otras palabras, la marca se \u00ablanz\u00f3\u00bb coincidiendo con el despegue de la revoluci\u00f3n del turismo mundial, representando tanto sus logros como la clave de su continua autopromoci\u00f3n. La marca UNESCO permite a la industria tur\u00edstica cobrar por el valor comercial de la autenticidad, de la misma forma que se hace con la etiqueta de un dise\u00f1ador de moda o con la clasificaci\u00f3n de vinos Grand Cru de las denominaciones de origen controladas; de hecho, los bodegueros de Borgo\u00f1a est\u00e1n intentando conseguir el estatus de Patrimonio de la Humanidad para sus vinos. Adorno acu\u00f1\u00f3 la expresi\u00f3n \u00abla jerga de la autenticidad\u00bb, la cr\u00edtica del turismo como parte de la industria de la cultura est\u00e1 muy relacionada con las ideas de la Escuela de Frankfurt. A este respecto, Dean MacCannell, en su imprescindible ensayo sobre el turismo, cuestion\u00f3 la tesis de Walter Benjamin al sostener que el aura de una obra de arte original surge solo despu\u00e9s, y no antes, de ser copiada: la reproducci\u00f3n t\u00e9cnica confiere el aura. En este sentido, la funci\u00f3n de la UNESCO es precisamente proporcionar la certificaci\u00f3n del aura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La marca Patrimonio de la Humanidad no es la causa del turismo, sino su sello de legitimidad, la instituci\u00f3n bienhechora que proporciona a la industria su tapadera ideol\u00f3gica. Aqu\u00ed entramos en la \u00f3rbita de la filosof\u00eda escol\u00e1stica medieval: el problema de los universales, la relaci\u00f3n entre los nombres y las cosas. La etiqueta no es la cosa; pero tal como J. L. Austin sosten\u00eda, las palabras tienen fuerza performativa y un certificado puede ser un instrumento poderoso. El Patrimonio de la Humanidad es la <em>Fisch\u00f6ne Seele<\/em> hegeliana de la industria tur\u00edstica, la hermosa alma que nos permite aceptar la devastaci\u00f3n del turismo en nombre de la conservaci\u00f3n est\u00e9tica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nunca ha habido una ant\u00edtesis entre cultura y turismo, conservaci\u00f3n y capital; no ha habido enfrentamientos tit\u00e1nicos entre los operadores tur\u00edsticos (que con los paraguas bien altos lideran el ataque de las hordas de turistas hacia nuestras antiguas ruinas) y los heroicos conservadores ilustrados que salvan los tesoros inestimables de nuestro pasado. Si surgen algunas contradicciones menores entre ambos, debemos tener en cuenta la lecci\u00f3n de Pierre Bourdieu sobre el papel del capital cultural como subfracci\u00f3n, dominada por las fracciones m\u00e1s grandes y poderosas del capital econ\u00f3mico y financiero, incluso aunque procure ganar un mayor grado de autonom\u00eda y autodeterminaci\u00f3n respecto a ellas. Aunque a la postre el capital cultural debe su propio poder sobre los estratos dominados de la sociedad al capital econ\u00f3mico. Es una lucha entre los que dominan que nunca pone en duda los l\u00edmites y el poder de la dominaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, la marca Patrimonio de la Humanidad padece dos contradicciones potencialmente da\u00f1inas. La primera es lo que podr\u00edamos llamar fundamentalismo cronol\u00f3gico, seg\u00fan el cual cualquier cosa m\u00e1s antigua se considera m\u00e1s merecedora de conservaci\u00f3n. Por lo tanto, la excavaci\u00f3n de una muralla romana justifica la alteraci\u00f3n de un claustro medieval magn\u00edfico, como en la catedral de Lisboa. La segunda contradicci\u00f3n tiene un car\u00e1cter m\u00e1s filos\u00f3fico: puesto que la UNESCO est\u00e1 multiplicando sus lugares Patrimonio de la Humanidad, y la humanidad contin\u00faa produciendo obras de arte (o eso esperamos), si algunas partes del globo est\u00e1n ya inmovilizadas por los \u00abrestos\u00bb, \u00bfen qu\u00e9 condiciones estar\u00e1 dentro de otros mil a\u00f1os: estaremos todos viviendo en la Luna y comprando entradas para visitar el planeta Patrimonio de la Humanidad? En el fondo est\u00e1 la cuesti\u00f3n del entendimiento que este proceso establece entre pasado y presente. Es evidente que el presente produce monstruosidades; pero siempre lo ha hecho. Lo mismo se dec\u00eda en Roma durante la \u00e9poca barroca: <em>Quod non fecerunt barbari, fecerunt Barberini,<\/em> \u00abLo que no hicieron los b\u00e1rbaros, lo hizo la familia Barberini\u00bb. Y el paso del tiempo no ha sido ben\u00e9volo: nos ha dejado montones de literatura cl\u00e1sica de tercera categor\u00eda mientras que incontables obras maestras han desaparecido, entre ellas toda la pintura de la Grecia cl\u00e1sica y la mayor\u00eda de sus bronces ecuestres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la querella de los antiguos y los modernos del siglo XVII, Fontenelle se\u00f1al\u00f3 en sus Di\u00e1logos de los muertos que los antiguos eran modernos en su \u00e9poca, y que la \u00fanica virtud de los modernos contempor\u00e1neos era haber llegado despu\u00e9s; los horrores de su \u00e9poca no eran peores quiz\u00e1 que los horrores entonces modernos de los antiguos. En su momento, los templos griegos (con sus pesados tejados de madera y las columnas y frontispicios pintados de rojo y azul) habr\u00e1n parecido achaparrados, de mal gusto y estridentes: muy lejos de la est\u00e9tica celestial de sus ruinas. Actualmente, el horizonte de Par\u00eds ser\u00eda impensable sin la Torre Eiffel, pero cuando fue construida para la Exposici\u00f3n Universal de 1889, fue denunciada como una aberraci\u00f3n que desfiguraba la perspectiva: un golpe mortal para la ciudad. \u00bfQui\u00e9n puede a afirmar que dentro de dos mil a\u00f1os los centros comerciales actuales no vayan a ser considerados obras maestras de la arquitectura? Ya ha sucedido con los almacenes del puerto de Ostia Antica del siglo I.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Italia es el pa\u00eds que m\u00e1s ha sufrido la marca UNESCO al tener la mayor densidad de bienes Patrimonio de la Humanidad del mundo. En 1909, Marinetti anunci\u00f3 que, junto a sus colegas, iba a lanzar all\u00ed el Manifiesto Futurista porque \u00abQueremos librar a Italia de su gangrena de catedr\u00e1ticos, arque\u00f3logos, gu\u00edas tur\u00edsticos y anticuarios. Durante demasiado tiempo, Italia ha sido un mercado para tratantes de segunda mano. Queremos liberarla de sus innumerables museos, que la asfixian como si fueran cementerios\u00bb. Al contrario de Marinetti, no tengo nada en contra de los museos. Simplemente, me opongo a la museificaci\u00f3n como categor\u00eda universal que (para usar la expresi\u00f3n kantiana) subsume la vida entera de una ciudad y una sociedad. Se podr\u00eda pensar que, despu\u00e9s de cuarenta a\u00f1os de actividad de la UNESCO, todo el patrimonio de Italia estar\u00eda ya etiquetado. Pero el proceso ha sido casi exponencial: un bien en la d\u00e9cada de 1970, cinco m\u00e1s en la de 1980, veinticinco en la de 1990 y otros veinte en el nuevo milenio. Ciudades y regiones hacen cola todav\u00eda, haciendo campa\u00f1a ante los funcionarios de la UNESCO. Como los pa\u00edses que aspiran a ser sede de los Juegos Ol\u00edmpicos, que parecen no darse cuenta de la consecuente ruina que les empujar\u00e1 al abismo, los alcaldes, los consejeros y las oficinas de turismo de Italia se esfuerzan en lograr el estatus de Patrimonio de la Humanidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las ciudades tur\u00edsticas son el m\u00e1ximo ejemplo de un problema urban\u00edstico m\u00e1s general. El capitalismo posmoderno ha intensificado la noci\u00f3n reduccionista racionalista-modernista de zonificaci\u00f3n, que lleg\u00f3 a dominar la planificaci\u00f3n urbana del siglo xx. La zonificaci\u00f3n se basa en la monofuncionalidad: no se duerme donde se trabaja, no se sale de juerga donde se duerme, no se hacen negocios donde se va de juerga. De esta forma, la ciudad queda segmentada en distritos (\u00abtur\u00edstico\u00bb, financiero, comercial, residencial, industrial) que nunca se cruzan o coinciden (nunca encontrar\u00e1n un bar en un barrio residencial estadounidense). El problema de la zonificaci\u00f3n es que las ciudades se levantaron con un objetivo diametralmente opuesto: lugares de interconexi\u00f3n y articulaci\u00f3n entre las diversas actividades humanas. El urbicidio bienintencionado de la UNESCO es un paso m\u00e1s en lo que ya se ha conseguido por medio de la monofuncionalidad. Detroit ha ca\u00eddo, pero Chicago sobrevive, porque mientras que la Motor City era monoocupacional y totalmente dependiente de la industria del autom\u00f3vil, la Windy City posee una mezcla: agricultura, procesado de alimentos, industrias qu\u00edmicas y del acero, finanzas y cultura, varias instituciones universitarias y de investigaci\u00f3n. Cualquier ciudad que dependa de una sola industria (sea el turismo o las finanzas) est\u00e1 condenada a muerte.<\/p>\n<p>Extraido de <a href=\"http:\/\/newleftreview.es\/88\"><em>New Left Review,<\/em> n\u00fam. 88.<\/a> \/ P\u00fablico<\/p>\n<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Resulta tremendo presenciar la agon\u00eda de tantas ciudades. Espl\u00e9ndidas, opulentas, ajetreadas, han sobrevivido durante siglos, a veces milenios, a las vicisitudes de la historia: guerras, pestes, terremotos. Pero ahora, una tras otra, se est\u00e1n marchitando, vaciando, transform\u00e1ndose en decorados teatrales en los que se escenifica una pantomima sin vida. All\u00ed donde antes vibraba la vida [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[81],"tags":[],"class_list":["post-34742","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-eztabaida"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.5 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Urbicidio a golpe de Patrimonio de la Humanidad - Nabarralde<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"Resulta tremendo presenciar la agon\u00eda de tantas ciudades. Espl\u00e9ndidas, opulentas, ajetreadas, han sobrevivido durante siglos, a veces milenios, a las vicisitudes de la historia: guerras, pestes, terremotos. Pero ahora, una tras otra, se est\u00e1n marchitando, vaciando, transform\u00e1ndose en decorados teatrales en los que se escenifica una pantomima sin vida\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/urbicidio-a-golpe-de-patrimonio-de-la-humanidad\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Urbicidio a golpe de Patrimonio de la Humanidad - Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Resulta tremendo presenciar la agon\u00eda de tantas ciudades. Espl\u00e9ndidas, opulentas, ajetreadas, han sobrevivido durante siglos, a veces milenios, a las vicisitudes de la historia: guerras, pestes, terremotos. Pero ahora, una tras otra, se est\u00e1n marchitando, vaciando, transform\u00e1ndose en decorados teatrales en los que se escenifica una pantomima sin vida\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/urbicidio-a-golpe-de-patrimonio-de-la-humanidad\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2016-05-12T14:01:50+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Marco D\u2019Eramo\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"15 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/urbicidio-a-golpe-de-patrimonio-de-la-humanidad\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/urbicidio-a-golpe-de-patrimonio-de-la-humanidad\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Nabarralde\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\"},\"headline\":\"Urbicidio a golpe de Patrimonio de la Humanidad\",\"datePublished\":\"2016-05-12T14:01:50+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/urbicidio-a-golpe-de-patrimonio-de-la-humanidad\\\/\"},\"wordCount\":3036,\"commentCount\":0,\"articleSection\":[\"Ez da \\\/ bai da\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/urbicidio-a-golpe-de-patrimonio-de-la-humanidad\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/urbicidio-a-golpe-de-patrimonio-de-la-humanidad\\\/\",\"name\":\"Urbicidio a golpe de Patrimonio de la Humanidad - Nabarralde\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\"},\"datePublished\":\"2016-05-12T14:01:50+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\"},\"description\":\"Resulta tremendo presenciar la agon\u00eda de tantas ciudades. Espl\u00e9ndidas, opulentas, ajetreadas, han sobrevivido durante siglos, a veces milenios, a las vicisitudes de la historia: guerras, pestes, terremotos. Pero ahora, una tras otra, se est\u00e1n marchitando, vaciando, transform\u00e1ndose en decorados teatrales en los que se escenifica una pantomima sin vida\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/urbicidio-a-golpe-de-patrimonio-de-la-humanidad\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/urbicidio-a-golpe-de-patrimonio-de-la-humanidad\\\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/urbicidio-a-golpe-de-patrimonio-de-la-humanidad\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Urbicidio a golpe de Patrimonio de la Humanidad\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/\",\"name\":\"Nabarralde\",\"description\":\"Kultur Ekimenak eta Sustapenak\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\",\"name\":\"Nabarralde\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Nabarralde\"},\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/author\\\/nagusia\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Urbicidio a golpe de Patrimonio de la Humanidad - Nabarralde","description":"Resulta tremendo presenciar la agon\u00eda de tantas ciudades. Espl\u00e9ndidas, opulentas, ajetreadas, han sobrevivido durante siglos, a veces milenios, a las vicisitudes de la historia: guerras, pestes, terremotos. Pero ahora, una tras otra, se est\u00e1n marchitando, vaciando, transform\u00e1ndose en decorados teatrales en los que se escenifica una pantomima sin vida","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/urbicidio-a-golpe-de-patrimonio-de-la-humanidad\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Urbicidio a golpe de Patrimonio de la Humanidad - Nabarralde","og_description":"Resulta tremendo presenciar la agon\u00eda de tantas ciudades. Espl\u00e9ndidas, opulentas, ajetreadas, han sobrevivido durante siglos, a veces milenios, a las vicisitudes de la historia: guerras, pestes, terremotos. Pero ahora, una tras otra, se est\u00e1n marchitando, vaciando, transform\u00e1ndose en decorados teatrales en los que se escenifica una pantomima sin vida","og_url":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/urbicidio-a-golpe-de-patrimonio-de-la-humanidad\/","og_site_name":"Nabarralde","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa","article_published_time":"2016-05-12T14:01:50+00:00","author":"Nabarralde","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@Nabarralde","twitter_site":"@Nabarralde","twitter_misc":{"Escrito por":"Marco D\u2019Eramo","Tiempo de lectura":"15 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/urbicidio-a-golpe-de-patrimonio-de-la-humanidad\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/urbicidio-a-golpe-de-patrimonio-de-la-humanidad\/"},"author":{"name":"Nabarralde","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56"},"headline":"Urbicidio a golpe de Patrimonio de la Humanidad","datePublished":"2016-05-12T14:01:50+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/urbicidio-a-golpe-de-patrimonio-de-la-humanidad\/"},"wordCount":3036,"commentCount":0,"articleSection":["Ez da \/ bai da"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/urbicidio-a-golpe-de-patrimonio-de-la-humanidad\/","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/urbicidio-a-golpe-de-patrimonio-de-la-humanidad\/","name":"Urbicidio a golpe de Patrimonio de la Humanidad - Nabarralde","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website"},"datePublished":"2016-05-12T14:01:50+00:00","author":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56"},"description":"Resulta tremendo presenciar la agon\u00eda de tantas ciudades. Espl\u00e9ndidas, opulentas, ajetreadas, han sobrevivido durante siglos, a veces milenios, a las vicisitudes de la historia: guerras, pestes, terremotos. Pero ahora, una tras otra, se est\u00e1n marchitando, vaciando, transform\u00e1ndose en decorados teatrales en los que se escenifica una pantomima sin vida","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/urbicidio-a-golpe-de-patrimonio-de-la-humanidad\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/nabarralde.eus\/es\/urbicidio-a-golpe-de-patrimonio-de-la-humanidad\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/urbicidio-a-golpe-de-patrimonio-de-la-humanidad\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Urbicidio a golpe de Patrimonio de la Humanidad"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/","name":"Nabarralde","description":"Kultur Ekimenak eta Sustapenak","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/nabarralde.eus\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56","name":"Nabarralde","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","caption":"Nabarralde"},"url":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/author\/nagusia\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34742","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=34742"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34742\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=34742"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=34742"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=34742"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}