{"id":34672,"date":"2016-05-02T14:15:47","date_gmt":"2016-05-02T12:15:47","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/educar-sin-literatura\/"},"modified":"2016-05-02T14:15:47","modified_gmt":"2016-05-02T12:15:47","slug":"educar-sin-literatura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/educar-sin-literatura\/","title":{"rendered":"Educar sin literatura"},"content":{"rendered":"\n<div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hace muchos a\u00f1os, en una clase de bachillerato nocturno, un profesor solt\u00f3 una frase que se convirti\u00f3 en una consigna para el estudiante que era yo: \u00abLos l\u00edmites de mi lenguaje son los l\u00edmites de mi mundo\u00bb. La anot\u00e9, junto al nombre de su autor, Ludwig Wittgenstein, y tan pronto como me fue posible me dediqu\u00e9 a conocer a este fil\u00f3sofo. Le\u00ed alguna obra, con la dificultad de mis diecisiete a\u00f1os, y tiempo despu\u00e9s me impresion\u00f3 su tortuosa biograf\u00eda. El personaje se convirti\u00f3 en uno de mis referentes culturales y la m\u00e1xima que me lo dio a conocer, en piedra angular: \u00abLos l\u00edmites de mi lenguaje son los l\u00edmites de mi mundo\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante los cerca de cuarenta a\u00f1os que me dediqu\u00e9 a ense\u00f1ar lengua y literatura, en un momento u otro del curso, escrib\u00eda el nombre y la frase en la pizarra para dar a entender que s\u00f3lo conocemos lo que sabemos pensar y decir con palabras, sin palabras los humanos somos unos bichos limitados. Y que conocer y saber usar las palabras nos hace m\u00e1s vivos, m\u00e1s fuertes y m\u00e1s libres, porque somos capaces de decir y sobre todo de pensar con precisi\u00f3n y claridad. Pensar con claridad, porque sin palabras no existen las ideas y, por tanto, no se pueden tener ideas, sino s\u00f3lo, quiz\u00e1s, sensaciones vagas. Los animales reaccionan ante la realidad. Los humanos reflexionamos, para hacerla nuestra. Y s\u00f3lo podemos reflexionar con palabras. Tener palabras es tener ideas. Esto explicaba a mis alumnos, glos\u00e1ndolo con aquel hermoso pasaje de Cien a\u00f1os de soledad, en el que Garc\u00eda M\u00e1rquez explica que \u00abEl mundo era tan reciente, que muchas cosas carec\u00edan de nombre, y para mencionarlas hab\u00eda que se\u00f1alarlas con el dedo\u00bb. Lo cual quer\u00eda decir que s\u00f3lo se pod\u00eda expresar y pensar lo que se ve\u00eda. O sea \u00abpiedra\u00bb, \u00absol\u00bb, \u00abmano\u00bb; pero no \u00abdureza\u00bb, \u00abcalor\u00bb y \u00abamistad\u00bb. Aquel era, pues, un mundo casi prehumano, porque era elemental, inmediato, puramente utilitario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ten\u00eda la impresi\u00f3n de que la mayor\u00eda de hombres y mujeres entend\u00edan, entonces, que los textos, los escritos y las vidas y sentimientos que nos expresaban con palabras y construcciones sint\u00e1cticas los libros eran la herencia de otras personas que, antes que nosotros, hab\u00edan vivido experiencias y realidades que ahora nos acercaban para hac\u00e9rnoslas entender. Y que para que esto fuera posible necesitaban un lenguaje adecuado, unas palabras precisas, muchas de las cuales sobrepasaban con mucho las palabras usadas en la realidad funcional y tangible. Y entend\u00edan que, en un grado a\u00fan superior, los poetas utilizan nuestras palabras cotidianas para abarcar el mundo y los significados que hay m\u00e1s all\u00e1 de la inmediatez y la evidencia elemental, indicando que detr\u00e1s de las palabras est\u00e1 el alma de una cadena hist\u00f3rica de la que nosotros somos eslabones, herederos de quien las dice, las piensa y las expresa. Entonces eran capaces de comprender que expresiones como \u201cS\u00f3 qui s\u00f3, que no s\u00f3 io, \/ puix d\u2019amor mudat me s\u00f3\u201d (\u00abSoy quien soy que no soy yo \/ pues de amor me cambi\u00f3 \/ creo, cierto, no ser nada\u00bb), que Joan Timoneda escribi\u00f3 en el siglo XVI, hablaba de ellos y de muchos adolescentes enamoradizos como ellos. Y lo entend\u00edan y se sent\u00edan cercanos y comprendidos s\u00f3lo con pensarlo un rato, de la misma manera que tambi\u00e9n eran capaces de captar la met\u00e1fora de Gregor Samsa y su peripecia. \u00a1Y c\u00f3mo les gust\u00f3 que Shakespeare dijera que \u00abel hombre est\u00e1 hecho de la materia con que se tejen los sue\u00f1os\u00bb!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los escritores de todas partes y de ah\u00ed, pr\u00f3ximos o remotos en el tiempo, actuaban como incentivo de pensamientos, como espejo moral y \u00e9tico; y como modelo para formular las propias ideas, unas veces para discutirlas, otras para secundarlas. Y, lo fundamental: les gustaba -\u00a1en algunos casos hasta el entusiasmo!- saber encontrar el desatascador de las palabras, hacerlas suyos y, como ejercicio, jugar a imitarlas, intentar decir m\u00e1s cosas suyas con los nuevos sentidos que las palabras les iban aportando. A ellos y a su pensamiento. Porque con la lectura y la imitaci\u00f3n de los autores, pensadores y poetas que tomaban como modelo, su mundo romp\u00eda los l\u00edmites de la elementalidad, ya fueran adolescentes y j\u00f3venes orientados hacia el estudio de la biolog\u00eda, de la arquitectura o en especulaci\u00f3n matem\u00e1tica, la mec\u00e1nica o los negocios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Porque despu\u00e9s de un tiempo de pr\u00e1ctica y con un poco de voluntad (que es una caracter\u00edstica esencial del vivir aut\u00e9nticamente humano) el ritmo de expresi\u00f3n, la precisi\u00f3n de los adjetivos, la contundencia de las construcciones sint\u00e1cticas y la enorme cantidad de vocabulario adquirido con la lectura y la imitaci\u00f3n de los autores-modelos, hab\u00edan ensanchado su mundo de manera descomunal, les hab\u00eda dado la posibilidad de entenderse a s\u00ed mismos dentro del mundo y, por tanto, de ser probablemente mejores m\u00e9dicos, arquitectos, carpinteros, vendedores o empresarios, pero, con toda seguridad, que ser\u00edan mejores amigos, compa\u00f1eros, amantes, padres&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y es que el lenguaje -esto es: el mundo- se pega con las lecturas. Intente, si no lo ha experimentado, leer un volumen de la magn\u00edfica prosa de Josep Pla: al cerrar la \u00faltima p\u00e1gina le descubrir\u00e1 hablando y pensando con la socarrona precisi\u00f3n del h\u00e1bil ampurdan\u00e9s. Y es que el lenguaje -repito: nuestro mundo- agranda y nos hace m\u00e1s libres, m\u00e1s abiertos a la vida. Y como cantaba Raimon \u00abquien ha sentido la libertad \/ tiene m\u00e1s fuerzas para vivir\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y a esto se llama educar. No tiene ning\u00fan otro nombre, a mi modesto entender.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es por este motivo sencillo por lo que hay que desenmascarar las barbaridades que la ignorancia extiende \u00faltimamente con alegre estulticia \u00abpor collados y valles\u00bb, como dir\u00eda Pere Quart. (\u00a1Y lo hace, tambi\u00e9n, ofreciendo \u00abla golosina de un campo de alfalfa\u00bb!).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La lengua no es s\u00f3lo una simple herramienta de comunicaci\u00f3n, como suelen afirmar los tontos con t\u00edtulo y vara de pastor, sino un sistema de pensamiento. Un sistema que si se constri\u00f1e, si se cierra a lo cotidiano palpable, evidente y utilitario, limita el mundo. Y ellos lo saben: por eso temen tanto el conocimiento de los textos bellos y sabios que ampl\u00edan la mirada de los ciudadanos, haci\u00e9ndolos peligrosos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El sistema quiere insensibles, gente adaptada a la realidad, j\u00f3venes que sigan el dictado y acepten para siempre que las cosas son como son. No quiere gente que conozca los fundamentos ideol\u00f3gicos ni los mecanismos l\u00f3gicos para repensar la realidad y cambiarla. Y los centros de ense\u00f1anza est\u00e1n organizados, hoy, para hacer s\u00fabditos que acepten el mundo, no para hacer ciudadanos libres que deseen cambiarlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por eso lo que triunfa es la conjura de los necios, la santa alianza de las corrientes pol\u00edticas y pedag\u00f3gicas que se llaman \u00abrealistas\u00bb, que optan por la \u00abfacilidad\u00bb, que predican la utilidad inmediata, bajo la falsa propuesta de que la felicidad se consigue sin esfuerzo, sabiendo s\u00f3lo lo m\u00ednimo para sobrevivir y conformarse; y, a ser posible, a hacer dinero como sea. Estos son los modelos sociales que se imponen. Pol\u00edticos, ide\u00f3logos, pedagogos y un ej\u00e9rcito de ac\u00f3litos apuestan y se afanan por el mantenimiento de las cosas tal como est\u00e1n, con una poblaci\u00f3n que salga de las escuelas, los institutos y hasta de las universidades, ignorante y desconocedora de la fuente del lenguaje heredado de buenos autores, de las voces y las p\u00e1ginas de los sabios que nos han precedido, que han hecho el pa\u00eds y nos han hecho como somos. Tienen la consigna de acallar, de borrar la memoria de los poetas, de los narradores, los ensayistas y los dramaturgos, de todas las personas que han trabajado las palabras para darles la vuelta y ver el mundo desde perspectivas nuevas, para hacerlo avanzar y sentirlo muy pr\u00f3ximo al ser humano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De ah\u00ed les viene el miedo a la literatura (y a la filosof\u00eda, y a la historia&#8230; a todo lo que han agrupado bajo el nombre de \u00abHumanidades\u00bb). Tienen terror a los modelos, las propuestas y las armas que da la literatura, la buena literatura. Por eso se empe\u00f1an en repetir que la literatura es in\u00fatil, que es un lujo innecesario, que la sociedad necesita otras cosas. Y extienden la consigna: la literatura es aburrida, pensar es aburrido. Es mucho m\u00e1s divertido y c\u00f3modo que los dem\u00e1s piensen, hablen y organicen por ti. Pero predicar la ignorancia como base social es una atrocidad. Este es un programa retr\u00f3grado, clasista, enga\u00f1oso, que va contra el bien com\u00fan y el progreso humano. Por m\u00e1s nombres t\u00e9cnico-cient\u00edficos que le pongan, el rey va desnudo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Porque, aunque millones de fan\u00e1ticos proclamen a gritos lo contrario, as\u00ed como el sol sale cada d\u00eda por el este, est\u00e1 claro que \u00ablos l\u00edmites de mi lenguaje son los l\u00edmites de mi mundo\u00bb. Quieren el mundo limitado y cuentan con la colaboraci\u00f3n de muchos profesionales de la ense\u00f1anza (llamarles profesores o maestros ser\u00eda inexacto) que renuncian a ense\u00f1ar literatura. Porque no la saben ense\u00f1ar ni hacerla amar, porque no la entendieron cuando estudiaban, porque son gente aburrida y superficial, servil. Quieren un mundo acotado, un pa\u00eds quiz\u00e1 independiente pero limitado, dominable, sin ciudadanos, s\u00f3lo con s\u00fabditos. Y van camino de conseguirlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">N\u00daVOL<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">http:\/\/www.nuvol.com\/opinio\/educar-sense-literatura\/<\/p>\n<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace muchos a\u00f1os, en una clase de bachillerato nocturno, un profesor solt\u00f3 una frase que se convirti\u00f3 en una consigna para el estudiante que era yo: \u00abLos l\u00edmites de mi lenguaje son los l\u00edmites de mi mundo\u00bb. 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