{"id":34650,"date":"2016-04-28T12:43:45","date_gmt":"2016-04-28T10:43:45","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-gestion-de-la-memoria\/"},"modified":"2018-02-21T19:30:06","modified_gmt":"2018-02-21T18:30:06","slug":"la-gestion-de-la-memoria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/la-gestion-de-la-memoria\/","title":{"rendered":"La gesti\u00f3n de la memoria"},"content":{"rendered":"<div>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>La guerra de Espa\u00f1a en Am\u00e9rica fue plenamente moderna, precisamente gracias a su decidida voluntad de gestionar la memoria a trav\u00e9s de la confusi\u00f3n<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Jorge Lu\u00eds Marzo<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>La memoria administrada<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Un episodio de la historia pamplonesa y de su memoria<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hasta hace pocos a\u00f1os en el monumento erigido en Pamplona, en la posguerra del 36, a I\u00f1igo de Loyola, en una de las dos placas adosadas al mismo se le\u00eda la siguiente inscripci\u00f3n: <em>Soldado y combatiente de Espa\u00f1a, Ignacio de Loyola cay\u00f3 defendiendo el Castillo de la Ciudad de Pamplona el 20 de mayo de 1521<\/em>. El texto refleja con exactitud la realidad hist\u00f3rica de lo sucedido. Loiola cay\u00f3 herido defendiendo Pamplona en un conflicto en el que participaba en uno de los bandos: el espa\u00f1ol, seg\u00fan se indica en el texto. No obstante, a pesar de su exactitud hist\u00f3rica, oculta un aspecto tal vez m\u00e1s importante para la sociedad navarra contempor\u00e1nea.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por el hecho de aparecer en un monumento p\u00fablico, el texto citado pretend\u00eda presentar una connotaci\u00f3n positiva. La acci\u00f3n de Loiola, considerada \u201cheroica\u201d por quienes ordenaron erigirlo, merec\u00eda ser recordada en un monumento \u2013en piedra- en su honor. En 1950, en pleno franquismo, el Ayuntamiento de Pamplona lo inaugur\u00f3. Con arzobispo, alcalde y el conjunto de <em>gobernadores,<\/em> civiles y militares incluidos. La Pamplonesa dirigida por el maestro Cervantes. No hay que decir que el otro bando, el <em>enemigo<\/em>, el que hiri\u00f3 a I\u00f1igo, seg\u00fan la historia oficial, eran los <em>franceses<\/em>, seculares enemigos de Espa\u00f1a:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras sucesivos destrozos del monumento, con decapitaci\u00f3n incluida, en 2005 el Ayuntamiento decidi\u00f3 reconstruirlo \u2013ahora en bronce-. La placa que rezaba \u201cSoldado y combatiente de Cristo\u2026\u201d se mantuvo, no as\u00ed la antes citada de \u201cSoldado y combatiente de Espa\u00f1a\u2026\u201d. La relaci\u00f3n de Loiola con la capital navarra hab\u00eda perdido en este camino un dato de primera magnitud. Seg\u00fan el texto de la placa conservada, I\u00f1igo pod\u00eda ser sencillamente un m\u00e1rtir cristiano o estar luchando por cualquier causa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es evidente que a los navarros molestaba mucho la conmemoraci\u00f3n, en positivo, de una \u201cgesta\u201d en la que Navarra fue derrotada. De este malestar proceden los sucesivos destrozos del monumento. Pero nos deber\u00eda exasperar m\u00e1s a\u00fan el hecho de que, hoy todav\u00eda, no se contextualice el evento que rememora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este hecho intervienen historia y memoria. La historia reflejada en la placa antigua era real, pero escoc\u00eda la memoria hist\u00f3rica de los navarros. La segunda, que pretende ser \u201cas\u00e9ptica\u201d, pienso que se deber\u00eda considerar un atentado a la realidad hist\u00f3rica y a la memoria. Loiola cay\u00f3 por Espa\u00f1a, s\u00ed, pero eso es parte de la verdad, ya que no cay\u00f3 contra los franceses, sino contra un ej\u00e9rcito organizado por la propia Navarra en el \u00faltimo intento del siglo XVI por recuperar su independencia. El hecho de no reflejar esta realidad, hace al monumento c\u00f3mplice del olvido de la propia historia, adem\u00e1s del de la memoria que ya expresaba el anterior.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En contraste con la presencia en Pamplona de un monumento a I\u00f1igo de Loiola extra\u00f1a la ausencia de uno al Mariscal Pedro de Navarra. El Mariscal fue defensor ac\u00e9rrimo de la independencia del reino frente a la ocupaci\u00f3n castellano-espa\u00f1ola, hecho prisionero en 1516 en Roncal, rechaz\u00f3 en 1518 el perd\u00f3n real a cambio de reconocer la legitimidad de la conquista del reino. Muri\u00f3 violentamente, en circunstancias confusas, en la prisi\u00f3n de Simancas en 1523. Un h\u00e9roe para la memoria de los navarros. Ocultaci\u00f3n de la historia, negaci\u00f3n de la memoria<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos hechos, cotidianos para la experiencia del paisaje urbano de los pamploneses, resumen con bastante claridad las complejas relaciones entre historia y memoria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Historia y memoria<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan afirma Albert Balcells (2015):<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>La historia busca la objetividad y asume la complejidad y las contradicciones humanas. En cambio, la memoria es subjetiva, simplificadora y polarizada, pero eso no quiere decir que sea falsa. La historia comporta contextualizaci\u00f3n, relativizaci\u00f3n y perspectiva o distanciamiento cronol\u00f3gico. Es sabido hoy que la inteligencia es emocional y que, por tanto, toda dicotom\u00eda es irreal en el \u00e1mbito del recuerdo del pasado. La memoria ya no se alimenta de mitos como en los tiempos m\u00e1s antiguos, ni de leyendas como en los tiempos medievales, sino que busca el soporte del conocimiento hist\u00f3rico. De aqu\u00ed la confluencia entre la memoria, materia prima de la identidad colectiva, y la historia, que es una ciencia social. Como toda ciencia no es est\u00e1tica: est\u00e1 en revisi\u00f3n permanente. Con el paso del tiempo la perspectiva hist\u00f3rica es m\u00f3vil y, as\u00ed como el presente no se puede enfocar con los esquemas de hace cincuenta a\u00f1os, tampoco el pasado permanece inc\u00f3lume a este cambio, no por una contaminaci\u00f3n de presentismo sino porque la perspectiva ha variado.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La memoria y la historia presentan dos aspectos de una misma realidad: los hechos sucedidos en el pasado a una sociedad concreta. La historia \u2013ciencia social y, por ello, relativamente <em>objetiva<\/em>&#8211; habr\u00eda de ser el soporte de la memoria \u2013realidad m\u00e1s cercana al activismo social-. En situaciones normalizadas ambas deber\u00edan caminar unidas y de modo complementario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La realidad en muchas ocasiones no es tan id\u00edlica. Cuando el conflicto ha desgarrado una sociedad y sus heridas permanecen abiertas la situaci\u00f3n presenta otros aspectos m\u00e1s peliagudos. Siempre se ha dicho, con raz\u00f3n, que la historia la escriben los vencedores. La memoria es, por el contrario, el patrimonio de los derrotados. La memoria hist\u00f3rica representa el factor que permite a los derrotados tener posibilidad de reivindicaci\u00f3n, reparaci\u00f3n, resarcimiento y de acceder, a su vez, al plano de la historia. El olvido supone, tal vez, el fracaso definitivo de la sociedad que sufri\u00f3 la primera capitulaci\u00f3n desde el punto de vista militar y pol\u00edtico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Walter Benjamin<a href=\"#_edn1\">[i]<\/a> dec\u00eda que los grupos humanos, sociedades, pueblos, naciones, clases sociales etc., que olvidan sus derrotas, normalmente por imposici\u00f3n de los triunfadores, son doblemente vencidos. La primera vez en el hecho f\u00edsico de la p\u00e9rdida en s\u00ed misma y la segunda, a trav\u00e9s del olvido, de la amnesia de su derrota y de los elementos que la soportan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Toda la historia se escribe desde los intereses del presente y trata de justificarlo. Quienes ocupan las posiciones hegem\u00f3nicas en una sociedad son, normalmente, los herederos de sus victorias hist\u00f3ricas y su historia es, en general, una justificaci\u00f3n de su estatus. La historia, toda la historia, se construye mediante la selecci\u00f3n de algunos hechos del pasado y su importancia e interpretaci\u00f3n se realiza desde los intereses del presente, de modo que puedan justifica su dominio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para los derrotados, la memoria proporciona la posibilidad de seleccionar como hechos relevantes del pasado otros, <em>olvidados<\/em> en la historia oficial, o, por lo menos con una interpretaci\u00f3n diferente. Como afirma Raymond Aron (1964): <em>El pasado no est\u00e1 definitivamente asentado m\u00e1s que cuando no hay porvenir<\/em>. Quienes someten y quienes son sometidos no tienen la misma <em>historia<\/em>. Los intentos de reescribirla son continuos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Afirmaba Koselleck (2010)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u2019Que hay que reescribir de vez en cuando la historia mundial es algo de lo que seguramente ya queda ninguna duda en nuestros d\u00edas\u2019 escrib\u00eda Goethe. \u2018Pero tal necesidad no procede, por ejemplo, del hecho de que numerosas cosas pasadas hayan sido descubiertas, sino de que llegan perspectivas nuevas, de que el contempor\u00e1neo de un tiempo de progreso es conducido a un punto de vista (Standpunkt) a partir del cual se puede ver y juzgar el pasado en su conjunto\u2019.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y en este sentido, Edward Said (2004) era contundente cuando expresaba que la <em>escritura de la historia es el mejor camino para dar la definici\u00f3n de un pa\u00eds<\/em>. Y, a continuaci\u00f3n, <em>la identidad de una sociedad es, en gran parte, funci\u00f3n de la interpretaci\u00f3n hist\u00f3rica<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Gesti\u00f3n de la memoria<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Casi parece hecho a prop\u00f3sito. Como preludio y ensayo de las conquistas americanas, Castilla conquist\u00f3 y ocup\u00f3 las Islas Canarias a finales del siglo XV. A modo de resultado de ello, encontramos uno de los ejemplos m\u00e1s claros de la capacidad de manipular y consolidar no s\u00f3lo la historia \u2013ellos la escriben- sino, tambi\u00e9n, la memoria. En la Isla de Tenerife, al norte del Teide, existen dos pueblos que llevan en su nombre el top\u00f3nimo de origen guanche \u201cAcentejo\u201d. Uno es \u201cLa Matanza de Acentejo\u201d; junto al que se encuentra \u201cLa Victoria de Acentejo\u201d. Conmemoran dos batallas: una ganada por los guanches ante los invasores espa\u00f1oles (1494), la otra, a la inversa, por los espa\u00f1oles frente a los guanches (1495).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Canarias no es un Estado independiente y es una naci\u00f3n sometida a Espa\u00f1a. Por lo mismo no es dif\u00edcil saber qu\u00e9 nombre corresponde a cada batalla. Las dos son historia, las dos tienen un fuerte contenido memorial, pero el uso de la memoria est\u00e1 determinado por quienes vencieron y hoy dominan. Por eso, en el uso oficial, <em>la matanza<\/em> es lo que hicieron, primero, los guanches y <em>la victoria<\/em> es lo que, despu\u00e9s, hicieron los espa\u00f1oles. Hoy los guanches han perdido por completo su lengua y su estructura cultural, social y pol\u00edtica. Los espa\u00f1oles tienen todo eso en plenitud a trav\u00e9s de su Estado y, por supuesto, la capacidad de gestionar la \u201cmemoria\u201d de los propios descendientes de los guanches del siglo XV.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La actuaci\u00f3n espa\u00f1ola durante el Barroco, \u00e9poca de la conquista y sometimiento de los pueblos americanos, est\u00e1 repleta de este tipo de acciones. Lo que sucedi\u00f3 posteriormente es que estos pueblos se emanciparon, por lo menos los criollos, durante el siglo XIX y esos aspectos hist\u00f3ricos y memoriales fueron cambiados en gran parte. La naci\u00f3n Canaria contin\u00faa colonizada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El uso de los monumentos o de los nombres que designan lugares y calles cuando hacen referencia a personas o hechos \u201chist\u00f3ricos\u201d no es nunca as\u00e9ptico. Siempre tiene una connotaci\u00f3n \u2013positiva- relacionada con la visi\u00f3n de quienes otorgaron el nombre o el uso correspondientes. Y su funci\u00f3n es memorial. De modo inconsciente o banal, pero con una intenci\u00f3n de conformar el imaginario colectivo de la sociedad subordinada, de la memoria que constituye su identidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo mismo, I\u00f1igo de Loiola tiene un monumento en Iru\u00f1ea. Representa un momento de la gesti\u00f3n de la memoria llevada a cabo por quienes conquistaron y ocuparon Navarra. Manifiesta el inter\u00e9s de quienes lo erigieron (1950) o lo reconstruyeron (2005). Se trata siempre de ocultar o tergiversar la memoria de los sometidos. En el primero se explicaba (parte de) la historia pero se humillaba la memoria de los navarros. En el segundo, lograron ocultar todo: historia y memoria. Pero eso es imposible.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la historia, si no se investiga y expone otra m\u00e1s seria, m\u00e1s <em>objetiva<\/em>, prevalece la acad\u00e9mica, la <em>oficial<\/em>, en este caso la de una Navarra desgarrada por conflictos internos y por las \u201capetencias\u201d francesas que Castilla-Espa\u00f1a vino a \u201crescatar\u201d y \u201crecuperar\u201d para llevarla al \u201cbuen camino\u201d, al de su <em>destino hist\u00f3rico<\/em> unido al del resto de la monarqu\u00eda hisp\u00e1nica. Por arte de birlibirloque desaparece la historia de un Estado europeo que durante muchos siglos fue modelo de organizaci\u00f3n social y pol\u00edtica y lo convierte en un ap\u00e9ndice <em>regional<\/em> de Espa\u00f1a. Y con otra perspectiva, al norte de los Pirineos, de Francia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el campo de la memoria no existen tierras de nadie. Si los vencidos no se esfuerzan por preservar la suya acabar\u00e1n \u2013Benjamin <em>dixit<\/em>&#8211; derrotados en una segunda, y tal vez definitiva, ocasi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por eso es m\u00e1s grave la apropiaci\u00f3n de la memoria que la de la historia oficial. Mientras la historia se sigue escribiendo permanentemente, la memoria perdida resulta mucho m\u00e1s dif\u00edcil de recuperar. La pervivencia de la memoria y su capacidad de movilizaci\u00f3n social son elementos fundamentales para una reescritura de la historia desde los intereses de los derrotados. Y para la reparaci\u00f3n de ofensas y agravios sufridos, para construir la justicia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Coda<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La memoria es subjetiva y resalta la visi\u00f3n de los hechos o lugares que una sociedad considera relevantes en la formaci\u00f3n de propia identidad, de su personalidad. La memoria, como dice Balcells, en la antig\u00fcedad se basaba en los mitos y en la Edad Media en las leyendas. En la modernidad debe soportarse sobre la historia. En una historia apoyada sobre los requisitos de m\u00e9todo que la convierten en una ciencia social. De este modo adquiere un mayor grado de objetividad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La memoria de las sociedades, de forma an\u00e1loga a la de las personas, es la base de su identidad, les permite permanecer a lo largo del tiempo y afrontar los diversos avatares que encuentran en su camino y, sobre todo, les capacita para dise\u00f1ar proyectos de futuro. Sin memoria no hay identidad, sin identidad no hay cohesi\u00f3n social y sin ambas no hay proyecto. El proyecto, los proyectos, es, son, la clave de cualquier sociedad. Son garant\u00eda de vida, de ilusi\u00f3n y de perspectivas de un futuro justo y atractivo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"text-decoration: underline;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aron, Raymod<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cDimensions de la conscience historique\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Paris 1964<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Editions Plon<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Balcells, Albert. Introducci\u00f3n del libro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pujol Enric &amp; Queralt Sol\u00e9 (eds.)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cUna mem\u00f2ria compartida. Els llocs de mem\u00f2ria dels catalans del nord i del sud\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Catarroja 2015<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Editorial Afers<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Koselleck, Reinhart<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abL\u2019exp\u00e9rience de l\u2019histoire\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Paris 1997<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gallimard\/\u00c9ditions du Seuil<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abhistoria\/Historia\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Madrid 2010<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Editorial Trotta<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">L\u00f6wy, Michael<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cWalter Benjam\u00edn: Avertissement d\u2019incendie. Une lecture des th\u00e8ses \u2018Sur le concept d\u2019histoire\u2019\u00a0\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Paris 2001<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Editions Presses Universitaries de France (PUF)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mate, Reyes<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abMedianoche en la historia\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Madrid 2006<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Editorial Trotta<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Oyarz\u00fan Robles, Pablo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cWalter Benjam\u00edn. La dial\u00e9ctica en suspenso. Fragmentos sobre la historia\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Santiago de Chile 2009<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">LOM ediciones<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Said, Edward<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.rebelion.org\/noticias\/2004\/9\/4674.pdf\">http:\/\/www.rebelion.org\/noticias\/2004\/9\/4674.pdf<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[1] Tesis sobre el concepto de historia. Publicadas en 1942. Bibliograf\u00eda; L\u00f6wy Michael (2001),\u00a0 Mate Reyes (2006), Oyarz\u00fan Pablo (2009) y <a href=\"http:\/\/www.bolivare.unam.mx\/traducciones\/Sobre%20el%20concepto%20de%20historia.pdf\">http:\/\/www.bolivare.unam.mx\/traducciones\/Sobre%20el%20concepto%20de%20historia.pdf<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr \/>\n<p><a href=\"#_ednref1\">[i]<\/a> Tesis sobre el concepto de historia. Publicadas en 1942. Bibliograf\u00eda; L\u00f6wy Michael (2001),\u00a0 Mate Reyes (2006), Oyarz\u00fan Pablo (2009) y <a href=\"http:\/\/www.bolivare.unam.mx\/traducciones\/Sobre%20el%20concepto%20de%20historia.pdf\">http:\/\/www.bolivare.unam.mx\/traducciones\/Sobre%20el%20concepto%20de%20historia.pdf<\/a><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La guerra de Espa\u00f1a en Am\u00e9rica fue plenamente moderna, precisamente gracias a su decidida voluntad de gestionar la memoria a trav\u00e9s de la confusi\u00f3n Jorge Lu\u00eds Marzo La memoria administrada Un episodio de la historia pamplonesa y de su memoria Hasta hace pocos a\u00f1os en el monumento erigido en Pamplona, en la posguerra del 36, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":38484,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[80],"tags":[],"class_list":["post-34650","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-gogoeta"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.4 - 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