{"id":34648,"date":"2016-04-28T12:40:42","date_gmt":"2016-04-28T10:40:42","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/exceso-por-domiciliacion\/"},"modified":"2016-04-28T12:40:42","modified_gmt":"2016-04-28T10:40:42","slug":"exceso-por-domiciliacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/exceso-por-domiciliacion\/","title":{"rendered":"Exceso por domiciliaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hemos tenido la oportunidad de constatar c\u00f3mo la casa viene a erigirse en el centro del hombre de la cultura y, en cierto modo, como agrupamiento de la civilizaci\u00f3n. La casa, que en el pensamiento spengleriano no difiere mucho de lo recogido con anterioridad por la antrop\u00f3loga Cassigoli bajo la constataci\u00f3n de que: \u201cLo que para el labriego significa su casa, eso mismo significa la ciudad para el hombre culto. Lo que para la casa son los esp\u00edritus buenos, eso mismo es para toda ciudad el dios protector o el santo patr\u00f3n. Tambi\u00e9n la ciudad es vegetal. Los elementos n\u00f3madas, los elementos puramente microc\u00f3smicos, le son tan ajenos como a la clase labradora. Por eso toda evoluci\u00f3n de un idioma de las formas superiores est\u00e1 siempre adherida al paisaje. Ning\u00fan arte, ninguna religi\u00f3n pueden cambiar nunca el lugar de su crecimiento. La civilizaci\u00f3n, con sus ciudades gigantescas, es la que, por fin, desprecia esas ra\u00edces del alma y las arranca. El hombre civilizado, el <em>n\u00f3mada intelectual<\/em>, vuelve a ser todo microcosmo, sin patria, libre de esp\u00edritu, como los cazadores y los pastores eran libres de sentido\u201d. Me llama la atenci\u00f3n, el que la antrop\u00f3loga chilena no haga referencia alguna a este at\u00edpico intelectual en ocasiones relacionado con la ideolog\u00eda nazi, de la que no obstante nunca hizo gala ni -creo entender- profes\u00f3, y cuyo mayor pecado parece ser el de haber sido le\u00eddo por Hitler y movimientos epigonales del nazismo que a\u00fan hoy en d\u00eda siguen publicando algunos de sus textos como el referido al del hombre y la t\u00e9cnica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se da al respecto en este autor, no obstante, una cierta influencia monadol\u00f3gica cuando unas p\u00e1ginas m\u00e1s adelante parece constatar: \u201cLas casas no son ya, como eran todav\u00eda las casas j\u00f3nicas y barrocas, las descendientes de la vieja casa aldeana, c\u00e9lula primaria de la cultura. Ya ni siquiera son casas en donde Vesta y Jano, los penates y los lares tengan santuarios; son viviendas que ha creado, no la sangre, sino la finalidad, no el sentimiento, sino el esp\u00edritu del negocio. Mientras el hogar, en sentido piadoso, constituye el verdadero centro de una familia, es que a\u00fan sigue viva la \u00faltima relaci\u00f3n con el campo. Pero cuando esta relaci\u00f3n se rompe, cuando la masa de los inquilinos y hu\u00e9spedes surca ese mar de casas errando de refugio en refugio, como los cazadores y pastores de las \u00e9pocas primitivas, entonces ya est\u00e1 perfectamente formado el tipo del n\u00f3mada intelectual. La ciudad es un mundo, es <em>el <\/em>mundo. <em>S\u00f3lo como conjunto<\/em> le sobreviene el sentido de habitaci\u00f3n humana. Las casas son los \u00e1tomos que componen ese cosmos\u201d. S\u00f3lo en este forzado sentido la civilizaci\u00f3n ser\u00eda Spinoza, mientras las culturas estar\u00edan en el \u00e1mbito de la filosof\u00eda de Leibniz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es hasta cierto punto anecd\u00f3tica el que a\u00fan muy tard\u00edamente las domiciliaciones en nuestras aldeas escapaban del callejero, siendo conocidas por el nombre de la casa, muchas veces junto con el apodo e incluso por encima del apellido. En este sentido Pierre Lhande sosten\u00eda el que las casas vascas ten\u00edan dos grados de antig\u00fcedad: el de la familia, cuyo apellido coincid\u00eda con el nombre de la casa, o la de aquellos que en segundo grado y por cuestiones diversas lo habr\u00edan perdido. La casa, como ya hemos tenido ocasi\u00f3n de comprobar, dentro del \u00e1mbito de lo familiar constitu\u00edase en ancestro de una cosmovisi\u00f3n, viniendo a corrobar el plano de lo local de la consideraci\u00f3n del fil\u00f3sofo italiano Marco Revelli cuando rese\u00f1a que es ah\u00ed precisamente donde a\u00fan somos capaces de establecer una relaci\u00f3n cara a cara de reconocimiento personal, que el nacional tiene cada vez m\u00e1s mermado y sin una aparente soluci\u00f3n de continuidad respecto del global, lugar, este \u00faltimo, donde presuntamente residen \u201clos grandes valores y (&#8230;) los grandes problemas a\u00fan por solucionar\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una l\u00edrica visi\u00f3n de la casa vasca, m\u00e1s precisamente del caser\u00edo o <em>baserri<\/em>, la de Pablo de Zabalo, viene a describirlo de la siguiente manera: \u201cAs\u00ed brota el caser\u00edo vasco, flor preciosa, viva como uno de esos peque\u00f1os mundos maravillosos que a pesar de su diminuto tama\u00f1o contiene todos los elementos esenciales de un mundo grande\u201d. Terreno este muy trillado por antrop\u00f3logos de renombre como lo fuera Julio Caro Baroja, y que el escritor Pablo Anto\u00f1ana llama la atenci\u00f3n sobre lo que \u201cescol\u00e1sticamente se le llama instituci\u00f3n\u201d, poniendo en com\u00fan la relaci\u00f3n casa y familia, cuyos excesos da lugar, en la opini\u00f3n de Carlos Mart\u00ednez Gorriar\u00e1n, a un irreal principio autosuficiente, \u201caut\u00e1rquico\u201d, por el que se rige el posterior imaginario nacionalista. Y es por dem\u00e1s curioso al respecto c\u00f3mo el simb\u00f3lico lugar de articulaci\u00f3n de la democracia en nuestro pa\u00eds en lo que algunos denominar\u00edan segunda modernidad &#8211; siguiendo la estela de Ulrich Beck-, dando \u201clugar de encuentro de los opuestos y contrarios\u201d, tome en la visi\u00f3n de un hermeneuta de la categor\u00eda de Andr\u00e9s Ortiz-Os\u00e9s la figura emblem\u00e1tica del <em>Castillo de titanio <\/em>que es la delegaci\u00f3n bilba\u00edna de la norteamericana Fundaci\u00f3n Guggenheim; a pesar de que, en otro lugar el mismo fil\u00f3sofo, no sin entrar en cierta contradicci\u00f3n, llegue a afirmar con rotundidad: \u201cLa casa vasca es, en efecto, el microcosmos del macrocosmos vasco (la Tierra), el h\u00e1bitat no de la Diosa sino de la mujer humana, ya no la caverna o cueva natural sino el reflejo cultural construido por el hombre para su protecci\u00f3n\u201d. Opini\u00f3n en cierto modo compartida por el antrop\u00f3logo Joseba Zulaika cuando hace participar de la misma idea de cierre a la construcci\u00f3n arquitect\u00f3nica de la casa (<em>etse\/etxe<\/em>) con aquella otra de la c\u00e1rcel (<em>itxi)<\/em>. En todo caso, habr\u00e1 de ser Mikel Azurmendi quien, sin el menor atisbo de duda, afirme: \u201cHistoriadores, antrop\u00f3logos y soci\u00f3logos que se han ocupado desde sus diferentes \u00e1ngulos de estudio de cernir el v\u00ednculo social primario de la sociedad tradicional vasca han sido un\u00e1nimes en se\u00f1alar que es el <em>etxe<\/em> o casa\u201d. Es por ello -presumo al albur de las programaciones expositivas de la casa del arte que es el museo asentado en la capital vizca\u00edna- que este contenedor de extra\u00f1a factura tr\u00e1tese m\u00e1s bien de una de tantas domiciliaciones residenciales de una cultura de nomadismo intelectual (Spengler) que, sin lugar a dudas, aportando, no es singularizada precisamente por ser la nuestra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La domiciliaci\u00f3n adquiere as\u00ed otro diferente car\u00e1cter. Se domicilian los pagos y todo lo que tiene que ver con las obligaciones del dominio y de la ostentaci\u00f3n de la cual podamos hacer gala. En la cotidianidad del d\u00eda a d\u00eda se domicilian, en el lugar de residencia, principalmente, no tanto los derechos como las obligaciones, a excepci\u00f3n, tal vez, de una cierta limitada pol\u00edtica asistencial. Por lo tanto, el exceso por domiciliaci\u00f3n tiene que ver tanto con aquellas bases sobre las que se cimentara el proto-nacionalismo de algunas ideolog\u00edas estatalistas como el falso universalismo de otras que dicen basarse en la liberalidad. Somos, pertenecemos, a un g\u00e9nero com\u00fan, el humano, y nuestro espacio, por m\u00e1s que nos empe\u00f1emos en cuestionarlo, no es otro que la Tierra. Ahora, conocida su limitaci\u00f3n, no estar\u00eda de m\u00e1s tom\u00e1semos conciencia de usarla como si de nuestra casa se tratara. Pues no en vano la vieja sabidur\u00eda del lugar, recogida entre otros por Mikel Azurmendi, confirma que si cuidas de la casa est\u00e1 cuidar\u00e1 de ti (<em>Begira ezak etxera, begiraturen hai etxeak<\/em>). Para conseguirlo se har\u00e1 necesario relocalizar la formulaci\u00f3n domiciliaria de lo que son derechos y obligaciones, es decir, iniciar el proceso desde abajo, desde nuestra propia constituci\u00f3n. Volver a hacer caso de la misma sabidur\u00eda cuando afirma que cada pa\u00eds debe contar con su ley y cada casa con su propia costumbre (<em>errik bere lege, etxek bere aztura<\/em>).<\/p>\n<p>NOTICIAS DE NAVARRA<\/p>\n<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hemos tenido la oportunidad de constatar c\u00f3mo la casa viene a erigirse en el centro del hombre de la cultura y, en cierto modo, como agrupamiento de la civilizaci\u00f3n. La casa, que en el pensamiento spengleriano no difiere mucho de lo recogido con anterioridad por la antrop\u00f3loga Cassigoli bajo la constataci\u00f3n de que: \u201cLo que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[78],"tags":[],"class_list":["post-34648","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-egunekoa"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.7 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Exceso por domiciliaci\u00f3n - Nabarralde<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"Hemos tenido la oportunidad de constatar c\u00f3mo la casa viene a erigirse en el centro del hombre de la cultura y, en cierto modo, como agrupamiento de la civilizaci\u00f3n\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/exceso-por-domiciliacion\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Exceso por domiciliaci\u00f3n - Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Hemos tenido la oportunidad de constatar c\u00f3mo la casa viene a erigirse en el centro del hombre de la cultura y, en cierto modo, como agrupamiento de la civilizaci\u00f3n\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/exceso-por-domiciliacion\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2016-04-28T10:40:42+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Julio Urdin Elizaga \" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"7 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/exceso-por-domiciliacion\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/exceso-por-domiciliacion\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Nabarralde\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\"},\"headline\":\"Exceso por domiciliaci\u00f3n\",\"datePublished\":\"2016-04-28T10:40:42+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/exceso-por-domiciliacion\\\/\"},\"wordCount\":1408,\"commentCount\":0,\"articleSection\":[\"Egunekoa\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/exceso-por-domiciliacion\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/exceso-por-domiciliacion\\\/\",\"name\":\"Exceso por domiciliaci\u00f3n - Nabarralde\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\"},\"datePublished\":\"2016-04-28T10:40:42+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\"},\"description\":\"Hemos tenido la oportunidad de constatar c\u00f3mo la casa viene a erigirse en el centro del hombre de la cultura y, en cierto modo, como agrupamiento de la civilizaci\u00f3n\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/exceso-por-domiciliacion\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/exceso-por-domiciliacion\\\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/exceso-por-domiciliacion\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Exceso por domiciliaci\u00f3n\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/\",\"name\":\"Nabarralde\",\"description\":\"Kultur Ekimenak eta Sustapenak\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\",\"name\":\"Nabarralde\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Nabarralde\"},\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/author\\\/nagusia\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Exceso por domiciliaci\u00f3n - Nabarralde","description":"Hemos tenido la oportunidad de constatar c\u00f3mo la casa viene a erigirse en el centro del hombre de la cultura y, en cierto modo, como agrupamiento de la civilizaci\u00f3n","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/exceso-por-domiciliacion\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Exceso por domiciliaci\u00f3n - Nabarralde","og_description":"Hemos tenido la oportunidad de constatar c\u00f3mo la casa viene a erigirse en el centro del hombre de la cultura y, en cierto modo, como agrupamiento de la civilizaci\u00f3n","og_url":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/exceso-por-domiciliacion\/","og_site_name":"Nabarralde","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa","article_published_time":"2016-04-28T10:40:42+00:00","author":"Nabarralde","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@Nabarralde","twitter_site":"@Nabarralde","twitter_misc":{"Escrito por":"Julio Urdin Elizaga ","Tiempo de lectura":"7 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/exceso-por-domiciliacion\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/exceso-por-domiciliacion\/"},"author":{"name":"Nabarralde","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56"},"headline":"Exceso por domiciliaci\u00f3n","datePublished":"2016-04-28T10:40:42+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/exceso-por-domiciliacion\/"},"wordCount":1408,"commentCount":0,"articleSection":["Egunekoa"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/exceso-por-domiciliacion\/","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/exceso-por-domiciliacion\/","name":"Exceso por domiciliaci\u00f3n - Nabarralde","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website"},"datePublished":"2016-04-28T10:40:42+00:00","author":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56"},"description":"Hemos tenido la oportunidad de constatar c\u00f3mo la casa viene a erigirse en el centro del hombre de la cultura y, en cierto modo, como agrupamiento de la civilizaci\u00f3n","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/exceso-por-domiciliacion\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/nabarralde.eus\/es\/exceso-por-domiciliacion\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/exceso-por-domiciliacion\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Exceso por domiciliaci\u00f3n"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/","name":"Nabarralde","description":"Kultur Ekimenak eta Sustapenak","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/nabarralde.eus\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56","name":"Nabarralde","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","caption":"Nabarralde"},"url":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/author\/nagusia\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34648","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=34648"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34648\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=34648"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=34648"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=34648"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}