{"id":34231,"date":"2016-02-18T09:06:14","date_gmt":"2016-02-18T07:06:14","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/crisis-de-sistema-o-de-estado\/"},"modified":"2016-02-18T09:06:14","modified_gmt":"2016-02-18T07:06:14","slug":"crisis-de-sistema-o-de-estado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/crisis-de-sistema-o-de-estado\/","title":{"rendered":"\u00bfCrisis de sistema o de Estado?"},"content":{"rendered":"<p> <\/p>\n<p>La dimisi\u00f3n de esperanza Aguirre parece percibida como la grieta definitiva del fondo del casco de la nave de los <em>populares<\/em> espa\u00f1oles. Cabe considerar la postura de pol\u00edticos y periodistas como actitud de inconsciencia ante el viejo Imperio -Espa\u00f1a- al borde del abismo. Es verdad. La crisis de Espa\u00f1a es reflejo de la general que afecta a la econom\u00eda mundial y de manera espec\u00edfica a los pa\u00edses desarrollados. En ning\u00fan caso debe atribuirse responsabilidad en la segunda a dirigentes sociales y pol\u00edticos espa\u00f1oles, atendiendo al papel secundario de Espa\u00f1a en el marco internacional. No obstante, s\u00ed parece razonable asumir que las causas de la gravedad que presentan econom\u00eda y sociedad espa\u00f1olas tienen ra\u00edces profundas; profundidad que no ha podido ser superada por la presunta transformaci\u00f3n de los comportamientos espa\u00f1oles, implementada con la encomiada transici\u00f3n postfranquista.<\/p>\n<p>Aguirre puede ser un referente del vigor espa\u00f1ol, frente a un Rajoy de quien su simple cautela se traduce en esfuerzos est\u00e9riles a la hora de resolver los graves problemas del Estado. En otros tiempos tambi\u00e9n fueron vistos fuertes Aznar y Gonz\u00e1lez. Quienes sienten preocupaci\u00f3n por el futuro de Espa\u00f1a, conf\u00edan en encontrar un dirigente decidido a afrontar las dificultades del sistema. La visi\u00f3n positiva con que fue valorada la transici\u00f3n espa\u00f1ola ha desaparecido desde la perspectiva actual. Sus defensores conclu\u00edan en lo exitoso del paso a un sistema parlamentario desde una dictadura en las manos seniles de un militar autoritario, incapaz de entender que la sociedad quer\u00eda adecuarse a las pautas de los pa\u00edses avanzados, obviando convulsiones. En definitiva, esta fue la oferta de los impulsores de la transici\u00f3n, acuerdo \u00e9sta -en definitiva- entre la mayor\u00eda de los colaboradores del R\u00e9gimen -oportunistas mejor que convencidos- junto con los representantes de las nuevas clases medias, muy alejadas de conflictos ideol\u00f3gicos de \u00e9pocas hist\u00f3ricas finiquitadas. Las constitu\u00edan la masa social que no aspiraba, sino a la consolidaci\u00f3n del bienestar y ten\u00eda en la oposici\u00f3n moderada al franquismo su referente pol\u00edtico.<\/p>\n<p>La transici\u00f3n represent\u00f3 la esperanza en la transformaci\u00f3n no traum\u00e1tica. La pensaron personas de las \u00e9lites. Fern\u00e1ndez Miranda marc\u00f3 la v\u00eda jur\u00eddica, la habilidad de Su\u00e1rez la llev\u00f3 a la pr\u00e1ctica, en tanto Gonz\u00e1lez y Carrillo jugaban a la oposici\u00f3n, decididos a contener ansias de ruptura. No se limitaron a dar el V\u00baB\u00ba. En cualquier caso, era la salida que se quer\u00eda en el contexto internacional de Europa y U.S.A. El resultado fue una versi\u00f3n modernizada de la denominada Restauraci\u00f3n. Sistema pol\u00edtico de las oligarqu\u00edas hist\u00f3ricas espa\u00f1olas en el \u00faltimo cuarto de siglo XIX. En aquella \u00e9poca se habl\u00f3 del bipartidismo turnante, sistema de gobierno de formas constitucionales, con reparto del poder pol\u00edtico y control de los recursos econ\u00f3micos en manos de la oligarqu\u00eda. Ha sido calificado de constitucionalismo de fachada. El anterior periodo -fundamentalmente el reinado de Isabel II- fue denominado constitucionalismo de nombre y absolutismo de espadones. Las diferencias del sistema actualmente vigente con aquellos otros son notables en t\u00e9rminos de estricto funcionamiento pol\u00edtico; tambi\u00e9n son importantes las diferencias en los terrenos econ\u00f3mico, social y cultural. \u00a1Faltaba m\u00e1s! Con todo, el dominio, ejercido por las \u00e9lites sobre los mecanismos institucionales actuales, mantiene lo esencial de aquellos periclitados sistemas pol\u00edticos.<\/p>\n<p>La actual versi\u00f3n de la antigua Restauraci\u00f3n tiene su base en un sistema bipartidista, propiciado por la moderna oligarqu\u00eda, ya no sustentada en la propiedad agr\u00edcola, sino en los negocios generados por la industrializaci\u00f3n y desarrollo socio-econ\u00f3mico de las \u00faltimas etapas de la dictadura de Franco, monopolios de suministro estatal privatizados y el conjunto de negocios facilitados por el control de la econom\u00eda, por un poder que miraba en exclusiva a facilitar el enriquecimiento de los allegados al R\u00e9gimen. La admirable y pac\u00edfica transici\u00f3n se bas\u00f3 en el acuerdo de las \u00e9lites econ\u00f3micas y los sectores de las nuevas clases medias que esperaban su oportunidad con el cambio de modelo de gobierno y liberalizaci\u00f3n de las pautas de comportamiento hist\u00f3ricas que primaban en la sociedad espa\u00f1ola. A las gentes del R\u00e9gimen preocupaba \u00fanicamente la permanencia del sistema econ\u00f3mico, adaptado, eso s\u00ed, a los pa\u00edses del entorno europeo. Personajes como Alfonso Guerra, Abril Martorell, Sol\u00e9 Tur\u00e1, Areilza, mejor que Fraga o Peces Barba, resultaron decisivos a la hora de acordar los verdaderos resortes del sistema. Los citados resortes pasaban por el control efectivo de los partidos del poder por parte de unas direcciones comprometidas con la estabilidad y contraria a convulsiones, nacidas de aspiraciones de cambio revolucionario. Se consegu\u00eda as\u00ed neutralizar las veleidades rupturistas, defendidas como bandera frente a la dictadura de Franco. <em>El que se mueva, no sale en la foto<\/em> atribuido a Alfonso Guerra expresa la decisi\u00f3n de control del proceso de parte de los aparatos de organizaciones pol\u00edticas y sindicales. A partir del control del sistema electoral y las instituciones con funci\u00f3n de representaci\u00f3n y gesti\u00f3n, incluido el Parlamento, hasta la administraci\u00f3n local, el conjunto institucional qued\u00f3 sometido a la influencia de las direcciones de los grandes partidos. El desmoronamiento del P.C.E. dejo las cosas en manos de los partidos de la Oligarqu\u00eda y poderes f\u00e1cticos junto a la clase media ascendente, propensa a la transici\u00f3n. La eficacia del constructo se evidenci\u00f3 en la sujeci\u00f3n efectiva del poder judicial y el acuerdo de los denominados poderes f\u00e1cticos. De estos, el fantasma intervencionista del ej\u00e9rcito contuvo a los reivindicativos y sirvi\u00f3 a los manejos de los encargados del cambio.<\/p>\n<p>Al final se configur\u00f3 un sistema con apariencia de democracia europea, con resortes institucionales de id\u00e9ntico funcionamiento, pero de facto en manos de las direcciones de las organizaciones pol\u00edticas dominantes. <em>Montesquieu ha muerto<\/em>. Esta es la contribuci\u00f3n a la teor\u00eda pol\u00edtica del genio pol\u00edtico de Alfonso Guerra. Pretend\u00eda que la ciudadan\u00eda asumiera lo imprescriptible de la sujeci\u00f3n del poder judicial a la voluntad del Gobierno en ejercicio. A decir verdad, nos encontramos ante una constante hist\u00f3rica del sistema pol\u00edtico espa\u00f1ol. Por lo dem\u00e1s, quien ten\u00eda en su mano los resortes de la administraci\u00f3n en todos sus niveles, actuaba mirando a los intereses de los allegados. Lo cierto es que en este terreno no exist\u00eda soluci\u00f3n de continuidad, ni con la Dictadura precedente, ni con la pr\u00e1ctica de las \u00e9pocas caciquiles que llenan la Historia espa\u00f1ola anterior. En los tiempos contempor\u00e1neos se hace referencia a la corrupci\u00f3n, apuntando a la gesti\u00f3n de los asuntos p\u00fablicos favorecedora del inter\u00e9s particular del responsable de la administraci\u00f3n. La corrupci\u00f3n puede ser pr\u00e1ctica generalizada; tambi\u00e9n en los sistemas jur\u00eddicos de mayor control democr\u00e1tico. A pesar de que es obligado reconocer que todo sistema de gobierno se encuentra dise\u00f1ado para beneficio de los grupos sociales dominantes, estos no aceptan el aprovechamiento ventajista individual de los resortes administrativos. El sistema jur\u00eddico determina la manera de utilizaci\u00f3n de los recursos p\u00fablicos. En Espa\u00f1a, por el contrario, el poder es contemplado como instrumento de medre personal, sobrepasando toda ecuanimidad, incluso frente a los considerados iguales. La corrupci\u00f3n es una realidad generalizada en la administraci\u00f3n espa\u00f1ola por la percepci\u00f3n arraigada en su identidad de que el poder otorga a su titular la capacidad absoluta de decisi\u00f3n. Es la vieja tradici\u00f3n espa\u00f1ola de quien manda, como rey, como noble, como cura o, simplemente, porque puede y beneficia a s\u00ed mismo y a los suyos de los recursos de todos.<\/p>\n<p>La transformaci\u00f3n dif\u00edcil. Espa\u00f1a se articula mediante el autoritarismo e imposici\u00f3n. Los que impiden refer\u00e9ndums de autodeterminaci\u00f3n y amenazan con tribunales supremos y, m\u00e1s veladamente, con militares. No existen Aguirres, ni Iglesias que la puedan reformar, porque sus partidarios la plantean como escenario de reparto de influencia y distribuci\u00f3n escalonada de los recursos. Unos se ven como integrantes de \u00e9lites, en posici\u00f3n ventajosa para disfrutar de los recursos y espolio de los territorios del Imperio; otros esperan que los primeros les permitan la participaci\u00f3n en el espolio en los niveles inferiores; aunque esa esperanza implique aceptar la ventaja de los poderosos. <em>Todos los pol\u00edticos son iguales\u2026<\/em> termina por exclamar el tocado por el s\u00edndrome del condescendiente al margen del poder; el que siempre acept\u00f3 el estado de cosas vigentes, cr\u00edtico y temeroso frente a la ruptura, con la oculta esperanza, en definitiva, de que la marcha de los acontecimientos llenase sus expectativas. Cuando se evidenciaron las maniobras de los corruptos manifest\u00f3 su condena en privado. De ir las cosas bien para su inter\u00e9s, no sobrepas\u00f3 esta l\u00ednea; cuando esta trayectoria se torci\u00f3, incurri\u00f3 en el denuesto virulento y en ocasiones se aline\u00f3 con alternativas populares de ruptura, con la esperanza de recobrar lo perdido.<\/p>\n<p>Los analistas de toda \u00edndole que contemplan la presente situaci\u00f3n de crisis, parecen no entender que la debilidad de Espa\u00f1a no se encuentra en aspectos formales externos a la configuraci\u00f3n del Imperio, como es la corrupci\u00f3n. La raz\u00f3n de la debilidad de Espa\u00f1a est\u00e1 en sus estructuras de organizaci\u00f3n pol\u00edtica. En Espa\u00f1a perviven factores decisivos desaparecidos en Europa a ra\u00edz de las transformaciones sociales y pol\u00edticas que trajo la modernizaci\u00f3n. Espa\u00f1a no ha conseguido configurar un centro del poder estatal, dinamizado por factores econ\u00f3micos y sociales que tiren de su proyecto de Naci\u00f3n y Estado. La instancia \u00faltima que la ha cohesionado como constructo pol\u00edtico ha sido la imposici\u00f3n del sistema jur\u00eddico y, finalmente, la amenaza y ejercicio de la fuerza. Frente a los Estados de Europa Occidental que son su referente, ha fracasado en la configuraci\u00f3n de estructuras materiales y de identidad colectiva que satisfagan las expectativas de los espa\u00f1oles a la fuerza.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La dimisi\u00f3n de esperanza Aguirre parece percibida como la grieta definitiva del fondo del casco de la nave de los populares espa\u00f1oles. Cabe considerar la postura de pol\u00edticos y periodistas como actitud de inconsciencia ante el viejo Imperio -Espa\u00f1a- al borde del abismo. Es verdad. 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