{"id":34095,"date":"2016-01-29T11:45:55","date_gmt":"2016-01-29T09:45:55","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/ocio-y-negocio\/"},"modified":"2016-01-29T11:45:55","modified_gmt":"2016-01-29T09:45:55","slug":"ocio-y-negocio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/ocio-y-negocio\/","title":{"rendered":"Ocio y negocio"},"content":{"rendered":"\n<div>\n<p style=\"text-align: justify;\">No conviene abusar de las etimolog\u00edas, pero a veces son \u00fatiles para introducir, con la historia de las palabras, la de esos cambios materiales que han cambiado, junto a la realidad humana, su propio significado. En un mundo en el que el capitalismo, organizando y explotando el trabajo, centr\u00f3 todas las resistencias en torno al salario, como cifra de dignidad, y al horario, como condici\u00f3n de reposo y de biograf\u00eda, conviene recordar que en lat\u00edn el estado normal, original, ciudadano, era el \u201cocio\u201d, el <em>otium<\/em>, t\u00e9rmino a partir del cual, como vocablo marcado o negativo, se form\u00f3 la palabra \u201cnegocio\u201d, el <em>nec-otium<\/em>, el trabajo entendido como servidumbre, tambi\u00e9n en el sentido de que era lo propio de los \u201csiervos\u201d o los esclavos. Mientras que hoy, bajo las presiones del capitalismo, interpretamos el \u201cocio\u201d como un tiempo robado al trabajo, en la antig\u00fcedad cl\u00e1sica, al contrario, el trabajo era el tiempo robado al ocio, el tiempo engrilletado de los que -esclavos y mujeres- no se pod\u00edan permitir la libertad. Que ese mundo cl\u00e1sico fuera severamente clasista y patriarcal no debe impedirnos explorar a nuestro favor la esperanzadora escala de valores, inversi\u00f3n de la nuestra, que lo caracterizaba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bajo el capitalismo, el ocio es el \u201cresto\u201d, el tiempo que resta, tras el cumplimiento de la jornada laboral. Para los griegos y romanos era, al contrario, la condici\u00f3n misma de la ciudadan\u00eda. El ocio, como opuesto al trabajo esclavo, era la posibilidad de inscribir la propia libertad en dos espacios indisociablemente ligados: uno la ciudad (la <em>polis<\/em> o <em>rep\u00fablica<\/em>), donde se discut\u00edan entre iguales los problemas comunes. El otro era la academia. El t\u00e9rmino que los griegos utilizaban para lo que los romanos llamaron luego \u201cocio\u201d es <em>skhol\u00e9<\/em>, de donde procede nuestra palabra \u201cescuela\u201d. Los \u201cociosos\u201d eran, pues, los escolares, los fil\u00f3sofos, los amantes del saber. \u00bfNo resulta un poco desconcertante y provocativo? A la luz de esta inesperada etimolog\u00eda, podemos pensar entonces en los negociantes o negociosos -en esos \u201chombres de negocios\u201d en los que nos gustar\u00eda que se convirtiesen nuestros hijos y con los que nos gustar\u00eda que se casaran nuestras hijas- como lo que realmente son: personas que, al renunciar al ocio, han renunciado a las dos ejes de la condici\u00f3n humana emancipada: la pol\u00edtica y el saber. Los \u201chombres de negocios\u201d, como los esclavos antiguos, son los hombres que no participan de la vida pol\u00edtica y que no van a la escuela; los \u201cprivados\u201d o \u201cidiotas\u201d, seg\u00fan otra etimolog\u00eda griega; y ellos son, como responsables apol\u00edticos y sin saber de la econom\u00eda, los que deciden desde fuera los destinos de la ciudad y el contenido de nuestras vidas individuales; es decir, de nuestro \u201cocio\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando pensamos en el capitalismo siempre pensamos en la explotaci\u00f3n del trabajo, pero lo que realmente lo define es su presi\u00f3n sobre el tiempo libre. La conocida fil\u00f3sofa Hanna Arendt, que analiz\u00f3 de un modo muy bello esta relaci\u00f3n antigua entre escuela, pol\u00edtica y ocio, denunciaba con amargura que los ciudadanos -pensaba concretamente en los estadounidenses de los a\u00f1os 50- que se hab\u00edan visto relativamente liberados del trabajo asalariado a trav\u00e9s de horarios m\u00e1s ben\u00e9volos no empleaban su tiempo libre, como los antiguos, en la pol\u00edtica y el saber sino en el <em>consumo<\/em>. Hannah Arendt, al contrario que Marx, ve\u00eda en en la producci\u00f3n y consumo ilimitado de mercanc\u00edas una tentaci\u00f3n inscrita en la \u201ccondici\u00f3n humana\u201d, tentaci\u00f3n que el progreso industrial y tecnol\u00f3gico hab\u00eda liberado de sus l\u00edmites \u201cnaturales\u201d. Ahora bien, las sociedades son precisamente complejos dispositivos colectivos concebidos para seleccionar, jerarquizar y estimular (o frenar) las tentaciones; es lo que llamamos \u201cculturas\u201d y las hay y las ha habido, casi todas malas pero no igualmente malas, de todos los tipos. La sociedad capitalista es una \u201csociedad de consumo\u201d, no una timocracia o una teocracia, y lo es precisamente porque, al contrario que otros modelos anteriores, ha identificado el ocio con el consumo y ha convertido por eso mismo el ocio, a\u00fan m\u00e1s que el trabajo, en una de las llaves de su reproducci\u00f3n. El ocio, parafraseando una famosa frase, es la prolongaci\u00f3n del trabajo con otro nombre; no dejamos de ser capitalistas cuando dejamos de trabajar, en nuestras horas libres, en el centro comercial, en internet o en Burger King. Ni siquiera en el cine, en el museo o en el sexo. Es lo que otro fil\u00f3sofo, Bernard Stiegler, ha llamado \u201cproletarizaci\u00f3n del ocio\u201d para referirse a ese proceso de colonizaci\u00f3n capitalista del tiempo libre en virtud del cual, del mismo modo que renunciamos como trabajadores al control sobre nuestros medios de producci\u00f3n, hemos renunciado como consumidores al control sobre nuestro medios recreativos. Nuestros placeres son tan poco nuestros como nuestros dolores. El ocio es, adem\u00e1s, el verdadero negocio: s\u00f3lo en Espa\u00f1a genera 28.000 millones de euros de beneficios al a\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Renunciando a aquello que los antiguos identificaban con el ocio -la pol\u00edtica y el saber- es como si los humanos no dej\u00e1semos de trabajar nunca, como si sigui\u00e9semos en la f\u00e1brica o en la oficina tras concluir nuestra jornada laboral. Cuando pod\u00edamos pensar que la liberaci\u00f3n relativa del trabajo en las sociedades occidentales nos iba a convertir por fin en ciudadanos, sin diferencias de g\u00e9nero o de clase, nos hemos convertido todos en \u201cconsumidores\u201d, al menos virtuales o potenciales, en un mercado -idealmente- sin diferencias de g\u00e9nero o de clase que, sin embargo, pone el poder en manos de unos pocos \u201chombres de negocios\u201d y destruye los recursos finitos del planeta. Para los antiguos \u201clibertad\u201d era libertad para el bien com\u00fan y para la sabidur\u00eda; bajo el capitalismo, la libertad se reduce a la adquisici\u00f3n y destrucci\u00f3n acelerada de mercanc\u00edas. En este sentido, como bien observa Luciano Canfora, la libertad neoliberal se ha separado, como su opuesto estricto, de la democracia, pero tambi\u00e9n de la \u201cmayor\u00eda de edad\u201d ilustrada. Lo \u00fanico que \u201clibera\u201d la libertad del consumo es la ni\u00f1ez y la animalidad del hombre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tan importante es liberar el trabajo de la proletarizaci\u00f3n como liberar el ocio -porque es lo mismo- del consumo proletarizado. Le\u00eda con amargura estos d\u00edas el libro <em>El fin del homo sovieticus<\/em>, de la flamante premio Nobel bielorusa Svetlana Aleksievich, estremecido por los testimonios de rusos antiestalinistas que creyeron en la<em> perestroika<\/em> como una posibilidad de recuperaci\u00f3n del socialismo y se encontraron con Yeltsin, el bombardeo del parlamento y el establecimiento en diez d\u00edas -los mismos que acabaron en 1917 con el zar- de un capitalismo salvaje. No se puede negar la responsabilidad de la URSS en la facilidad con que se impuso antropol\u00f3gicamente, frente al <em>homo sovieticus<\/em>, el consumidor mercantil. Pero en todo caso la Rusia de los a\u00f1os 90 debe hacernos pensar en lo que nos jugamos en todas partes. \u201cEl descubrimiento del consumo y el dinero fue como la deflagraci\u00f3n de una bomba at\u00f3mica\u201d, dice un seguidor de Gorbachov decepcionado. Otro a\u00f1ade: \u201ctodos est\u00e1bamos dispuestos a morir por la libertad, no por el capitalismo\u201d. Y en el pr\u00f3logo, la propia Svetlana lo resume as\u00ed: \u201cLa libertad result\u00f3 ser la rehabilitaci\u00f3n de los sue\u00f1os peque\u00f1oburgueses que sol\u00edamos despreciar en Rusia. La libertad de Su Majestad el Consumo. La consagraci\u00f3n de las tinieblas, el afloramiento de deseos e instintos tenebrosos, de toda una vida secreta de la que apenas ten\u00edamos una vaga noci\u00f3n\u201d. En una entrevista concedida tras la concesi\u00f3n del m\u00e1ximo galard\u00f3n literario, la autora abundaba en esta idea: \u201cCre\u00edamos que lo m\u00e1s importante era abrir una puerta a la libertad y, cuando esa puerta se abri\u00f3, la gente corri\u00f3 en la direcci\u00f3n opuesta (\u2026) De cada una de estas personas bien vestidas ha emergido un monstruo terrible\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Rusia, dice Svetlana Alexievich, no estaba preparada para ese cambio: \u201cno tenemos las habilidades culturales para enfrentarnos a ello\u201d. Es la humanidad la que no est\u00e1 preparada para la libertad salvaje, sin pol\u00edtica y sin saber, del consumo; ning\u00fan pa\u00eds tiene las habilidades culturales para enfrentarse a ello. Parir y criar esas \u201chabilidades\u201d debe ser la tarea de todos los que creemos que otra libertad es posible y, a\u00fan m\u00e1s, necesaria si es que queremos decidir nuestros propios destinos y garantizar un mundo chapucero, pero habitable, a nuestros descendientes. El ocio, como pol\u00edtica y como escuela, debe ser el verdadero trabajo de una humanidad encadenada a la naturaleza y liberada de los negocios.<\/p>\n<p>LA CALLE DEL MEDIO<\/p>\n<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No conviene abusar de las etimolog\u00edas, pero a veces son \u00fatiles para introducir, con la historia de las palabras, la de esos cambios materiales que han cambiado, junto a la realidad humana, su propio significado. En un mundo en el que el capitalismo, organizando y explotando el trabajo, centr\u00f3 todas las resistencias en torno al [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[79],"tags":[],"class_list":["post-34095","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nabarmena"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.6 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Ocio y negocio - Nabarralde<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"No conviene abusar de las etimolog\u00edas, pero a veces son \u00fatiles para introducir, con la historia de las palabras, la de esos cambios materiales que han cambiado, junto a la realidad humana, su propio significado\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/ocio-y-negocio\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Ocio y negocio - Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"No conviene abusar de las etimolog\u00edas, pero a veces son \u00fatiles para introducir, con la historia de las palabras, la de esos cambios materiales que han cambiado, junto a la realidad humana, su propio significado\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/ocio-y-negocio\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2016-01-29T09:45:55+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Santiago Alba Rico\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"7 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/ocio-y-negocio\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/ocio-y-negocio\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Nabarralde\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\"},\"headline\":\"Ocio y negocio\",\"datePublished\":\"2016-01-29T09:45:55+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/ocio-y-negocio\\\/\"},\"wordCount\":1484,\"commentCount\":0,\"articleSection\":[\"Nabarmena\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/ocio-y-negocio\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/ocio-y-negocio\\\/\",\"name\":\"Ocio y negocio - Nabarralde\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\"},\"datePublished\":\"2016-01-29T09:45:55+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\"},\"description\":\"No conviene abusar de las etimolog\u00edas, pero a veces son \u00fatiles para introducir, con la historia de las palabras, la de esos cambios materiales que han cambiado, junto a la realidad humana, su propio significado\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/ocio-y-negocio\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/ocio-y-negocio\\\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/ocio-y-negocio\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Ocio y negocio\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/\",\"name\":\"Nabarralde\",\"description\":\"Kultur Ekimenak eta Sustapenak\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\",\"name\":\"Nabarralde\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Nabarralde\"},\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/author\\\/nagusia\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Ocio y negocio - Nabarralde","description":"No conviene abusar de las etimolog\u00edas, pero a veces son \u00fatiles para introducir, con la historia de las palabras, la de esos cambios materiales que han cambiado, junto a la realidad humana, su propio significado","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/ocio-y-negocio\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Ocio y negocio - Nabarralde","og_description":"No conviene abusar de las etimolog\u00edas, pero a veces son \u00fatiles para introducir, con la historia de las palabras, la de esos cambios materiales que han cambiado, junto a la realidad humana, su propio significado","og_url":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/ocio-y-negocio\/","og_site_name":"Nabarralde","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa","article_published_time":"2016-01-29T09:45:55+00:00","author":"Nabarralde","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@Nabarralde","twitter_site":"@Nabarralde","twitter_misc":{"Escrito por":"Santiago Alba Rico","Tiempo de lectura":"7 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/ocio-y-negocio\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/ocio-y-negocio\/"},"author":{"name":"Nabarralde","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56"},"headline":"Ocio y negocio","datePublished":"2016-01-29T09:45:55+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/ocio-y-negocio\/"},"wordCount":1484,"commentCount":0,"articleSection":["Nabarmena"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/ocio-y-negocio\/","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/ocio-y-negocio\/","name":"Ocio y negocio - Nabarralde","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website"},"datePublished":"2016-01-29T09:45:55+00:00","author":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56"},"description":"No conviene abusar de las etimolog\u00edas, pero a veces son \u00fatiles para introducir, con la historia de las palabras, la de esos cambios materiales que han cambiado, junto a la realidad humana, su propio significado","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/ocio-y-negocio\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/nabarralde.eus\/es\/ocio-y-negocio\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/ocio-y-negocio\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Ocio y negocio"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/","name":"Nabarralde","description":"Kultur Ekimenak eta Sustapenak","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/nabarralde.eus\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56","name":"Nabarralde","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","caption":"Nabarralde"},"url":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/author\/nagusia\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34095","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=34095"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34095\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=34095"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=34095"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=34095"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}