{"id":33507,"date":"2015-10-19T17:16:41","date_gmt":"2015-10-19T15:16:41","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-construccion-del-enemigo\/"},"modified":"2015-10-19T17:16:41","modified_gmt":"2015-10-19T15:16:41","slug":"la-construccion-del-enemigo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/la-construccion-del-enemigo\/","title":{"rendered":"La construcci\u00f3n del enemigo"},"content":{"rendered":"\n<div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nadie, ning\u00fan polit\u00f3logo serio, negar\u00eda hoy que las dos bombas at\u00f3micas arrojadas por los norteamericanos en Jap\u00f3n fueron, no s\u00f3lo para terminar la guerra, sino para evitar que los sovi\u00e9ticos se adue\u00f1aran del imperio de Hirohito. Y para exhibirles, como modo de amedrentamiento, el devastador poder\u00edo nuclear de los Estados Unidos. El miedo a la \u201cola roja\u201d, a su expansi\u00f3n, a sus conquistas, funcion\u00f3 una vez m\u00e1s. Hab\u00eda que tirar esas bombas: para liquidar a los japos, desde luego, pero \u2013proyectando las cosas hacia el futuro\u2013 porque todos sab\u00edan que la nueva guerra ya hab\u00eda estallado. La nueva, la verdadera, la que enfrentaba a los aut\u00e9nticos adversarios: occidente y el oriente sovi\u00e9tico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces, \u00bfqu\u00e9 clase de guerra hab\u00eda sido la llamada \u201csegunda\u201d? Muchos, todav\u00eda hoy, no saben responder esa pregunta. La nebulosa del enfrentamiento entre las democracias de Occidente y el totalitarismo nacional-socialista lo cubre todo, cree y dice ofrecer las respuestas, pero no, miente. Hitler fue, desde un principio, un aliado del occidente capitalista. Pese a su elocuencia, a su oratoria fren\u00e9tica contra la mediocridad burguesa, el F\u00fchrer, y quienes lo rodeaban, eran enemigos de los bolcheviques. Una cosa eran los delirios de Hitler, sus extravagancias, sus ataques a los jud\u00edos, a los minusv\u00e1lidos, a los gitanos y a sus opositores, y otra era una verdad de peso genuino, que encajaba con la l\u00f3gica de los tiempos: ese F\u00fchrer tempestuoso era el \u00fanico, en Alemania, decidido a luchar contra los sovi\u00e9ticos. S\u00f3lo \u00e9l podr\u00eda detener la amenaza de la ola roja. Las SA (SturmAbteilung) de Ernst R\u00f6hm se enfrentaban en las calles de Berl\u00edn con los grupos organizados de los sindicatos socialistas. Eso favorec\u00eda a Hitler y al Occidente \u201cdemocr\u00e1tico\u201d. Nadie dec\u00eda nada. \u201cD\u00e9jenlo al loco. Por ahora lo necesitamos. Cuando haga bien su trabajo, cuando lo complete, nos libraremos de \u00e9l.\u201d Esto se ve muy bien en una escena de la pel\u00edcula Cabaret de Bob Fosse. Es la escena campestre. Un joven empieza a cantar una dulce canci\u00f3n, el sol brilla, los buenos alemanes toman cerveza y acompa\u00f1an la canci\u00f3n del joven que viste una camisa parda. De a poco, casi imperceptiblemente, la canci\u00f3n se encrespa hasta transformarse en un himno de guerra que proclama: El ma\u00f1ana nos pertenece. Un arist\u00f3crata de la industria alemana, junto a un amigo que est\u00e1 de paso en Alemania, observa, sonriendo con aire despectivo, ir\u00f3nico pero aprobatorio, al joven y a todos los que lo han acompa\u00f1ado, elevando sus vasos de cerveza como lanzas de la vieja y gloriosa Alemania de los Nibelungos, del Sacrum Imperium, del Primer Reich. Su amigo pregunta: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 no los frenan? \u00bfNo son peligrosos?\u201d \u201cS\u00ed\u201d, contesta el arist\u00f3crata, \u201cpero, por ahora, los necesitamos. Van a limpiar Alemania de bolcheviques y jud\u00edos. Despu\u00e9s, nosotros tomaremos el control\u201d. \u201c\u00bfUstedes?\u201d \u201cClaro, nosotros: Alemania\u201d. Alemania no tom\u00f3 el control, Hitler se adue\u00f1\u00f3 de Alemania. En otro film, un film majestuoso que dirigi\u00f3 Stanley Kramer y se estren\u00f3 en 1961, Juicio en Nuremberg, se juzga a los jueces nacionalsocialistas, a los que impartieron justicia durante en Tercer Reich. El fiscal los acusa de ser culpables de las crueldades, de los desenfrenos nazis. La defensa, a cargo de Hans Rolfe, un hombre brillante y apasionado, que viste una toga negra y tiene las convicciones de un pelot\u00f3n entero de las SS, es impecable e implacable: \u201c\u00bfQu\u00e9 hay del resto del mundo? \u00bfNo conoc\u00eda las intenciones del Tercer Reich? \u00bfNo hab\u00eda o\u00eddo las palabras de Hitler transmitidas a todo el mundo? \u00bfNo hab\u00eda le\u00eddo su intenci\u00f3n en Mein Kampf, que se public\u00f3 en todo el planeta? \u00bfD\u00f3nde qued\u00f3 la responsabilidad de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, que en 1939 le ofreci\u00f3 a Hitler el pacto que le permiti\u00f3 hacer la guerra? \u00bfD\u00f3nde qued\u00f3 la responsabilidad del Vaticano, que en 1933 firm\u00f3 con Hitler el concordato que le dio su tremendo prestigio por primera vez? \u00bfVamos a declarar culpable al Vaticano? \u00bfD\u00f3nde qued\u00f3 la responsabilidad del l\u00edder mundial Winston Churchill, que en 1938, \u00a1en 1938!, dijo en una carta abierta al peri\u00f3dico Times: \u2018Si Inglaterra sufriera un desastre internacional, le rogar\u00eda a Dios que nos enviara a un hombre con la inteligencia y la voluntad de Hitler\u2019. \u00bfVamos a declarar culpable a Winston Churchill? \u00bfD\u00f3nde qued\u00f3 la responsabilidad de los industriales estadounidenses que, para ganar dinero, ayudaron a Hitler a reconstruir su armamento? \u00bfVamos a declarar culpables a esos industriales? No, su Se\u00f1or\u00eda. Alemania no es la \u00fanica responsable. Todo el mundo es tan responsable por Hitler como Alemania\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El defensor Hans Rolfe sabe lo que dice. El fiscal Lawson lo comprueba durante el juicio. Un superior lo convoca a una reuni\u00f3n privada y ah\u00ed, duramente, le dice: \u201cUsted est\u00e1 loco. Deje de maltratar a estos jueces. Los necesitamos para la nueva guerra, la que se inicia ahora. No podemos pisotear el honor de los alemanes\u201d. El fiscal argumenta: \u201cEstos hombres mandaron a decenas de miles a los campos de concentraci\u00f3n\u201d. El superior insiste: \u201cEso ya pas\u00f3. Ahora hay que mirar hacia el futuro\u201d. El fiscal Lawson, un liberal, un dem\u00f3crata de esos que cada vez menos se encuentran en EE.UU., llega hasta la puerta y se detiene. Mira a su superior. Dice: \u201cLe voy a hacer una pregunta divertida: \u00bfpara qu\u00e9 fue la guerra?\u201d Abre la puerta y sale.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfPara qu\u00e9 fue la guerra? Tratemos de ser breves. O sea, resumiendo: el terror a la \u201cola roja\u201d se fij\u00f3 en Alemania, la derrotada del Tratado de Versalles, humillante, torpe. El colmo de la diplomacia de la venganza. La Rep\u00fablica de Weimar no supo crear poder, una alegre negaci\u00f3n de la realidad le permit\u00eda jugar a la democracia, tomar cerveza, y cantar y bailar como Sally Bowles en el Kit Kat Club. (Ver mi novela La sombra de Heidegger. Tambi\u00e9n La ca\u00edda de los dioses en Siempre nos quedar\u00e1 Par\u00eds: el cine y la condici\u00f3n humana. Y, desde luego, el film de Bob Fosse Cabaret y el de Bergman El huevo de la serpiente.) La Rep\u00fablica de Weimar empez\u00f3 a agrietarse. Los sindicatos bolcheviques, los activistas del socialismo, lucharon en las calles, en las f\u00e1bricas y buscaron salir del desastre por medio del comunismo y el apoyo de la URSS. El mundo occidental entr\u00f3 en p\u00e1nico. \u00bfQui\u00e9n era el mejor, en esa Alemania derruida, para frenar eso? \u201cHay uno muy bueno. Adolf Hitler. Pero no es confiable. Creemos que est\u00e1 loco.\u201d \u201cEso no importa. Mientras frene a los comunistas es nuestro hombre. Despu\u00e9s nos ocuparemos de \u00e9l.\u201d Este fue el di\u00e1logo secreto que \u2013no lo dudemos\u2013 se habr\u00e1 sostenido en las principales alturas del poder pol\u00edtico y b\u00e9lico de Occidente. Entonces armaron al \u201cloco\u201d. As\u00ed crearon a su m\u00e1s feroz enemigo. El \u201cloco\u201d derrot\u00f3 a los comunistas, gan\u00f3 legalmente las elecciones (luego de haber matado a muchos de sus opositores y con las c\u00e1rceles llenas de obreros, abogados, escritores, pol\u00edticos disidentes) y se dispuso, sin m\u00e1s, a conquistar el mundo. El \u201cloco\u201d estaba loco y su locura fascinaba a Alemania. \u201c\u00bfHa visto usted la belleza de sus manos?\u201d, le pregunta Heidegger a Jaspers. Hitler pacta con Molotov y luego invade Polonia. Empieza la guerra. Esta guerra es visualizada, torpe o deliberadamente, como fruto de la locura del F\u00fchrer y su entorno de fan\u00e1ticos. Falso: la guerra tiene lugar porque Occidente arm\u00f3 a Hitler para que frenara a los comunistas. Que nadie se asombre si Henry Ford lo visit\u00f3. Si Charles Lindberg se declar\u00f3 su entusiasta partidario y adem\u00e1s antisemita. Si la Ford le vendi\u00f3 autos y aviones. Si la Inglaterra de Churchill le regal\u00f3 o vendi\u00f3 a bajo precio aviones de la RAF (Royal Air Force), con los que luego Hitler llevar\u00eda a cabo sus bombardeos sobre Londres. \u00a1Qu\u00e9 paradoja siniestra! El Le\u00f3n de Inglaterra, el gran Sir Winston, hab\u00eda entregado aviones al Monstruo que ahora destruia Londres, ciudad que \u00e9l, tambi\u00e9n ahora, con gloriosa tenacidad defend\u00eda, defensa que le habr\u00eda de permitir frases que la Historia recoger\u00eda como ejemplo de coraje ante la adversidad (S\u00f3lo puedo prometerles sangre, sudor y l\u00e1grimas), una adversidad posibilitada por \u00e9l mismo, por el h\u00e9roe que ahora proteg\u00eda a su pueblo de la furia de los aviones alemanes&#8230; y de los ingleses.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En suma, el guerrero anticomunista al que armaron, al que crearon para que impidiera que Alemania, el centro del mundo, el centro de Europa, la maltratada por las negociaciones posteriores a la \u201cPrimera Guerra Mundial\u201d, cayera en manos de los comunistas, se les dio vuelta y les mostr\u00f3 la peor de sus caras: \u00e9l derrotar\u00eda a los comunistas y tambi\u00e9n a los mercaderes norteamericanos, socios del p\u00e9rfida Albi\u00f3n. Que nadie se asombre si ahora pasa lo mismo. A Osama bin Laden lo entren\u00f3 la CIA, a \u00e9l y a los talibanes tambi\u00e9n la CIA los llen\u00f3 sofisticadas armas, para que lucharan contra los comunistas. Luego, los norteamericanos preguntar\u00edan a los ex sovi\u00e9ticos \u201cc\u00f3mo se pelea contra los afganos\u201d, sin obtener respuestas satisfactorias de militares que hab\u00edan sido derrotados. Es la misma dial\u00e9ctica boomerang de la que EE.UU. hab\u00eda sufrido las terribles consecuencias con Hitler. Arman hasta los dientes a un enemigo de su gran enemigo, y luego su aliado \u2013que sigue armado hasta los dientes\u2013 se les vuelve en contra. Occidente cre\u00f3 a Hitler y luego cre\u00f3 a Osama bin Laden. Pareciera existir para crear, una y otra vez, sus peores pesadillas. Ahora, en esas tierras calientes, la CIA est\u00e1 m\u00e1s desorientada que nunca. Sus enemigos, como antes los vietnamitas, son evanescentes, acaso metaf\u00edsicos, como dec\u00eda Westmoreland de las guerrillas del Vietcong. Siempre que entro en este tema recuerdo el final de un gran film de John Milius: \u201cEl viento y el le\u00f3n\u201d (The Wind and the Lion, 1975). En la orilla del mar, montados en sus hermosos caballos, dialogan el sheik (Sean Connery, acaso en su mejor papel) y su fiel seguidor, que le pregunta si a\u00fan est\u00e1n en peligro, pues los ha perseguido Teddy Roosevelt, nada menos. El sheik arroja una carcajada: \u201cNunca estuvimos ni estaremos en peligro. Ellos son el le\u00f3n, pero nosotros&#8230; somos el viento\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">PAGINA 12<\/p>\n<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nadie, ning\u00fan polit\u00f3logo serio, negar\u00eda hoy que las dos bombas at\u00f3micas arrojadas por los norteamericanos en Jap\u00f3n fueron, no s\u00f3lo para terminar la guerra, sino para evitar que los sovi\u00e9ticos se adue\u00f1aran del imperio de Hirohito. Y para exhibirles, como modo de amedrentamiento, el devastador poder\u00edo nuclear de los Estados Unidos. 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