{"id":32618,"date":"2015-05-25T14:33:05","date_gmt":"2015-05-25T12:33:05","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/mi-hermano-sin-mi\/"},"modified":"2015-05-25T14:33:05","modified_gmt":"2015-05-25T12:33:05","slug":"mi-hermano-sin-mi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/mi-hermano-sin-mi\/","title":{"rendered":"Mi hermano sin m\u00ed"},"content":{"rendered":"<div style=\"text-align: justify;\">  <!--more-->  Thomas Mann ten\u00eda madre brasile\u00f1a. El pap\u00e1 de Chico Buarque lo entrevist\u00f3 en el Hotel Adlon de Berl\u00edn, en 1930, y despu\u00e9s le sopl\u00f3 la novia y le dej\u00f3 un hijo a esa novia, antes de volverse a Brasil. Mentira: como bien se sabe, Thomas Mann no ten\u00eda novias; le gustaban los efebos y, para disimularlo, estaba m\u00e1s que casado con su estoica esposa y pantalla. Pero eso es lo que contaba Chico Buarque en su adolescencia, porque en la familia se hablaba siempre de aquel reportaje que hab\u00eda hecho pap\u00e1 Sergio al Premio Nobel alem\u00e1n, en el momento m\u00e1s ilustre de sus dos a\u00f1os como \u201ccorresponsal soltero\u201d del diario brasile\u00f1o O Jornal.<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los amigotes de Sergio Buarque de Hollanda sab\u00edan que no hab\u00eda ninguna novia de Thomas Mann, pero sab\u00edan tambi\u00e9n que aquella estad\u00eda en Berl\u00edn hab\u00eda dejado cola, y fue el poeta Manuel Bandeira quien ventil\u00f3 el asunto sin querer, cuando el quincea\u00f1ero Chico parti\u00f3 de San Pablo a R\u00edo a comenzar su carrera musical y cumpli\u00f3 la ronda de visitas a los amigos de su padre. Tom Jobim y Vinicius lo acompa\u00f1aron a casa del poeta. Bandeira salud\u00f3 al muchacho, sirvi\u00f3 bebidas y pregunt\u00f3 c\u00e1ndidamente: \u201c\u00bfY c\u00f3mo est\u00e1 tu hermano alem\u00e1n?\u201d. Chico mir\u00f3 a Vinicius, que tambi\u00e9n era buen amigo de su padre. Vinicius dijo: \u201cTodos tus hermanos lo saben. Hasta tu madre lo sabe. \u00bfEn qu\u00e9 mundo vives, garoto?\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s de cincuenta a\u00f1os tard\u00f3 Chico en contestarle. En el medio muri\u00f3 su padre y muri\u00f3 tambi\u00e9n ese hijo alem\u00e1n, sin que ninguno de sus siete hermanos brasile\u00f1os llegara a conocerlo. Imaginen cu\u00e1nto tiempo pas\u00f3, que Chico se hab\u00eda convertido en escritor para entonces. Estaba un d\u00eda hojeando un libro de la enorme biblioteca de su padre cuando, de entre las p\u00e1ginas, cay\u00f3 una amarillenta hoja con membrete del consulado alem\u00e1n en R\u00edo (pap\u00e1 Sergio siempre dejaba papelitos en sus libros: recetas de somn\u00edferos, recortes de diarios, borradores de cartas, listas delirantes de libros y remedios). La carta era de 1933 e informaba al \u201cSenhor Sergio de Hollander\u201d que no pod\u00edan reconocerle paternidad sobre el ni\u00f1o berlin\u00e9s por el cual preguntaba porque no pod\u00eda demostrar ciento por ciento de ascendencia aria (n\u00f3tese el \u201cHollander\u201d) y se le anunciaba que la criatura hab\u00eda sido dada en adopci\u00f3n a un buen matrimonio alem\u00e1n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En toda familia hay una hermana que guarda todo. Una de las hermanas de Chico ten\u00eda, prolijamente ordenadas en una carpetita, las pocas cartas protocolares a que se reduc\u00eda \u201cel asunto alem\u00e1n\u201d. De ah\u00ed sac\u00f3 Chico el nombre de la madre de la criatura, se lo pas\u00f3 a un historiador brasile\u00f1o amigo en Berl\u00edn, y le pidi\u00f3 que rastreara en los registros de adopci\u00f3n de la ciudad un ni\u00f1o de tres a\u00f1os dado en custodia por una tal Anne Ernst en 1933. El historiador encontr\u00f3 el apellido de la familia de adopci\u00f3n, localiz\u00f3 a los descendientes que quedaban, reconstruy\u00f3 la historia de Sergio Ernst, rebautizado Horst G\u00fcnther, conductor televisivo y cantante ocasional en Berl\u00edn Oriental, hasta que espich\u00f3 de un ataque al coraz\u00f3n a los cincuenta a\u00f1os, en 1981. Quedaba una hija viva, y la ex mujer. Horst, que se hab\u00eda puesto como nombre art\u00edstico Sergio G\u00fcnther, se hab\u00eda separado casi enseguida de ella y viv\u00eda con una jovencita cuando se muri\u00f3, pero madre e hija aceptaron ser entrevistadas. Dijeron que Horst nunca hab\u00eda mostrado mayor inter\u00e9s por su padre brasile\u00f1o, pero tampoco resentimiento: le gustaba cantar, le gustaba la juerga, le gustaba la tele, le gustaba beber, era un tipo sencillo. No hab\u00eda m\u00e1s para contar, salvo que en uno de sus programas m\u00e1s celebrados supo hacer, con mucha algarab\u00eda y en versi\u00f3n alemana, una popular canci\u00f3n brasile\u00f1a de aquel tiempo: \u201cA banda\u201d, el temazo con que Chico hab\u00eda saltado a la fama a los veinte a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue en los tiempos de la tele en blanco y negro. Lo digo para que se lo imaginen, porque en los archivos de la televisi\u00f3n de Alemania Oriental no qued\u00f3 copia. As\u00ed fue todo en aquel viaje de Chico a Berl\u00edn. \u201cNo conoc\u00ed a mi hermano pero al menos \u00e9l conoci\u00f3 una canci\u00f3n m\u00eda\u201d, se dijo llegado a ese punto, sin mucha convicci\u00f3n. \u00bfEso era todo? Entonces se acord\u00f3 de la pregunta de Vinicius. Los amigos dec\u00edan que las preguntas de Vinicius eran mort\u00edferas: parec\u00edan banales al momento de o\u00edrlas y dos a\u00f1os despu\u00e9s te las encontrabas en el fondo de la memoria y te cambiaban la vida. \u201c\u00bfEn qu\u00e9 mundo vives, garoto?\u201d, le hab\u00eda preguntado Vinicius. \u00bfEn qu\u00e9 mundo hubiera vivido de haber descubierto en su adolescencia el secreto del hermano alem\u00e1n?, se pregunt\u00f3 Chico. Y se dio cuenta de que \u00e9sa era la edad en que deb\u00eda contar la historia, porque en el fondo todos somos v\u00edctimas irremediables del esp\u00edritu adolescente cuando nos ponemos de grandes a rastrear un secreto familiar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En El hermano alem\u00e1n, Chico descubre a los doce a\u00f1os que tiene un hermano en Alemania y comienza al instante a \u201cinvestigar\u201d qu\u00e9 pudo pasar con \u00e9l: pudo haber sido un miembro de las Juventudes Hitlerianas que se cag\u00f3 a balazos con los rusos por las calles de Berl\u00edn antes de la rendici\u00f3n, o uno de los millones de deportados que se llevaron en tren a Auschwitz para hacerlos humo, o uno de los afortunados que lograron huir, junto con la madre y un pianista jud\u00edo que los ha adoptado y que los lleva con \u00e9l a Brasil donde con nombres cambiados, y sin darse a conocer nunca, se instalan a vivir en la misma ciudad que los \u201cHollander\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00ed: Hollander en lugar de Hollanda. Para librarse de la tiran\u00eda de lo real, Chico se aferr\u00f3 a esa errata del consulado alem\u00e1n y les dio franco a sus hermanos y a su madre en la novela. A pap\u00e1 Sergio, en cambio, lo puso en pijama en un sill\u00f3n, rodeado de una biblioteca monstruosa, que abarca a tal punto todas las paredes de la casa familiar que si sacaran los libros la casa se derrumbar\u00eda sola. Pap\u00e1 Sergio vive en un mundo de libros. Est\u00e1 todo el d\u00eda leyendo en su sill\u00f3n o sentado a la m\u00e1quina tecleando. Cuando necesita consultar un libro, grita el t\u00edtulo y su se\u00f1ora va al estante indicado y se lo lleva. S\u00f3lo ella sabe d\u00f3nde est\u00e1 cada libro. En la casa hay s\u00f3lo dos hijos, ambos varones: el mayor es el favorito, el menor es Chico. Cada vez que el padre termina su art\u00edculo para el diario llama al hermano mayor, le entrega el art\u00edculo, un billete para que se compre un helado y una moneda para el tranv\u00eda. El hermano mayor se guarda el billete y le da a Chico el art\u00edculo y la moneda. Chico se guarda la moneda y arranca en bicicleta rumbo al diario. Pedalea fuerte para llegar transpirado, y que en el diario se compadezcan y le den otra moneda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando no est\u00e1 robando autos o escapando sin pagar de bares y cines, Chico vende de canuto libros de la biblioteca de su padre. Un d\u00eda pasa caminando delante de la puerta del escritorio y pap\u00e1 Sergio lo llama con voz de trueno: \u201cHijo, \u00bfusted toc\u00f3 mis Kafkas?\u201d. Chico, temblando, jura que no. El padre le contesta, con la misma voz de trueno: \u201c\u00bfY qu\u00e9 est\u00e1 esperando?\u201d. Como si s\u00f3lo en los libros de Kafka hubiera respuesta al enigma de aquel hermano alem\u00e1n que nunca llegar\u00e1 a conocerse con Chico pero que una vez cantar\u00e1 sin saberlo una de sus canciones para los televidentes domingueros de Berl\u00edn Oriental.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">PAGINA 12<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[84],"tags":[],"class_list":["post-32618","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-bitxia"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.4 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Mi hermano sin m\u00ed - Nabarralde<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/mi-hermano-sin-mi\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Mi hermano sin m\u00ed - 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