{"id":31919,"date":"2015-02-09T08:45:34","date_gmt":"2015-02-09T06:45:34","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/el-siglo-xvi-y-el-siglo-xxi-como-paradigmas-del-fin-de-una-era-i\/"},"modified":"2015-02-09T08:45:34","modified_gmt":"2015-02-09T06:45:34","slug":"el-siglo-xvi-y-el-siglo-xxi-como-paradigmas-del-fin-de-una-era-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/el-siglo-xvi-y-el-siglo-xxi-como-paradigmas-del-fin-de-una-era-i\/","title":{"rendered":"El siglo XVI y el siglo XXI como paradigmas del fin de una era (I)"},"content":{"rendered":"\n<div>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ejemplo de una cambio socioecon\u00f3mico radical lo tenemos en el siglo XVI. Fue el paso del mundo medieval al mundo moderno. Este ciclo representa un anticipo de lo que nos est\u00e1 pasando en el siglo XXI. Una depresi\u00f3n econ\u00f3mica que se refleja en el agotamiento del modelo econ\u00f3mico-financiero y que deber\u00e1 abrir paso a un nuevo modelo econ\u00f3mico basado en la sostenibilidad. Fue durante la \u00e9poca de Thomas More cuando m\u00e1s gr\u00e1ficamente se refleja el agotamiento de un modelo econ\u00f3mico. Thomas More \u2014tambi\u00e9n conocido como Tom\u00e1s Moro\u2014 supo identificar con claridad que la humanidad se encontraba al final de una era. Lo mismo que nos pasa ahora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Tomas Moro y el fin de una era<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quiz\u00e1s mejor que cualquier otro pensador de su \u00e9poca, era muy consciente del freno que supon\u00edan los rentistas del sistema para la aplicaci\u00f3n de aquellas medidas que les permitieran salir de la grave crisis en la que se encontraban. More tambi\u00e9n conoci\u00f3 el imp\u00e1s o inmovilismo pol\u00edtico, social e ideol\u00f3gico en el que se encontraban todos los gobiernos de los diferentes reinos que conformaban la Europa cristiana de finales del siglo XV.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por aquel tiempo, asist\u00edan al final de una \u00e9poca \u2014la Edad Media\u2014 y se enfrentaban al comienzo de otra \u2014la Edad Moderna\u2014 que se les presentaba como un libro cuyas p\u00e1ginas estuvieran en blanco. Para More resultaba apasionante \u2014y comprometedor a la vez\u2014 participar en los debates que se celebraban entre los pensadores de su c\u00edrculo de amigos \u00edntimos, entre los que se encontraba tambi\u00e9n Erasmus de Rotterdam. Las discusiones a las que se ve\u00edan sometidos intentaban escudri\u00f1ar, entre todos los escenarios futuros posibles, un futuro desde donde surgiera un nuevo mundo que pudiera hacer feliz a la humanidad entera. Ese mundo ser\u00eda conocido como la isla \u2018Utop\u00eda\u2019. Un valor que tendremos que recuperar todos cuanto antes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desgraciadamente, en tiempos de Thomas More, pocos monarcas europeos se sent\u00edan comprometidos con la urgente necesidad de adaptar sus pol\u00edticas a los nuevos tiempos que se avecinaban. En general, los monarcas eran cobardes y corruptos y adem\u00e1s, en general, eran tibios y d\u00e9biles pues no hac\u00edan nada para evitar que se agravara la crisis. Ello no ten\u00eda perd\u00f3n pues estos monarcas eran muy conscientes de que para adaptar las pol\u00edticas a los nuevos tiempos deber\u00edan enfrentarse a innumerables rentistas del sistema de las clases de la nobleza y religiosa, cosa que no estaban dispuestos a realizar, aunque se rodearan de cancilleres y consejeros renovadores. En consecuencia, no exist\u00eda ning\u00fan liderazgo que intentase siquiera marcar el nuevo rumbo a seguir a la poblaci\u00f3n de entonces.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A veces, cuando todo parec\u00eda indicar que las cosas se desarrollaban por los caminos naturales de la adaptaci\u00f3n, de pronto, surg\u00edan, desde el viejo mundo moribundo de la Edad Media, nuevas voces que intentaban con fuerza frenar los cambios. Eran los sectores m\u00e1s reaccionarios de la sociedad medieval que quer\u00edan hacer prevalecer sus privilegios, gracias al empuje de los nobles, abogados, eclesi\u00e1sticos, etc. Todos ellos eran una gran obst\u00e1culo que se opon\u00eda al progreso y More lo sab\u00eda perfectamente. Thomas More sab\u00eda que, para que la humanidad encontrase por s\u00ed sola el camino de la felicidad, deber\u00eda combatir a los rentistas del sistema.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La cuesti\u00f3n era, como casi siempre, definir primero el \u201cqu\u00e9 hacer\u201d y el \u201cad\u00f3nde ir\u201d para, m\u00e1s tarde, explicar a las gentes sobre la trascendencia de los cambios a introducir en el sistema y hacerles part\u00edcipes de la oportunidad hist\u00f3rica que estos cambios ofrec\u00edan para acabar con la miseria y la injusticia. El tiempo apremiaba y jugaba en contra de todos. Adem\u00e1s, como consecuencia de las modificaciones en la econom\u00eda, estaban apareciendo las fat\u00eddicas plagas de la humanidad como eran las guerras, el hambre, las epidemias\u2026, que, al unirse a otros factores de declive, estaban creando una crisis sin precedentes en Europa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El surgimiento de una econom\u00eda-mundo se produjo sobre todo a partir del descubrimiento de esa nueva frontera que representaba el continente americano para los europeos. En Europa, gracias al desarrollo del comercio, se hab\u00eda producido la aparici\u00f3n de una nueva y pujante clase social compuesta por ricos comerciantes. Sin embargo, con el desarrollo del comercio tambi\u00e9n se hab\u00eda desarrollado la corrupci\u00f3n. En todos los reinos de Europa, la corrupci\u00f3n se hab\u00eda convertido una lacra social que, de manera generalizada, se hab\u00eda extendido entre los nobles y dem\u00e1s mandatarios pol\u00edticos y las autoridades eclesi\u00e1sticas de finales de la Edad Media. (Continuar\u00e1)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El siglo XVI y el siglo XXI como paradigmas del fin de una era (II)<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por si fuera poco, en tiempos de Thomas More y al igual que nos ocurre ahora con los dirigentes pol\u00edticos que tenemos, la incompetencia y la mediocridad que caracterizaban a los monarcas y los pr\u00edncipes de sus \u00e9poca produc\u00eda unos efectos tan nefastos y desastrosos en el gobierno de sus reinos que hasta los m\u00e1s tranquilos y confiados vasallos comenzaban a mostrarse temerosos de su suerte. Hoy en d\u00eda, gracias a la extendida corrupci\u00f3n pol\u00edtica, el sector financiero se ha hecho due\u00f1o de nuestro destino y es el que controla el poder. Los diferentes dirigentes pol\u00edticos est\u00e1n al servicio de los bancos que prestan dinero que no tienen pues est\u00e1n terriblemente apalancados, mientras que sus quiebras y desajustes se financian con el dinero p\u00fablico, lo que empobrece a las clases medias y coloca las capas osciles menos favorecidas econ\u00f3micamente en situaci\u00f3n de extrema pobreza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Tomas Moro y el fin de una era (II)<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algo parecido ocurr\u00eda en el siglo XVI. En aquel tiempo, los monarcas y pr\u00edncipes, halagados por los grandes comerciantes, hab\u00edan despilfarrado fortunas en guerras, en la construcci\u00f3n de palacios de capricho y en la celebraci\u00f3n continua de grandes faustos y bacanales. Con ello arruinaban a sus reinos que se ve\u00edan obligados a elevar las tasa e impuestos a sus vasallos para poder satisfacer la avaricia de los prestamistas. As\u00ed pues, la mayor\u00eda de los monarcas europeos hab\u00edan gastado todo lo que ten\u00edan y lo que no ten\u00edan tambi\u00e9n, por lo que la explotaci\u00f3n de los no privilegiados se volv\u00eda extenuante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed pues, muchos reyes y pr\u00edncipes quebraron y para financiar sus enormes y crecientes deudas no se les ocurri\u00f3 otra cosa que la de aumentar y aumentar los impuestos y vender parte de sus extensos dominios a burgueses enriquecidos y a nobles poderosos, sin importarles un comino las consecuencias que ello tendr\u00eda para el empobrecimiento de sus siervos, muchos de ellos sometidos al desarraigo forzoso y al expolio fiscal. Todo ello tuvo unas consecuencias desastrosas que impulsaron la avaricia y la especulaci\u00f3n entre nobles, cl\u00e9rigos y comerciantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De este modo, se crearon, de la noche a la ma\u00f1ana, grandes fortunas que fueron precisamente quienes manejaron los hilos, no s\u00f3lo del comercio, sino tambi\u00e9n de la pol\u00edtica. A los peque\u00f1os agricultores \u2014muchos de ellos siervos de la gleba a\u00fan\u2014 se les echaba de las tierras donde hab\u00edan vivido y trabajado sus campos durante generaciones. Eran las tierras. propiedad del se\u00f1or feudal, que, hasta entonces, hab\u00edan sido la base de su sustento y el de sus familias. A su vez, en las ciudades se marginaba a estos campesinos humildes que hab\u00edan sido echados a los caminos, expulsados de sus casas y tierras por sus, hasta hace poco, sus se\u00f1ores feudales, los nobles y abades. Para poder mantener a sus familias, se les obligaba a vivir de trabajos temporales malpagados o a refugiarse en la mendicidad, cuando no a tener que vivir del robo y de la violencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Thomas More escrib\u00eda sobre lo que estaba sucediendo entonces lo siguiente:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201c\u2026la atm\u00f3sfera se muestra taciturna, las gentes est\u00e1n inquietas y crispadas en raz\u00f3n del deseo de mantener sus derechos adquiridos. Los universitarios se empecinan, perdiendo el tiempo miserablemente, en discutir sobre detalles nimios y que no tienen ninguna utilidad. Algunos burgueses siguen reclamando con vehemencia que se ahorque a los holgazanes, vagos y maleantes. Otros predican la vuelta a las tradiciones e incluso, algunos que se creen los m\u00e1s sabios, optan por ocultar su desesperaci\u00f3n en el cinismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No quieren saber nada acerca del \u201cqu\u00e9 hacer\u201d y el \u201cad\u00f3nde ir\u201d y prefieren mantenerse eternamente en la duda: o bien transigir ante el monarca o el pr\u00edncipe, cortej\u00e1ndoles lo suficiente como para que ello les permita llegar a ser su consejero, o bien rechazar cualquier compromiso con la defensa del sistema y preguntarse si, finalmente, no ser\u00e1 lo econ\u00f3mico la causa de los males que padecemos y si, al final, no ser\u00eda menos cierto que es el hombre, suficientemente animado por el deseo y la raz\u00f3n, quien podr\u00eda emprender, por s\u00ed solo, la reconstrucci\u00f3n del mundo\u2026\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Poco m\u00e1s o menos, \u00e9ste era el mundo y el dilema que se encontraban viviendo tanto More y Erasmus como Machiavelli. As\u00ed lo sent\u00eda profundamente Thomas More cuando, en 1516, termin\u00f3 de escribir su obra literaria que lleva por t\u00edtulo \u201cUtop\u00eda\u201d. Lo que para el que fuera canciller de Enrique VIII de Inglaterra resultaba una crisis sin precedentes, ser\u00eda algo que, sin embargo, a pesar de los siglos transcurridos, se convertir\u00eda en un episodio que se repetir\u00eda a lo largo de la historia y que ahora nos resulta tan familiar y conocido, cuando tambi\u00e9n nos encontramos al final de una era. La crisis que padecieron los coet\u00e1neos de Thomas More fue tambi\u00e9n una situaci\u00f3n muy parecida a la grave crisis econ\u00f3mico-financiera que nos encontramos sufriendo, hoy en d\u00eda, cuando entramos en el \u00faltimo cuatrimestre del a\u00f1o 2010.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La coyuntura actual tiene numerosos parecidos con la que conoci\u00f3 Thomas More, a finales del siglo XV. El letrado ingl\u00e9s tambi\u00e9n vivi\u00f3 un mundo en crisis, sujeto a profundas transformaciones y sin embargo, fue un modelo de c\u00f3mo huir del fatalismo y del determinismo hist\u00f3rico, poniendo toda su esperanza en la urgente necesidad de alcanzar un nuevo humanismo en base a la voluntad y a la raz\u00f3n. La Universidad, tanto la de hoy como la de aquel entonces, viv\u00eda anclada en sus compartimentos estanco llenos de ret\u00f3rica. Viv\u00eda inmersa en sus cl\u00e1sicos, en sus asignaturas y en sus disciplinas. Sin embargo, para More, en la vida apenas exist\u00edan las asignaturas. Lo que hab\u00eda eran problemas y muy grandes y complejos, por cierto. (Continuar\u00e1)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/juanjogabina.com\/2015\/01\/31\/el-siglo-xvi-y-el-siglo-xxi-como-paradigmas-del-fin-de-una-era-i\/#more-9887\">El siglo XVI y el siglo XXI como paradigmas del fin de una era&nbsp;(I)<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/juanjogabina.com\/2015\/02\/08\/el-siglo-xvi-y-el-siglo-xxi-como-paradigmas-del-fin-de-una-era-ii\/\">El siglo XVI y el siglo XXI como paradigmas del fin de una era&nbsp;(II)<\/a><\/p>\n<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El ejemplo de una cambio socioecon\u00f3mico radical lo tenemos en el siglo XVI. Fue el paso del mundo medieval al mundo moderno. Este ciclo representa un anticipo de lo que nos est\u00e1 pasando en el siglo XXI. Una depresi\u00f3n econ\u00f3mica que se refleja en el agotamiento del modelo econ\u00f3mico-financiero y que deber\u00e1 abrir paso a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[82],"tags":[],"class_list":["post-31919","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-munduanbarna"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.7 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>El siglo XVI y el siglo XXI como paradigmas del fin de una era (I) - Nabarralde<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"El ejemplo de una cambio socioecon\u00f3mico radical lo tenemos en el siglo XVI.\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/el-siglo-xvi-y-el-siglo-xxi-como-paradigmas-del-fin-de-una-era-i\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"El siglo XVI y el siglo XXI como paradigmas del fin de una era (I) - Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"El ejemplo de una cambio socioecon\u00f3mico radical lo tenemos en el siglo XVI.\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/el-siglo-xvi-y-el-siglo-xxi-como-paradigmas-del-fin-de-una-era-i\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2015-02-09T06:45:34+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Juanjo Gabi\u00f1a\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"9 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/el-siglo-xvi-y-el-siglo-xxi-como-paradigmas-del-fin-de-una-era-i\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/el-siglo-xvi-y-el-siglo-xxi-como-paradigmas-del-fin-de-una-era-i\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Nabarralde\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\"},\"headline\":\"El siglo XVI y el siglo XXI como paradigmas del fin de una era (I)\",\"datePublished\":\"2015-02-09T06:45:34+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/el-siglo-xvi-y-el-siglo-xxi-como-paradigmas-del-fin-de-una-era-i\\\/\"},\"wordCount\":1855,\"commentCount\":0,\"articleSection\":[\"Munduan Barna\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/el-siglo-xvi-y-el-siglo-xxi-como-paradigmas-del-fin-de-una-era-i\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/el-siglo-xvi-y-el-siglo-xxi-como-paradigmas-del-fin-de-una-era-i\\\/\",\"name\":\"El siglo XVI y el siglo XXI como paradigmas del fin de una era (I) - Nabarralde\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\"},\"datePublished\":\"2015-02-09T06:45:34+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\"},\"description\":\"El ejemplo de una cambio socioecon\u00f3mico radical lo tenemos en el siglo XVI.\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/el-siglo-xvi-y-el-siglo-xxi-como-paradigmas-del-fin-de-una-era-i\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/el-siglo-xvi-y-el-siglo-xxi-como-paradigmas-del-fin-de-una-era-i\\\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/el-siglo-xvi-y-el-siglo-xxi-como-paradigmas-del-fin-de-una-era-i\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"El siglo XVI y el siglo XXI como paradigmas del fin de una era (I)\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/\",\"name\":\"Nabarralde\",\"description\":\"Kultur Ekimenak eta Sustapenak\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\",\"name\":\"Nabarralde\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Nabarralde\"},\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/author\\\/nagusia\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"El siglo XVI y el siglo XXI como paradigmas del fin de una era (I) - Nabarralde","description":"El ejemplo de una cambio socioecon\u00f3mico radical lo tenemos en el siglo XVI.","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/el-siglo-xvi-y-el-siglo-xxi-como-paradigmas-del-fin-de-una-era-i\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"El siglo XVI y el siglo XXI como paradigmas del fin de una era (I) - Nabarralde","og_description":"El ejemplo de una cambio socioecon\u00f3mico radical lo tenemos en el siglo XVI.","og_url":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/el-siglo-xvi-y-el-siglo-xxi-como-paradigmas-del-fin-de-una-era-i\/","og_site_name":"Nabarralde","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa","article_published_time":"2015-02-09T06:45:34+00:00","author":"Nabarralde","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@Nabarralde","twitter_site":"@Nabarralde","twitter_misc":{"Escrito por":"Juanjo Gabi\u00f1a","Tiempo de lectura":"9 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/el-siglo-xvi-y-el-siglo-xxi-como-paradigmas-del-fin-de-una-era-i\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/el-siglo-xvi-y-el-siglo-xxi-como-paradigmas-del-fin-de-una-era-i\/"},"author":{"name":"Nabarralde","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56"},"headline":"El siglo XVI y el siglo XXI como paradigmas del fin de una era (I)","datePublished":"2015-02-09T06:45:34+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/el-siglo-xvi-y-el-siglo-xxi-como-paradigmas-del-fin-de-una-era-i\/"},"wordCount":1855,"commentCount":0,"articleSection":["Munduan Barna"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/el-siglo-xvi-y-el-siglo-xxi-como-paradigmas-del-fin-de-una-era-i\/","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/el-siglo-xvi-y-el-siglo-xxi-como-paradigmas-del-fin-de-una-era-i\/","name":"El siglo XVI y el siglo XXI como paradigmas del fin de una era (I) - Nabarralde","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website"},"datePublished":"2015-02-09T06:45:34+00:00","author":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56"},"description":"El ejemplo de una cambio socioecon\u00f3mico radical lo tenemos en el siglo XVI.","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/el-siglo-xvi-y-el-siglo-xxi-como-paradigmas-del-fin-de-una-era-i\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/nabarralde.eus\/es\/el-siglo-xvi-y-el-siglo-xxi-como-paradigmas-del-fin-de-una-era-i\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/el-siglo-xvi-y-el-siglo-xxi-como-paradigmas-del-fin-de-una-era-i\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"El siglo XVI y el siglo XXI como paradigmas del fin de una era (I)"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/","name":"Nabarralde","description":"Kultur Ekimenak eta Sustapenak","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/nabarralde.eus\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56","name":"Nabarralde","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","caption":"Nabarralde"},"url":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/author\/nagusia\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31919","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=31919"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31919\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=31919"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=31919"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=31919"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}