{"id":31565,"date":"2014-12-15T10:06:47","date_gmt":"2014-12-15T08:06:47","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/el-secretario-tenaz\/"},"modified":"2014-12-15T10:06:47","modified_gmt":"2014-12-15T08:06:47","slug":"el-secretario-tenaz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/el-secretario-tenaz\/","title":{"rendered":"El secretario tenaz"},"content":{"rendered":"\n<div>\n<p>Jan Van Heijenoort ten\u00eda un don para la matem\u00e1tica: pod\u00eda resolver de un golpe de vista ecuaciones con tres inc\u00f3gnitas. Por esa raz\u00f3n recibi\u00f3 beca completa para el Lyc\u00e9e St-Louis de Par\u00eds, pero no fue por eso que se convirti\u00f3 en secretario, traductor y guardaespaldas de Le\u00f3n Trotsky cuando acababa de cumplir veinte a\u00f1os, aunque la situaci\u00f3n que enfrentaba Trotsky en su exilio era una suma de inc\u00f3gnitas casi imposible de resolver para una cabeza normal. Como bien se sabe, Stalin expuls\u00f3 de la URSS a su archienemigo y casi enseguida decidi\u00f3 enmendar el error a su manera habitual: haci\u00e9ndolo matar. La tarea le demand\u00f3 casi diez a\u00f1os y buena parte de esa demora se debi\u00f3 a la silenciosa y fiel presencia de Van Heijenoort junto a Trotsky.<\/p>\n<p>\u201cSu apellido es impronunciable, joven. Lo llamaremos Van\u201d, dijo la mujer de Trotsky cuando el robusto muchacho lleg\u00f3 a la isla de Prinkipo, frente a Estambul, en 1932, sin otro equipaje que una m\u00e1quina de escribir con caracteres cir\u00edlicos. Sus \u00fanicos pergaminos eran su conocimiento del ruso (aprendido a solas, con un diccionario y un libro de gram\u00e1tica que rob\u00f3 de una biblioteca) y su fidelidad a toda prueba: hijo de un obrero y una criada, Van hab\u00eda abandonado su beca y sus estudios para entregar su vida a la causa. La situaci\u00f3n de los Trotsky en Prinkipo era precaria: ning\u00fan pa\u00eds quer\u00eda recibirlos, el gobierno turco les hab\u00eda dado cobijo pero de inc\u00f3gnito. Los Trotsky estaban sin papeles, confinados en esa isla con custodia policial, y librados a sus recursos: deb\u00edan pagar todos sus gastos. Los derechos de autor de los libros de Trotsky y las notas de prensa que le publicaban los diarios de Occidente pagaban malamente las cuentas. La actividad en la casa era febril: de d\u00eda y de noche resonaban las m\u00e1quinas de escribir mientras Trotsky iba de una habitaci\u00f3n a otra dando \u00f3rdenes, dictando cartas, rebuscando datos en su archivo. Las mujeres de la casa, adem\u00e1s de las tareas de tipeo, se encargaban de la cocina y la limpieza. Los varones, de hacer las guardias nocturnas, armados de pistolones, y de salir todas las madrugadas a pescar la comida del d\u00eda, adem\u00e1s de su trabajo diurno como escribas. Todos estaban perpetuamente agotados y todas las noticias que les llegaban eran malas.<\/p>\n<p>Con la llegada de Hitler al poder en Alemania a Trotsky se le abri\u00f3 un nuevo frente y se le cerr\u00f3 la entrada de los \u00fanicos derechos de autor m\u00e1s o menos confiables que recib\u00eda hasta entonces. Ahora, adem\u00e1s de denunciar las maniobras de Stalin, deb\u00eda precaver al mundo de que Hitler llevar\u00eda a Europa a la guerra. Tambi\u00e9n debi\u00f3 irse de Prinkipo, de inc\u00f3gnito: primero a Francia, despu\u00e9s a Noruega, despu\u00e9s a M\u00e9xico. Siempre con la misma rutina: escasez de recursos, trabajo febril, vigilancia insomne, malas noticias constantes. Los voluntarios se iban fundiendo y eran reemplazados. Todos menos Van. Cuando Trotsky se perdi\u00f3 en un bosque en Noruega, Van lo salv\u00f3 de morir de fr\u00edo. Cuando a Trotsky se le desboc\u00f3 el caballo en Cuernavaca, Van lo corri\u00f3 y lo rescat\u00f3 (aunque era la primera vez que montaba en su vida). Cuando a Trotsky no le daba m\u00e1s la cabeza y era necesario terminar el trabajo igual, s\u00f3lo confiaba en Van, fuese un art\u00edculo de prensa, una carta confidencial o un asunto de polleras (hay quien dice que el romance que tuvo Van con Frida Kahlo fue para sac\u00e1rsela de encima a Trotsky). Cuando la mujer de Van tuvo un cruce de palabras con la se\u00f1ora Trotsky en la cocina, Van la flet\u00f3 a Par\u00eds (y como ella estaba embarazada, Van reci\u00e9n pudo conocer a su hija a\u00f1os despu\u00e9s). Cuando Trotsky y se\u00f1ora recibieron la noticia de la muerte de sus hijos (el suicidio de Zina, primero, cuando estaban en Prinkipo, y el envenenamiento de Liova cuando ya estaban en M\u00e9xico), la reacci\u00f3n fue la misma, encerrarse en su dormitorio durante tres d\u00edas, y Van era el encargado de pasarles t\u00e9 por la puerta entreabierta, el \u00fanico autorizado a acercarse.<\/p>\n<p>Y entonces, en noviembre de 1939, Trotsky le dijo a Van: \u201cHa vivido tantos a\u00f1os a nuestra sombra que es necesario que viva un poco por s\u00ed mismo\u201d, y lo envi\u00f3 a estudiar la situaci\u00f3n interna del Socialist Workers Party, el partido trotskista norteamericano. Viv\u00eda en pensiones, hac\u00eda arreglos de plomer\u00eda para pagarse el traslado de ciudad en ciudad mientras preparaba concienzudamente su informe. En las calles de Baltimore se enter\u00f3 por los diarios del asesinato de Trotsky y se derrumb\u00f3. \u201cS\u00f3lo el estudio de las matem\u00e1ticas me permiti\u00f3 conservar el equilibrio interior\u201d, dijo en un libro que escribi\u00f3 cuarenta a\u00f1os despu\u00e9s. El libro era sobre Trotsky, aunque Van era para entonces profesor em\u00e9rito de matem\u00e1tica y l\u00f3gica en Harvard y en Stanford, con oficina propia en ambas costas.<\/p>\n<p>A los treinta y tres a\u00f1os, luego del fin de la guerra, logr\u00f3 entrar en los cursos gratuitos de la universidad p\u00fablica de Nueva York. Se gradu\u00f3 y despu\u00e9s se doctor\u00f3, primero en matem\u00e1tica y a continuaci\u00f3n en l\u00f3gica. Fue el \u00fanico capaz de poner en orden los papeles p\u00f3stumos de G\u00f6del, una tarea considerada tit\u00e1nica y decisiva en el mundo de los n\u00fameros. Segu\u00eda trabajando veinte horas al d\u00eda, como en los tiempos de Prinkipo, s\u00f3lo que ahora dedicaba doce horas a la matem\u00e1tica y apenas ocho a Trotsky. Mientras sus colegas acad\u00e9micos descansaban de las labores diarias, \u00e9l se dedicaba a rastrear, clasificar, traducir y ordenar todos los papeles de Trotsky diseminados en las accidentadas etapas del exilio. Logr\u00f3 que Harvard comprara esas decenas de miles de documentos y abriera un archivo Trotsky, desde donde encarar la publicaci\u00f3n ordenada de la obra. El mismo viajaba a traer de Europa y de M\u00e9xico viejos ba\u00fales llenos de papeles y se quemaba las pesta\u00f1as ley\u00e9ndolos despu\u00e9s.<\/p>\n<p>Lo asombroso es que lo hizo habiendo perdido toda fe en el bolchevismo: despu\u00e9s de la muerte de Trotsky, Van hab\u00eda entrado en un maelstr\u00f6m de cuestionamiento. \u201cMe puse a examinar el pasado, a rumiar una a una mis dudas, a preguntarme si los bolcheviques, al establecer un r\u00e9gimen vertical y anular toda opini\u00f3n p\u00fablica, no hab\u00edan preparado el terreno para el enorme hongo venenoso del stalinismo. Todo estaba en ruinas. Tuve que construir otra vida.\u201d Pero en esa otra vida, sigui\u00f3 d\u00e1ndole ocho horas diarias de desvelo a la causa que ya hab\u00eda abandonado. \u201cEra una de las m\u00e1quinas intelectuales m\u00e1s asombrosas que conoc\u00ed\u201d, dijo de \u00e9l el historiador Pierre Brou\u00e9. Su \u00fanico lujo era tener esa dos oficinitas, una en Harvard y otra en Stanford. Viajaba a todas partes con una valijita donde llevaba todos sus bienes. Ninguno de sus cuatro matrimonios dur\u00f3, pero todos sus hijos lo quer\u00edan. En 1986 lo llamaron a Stanford avis\u00e1ndole que su cuarta ex mujer estaba perdiendo la raz\u00f3n. Viaj\u00f3 al DF, se instal\u00f3 en la casa de ella, la seren\u00f3. Cuando se tir\u00f3 a dormir una hora en el sof\u00e1 del living, ella le dispar\u00f3 tres balazos a la cabeza y luego se suicid\u00f3 de un tiro en el paladar.<\/p>\n<p>Jan Van Heijenoort est\u00e1 enterrado en una tumba del Pante\u00f3n Franc\u00e9s en el DF, propiedad de una familia que no era la suya. La tumba de Trotsky est\u00e1 cerca, con sus conejeras y su museo, pero muy pocos de los peregrinos que la visitan en legi\u00f3n se acercan despu\u00e9s al Pante\u00f3n Franc\u00e9s.<\/p>\n<p>PAGINA 12<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jan Van Heijenoort ten\u00eda un don para la matem\u00e1tica: pod\u00eda resolver de un golpe de vista ecuaciones con tres inc\u00f3gnitas. Por esa raz\u00f3n recibi\u00f3 beca completa para el Lyc\u00e9e St-Louis de Par\u00eds, pero no fue por eso que se convirti\u00f3 en secretario, traductor y guardaespaldas de Le\u00f3n Trotsky cuando acababa de cumplir veinte a\u00f1os, aunque [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[84],"tags":[],"class_list":["post-31565","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-bitxia"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.4 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>El secretario tenaz - Nabarralde<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"Jan Van Heijenoort ten\u00eda un don para la matem\u00e1tica: pod\u00eda resolver de un golpe de vista ecuaciones con tres inc\u00f3gnitas.\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/el-secretario-tenaz\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"El secretario tenaz - Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Jan Van Heijenoort ten\u00eda un don para la matem\u00e1tica: pod\u00eda resolver de un golpe de vista ecuaciones con tres inc\u00f3gnitas.\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/el-secretario-tenaz\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2014-12-15T08:06:47+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Juan Forn\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"7 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/el-secretario-tenaz\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/el-secretario-tenaz\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Nabarralde\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\"},\"headline\":\"El secretario tenaz\",\"datePublished\":\"2014-12-15T08:06:47+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/el-secretario-tenaz\\\/\"},\"wordCount\":1339,\"commentCount\":0,\"articleSection\":[\"Bitxia\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/el-secretario-tenaz\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/el-secretario-tenaz\\\/\",\"name\":\"El secretario tenaz - Nabarralde\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\"},\"datePublished\":\"2014-12-15T08:06:47+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\"},\"description\":\"Jan Van Heijenoort ten\u00eda un don para la matem\u00e1tica: pod\u00eda resolver de un golpe de vista ecuaciones con tres inc\u00f3gnitas.\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/el-secretario-tenaz\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/el-secretario-tenaz\\\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/el-secretario-tenaz\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"El secretario tenaz\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/\",\"name\":\"Nabarralde\",\"description\":\"Kultur Ekimenak eta Sustapenak\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\",\"name\":\"Nabarralde\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Nabarralde\"},\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/author\\\/nagusia\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"El secretario tenaz - Nabarralde","description":"Jan Van Heijenoort ten\u00eda un don para la matem\u00e1tica: pod\u00eda resolver de un golpe de vista ecuaciones con tres inc\u00f3gnitas.","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/el-secretario-tenaz\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"El secretario tenaz - Nabarralde","og_description":"Jan Van Heijenoort ten\u00eda un don para la matem\u00e1tica: pod\u00eda resolver de un golpe de vista ecuaciones con tres inc\u00f3gnitas.","og_url":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/el-secretario-tenaz\/","og_site_name":"Nabarralde","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa","article_published_time":"2014-12-15T08:06:47+00:00","author":"Nabarralde","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@Nabarralde","twitter_site":"@Nabarralde","twitter_misc":{"Escrito por":"Juan Forn","Tiempo de lectura":"7 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/el-secretario-tenaz\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/el-secretario-tenaz\/"},"author":{"name":"Nabarralde","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56"},"headline":"El secretario tenaz","datePublished":"2014-12-15T08:06:47+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/el-secretario-tenaz\/"},"wordCount":1339,"commentCount":0,"articleSection":["Bitxia"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/el-secretario-tenaz\/","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/el-secretario-tenaz\/","name":"El secretario tenaz - Nabarralde","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website"},"datePublished":"2014-12-15T08:06:47+00:00","author":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56"},"description":"Jan Van Heijenoort ten\u00eda un don para la matem\u00e1tica: pod\u00eda resolver de un golpe de vista ecuaciones con tres inc\u00f3gnitas.","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/el-secretario-tenaz\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/nabarralde.eus\/es\/el-secretario-tenaz\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/el-secretario-tenaz\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"El secretario tenaz"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/","name":"Nabarralde","description":"Kultur Ekimenak eta Sustapenak","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/nabarralde.eus\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56","name":"Nabarralde","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","caption":"Nabarralde"},"url":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/author\/nagusia\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31565","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=31565"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31565\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=31565"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=31565"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=31565"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}