{"id":31285,"date":"2014-10-27T08:54:34","date_gmt":"2014-10-27T06:54:34","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/los-unos-y-los-otros\/"},"modified":"2014-10-27T08:54:34","modified_gmt":"2014-10-27T06:54:34","slug":"los-unos-y-los-otros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/los-unos-y-los-otros\/","title":{"rendered":"Los unos y los otros"},"content":{"rendered":"<p> <\/p>\n<p>Ambientada en la d\u00e9cada de 1930, John Steinbeck nos dej\u00f3 retazos de marginalidad en EEUU, describiendo a hombres, mujeres y familias enteras arrolladas por la crisis econ\u00f3mica de 1929. John Ford la llev\u00f3 al cine. \u00abThe grapes of wrath\u00bb (Las uvas de la ira) me conmocion\u00f3 en los a\u00f1os de juventud, de manera m\u00e1s profunda que los tratados marxistas que nos repart\u00edan nuestros compa\u00f1eros vanguardistas. La miseria atrapada en la cercan\u00eda suger\u00eda, sin propon\u00e9rselo probablemente, los surcos del materialismo hist\u00f3rico.<br \/> Tengo un recuerdo impreciso de Dickens, en su descenso a los infiernos victorianos londinenses, quiz\u00e1s por las moralinas navide\u00f1as de la \u00e9poca y sus efluvios deterministas. Me aferr\u00e9 con convicci\u00f3n a las terribles l\u00edneas de Zola en su \u00abGerminal\u00bb, esperanza para los prisioneros de la mina a los que asoci\u00e9, tambi\u00e9n sin propuesta previa, a los esclavos de Concha, en Gallarta, bajo la sombra, o mejor a la orilla, de los montes de Triano.<br \/> S\u00e9, y mis disculpas por adelantado, que recitar la miseria humana, la explotaci\u00f3n del hombre por el hombre, incluso la ferocidad del capitalismo en t\u00e9rminos literarios no deja de ser una cierta evasi\u00f3n de la conciencia. Habitamos el Primer Mundo, somos parte de su naturaleza y creemos en los avances de la condici\u00f3n humana. Con matices, obviamente. La lucha por la supervivencia se convirti\u00f3 en lucha de clases y en esas estamos.<br \/> Hay una cierta sensaci\u00f3n de que todo aquello form\u00f3 parte del pasado. Nos dicen, una ligera impresi\u00f3n alrededor lo confirma, que la humanidad avanza, los obreros se vuelven consumistas, cambian de coche de vez en cuando y gracias a la hipoteca adquieren una vivienda para toda la vida. Los trabajadores especializados pueden llegar a convertirse en clase media y degustar de placeres antes vetados.<br \/> Es, en la cercan\u00eda, una verdad a medias. Por tanto tambi\u00e9n una mentira si aplicamos el medidor de la botella medio vac\u00eda, medio llena. Las desigualdades siguen creciendo, los ricos cada vez son m\u00e1s ricos y los pobres cada vez m\u00e1s pobres. Esta verdad de perogrullo no me la saco de la manga para radicalizar mi escrito. Procede de los an\u00e1lisis del Banco Mundial.<br \/> Hace bien poco, la Universidad de Utrecht, Holanda, dio luz a un trabajo que es el que me ha trasladado las letras de Dickens, Steinbeck y Zola hasta el presente. Se trata de un an\u00e1lisis sobre el conjunto del planeta, acorde con esa globalizaci\u00f3n que padecemos. Entre sus conclusiones, tremendas en su generalidad, hay una espeluznante: la situaci\u00f3n de desigualdad social en 2014 es peor que la de 1820.<br \/> Desconozco la entidad de los investigadores holandeses para hacer afirmaci\u00f3n tan rotunda. Pero el estudio ha aumentado su credibilidad cuando la OCDE (Organizaci\u00f3n para la Cooperaci\u00f3n y el Desarrollo Econ\u00f3mico), el llamado club de los ricos (controlan el 70% del mercado mundial), lo ha avalado con su sello. Los hombres y mujeres que poblamos el planeta en 2014, en su conjunto, somos m\u00e1s pobres que en 1820. Y los ricos, son inmensamente m\u00e1s ricos que los que habitaban la Tierra en el a\u00f1o que el Reino de Espa\u00f1a, por fin, aboli\u00f3 el tribunal m\u00e1s mort\u00edfero de los tiempos, la Inquisici\u00f3n.<br \/> Hoy, el despilfarro y el consumismo del que una vez llamaron Primer Mundo, contrasta con la miseria y la pobreza extrema del resto del planeta. Sin olvidar que los cinturones de marginalidad tambi\u00e9n los tenemos en casa. La tasa de pobreza en Euskal Herria alcanza al 11% de su poblaci\u00f3n. Un porcentaje similar vive, asimismo, en unos nivel semejantes de pobreza energ\u00e9tica. Temen la llegada del invierno como la tem\u00edan nuestros antepasados de hace 200 a\u00f1os, a pesar de que las guerras de ocupaci\u00f3n del siglo XXI avaladas por las grandes potencias energ\u00e9ticas tienen por objetivo precisamente la usurpaci\u00f3n de los recursos energ\u00e9ticos.<br \/> Un fascista italiano, Corrado Gini, ide\u00f3 hace casi un siglo, una f\u00f3rmula para numerizar las desigualdades, un coeficiente. Su uso se ha extendido en la actualidad y multiplicado por 100, ofrece el llamado \u00cdndice Gini. El 0 ser\u00eda la perfecci\u00f3n en la distribuci\u00f3n de la riqueza. El \u00cdndice Gini mundial en el a\u00f1o 1820, a las puertas de la proclamaci\u00f3n del zar Nicol\u00e1s I, de las luchas de emancipaci\u00f3n de Latinoam\u00e9rica, de la eclosi\u00f3n del expolio brit\u00e1nico en sus colonias, era de 49. Cuando comenz\u00f3 el siglo XXI hab\u00eda subido a 66.<br \/> En 1820, el estado m\u00e1s rico del mundo, Gran Breta\u00f1a, lo era cinco veces m\u00e1s que el m\u00e1s pobre. Hoy, en cambio, el m\u00e1s opulento, es 25 m\u00e1s rico que la media de los m\u00e1s pobres. Oxfam denunciaba hace bien poco (\u00abGobernar para las elites. Secuestro democr\u00e1tico\u00bb) que el 1% de la poblaci\u00f3n mundial posee el 46% del la riqueza del mundo. El resto, 99%, se reparte la otra mitad.<br \/> Paul Krugman analiz\u00f3 los ingresos de 25 a\u00f1os en EEUU (1979-2005) y descubri\u00f3 que, en su conjunto, hab\u00edan aumentado en un 21%. Se fij\u00f3, sin embargo en el 0,1%, los m\u00e1s ricos. Para ellos el aumento hab\u00eda sido del 400%. Esta \u00e9lite estar\u00eda compuesta por un 43% de directivos de empresas y multinacionales, un 18% de embaucadores financieros y un 12% pertenecer\u00edan al sector inmobiliario.<br \/> En la cercan\u00eda, los datos m\u00e1s cercanos son los hispanos, a falta de que Adegi y Confebask manifiesten a trav\u00e9s de Vocento, su portavoz, algo m\u00e1s que su queja permanente sobre la fiscalidad \u00abasfixiante\u00bb que les obliga a \u00abemigrar\u00bb y a depositar sus beneficios en los \u00abtax haven\u00bb (refugios fiscales, mal traducido al castellano como \u00abpara\u00edsos fiscales). Miles de j\u00f3venes vascos emigran a Europa, frente a ese centenar de empresarios vascos (\u00bftiene patria el dinero?) que radican sus negocios m\u00e1s all\u00e1 del Ebro. Mientras 20 familias controlan el 20% de la riqueza.<br \/> Las 200 familias m\u00e1s ricas del Estado espa\u00f1ol, entre ellas las 20 del 20%, suman un patrimonio de 135.000 millones de euros. Sumergidas tambi\u00e9n, las de los ricos vascos por excelencia, familias tradicionales con patria m\u00e1s definida que la que Sabino Arana dibuj\u00f3. Son los Ybarra, Barandiaran, Salegi, Ega\u00f1a, Delclaux, Iribecampos, Arregi, Urrutia, Aginaga o Castellanos.<br \/> Un estudio de los bancos suizos se\u00f1ala que 300 familias ganan cada una y anualmente 2.000 millones de d\u00f3lares. Hay, efectivamente, m\u00e1s ingresos en el mundo, pero la distribuci\u00f3n es m\u00e1s irregular que hace 200 a\u00f1os. M\u00e1s de 1.200 millones de personas viven en el planeta con menos de un euro al d\u00eda. Otros 2.800 millones est\u00e1n por debajo del l\u00edmite de la pobreza. 2.400 millones de seres humanos carecen de instalaciones sanitarias y 900 millones de agua potable. Cerca de 500 millones de ni\u00f1os no llegan al peso ideal para su edad, comprometiendo su crecimiento, de los que 18.000 mueren diariamente a causa de la pobreza.<br \/> La desigualdad, el sistema que propone el capitalismo, la econom\u00eda de los buitres financieros, embaucadores y especuladores, acaba de realizar un nuevo golpe con la privatizaci\u00f3n de las cajas. Auguro un nuevo despojo y a corto o medio plazo, dinero llama a dinero. Manejan leyes, y poseen una corte de mayordomos, testaferros y cipayos para alcanzar sus objetivos. En Donostia, Bilbao, Calcuta, Bangkok o Nueva York.<br \/> La gesti\u00f3n del \u00e9bola y de la extracci\u00f3n del colt\u00e1n, ambas en \u00c1frica, nos dan esa perspectiva sobre el ahondamiento en las desigualdades. Con los compa\u00f1\u00edas farmac\u00e9uticas utilizando cobayas humanos en Liberia o Sierra Leona y afilando las calculadoras para cuando el p\u00e1nico estimulado en el Primer Mundo alcance el umbral adecuado para la venta masiva de medicamentos, los criterios empresariales encierran al \u00e9bola en t\u00e9rminos de beneficios econ\u00f3micos y no como crisis sanitaria y humana.<br \/> Las guerras inducidas por las grandes multinacionales en Ukrania y Asia para la gesti\u00f3n de los recursos naturales y energ\u00e9ticos han convertido a las v\u00edctimas en un d\u00edgito, como si se trataran de una nota a pie de p\u00e1gina en un estudio sobre el precio del petr\u00f3leo. Cruz Roja denunci\u00f3 hace unos meses que el n\u00famero de desplazados y refugiados en el planeta, m\u00e1s de 51 millones en 2014, era el mayor de la historia reciente.<br \/> Cuando surgen cr\u00f3nicas, un d\u00eda si y otro tambi\u00e9n, sobre cuestiones como las de las tarjetas opacas (me niego a llamarlas \u00abnegras\u00bb. \u00bfPor qu\u00e9 lo negro est\u00e1 siempre asociado a delito o a maldad?), me parece que no es sino una an\u00e9cdota m\u00e1s en este contexto de expolio. A pesar, otra muesca en esa lista interminable que alg\u00fan d\u00eda deber\u00eda llevar a que esa \u00e9lite, visto el panorama mundial, fuera juzgada por cr\u00edmenes de lesa humanidad. Los de Nuremberg no pusieron el list\u00f3n tan alto.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ambientada en la d\u00e9cada de 1930, John Steinbeck nos dej\u00f3 retazos de marginalidad en EEUU, describiendo a hombres, mujeres y familias enteras arrolladas por la crisis econ\u00f3mica de 1929. 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