{"id":31117,"date":"2014-09-22T15:46:03","date_gmt":"2014-09-22T13:46:03","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-desobediencia-civil\/"},"modified":"2014-09-22T15:46:03","modified_gmt":"2014-09-22T13:46:03","slug":"la-desobediencia-civil","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/la-desobediencia-civil\/","title":{"rendered":"La desobediencia civil"},"content":{"rendered":"\n<p style=\"text-align: justify;\">Es frecuente o\u00edr hablar alegremente, en los d\u00edas que corren, de desobediencia civil y de ruptura de la legalidad, que son cosas distintas. Hace tiempo que me ocup\u00e9 de estos temas y torno ahora sobre ellos, como entonces, bas\u00e1ndome en un texto de Hannah Arendt: Sobre la desobediencia civil (1970). En este trabajo, Arendt sostiene que, en principio, la infracci\u00f3n de la ley no puede justificarse por medio de la propia ley. No obstante, se esfuerza por salir de esta contradicci\u00f3n. La primera v\u00eda que explora tiene un antecedente ilustre, S\u00f3crates, para quien la desobediencia de la ley s\u00f3lo se justifica si el infractor est\u00e1 dispuesto a sufrir el correspondiente castigo, lo que a \u00e9l le llev\u00f3 hasta la muerte. Pero la aceptaci\u00f3n de la cicuta es un recurso extremo. Y tampoco admite Arendt la homologaci\u00f3n de la desobediencia civil con la objeci\u00f3n de conciencia, pese a su similitud, pues la objeci\u00f3n es un acto individual mientras que el protagonista de la desobediencia civil es un grupo. Pero es precisamente en este car\u00e1cter colectivo de la desobediencia civil donde se funda Arendt para intentar justificarla. Este es su pensamiento:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. La desobediencia civil surge cuando un grupo significativo de ciudadanos se convence de que los canales para conseguir cambios est\u00e1n obturados, o de que el Gobierno persiste en una l\u00ednea cuya legalidad o constitucionalidad despierta graves dudas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. No puede equipararse la desobediencia civil con la criminal, porque hay una gran diferencia entre el criminal que se oculta y el desobediente que desaf\u00eda la ley a la luz del d\u00eda. Adem\u00e1s, la desobediencia civil es incompatible con la violencia, pues, a diferencia del revolucionario, el desobediente civil acepta la autoridad existente y la legalidad general.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Las sociedades modernas est\u00e1n sujetas a un acelerado proceso de cambio, que el derecho legaliza una vez producido, pero que suele ser resultado de acciones extrajur\u00eddicas. Ante este cambio, los canales de participaci\u00f3n pol\u00edtica de los ciudadanos son muchas veces insuficientes. De hecho, el sistema representativo se halla en crisis, en buena parte porque los partidos se han burocratizado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. Por esta raz\u00f3n, a la desobediencia civil le corresponde una relevancia creciente en las democracias modernas: constituye una manifestaci\u00f3n extrema del derecho del pueblo a asociarse para reclamar al Gobierno o para protestar por sus decisiones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5. Este derecho a asociarse para disentir tiene su fundamento en el hecho de que la obligaci\u00f3n moral de cumplir la ley nace del consenso originario fundacional del Estado, que limita el poder de los ciudadanos y fundamenta el poder del Gobierno, pero que no enerva el derecho de aquellos a participar en las tareas de este.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6. Por tanto, este consenso originario implica el derecho a disentir, por ejemplo, de una guerra que se estima ilegal e inmoral y que se considera promovida mediante un enga\u00f1o cr\u00f3nico. (El ejemplo es de Arendt, quien se refer\u00eda a la guerra de Vietnam, pero caben muchos otros).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7. Por consiguiente, la asociaci\u00f3n para manifestarse puede llegar a ser el \u00fanico medio de acci\u00f3n. Lo que significa que la desobediencia civil representa la \u00faltima forma de asociaci\u00f3n voluntaria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfCabe, seg\u00fan esto, hallar un fundamento legal a la desobediencia civil? Arendt lo duda y propone encauzarla mediante su institucionalizaci\u00f3n pol\u00edtica, atribuyendo a las minor\u00edas que la practican el mismo reconocimiento que se otorga a los grupos de inter\u00e9s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cualquier caso, creo que existe una base firme para distinguir la desobediencia civil de la ruptura de la legalidad. As\u00ed, en la desobediencia civil, se desobedece una ley concreta pero se sigue respetando el ordenamiento jur\u00eddico en su conjunto y, en consecuencia, se acata la sanci\u00f3n que este impone por aquella desobediencia. Es decir, se incumple la ley pero se paga por ello. Por el contrario, la ruptura de la legalidad no se constri\u00f1e a una norma concreta sino que rechaza todo el sistema jur\u00eddico (tambi\u00e9n la sanci\u00f3n por la ruptura), lo que implica un acto de franca subversi\u00f3n revolucionaria que abre la puerta a una confrontaci\u00f3n abierta con el adversario, que ya no se resolver\u00e1 con arreglo a derecho sino a resultas de la dial\u00e9ctica de las fuerzas en presencia. En consecuencia, triunfar\u00e1 al fin quien disponga de m\u00e1s fuerza en aquel momento. Es, por tanto, extremadamente grave la decisi\u00f3n de romper la legalidad, ya que la civilizaci\u00f3n es una corteza muy fina y sutil, obra de siglos, que cuesta \u00edmprobos esfuerzos tejer pero que se volatiliza casi sin sentir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed las cosas, quiz\u00e1 haya llegado el momento de recordarles a cuantos hoy apuestan en Catalunya por tirar por la dircta rompiendo la legalidad existente, es decir, a los pol\u00edticos movidos por urgencias hist\u00f3ricas y ansias de inmortalidad, a los intelectuales que por dominar cuatro ideas hacen tabla rasa de la complejidad de los temas que tratan y a los periodistas que aspiran a crear doctrina m\u00e1s que a informar, algo que don Eugeni d\u2019Ors i Rovira sintetiz\u00f3 con una afortunada frase: \u201cJoven, los experimentos con gaseosa\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Juan-Jos\u00e9 L\u00f3pez Burniol<br \/>La Vanguardia<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es frecuente o\u00edr hablar alegremente, en los d\u00edas que corren, de desobediencia civil y de ruptura de la legalidad, que son cosas distintas. 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