{"id":30775,"date":"2014-07-12T14:44:35","date_gmt":"2014-07-12T12:44:35","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-conquista-de-navarra-2\/"},"modified":"2014-07-12T14:44:35","modified_gmt":"2014-07-12T12:44:35","slug":"la-conquista-de-navarra-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/la-conquista-de-navarra-2\/","title":{"rendered":"La conquista de Navarra"},"content":{"rendered":"<p> <\/p>\n<p>Hace dos a\u00f1os tuvo lugar la conmemoraci\u00f3n del quinto centenario de la invasi\u00f3n de lo que quedaba del Reino de Navarra, que condujo, tras una guerra que dur\u00f3 once a\u00f1os, a su anexi\u00f3n por parte de Castilla. Sin embargo, \u00e9sa no fue la \u00fanica conquista que padeci\u00f3 el Reino a manos de sus belicosos vecinos, sino tan s\u00f3lo el principio del, por ahora, \u00faltimo acto de esta historia. En efecto, la cosa ven\u00eda de lejos. Tanto como que ya los reyes de la Hispania visigoda mantuvieron un constante acoso a las fronteras del Ducado de Vasconia, predecesor del Reino de Navarra, que s\u00f3lo ces\u00f3 tras la llegada de los musulmanes a la pen\u00ednsula ib\u00e9rica en 711.<\/p>\n<p>Esa pol\u00edtica imperialista de los visigodos se traslad\u00f3 al reino astur-leon\u00e9s, donde se hab\u00edan refugiado sus descendientes, de manera que, durante siglos, la parte occidental del territorio de Vasconia sufri\u00f3 la presi\u00f3n de los astur-leoneses, tanto mientras esa zona era parte del Ducado de Vasconia, como cuando su parte continental fue conquistada, en el a\u00f1o 769, por el rey franco Carlomagno. A partir de entonces, las cr\u00f3nicas francas llamar\u00e1n vascones a los dominados por ellos, constituyendo el Reino de Aquitania, que ser\u00e1 entregado en 781 al hijo de Carlomagno, Ludovico P\u00edo. A los vascones rebeldes al dominio franco, los del sur de la cordillera pirenaica, las cr\u00f3nicas les llamar\u00e1n navarros.<\/p>\n<p>\u00c9stos vencer\u00e1n a los francos de Carlomagno en Roncesvalles en el a\u00f1o 778 tras un infructuoso intento de conquista, y a los de su sucesor, Ludovico P\u00edo, en 823, lo que llevar\u00e1 a la proclamaci\u00f3n por los navarros de Eneko Garzeitz, conocido como Aritza, como Rey de Pamplona.<\/p>\n<p>Desde aquellos remotos tiempos, aparecen los condes de \u00c1lava vinculados a la monarqu\u00eda pamplonesa. Incluso existe una leyenda, citada por el padre Jos\u00e9 Moret, quien fuera cronista del Reino de Navarra en el siglo XVII, que relata como el rey Eneko Arista habr\u00eda donado, en el a\u00f1o 839, a su alf\u00e9rez mayor, Eneko de Lane o de Lalanne, \u201cun valle y monte por nombre Larrea, que dice est\u00e1 a la entrada de \u00c1lava, desde el r\u00edo hasta la monta\u00f1a alta de Guip\u00fazcoa llamada Arbamendi y una torre que el rey hab\u00eda edificado\u201d. El Reino de Pamplona alcanzar\u00e1 su apogeo bajo el reinado de Sancho III el Mayor. En aquel tiempo, quedar\u00e1n unificados los territorios habitados por vascones, bien fuera por pertenecer al Reino de Pamplona o por vasallaje, como es el caso del ducado de Gascu\u00f1a, gobernado por Guillermo II S\u00e1nchez, con quien estaba emparentado.<\/p>\n<p>Existe la interesada ficci\u00f3n de que Sancho III, en su testamento, dividi\u00f3 el Reino entre sus hijos, lo cual es falso. Su hijo mayor, pero natural, Ramiro, recibi\u00f3 Arag\u00f3n como r\u00e9gulo, siempre supeditado a su hermano Garc\u00eda, primer hijo leg\u00edtimo de Sancho, que fue quien recibi\u00f3 el Reino, estableciendo su corte en N\u00e1jera, mientras que su hijo Fernando fue conde de Castilla por herencia materna y, m\u00e1s tarde, rey de Le\u00f3n, por su matrimonio con Sancha de Le\u00f3n, con la ayuda de su hermano Garc\u00eda, el rey de Pamplona. El cuarto hijo, Gonzalo, fue conde, tambi\u00e9n llamado r\u00e9gulo, de Sobrarbe y Ribagorza.<\/p>\n<p>El pr\u00edncipe Carlos de Viana (1421-1461) tom\u00f3 como divisa la frase<em>Utrimque roditur<\/em>, que significa\u00a0<em>Por todas partes me roen<\/em>, lo cual podr\u00eda ser un resumen de la historia de Navarra. En efecto, desde el siglo XI se da una continua p\u00e9rdida territorial, que tiene dos constantes. En primer lugar, la avidez expansionista de sus vecinos, especialmente del Reino de Castilla, pero tambi\u00e9n del Condado de Barcelona y, m\u00e1s tarde de la Corona de Arag\u00f3n. En segundo lugar, pero no menos importante, la pertinaz traici\u00f3n de los se\u00f1ores navarros, deseosos de disfrutar de los privilegios que a los castellanos daba el sistema feudal, emanado del derecho germ\u00e1nico, en contra del derecho pirenaico, propio del Estado navarro, que era de naturaleza electiva y no creaba jurisdicciones separadas de la del Estado. Fue esa doble presi\u00f3n la que llev\u00f3, en 1056, a la batalla de Atapuerca, donde muri\u00f3 el rey Garc\u00eda III, y en 1076 al asesinato del rey Sancho IV, perpetrado por su hermano Ram\u00f3n en el contexto de una conspiraci\u00f3n urdida por los castellanos. Los navarros elegir\u00e1n como su rey a su primo Sancho Ram\u00edrez de Arag\u00f3n, pero Alfonso VI de Le\u00f3n invadir\u00e1 La Rioja. Los posteriores monarcas pirenaicos, recuperaron los territorios de la \u00e9poca de Sancho el Mayor, seg\u00fan consta en los Pactos de T\u00e1mara, suscritos en 1127 entre Alfonso I el Batallador, rey de Pamplona y Arag\u00f3n, y Alfonso VII de Le\u00f3n.<\/p>\n<p>Desgraciadamente, Alfonso muri\u00f3 sin descendencia en 1134, habiendo testado a favor de las \u00f3rdenes militares, pero, una vez m\u00e1s los castellano-leoneses, esta vez en connivencia con el conde de Barcelona, Ram\u00f3n Berenguer IV, tramaron una conjuraci\u00f3n, mediante la cual colocaron en el trono al hermano de Alfonso, Ramiro, que era obispo de Roda, con la oposici\u00f3n de los se\u00f1ores pirenaicos, que fueron pasados por las armas. Quienes apoyaron la conjura, fueron recompensados con feudos en el reci\u00e9n conquistado Reino de Zaragoza, mientras los navarros eleg\u00edan como rey a un descendiente de Sancho el Mayor, Garc\u00eda Ram\u00edrez, y los castellanos volv\u00edan a conquistar los Montes de Oka, la Bureba y La Rioja.<\/p>\n<p>El hijo de Garc\u00eda Ram\u00edrez, Sancho VI el Sabio, promovi\u00f3 un arduo trabajo para organizar el Reino que, para entonces ya se denominaba oficialmente Reino de Navarra. Renov\u00f3 las tenencias para la mejor administraci\u00f3n del territorio, a cuya cabeza estaban tenentes, que eran funcionarios reales. Fund\u00f3 villas, donde se concentraba la actividad econ\u00f3mica del Reino, e intent\u00f3 reconquistar los territorios arrebatados por los castellanos. Esto inquiet\u00f3 al rey de Castilla Alfonso VIII. Como soluci\u00f3n acordaron someter sus disputas al arbitraje del rey de Inglaterra, Enrique II, que era suegro del rey castellano. Por otra parte, el heredero navarro, Sancho, era \u00edntimo amigo del segundo hijo del rey ingl\u00e9s, Ricardo, llamado Coraz\u00f3n de Le\u00f3n, quien era m\u00e1s aquitano que ingl\u00e9s, el cual se casar\u00eda a\u00f1os despu\u00e9s, en 1190, con la hermana de Sancho llamada Berenguela. As\u00ed pues, todo quedaba en familia.<\/p>\n<p>Navarros y castellanos enviaron sus embajadores a Londres. All\u00ed ambos expusieron sus testimonios ante el rey ingl\u00e9s. Mientras los castellanos basaban sus argumentos en las conquistas de sus antepasados, los navarros fundaron los suyos en \u201cla fidelidad probada de sus moradores naturales\u201d. En 1176, el rey de Inglaterra emiti\u00f3 su laudo arbitral que establec\u00eda un tratado de l\u00edmites que no satisfizo a ninguna de las partes.<\/p>\n<p>La frontera occidental de Navarra se estableci\u00f3 como sigue, seg\u00fan suscribe el propio rey castellano: \u201cYo, Alfonso, rey de Castilla, os dejo a vos, Sancho, rey de Navarra, y a vuestros sucesores, perpetuamente, a saber, todo lo existente de Itziar a Durango, excepto el castillo de Malbezin, que pertenece al rey de Castilla, y adem\u00e1s Zubarrutia (Zuia) y Badaia, seg\u00fan las aguas caen hacia Navarra, excepto Morellas que pertenece al rey de Castilla, y adem\u00e1s de all\u00ed sin interrupci\u00f3n hasta Oka, y de Oka derecho, tal como divide el Zadorra hasta su desembocadura en el Ebro\u201d.<\/p>\n<p>A pesar de todo ello, los castellanos atacaron Navarra. La invasi\u00f3n, iniciada en junio de 1199, encontr\u00f3 resistencia sobre todo, tal como era de esperar, en las villas de Trevi\u00f1o, Laguardia, Lapuebla de Arganz\u00f3n y Vitoria. Los vitorianos, dirigidos por su tenente Martin Ttipia, resistieron 9 meses, hasta que el propio rey, Sancho VII el Fuerte, ante la imposibilidad de auxiliarles, les oblig\u00f3 a capitular. A continuaci\u00f3n cay\u00f3 el resto del territorio, hasta la costa, excepto la Sonsierra, actual Rioja Alavesa, que permaneci\u00f3 en Navarra hasta 1462.<\/p>\n<p>La constataci\u00f3n arqueol\u00f3gica de incendios en Getaria y San Sebasti\u00e1n atestigua la crudeza de la conquista. Tambi\u00e9n Vitoria se incendi\u00f3 en 1202, aunque se ignora si fue por alguna revuelta de sus naturales. Lo cierto es que la antigua Gasteiz navarra, Nova Victoria, la posterior Villa Suso, qued\u00f3 destruida, de tal manera que posteriormente se conoci\u00f3 como El Campillo. Hasta los tiempos actuales, han permanecido all\u00ed solares sin edificar.<\/p>\n<p>Relaci\u00f3n. Entre los territorios conquistados por Castilla y el resto de Navarra se estableci\u00f3 una frontera, que fue entregada a la rapi\u00f1a de los se\u00f1ores alaveses y guipuzcoanos, que fue conocida como \u2018frontera de malhechores\u2019.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/martinttipia.com\/2014\/07\/12\/la-conquista-de-navarra\/\">La conquista de&nbsp;Navarra<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace dos a\u00f1os tuvo lugar la conmemoraci\u00f3n del quinto centenario de la invasi\u00f3n de lo que quedaba del Reino de Navarra, que condujo, tras una guerra que dur\u00f3 once a\u00f1os, a su anexi\u00f3n por parte de Castilla. 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