{"id":30766,"date":"2014-07-09T08:04:29","date_gmt":"2014-07-09T06:04:29","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/el-macabro-fantasma-de-la-ciudadela-de-kirkuk\/"},"modified":"2014-07-09T08:04:29","modified_gmt":"2014-07-09T06:04:29","slug":"el-macabro-fantasma-de-la-ciudadela-de-kirkuk","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/el-macabro-fantasma-de-la-ciudadela-de-kirkuk\/","title":{"rendered":"El macabro fantasma de la ciudadela de Kirkuk"},"content":{"rendered":"<p> <\/p>\n<p>En el centro de Kirkuk, junto al cauce de un r\u00edo seco, emerge la colina de la ciudadela devastada. Sus casas habitadas por kurdos y por turcomanos fueron destruidas en 1994 por los soldados de Sadam Hussein. Arrasadas sus callejuelas, solo queda una extensa superficie en ruinas, rodeada de dos mezquitas otomanas como la de Um Cami, restauradas, y una iglesia donde, seg\u00fan la leyenda, reposan los restos del profeta Daniel.<\/p>\n<p>La ciudadela cercada por una verja tiene una puerta de acceso, vigilada por indolentes centinelas. En Irbil y en Mosul tambi\u00e9n hay antiguas ciudadelas en el coraz\u00f3n de sus vecindarios.<\/p>\n<p>Kirkuk en cuya periferia se encuentra el primer yacimiento petrol\u00edfero explotado en Irak, es un volc\u00e1n latente poblado de kurdos, \u00e1rabes, turcomanos, asirios, caldeos.<\/p>\n<p>Desde Irbil la carretera es amplia y apenas vigilada por los pechmergas que tomaron Kirkuk al principio del mes de junio ante la desbandada del ej\u00e9rcito irak\u00ed para protegerla de las amenazas de los jihadistas. Est\u00e1 siempre transitada por grandes camiones turcos y en algunas de sus gasolineras se forman largas colas de autom\u00f3viles a la espera de repostar su combustible.<\/p>\n<p>Guardias municipales con gorra de plato y uniforme blancos, regulan el tr\u00e1fico urbano. Atravesando los humildes zocos llegamos a la ciudadela. A sus pies en un destartalado cafet\u00edn bajo una agujereada lona, platican un grupo de hombres, algunos de los que, pese al Ramad\u00e1n, sorben tacitas de t\u00e9 y beben cocacolas. Despu\u00e9s de invitarnos a sentarnos en un enjalbegado poyo bajo la sombra, el m\u00e1s corpulento, nos present\u00f3 a sus compa\u00f1eros. \u201cMe llamo Akram y soy kurdo. Estos son \u00e1rabes, aquellos turcomanos, el del rinc\u00f3n asirio \u00bfHay o no hay futuro para el Irak? \u201c.<\/p>\n<p>Cuando ya tem\u00eda una enojosa discusi\u00f3n pol\u00edtica, Dawood, el m\u00e1s joven nos sorprendi\u00f3. Sacando una paloma de un jaula empez\u00f3 a mostrar sus alas, sus patitas ce\u00f1idas con unos anillos de lat\u00f3n, acarici\u00e1ndola tiernamente.<\/p>\n<p>\u201cEs una paloma mensajera, una paloma Jezal, que puede volar de Kirkuk a Bagdad en solo tres horas y media cuando los autom\u00f3viles necesitan por lo menos cinco horas. Eso s\u00ed, siempre que sea invierno, no en este sofocante tiempo del verano. \u00bfQuiere que vuele hacia Espa\u00f1a?\u201d. Dawood reconoci\u00f3 que con los tel\u00e9fonos m\u00f3viles, tan usados en el Kurdist\u00e1n, estas palomas ya hab\u00edan ca\u00eddo en desuso aunque todav\u00eda sirven para una competici\u00f3n deportiva. \u201c\u00a1Estamos hastiados \u2013exclamo Akram- de pol\u00edtica!\u201d.<\/p>\n<p>Bajo la apariencia de un ambiente de orden y de seguridad, Kirkuk, como me dec\u00eda uno de los parroquianos del cafet\u00edn, es \u201cm\u00e1s peligroso que Bagdad y cada d\u00eda hay en la ciudad ocho o diez secuestros\u201d. Yasser nos advirti\u00f3 a V\u00edctor de Currea Lugo, de El Espectador, y a m\u00ed que durante nuestra amable conversaci\u00f3n sobre las palomas hab\u00eda observado que uno de los hombres utiliz\u00f3 varias veces su m\u00f3vil para hablar de nosotros. En Kirkuk no hay extranjeros y su presencia inmediatamente no pasa inadvertida, y es sospechosa. Sus mafias, sus bandas armadas, pululan en una poblaci\u00f3n donde \u00e1rabes, kurdos, turcomanos quieren colmar el vac\u00edo del poder estatal, a pesar de que el golpe del gobierno aut\u00f3nomo de Irbil desplegando a sus Pechmergas es un acto consumado, y nunca estar\u00e1 dispuesto a volver atr\u00e1s, dejando otra vez la ciudad suspendida en su incierto destino. Nunca se llev\u00f3 a cabo el previsto refer\u00e9ndum para esclarecer su suerte debido a los sucesivos aplazamientos del poder central.<\/p>\n<p>La ocupaci\u00f3n militar de la ciudad, llamada la \u00a8Jerusal\u00e9n de los kurdos\u00a8 es irreversible. Ha creado una nueva situaci\u00f3n geopol\u00edtica en Irak, cumpliendo el deseo de los kurdos de incluirla plenamente con sus yacimientos petrol\u00edferos, tan anhelados, en su zona aut\u00f3noma que quiz\u00e1, pese a todos los obst\u00e1culos internacionales, se convierta alg\u00fan d\u00eda, en independiente.<\/p>\n<p>Kirkuk siempre ha sido campo de batalla desde los Sha safavidas persas, los sultanes otomanos, los colonialistas brit\u00e1nicos, los gobiernos de Bagdad mon\u00e1rquicos, republicanos, baasistas. La Gran Breta\u00f1a la incluy\u00f3 en su mandato del Irak por su petr\u00f3leo. Sadam Hussein expuls\u00f3 a los kurdos, destruy\u00f3 su ciudadela, arras\u00f3 pueblos, deport\u00f3 a sus habitantes, a fin de arabizarla y dominar su riqueza petrol\u00edfera y agr\u00edcola.<\/p>\n<p>Detr\u00e1s de las tropas estadounidenses, durante su invasi\u00f3n en el invierno del 2003, llegaron caravanas de refugiados kurdos que aspiraban a recuperar sus casas, sus tierras, sus propiedades incautadas.<\/p>\n<p>Los kurdos fueron v\u00edctimas de los \u00e1rabes y ahora los \u00e1rabes y turcomanos son sus v\u00edctimas. Ya entonces los Pechmergas de Jalal Talabani que combatieron codo con codo con los norteamericanos contra Sadam Hussein se apoderaron temporalmente de esta ciudad pertrol\u00edfera que reivindican como parte de su territorio.<\/p>\n<p>Kirkuk ha quedado en la retaguardia porque las tropas de los Pechmergas avanzaron hacia el frente de Soleiman El Bag, ante los guerrilleros del Ej\u00e9rcito de Naqshabandis al mando de Hussein Ezat el Duri, lugarteniente de Sadam Hussein, un superviviente que los norteamericanos nunca pudieron capturar, ahora aliado de los jihadistas.<\/p>\n<p>La devastada ciudadela es un perenne fantasma macabro sobre Kirkuk.<\/p>\n<p>LA VANGUARDIA<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el centro de Kirkuk, junto al cauce de un r\u00edo seco, emerge la colina de la ciudadela devastada. Sus casas habitadas por kurdos y por turcomanos fueron destruidas en 1994 por los soldados de Sadam Hussein. 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