{"id":30041,"date":"2014-02-27T09:02:09","date_gmt":"2014-02-27T07:02:09","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/1914\/"},"modified":"2014-02-27T09:02:09","modified_gmt":"2014-02-27T07:02:09","slug":"1914","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/1914\/","title":{"rendered":"1914"},"content":{"rendered":"<p> <\/p>\n<p>Saltemos al vac\u00edo -Wir springen in das Schwarze-, dijo el canciller del Reich, Bethmann Hollweg, el 1 de agosto de 1914, cuando Alemania declar\u00f3 la guerra a Rusia y, el d\u00eda 3, a Francia. La cat\u00e1strofe de la guerra se convierte en inevitable. Las alianzas europeas de finales del XIX y principios del XX definen dos bandos que se alejan y se antagonizan de manera creciente. Por una parte, las alianzas de los imperios alem\u00e1n y austriaco de 1879 y la triple alianza con Italia de 1882, y por otro, la alianza francorrusa de 1894, la Entente Cordiale entre Francia y el Reino Unido de 1904 y la Triple Entente francoanglorrusa de 1908. En Alemania conviven dos almas, la pangermanista, que quiere construir un imperio en el este con el apoyo del gobierno imperial y la industria pesada y de armamento, y la que quiere mantener el comercio con Europa extendiendo la uni\u00f3n aduanera de los imperios centrales, Zollverein. La primera quiere la guerra para crear el imperio, la segunda no, quiere mantener los mercados de un pa\u00eds que industrialmente ya es el primer exportador en Europa. Se impone la primera por la ficci\u00f3n del cerco por Rusia y Francia a partir de dos ideas que se demuestran falsas, la f\u00e1cil victoria sobre Francia y la urgencia de derrotar a Rusia antes de que el desarrollo de la red ferroviaria rusa, financiada por capital franc\u00e9s, Rotschild, permita un despliegue r\u00e1pido y efectivo de sus ej\u00e9rcitos que har\u00eda dif\u00edcil, sino imposible, la victoria alemana. El error de c\u00e1lculo alem\u00e1n se deriva de creer que el Reino Unido no reaccionar\u00eda a la invasi\u00f3n de B\u00e9lgica. El plan Schlieffen, elaborado en 1905 y que lo preve\u00eda, llevaba indefectiblemente a la confrontaci\u00f3n. Los Pa\u00edses Bajos eran un linde brit\u00e1nico intocable desde Guillermo III en el siglo XVII&#8230; La decisi\u00f3n es est\u00fapida y lleva a la guerra con Francia y el Reino Unido por el oeste, y con Rusia por el este. La victoria francesa en Marne y la salvaci\u00f3n de Par\u00eds en septiembre de 1914 son posibles porque la ofensiva rusa en Tannenberg y Mazur, que termina en derrota, obliga a Alemania a desplegarse tambi\u00e9n en el este.<\/p>\n<p>Alemania gana la guerra a Rusia y firma la paz de Brest-Litovsk con el nuevo gobierno revolucionario de Lenin en marzo de 1918, y esto, despu\u00e9s de tres a\u00f1os y medio de guerra est\u00e1tica de trincheras en las que mueren 8 millones de personas, le permite desencadenar una ofensiva, la Tormenta de la Paz (Frieden Sturm), en julio de 1918, que deb\u00eda ser definitiva y que es parada primero por el ej\u00e9rcito brit\u00e1nico, y de la que se derivan las derrotas sucesivas e imparables de los ej\u00e9rcitos alemanes. Estos hechos y la constataci\u00f3n de que los EEUU ya tienen en el campo de batalla 250.000 hombres llevan a Alemania a pedir la paz antes de que los ej\u00e9rcitos aliados entren en su territorio. El nuevo canciller, Max de Bade, lo hace de acuerdo con los catorce puntos del presidente Wilson, que luego sirven para la creaci\u00f3n de la Sociedad de Naciones. Clemenceau no quiere la victoria total y acepta la negociaci\u00f3n porque espera el apoyo estadounidense del presidente Wilson para conseguir las \u00abreparaciones de guerra\u00bb que Alemania deber\u00eda pagar. De hecho, el art\u00edculo 235 del Tratado de Versalles se\u00f1ala como \u00fanico responsable de la guerra a Alemania. Es la raz\u00f3n que utiliza Francia para justificar las compensaciones econ\u00f3micas por la guerra y que utiliza Hitler, a\u00f1os m\u00e1s tarde, para pedir venganza contra Francia y el Reino Unido. Para el ej\u00e9rcito alem\u00e1n la paz de Versalles es simplemente una tregua&#8230;, De Gaulle pensaba que la primera y segunda guerras mundiales eran una sola de treinta a\u00f1os de duraci\u00f3n.<\/p>\n<p>El presidente Wilson impulsa la aprobaci\u00f3n del Tratado de Versalles por el Congreso de EEUU, sufre un ataque cerebral en septiembre de 1919 y \u00e9ste no lo aprueba. En noviembre de 1920, el presidente Wilson pierde las elecciones presidenciales contra el republicano Warren Harding y los EEUU firman una paz por separado con Alemania. La ruptura de la solidaridad francoamericana tendr\u00e1 consecuencias. Al no renovar el mandato del presidente Wilson, los EEUU se desplazan hacia el aislacionismo, s\u00f3lo los dem\u00f3cratas ten\u00edan una visi\u00f3n transatl\u00e1ntica de la pol\u00edtica, la derecha de los republicanos y una parte del pueblo no quer\u00edan ninguna implicaci\u00f3n de los EEUU en Europa. La semilla de la guerra de 1939 estaba plantada. La secular voluntad alemana de dominar Europa es el origen de las guerras de 1914 y de 1939. Cuando un problema es profundo, su cierre en falso no lo resuelve, lo agrava. La historia lo prueba reiteradamente&#8230;<\/p>\n<p>EL PUNT &#8211; AVUI<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Saltemos al vac\u00edo -Wir springen in das Schwarze-, dijo el canciller del Reich, Bethmann Hollweg, el 1 de agosto de 1914, cuando Alemania declar\u00f3 la guerra a Rusia y, el d\u00eda 3, a Francia. La cat\u00e1strofe de la guerra se convierte en inevitable. 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