{"id":29839,"date":"2014-01-22T22:48:22","date_gmt":"2014-01-22T20:48:22","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/juan-lopez-de-palacios-rubios\/"},"modified":"2014-01-22T22:48:22","modified_gmt":"2014-01-22T20:48:22","slug":"juan-lopez-de-palacios-rubios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/juan-lopez-de-palacios-rubios\/","title":{"rendered":"Juan L\u00f3pez de Palacios Rubios"},"content":{"rendered":"<p> <\/p>\n<p><strong>Juan L\u00f3pez de Palacios Rubios. <\/strong><strong>\u00bfPuede un gobernante despojar a otro? El cesarismo en los or\u00edgenes de la conquista de Navarra. <\/strong><\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p>Los autores que se oponen no ya al sistema abusivo de las encomiendas, sino a la misma ocupaci\u00f3n de las Indias, van a enfrentarse a las tesis que ve\u00edan en los ind\u00edgenas de Am\u00e9rica a unos s\u00fabditos de un poder pagano. Esta interpretaci\u00f3n arrancaba de las tesis de Palacios Rubios, uno de los regalistas de la corona de Castilla, un autor que sent\u00eda poca simpat\u00eda por las tesis cat\u00f3licas de los dominicos. Palacios asimilaba los sucesos de Indias y la anexi\u00f3n de Navarra. No le fue dif\u00edcil reflexionar sobre el tema de Indias y llegar a una misma conclusi\u00f3n: Las Indias eran infieles y la monarqu\u00eda cat\u00f3lica ten\u00eda derecho a quedarse con ellas; de la misma manera que Fernando el Cat\u00f3lico ten\u00eda derecho a detentar el trono de Navarra por infidelidad a Julio II por parte de Catalina I de Foix y Juan III de Albret.<\/p>\n<p><strong> I.- Juan L\u00f3pez de Palacios Rubios. <\/strong><\/p>\n<p>El doctor representa la tesis regalista, para la cu\u00e1l esa presencia estaba legitimada en el requerimiento, por cuyo dictado actuaba la corona como representante del poder pontificio. Se incluyen a otros autores como Gin\u00e9s de Sep\u00falveda y Mat\u00edas de Paz entre los sustentadores de esta tesis. La realidad es que el grupo no es homog\u00e9neo, pues las premisas \u00e9ticas y religiosas que asienta el dominico Mat\u00edas de Paz nos recuerdan a las formuladas por Bartolom\u00e9 de las Casas y Francisco de Vitoria, los denominados \u201cabandonistas\u201d, seg\u00fan la terminolog\u00eda de los autores cortesanos.<\/p>\n<p>Palacios Rubios escribe sus dos tratados sobre el derecho de Castilla a los territorios de Ultramar y a la corona de Navarra en un breve per\u00edodo de tiempo. Realmente, su lectura puede dar lugar a la confusi\u00f3n sobre que tratado influy\u00f3 en el otro.<\/p>\n<p>Los dos las redact\u00f3 en lat\u00edn. <em>De insulis maris oceani quas vulgo Indias apellat<\/em>, conocido como <em>De las Indias del Oc\u00e9ano y de la libertad de los indios<\/em>, presenta una respuesta al tema de conciencia que supon\u00eda para muchos coet\u00e1neos el tema del requerimiento.<\/p>\n<p>\u00bfRealmente tenemos derechos en Indias o es una f\u00e1bula para adornar el despojo de sus leg\u00edtimos habitantes?, se pregunt\u00f3 una y otra vez aquella generaci\u00f3n. Era un interrogante moral que anidaba en los corazones. Que se planteasen la necesidad de restituir Am\u00e9rica a sus habitantes evidencia cierta altura moral, porque jam\u00e1s fue una broma escol\u00e1stica ni un ejercicio pueril de un moralista que propone un tema a sus alumnos en la universidad.<\/p>\n<p>Palacios, adem\u00e1s, era un cortesano, pero no dejo de ser un humanista al servicio de la corona. <em>De iustitia et iure obtentionis Regni Navarrae <\/em>es, c\u00f3mo dice su t\u00edtulo, la defensa de la adquisici\u00f3n del Reino de Navarra.<\/p>\n<p>Los argumentos son parecidos, y es que las obritas se escribieron simult\u00e1neamente. Har\u00eda falta un estudio comparativo de cada uno de los textos y argumentos que se encuentran en ambos. Aunque se aclarase qu\u00e9 p\u00e1rrafo fue redactado con anterioridad o las formas estil\u00edsticas de cada libro, por si observase alg\u00fan elemento redundante, ser\u00e1 complicado saber cu\u00e1l fue el argumento matriz. Interesa saber cu\u00e1l fue la g\u00e9nesis doctrinal en la mente del escritor y a qu\u00e9 contexto se aplic\u00f3 primero. No podemos descartar que un concepto teol\u00f3gico original sirviese de est\u00edmulo a una noci\u00f3n de legitimidad que se aplicase a cualquier situaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong><em> 1.1.- La tesis de Palacios: El pont\u00edfice, rey del universo.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>El escritor acude a los libros hist\u00f3ricos veterotestamentarios como fuente que legitime sus tesis. Lo que nos permite percibir que se trata de un argumento colateral subordinado a la tesis principal: El emperador act\u00faa en nombre del papa.<\/p>\n<p>Los argumentos de Palacios podr\u00edan ser ensamblados, tanto los que se refieran a Indias como a Navarra, pues no proliferan unos argumentos espec\u00edficos para cada situaci\u00f3n. No hay un an\u00e1lisis \u00e9tico diferente para Europa y para las Am\u00e9ricas. Desde el punto de vista pol\u00edtico, evidentemente, s\u00ed. La religi\u00f3n es lo que dilucida el problema. S\u00f3lo en los temas concernientes a las Indias aparece un Palacios que aspira a ser etn\u00f3grafo pero que comete los errores, permisibles y hasta l\u00f3gicos en aquellas circunstancias culturales. Su visi\u00f3n es la del antrop\u00f3logo que valora a los dem\u00e1s desde sus propias coordenadas, como si s\u00f3lo fuesen estas las que reg\u00edan el mundo. Las jerarquizamos de mayor a menor.<\/p>\n<p>a.- El papado, instituci\u00f3n que representa a Cristo en la tierra, posee las dos llaves. Es decir, compendia en s\u00ed mismo el poder temporal y el poder religioso. Este, concierne a la formaci\u00f3n de la iglesia y al tema del dogma. Sin embargo, el Papa tambi\u00e9n es el se\u00f1or natural del universo. Entonces, sin lugar a dudas, se incide en que tiene potestad y dominio en lo pol\u00edtico.<\/p>\n<p>Esa espada pol\u00edtica, ese poder, el pontificado lo confiere a pr\u00edncipes creyentes de su confianza. M\u00e1s no por eso es la fuente de todo poder, no s\u00f3lo espiritual, sino pol\u00edtica, de la cual dimana todo derecho. Sin su aquiescencia, no habr\u00eda poder pol\u00edtico temporal legal. El papa es heredero y portavoz de la voluntad de Dios.<\/p>\n<p>\u201cDe aqu\u00ed que el Papa pueda con raz\u00f3n privar a todos los infieles de tal potestad, aunque en la Iglesia primitiva se consinti\u00f3 esto a veces, para evitar el esc\u00e1ndalo y a causa de la multiplicidad de los infieles mismos, como lo reconoce el mismo autor, viniendo a coincidir con lo que antes hemos dicho, que es lo que parece m\u00e1s verdadero\u201d<a href=\"#_ftn1\">[1]<\/a>.<\/p>\n<p>b- La potestad del papado confiere legitimidad a la conquista de las Indias pues esa autoridad ha sido delegada en la corona de Castilla.<\/p>\n<p>Esta proposici\u00f3n subraya el car\u00e1cter religioso de la adquisici\u00f3n \u00abjusta\u00bb de ultramar. Es el requerimiento. El rey es un mero delegado del papa.<\/p>\n<p>c.- Consecuentemente, los reyes de las culturas precolombinas carecen de legitimidad pol\u00edtica. No hay una casu\u00edstica espec\u00edfica para los asuntos europeos, pues en Navarra el monarca difunto Fernando de Arag\u00f3n actu\u00f3 bajo la misma legalidad moral. Los monarcas navarros carec\u00edan tambi\u00e9n de legitimidad.<\/p>\n<p>d.- Se deja entrever, por lo tanto, que los caudillos ind\u00edgenas o las autoridades pirenaicas han cometido alg\u00fan delito contra la fe, pues el papado puede castigar a los infieles cuando estos se oponen al derecho natural. Y esa potestad papal se ha comunicado a la iglesia en su conjunto, transferida tambi\u00e9n a los reyes de Castilla.<\/p>\n<p>e.- Los ind\u00edgenas son libres si no combaten con las armas a las doctrinas de la iglesia. Palacios no contempla la posibilidad de una defensa leg\u00edtima supuesto el caso de una agresi\u00f3n por parte de los expedicionarios. Esa libertad es te\u00f3rica, como vieron los dominicos espa\u00f1oles. O se rinden o son esclavos.<\/p>\n<p>1. 2- <strong><em>De la justa ocupaci\u00f3n de las Indias. <\/em><\/strong><\/p>\n<p>Procedente de la atm\u00f3sfera poco cautivadora de una monarqu\u00eda confesional, una nueva tierra podr\u00eda ser lugar de promisi\u00f3n o un lugar pagano. A los ojos de un disidente espiritual, del puritano del Mayflower, revolucionario en su pa\u00eds, extra\u00f1o en el otro, Am\u00e9rica era algo intangible. Lo mismo le sucede al espa\u00f1ol o al portugu\u00e9s. Podr\u00eda creer en poco tiempo que est\u00e1 en el para\u00edso o en la bajada de Dante al averno. Eso le pasa a Palacios. El jurista lo cree todo y moraliza con todo. Lo que no se ajustaba a los c\u00e1nones europeos, era malo. Desde luego, no neg\u00f3 la racionalidad del indio.<\/p>\n<p>Le disgusta que no haya una diversificaci\u00f3n social del trabajo. Al estilo de los colegios privados no mixtos que son defenestrados en las normativas europeas al practicar segregaci\u00f3n de g\u00e9nero, Palacios es partidario de la jerarqu\u00eda por sexo. Y all\u00e1 no hab\u00eda nada de eso. Se enfada. Y nos deja un bello relato lleno de censuras. Los indios no respetan el matrimonio y son perezosos para su propia manutenci\u00f3n. Era necesario optar por la agresi\u00f3n armada si no se somet\u00edan al requerimiento. Esta actitud fue muy criticada por Castilla Urbano:<\/p>\n<p>El Nuevo Mundo no existe en su obra como motivo de pensamiento, a pesar del t\u00edtulo de su tratado; para \u00e9l, s\u00f3lo se trata de tributos y dominio del rey, no de comprensi\u00f3n de una nueva realidad, que parece incapaz de apreciar. Tampoco el ind\u00edgena constituye una realidad independiente, sino subsumida en la concepci\u00f3n del s\u00fabdito, en igual medida que los anexionados navarros o los del recientemente reconquistado reino de Granada<a href=\"#_ftn2\">[2]<\/a>.<\/p>\n<p>El derecho pontificio a gobernar el mundo &#8211; visto en las pol\u00e9micas de investidura medievales &#8211; era un argumento obsoleto para el pensamiento pol\u00edtico renacentista; sin embargo, no estaba suficientemente periclitado en la \u00e9poca de Castilla y Arag\u00f3n tras el final de la \u00abReconquista\u00bb y el \u00abdescubrimiento\u00bb de Am\u00e9rica. La monarqu\u00eda cat\u00f3lica de Carlos V pod\u00eda encontrar en ella la justificaci\u00f3n de su empresa ultramarina.<\/p>\n<p>Lo innegable es la situaci\u00f3n privilegiada en el pensamiento de Palacios de la donaci\u00f3n pontificia al poder imperial. Y la actuaci\u00f3n de este como ejecutor de la ley en asuntos de fe.<\/p>\n<p>En el fondo, Palacios cree que en el pontificado se da un doble car\u00e1cter. El Papa es C\u00e9sar. Gobierna desde lo espiritual, pero tambi\u00e9n desde el plano pol\u00edtico o temporal. El jurisconsulto castellano no distingue las dos esferas.<\/p>\n<p>\u00bfPalacios se contradice? Bull\u00f3n nos recuerda que Palacios ha defendido que los reyes cat\u00f3licos Fernando e Isabel no deber\u00edan reconocer a ninguna instancia de gobierno superior en el orden temporal. En efecto, Palacios era partidario del patronazgo regio que limitaba al papado hasta en su esfera religiosa, tal como era la presentaci\u00f3n de obispos. Por un lado, desea dotar al papado de poder en las esferas temporales de la vida. Por otro lado, su vida y obras reflejan que la lealtad a su se\u00f1or es primordial. De ah\u00ed procede su aspiraci\u00f3n a legitimar la grandeza de la monarqu\u00eda castellana con una dimensi\u00f3n religiosa que llega a subordinar a la iglesia misma a la monarqu\u00eda y a la patria. Sin embargo, esa contradicci\u00f3n hay que matizarla.<\/p>\n<p>El cortesano era un hombre pr\u00e1ctico, bien formado en leyes, pero a quien no preocupaba la formaci\u00f3n de un canon de pensamiento doctrinal exquisito y bien cohesionado. La amalgama de principios medievales proclives a la prolongaci\u00f3n del poder espiritual en el poder temporal y algunas reminiscencias del agustinianismo pol\u00edtico se ensamblan, de un modo u otro, con cierto pragmatismo en la educaci\u00f3n del pr\u00edncipe. A este no conviene someterse a la \u00e9tica cuando est\u00e1 en juego la propia instituci\u00f3n mon\u00e1rquica. Este es un valor renacentista, relacionado con la relatividad que Maquiavelo observ\u00f3 \u2013 se discute si \u00e9l la propugnaba o si trataba de criticarla de una forma sibilina \u2013 en la monarqu\u00eda. Como tambi\u00e9n es un valor moderno su defensa de un regalismo a ultranza que act\u00faa por encima de otros gobiernos. Su rechazo a contar con los gobiernos aut\u00f3ctonos de Indias denota que no estimaba leg\u00edtimo ning\u00fan poder que no sea el de su monarca.<\/p>\n<p>Buscar una exposici\u00f3n moral y jur\u00eddica sin contradicciones ser\u00eda intentar ver en Palacios a un pensador. Es un servidor del estado, de la corona, que escribe sobre las situaciones dadas en Indias y en Navarra por encargo de su rey. Tampoco ser\u00eda leg\u00edtimo calificarlo de paniaguado, de mercenario intelectual. En el \u00e1rea del derecho, es un buen canonista. En el campo de la inteligencia, no es original, pues lo que trata es de universalizar unas doctrinas que le permitan dar respuesta a los retos morales que a su se\u00f1or se le han abierto en Indias y en la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica. Busca principios que ensamblen una institucionalizaci\u00f3n que afecta a territorios variados y a realidades fragmentadas.<\/p>\n<p>Miguel Alonso Baquer habla de la conjugaci\u00f3n de cesarismo y ultramontanismo en las tesis de Palacios<a href=\"#_ftn3\">[3]<\/a>. Los reyes son sagrados. Es el cesarismo. Pero un cesarismo supeditado a la fe, pues cuando esos monarcas o emperadores de las culturas aut\u00f3ctonas son contrarios a la fe, afirmar\u00e1 que deben ser depuestos por sus propios s\u00fabditos, en beneficio de Roma. Esa declaraci\u00f3n del derecho del pueblo al \u201ctiranicideo\u201d, en teor\u00eda, beneficiar\u00eda al rey castellano.<\/p>\n<p>1.3.- <strong><em>El caso navarro<\/em><\/strong>.<\/p>\n<p>Queda ver que realidad pol\u00edtica estudio primero Palacios Rubios. Si fue primero el tema de las Indias y luego paso a estudiar el de Navarra. O al rev\u00e9s. Los especialistas tampoco concuerdan en sus tesis. En su obra sobre las Am\u00e9ricas aparecen referencias al tratado sobre Navarra.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n la misma Iglesia Romana le concedi\u00f3 las islas de que tratamos; el reino de Navarra lo adquiri\u00f3 a causa del cisma actual, como decimos m\u00e1s por extenso en el Tratado del reino de Navarra<a href=\"#_ftn4\">[4]<\/a>.<\/p>\n<p>Al tratar de las formas de sucesi\u00f3n real, cita de nuevo su obra sobre la cuesti\u00f3n navarra.<\/p>\n<p>Primeramente por elecci\u00f3n y a falta de parientes consangu\u00edneos del monarca difunto; as\u00ed se observ\u00f3 entre los Reyes Godos de Espa\u00f1a hasta los tiempos del infelic\u00edsimo Don Rodrigo, seg\u00fan lo he expuesto m\u00e1s extensamente en mi Tratado de los Reyes de Navarra, parte sexta<a href=\"#_ftn5\">[5]<\/a>.<\/p>\n<p>Silvio Zavala, en su introducci\u00f3n a <strong>De las islas del mar Oc\u00e9ano<\/strong>, comenta que la obra fue compuesta hacia 1512 y da como fecha de edici\u00f3n 1514, seg\u00fan el testimonio de Bull\u00f3n. En cuanto al tratado de las islas se empez\u00f3 a redactar en 1512, compuesto entre 1512 y 1514<a href=\"#_ftn6\">[6]<\/a>.<\/p>\n<p>El americanista Silvio Zavala, ante la realidad de una proyecci\u00f3n de las dos obras casi al un\u00edsono, se inclina por no preocuparse excesivamente por una indemostrable dataci\u00f3n anterior o posterior de unos de los tratados con respecto al otro.<\/p>\n<p>Del tratado <strong>De las islas del Mar Oc\u00e9ano<\/strong>, escrito al parecer en la misma \u00e9poca que el de Navarra, seg\u00fan hemos visto, hablaremos por extenso en otro apartado. Ahora s\u00f3lo diremos que su argumento fundamental consiste tambi\u00e9n en la interpretaci\u00f3n lata del poder pontificio. S\u00f3lo que, ya no se dirige contra pr\u00edncipes cristianos cuya deposici\u00f3n favorece a la corono hispana, sino contra jurisdicciones de infieles que pasan a pertenecer al rey espa\u00f1ol con la sanci\u00f3n de las bulas del papa. El enlace entre los tratados de Navarra e Indias no es casual, por lo tanto, sino fundado en una semejanza doctrinal intr\u00ednceca\u201d<a href=\"#_ftn7\">[7]<\/a>.<\/p>\n<p>Las realidades eran diferentes. La argumentaci\u00f3n, similar. Realmente, poco esfuerzo tuvo que hacer en el plano del derecho. No ten\u00eda m\u00e1s que aplicar un principio general a las dos situaciones que ten\u00eda sobre la mesa.<\/p>\n<p>Que una situaci\u00f3n crease una doctrina que fuese r\u00e1pidamente utilizada para otro caso diferente, ser\u00eda l\u00f3gico. Pero no es f\u00e1cil discernir, con los documentos, si Palacios abord\u00f3 un tema con anterioridad al otro.<\/p>\n<p>La idea matriz era que la monarqu\u00eda castellana ten\u00eda derecho a Indias, al Reino de Navarra, a la corona nazar\u00ed granadina e incluso a territorios situados en suelo africano por tema de fe. Entonces, lo m\u00e1s l\u00f3gico ser\u00eda pensar que Palacios aplico su tesis a cada realidad pol\u00edtico-cultural de un modo general. No parte de una reflexi\u00f3n especializada sobre un espacio concreto, de la cu\u00e1l sacar\u00eda una ley general aplicable a otros contextos.<\/p>\n<p>1. 3. a.- <strong>El tratado de Navarra. <\/strong><\/p>\n<p><em>De Iustitia et iure obtentionis ac retentionis Regni Navarrae<\/em> est\u00e1 compuesto de seis libros en total. Los describiremos en su parte fundamental.<\/p>\n<p><strong>Prologus<\/strong>: Nos recuerda que toda potestad es de Dios. Es breve.<\/p>\n<p><strong>Libro <\/strong>I.- Su mejor comentarista, Eloy Bull\u00f3n, acusa a Palacios de omitir las circunstancias que no le interesan y de presentar sus trabajos en orden de batalla. La realidad es que el argumento es sencillo, casi period\u00edstico.<\/p>\n<p>En el libro I de<em> De Iustitia et iure obtentionis ac retentionis Regni Navarrae<\/em>, Palacios recuerda la actitud del papa tras la reuni\u00f3n de cardenales en Pisa. Seguimos la traducci\u00f3n de Sebasti\u00e1n de Orozco (sic), realizada en el siglo XVI y que Bull\u00f3n coloca en sus ap\u00e9ndices<a href=\"#_ftn8\">[8]<\/a>. S\u00f3lo ese apartado I ha sido traducido del lat\u00edn al castellano. Los restantes, los tiene que leer el interesado en su lengua original.<\/p>\n<p>No es un lat\u00edn excesivamente complicado. El mismo discernimiento de las leyes no le hace muy farragoso. Sabe mantener la tensi\u00f3n. Existen dos originales en el Archivo General de Navarra. Uno de ellos, carece de unos folios. El otro, est\u00e1 completo. El incompleto cuenta con unas fotocopias de las partes que faltan. Han sido extra\u00eddas de otro original, del que conservan los capuchinos de Extramuros en su biblioteca, al lado de la curia y de la residencia Esteb\u00e1n de Adoain. Este proced\u00eda de la biblioteca de Lekarotz. Las diferencias las podr\u00e1n apreciar los bibli\u00f3filos, pues el estado de conservaci\u00f3n es similar.<\/p>\n<p>El argumento b\u00e1sico es simple. Ante el cisma promovido por la monarqu\u00eda francesa, se le hizo necesario al romano Pont\u00edfice (sic) notificar el estado de la situaci\u00f3n a los pr\u00edncipes cristianos e invocarles a actuar:<\/p>\n<p>\u00abQua propter necessarium fuit Romano pontifici hec omnia christianis principibus nunciare eorum quos auxilium invocare\u00bb<\/p>\n<p>Defiende Palacios que los monarcas navarros han colaborado con el cisma. De la narraci\u00f3n de este primer cap\u00edtulo, destacar\u00eda la semblanza de Palacios sobre la actitud de Fernando de Arag\u00f3n. El escritor nos lo presenta como una persona generosa que no ha querido aprovecharse de los t\u00edtulos que le ha dado el papado en el asunto de Navarra, a pesar de haberse consumada la adquisici\u00f3n de Pamplona. Les pide a los monarcas pirenaicos, comenta Palacios, que se unan a la iglesia. Les promete que les devolver\u00e1 la ciudad y que les ayudar\u00e1 contra Francia. Incluso les manda, apunta el panegirista, la embajada del obispo de Zamora, Antonio de Acu\u00f1a. Palacios protesta de la maldad de los reyes de la dinast\u00eda de Foix-Albret, que le detienen. Palacios caracteriza a los monarcas navarros como desalmados que irrumpen en el reino a sangre y fuego, obstinados en su cisma.<\/p>\n<p>Libro II.- Nos presenta al papado como instituci\u00f3n a la que pertenece el se\u00f1or\u00edo el mundo tanto en el plano temporal como en el espiritual. Se remonta a No\u00e9. Cita la teor\u00eda de las dos espadas de Bonifacio VIII (folio 6 de esta secunda pars). Contin\u00faa desde el folio 7 con el tema de las investiduras. Es el enfrentamiento del papado con Federico Barbarroja y el emperador Henrique (sic). Desde el folio 8, que no se corresponden con nuestros folios actuales al ser ocasionalmente m\u00e1s breves o m\u00e1s largos, cita las situaciones a que se vieron abocados monarcas b\u00edblicos como David y Sa\u00fal.<\/p>\n<p>Libro III.- Se pregunta qui\u00e9nes son cism\u00e1ticos. Nos dice que son los reyes franceses y navarros junto a los cardenales reunidos en Pisa.<\/p>\n<p>Libro IV.- Inculpa a los monarcas navarros toda la responsabilidad de lo sucedido en 1512. Describe las penas de los rebeldes. Se remite a la historia del rey Salom\u00f3n.<\/p>\n<p>Libro V.- A Bull\u00f3n, marqu\u00e9s de Selva-Alegre, le ha parecido m\u00e1s interesante comenta con largueza los libros III y IV. No obstante, en el V, la historiograf\u00eda navarra puede encontrar las partes m\u00e1s resolutivas. Desde el primer momento queda claro el ambiente jur\u00eddico: \u00abOmni potestas est a Deo\u00bb. Si el poder pertenece a Dios, cuyo representante es el Papa &#8211; Zavala lo escribe con min\u00fascula lo cu\u00e1l refleja otra cultura aunque escandalice &#8211; en cuanto heredero de Pedro, los monarcas cristianos deber\u00edan servir a la iglesia, y no mortificarla, en clara alusi\u00f3n del autor a los monarcas pirenaicos.<\/p>\n<p>Nos describe las causas de la conquista y anexi\u00f3n. No pasan desapercibidas ya que se inicia la primera frase en letras m\u00e1s gruesas y en may\u00fasculas, a trav\u00e9s de la intitulaci\u00f3n causa fuit. La primera, es el trato con cism\u00e1ticos por parte de los soberanos navarros. La segunda, no defender a la iglesia. Secunda causa fuit quia rex et regina navarre non volum non defender (&#8230;); con lo cu\u00e1l Fernando de Arag\u00f3n es comparado con los reyes celosos de Dios que dio la antig\u00fcedad. La tercera, que nos les dejaron pasar por sus tierras al Ducado de Guiena.<\/p>\n<p>En el folio 4, Palacios se encara con Fernando el Cat\u00f3lico con cierta familiaridad, para recordarle que es el juicio de Dios el que ha llevado al peque\u00f1o estado pirenaico a su patrimonio real.<\/p>\n<p>Libro VI.- Es un compendio de la historia de Navarra. Es la parte m\u00e1s mon\u00f3tona. A veces, un poco farragosa.<\/p>\n<p>Se remonta a griegos, cartagineses y romanos. Nos recuerda que Annibal (sic) hab\u00eda irrumpido en Navarra en su marcha hac\u00eda los Alpes. Recordemos que Joseph-Augustin Chaho hab\u00eda publicado un canto a An\u00edbal, el cual Navarro Villoslada hab\u00eda insertado en <em>Amaya y los vascos en el siglo VIII<\/em>. El suletino hab\u00eda publicado una historia del pueblo vasco en colaboraci\u00f3n con el legitimista vasco-franc\u00e9s vizconde de Belzunce. Liberal y republicano, de los que ve\u00eda en Vasconia al pueblo roussoniano que legisla a la sombra de un \u00e1rbol, hab\u00eda colaborados con los carlistas en la contienda de 1833 y en el alzamiento de los matiners en favor del conde de Montemol\u00edn. Famoso por su interpretaci\u00f3n liberal del conflicto a trav\u00e9s de su <em>Voyage en Navarre pendant l&#8217;insurrection des basques<\/em>, fue debelado por Jos\u00e9 Mar\u00eda Azcona y Jaime del Burgo Torres como un mistificador. Desde luego invent\u00f3 muchas leyendas, pero la de An\u00edbal no. Palacios se refiere al tema. Habla de su presencia. Cita el concepto Vasconia, propio de la historiograf\u00eda latina. Se refiera al dominio de Escipi\u00f3n y su saqueo de Pamplona. Cita la sublevaci\u00f3n de Mandonius. No desconoce a I\u00f1igo Arista, pero se centra mucho en Alfonso el Cat\u00f3lico, que recuper\u00f3 Navarra a los musulmanes. Es una continuidad de acontecimientos, batallas y hechos donde se aprecian pocos argumentos.<\/p>\n<p>E insiste en la indisciplina de los monarcas navarros, su principal motivo de acusaci\u00f3n. Que no acudieron a aliviar las penalidades de la iglesia:<\/p>\n<p>\u201c (\u2026) reges christiani teneantur ecclesiam aflictam defendere hoc ipso quod sciunt ecclesie calamitatem quanvis non fuerint interpellati\u201d. (Quinta pars, folio 2)<\/p>\n<p>El nervio intelectual que podemos extraer es el goticismo. La legitimidad de la Hispania romana la hab\u00edan heredado los visigodos. \u00bfProvidencialismo? El doctor en leyes domina perfectamente la historia visig\u00f3tica. Nos presenta a Rodrigo como el subyugador de Pamplona. Cita que su presencia irradia a la Vasconia aquitana, ya que la presencia latina tambi\u00e9n estaba presente en la Novempopulania. Por sus conocimientos, cabe el interrogante de saber si conoc\u00eda el pensamiento de Rodrigo Xim\u00e9nez de Rada. No tenemos datos, pero ese ritmo a la hora de presentar la historia del reino denota una cierta familiaridad con la obra del arzobispo puentesino de Toledo. Un dato es seguro. Palacios conoc\u00eda bien la obra can\u00f3nica de san Isidoro y sus <em>Etimolog\u00edas. <\/em><\/p>\n<p>En opini\u00f3n de san Isidoro, los reinos de las Espa\u00f1as no ten\u00edan otra base de poder que la herencia visig\u00f3tica. Los fueros, tradiciones, usos y costumbres que se hab\u00edan dado otros pueblos fuera del derecho romano, no tendr\u00edan validez para el hispano-romano. El planteamiento de san Isidoro es refinado, elitista. Lo latino es lo civilizado. Lo dem\u00e1s, era salvaje o agreste. Deb\u00eda sucumbir, como el paganismo de los campesinos. De los temas intelectuales que aborda, conviene resaltar:<\/p>\n<p>a.- Su concepci\u00f3n del gobierno viene supeditada por una interpretaci\u00f3n filos\u00f3fica de la historia de Israel y de la aparici\u00f3n del cristianismo.<\/p>\n<p>Esta lectura metaf\u00edsica de la progresi\u00f3n de las culturas encierra una ex\u00e9gesis teol\u00f3gica, derivada del agustinianismo pol\u00edtico. Tras su declive tardo-medieval, influenciaba a algunas tendencias pol\u00edtico-religiosas contrarias al conciliarismo de Guillermo de Ockham o Nicol\u00e1s de Cusa. La rep\u00fablica divina no se supeditaba a una realidad fragmentaria, circunstancial. Palacios Rubios reverdece ese agustinianismo en un contexto donde imperan los valores renacentistas de la fuerza y la virtud, que \u00e9l mismo no desechaba.<\/p>\n<p>b.- Si la legitimidad se negaba a reinos cristianos, \u00bfno resulta l\u00f3gico que Palacios considere normal despojar de su potestad a los gobiernos vern\u00e1culos de Indias?<\/p>\n<p>1. 3. b.- Las Indias y Navarra, \u00bfuna realidad de dos rostros?<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de estas narraciones de historia pol\u00edtica, nos queda intentar ver la realidad. Dejemos la historia de hechos, acontecimientos y batallas a los que gustan de repetir los mismos relatos y en los que encontramos s\u00f3lo la \u00fanica diferencia en la patina historicista que imprimen a su narraci\u00f3n, siempre subordinada a su afici\u00f3n doctrinal. \u00bfCu\u00e1l es el documento legal que a juicio de Palacios podr\u00eda servir para anexionarse estos territorios? Palacios propone para preservar la participaci\u00f3n castellana en las Indias estos argumentos.<\/p>\n<p>&#8211; Los indios deben someterse a la monarqu\u00eda castellana y aceptar la fe cristiana. Su empecinamiento en adherirse a sus creencias ancestrales llevar\u00eda al se\u00f1or de Castilla, como representante del vicario de Cristo en Roma, a declararles la guerra. A su pecado de infidelidad, se a\u00f1adir\u00eda su obstinaci\u00f3n en no aceptar la fe.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Los abor\u00edgenes han incumplido con la iglesia por no aceptar el requerimiento que se les ha dado por parte del rey. Palacios, adem\u00e1s, es el autor del requerimiento, por el cual los conquistadores explicaban a los indios que su poder, dado por Dios a trav\u00e9s de los ap\u00f3stoles y del papado, deb\u00eda ser aceptado para su salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No han permitido la libre difusi\u00f3n de la fe y el pac\u00edfico asentamiento de los colonizadores.<\/p>\n<p>Similares, aunque no id\u00e9nticos, son los derechos que <em>De Iustitia et iure obtentionis ac retentionis Regni Navarrae <\/em>nos deja. Son motivos concretos, que en parte est\u00e1n presentes en el tema de las Indias.<\/p>\n<p>&#8211; La uni\u00f3n a los cism\u00e1ticos por parte de los dirigentes navarros.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No haberse sometido a la iglesia.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No dar paso libre a Castilla para desposeer a Luis XII de su ducado de Guiena.<\/p>\n<p>1. 3. c.- \u00bfEl debate de Indias o el Navarra?<\/p>\n<p>Silvio Zavala le da un peque\u00f1o cambio. Este autor mejicano hab\u00eda reeditado dos obras, una de Palacios Rubios y otra el dominico Mat\u00edas de Paz. La redactada por Palacios era <em>De las Islas del mar Oc\u00e9ano<\/em>, es decir, del trabajo en que el escritor cortesano se centra en el tema de Indias. La del dominio Mat\u00edas de Paz era <em>Del dominio de los Reyes de Espa\u00f1a sobre los Indios<\/em>. Son buenas ediciones. Todos los americanistas que se han interesado por las obra del dominico Mat\u00edas de Paz la han utilizado.<\/p>\n<p>Silvio Zavala en el pr\u00f3logo intuy\u00f3 que la doctrina regalista de Palacios que legitimaba la anexi\u00f3n de Navarra, era la misma de la que podr\u00eda haberse servido para tambi\u00e9n legitimar la \u201cjusta\u201d adquisici\u00f3n de las Indias. En Navarra la autoridad era cism\u00e1tica. Tambi\u00e9n en Indias se daba un poder contrario a las tesis del pont\u00edfice. Por lo tanto, al ser sus dirigentes cism\u00e1ticos, las Indias y Navarra eran anexionables<a href=\"#_ftn9\">[9]<\/a>.<\/p>\n<p>De la lectura de <em>De Iustitia et iure obtentionis ac retentionis Regni Navarrae<\/em>, podemos ya extraer estas conclusiones para el debate. Las acotaciones de Zavala ayudan mucho para entender bien el proceso. Sobre todo, nos permiten llevarlas a los lectores, para que se analicen con criterio propio, y no el criterio prestado de tantas propuestas pol\u00edticas, respetables, pero que enturbian el tema y no permiten a la persona reflexionar por s\u00ed misma con las herramientas que dan criterio propio. La tradici\u00f3n historiogr\u00e1fica es una aportaci\u00f3n, pero entenderla como subordinaci\u00f3n a principios de autoridad, es matar la iniciativa de pensar.<\/p>\n<p>Son conclusiones, pero con respuesta abierta. A veces, con m\u00e1s preguntas que respuestas definitorias.<\/p>\n<p>1.- En primer lugar, la tesis regalista est\u00e1 basada en el derecho del rey a dominar ultramar como delegado de la potestad papal.<\/p>\n<p>Hay una cuesti\u00f3n no resuelta. \u00bfEl papa les hab\u00eda dado a los castellanos esa autoridad? En el caso de que as\u00ed fuese, \u00bften\u00eda el papa derechos territoriales sobre el mundo? El magisterio cat\u00f3lico habla claramente de poder temporal como cabeza de la iglesia. No existe poder temporal sobre los reinos pol\u00edticos de este mundo. Otra cuesti\u00f3n es que el agustinianismo pol\u00edtico afirmase que la iglesia ten\u00eda derecho a ejercer su poder.<\/p>\n<p>2.- Palacios estima que los monarcas navarros eran cism\u00e1ticos por no dar paso a Fernando para luchar contra el rey franc\u00e9s. Pero nos queda la duda. \u00bfEran cism\u00e1ticos los habitantes de ultramar? La tesis teol\u00f3gica no era concluyente ni para el cism\u00e1tico rey galo, al que se le perdono.<\/p>\n<p>Al tomar la excomuni\u00f3n un car\u00e1cter pol\u00edtico, la teolog\u00eda cre\u00eda que se deb\u00edan dar unos pasos previos. Pero, a\u00fan siendo cism\u00e1ticos, \u00bfse les puede quitar su autoridad? Esta es\u00a0 la clave en Indias. Vitoria ya sabemos que rechazaba estas tesis. Aqu\u00ed nos interesa lo que dice Palacios Rubios.<\/p>\n<p>Supongamos &#8211; es una especulaci\u00f3n \u2013 que Palacios tuviese raz\u00f3n en el caso de Navarra. Eso no le daba raz\u00f3n autom\u00e1tica en las Am\u00e9ricas. Los nativos no eran cism\u00e1ticos de nada ni de nadie. Se puede ser contrario a algo que se desconoce totalmente. Los monarcas navarros podr\u00edan desconocer que en que situaci\u00f3n hab\u00edan quedado involucrados, pero sab\u00edan a que atenerse en materia de fe. Los amerindios no sab\u00edan nada y era la primera vez que hablaban con esos conquistadores.<\/p>\n<p>No se da un automatismo, y en eso cruje el argumento de Palacios Rubios. ES cierto que Palacios trata de \u201ccortejar\u201d a las culturas precolombinas, sin darles ese trato despreciable que demuestra a los musulmanes del reino nazar\u00ed. A la hora de la verdad, priman los derechos de la pol\u00edtica de hechos consumados. Los nativos, o se someten, o se les despoja de todo.<\/p>\n<p>El requerimiento era una construcci\u00f3n intelectual. Se le explicaba al jefe nativo la creaci\u00f3n del mundo por Dios. C\u00f3mo este cede su autoridad a Pedro. Y este a sus sucesores. Que los reyes de Espa\u00f1a la hab\u00edan recibido de \u00e9l, por ser poderosos se\u00f1ores cristianos. Y se les pon\u00eda delante de una sumisi\u00f3n que si no acataban, les colocaba en estado de guerra.<\/p>\n<p>Se insta a la fe, pero queda una sospecha, confirmada por la historiograf\u00eda. El requerimiento parece una formalidad. Se plantea y a otra cosa. Creen los investigadores de ese per\u00edodo que va dirigido a la opini\u00f3n p\u00fablica. Es decir, que lo que se ofrece a los indios, no tiene valor. Nos lo dice su mismo redactor. Se trata de convencer a la opini\u00f3n europea.<\/p>\n<p>En los reinos de Europa, el requerimiento podr\u00eda dar validez, aunque no convencer, a unos pr\u00edncipes que dudaban de la generosidad de los castellanos en temas de fe. Era una forma de propaganda. Marketing, a veces, no siempre. Hern\u00e1n Cort\u00e9s, m\u00e1s humanista, parece preocupado del bienestar de los nativos. La historiograf\u00eda mejicana revisionista lo idealiza como unificador de los indios oprimidos por el azteca. Qued\u00e9monos con su sinceridad, tan diferente a Pizarro. El inca tira la Biblia \u2013 su fe no era escrita, era hablada \u2013 en Cajamarca y se organiza la batalla. \u00bfRealmente el requerimiento fue utilizado en este caso como algo m\u00e1s que una excusa? Personalmente, creo que ten\u00eda el requerimiento otro destinatario. Va encaminado t\u00e1citamente a te\u00f1ir de moralidad la acci\u00f3n conquistadora mientras tantos hombres y mujeres de fe dudaban de su eficiencia y a\u00fan m\u00e1s de su justicia, en las entra\u00f1as del mismo reino de Castilla.<\/p>\n<p>Palacios Rubios no entiende que no se puede ser desleal de algo que desconoce y que se le es presentado bajo coacci\u00f3n y por medio de las armas.<\/p>\n<p>3.- Palacios Rubios presenta los procesos de evangelizaci\u00f3n y de conquista ensamblados.\u00a0 Realmente, el poder papal no legitim\u00f3, aunque si acept\u00f3, lo acaecido en Indias. Nos podemos preguntar que hubiese pasado si el papado hubiese desestimado las tesis regalistas de los conquistadores. No es quim\u00e9rico pregunt\u00e1rselo. La evangelizaci\u00f3n, avanzada ya, no se habr\u00eda detenido. \u00bfY si hubiese habido un conflicto entre la iglesia y la monarqu\u00eda castellana?<\/p>\n<p>4.- Los argumentos tan bellamente ensamblados por Palacios, en el fondo, \u00bfno carec\u00edan de vigor ante la realidad? Bartolom\u00e9 de las Casas evidencio las contradicciones existentes en los derechos de conquistas propuestos por los regalistas. Y sus preguntas son todav\u00eda hoy una interpelaci\u00f3n a la conciencia del hombre contempor\u00e1neo.<\/p>\n<p>El dominico preguntaba, en primer lugar, si los indios no eran personas.<\/p>\n<p>La segunda cuesti\u00f3n que planteaba era si acaso carec\u00edan a la llegada de los expedicionarios de sus tierras y sus jefes.<\/p>\n<p>La tercera premisa parte del pacifismo cat\u00f3lico tan vejado en la historiograf\u00eda universitaria espa\u00f1ola. \u00bfEn qu\u00e9 nos hab\u00edan ofendido?, pregunta Las Casas.<\/p>\n<p>Finalmente, una reflexi\u00f3n que se impone en la controversia, con la cu\u00e1l se concluye de meditar sobre algo no abordado por parte de una moral que no ten\u00eda respuesta hasta Francisco de Vitoria. Y es que la pregunta es de rompe y rasga, debido a que el obispo de Chiapas exhorta a cualquiera a pensar con el coraz\u00f3n \u2013 un concepto muy b\u00edblico &#8211; a ver, usted mismo, que piensa usted en su conciencia y responda de una vez: \u00bfCon qu\u00e9 autoridad se acomete una guerra contra los que habitaban pac\u00edficamente en la tierra de sus antepasados?<\/p>\n<p>II.- <strong>La \u201cduda indiana\u201d en Vitoria o el debate sobre la justa ocupaci\u00f3n de las Indias.<\/strong><\/p>\n<p>2. 1.- Francisco de Vitoria:<\/p>\n<p>Escribi\u00f3 junto a su compa\u00f1ero dominico Soto las <em>Lecciones<\/em>, unas importantes fuentes del derecho internacional. Vitoria es el exponente de la Escuela Populista de Salamanca. Sosten\u00eda una tesis pactista opuesta al absolutismo mon\u00e1rquico. Los catedr\u00e1ticos salmantinos cre\u00edan que el poder lo otorga Dios al pueblo, y la sociedad lo cede, bajo condiciones de respeto a la ley, a un monarca que encarne la justicia.<\/p>\n<p>Los temas del derecho del papado a dominar el mundo y a conceder las Indias a una monarqu\u00eda cristiana, en este caso, a la castellana, son los temas angulares que abordan.<\/p>\n<p>12 1. a.- Ni el papado ni el imperio tienen potestad en Indias.<\/p>\n<p>Vitoria es autor de tres trabajos que abordan estos temas: <em>De potestate civili<\/em>, de 1528; <em>De indis prior<\/em>, obra redactada entre 1538 y 1539; finalmente, <em>De indis posterior seu de iure belli<\/em>, concluida en 1539. La m\u00e1s interesante es la segunda, al menos para este tema. <em>Sobre los indios<\/em> es muy met\u00f3dica. No da lugar a que no se responda a todas las circunstancias o atenuantes.<\/p>\n<p>Vitoria desestimaba la acci\u00f3n de la monarqu\u00eda en Indias, pues ni el poder papal ni el imperial pod\u00edan intervenir en tierras que ten\u00edan sus due\u00f1os y gobierno. Al poder civil, como al religioso, lo \u00fanico que les era l\u00edcito era evangelizar pac\u00edficamente. En <em>Sobre los indios<\/em>, describe las tesis de las legitimidades que arguyen los conquistadores y opone la soluci\u00f3n divergente.<\/p>\n<p>La prueba en contra es que ellos estaban en pac\u00edfica posesi\u00f3n de sus bienes p\u00fablica y privadamente, luego, a no ser que conste lo contrario, hemos de considerarlos verdaderos due\u00f1os. Y mientras dura esta discusi\u00f3n no se les puede despojar de sus posesiones<a href=\"#_ftn10\">[10]<\/a>.<\/p>\n<p><em>2 1. b.- La infidelidad de los gobernantes a la fe, no legitima su despojo. <\/em><\/p>\n<p>Vitoria enlaza estos argumentos con la posible perdida de dominio por la raz\u00f3n ya vista de infidelidad, un tema delicado que hab\u00eda sido defendido por los regalistas. Vitoria ataja los argumentos contrarios en base a una referencia a criterios de autoridad. Se trata de Tom\u00e1s de Aquino. \u201cLa infidelidad no es impedimento para ser verdadero due\u00f1o\u201d<a href=\"#_ftn11\">[11]<\/a>.<em> <\/em><\/p>\n<p>2. 1 c.- <em>S\u00f3lo la evangelizaci\u00f3n pac\u00edfica es factible<\/em>.<\/p>\n<p>La historiograf\u00eda ha dividido la actitud de Vitoria ante el tema indiano en lo que se denominan t\u00edtulos leg\u00edtimos y t\u00edtulos ileg\u00edtimos que justifican o invalidan moralmente la ocupaci\u00f3n castellana de las Indias. De los<span style=\"text-decoration: underline;\"> t\u00edtulos ileg\u00edtimos para justificar la ocupaci\u00f3n castellana de las Indias <\/span>destacamos los t\u00edtulos I, II y IV.<\/p>\n<p>I.- <em>El dominio del emperador sobre el mundo. <\/em><\/p>\n<p>Seg\u00fan esta teor\u00eda pol\u00edtica medieval, el pr\u00edncipe cristiano ten\u00eda derecho a administrar el orbe en nombre de Dios. La defendi\u00f3 Juan Gin\u00e9s de Sep\u00falveda, aunque siempre acentuando su validez dentro del combate entre la Europa cristiana y el imperio turco.<\/p>\n<p>Los cen\u00e1culos erasmistas espa\u00f1oles tambi\u00e9n la propugnaban, especialmente Juan de Vald\u00e9s, pues legitimaba el saqueo de Roma por las tropas espa\u00f1olas. A su vez, daba una coartada para explicar la raz\u00f3n que llev\u00f3 al emperador cristiano a enfrentarse al pontificado.<\/p>\n<p>Vitoria, iusnaturalista, defend\u00eda que el derecho natural confirmaba la libertad intr\u00ednseca de los hombres. No hab\u00eda una raz\u00f3n, afirmaba, que legitimase la jurisdicci\u00f3n sobre los indios. Es decir, que aunque el emperador fuese due\u00f1o del mundo, asunto que ninguna ley contemplaba, no hubiera podido despojar a los nativos de su gobierno y de sus se\u00f1ores naturales.<\/p>\n<p>II.- <em>La autoridad del Papa<\/em>.<\/p>\n<p>Vitoria en <em>Sobre los indios<\/em>, subraya que ni el poder del papado puede obligar a los nativos a adoptar la fe. Por lo tanto, si no la aceptase, no habr\u00eda legitimidad para emplear la violencia:<\/p>\n<p>(&#8230;) en el supuesto de que los b\u00e1rbaros no quisieran aceptar a Cristo por se\u00f1or, no por eso se les puede hacer la guerra, ni causarles da\u00f1o alguno<a href=\"#_ftn12\">[12]<\/a>.<\/p>\n<p>III.- <em>La infidelidad de los abor\u00edgenes<\/em>.<\/p>\n<p>Seg\u00fan este principio, Castilla ten\u00eda derecho a quedarse con la potestad en Indias por la negativa del indio a recibir la fe cristiana. Otro de los principios favoritos de Palacios Rubios. Vitoria, asentado en el evangelio, subraya sin rubor:<\/p>\n<p>a.- <strong>Que no es l\u00edcita la utilizaci\u00f3n de la fuerza en cuestiones de fe<\/strong>. No se las ten\u00eda consigo Vitoria. Discrepaba de la forma en que se hab\u00eda dado la evangelizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>b.- <strong>Que aunque se les hubiese anunciado a Jesucristo, la negativa a aceptarla no daba licencia para matar ni despojar. <\/strong><\/p>\n<p><strong>III.- La influencia de las cuestiones religiosas en la controversia de la \u00abjusta ocupaci\u00f3n\u00bb de Navarra. Las presiones eclesi\u00e1sticas a los historiadores Campi\u00f3n e Iurralde y Suit. <\/strong><\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p><strong> <\/strong>El tema de la incorporaci\u00f3n o conquista de Navarra exige valorar las cuestiones en varios sedimentos. Se percibe en el debate entre los que consideran que la identidad de las Espa\u00f1as est\u00e1 forjada sobre la civilizaci\u00f3n cristiana y entre sus oponentes, los intelectuales librepensadores; qui\u00e9nes consideran que la religi\u00f3n ha sido un factor de r\u00e9mora que ha colapsado los avances de las artes y las ciencias en Espa\u00f1a. En el fondo, a\u00fan late el talante regeneracionista de la generaci\u00f3n del 98.<\/p>\n<p>3. 1.- <em>Un debate de larga duraci\u00f3n <\/em><\/p>\n<p>Sin embargo, la revoluci\u00f3n de 1868 abre nuevos cauces para las personas. Se proclama de libertad de conciencia y de religi\u00f3n, se acepta el matrimonio civil y, finalmente, Amadeo de Saboya, ocupa el trono. Los neo-cat\u00f3licos se crispan. Se le descalifica con el ep\u00edteto de \u201chijo del carcelero del papa\u201d, debido a que era descendiente de V\u00edctor Manuel. La casa de Saboya y su ministro Cavour, por un lado, a su manera, por otro, Garibaldi\u00a0 y Manzini, aspiraban la unificaci\u00f3n de Italia. El compositor Verdi, en \u201cLos coros de Nabuco\u201d, nos presenta a los israelitas gimiendo en el destierro de Babilonia. La similitud que le dio al cautiverio babil\u00f3nico del pueblo de Yahv\u00e9 con la causa de los unionistas italianos era muy ilustrativa de los \u00e1nimos nacionalistas.<\/p>\n<p>Para los cat\u00f3licos, para los cu\u00e1les, seg\u00fan la cultura del momento, no diferenciaban el poder temporal del papado con su autoridad espiritual del pont\u00edfice, aquello era un ultraje. En Espa\u00f1a, C\u00e1ndido Nocedal y Antonio Aparisi i Guijarro abrieron el di\u00e1logo sobre la consubstancialidad cat\u00f3lica de la unidad de Espa\u00f1a. Y esto, en una personalidad que hab\u00eda escrito sobre la historia del cristianismo, como el tribuno republicano Emilio Castelar, era una invocaci\u00f3n a poner en cuarentena otro aspecto no menos colateral. Se trataba de si el catolicismo \u2013 no el cristianismo que Castelar respetaba a trav\u00e9s de los movimientos partidarios de la pobreza radical o pacifistas &#8211;\u00a0 era el responsable de la r\u00e9mora cultura de Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>Fue un debate de guante blanco. El carlista donostiarra Vicente Manterola y el citado Castelar sosten\u00edan, no obstante, perspectivas diferentes. La ciencia era cat\u00f3lica y espa\u00f1ola, en opini\u00f3n del can\u00f3nigo. Castelar cre\u00eda, adelant\u00e1ndose a Max Weber, que el estamentalismo social y el desprecio del trabajo eran dos cuestiones que hab\u00edan arruinado a Espa\u00f1a. El catolicismo era el culpable, conclu\u00eda. Aquellos eran pol\u00edticos de mucha cultura y respeto mutuo. Muy carism\u00e1ticos. Eran algo similares al anta\u00f1o alcalde de C\u00f3rdoba, Julio Anguita. Gentes que insist\u00edan en un programa, y no en unos intereses pasajeros.<\/p>\n<p>En ese primer debate ya aparece la cuesti\u00f3n de la evangelizaci\u00f3n y conquista de Hispanoam\u00e9rica. Primorosa y espejo de la grandeza de Espa\u00f1a, en opini\u00f3n de unos; matizable y desvertebradora del progreso que se ten\u00eda que haber seguido, para los m\u00e1s liberales. De aqu\u00ed procede la politizaci\u00f3n del catolicismo espa\u00f1ol. Navarro Villoslada es un ejemplo.<\/p>\n<p>El debate lo hace m\u00e1s incisivo Marcelino Men\u00e9ndez Pelayo. \u00bfEl pol\u00edgrafo c\u00e1ntabro fue manipulado? Hay que decir que el men\u00e9ndezpelayismo fue\u00a0 reutilizado por las autoridades franquistas. En su <em>Historia de los Heterodoxos Espa\u00f1oles<\/em>. Y el franquismo hizo del catolicismo una especie de falangismo sin tono social.<\/p>\n<p>De todos modos, con Men\u00e9ndez Pelayo se cierra la esencia del problema de la ciencia cat\u00f3lica en Espa\u00f1a. La evangelizaci\u00f3n de las Am\u00e9ricas y la naturaleza extranjera del liberalismo espa\u00f1ol son los platos fuertes del catolicismo espa\u00f1ol. Francisco Franco manipular\u00e1 a Marcelino Men\u00e9ndez Pelayo, pero tomar\u00e1 del catolicismo espa\u00f1ol esas ideas hasta llegar a convertirlas en bases de su r\u00e9gimen.<\/p>\n<p>Si estudiamos la monograf\u00eda de Alvaro Ferrari, vemos que los sectores m\u00e1s liberales, ortegianos y falangistas radicales \u2013 poco amantes del confesionalismo \u2013 se agrupan en torno a La\u00edn Entralgo. Su lectura de Espa\u00f1a es m\u00e1s ecl\u00e9ctica.<\/p>\n<p>3. 2.-<em> La Instituci\u00f3n Libre de Ense\u00f1anza: La cr\u00edtica liberal a la memoria hist\u00f3rica de\u00a0la Espa\u00f1a conservadora<\/em>.<\/p>\n<p>Fue Gumersindo de Azc\u00e1rate qui\u00e9n abri\u00f3 desde la perspectiva reformista el problema de la ciencia cat\u00f3lica en Espa\u00f1a. En la restauraci\u00f3n alfonsina, este pensador estimar\u00e1 que el catolicismo hab\u00eda impedido desarrollar una cultura propia, adem\u00e1s de cerrar el camino a la innovaci\u00f3n cient\u00edfica.<\/p>\n<p>Frente a qui\u00e9nes creen que la ciencia es cat\u00f3lica y Espa\u00f1a debe ser cat\u00f3lico-mon\u00e1rquica, existen otros planteamientos que tratan de hacerse su \u00abtradici\u00f3n\u00bb y su \u00abmemoria hist\u00f3rica\u00bb de las Espa\u00f1as. Trataban de contrarrestar los argumentos de la derecha, basados en la existencia de un pensamiento cat\u00f3lico fuera del cu\u00e1l, est\u00e1 la anti-Espa\u00f1a, carente de salvaci\u00f3n. Es el eterno debate de la ciencia cat\u00f3lica, la \u00fanica existente en Espa\u00f1a, para unos, la culpable de la decadencia nacional, para otros, entre ellos, Aza\u00f1a. En la Espa\u00f1a decimon\u00f3nica la filosof\u00eda krausista hab\u00eda dado una alternativa a la Espa\u00f1a librepensadora, aunque Krause no era m\u00e1s que un fil\u00f3sofo de segunda fila al decir \u00edntimo de los menendezpelayistas. Es cierto que Krause formaba parte de las posteriores generaciones del idealismo hegeliano alem\u00e1n. Eso no invalidaba sus presupuestos. Ni el sello original de la Instituci\u00f3n Libre de Ense\u00f1anza pod\u00eda ser obviada.<\/p>\n<p>Algunos de sus pensadores formaron parte de partidos liberales o radical-socialistas, pues no quer\u00edan a una Espa\u00f1a atomizada entre el marxismo y el integrismo. De aqu\u00ed parten, por ejemplo, las referencias a Erasmo de Rotterdam. Ellos, dec\u00edan frente a lo mon\u00e1rquicos, ellos, los liberales y reformistas &#8211; recordemos el partido fundado por Melqu\u00edades Alv\u00e1rez &#8211; eran los que constitu\u00edan la aut\u00e9ntica Espa\u00f1a, arruinada por Felipe II. Los intelectuales liberal-republicanos en el exilio mejicano o estadounidense no dejar\u00edan de reflexionar sobre la lamentable escisi\u00f3n de las Espa\u00f1as entre fascismo y marxismo, mientras retornaban su mirada a\u00f1orante a la Espa\u00f1a eramista o enciclopedista que pudo haber sido. Se sent\u00edan culpables, en lo pol\u00edtico y en lo afectivo, del estallido de 1936.<\/p>\n<p>Los cat\u00f3licos contratacan. Afirman que en Espa\u00f1a no hab\u00eda otra posibilidad de pensamiento que la cat\u00f3lica. Los librepensadores, eran, meros amanuenses que se dedicaban a copiar doctrinas extranjeras. Una afirmaci\u00f3n que tendr\u00eda bastante \u00e9xito bajo el franquismo. Lo liberal era lo extranjero, lo extra\u00f1o a la fibra nacional.\u00a0Sin embargo, los institucionalistas fundamentan una nueva forma liberal\u00a0de entender a Espa\u00f1a. Se denominaban los erasmistas, los verdaderos espa\u00f1oles.<\/p>\n<p>D&#8217;Ors les criticara con dureza, y de paso, levanta una dura calumnia contra Vitoria, en qui\u00e9n ve al iniciador de una filosof\u00eda anticat\u00f3lica. Le acusa de haber quebrantado el orden pol\u00edtico medieval. Y tambi\u00e9n de que los radical-socialistas hayan alabado el pensamiento de Vitoria. \u00bfQu\u00e9 culpa tiene el dominico de haber sido ensalzado por la izquierda? Entiende D&#8217;Ors que por eso es sospechoso de her\u00e9tico. El clima intelectual de la segunda rep\u00fablica lo explica. Dentro de esa b\u00fasqueda de la Espa\u00f1a liberal de una tradici\u00f3n, se pueden inscribir estas alusiones del socialista Fernando de los R\u00edos a Francisco de Vitoria. Hasta cierto punto, hab\u00edan ca\u00eddo en la trampa de sus adversarios, que era reducirlo todo a principios de autoridad tradicional. Los hombres de la antigua Instituci\u00f3n Libre de Ense\u00f1anza se hubiesen cansado de escuchar al integrista salmantino Lamami\u00e9 de Clairac que los liberales no ten\u00edan derecho a amar a Espa\u00f1a. Se esforzaron en lograr una memoria liberal para Espa\u00f1a<\/p>\n<p>Lo lograron de tal modo que en la Espa\u00f1a franquista hubo un sector medio liberal, medio falangista, que no gustaba de la Espa\u00f1a demasiado fundamentalista. Pedro La\u00edn Entralgo, Dionisio Ridruejo y Antonio Tovar eran sus cabezas intelectuales. Perpetrados en la memoria ortegiana, se opon\u00edan a la Espa\u00f1a de Acci\u00f3n Espa\u00f1ola, a la de Rafael Calvo Serer o de Ernesto Gim\u00e9nez Caballero, \u201cl\u2019enfant terrible del fascismo espa\u00f1ol\u201d, que en la segunda rep\u00fablica hab\u00eda escrito su ensayo sobre el catolicismo espa\u00f1ol costumbrista como forma de fascismo est\u00e9tico. Y es que la otra Espa\u00f1a no existe\u00a0 Adem\u00e1s, <em>la memoria cat\u00f3lica de Espa\u00f1a no obedece a una relectura posterior<\/em><em>. <\/em> La Espa\u00f1a cat\u00f3lica no fue uniforme. Los m\u00edsticos carmelitas Teresa de \u00c1vila y Juan de la Cruz fueron perseguidos por ser conversos, de origen jud\u00edo.<\/p>\n<p><em>Espa\u00f1a como problema<\/em> de Rafael Calvo Serer divulgar\u00e1 la uni\u00f3n de fe y patriotismo. Calvo Serer har\u00e1 de Espa\u00f1a como problema un enunciado de las bases cat\u00f3licas de la sociedad. Y para ser espa\u00f1ol hab\u00eda que ser cat\u00f3lico. Posteriormente, este intelectual del Opus Dei, juanista, evolucionar\u00eda hasta llegar a formar parte de la Junta Democr\u00e1tica, en la d\u00e9cada de los setenta. <em>\u00bfExiste un orden cat\u00f3lico?<\/em> El general Alonso Baquer se lo plantea. Lo que esta claro es que la historiograf\u00eda navarra hemos sido duros con la Castilla del siglo XVI. No se ha sabido distinguir la Castilla de Soto, Las Casas y Vitoria de la opci\u00f3n castellana por el regalismo y la violencia.<\/p>\n<p><strong> <\/strong><\/p>\n<p>3. 3.-<strong> <em>Campi\u00f3n e Iturralde y Suit. <\/em><\/strong><\/p>\n<p>De todos modos, hay que precisar que el tema navarro no fue vivido con muchas complicaciones en la construcci\u00f3n historiogr\u00e1fica que realizaron Moret y Ales\u00f3n a partir del siglo XVII. Se lamentaba la conquista, pero se aceptaba la incorporaci\u00f3n por sus beneficios \u2013 especialmente muy beneficiosos a los segundones que hab\u00edan hecho las Am\u00e9ricas, as\u00ed c\u00f3mo por haber insertado a Navarra en el bando cat\u00f3lico. Estamos en los par\u00e1metros del concilio de Trento. El que en siglo XVIII los descendientes de la dinast\u00eda despose\u00edda en Navarra alcanzasen el poder en todos los reinos hisp\u00e1nicos fue interpretado como una reparaci\u00f3n moral de la providencia a los injustamente tratados monarcas de navarra. Era l\u00f3gico ese planteamiento providencialista con la eclesiologia y la teolog\u00eda agustiniana del poder civil.<\/p>\n<p>Las premisas sobre las que se basa la historiograf\u00eda navarra tras la incorporaci\u00f3n o conquista a la corona castellana son de tipo religioso. El providencialismo de Ales\u00f3n en sus <em>Anales de Navarra<\/em> es claro. Existe un Dios que despoja a los\u00a0gobernantes, pero qu\u00e9 los restituye. Esto acontece, seg\u00fan Ales\u00f3n, con los monarcas navarros, qui\u00e9nes, despojados ileg\u00edtimamente de sus coronas, ver\u00e1n que sus descendientes, tras la uni\u00f3n de las casas de Albret y Foix con los Borbones, ocupan en el siglo XVIII el trono de las Espa\u00f1as.<\/p>\n<p>Es una perspectiva matizada por el providencialismo agustiniano. La ciudad de los hombres es injusta, pero la ciudad de Dios interviene en la historia y repara las injusticias. La historiograf\u00eda navarrista, vasc\u00f3fila y cat\u00f3lica-fuerista que representaron desde 1879 hasta 1936 la Asociaci\u00f3n Euskara de Navarra y la Comisi\u00f3n de Monumentos se impregna de estas tesis. Son cr\u00edticos con la conquista de 1512, pero, la aceptan desde esa antropolog\u00eda pesimista \u00a0resignaci\u00f3n propia de la filosof\u00eda denominada el agustinianismo pol\u00edtico.<\/p>\n<p>Se enlazan dos premisas. Por un lado, estiman que la conversi\u00f3n al calvinismo de Juana III de Albret es inaceptable.<\/p>\n<p>Desde esa antropolog\u00eda pesimista sobre la identidad humana que conlleva el agustinianismo, se resignan a que Fernando de Arag\u00f3n intervenga en Navarra, y a\u00fan mucho m\u00e1s a que los navarros se rindan en Fuenterrab\u00eda en 1524 tras las advertencias de Mart\u00edn de Azpilcueta. \u00bfPor qu\u00e9? Recordemos que son cat\u00f3licos que beben de un concilio de Trento.\u00a0L\u00f3gicamente, no podemos valorar sus hechos desde el Concilio Vaticano II. Para ellos, fuera de Roma no hab\u00eda salvaci\u00f3n. Las otras iglesias cristianas estaban equivocadas y no eran copart\u00edcipes, como proclam\u00f3 el catolicismo con Juan XXIII, de la fuerza del esp\u00edritu santo. Por otro lado, Agust\u00edn de Hipona, excelente escritor sobre el amor, introdujo la sacralizaci\u00f3n de la violencia. \u00bfQue sucedi\u00f3?<\/p>\n<p>San Jer\u00f3nimo tradujo al\u00a0lat\u00edn los evangelios pero, algo siempre se escapa. Jes\u00fas de Nazaret hab\u00eda dicho que las personas invitadas al banquete, hab\u00edan excusado su presencia. Ten\u00edan tierras que cuidar, matrimonios que realizar. Jes\u00fas, entonces, pide que se invite a otros comensales. A los desheredados. Cristo anuncia el reino de paz de Yahv\u00e9 como un banquete al que las personas importantes tan ocupadas no se presentan. Mientras que los pobres, los excluidos de las relaciones de poder, las personas que se prostituyen por llevar un pedazo de pan a sus familias o los \u00faltimos marginales de la sociedad si le aceptan el convite. En teor\u00eda, las cosas estaban claras.<br \/> Pero por escasa fidelidad de Jer\u00f3nimo o por mala interpretaci\u00f3n de San Agust\u00edn, el inv\u00edtales a entrar se convirti\u00f3 en\u00a0 \u00ab\u00a1obl\u00edgales a entrar!\u00bb. Agust\u00edn de Hipona entendi\u00f3 que el texto se refer\u00eda al no-creyente, cuando la invitaci\u00f3n a la comida de bodas era para los marginales de la sociedad, para qui\u00e9nes un reino de paz es siempre una invitaci\u00f3n acogida con gracia. El \u00ab\u00a1obl\u00edgales a entrar!\u00bb llev\u00f3 a Agust\u00edn de Hipona a creer en la necesidad de utilizar la violencia, tanto la eclesi\u00e1stica como la del estado, para obligar a entrar en la iglesia a los que fuesen de otra cultura, religi\u00f3n o forma de vida. La no-violencia\u00a0predicada por Jes\u00fas como forma de trabajo por la justicia dio lugar al militarismo, a la santa coacci\u00f3n y, finalmente,\u00a0tras un triste periplo,\u00a0a las cruzadas. Esta distorsi\u00f3n alcanz\u00f3 a Iturralde. Estimaba que era l\u00f3gico que los cat\u00f3licos interviniesen en el Pirineo para acabar con los malvados calvinistas.<\/p>\n<p>Seg\u00fan\u00a0 Iturralde y Suit, Dios interviene en la historia para traer la paz cuando las personas se empe\u00f1an en la guerra. El escritor pamplon\u00e9s parte del \u00abutrimque roditur\u00bb, para afirmar en su recreaci\u00f3n literaria \u00abEl desolado de Rada\u00bb, que Navarra perdi\u00f3 la independencia por no permanecer unida. Es muy triste esta narraci\u00f3n, m\u00e1s pesimista que \u00abEl viejo esp\u00edritu de Navarra\u00bb o la figura del archivero Trist\u00e1n de Olatz precipit\u00e1ndose desde su almena en \u00abEl castillo de Tiebas\u00bb. Rada fue aniquilada en el siglo XV en los enfrentamientos entre agramonteses y beaumonteses. Iturralde escribir\u00e1 que todo reino dividido ser\u00e1 asolado y concluye con el lema \u00abAve crux, Spes Unica\u00bb. Ese providencialismo hace que los euskaros se refugien en la religi\u00f3n. Pasaran reinos, pero la cruz permanece. Lamentan los hechos de 1512, pero se resignan melanc\u00f3licamente.<\/p>\n<p>De hecho, Rada ser\u00e1 lugar de peregrinaci\u00f3n. Tom\u00e1s Yoldi Mina, capuchino, encargado por Cami\u00f3n de traducir la obra de Boissonnade, desterrado en la Ribera durante la dictadura de Primo de Rivera, se entrevistar\u00e1 en Rada con\u00a0\u00abMiguel de Orreaga\u00bb, pseud\u00f3nimo de\u00a0Pedro Navascu\u00e9s de Alarc\u00f3n. El autor de Amayur. Los \u00faltimos nabarros (sic), a qui\u00e9n V\u00edctor Pradera en su libro<em> Fernando el cat\u00f3lico y los falsarios de la historia<\/em> denominar\u00eda enfermizo ejemplar de una juventud envenenada por el nacionalismo. El propio Yoldi percibir\u00eda en la vista del joven investigador la enfermedad que le llevar\u00eda a la muerte. Ese encuentro de Rada demuestra que el agustinianismo providencialista de los euskaros ten\u00eda cierta tendencia a vincular la muerte de las personas con la muerte de las comunidades pol\u00edticas.<\/p>\n<p>En Campi\u00f3n, las cuestiones fueron m\u00e1s concretas. En su investigaci\u00f3n sobre la bula <em>Exigit contumacium obstinata protervitas, <\/em>afirmar\u00e1 que lo que mejor hizo Fernando el cat\u00f3lico fue traer la paz a Navarra. Veamos el contexto de aquella d\u00e9cada. La gamazada y la pol\u00edtica de \u201craillement\u201d de Le\u00f3n XIII.<\/p>\n<p>a.- Le\u00f3n XIII afirm\u00f3 que los cat\u00f3licos deb\u00edan aceptar la legitimidad liberal de los reg\u00edmenes establecidos, para desde dentro, cambiar la legislaci\u00f3n liberal en cat\u00f3lica. Un pionero fue el cardenal Lavigerie, fundador de los padres blancos de Africa. Jos\u00e9 de Arteche le dedic\u00f3 una biograf\u00eda que no le convenci\u00f3 al propio autor de tantas obras sobre Legazpi, Urdaneta o Saint-Cyran. Pero su hijo era de esa congregaci\u00f3n. Su estatua en Bayonne, entre el Adur y la Nive, simboliza la fuerte presencia de este nacionalista franc\u00e9s en la Vasconia aquitana. Su brindis de Argel, por la que proclamaba que los cat\u00f3licos eran buenos ciudadanos de la rep\u00fablica, no gust\u00f3 a legitimistas, orleanistas y bonapartistas. Pero en esta especie de \u00abkulturkampf\u00bb, similar a la que el Zentrum cat\u00f3lico sostuvo contra Otto Von Bismarck, se trataba tambi\u00e9n de demostrar que los cat\u00f3licos eran tan buenos ciudadanos y tan leales a las instituciones vigentes como el que m\u00e1s. Su repercusi\u00f3n en Navarra\u00a0fue alta, pues Campi\u00f3n era diputado del Partido Integrista, fundada en 1888 frente al liberalizado pretendiente carlista Carlos VII. Hartos de su l\u00edder Ram\u00f3n Nocedal, integristas como Ort\u00ed y Lara dedicaron el integrismo, ese intelectualismo cat\u00f3lico que quer\u00eda estar por encima de mon\u00e1rquicos y republicanos. Desde \u00abEl Aralar\u00bb, Campi\u00f3n propugnaba esa l\u00ednea de aceptaci\u00f3n de los poderes constituidos.<\/p>\n<p>Aquellos a\u00f1os fueron a\u00f1os de reformismos. En el socialismo Kautsky defendi\u00f3 una t\u00e1ctica parecida. Que el socialismo aceptase las democrac\u00edas liberal-parlamentarias. Se trataba de formar un amplio frente socialista que desde la democracia parlamentaria influyese y a\u00fan lograse modificar \u00a0las leyes darwinistas sociales del liberalismo econ\u00f3mico. El objetivo era crear una legislaci\u00f3n\u00a0laborista favorable al obrero. La m\u00edtica luchas de clases o la dictadura del proletariado deber\u00edan arrinconarse, ya que las democracias hab\u00edan susbtituido al darwinismo social del liberalismo censitario, basado en la participaci\u00f3n en la vida p\u00fablica siempre desde la riqueza y la posesi\u00f3n de la cultura. Adem\u00e1s, afirmaba Bernstein, se hab\u00edan logrado mejoras parciales en el terreno econ\u00f3mico. Evidentemente, desde Guesde hasta Luxemburgo, los l\u00edderes socialistas se desagarraron las vestiduras, como los sacerdotes profesionales del templo\u00a0frente a los profetas de Yahv\u00e9, pero el camino a la social-democracia estaba allanado.<\/p>\n<p>Otra cosa es que algunos en 1914 abdicaran de su internacionalismo en favor de los cr\u00e9ditos de guerra.<\/p>\n<p>b.- La Gamazada 1893 a 1894.<\/p>\n<p>Campi\u00f3n se mete en otro l\u00edo. Desde Ol\u00f3riz hasta Arigita, los intelectuales defienden el pacto foral de 1841, vestigio de la uni\u00f3n eq\u00fce-principal de 1515. Pero el nuncio Rampolla no lo ve as\u00ed. Confunde las reivindicaciones navarras con la pol\u00edtica de \u201caggiornamiento\u201d con las instituciones liberales que propugna la sede pontificia. Y estima que el problema auton\u00f3mico navarro es producto de la falta de respeto de los navarros y navarras a la pol\u00edtica de la santa sede respecto a la aceptaci\u00f3n de la monarqu\u00eda de Alfonso XII y Alfonso XIII.<\/p>\n<p>Campi\u00f3n se ve entre la espada y la pared. Es diputado navarro, pero es cat\u00f3lico. Era compatible. No lo cree as\u00ed el nuncio. La diputaci\u00f3n debe someterse a las instituciones liberales pues as\u00ed lo desea la iglesia. Lo que no ve es que el tema foral era independiente de la aceptaci\u00f3n o no de las instituciones mon\u00e1rquicas por parte de los cat\u00f3licos. Los telegramas que Rampolla manda a Campi\u00f3n, director de \u00abEl Aralar. Diario cat\u00f3lico-fuerista\u00bb, as\u00ed como diputado cercano a ese proyecto independiente de Partido Integrista, denotan la coacci\u00f3n a la que fue sometido el pamplon\u00e9s. No nos extra\u00f1e que dejase el integrismo o que al escribir sobre el proceso de incorporaci\u00f3n de navarra a la corona castellana, afirmase que la conquista trajo la paz. \u00bfInvestigador y cat\u00f3lico?, un reto complicado. Por esta raz\u00f3n, Go\u00f1i Gaztambide, en su historia de los obispos de Pamplona, descalifico severamente a Rampolla. Cree Gaztambide que los derechos de una comunidad no ten\u00edan relaci\u00f3n con una pol\u00edtica externa como al de aceptaci\u00f3n del poder constituido para luego extirpar la legislaci\u00f3n liberal e imponer la tesis cat\u00f3lica.<\/p>\n<p>Otro caso similar es el de V\u00edctor Pradera. El pamplon\u00e9s Pradera es el reflejo de un catolicismo pol\u00edtico y nacionalista.<\/p>\n<p>Ante el marxismo y los nacionalismos perif\u00e9ricos, Pradera opta por nuevas v\u00edas. Convencido que la Espa\u00f1a unitaria y religiosa era la de los Reyes Cat\u00f3licos, valorar\u00e1 los hechos del siglo XVI desde otra perspectiva. Los guerreros agramonteses de Amayur eran traidores a Espa\u00f1a y a la religi\u00f3n.<\/p>\n<p>Su convicci\u00f3n se cimentaba en la lectura maurrasiana de la historia. No fue el \u00fanico. Con anterioridad a la guerra civil de 1936, Ramiro de Maeztu, convirti\u00f3 la religi\u00f3n en una forma nacionalista de entender la identidad espa\u00f1ola. En el fondo, en Maeztu se perfilaba cierto integrismo maurrasiano. Charles Maurras, al fundar la Acci\u00f3n Francesa, se hab\u00eda preguntado que hab\u00eda hecho a Francia grande y libre. Finalmente, encontr\u00f3 que Francia hab\u00eda sido grande con Luis XIV o Richelieu.<\/p>\n<p>L\u00f3gicamente, aquellas \u00e9pocas estaban marcadas por el catolicismo. En consecuencia, Maurras declar\u00f3 que Francia deb\u00eda seguir la tradici\u00f3n cat\u00f3lica. Pero no desde la \u00e9tica o la espiritualidad, menos del Cristo de las par\u00e1bolas o del serm\u00f3n de la monta\u00f1a. Eso no le interesaba a Maurras. El era ateo. Pero si le interesaban dos aspectos de la religi\u00f3n.<\/p>\n<p>Por un lado, el\u00a0sociol\u00f3gico, que era sin\u00f3nimo de poder y autoridad. Por\u00a0otro lado, el aspecto cultural, que para \u00e9l ser\u00e1 sin\u00f3nimo de\u00a0unicidad. Ambos\u00a0se fund\u00edan en el verdadero ideario de Maurras, que no era otro que la jerarquizaci\u00f3n de\u00a0la\u00a0sociedad bajo unas consignas de orden.<\/p>\n<p>\u00bfUn ateo dirige un grupo religioso? No hay misterio alguno. Maurras no cre\u00eda en Dios, pero si en la inquisici\u00f3n. Dostoievski hubiese gozado estudiando su actitud, tan parecida a la del cardenal sevillano de Los <em>Hermanos Karamazov<\/em>.<\/p>\n<p>Detr\u00e1s de las pretensiones patri\u00f3tico-religiosas de una patria grande o una iglesia grande, lo que se percibe es la propia sed de poder\u00edo, las ganas de aplastar a los dem\u00e1s. Esa forma maurrasiana de ver el mundo har\u00eda de muchos creyentes unos chi\u00edtas en Ir\u00e1n o unos brahamanes de la castas superior en la india, pues lo que defienden son sistemas de seguridad psicol\u00f3gica. Incluso tras una vocaci\u00f3n, lo que se esconde no es m\u00e1s que un puesto, el ser respetado y aplaudido. En la ense\u00f1anza se percibe f\u00e1cilmente. Algunos no tienen vocaci\u00f3n religiosa, tienen vocaci\u00f3n de mandar.<\/p>\n<p>Al final, el maurrasianismo fue vilipendiado por el papado y excomulgado. Charles Maurras, cuya Action Fran\u00e7aise encandil\u00f3 al catolicismo de la \u00e9poca de P\u00edo X, fue separada de la iglesia al ver que su acento cesarista invalidaba a la persona humana<a href=\"#_ftn13\">[13]<\/a>.El maurrasianismo es un nacionalismo religioso que hace de la espiritualidad un instrumento de dominio y coacci\u00f3n. La divinizaci\u00f3n del patriotismo, la obsesi\u00f3n por la iglesia-naci\u00f3n, frente a toda fraternidad humana. Pero la influencia maurrasiana en Franco y otros intelectuales cat\u00f3licos espa\u00f1oles se sigui\u00f3 percibiendo. Maurras influy\u00f3 en la Aci\u00f3n Espa\u00f1ola de Eugenio Vegas Latapi\u00e9, Ram\u00f3n Goicoechea y V\u00edctor Pradera<\/p>\n<p>No fue criticada por su catolicismo. Sin embargo, siempre alienta ese tono pre-fascista que ve\u00edamos en las juventudes neo-mon\u00e1rquicas del partido de Maurras, \u201cles camelots du roy\u201d.<\/p>\n<p>3. 3. 3. c.- <em>\u00bfPuede un historiador investigar libremente<\/em><em>?<\/em><em> Los lamentos de Marcelino Men\u00e9ndez Pelayo y Arturo Campi\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p>Marcelino Men\u00e9ndez Pelayo en su <em>Historia de los Heterodoxos Espa\u00f1oles, c<\/em>on una erudici\u00f3n incre\u00edble, nos descubre otra Espa\u00f1a librepensadora, vanguardista, para luego asimilarla como la anti-Espa\u00f1a, aunque a veces sea cat\u00f3lica, pero de un sello erasmista y enciclopedista, aseveraba, que no le conven\u00eda a la tradici\u00f3n de las Espa\u00f1as.<\/p>\n<p>De todos modos, el propio intelectual c\u00e1ntabro admirar\u00eda a intelectuales que no son ortodoxos, sino disidentes. Por ejemplo, habla muy bien de Philipp Melanchton. Este helenista luterano fue el disc\u00edpulo de Mart\u00edn Lutero. Logr\u00f3 reunir a cat\u00f3licos y protestantes bajo una espiritualidad com\u00fan y una eclesiolog\u00eda donde la comuni\u00f3n bajo las dos especies y la libertad del sacerdote para ser c\u00e9libe o casado fuesen pilares a admitir en una comuni\u00f3n con Roma.<\/p>\n<p>Cuando en 1999 las iglesias luterana y cat\u00f3lica elaboraron un documento conjunto sobre la justificaci\u00f3n por la fe, cualquier testigo de aquellos acontecimientos no pod\u00eda dejar de sonre\u00edrse. Era algo que ven\u00eda de lejos, como las palabras laudatorias de Juan Pablo II hac\u00eda Lutero en el aniversario de 1983 ante la Federaci\u00f3n Luterana Mundial. O la renovaci\u00f3n de la historiograf\u00eda cat\u00f3lica sobre Lutero personificada por Joseph Lortz, para qui\u00e9n el agustino alem\u00e1n fue un cat\u00f3lico que combati\u00f3 a la forma aristot\u00e9lica de un catolicismo que hab\u00eda dejado de ser cat\u00f3lico al creer m\u00e1s en el poder de los bienes que en la propia salvaci\u00f3n de Cristo.<\/p>\n<p>Men\u00e9ndez Pelayo ensalza a Melanchton, cuyo sinergismo posterior \u2013 creer m\u00e1s en la eucarist\u00eda como presencia espiritual que presencia real de Jes\u00fas \u2013 le indispuso con la ortodoxia posterior a la muerte de Lutero. Sorprende, pues son muchos los autores del siglo XXI que a\u00fan hablan de buenos y malos, santos y herejes, cuando Seripando y otros cat\u00f3licos espirituales hab\u00edan propugnado la salvaci\u00f3n por la justificaci\u00f3n en la fe y el amor en el concilio de Trento, Cre\u00edan que as\u00ed se engendraban compromisos desde la ra\u00edz cristoc\u00e9ntrica. Trataban de evitar las obras externas, de matiz m\u00e1s egoc\u00e9ntrico, las cu\u00e1les llevar\u00edan a la trampa psicol\u00f3gica de una dependencia afectiva que prioriza hacer cosas para ser admirados por \u201cbuenos\u201d, pero sin amor al pr\u00f3jimo. As\u00ed como tambi\u00e9n intentaban hacer vivir al justo no de sus obras pues estas podr\u00edan conducir al creyente a creerse de una clase o una raza superior; por el mero hecho de cumplir.<\/p>\n<p>Men\u00e9ndez Pelayo, a veces, resulta moderno. Arturo Campi\u00f3n, en su semblanza literaria de V\u00edctor Hugo, tambi\u00e9n nos deja sorprendidos al citar ese texto de Mend\u00e9ndez Pelayo a modo de prefacio. Campi\u00f3n se quejaba de un problema de los intelectuales creyentes. Pod\u00edan admirar a personas de hondo ate\u00edsmo; en su caso, a Edgar Quinet, pero por eso no dejaban de ser creyentes.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 Mar\u00eda Pereda, diputado carlista por Cabu\u00e9rniga, autor de <em>Sutileza<\/em> y <em>Pe\u00f1as Arriba<\/em>, gozaba acudiendo a tertulias liberales. Se sent\u00eda mejor tratado que entre las filas de un carlismo manejado por los l\u00edderes del futuro integrismo. \u00bfCreyente e intelectual? No es f\u00e1cil ser coherente.<\/p>\n<hr \/>\n<p><a href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> <em>De las Islas del mar Oc\u00e9ano por Juan L\u00f3pez de Palacios Rubios; Del dominio de los Reyes de Espa\u00f1a sobre los indios por Fray Mat\u00edas de Paz<\/em>, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, M\u00e9xico, 1954 (Biblioteca Americana, Cronistas de Indias), p. 116.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\">[2]<\/a> Francisco Castilla Urbano, <em>El pensamiento de Francisco de Vitoria. Filosof\u00eda pol\u00edtica e indio americano<\/em>, Anthropos, Barcelona, 1992, pp. 224-225.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\">[3]<\/a> Miguel Alonso Baquer, <em>\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 la morada de la paz?,<\/em> BAC, Madrid, 2004, pp. 96-97,<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\">[4]<\/a> <em>De las Islas del mar Oc\u00e9ano por Juan L\u00f3pez de Palacios Rubios; Del dominio de los Reyes de Espa\u00f1a sobre los indios por Fray Mat\u00edas de Paz<\/em>, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, M\u00e9xico, 1954 (Biblioteca Americana, Cronistas de Indias), p. 78.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\">[5]<\/a> <em>De las Islas del mar Oc\u00e9ano por Juan L\u00f3pez de Palacios Rubios; Del dominio de los Reyes de Espa\u00f1a sobre los indios por Fray Mat\u00edas de Paz<\/em>, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, M\u00e9xico, 1954 (Biblioteca Americana, Cronistas de Indias), p. 77.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\">[6]<\/a> <em>De las Islas del mar Oc\u00e9ano por Juan L\u00f3pez de Palacios Rubios; Del dominio de los Reyes de Espa\u00f1a sobre los indios por Fray Mat\u00edas de Paz<\/em>, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, M\u00e9xico, 1954 (Biblioteca Americana, Cronistas de Indias), pp. XIV-XV.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\">[7]<\/a> <em>De las Islas del mar Oc\u00e9ano por Juan L\u00f3pez de Palacios Rubios; Del dominio de los Reyes de Espa\u00f1a sobre los indios por Fray Mat\u00edas de Paz<\/em>, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, M\u00e9xico, 1954 (Biblioteca Americana, Cronistas de Indias), p. XXIV.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\">[8]<\/a> Eloy Bull\u00f3n y Fern\u00e1ndez, <em>Un colaborador de los Reyes Cat\u00f3licos. El doctor Palacios Rubios y sus obras, <\/em>Librer\u00eda General de Victoriano Su\u00e1rez, Madrid, 1927, pp. 361-380.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\">[9]<\/a> El pr\u00f3logo de Silvio Zavala\u00a0 es \u201cLas doctrinas de Palacios Rubios y Mat\u00edas de Paz ante la conquista de Am\u00e9rica\u201d, en\u00a0 <em>De las Islas del mar Oc\u00e9ano por Juan L\u00f3pez de Palacios Rubios; Del dominio de los Reyes de Espa\u00f1a sobre los indios por Fray Mat\u00edas de Paz<\/em>, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, M\u00e9xico, 1954, p. XXIV, ( pp. IX-CXXX ).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\">[10]<\/a> \u201cSobre los indios\u201d en Francisco de Vitoria, <em>Sobre el poder civil, Sobre los indios, Sobre el derecho de la guerra<\/em>, Tecnos, Madrid, 1998, p.70.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\">[11]<\/a> \u201cSobre los indios\u201d en Francisco de Vitoria, <em>Sobre el poder civil, Sobre los indios, Sobre el derecho de la guerra<\/em>, Tecnos, Madrid, 1998, p.73.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\">[12]<\/a> \u201cSobre los indios\u201d, en Francisco de Vitoria, <em>Sobre el poder civil, Sobre los indios, Sobre el derecho de la <\/em><em>guerra<\/em>, Tecnos, Madrid, 1998, p. 103.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref13\">[13]<\/a> Para comprender al autoritarismo cat\u00f3lico de la \u201cActi\u00f3n Fran\u00e7aise\u201d, en este sentido, es importante el nacionalismo est\u00e9tico que conjuga nacionalismo y una fe c\u00edvica en la persona de Maurice Barr\u00e9s (1862-1923). Este autor subrayar\u00eda dos aspectos importantes. El culto a la voluntad o los \u00absentiments h\u00e9rit\u00e9s de nos anc\u00eatres\u00bb y el misticismo nacional que se encarnar\u00eda a \u00abl&#8217;homme drapeau\u00bb. Frente al dogmatismo racionalista, Maurras, conjugar\u00eda el hero\u00edsmo y la energ\u00eda, en una visi\u00f3n que se torna cat\u00f3lica a trav\u00e9s de la uni\u00f3n de \u00abla terre et les morts\u00bb. Se trata de llevar la conciencia nacional al n\u00facleo de la comunidad campesina, de introducirlo en las zonas rurales.\u00a0 Este mundo es refractario a los valores abstractos. Entonces, se opera sobre la parroquia, donde se provoca cada domingo el reencuentro de los vivientes y de los que se fueron, cuya presencia se denota en las tumbas que rodean al cementerio.<\/p>\n<p>\u00bfDe qu\u00e9 manera podremos insertar el tronco nacionalista en la fe cat\u00f3lica?, inquir\u00eda Barr\u00e9s. A trav\u00e9s del monumento funerario, en donde se inscriben los nombres de quienes han fallecido en defensa de la patria. De esta manera se recuerda la expiaci\u00f3n patri\u00f3tica elevada ya a martirio c\u00edvico-religioso de los hijos del valle. Y entre las futuras generaciones aumenta el orgullo de la participaci\u00f3n del t\u00edo o del abuelo en la guerra del 14, que se sanciona ante las familias que no cuentan con m\u00e1rtires en el camposanto.<\/p>\n<p>As\u00ed, y con permiso de Pierre Nora, la fe se hace nacionalista y la iglesia un trasunto de la patria. Si la \u00abmairie\u00bb o \u00abl&#8217;H\u00d4tel de la Ville\u00bb republicano no ensimisma al hortelano cat\u00f3lico, el recuerdo \u00abaux enfants de la patrie\u00bb de la iglesia cantonal queda grabado en la vida cotidiana. Asunto concluido. La fe se hace naci\u00f3n. Y hasta el nacionalista corso, bret\u00f3n, alsaciano, normando, vasco u occitano se mostrar\u00e1 orgulloso de sus antepasados a trav\u00e9s de esos \u00ablieux de m\u00e9moire\u00bb que son los monumentos funerarios a los h\u00e9roes, ahora ya franceses, de la patria.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Juan L\u00f3pez de Palacios Rubios. \u00bfPuede un gobernante despojar a otro? El cesarismo en los or\u00edgenes de la conquista de Navarra. 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