{"id":29618,"date":"2013-12-09T08:41:54","date_gmt":"2013-12-09T06:41:54","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/viaje-a-islandia\/"},"modified":"2013-12-09T08:41:54","modified_gmt":"2013-12-09T06:41:54","slug":"viaje-a-islandia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/viaje-a-islandia\/","title":{"rendered":"Viaje a Islandia"},"content":{"rendered":"<p> <\/p>\n<p>Fue en las \u201cBlue Ridge Mountains\u201c de Carolina del Norte, en una noche de perros, despu\u00e9s de conducir horas y horas bajo la lluvia para llegar cerca de la medianoche a un parque nacional donde no hab\u00eda un alma (excepto un potencial asesino en serie), sin m\u00e1s luz que la de una luna en cuarto menguante tapada por las nubes, y los faros del coche. Tras llenarme de barro hasta las rodillas buscando le\u00f1a en el bosque, la madera mojada no prendi\u00f3 ni a la de tras, no pude hacer la barbacoa que estaba prevista y tuve que conformarme con latas de sardinas. Ante la perspectiva de sufrir para instalar la tienda de campa\u00f1a en medio de un lodazal, decid\u00ed poner punto final a la excursi\u00f3n, regresar a casa a dormir, regalar la cocinita de gas butano y los utensilios de cocina a un amigo m\u00e1s animoso, y pasar p\u00e1gina en mi vida. A partir de entonces, cuando mi hija insisti\u00f3 en hacer camping, le ayud\u00e9 a instalar la tienda en el sal\u00f3n comedor o en el jard\u00edn de casa. Y para ir de vacaciones, a hoteles. Cuento todo esto para dejar claro que no se me habr\u00eda pasado por la cabeza hacer un viaje a Islandia, por mucho que el \u00e9nfasis est\u00e9 en la naturaleza y en los lugares remotos, si no hubiera sido con todas las comodidades.<\/p>\n<p>Islandia no es s\u00f3lo uno de los pa\u00edses m\u00e1s bonitos y ex\u00f3ticos del mundo, sino tambi\u00e9n de los m\u00e1s interesantes, ricos y caros, a pesar de una crisis financiera que todav\u00eda colea. Nada es barato. Ni el alquiler de coches (es muy recomendable un seguro especial que cubre los da\u00f1os ocasionados por las carreteras sin asfaltar y la ceniza volc\u00e1nica), ni el alojamiento, ni el alcohol, ni la comida, con platos tan ex\u00f3ticos como el tibur\u00f3n, el filete de ballena, cocochas de bacalao, el carpaccio de frailecillo \u2013que es el la mascota nacional, pero los islandeses no dudan en zamp\u00e1rselo- y, de un postre, una especie de yogur espeso llamado skyr. Tras aterrizar en el aeropuerto de Keflavik (hasta hace pocos a\u00f1os una de las mayores bases militares norteamericanas en el mundo, crucial durante la Guerra Fr\u00eda para controlar los movimientos de los submartinos sovi\u00e9ticos en el Atl\u00e1ntico Norte), la primera impresi\u00f3n es que se trata de una tierra desolada y sin \u00e1rboles, por culpa de la erosi\u00f3n causada por la lava. La segunda es que nunca hace mucho calor (quince grados en julio y agosto es considerado buen tiempo, pero en invierno no hace tanto fr\u00edo como en Suecia, Noruega o Finlandia gracias a la corriente del Golfo). Y la tercera es la imagen del vapor que sale de las aguas termales de la Laguna Azul (Blue Lagoon) , visible desde la carretera que lleva a Reykjavik en tres cuartos de hora.<\/p>\n<p>Para\u00edso de los hedonistas, con su propio hotel, la Laguna Azul (situada en la peninsula de Reykjanes, en la esquina sudoccidental del pa\u00eds) es la atracci\u00f3n\u00a0 n\u00famero uno de Islandia e imagen de sus posters tur\u00edsticos. De d\u00eda o de noche \u2013las instalaciones est\u00e1n abiertas hasta las ocho en invierno y hasta las nueve en verano-, constituye una experiencia ba\u00f1arse en las aguas geotermales ricas en algas, sal, silicio y otros minerales, embadunarse la cara de barro, meterse en la sauna o el ba\u00f1o turco, colocarse debajo de una catarara o \u2013sobre todo- tomar una cerveza o un Campari con naranja sin necesidad de salir del agua. Calentito, mientras fuera hace un fr\u00edo que pela.<\/p>\n<p>De los 330.000 habitantes de Islandia, un tercio residen en Reykjavik y los barrios de sus alrededores, cada vez m\u00e1s grandes y poblados. Si los actuales abuelos eran agricultores y pescadores \u2013la principal riqueza del pa\u00eds, que aporta un 43 por ciento del producto interno bruto-, los padres nacieron en la capital pero segu\u00edan teniendo contacto con el campo e iban los fines de semana, pero los hijos son absolutamente urbanitas, criaturas del asfalto. Los m\u00e1s afortunados viven en los lujosos apartamentos o las casitas de colores del distrito 101, rodeados de restaurants, caf\u00e9s y boutiques con elegantes escaparates que muestran botas de piel de foca, joyas, artesan\u00eda local, dise\u00f1o escandinavo y, sobre todo, jerseys de lana. Los islandeses tienen una moral luterana, que les lleva a trabajar mucho m\u00e1s que la media de europeos y tener hasta tres empleos (o al menos as\u00ed era hasta que lleg\u00f3 el paro de la mano de la crisis econ\u00f3mica). Disponen de dinero, y son consumidores empedernidos, obsesionados con tener en su domicilio la \u00faltima moda en aparatos electr\u00f3nicos, que en seguida descartan por un modelo nuevo. Son extremados en su forma de ser, tal vez un reflejo de un clima donde en verano se disfruta de casi veinticuatro horas de luz, pero en invierno tan s\u00f3lo cinco (hay rincones del norte que durante varios meses no reciben ni un rayo directo de sol). Durante la semana apenas toman un vasito de vino con la comida. Pero, ya sea por su caracter radical o como reacci\u00f3n contra la ley seca y la prohibici\u00f3n del consumo de cerveza que se impuso en 1915 e imper\u00f3 durante muchos a\u00f1os, beben desaforadamente durante el fin de semana. No tienen t\u00e9rmino medio, y de ah\u00ed la crisis financiera que estall\u00f3 en el 2008 y a\u00fan no est\u00e1 del todo superada. La culpa, igual que en Espa\u00f1a, la tuvo un boom de la construcci\u00f3n al que todo hijo de vecino se apunt\u00f3 entusiasmado, porque la inflaci\u00f3n hac\u00eda subir el valor de las casas y los coches, y disminu\u00eda el coste de las hipptecas y pr\u00e9stamos. Hasta que, en una espiral provocada por el colapso de Lehman Brothers, la corona perdi\u00f3 de la noche a la ma\u00f1ana un tercio de su valor, tres bancos fueron a la quiebra y la bolsa tuvo que cerrar. Literalmente en bancarrota, s\u00f3lo los pr\u00e9stamos del Fondo Monetario Internacional y los vecinos escandinavos salvaron a Islandia.<\/p>\n<p>La vida nocturna de Reykjavik es sencillamente alucinante un viernes o s\u00e1bado, cuando hasta caf\u00e9s y restaurantes se transforman en clubs nocturnos con m\u00fasica en vivo y enormes colas para entrar. Desde las diez de la noche hasta las cinco o seis de la madrugada, las calles del Barrio Viejo parecen las Ramblas, un aluvi\u00f3n de veintea\u00f1eros, treinta\u00f1eros y cuarentones, en su mayor\u00eda rubios, que van de local en local con la cerveza o la botella de vodka en la mano, charlando con los dem\u00e1s transe\u00fantes. El fen\u00f3meno de la \u201cnightlife\u201c empez\u00f3 a desarrollarse en la d\u00e9cada de los noventa, cuanbdo se hizo popular en el mundo entero la cantante Bjork \u2013a la que se puede encontrar con facilidad en los locales de moda cuando visita el pa\u00eds- y a una serie de rockeros ingleses que la pusieron en el mapa. Pero no todo es consumismo. Los islandeses son muy cultos, tienen uno de los niveles educativos m\u00e1s altos de Europa y admiran a poetas y escritores. Pocas ciudades de cien mil habitantes pueden presumir una compa\u00f1\u00eda de opera y otra de ballet, una orquesta sinf\u00f3nica, tres grandes grupos profesionales de teatro y muchos otros independientes, un museo nacional y otro municipal. La principal atracci\u00f3n tur\u00edstica, sin embargo, es la elegante casa con vistas al puerto donde el presidente norteamericano Ronald Reagan y el l\u00edder ruso Mijail Gorbachov celebraron la hist\u00f3rica cumbre armamentista de 1986.<\/p>\n<p>Pero Reykjavik, con sus tiendas, teatros y restaurantes, no es en cualquier caso m\u00e1s que el aperitivo de una aventura en Islandia. El plato fuerte son los volcanes, las cataratas, los glaciares, los fiordos, los geysers, los arcoiris, las auroras boreales y una naturaleza tan salvaje como remota. Hasta los a\u00f1os sesenta no hab\u00eda pr\u00e1cticamente en el pa\u00eds carreteras asfaltadas, y todav\u00eda hoy una buena parte de la red viaria es de tierra. Pero una magn\u00edfica ruta circular da la vuelta a todo el pa\u00eds (recorrerla lleva diez horas) y permite llegar sin mayores dificultades \u2013y sin necesidad de un cuatro por cuatro-a las principales atracciones tur\u00edsticas y a los mejores hoteles.<\/p>\n<p>La Laguna Azul, el imponente y fiable geyser de Strokkur, el parque nacional de Pingvellir, el glaciar de Vatnajokull, la catarara de Gullfoss, la peninsula de Snaefellsnes (donde comienza el \u201cviaje al centro de la tierra\u201c de Julio Verne) o el lago de Jokulsarion son f\u00e1cilmente accesibles, sobre todo en verano. Pero el desaf\u00edo en Islanda es llegar, por rutas secundarias y veh\u00edculos con tracci\u00f3n en las cuatro ruedas, a los espectaculares fiordos occidentales, donde con suerte uno puede tropezarse con un zorro \u00e1rtico, o con algunos de los mil renos que fueron \u201cimportados\u201c de Suecia y han sobrevivido a los rifles de los campesinos. Akureyi es la segunda ciudad en poblaci\u00f3n, y el centro de operaciones para explorar las monta\u00f1as de Eylajfordur, el lago de Myvatn (para\u00edso de los ornit\u00f3logos), el ca\u00f1\u00f3on de Jokulsa o las cataratas de Godafoss y Detifoss, las mayores de toda Europa.<\/p>\n<p>La mayor aventura de todas consiste en penetrar en las llamadas Tierras Altas (Highlands) del interior de Islandia, conduciendo todoterrenos de enormes ruedas (\u201csuperjeeps\u201c) sobre glaciares de hasta tres metros de grosor, bloques de lava y campos de arena negra que tiende a introducirse en la carrocer\u00eda y en el motor. Hacer camping no est\u00e1 prohibido \u2013aunque se recomienda informar de la ruta a las autoridades o a unos grupos de voluntaries dedicados a rescatar a quienes se pierden-, hay quienes viajan en bicicleta, y la mayor\u00eda de islandeses lo hace con el coche propio. Pero la opci\u00f3n m\u00e1s c\u00f3moda para el turista es instalarse en el Hotel Highland, la puerta de entrada a estos salvajes territorios, y realizar desde all\u00ed excursions organizadas en Land Rover con ch\u00f3fer y gu\u00eda por las carreteras sin asfaltar de Kjolur y Sprengisandur, subir hasta la mitad de la ladera del Monte Hekla, ver el reflejo de los montes sobre las aguas pristinas del lago Landmannalaugar, asomarse al cr\u00e1ter de Ljotipollur, ba\u00f1arse en r\u00edos de agua caliente o hacer el picnic delante de cascadas que se despe\u00f1an entre rocas bas\u00e1lticas.<\/p>\n<p>Una de las grandes ventajas de Islandia para el turismo es que, se vaya a donde se vaya, siempre hay un magn\u00edfico hotel que puede server de campamento, ya que el pa\u00eds s\u00f3lo tiene una extension de cien mil kilometros cuadrados, y es la quinta parte de Espa\u00f1a. Y dentro del hotel siempre hay una sauna o un jacuzzi desde donde contemplar por la noche las estrellas en unos cielos puros, libres de contaminaci\u00f3n, y por el d\u00eda los lagos de aguas cristalinas o las monta\u00f1as cubiertas de nieve. A los islandeses les encantan las piscinas de aguas termales, que utilizan no s\u00f3lo por placer sino tambi\u00e9n para hacer negocios. En todos los pueblos hay una, abierta hasta bien entrada la tarde, que es el centro de la vida social.<\/p>\n<p>En esas piscinas se aprende a conocer a los islandeses, personajes muy complejos, que un momento est\u00e1n completamente desinhibidos y al siguiente taciturnos, con un peculiar sentido del patriotismo (tan s\u00f3lo obtuvieron la independencia de Dinamarca en 1944), del mundo contra nosotros, que han hecho de la neutralidad un dogma, muy creyentes \u2013casi todos en Dios, pero muchos tambi\u00e9n en los esp\u00edritus-, orgullosos de tener uno de los idiomas m\u00e1s antiguos del mundo, empe\u00f1ados en cazar ballenas aunque el resto del planeta est\u00e9 en contra, feministas aut\u00e9nticos, con una dama primera ministra y muchas m\u00e1s en el parlamento (aunque los sueldos de las mujeres son, como en todas partes, muy inferiores a los de los hombres). Se trata de una sociedad sin clases, donde todo el mundo se llama por el nombre de pila, y sin delincuencia a pesar del \u00e9xito de una novela negra que dar\u00eda la impresi\u00f3n que las calles de Reykjavik son tan violentas como las de Los \u00c1ngeles o el Bronx. La red social es muy amplia, pero acudir a los subsidios del estado est\u00e1 muy mal visto. Impera una tolerancia genuina. Las madres solteras no son criticadas sino admiradas por la valent\u00eda y el trabajar de criar sus hijos solas. La expectativa de vida es una de las m\u00e1s altas del mundo, por la dieta y la limpieza del medio ambiente (el cien por cien de la energ\u00eda es geotermal, no hay ni carbon, ni humos ni residuos nucleares). El festival de Eurovisi\u00f3n es un acontecimiento nacional, y todo el mundo al morir puede contra con que su obituario se publicar\u00e1 en los peri\u00f3dicos. Y se puede llegar a los rincones m\u00e1s remotos y disfrutar unas vacaciones de lujo sin la pesadilla de tener que montar una tienda de campa\u00f1a.<\/p>\n<p>LA VANGUARDIA<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fue en las \u201cBlue Ridge Mountains\u201c de Carolina del Norte, en una noche de perros, despu\u00e9s de conducir horas y horas bajo la lluvia para llegar cerca de la medianoche a un parque nacional donde no hab\u00eda un alma (excepto un potencial asesino en serie), sin m\u00e1s luz que la de una luna en cuarto [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[82],"tags":[],"class_list":["post-29618","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-munduanbarna"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.7 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Viaje a Islandia - 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