{"id":29215,"date":"2013-09-30T16:36:27","date_gmt":"2013-09-30T14:36:27","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/reconocer-y-sanar-la-verguenza-maligna\/"},"modified":"2013-09-30T16:36:27","modified_gmt":"2013-09-30T14:36:27","slug":"reconocer-y-sanar-la-verguenza-maligna","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/reconocer-y-sanar-la-verguenza-maligna\/","title":{"rendered":"Reconocer y sanar la verguenza maligna."},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una Declaraci\u00f3n sobre la Necesidad Urgente de Recuperarse Psicol\u00f3gica y Espiritualmente de los Efectos del Colonialismo en Irlanda<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Goza de un apoyo generalizado la postura que sostiene que muchas de las actitudes y conductas contempor\u00e1neas del pueblo irland\u00e9s tienen su origen en el colonialismo. No existe, sin embargo, una hip\u00f3tesis coherente para esclarecer el surgimiento de este proceso evolutivo. El presente art\u00edculo pretende integrar y expandir aportaciones anteriores a este campo, empleando el modelo trasgeneracional del abuso de padres a hijos para explicar c\u00f3mo un pueblo subyugado (o sea, los irlandeses cat\u00f3licos) puede ser da\u00f1ado psicol\u00f3gicamente por la opresi\u00f3n pol\u00edtica (o sea, el colonialismo brit\u00e1nico).<\/p>\n<p>Los ni\u00f1os que son objeto de un abuso severo y prolongado por parte de sus padres u otras figuras de autoridad tienden a interiorizar \u00e9ste bajo la forma de un s\u00edndrome de conducta que se caracteriza por la dependencia patol\u00f3gica, la auto-estima baja y los sentimientos suprimidos, y al que he llamado \u00abverg\u00fcenza maligna\u00bb. Ya como adultos, es muy probable que los ni\u00f1os regidos por la verg\u00fcenza practiquen con sus hijos un abuso semejante al que ellos mismos recibieron, transmitiendo de esta manera el s\u00edndrome a la siguiente generaci\u00f3n. Y as\u00ed se eslabona la cadena.<\/p>\n<p>\u00bfAcaso existir\u00e1 a nivel cultural un proceso semejante, mediante el cual las instituciones sociales de todo un pueblo interioricen como verg\u00fcenza maligna el abuso pol\u00edtico y gubernamental que \u00e9ste ha sufrido? \u00bfY que el gobierno, la iglesia, la escuela y la familia, por medio de sus pol\u00edticas y acciones, transmitan inadvertidamente esta verg\u00fcenza a las generaciones posteriores?<\/p>\n<p>Varias razones hacen suponer que un proceso cultural de este tipo es end\u00e9mico en Irlanda desde hace muchos siglos, y que sus implicaciones destructivas de verg\u00fcenza maligna son la principal causa de la actual aflicci\u00f3n psicol\u00f3gica, social, pol\u00edtica y econ\u00f3mica del pa\u00eds.<\/p>\n<p>La experiencia cl\u00ednica con familias hace pensar que la recuperaci\u00f3n psicol\u00f3gica y espiritual representan, conjuntamente, un tratamiento eficaz para la verg\u00fcenza maligna, y son quiz\u00e1 la \u00fanica manera de evitar que \u00e9sta se transmita a la siguiente generaci\u00f3n. Si la verg\u00fcenza maligna resultara ser un problema significativo de Irlanda a nivel nacional, entonces har\u00e1 falta sin duda una receta similar pero a mucha mayor escala.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Antecedentes<\/strong><\/p>\n<p>En abril de 1967 yo era el Director del Servicio Psiqui\u00e1trico de Emergencia del Hospital John Hopkins en Baltimore. Los disturbios ocasionados por el asesinato del Dr. Martin Luther King se encontraban entonces en su punto \u00e1lgido y el hospital, ubicado en el centro de una zona pobre de negros, estaba pr\u00e1cticamente en estado de sitio.<\/p>\n<p>El \u00e1rea de emergencias estaba llena de personas afectadas por la violencia; unos f\u00edsicamente heridos, otros mentalmente alterados. Dentro de \u00e9stos \u00faltimos se encontraban varios j\u00f3venes negros que hab\u00edan sido arrestados por saqueo, embriaguez y desenfreno. Como Psiquiatra Responsable, decid\u00ed no aceptar a estos individuos para que recibieran tratamiento, ya que no los consider\u00e9 psiqui\u00e1tricamente enfermos. En cambio solicit\u00e9 a la polic\u00eda que recogiera a aquellos j\u00f3venes que no participaban en el saqueo o los disturbios, sino que permanec\u00edan en casa a puerta cerrada, mirando los disturbios por televisi\u00f3n.<\/p>\n<p>Esta pol\u00edtica me acarre\u00f3 muchos problemas con la polic\u00eda y las autoridades del hospital. No concordaban con mi opini\u00f3n de que la conducta socialmente agresiva de j\u00f3venes negros, tras el asesinato del Dr. King, pod\u00eda considerarse como una respuesta psicol\u00f3gica normal, en vista de la larga historia de racismo, segregaci\u00f3n y abuso cultural que hasta ese momento hab\u00eda tenido que soportar la poblaci\u00f3n negra de Baltimore y otras zonas del sur de Estados Unidos. Yo me preguntaba: \u00bfno ser\u00e1 posible que los j\u00f3venes hombres y mujeres que no manifiestan su furia est\u00e9n mostrando signos de la afecci\u00f3n poscolonial de stress? Al no poder experimentar sanamente la rabia a causa de un miedo patol\u00f3gico a expresar sus sentimientos, \u00bfno estar\u00edan reproduciendo inconcientemente la actitud de sumisi\u00f3n con la que tradicionalmente se espera que reaccionen los esclavos y otros pueblos oprimidos?<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>S\u00edndromes Psicol\u00f3gicos Poscoloniales<\/strong><\/p>\n<p>Destacados autores pol\u00edticos que han escrito sobre el Tercer Mundo, como Franz Fanon, Edward Said y Albert Memmi, han identificado la dependencia poscolonial como un obst\u00e1culo mayor en el progreso de los pueblos decolonizados. El meollo del problema para cualquier poblaci\u00f3n poscolonial es la convicci\u00f3n generalizada de inferioridad cultural, generada por el abuso prolongado del poder en la relaci\u00f3n entre colonizador y colonizado. Sobrevivientes de campos de concentraci\u00f3n , antiguos miembros de cultos, reh\u00e9nes liberados y prisioneros de guerra que vuelven a su patria pueden verse similarmente asediados, durante el resto de su vida, por sentimientos irracionales, en especial la verg\u00fcenza y la culpa.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><tt>W. Humphrey, Paddy montando a caballo, 1779<\/tt><\/p>\n<p>Lo sepan o no, los irlandeses cat\u00f3licos de todo el mundo son los herederos de una historia que evoca im\u00e1genes de verg\u00fcenza, opresi\u00f3n, deprivaci\u00f3n e intolerancia. A pesar de esto se han destacado merecidamente como grupo por su valent\u00eda, ingenio, buen humor y generosidad, adem\u00e1s de su imaginaci\u00f3n, su sentido de una vocaci\u00f3n trascendente y su legendaria capacidad de sobreponerse a las adversidades. Estas cualidades les han valido reconocimiento sin precedente en los negocios, las leyes, la medicina, la pol\u00edtica, la religi\u00f3n y las artes. Sin embargo, muchos de ellos, incluso algunos de los m\u00e1s exitosos, confiesan que en privado se tienen que enfrentar a sentimientos cr\u00f3nicos de verg\u00fcenza y a una dolorosa sensaci\u00f3n de inferioridad personal y cultural.<\/p>\n<p>Esta discrepancia de sentimientos me es decididamente familiar. Como cat\u00f3lico irland\u00e9s, crec\u00ed en el seno de una amorosa y cultivada familia Fine Gael donde las discusiones pol\u00edticas parec\u00edan centrarse en las brutalidades de la guerra civil, que termin\u00f3 apenas catorce a\u00f1os antes que yo naciera, y en la que mi padre particip\u00f3 como oficial m\u00e9dico en el Ej\u00e9rcito Estatal Libre. Poco se hablaba en mi presencia de los siglos de historia colonial que llevaron a la guerra, y mis padres simpatizaban con Inglaterra en su lucha contra Hitler. En la escuela, en la clase de historia, estudiaba temas como el despojo que emprendieron los colonizadores ingleses de nuestras tierras para sembrar en ellas sus plant\u00edos, el empobrecimiento deliberado de los cat\u00f3licos irlandeses a trav\u00e9s de las Leyes Penales, y la eliminaci\u00f3n casi total del campesinado irland\u00e9s al sufrir el abandono planeado y la emigraci\u00f3n forzosa durante la Hambruna. A pesar de saber esto, a los ocho a\u00f1os ya estaba yo convencido de que Inglaterra era una fuente de autoridad m\u00e1s confiable (y superior) en todos los asuntos salvo el catolicismo. Durante mi adolescencia llegu\u00e9 a pensar que todo lo que fuera irland\u00e9s (inclu\u00eddo yo mismo) era de alguna manera defectuoso o de segunda clase en comparaci\u00f3n con Inglaterra.<\/p>\n<p>Cuando sal\u00ed de Irlanda en 1960 para exiliarme voluntariamente como psiquiatra en Estados Unidos (donde he permanecido desde entonces), esta percepci\u00f3n equivocada de la inferioridad cultural y personal (que m\u00e1s tarde llamar\u00eda verg\u00fcenza maligna) se hab\u00eda convertido en el n\u00facleo de mi identidad; de hecho, \u00e9ste bien pudo ser el motivo de mi salida de Irlanda, aunque no estuviera yo conciente de ello en ese momento. Un divorcio, un nuevo matrimonio, mi recuperaci\u00f3n del alcoholismo y un duro enfrentamiento con el c\u00e1ncer me hicieron reconsiderar, veinte a\u00f1os m\u00e1s tarde, mi situaci\u00f3n personal.<\/p>\n<p>A mediados de los setentas el profesor Ivor Browne de Dublin me invit\u00f3 a volver a Irlanda para dirigir una serie de conferencias sobre relaciones de grupo, patrocinadas por la Fundaci\u00f3n Irlandesa para el Desarrollo Humano, que tratar\u00edan aspectos inconcientes de la autoridad y la responsabilidad. Esta coyuntura me permiti\u00f3 entablar contacto con Paddy Doherty y otros l\u00edderes de Derry, que se esforzaban por lograr la supervivencia de su ciudad frente a los estragos de la ocupaci\u00f3n militar, la guerrilla y la lucha entre facciones. Mientras trataba de responsabilizarme cabalmente de mis problemas personales y del da\u00f1o que hab\u00edan ocasionado en m\u00ed y en otros, la proximidad con las terribles consecuencias del imperialismo en Irlanda del Norte me hizo preguntarme si las din\u00e1micas trangeneracionales de mi familia de origen en Dublin y mi familia de elecci\u00f3n en Los \u00c1ngeles no pod\u00edan ser acaso un reflejo microc\u00f3smico del colonialismo. De ser as\u00ed, tanto los puntos fuertes como los d\u00e9biles de mi propia personalidad pod\u00edan verse como el legado psicol\u00f3gico de un proceso colonial que se manifestaba, no a nivel cultural o de comunidad, sino individualmente.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><tt>Caricatura, 1867. Biblioteca Nacional de Irlanda<\/tt><\/p>\n<p>Una revisi\u00f3n de la escritura irlandesa del siglo XX apuntala esta idea. Un gran n\u00famero de escritores e historiadores han atribu\u00eddo la err\u00f3nea auto-percepci\u00f3n err\u00f3nea de inferioridad personal y cultural de los cat\u00f3licos irlandeses a los efectos que ha tenido ell colonialismo brit\u00e1nico en la psique nacional. El profesor Joseph Lee se refiere a \u00ablos huidizos pero cruciales factores psicol\u00f3gicos que inspiraron el instinto de inferioridad\u00bb, y se\u00f1ala el auto-enga\u00f1o, la envidia, el desd\u00e9n a la autoridad, la falta de seguridad y el liderazgo deficiente como obst\u00e1culos de conducta poscoloniales que impiden alcanzar la productividad y la felicidad en la Irlanda contempor\u00e1nea.<\/p>\n<p>El destacado psiquiatra irland\u00e9s Anthony Clare, al mismo tiempo que destaca \u00abel extraordinario vigor y vitalidad de gran parte de la vida irlandesa\u00bb, describe a la mente irlandesa como \u00abenvuelta, y hasta cierto punto sofocada, por una abrazo mental ingl\u00e9s\u00bb. Este proceso ha surgido, afirma, en \u00abuna cultura permeada en gran medida por el enf\u00e1sis en el control f\u00edsico, el pecado original, la inferioridad cultural y las posturas psicol\u00f3gicamente defensivas\u00bb.<\/p>\n<p>La parad\u00f3jica y contradictoria construcci\u00f3n de la \u00abpersonalidad cat\u00f3lica irlandesa\u00bb es en s\u00ed una pista para entender la historia de Irlanda. El sentido de humor, la valent\u00eda, la lealtad y la ternura coexisten con el pesimismo, la envidia, la duplicidad y el rencor. Un fuerte impulso de desd\u00e9n a la autoridad se ve atemperado por la necesidad a\u00fan mayor de apaciguarla. Una constante necesidad de conseguir la aprobaci\u00f3n de los otros es frustrada por el temor cr\u00f3nico al enjuiciamiento. Una honda devoci\u00f3n al sufrimiento como fin en s\u00ed mismo se fundamenta en la firme creencia de que la tragedia es una virtud.<\/p>\n<p>Freud, Jung y otros te\u00f3ricos del psicoan\u00e1lisis sosten\u00edan que los individuos est\u00e1n destinados a representar temas apocal\u00edpticos de la historia antigua, que se transmiten de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n a trav\u00e9s de las instituciones de la sociedad y del inconciente colectivo. De esta manera, los cat\u00f3licos irlandeses pueden verse empujados a reproducir en su vida cotidiana los temas m\u00e1s degradantes de la historia colonial irlandesa, que incluyen la doble tragedia del triunfo a trav\u00e9s del fracaso o el fracaso a trav\u00e9s del triunfo, representando ambas opciones un resguardo doloroso pero seguro para no ser consecuente con la ambici\u00f3n personal. En mi propia experiencia, estas reproducciones destructivas pueden ser observadas con mayor claridad en las batallas por el poder pol\u00edtico que se desatan dentro de las familias, y en la relaci\u00f3n entre maestros y alumnos en la escuela. Las estrategias para provocar verg\u00fcenza &amp;emdash;la ridiculizaci\u00f3n, el hostigamiento, el desd\u00e9n y la humillaci\u00f3n p\u00fablica&amp;emdash; claramente tienen su origen en la realidad hist\u00f3rica de la opresi\u00f3n pol\u00edtica. El disimulo mal intencionado y el silencio como forma de comunicaci\u00f3n, la traici\u00f3n interpersonal y el regocijo secreto frente a la desgracia ajena, \u00e9stos son recordatorios contempor\u00e1neos del salvajismo familiar y la perfidia tribal a los que tuvieron que recurrir al menos algunos de nuestros antepasados para sobrevivir bajo el mandato colonial.<\/p>\n<p>Haciendo alusi\u00f3n al impacto psicol\u00f3gico de la dominaci\u00f3n pol\u00edtica y extranjera en Irlanda, Clare se\u00f1ala la necesidad de explorar la propensi\u00f3n irlandesa a \u00abdecir una cosa y hacer otra\u00bb. Advierte sabiamente que la investigaci\u00f3n de este tema y otros afines requiere sensibilidad y tacto, para no fomentar posturas defensivas y no alimentar la tendencia irlandesa hacia la auto-denigraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Sin embargo, esta exploraci\u00f3n debe seguir adelante. Los efectos que puede tener, a corto y largo plazo, la influencia poscolonial potencialmente destructiva en el desempe\u00f1o laboral y las relaciones humanes de Irlanda, deb\u00edan ser un asunto de inter\u00e9s nacional. La mentalidad poscolonial que, seg\u00fan Lee, obstruye la ambici\u00f3n y limita el progreso al \u00abdesmoronar las perspectivas que tienen los irlandeses sobre su propio potencial\u00bb, debe identificarse y ser encauzada con miras positivas, si se pretende continuar el renacimiento espiritual, cultural y econ\u00f3mico que actualmente tiene lugar en Irlanda y mantener el concomitante movimiento hacia la paz en Irlanda del Norte.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Antecedentes hist\u00f3ricos<\/strong><\/p>\n<p>Esta secci\u00f3n y la siguiente contienen una perspectiva breve &amp;emdash;y muy selectiva&amp;emdash; de la historia irlandesa pertinente, una descripci\u00f3n de c\u00f3mo y por qu\u00e9 los padres culp\u00edgenos inflinjen da\u00f1o emocional a sus hijos, y una introducci\u00f3n a la psicolog\u00eda de la verg\u00fcenza maligna. Al estar conciente de las relaciones que vinculan estos temas, al lector podr\u00e1 identificar la conexi\u00f3n entre el abuso familiar y la opresi\u00f3n pol\u00edtica. A su vez, dicha conciencia permitir\u00e1 esclarecer la manera en que la relaci\u00f3n opresiva entre colonizador y colonizado en Irlanda ha generado auto-percepciones err\u00f3neas de inferioridad cultural (verg\u00fcenza maligna) en amplios sectores de la poblaci\u00f3n irlandesa cat\u00f3lica.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><tt>Colonizador Irland\u00e9s en Nueva York, 1850's. Caricatura de Thomas Nast; Cortes\u00eda de Culver Pictures Inc. Nueva York<\/tt><\/p>\n<p>En distinto momentos desde el reinado de Isabel I, los gobiernos ingleses han justificado la opresi\u00f3n de los cat\u00f3licos en Irlanda con argumentos de inferioridad racial y car\u00e1cter vergonzoso del pueblo irland\u00e9s. A fines del siglo XVII, las Leyes Penales fueron implementadas espec\u00edficamente por el gobierno colonial para empobrecer y degradar a los cat\u00f3licos en Irlanda, y para socavar o eliminar la influencia de la Iglesia Cat\u00f3lica de Irlanda. Todas las instituciones cat\u00f3licas irlandesas que defend\u00edan valores, actitudes y creencias religiosas tradicionales fueron se\u00f1aladas para su destrucci\u00f3n. Estas severas leyes estuvieron en vigor durante aproximadamente ochenta a\u00f1os, o hasta 1770, momento en el que se inici\u00f3 un proceso de revocaci\u00f3n. \u00c9ste s\u00f3lo se debi\u00f3 a que la legislaci\u00f3n represiva ya hab\u00eda cumplido su cometido original, el de \u00abimpedir la expansi\u00f3n del papismo\u00bb y \u00abeliminar la tenencia cat\u00f3lica de la tierra\u00bb.<\/p>\n<p>Durante siglos, la potencial solidaridad tribal de los cat\u00f3licos irlandeses fue consistemente socavada con el despojo de tierras, la pobreza, la discriminaci\u00f3n y la prontitud de la Corona inglesa a explotar la venalidad surgida por la desesperanza irlandesa, comprando la traici\u00f3n a informantes bajo sueldo. Tras el Acta de la Uni\u00f3n en 1801 y las fallidas insurrecciones de 1798 y 1803, el esp\u00edritu del catolicismo irland\u00e9s se debilit\u00f3 a\u00fan m\u00e1s con la eliminaci\u00f3n sistem\u00e1tica de la lengua irlandesa como s\u00edmbolo cultural fundamental. Incluso tras lograr la Emancipaci\u00f3n Cat\u00f3lica en 1829, la experiencia irlandesa nativa fue crecientemente devaluada, y las formas preferidas de vestido, comportamiento y pensamiento se defin\u00edan de acuerdo a la dominante cultura brit\u00e1nica.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s vino la Hambruna de 1845 y con ella la posibilidad real de exterminio o abandono de los cat\u00f3licos irlandeses a trav\u00e9s de la enfermedad, el hambre y la negligencia del gobierno brit\u00e1nico. Un mill\u00f3n doscientas mil personas murieron en menos de cinco a\u00f1os, dos millones m\u00e1s emigraron a Estados Unidos a lo largo de la d\u00e9cada siguiente, y hacia 1850 grandes franjas del territorio irland\u00e9s (especialmente el oeste y el suroeste) deben haber tenido el aspecto de un campo de concentraci\u00f3n de 600 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Durante esta \u00e9poca y posteriormente, la prensa inglesa &amp;emdash;particularmente The Times, Punch, y The Illustrated London News&amp;emdash; gener\u00f3 potentes estereotipos denigrantes, dise\u00f1ados para apoyar la tesis de que los cat\u00f3licos irlandeses eran al menos en parte responsables de la cat\u00e1strofe que hab\u00edan sufrido. Se dec\u00eda que su pereza y estupidez y sussupersticiosas creencias religiosas provocaron la Hambruna, que fue descrita por algunos pol\u00edticos y religiosos como el justo castigo de un Dios iracundo a las actitudes pecaminosas y rebeldes de los cat\u00f3licos irlandeses. \u00abLa perversidad terrible que nos vemos obligados a enfrentar\u00bb, escribi\u00f3 Charles Trevelyan en 1848, \u00abno es el mal f\u00edsico de la hambruna sino la perversidad moral que encierra el car\u00e1cter ego\u00edsta, malvado y turbulento de la gente.\u00bb Como Secretario del Tesoro del gobierno brit\u00e1nico, Trevelyan era el responsable de financiar las operaciones de alivio.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><tt>Racismo Cient\u00edfico, tal como se represent\u00f3 en Harper's Weekly, 1898<\/tt><\/p>\n<p>Existe un n\u00famero suficiente de pruebas para suponer que la postura \u00abgubernamental\u00bb de Trevelyan contin\u00faa 150 a\u00f1os m\u00e1s tarde, como una poderosa din\u00e1mica de la guerra que actualmente tiene lugar en Irlanda del Norte. En una entrevista con el Belfast Telegraph del 10 de mayo de 1969, Terrence O&#8217;Neill hizo la siguiente declaraci\u00f3n, tras renunciar a su cargo como Primer Ministro de Irlanda del Norte:<\/p>\n<p>Es sumamente dif\u00edcil explicar a los protestantes que si se da un buen empleo y una buena casa a los cat\u00f3licos, estos vivir\u00e1n como protestantes, porque ver\u00e1n a sus vecinos con autom\u00f3viles y televisores. Se negar\u00e1n a tener 18 hijos. Pero si un cat\u00f3lico est\u00e1 desempleado y vive en un cuchitril horrendo, criar\u00e1 a dieciocho hijos con la beneficiencia p\u00fablica. Si los cat\u00f3licos son tratados con la debida consideraci\u00f3n y amabilidad, vivir\u00e1n como protestantes a pesar de la naturaleza autoritaria de su iglesia.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><tt>Dos Caras (detalle), Sir John Tenniel, 1881, publicado en Punch<\/tt><\/p>\n<p>Entre los fragmentos literarios del siglo XIX pertinentes se encuentran las siguientes citas, ampliamente conocidas. La primera de ellas viene de la pluma de Charles Kingsley, autor de Los Ni\u00f1os del Agua (The Water Babies) y otras novelas cl\u00e1sicas inglesas; aparece en una carta escrita a su mujer tras un breve viaje por Irlanda en 1860:<\/p>\n<p>Me acechan las im\u00e1genes de los chimpances humanos que observ\u00e9 a lo largo de las cien millas de esa horrible tierra. Creo que no solamente hay m\u00e1s de ellos que antes, sino que son m\u00e1s felices, est\u00e1n mejor alimentados y tienen mejores casas bajo nuestro gobierno que nunca antes. Pero es terrible ver chimpances blancos; si al menos fueran negros no se sentir\u00eda uno tan afectado, pero sus pieles, salvo en aquellos que han sido expuestos al sol, son tan blancas como las nuestras.<\/p>\n<p>En un art\u00edculo de 1862 titulado \u00abEl Eslab\u00f3n Perdido\u00bb, Punch nos ofrece lo siguiente sobre trabajadores irlandeses inmigranes en Inglaterra:<\/p>\n<p>Una criatura que se ubica claramente entre el Gorila y el Negro puede ser encontrada por aventureros emprendedores en ciertos barrios bajos de Londres y Liverpool. Proviene de Irlanda, sitio de donde se las ha ingeniado para emigrar; pertenece de hecho a una tribu de salvajes irlandeses: la especie m\u00e1s primitiva del Yahoo irland\u00e9s. Al conversar con sus semejantes habla un tipo de jerigonza. Es, adem\u00e1s, un animal escalador, y en ocasiones se le puede ver trepando una escalera cargado de ladrillos.<\/p>\n<p>Desde la perspectiva de la historia, sin embargo, no es posible responsabilizar \u00fanicamente al gobierno brit\u00e1nico por el sufrimiento de la poblaci\u00f3n cat\u00f3lica en Irlanda, entonces y ahora. Gracias a una peculiar voltereta de la iron\u00eda hist\u00f3rica, la Iglesia Cat\u00f3lica de Irlanda del siglo XIX y sus seguidores posiblemente contribuyeron tambi\u00e9n al proceso, mientras intentaban recuperarse juntos de siglos de persecuci\u00f3n y quasi-exterminio en manos de los ingleses.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><tt>Oro Americano (detalle), F. Opper, 1882<\/tt><\/p>\n<p>Hacia 1850, un n\u00famero sustancial de cat\u00f3licos irlandeses &amp;emdash;separados de sus tierras, devastados por el hambre y la enfermedad y aparentemente abandonados por el gobierno durante la Hambruna&amp;emdash; hab\u00eda llegado a creer que lo \u00fanico que se merec\u00edan y lo \u00fanico que pod\u00edan esperar de sus amos coloniales era la miseria humana. Naturalmente, se acercaron a la Iglesia Cat\u00f3lica en busca de ayuda y salvaci\u00f3n. La respuesta de la Iglesia fue inmediata, poderosa y sobre todo efectiva, porque impidi\u00f3 que un proceso potencialmente genocida adquiriera un impet\u00fa fatal. Pero el precio psicol\u00f3gico y espiritual que se pag\u00f3 a cambio de la supervivencia fue elevado; tan elevado, de hecho, que sigue siendo pagado, ciento cincuenta a\u00f1os despu\u00e9s, por una cantidad considerable de cat\u00f3licos en Irlanda y muchos m\u00e1s de la di\u00e1spora, entre los que me incluyo yo mismo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Supervivencia de la Iglesia y evoluci\u00f3n del catolicismo en el siglo XIX<\/strong><\/p>\n<p>Como parte de su estrategia de supervivencia a principios del siglo XIX, la Iglesia Cat\u00f3lica de Irlanda, tras haber sido perseguida, avergonzada y humillada durante casi cien a\u00f1os por el gobierno brit\u00e1nico, se ali\u00f3 con \u00e9ste para sofocar la insurgencia del nacionalismo militante irland\u00e9s. Esta desafortunada pero eficaz alianza condujo a la Iglesia a interiorizar de manera inconciente los aspectos m\u00e1s abusivos de la historia anglo-irlandesa y la cultura victoriana, incluyendo la supresi\u00f3n de sentimientos, la represi\u00f3n de la sexualidad y la devaluaci\u00f3n de los derechos de mujeres y ni\u00f1os. Estos valores sociales negativos fueron reforzados por una revoluci\u00f3n en el culto que subrayaba elementos sexistas de la teolog\u00eda agustiniana y jansenista importada de Francia e, ir\u00f3nicamente, incorporaba una estricta pr\u00e1ctica de rituales religiosos tomada de Inglaterra, entre los que figuraban las Novenas y el Rosario. Durante la segunda mitad del siglo, la gente com\u00fan de Irlanda se aferr\u00f3 a su religi\u00f3n como emblema de identidad y arma de desaf\u00edo. Para muchos, el catolicismo pas\u00f3 a ser una nacionalidad sustituta, y el nacionalismo una forma de religi\u00f3n secular.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Emigraci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>A pesar de que la emigraci\u00f3n de cat\u00f3licos y protestantes irlandeses hacia Estados Unidos y otros pa\u00edses era frecuente desde mediados del siglo XVII, en 1847 &amp;emdash;el a\u00f1o m\u00e1s severo de la Hambruna&amp;emdash; inici\u00f3 un \u00e9xodo enorme de cat\u00f3licos a Norteam\u00e9rica. A falta de bienes materiales que pudieran llevar consigo en el viaje trasatl\u00e1ntico, los emigrantes en cambio trajeron la austera y autoritaria ideolog\u00eda de supervivencia del catolicismo irland\u00e9s del siglo XIX, as\u00ed como los usuales estigmas coloniales de ciudadan\u00eda de segunda clase y baja auto-estima. Lo que esperaba a muchos de estos inmigrantes en la tierra de la promesa era una pobreza mucho mayor a la que pudieron haber vivido en Irlanda, y un muro impenetrable de prejuicios raciales y discriminaci\u00f3n religiosa:<\/p>\n<p>Se solicita mujer para tareas del hogar en general &amp;emdash; de Inglaterra, Escocia, Gales, Alemania o cualquier otro pa\u00eds excepto Irlanda.<\/p>\n<p>De nuevo vino la Iglesia cat\u00f3lica al rescate. El clero irland\u00e9s, desempe\u00f1ando su papel como defensor cultural de un pueblo devastado, se vali\u00f3 de fuertes infusiones de fe vigorosa y orgullo nacional para contrarrestar el racismo y fanatismo dirigido a su reba\u00f1o.<\/p>\n<p>La parroquia cobr\u00f3 mayor importancia que el vecindario, y los sacerdotes exig\u00edan obediencia absoluta a su mandato. Esta estrategia del clero ayud\u00f3 a los inmigrantes a instalarse en el Nuevo Mundo con algo de seguridad, al imbuirles esperanza y un fuerte sentido comunitario. Tambi\u00e9n les permiti\u00f3 aprovechar sus innatas habilidades de supervivencia para efectuar el sorprendente ascenso, que no tardar\u00eda en llevar a los cat\u00f3licos irlandeses a la cima del \u00e9xito material y el poder pol\u00edtico en los Estados Unidos.<\/p>\n<p>Mientras tanto, de vuelta en Irlanda, la estrategia de supervivencia adoptada en el siglo XIX por la Iglesia Cat\u00f3lica para suprimir tanto el (sentimiento nacionalista) como la insurrecci\u00f3n result\u00f3 ser un brillante \u00e9xito, pero \u00bfa qu\u00e9 precio? Seg\u00fan Monica McGoldrick, la Iglesia consolid\u00f3 su control sobre el pueblo (y asegur\u00f3 con ello su propia continuidad) al \u00abofrecer el camino hacia la salvaci\u00f3n en un pa\u00eds donde la vida ofrec\u00eda tan poco\u00bb. Despu\u00e9s de 1850, bien puede ser que la Iglesia haya inadvertidamente transmitido los puntos esenciales de su plan de supervivencia a las siguientes generaciones de cat\u00f3licos irlandeses. La verg\u00fcenza, la culpa, el terror y el auto-sacrificio c\u00e9libe eran los elementos clave de la campa\u00f1a eclesi\u00e1stica para enfrentar los problemas cr\u00edticos de sobrepoblaci\u00f3n, escasez de tierras y sistema hereditario patron\u00edmico. El pecado original, la represi\u00f3n sexual y la condena eterna fueron incorporados a la sombr\u00eda teolog\u00eda del temor que hizo creer a los cat\u00f3licos irlandeses que hab\u00edan nacido malos, eran propensos a la vileza y merec\u00edan ser castigados por sus faltas. Esta desoladora filosof\u00eda espiritual, surgida en el clima hostil de la hambruna y el colonialismo, se convertir\u00eda m\u00e1s tarde en el cimiento del catolicismo irland\u00e9s del siglo XX. Contin\u00faa si\u00e9ndolo hasta nuestro d\u00edas, a pesar de los cambios del Vaticano II y de los numerosos distanciamientos de la tradici\u00f3n que han realizado sacerdotes valientes, en todos los niveles de la organizaci\u00f3n eclesi\u00e1stica.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Dos Tipos de Verg\u00fcenza: Saludable y Maligna<\/strong><\/p>\n<p>Para destacar las similitudes de din\u00e1mica entre el abuso de padres a hijos y la opresi\u00f3n pol\u00edtica de los pueblos, la descripci\u00f3n anterior yuxtapone deliberadamente los aspectos abusivos de la historia irlandesa a la extraordinaria capacidad de la gente para superarlos. De manera similar, las estrategias de supervivencia desarrolladas por los ni\u00f1os para soportar el abuso familiar pueden convertirse en las principales herramientas de su realizaci\u00f3n como adultos. Como veremos, sin embargo, el precio que muchos hijos del abuso pagan por su posterior \u00e9xito material o profesional es el encontrarse aislados de sus verdaderos sentimientos, lo cual es ocasionado por la verg\u00fcenza maligna; por lo tanto son incapaces de alcanzar la intimidad en sus relaciones. Las implicaciones de un resultado similar a nivel de una poblaci\u00f3n entera ser\u00edan devastadoras.<\/p>\n<p>La verg\u00fcenza fisiol\u00f3gica o sana es un factor de motivaci\u00f3n, de cr\u00edtica importancia en la psicolog\u00eda del aprendizaje y en el desarrollo de la personalidad. La verg\u00fcenza sana permite a los ni\u00f1os crecer de dos maneras: primero los ayuda a identificar el l\u00edmite de su capacidad, y despu\u00e9s los impulsa a superarlo. Sin embargo, de manera similar a la ansiedad y la culpa &amp;emdash;que en \u00abcantidades adecuadas\u00bb son esenciales para nuestro bienestar psicol\u00f3gico&amp;emdash;, la verg\u00fcenza sana puede volverse patol\u00f3gica o maligna bajo ciertas circunstancias.<\/p>\n<p>La verg\u00fcenza sana se torna maligna cuando ya no motiva conductas congruentes con el crecimiento y desarrollo normales, sino que es utilizada por individuos o grupos en posiciones de autoridad como un arma para controlar o manipular los actos y las actitudes de aquellos bajo su mando. Por ejemplo, los padres inseguros pueden avergonzar y castigar a sus hijos hasta someterlos como respuesta a conductas o actitudes que no pueden tolerar en s\u00ed mismos. Las figuras de autoridad en las escuelas, las prisiones, las iglesias y el ej\u00e9rcito pueden abusar verbal, f\u00edsica, sexual y religiosamente de aquellos bajo su cargo &amp;emdash;y de hecho lo hacen&amp;emdash; de la misma manera y por los mismos motivos. Pol\u00edticos calculadores han usado la verg\u00fcenza para someter a pueblos enteros, como lo hicieron cuando subyugaron a los indios americanos, cuando asesinaron a los jud\u00edos y cuando abandonaron al campesinado cat\u00f3lico irland\u00e9s durante la Gran Hambruna.<\/p>\n<p>La verg\u00fcenza maligna, m\u00e1s que una simple emoci\u00f3n, es una identidad: un estado m\u00e1s o menos permanente de auto-estima baja que ocasiona que incluso las personas exitosas se consideren indignas, que vean sus vidas como algo vac\u00edo y sin realizar. No importa cu\u00e1nto hagan el bien; estas personas nunca son lo suficientemente buenas. Los individuos regidos por la verg\u00fcenza pueden considerarse a s\u00ed mismos, a nivel privado, como seres repugnantes, pueden sentirse secretamente fallidos y defectuosos como personas, y vivir con el constante temor de ser expuestos como seres est\u00fapidos, ignorantes o incompetentes.<\/p>\n<p>La verg\u00fcenza maligna es un mecanismo psicol\u00f3gico de supervivencia que hace dif\u00edcil o imposible que las personas abusadas expresen sus sentimientos de enojo y rabia, ya que al hacerlo correr\u00edan el riesgo de incurrir mayor da\u00f1o con la represalia del perpetrador. As\u00ed, las v\u00edctimas del abuso frecuentemente permanecen pasivas frente al castigo, porque sospechan que la rabia y la cr\u00edtica del perpetrador son puntuales y justas. En casos extremos, los ni\u00f1os severamente abusados o las esposas golpeadas pueden llegar a experimentar el abuso verbal, f\u00edsico o sexual, no como un ataque, sino como una manifestaci\u00f3n de amor. La verg\u00fcenza maligna es un elemento importante en la din\u00e1mica de protecci\u00f3n que hace que los rehenes veneren a sus celadores, que las prostitutas amen a sus chulos, que los revolucionarios admiren a sus opersores y que \u00ablos irlandeses imiten a los ingleses en todo, mientras al mismo tiempo aparentemente los odian.\u00bb<\/p>\n<p>La auto-estima disminu\u00edda o carente puede llevar a los ni\u00f1os abusados a crear personalidades falsas o caricaturas de s\u00ed mismos, para desviar la atenci\u00f3n de aquello que consideran es la verdad odiosa y vergonzante de su identidad \u00abreal\u00bb. Estos ni\u00f1os literalmente no son \u00abellos mismos\u00bb. Al haber perdido el contacto con su autenticidad y sus emociones, como adultos pueden llegar a depender desmesuradamente de la aprobaci\u00f3n y el juicio de otros para obtener el reconocimiento de su propia val\u00eda.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Debate<\/strong><\/p>\n<p>Cuando se les mira lado a lado, la evoluci\u00f3n hist\u00f3rica del catolicismo irland\u00e9s y la din\u00e1mica trasgeneracional del abuso paterno parecer\u00edan mostrar ciertos rasgos com\u00fanes. Las naciones oprimidas y los ni\u00f1os abusados pueden verse obligados a soportar m\u00e1s dolor innecesario del que les corresponde durante el proceso de crecimiento. Ambos experimentar\u00e1n problemas con la autoridad, la dependencia, la identidad y el derecho propio, y ambos ver\u00e1n comprometida su capacidad de integrar pensamiento, emoci\u00f3n, intelecto y acci\u00f3n de tal forma que se promueva la intimidad y se facilite el crecimiento.<\/p>\n<p>Tal y como el hijo de un padre abusado, puede ser el caso que la Iglesia Cat\u00f3lica irlandesa del siglo XIX haya interiorizado una identidad central de verg\u00fcenza maligna, como respuesta a la persecuci\u00f3n del gobierno brit\u00e1nico bajo las Leyes Penales sufrida a lo largo de varias generaciones. Para respetar el imperativo psicol\u00f3gico que parece exigir la transmisi\u00f3n trasgeneracional de la verg\u00fcenza no reconocida, la severa y punitiva pedagog\u00eda espiritual a la que sujet\u00f3 la Iglesia a sus adeptos a mediados del siglo puede haber sido tambi\u00e9n un veh\u00edculo para la transferencia inconciente de la verg\u00fcenza maligna de la Iglesia a la siguiente generaci\u00f3n. Represent\u00f3, adem\u00e1s, una estrategia social pragm\u00e1tica y efectiva para conjurar la posibilidad real de abandono o aniquilaci\u00f3n de los cat\u00f3licos pobres durante y despu\u00e9s de la Hambruna. As\u00ed como la caricatura o falsa personalidad de un ni\u00f1o abusado puede ser vista como una adaptaci\u00f3n de conducta al riesgo del abuso paterno, quiz\u00e1 sea mejor considerar el \u00abcar\u00e1cter cat\u00f3lico irland\u00e9s\u00bb como una caricatura de s\u00ed mismo, una falsa personalidad cultural basada en percepciones err\u00f3neas y masivas de inferioridad, que se desarroll\u00f3 como un mecanismo de supervivencia en la lucha contra el abuso prolongado del gobierno brit\u00e1nico y sus representantes en Irlanda.<\/p>\n<p>En 1992 present\u00e9 en Derry una versi\u00f3n anterior de este escrito, a un p\u00fablico principalmente cat\u00f3lico. Unos se enfadaron, otros estaban sorprendidos, pero muchos se identificaron con lo que yo dec\u00eda. Despu\u00e9s de la conferencia algunos asistentes cuestionaron mi autoridad para hablar sobre este tema, argumentando que hab\u00eda salido de Irlanda treinta a\u00f1os antes y que \u00abya no estaba en contacto con el sentir nacional\u00bb. No ten\u00eda derecho, dec\u00edan, a \u00abrebajar a los irlandeses o a acusarlos de enfermedad mental\u00bb, cuando lo que se necesitaba era apoyo y aliento \u00abdespu\u00e9s de todo lo que [hab\u00edan] tenido que pasar\u00bb. Mis protestas de estar orgulloso de ser irland\u00e9s, de amar a mi pa\u00eds y de asistir todav\u00eda, ocasionalmente, a Misa y a la Comuni\u00f3n s\u00f3lo lograron enardecer a un segmento considerable del p\u00fablico, y algunos tomaron una postura bastante amenazadora. En el momento en que la discusi\u00f3n parec\u00eda estar a punto de tomar un giro desagradable, un destacado m\u00e9dico local grit\u00f3: \u00ab\u00a1Basta! O&#8217;Connor no es el problema. El verdadero problema es: \u00bfqu\u00e9 hacemos con nuestra rabia?\u00bb \u00ab\u00bfY con nuestra ternura?\u00bb agreg\u00f3 en voz baja una mujer, durante el silencio repentino que se produjo tras la primera intervenci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los dos ten\u00edan raz\u00f3n. El aspecto de la verg\u00fcenza maligna poscolonial en Irlanda que ocasiona mayor par\u00e1lisis es la confabulaci\u00f3n inconciente entre la gente, la Iglesia y el gobierno con el fin de suprimir las expresiones socialmente significativas de rabia al aniquilarlas con la culpa, trivializarlas con el rid\u00edculo o condenarlas con invectiva de indignaci\u00f3n moral. Este tipo de censura tiene implicaciones profundas para el crecimiento personal, el desarrollo institucional y la recuperaci\u00f3n del orgullo innato en un ambiente poscolonial, ya que los seres humanos, al estar aislados de sus emociones, se encuentran tambi\u00e9n separados de su humanidad, lo cual a su vez los hace m\u00e1s propensos a la auto-compasi\u00f3n y la victimizaci\u00f3n compulsiva. La labranza de este surco maligno en la mente de las personas fue y sigue siendo una de las consecuencias m\u00e1s destructivas de la pol\u00edtica colonial brit\u00e1nica en Irlanda, porque propicia el surgimiento de la dependencia patol\u00f3gica, ampara con fuerza una cultura de la verg\u00fcenza e impide activamente el proceso de liberaci\u00f3n emocional, de vital importancia para un auto-aprecio sostenido. \u00abSi no sabes qu\u00e9 sientes, no sabes qui\u00e9n eres. Si no sabes qui\u00e9n eres, !seguramente est\u00e1s viviendo la vida de otra persona!\u00bb<\/p>\n<p>La ruptura entre pensar y sentir es evidente en todos los niveles de la vida irlandesa. Mientras que a los irlandeses se nos celebra por la disposici\u00f3n a expresar nuestras emociones por medio de personajes ficticios de la poes\u00eda, el teatro, la literatura y las canciones, nos es en cambio dif\u00edcil revelar nuestro verdaderos sentimientos en los derroteros donde encaramos nuestras relaciones personales. En casa, muchos de nosotros mostramos reticencia para comunicar nuestra a\u00f1oranza secreta de recibir afecto, porque la familia generalmente desalienta la expresi\u00f3n de los sentimientos y el contacto f\u00edsico &amp;emdash;aunque se acepta sin problema el hablar solo o con otros de manera compulsiva, gracias a su singular virtud de sofocar las emociones.<\/p>\n<p>A falta de una investigaci\u00f3n formal que a\u00fan debe ser realizada, los argumentos presentados en este texto se basan em mi observaci\u00f3n cl\u00ednica de la verg\u00fcenza maligna en cientos de pacientes, y en la experiencia que he tenido del fen\u00f3meno como una influencia auto-destructiva en mi propia vida. La respuesta positiva que recib\u00ed de los amigos y colegas cercanos a quienes mostr\u00e9 estas ideas preliminares me ha animado a considerar con mayor detenimiento mi propio proceso de interiorizaci\u00f3n de la verg\u00fcenza maligna, a trav\u00e9s de la interacci\u00f3n con mi familia, la escuela, la Iglesia y el gobierno, y la manera en que he transmitido \u00e9sta a mis hijos y seres queridos con mis abusos de poder y autoridad. Para muchas personas que batallan con una problem\u00e1tica similar puede ser provechosa una mejor comprensi\u00f3n del proceso que, en mi caso, facilit\u00f3 dicha transmisi\u00f3n.<\/p>\n<p>A pesar del reconocimiento p\u00fablico para mis peque\u00f1os logros profesionales, sigo batallando en la intimidad con muchos de los conflictos descritos en este art\u00edculo, especialmente aquellos relacionados con la autoridad, la identidad, el derecho propio y el enjuiciamiento. A lo largo de los a\u00f1os he llegado a considerar mi comportamiento en estas \u00e1reas como una enfermedad de la pertenencia &amp;emdash;un s\u00edndrome poscolonial de personalidad que se manifiesta intermitentemente con la dilaci\u00f3n, la ambivalencia al enfrentarse a la agresi\u00f3n, el pensamiento m\u00e1gico y la dificultad para lograr la intimidad en mis relaciones m\u00e1s preciadas. En mi caso al menos, el denominador com\u00fan de estas caracter\u00edsticas de la personalidad es la necesidad irracional de contar con la aprobaci\u00f3n del otro y, simult\u00e1neamente, el temor a su juicio negativo.<\/p>\n<p>Las ra\u00edces de este s\u00edndrome pueden encontrarse en mi relaci\u00f3n con padres y hermanos en el hogar, en mi interacci\u00f3n en la escuela con los Padres del Esp\u00edritu Santo y los sacerdotes jesuitas, en mi tendencia instintiva pero temprana a delegar mayor autoridad a los valores, las instituciones y los objetos brit\u00e1nicos y, finalmente, en las v\u00edvidas y aterrorizantes im\u00e1genes infantiles de mi vilificaci\u00f3n personal y p\u00fablica en manos de Dios cuando llegara el d\u00eda del Juicio Final. Muchos a\u00f1os de trabajo con el m\u00e9todo 12-Step, aunados a la psicoterapia personal, me han proporcionado una serie de herramientas para enfrentar estos problemas. Sin embargo, la dimensi\u00f3n espiritual de mi recuperaci\u00f3n no se manifest\u00f3 claramente hasta que no fui capaz de considerar mi desarrollo personal dentro de mi propia historia cultural, y de discernir el patr\u00f3n de conexi\u00f3n entre los diversos, y con frecuencia contradictorios, elementos de mi identidad nacional.<\/p>\n<p>Algunas personas han argumentado que los conflictos de autoridad, identidad y derecho propio pueden surgir independientemente de la cultura y que por lo tanto no deber\u00edan atribuirse a la influencia de un sistema pol\u00edtico espec\u00edfico. Aunque es indudablemente cierto que dichos conflictos aparecen de manera universal en la experiencia humana, parecen concentrarse en culturas poscoloniales como Irlanda y M\u00e9xico donde las fuerzas imperialistas han sometido a la poblaci\u00f3n nativa a aterradores excesos de abuso pol\u00edtico y sufrimiento innecesario a lo largo de muchas generaciones. Otros han afirmado con mucha firmeza que mi propensi\u00f3n como m\u00e9dico a discutir mi propia experiencia con estos conflictos en p\u00fablico no s\u00f3lo est\u00e1 fuera de lugar, sino que tambi\u00e9n es embarazosa. En cambio, se me ha aconsejado que confronte mis demonios culturales disfraz\u00e1ndolos de personajes ficticios en una novela, o someti\u00e9ndolos a evaluaci\u00f3n en la privac\u00eda de la oficina de un psiquiatra, para intentar posiblemente un tratamiento farmacol\u00f3gico. Despu\u00e9s de mencionar en una ponencia p\u00fablica en el Teatro Peacock de Dublin, en 1992, que mi heroica y maravillosa madre era una alcoh\u00f3lica, un pariente me sugiri\u00f3 con toda seriedad que abandonara mis investigaciones culturales y buscara otras oportunidades de trabajo. En otras palabras, que me estuviera en paz.<\/p>\n<p>Ese es el punto principal de la tesis que he descrito en este art\u00edculo. Creo que el s\u00edndrome poscolonial de verg\u00fcenza maligna ha hecho que muchos de nosotros en la comunidad cat\u00f3lica irlandesa nos sintamos avergonzados de sentir verg\u00fcenza, y que por lo tanto ocultemos o acallemos la verg\u00fcenza sana que es lo \u00fanico que puede llevarnos hasta la integridad, la ambici\u00f3n, el poder y el triunfo. La aut\u00e9ntica \u00abIrlanda oculta\u00bb est\u00e1 sepultada bajo la verg\u00fcenza maligna de cada individuo y cada instituci\u00f3n en el pa\u00eds, y de cada persona irlandesa sin que de hecho importe su filiaci\u00f3n religiosa. Pero somos nosotros los cat\u00f3licos quienes a fin de cuentas debemos asumir el liderazgo, para romper el silencio que envuelve a la verg\u00fcenza secreta de ser irland\u00e9s, y llevar a \u00e9sta &amp;emdash;y a nosotros mismos&amp;emdash; a la luz p\u00fablica. No es f\u00e1cil encontrar la manera de emprender este proceso de exteriorizaci\u00f3n, porque existen factores como el embarazo y el respeto a la sensibilidad de otros que deben ser considerados. Pero no hay alternativa, seg\u00fan creo. Hallar formas para compartir nuestra &#8216;experiencia, fortaleza y esperanza&#8217; es un primer paso esencial para no dejarse seducir por el falso orgullo que distingue a la verdadera v\u00edctima. Si no actuamos, muchos de nosotros estaremos condenados a un futuro regido por la verg\u00fcenza, actuando como consumados culpabilizadores, chillones y Pollyannas*, y seguramente transmitiremos nuestros pendientes sociales y los conflictos familiares no resueltos a los hijos de la siguiente generaci\u00f3n.<\/p>\n<p>A pesar de que el actual proceso de paz en Irlanda del Norte puede resultar en el retiro de las tropas brit\u00e1nicas de los seis condados, la ocupaci\u00f3n de la mente irlandesa por las reliquias del colonialismo continuar\u00e1 indefinidamente, incluyendo la verg\u00fcenza maligna y la capacidad de auto-enga\u00f1o que significa la tendencia nacional de decir una cosa y hacer otra. Aunque la verg\u00fcenza maligna se encuentra diferencialmente repartida en la poblaci\u00f3n cat\u00f3lica irlandesa (es decir, algunas personas e instituciones la padecen m\u00e1s que otras), la incidencia de situaciones de verg\u00fcenza como el alcoholismo, la depresi\u00f3n, el suicidio, el abuso de ni\u00f1os, los matrimonios malogrados y los sue\u00f1os que no se realizan es parad\u00f3jicamente elevada en Irlanda, donde la lealtad a la familia, el amor por los ni\u00f1os y el respeto a la dignidad de la vida son altamente valorados. Tragedias contempor\u00e1neas como los beb\u00e9s de Kerry, la Se\u00f1orita &#8216;X&#8217;, el obispo Casey y los esc\u00e1ndalos sobre el abuso de menores en la Iglesia Cat\u00f3lica irlandesa apuntan a la existencia institucional de flujos subterr\u00e1neos de verg\u00fcenza maligna. Algunos fuertes candidatos de estudio en el an\u00e1lisis de la inferioridad cultural y la verg\u00fcenza maligna pueden ser, desde una perspectiva hist\u00f3rica, la conducta de los plenipotenciarios que participaron en las Treaty Talks de 1929 y el rol que jug\u00f3 el &#8216;beber culturalmente&#8217; en la muerte de Michael Collins.<\/p>\n<p>Tal vez el objetivo militar de la siguiente guerrilla en Irlanda deber\u00eda ser las actitudes negativas y los juicios de valor sobre nosotros mismos que tienen su ra\u00edz en una mezcla de estereotipos coloniales denigrantes y del anacr\u00f3nico dogma irland\u00e9s cat\u00f3lico del siglo XIX. Hondos r\u00edos de rabia reprimida esperan el momento para desbordarse a todos los niveles de la sociedad, y se deber\u00eda de desalentar la pr\u00e1ctica deshonesta de condenar la violencia revolucionaria en p\u00fablico y apoyarla en privado con la promoci\u00f3n de un clima comunicativo, en el que los individuos se sientan libres de expresar sus verdaderos sentimientos y opiniones sin correr el riesgo de ser tachados de terroristas.<\/p>\n<p>Es probable que la mayor\u00eda de la gente que lea este art\u00edculo considere la tesis que propone como poco plausible o no de su agrado, al provenir de una persona que ha vivido exiliada durante treinta y cinco a\u00f1os. Estas personas pueden argumentar que &#8216;todo eso qued\u00f3 atr\u00e1s&#8217;, y que &#8216;abordarlo ahora&#8217; puede poner en peligro la actual emancipaci\u00f3n de Irlanda de Gran Breta\u00f1a, producida al redirigir el comercio de nuestro pa\u00eds hacia la Uni\u00f3n Europea. Yo sostengo que &#8216;tenemos todo esto por delante&#8217;. Deber\u00edamos saber que la verg\u00fcenza maligna es una elemento permanente de la herencia colonial que nos acompa\u00f1ar\u00e1 dondequiera que vayamos, y que \u00e9sta seguir\u00e1 teniendo una influencia maligna en la gente y las instituciones de Irlanda a no ser que se emprenda, de alguna manera, su identificaci\u00f3n y confrontaci\u00f3n formal en toda la naci\u00f3n. Hace falta entender claramente y aceptar que todas las instituciones y tradiciones de la sociedad irlandesa han sido traumatizadas por el imperialismo, y que la acci\u00f3n rehabilitadora debe comprender tanto al Sur como al Norte, tanto a protestantes como a cat\u00f3licos y as\u00ed subsecuentemente con todas las diversidades. Nuestra disposici\u00f3n como cat\u00f3licos y protestantes a dejar atr\u00e1s los respectivos roles como caricaturas vivientes de un angosto y hostil estereotipo cultural nos dar\u00eda el valor para dirigirnos a nosotros mismos y a nuestro futuro como una naci\u00f3n de mestizos triunfadores, que han integrado con orgullo la verg\u00fcenza y el poder y el amor por nuestro rico y poco com\u00fan pasado policultural.<\/p>\n<p>La adopci\u00f3n de una perspectiva que enfatice la recuperaci\u00f3n individual, familiar, institucional y comunitaria del trauma colonial deber\u00eda incluir la creaci\u00f3n de instituciones psicol\u00f3gicas y culturales, que contuvieran activamente la efusi\u00f3n de sentimientos suprimidos o prohibidos que inevitablemente se producir\u00e1 durante el proceso de reconciliar las diferencias pol\u00edticas, personales religiosas y de clase. La disponibilidad de dichas instituciones nos permitir\u00eda a todos participar en el proceso de curar la verg\u00fcenza maligna que nos destruye porque no nos damos cuenta, o no podemos hacerlo, que \u00e9sta forma parte de nosotros. El Centre for Creative Communications (Centro para la Comunicaci\u00f3n Creativa), que dentro de poco abrir\u00e1 sus puertas en Derry bajo el auspicio del North West Centre for Learning and Development (Centro del Noroeste para el Aprendizaje y el Desarrollo), es un ejemplo de una instituci\u00f3n que ha incorporado estos vitales prop\u00f3sitos a su quehacer fundamental.<\/p>\n<p>Mientras tanto, quiz\u00e1 el mejor tratamiento para los irlandeses cat\u00f3licos en Irlanda o en cualquier otra parte sea, en este preciso momento, el que ofreci\u00f3 Nelson Mandela a su propio pueblo, en su discurso inaugural como Presidente de Sud\u00e1frica en mayo de 1994:<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><tt>Nuestro temor m\u00e1s grande no es que seamos inadecuados.<\/tt><\/p>\n<p><tt>Nuestro temor m\u00e1s grande es que somos poderosos m\u00e1s all\u00e1 de cualquier medida.<\/tt><\/p>\n<p><tt>Es nuestra luz, no nuestra oscuridad, la que m\u00e1s nos hace temer.<\/tt><\/p>\n<p><tt>Nos preguntamos, \u00bfqui\u00e9n soy yo para ser brillante, magn\u00edfico, talentoso y espl\u00e9ndido?<\/tt><\/p>\n<p><tt>De hecho, \u00bfpor qu\u00e9 no habr\u00edas de serlo?<\/tt><\/p>\n<p><tt>Eres un hijo de Dios.<\/tt><\/p>\n<p><tt>Al hacerte menos no ayudas al mundo.<\/tt><\/p>\n<p><tt>No hay nada de iluminado en el hecho de encogerse para que otras personas no se sientan inseguras junto a ti.<\/tt><\/p>\n<p><tt>Nacimos para manifestar la gloria de Dios que est\u00e1 dentro de nosotros.<\/tt><\/p>\n<p><tt>No est\u00e1 s\u00f3lo en algunos de nosotros; est\u00e1 en todos.<\/tt><\/p>\n<p><tt>Y al dejar que brille nuestra propia luz, damos permiso sin saberlo para que otras personas hagan lo mismo.<\/tt><\/p>\n<p><tt>Al liberarnos de nuestro temor,<\/tt><\/p>\n<p><tt>nuestro presencia libera autom\u00e1ticamente a los otros.<\/tt><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Notas:<\/p>\n<p>1- Este art\u00edculo trata del s\u00edndrome de la verg\u00fcenza maligna en los irlandeses cat\u00f3licos, un fen\u00f3meno psicol\u00f3gico poscolonial que puede llegar a impedir el crecimiento personal y el desarrollo de la comunidad en la Irlanda contempor\u00e1nea. Los opresivos efectos del colonialismo en los irlandeses protestantes, jud\u00edos y de otras religiones, as\u00ed como de los ateos y agn\u00f3sticos, es un tema complementario que se tratar\u00e1 en otra parte.<\/p>\n<p>2 -V\u00e9ase J. J. Lee, Ireland 1912-1985: Politics and Society (Cambridge: Cambridge University Press, 1989); y F. S. L. Lyons, Culture and Anarchy in Ireland, 1890-1939 (Oxford y Nueva York: Oxford University Press, 1979).<\/p>\n<p>3- Yael Danieli, \u00abDiagnostic and Therapeutic Use of the Multigenerational Family Tree in Working with Survivors of the Nazi Holocaust\u00bb, International Handbook of Traumatic Stress Syndromes, John P. Wilson y Beverly Raphael, eds., (Nueva York: Plenum Press, 1993).<\/p>\n<p>4-Andrew M. Greeley, The Irish Americans: The Rise to Money and Power (Nueva York: Harper and Row, 1981).<\/p>\n<p>5- Ibid.<\/p>\n<p>6- Kerby A. Miller, Emigrants and Exiles: Ireland and the Irish Exodus to North America (Nueva York: Oxford University Press, 1985).<\/p>\n<p>7 -Charles Kingsley, His Letters and Memories of His Life, editado por su esposa (Londres: 1877), pp. ii, 107.<\/p>\n<p>8- Miller, Emigrants, ibid.<\/p>\n<p>9 -Anuncio en The Boston Daily, domingo 11 de mayo de 1853.<\/p>\n<p>10 -Greeley, The Irish, ibid.<\/p>\n<p>11- Monica McGoldrick, Irish Families in Ethnicity and Family Therapy, Monica McGoldrick, John K. Pearce y Joseph Giordana, eds. (Nueva York: The Guilford Press, 1982).<\/p>\n<p>12 -Douglas Hyde, \u00abThe Necessity for De-Anglicizing Ireland\u00bb, discurso en la National Literary Society, Dubl\u00edn, 25 de marzo de 1982.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Garrett O&#8217;Connor<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 Una Declaraci\u00f3n sobre la Necesidad Urgente de Recuperarse Psicol\u00f3gica y Espiritualmente de los Efectos del Colonialismo en Irlanda \u00a0 Introducci\u00f3n Goza de un apoyo generalizado la postura que sostiene que muchas de las actitudes y conductas contempor\u00e1neas del pueblo irland\u00e9s tienen su origen en el colonialismo. 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