{"id":28868,"date":"2013-07-02T11:21:06","date_gmt":"2013-07-02T09:21:06","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/el-mundo-surgido-de-la-biblia\/"},"modified":"2013-07-02T11:21:06","modified_gmt":"2013-07-02T09:21:06","slug":"el-mundo-surgido-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/el-mundo-surgido-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"El mundo surgido de la Biblia"},"content":{"rendered":"<p>Traducido  para Rebeli\u00f3n por Mikel Arizaleta del libro \u201cWer schrieb die Bibel? So  stand dal Alte Testament\u201d de Richard Elliott Friedman.<\/p>\n<p> <strong>Nota del traductor:<\/strong> Si <a href=\"http:\/\/rebelion.org\/noticia.php?id=170098\">d\u00edas atr\u00e1s<\/a> les present\u00e9 la traducci\u00f3n de la introducci\u00f3n del famoso libro <strong>\u00bfQui\u00e9n escribi\u00f3 la Biblia?<\/strong> del profesor y gran investigador Richard Elliott Friedman, hoy les  presento su cap\u00edtulo final, el 14, a modo de conclusi\u00f3n. Ya saben, entre  medio 13 cap\u00edtulo de sumo inter\u00e9s y de gran clarificaci\u00f3n.<\/p>\n<div align=\"center\">***<\/div>\n<p> <\/p>\n<p><strong>El producto final<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfLa Biblia es m\u00e1s que la suma de sus partes y sus libros?<\/p>\n<p>Por supuesto.<\/p>\n<p>La  mezcolanza de las distintas narraciones, leyes, poes\u00edas, escritos e  intenciones produjo como resultado cosas que no pensaba ni ambicionaba  ninguno de sus autores.<\/p>\n<p>El autor de <strong>E<\/strong> (Ge. 22, 1-10)  escribi\u00f3 la narraci\u00f3n de Abraham, que estuvo a punto de sacrificar a su  hijo Issac; es uno de los relatos m\u00e1s conocidos, enigm\u00e1ticos e  inquietantes de la Biblia. Describe a un Abraham, entregado y obediente a  la voluntad de su Dios de tal manera que se muestra dispuesto a  sacrificar a su hijo. Una intervenci\u00f3n divina le para y salva la vida de  Isaac en el \u00faltimo momento.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 100 a\u00f1os m\u00e1s tarde el autor de <strong>P<\/strong> (Ge. 25, 20) escribi\u00f3 el relato de la compra de la cueva de Machpelab  por Abraham. Abraham compra la cueva como sepultura familiar, porque su  mujer Sara hab\u00eda muerto.<\/p>\n<p>Unos 200 a\u00f1os despu\u00e9s el redactor  coloca la narraci\u00f3n de la muerte de Sara y la compra de la cueva  inmediatamente despu\u00e9s de la narraci\u00f3n del sacrificio de Isaac. El  sacrificio de Isaac se narra en G\u00e9nesis 22; la muerte de Sara en G\u00e9nesis  23.<\/p>\n<p>Desde entonces la interpretaci\u00f3n se presenta siempre de  nuevo como que la muerte de Sara estuvo causada porque tuvo que asistir y  ver c\u00f3mo su hijo deb\u00ed\u00f3 ser sacrificado; que Sara muri\u00f3 de pesar y pena.  Y \u00e9sta no fue la intenci\u00f3n del autor que escribi\u00f3 el relato <strong>E<\/strong>, ni tampoco de quien escribi\u00f3 el relato <strong>P. <\/strong>Quiz\u00e1  ni fue tampoco del relator mismo. Lo cierto es que el resultado final  es que aparece as\u00ed. La mera yuxtaposici\u00f3n de ambos textos enriqueci\u00f3 la  narraci\u00f3n con un elemento humano a\u00f1adido o complementario. Se introdujo  un nuevo elemento psicol\u00f3gico y se dio paso a nuevas posibilidades  interpretativas. Se lanzaron nuevas preguntas y se provoc\u00f3 nuevas  respuestas.<\/p>\n<p>Hay cientos, miles de ejemplos de este tipo, que  muestran c\u00f3mo de la mezcla de las fuentes surgieron y dieron a luz  nuevos elementos e ideas, nuevas formas de rumbo, de desenlace y  desarrollo de las narraciones mismas, nuevas dimensiones psicol\u00f3gicas y  nuevas posibilidades interpretativas. Con ello apenas si hemos comenzado  a comprender el efecto de la historia an\u00f3mala del origen de la Biblia  en su forma y en la importancia de la redacci\u00f3n final.<\/p>\n<p>Pero lo  m\u00e1s llamativo de todo ello es lo siguiente: esta historia ha afectado y  ha abordado la imagen de la Biblia acerca de la relaci\u00f3n entre Dios y la  humanidad.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Sobre la imagen de Dios<\/strong><\/p>\n<p>En  la historia de la creaci\u00f3n en G\u00e9nesis 1 Dios hace, crea a los hombres,  al hombre y a la mujer, a su imagen. La importancia de la expresi\u00f3n \u201ca  la imagen de Dios\u201d no es clara. \u00bfSe piensa en un parecido o semejanza  corporal, el que Dios tiene un rostro y un cuerpo como nosotros? \u00bfO se  trata de un parecido espiritual? \u00bfO una semejanza intelectual? Sea lo  que fuere una cosa es clara, en la Biblia al hombre se le ve como  alguien que participa del ser divino y que en ello se diferencia de los  animales. En el hombre hay algo divino y este algo es preponderante y  decisivo en los sucesos del Ed\u00e9n tras la creaci\u00f3n.<\/p>\n<p>A los hombres  se les proh\u00edbe comer el fruto del \u00e1rbol del conocimiento del bien y del  mal, pero la culebra a pesar de todo les seduce. \u00bfY qu\u00e9 dice la  culebra? \u00bfQu\u00e9 hace a los hombres el no atenerse a la prohibici\u00f3n? La  culebra aclara a la mujer: que si <em>come <\/em>del \u00e1rbol \u201cser\u00e1 como  Dios\u2026\u201d (Ge. 3, 5). Seg\u00fan los conceptos b\u00edblicos este argumento no  hubiera tenido ning\u00fan efecto en un animal, en un p\u00e1jaro o en un pez,  porque no gozaba de participaci\u00f3n divina. Y es que s\u00f3lo los hombres  hab\u00edan sido creados a imagen divina y, por tanto, el deseo por lo divino  s\u00f3lo se supon\u00eda en los hombres. La creaci\u00f3n a imagen de Dios es por  tanto en Ge. 1 fundamental y b\u00e1sico para entender lo que en Ge. 3 hacen  los hombres en el Ed\u00e9n.<\/p>\n<p>Pero Ge 1 y Ge. 3 proceden de dos autores diferentes. La narraci\u00f3n del <strong>Ed\u00e9n<\/strong> procede de <strong>J<\/strong> (<strong>Ge. 2, 4b-25<\/strong>), en la que nunca se afirma que el hombre fue creado a imagen de Dios. Por el contrario el relato de la <strong>creaci\u00f3n <\/strong>proviene de <strong>P<\/strong> (<strong>Ge. 1, 1-2, 3<\/strong>),  que en ninguna parte considera o tiene presente a plantas o \u00e1rboles con  tal tipo de influjo o virtualidades ni tampoco a culebras parlantes. Y  el redacto engloba e incluye ambas narraciones en su integridad de  manera que no se puede saber si \u00e9l mismo fue conciente o no de la  mezcolanza transcendental de ambas fuentes.<\/p>\n<p>La uni\u00f3n y fusi\u00f3n de <strong>J<\/strong> y <strong>P<\/strong> dio como resultado en este pasaje algo m\u00e1s que la suma de los relatos  individuales. El relato resultante se enriqueci\u00f3, desarroll\u00f3 nuevas  posibilidades de sentido y explicaci\u00f3n. Coloc\u00f3 las actuaciones de los  hombres en el Ed\u00e9n bajo otro foco y prisma, bajo una perspectiva  totalmente nueva. Dios los crea a imagen divina y les proh\u00edbe comer del  fruto, cuyo atractivo consiste en surtirle, dotarle, equiparle de una  capacidad divina. Dios comparte una cualidad y propiedad divina \u00fanica y  exclusivamente con los hombres y luego los trata como s\u00fabditos,  subordinados. Les encarga dominar a las dem\u00e1s creaturas y comunicarse  con ellas casi exclusivamente mediante \u00f3rdenes. El escenario est\u00e1  montado de modo tan forzoso y coercitivo que a los hombres pr\u00e1cticamente  no les queda m\u00e1s remedio que desobedecer a Dios. Y posiblemente ning\u00fan  lector se sorprender\u00e1 que los hombres se dejen convencer por la noticia  de que: \u201cSi com\u00e9is del \u00e1rbol ser\u00e9is como Dios\u201d, es decir, que coman el  fruto.<\/p>\n<p>Ya lo expres\u00f3 Mark Twain: \u201c\u00bfSi Dios no quer\u00eda que los hombres fueran rebeldes por qu\u00e9 les cre\u00f3 a su imagen?\u201d<\/p>\n<p>\u00c9ste  es tan s\u00f3lo un punto de vista bajo el que se puede contemplar el texto.  Existen 100 y m\u00e1s interpretaciones posibles, unas m\u00e1s reverentes y  otras m\u00e1s c\u00ednicas. Y precisamente \u00e9ste es el punto capital, aqu\u00ed est\u00e1 el  busilis. La mezcla de las fuentes en la constituci\u00f3n de un texto  enriqueci\u00f3 las posibilidades interpretativas de la Biblia para la  posteridad.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>C\u00f3smico y personal<\/strong><\/p>\n<p>La  mezcolanza de las fuentes no s\u00f3lo ha afectado y tenido su influjo en los  relatos particulares y aislados b\u00edblicos, sino que afecta al mismo  conocimiento de Dios en la Biblia.<\/p>\n<p><strong>J<\/strong>, <strong>E <\/strong>y <strong>D<\/strong> describieron y pintaron a Dios mediante formas muy personales: paseando  por la tierra, con aspecto, cuerpo y talla humana, enfrascado en  di\u00e1logos e incluso en discusiones con los hombres. En cambio la idea de  Dios en <strong>P <\/strong>corresponde a una divinidad c\u00f3smica y transcendental.<\/p>\n<p>La historia de la creaci\u00f3n de <strong>P<\/strong> (<strong>Ge. 1, 1-2, 3<\/strong>)  comienza con la formaci\u00f3n de la estructura c\u00f3smica: luz y tinieblas,  d\u00eda y noche, mar y tierra, el \u201cfirmamento\u201d y los astros. La historia de  la creaci\u00f3n de J est\u00e1 en sentido literal apegada al terru\u00f1o (<strong>Ge. 2, 4b-25<\/strong>).  Comienza con las condiciones para la vegetaci\u00f3n y le sigue la creaci\u00f3n  de los hombres, de las plantas y los animales, sin mencionar siquiera  una vez la luz y la oscuridad o los cielos y el mar.<\/p>\n<p>Expresado en sus propias palabras, <strong>P <\/strong>es el relato del \u201ccielo y la tierra\u201d y <strong>J<\/strong> el de la \u201ctierra y el cielo\u201d.<\/p>\n<p>El relato del diluvio de <strong>P<\/strong> (Ge. <strong>7<\/strong>, 8-9; 11; 13-16\u00aa; 21; 24; <strong>8<\/strong>, 1-2\u00aa; 3b-5; 7; 13\u00aa; 14-19; <strong>9<\/strong>,  1-17) es una crisis c\u00f3smica: se abren y revientan las ventanas del  cielo y las fuentes de las profundidades. El agua sobre el firmamento se  vierte y precipita hacia abajo. El agua bajo la superficie de la tierra  brota al exterior. La parte habitable del universo se convierte en una  burbuja de aire rodeada de agua y las aguas amenazantes invaden y entran  por arriba y abajo. En cambio el relato del diluvio de J (Ge. <strong>6<\/strong>, 5-8; <strong>7<\/strong>, 1-5; 7; 10, 12; 16b-20; 22-23; <strong>8<\/strong>, 2b-3\u00aa; 6; 8-12, 13b; 20-22) habla simplemente de 40 d\u00edas y 40 noches de lluvia ininterrumpida.<\/p>\n<p>En las narraciones de <strong>P<\/strong> sobre la creaci\u00f3n y el diluvio Dios sigue y se muestra por encima y m\u00e1s  all\u00e1 de todo, domina, gobierna y dirige al hombre y a la naturaleza. En  el relato de <strong>J<\/strong> Jahv\u00e9 pasea personalmente por el jard\u00edn del Ed\u00e9n,  fabrica los primeros vestidos para los hombres, cierra el arca y huele  los sacrificios de No\u00e9.<\/p>\n<p>En el relato, cuando Mois\u00e9s en Merib\u00e1 golpea la roca, en la fuente <strong>E<\/strong> (Ex. 17, 2-7) Dios se halla sobre una roca, en la versi\u00f3n <strong>P<\/strong> no.<\/p>\n<p>En el relato de <strong>J<\/strong> (Ex. 19, 18) del monte Sina\u00ed Jahv\u00e9 personalmente baja al monte en el fuego, en el de <strong>P<\/strong> (Ex. 24, 16-17) no. En <strong>J <\/strong>y <strong>E<\/strong> Mois\u00e9s ve realmente a Dios (Ex. 33-34), en <strong>P<\/strong> no. En <strong>J <\/strong>(Ge. 18, 23-33)<\/p>\n<p>Abraham  implora a Dios que aleje y evite el destino de las ciudades de Sodoma y  Gomorra, y en el relato del emisario Mois\u00e9s intercede por el destino de  su pueblo (Nu 14, 13-20). Tambi\u00e9n en <strong>E<\/strong> Mois\u00e9s suplica por el  pueblo en el relato del becerro de oro y m\u00e1s tarde interviene apasionada  y elocuentemente ante Dios a quien ha aprendido a hablarle \u201ccomo un  hombre con su amigo\u201d (Ex. 32, 7-14; 33, 11). Incluso es capaz de decirle  al mismo Dios: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 tratas mal a tu siervo\u201d? o \u201c\u00a1Si vas a tratarme  as\u00ed, m\u00e1tame por favor!\u201d (Deu. 11, 11; 15). En <strong>D <\/strong>Mois\u00e9s pide a  Dios insistentemente que le permita experimentar la llegada a la tierra  prometida, pero Dios lo rechaza (Deu. 3, 23-26). En <strong>P<\/strong> jam\u00e1s se permite a los hombres hablar con Dios con tal familiaridad.<\/p>\n<p>En <strong>P<\/strong> Dios es m\u00e1s transcendente, guarda m\u00e1s las distancias. Hay mandamientos y  se ejecuta su voluntad (Ge. 1, 3; 9. 6, 22; Ex. 7, 6. 39, 32). En <strong>D<\/strong> en cambio dice Mois\u00e9s al pueblo: \u201cPorque este mandamiento que yo te  prescribo hoy no es superior a tus fuerzas, ni est\u00e1 fuera de tu alcance.  No est\u00e1 en el cielo, como para decir: \u201cQui\u00e9n subir\u00e1 por nosotros el  cielo y nos lo traer\u00e1, para que lo oigamos y lo pongamos en pr\u00e1ctica? Ni  est\u00e1 al otro lado del mar, como para decir \u00bfqui\u00e9n ir\u00e1 por nosotros al  otro lado del mar y nos lo traer\u00e1 para que lo oigamos y lo pongamos en  pr\u00e1ctica? Sino que la palabra est\u00e1 bien cerca de ti, en tu boca y en tu  coraz\u00f3n, para que la pongas en pr\u00e1ctica\u201d (Deu. 30, 11-14).<\/p>\n<p>Para no supravalorar el argumento: En el relato de <strong>P<\/strong> Dios es visto ocasionalmente como persona y en <strong>J, E<\/strong> y <strong>D<\/strong> es presentado a veces de modo transcendental, pero de modo general la  diferencia es inmensa y profunda. Cuando el redactor unific\u00f3 todas estas  fuentes mezcl\u00f3 dos im\u00e1genes de Dios diferentes.<\/p>\n<p>Con ello form\u00f3  un nuevo equilibrio especial entre las propiedades personales y  transcendentes de la divinidad, as\u00ed surgi\u00f3 una imagen de Dios como un  Dios universal y al mismo tiempo extraordinariamente personal. Jahv\u00e9 era  el creador del cosmos, pero tambi\u00e9n \u201cel Dios de nuestros padres\u201d. La  mezcolanza fue en lo art\u00edstico dram\u00e1tica y teol\u00f3gicamente profunda, pero  desarroll\u00f3 tambi\u00e9n una tensi\u00f3n nueva. Ahora mostraba a los hombres en  un estrecho di\u00e1logo personal con el se\u00f1or todopoderoso del universo.<\/p>\n<p>Todo  esto era un equilibrio que no fue perseguido ni planificado por ninguno  de los autores individuales. Pero, pretendido o no, lo cierto es que  ahora este equilibrio se hab\u00eda instalado en el centro del juda\u00edsmo y del  cristianismo. Como Jacob en Pniel desde este momento ambas religiones  han vivido y luchado con un Dios c\u00f3smico y personal. Y esto vale para el  te\u00f3logo m\u00e1s delicado como tambi\u00e9n para el hombre de la fe del  carbonero. Se trata de las cosas \u00faltimas, y ello significa para toda  persona que \u201cel se\u00f1or del universo se preocupa de <em>ti<\/em>\u201d. Una idea  desacostumbrada. Una visi\u00f3n distinta. Y, repito de nuevo, no planificada  por ninguno de los autores. Probablemente nadie de ellos se imagin\u00f3 tal  idea. Fue integrado en el texto de tal manera que el redactor no pudo  hacer otra cosa que articular exactamente esta nueva ecuaci\u00f3n si quer\u00eda  seguir siendo realmente fiel a sus fuentes.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Justicia y misericordia<\/strong><\/p>\n<p>La  unificaci\u00f3n de las fuentes produjo otro resultado todav\u00eda m\u00e1s  parad\u00f3jico. Cre\u00f3 una nueva din\u00e1mica entre la justicia de Dios y su  misericordia.<\/p>\n<p>Recuerden ustedes que la palabra \u201cmisericordia\u201d no se emplea en <strong>P<\/strong> ni una sola vez, de igual modo las palabras \u201cgracia\u201d o \u201cpenitencia\u201d.  Tampoco se menciona jam\u00e1s la fidelidad de Jahv\u00e9. El sacerdote que  escribi\u00f3 <strong>P <\/strong>resalta mucho m\u00e1s el aspecto divino de la justicia, es  decir, se recibe lo que se merece. La obediencia ser\u00e1 recompensada, las  transgresiones castigadas. All\u00ed no se hay misericordia alguna por parte  del juez divino en la que quepa confiar.<\/p>\n<p><strong>J<\/strong> y <strong>E<\/strong> constituyen pr\u00e1cticamente su contrapunto. Resaltan el aspecto divino de  la misericordia. Por las violaciones y transgresiones se puede obtener  mediante la penitencia el perd\u00f3n. Dios es misericordioso y de modo  magn\u00e1nimo fiel a su alianza. La experiencia fundamental humana de lo  divino se presenta en J cuando Mois\u00e9s ve realmente a Dios en el Sina\u00ed y  Jahv\u00e9 le aclara que \u00e9l es Jahv\u00e9, Dios misericordioso, clemente, tardo a  la c\u00f3lera y rico en amor y fidelidad\u2026 (Ex.34, 6-7).<\/p>\n<p>Los conceptos que P nunca nombra aparecen en <strong>J<\/strong>, <strong>E<\/strong> y <strong>D<\/strong> alrededor de 70 veces.<\/p>\n<p>Y no es s\u00f3lo una cuesti\u00f3n de vocabulario, tambi\u00e9n en las historias que cuentan <strong>J<\/strong>, <strong>E<\/strong> y <strong>D<\/strong> desarrollan la idea del Dios misericordioso de modo mucho m\u00e1s marcado que <strong>P<\/strong>. En el relato <strong>E <\/strong>del becerro de oro (<strong>Ex. 32, 1-33, 11<\/strong>)  Jahv\u00e9 aclara primero que \u00e9l destruir\u00e1 a todo el pueblo y en su lugar  colocar\u00e1 un nuevo pueblo con la descendencia de Mois\u00e9s. Pero Mois\u00e9s  apela a la misericordia de Yahv\u00e9 y Dios se enternece. En el relato del  emisario de <strong>J<\/strong> ocurre lo mismo. Jahv\u00e9 dice que quiere destruir al  pueblo y llevar a cabo un nuevo comienzo con Mois\u00e9s. Mois\u00e9s apela de  nuevo a su misericordia y no hay nueva petici\u00f3n de Mois\u00e9s.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en este contexto resultar\u00eda falso trazar una l\u00ednea de separaci\u00f3n absoluta entre las fuentes. <strong>J<\/strong>, E y <strong>D<\/strong> pueden tambi\u00e9n presentar ocasionalmente a Dios actuando estrictamente conforme a la justicia, y tambi\u00e9n puede ocurrir que <strong>P<\/strong> muestre a Dios como misericordioso. Pero teniendo en cuenta esto es  claro que aqu\u00ed, en este campo, se da una diferencia notoria y dram\u00e1tica.  <strong>P<\/strong> se concentra en primera l\u00ednea en la justicia divina, las dem\u00e1s  fuentes se concentran en la misericordia divina. Y el redactor las  fusion\u00f3. Y cuando hizo esto cre\u00f3 una nueva <em>f\u00f3rmula<\/em> en la que  justicia y misericordia se equilibraban, equilibrio que antes jam\u00e1s se  hab\u00eda dado. Y un equilibrio tan aproximado entre justicia y misericordia  no existi\u00f3 antes en ninguno de los textos documentales. Dios era ambas  cosas: justo y misericordioso, airado y compasivo, r\u00edgido y dispuesto al  perd\u00f3n. Esta relaci\u00f3n fuerte y s\u00f3lida de tensi\u00f3n fue determinativa,  decisiva para el Dios de la Biblia. Fue una f\u00f3rmula nueva y muy variada.  Fue la f\u00f3rmula que se ha convertido en parte consustancial del juda\u00edsmo  y cristianismo a lo largo de m\u00e1s de 2500 a\u00f1os.<\/p>\n<p>La relaci\u00f3n de  justicia y misericordia es tanto psicol\u00f3gica como teol\u00f3gicamente m\u00e1s  cr\u00edtica y extremada que la relaci\u00f3n entre la dimensi\u00f3n c\u00f3smica y  personal. En Jahv\u00e9 domina, se da una tensi\u00f3n permanente entre su  justicia y su misericordia y ambas no concuerdan entre s\u00ed. \u00bfCu\u00e1ndo se  sobrepone una a la otra?<\/p>\n<p>Todo el que haya sido alguna vez padre,  madre o hijo conoce el problema. El padre o la medre dicen: \u201cSi haces  esto ser\u00e1s castigado\u201d. A pesar de todo el ni\u00f1o lo hace. Y entonces el  padre o la madre debe optar qu\u00e9 hacer. La justicia reclama castigar,  pero tambi\u00e9n existe la compasi\u00f3n. En la mayor\u00eda de las familias se  desarrolla entre ambas un equilibrio, un equilibrio en el que a veces  tiene la \u00faltima palabra la disciplina y otras el perd\u00f3n. Posiblemente  muy pocos padres podr\u00edan nombrar todos los factores que les determinan a  optar en una ocasi\u00f3n as\u00ed y en la otra de otro modo. Entre los factores  contradictorios se cuenta las percepciones de la ira y el amor.<\/p>\n<p>En  el texto b\u00edblico refundido Dios es zarandeado como todos los padres  amantes. \u00c9l establece una alianza con los hombres y el contrato encierra  condiciones. Si los hombres no las respetan puede ocurrir de inmediato  su reacci\u00f3n justa, que va desde la conclusi\u00f3n de la alianza hasta la  entrada en vigor de aquellas maldiciones que se narran en el Lev\u00edtico 26  y Deuteronomio 28. Pero su misericordia ralentiza y\/o suaviza casi  siempre el ejercicio de la justicia.<\/p>\n<p>La imagen, citada tan a  menudo, \u201cdel Dios veterotestamentario de la justicia y la ira\u201d no es  nunca m\u00e1s que una mitad de la imagen real. Quien ve a Dios en el sentido  de la cita de arriba parece que s\u00f3lo ha le\u00eddo P y no el texto restante.  Curiosamente esta imagen usualmente parece descansar y fundamentarse en  el principio de derecho de \u201cojo por ojo y diente por diente\u201d (Ex. 21,  24). Pero este principio es m\u00e1s propio de la justicia <em>humana<\/em>. En  los relatos b\u00edblicos Dios act\u00faa casi siempre de modo m\u00e1s misericordioso y  compasivo que lo que corresponde a este principio.<\/p>\n<p>Y as\u00ed ambas  religiones se desarrollaron en torno a una Biblia que presenta a Dios a  veces como un padre amante y fiel pero otras como airado y col\u00e9rico. En  la medida que esta imagen de la Biblia concede y otorga a los lectores  m\u00e1s autenticidad y realidad hay que decir que tambi\u00e9n el redactor ha  tenido m\u00e1s \u00e9xito de lo que \u00e9l quiz\u00e1 pretend\u00eda. Y en la medida que la  relaci\u00f3n tirante entre la justicia y la misericordia de Dios se  convirti\u00f3 o es <em>en s\u00ed<\/em> un factor importante en la historia de la  Biblia hay que decir que de igual modo la Biblia ha terminado siendo o  es tambi\u00e9n m\u00e1s que la suma de sus partes.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>La s\u00edntesis<\/strong><\/p>\n<p>Y  as\u00ed en cierta medida se cierra el c\u00edrculo, y como al inicio nos  ocupamos de nuevo de la Biblia total, en su conjunto. Y esto ha faltado  en muchas investigaciones sobre los autores de la Biblia; a menudo se ha  tratado de un demoler y un desmontar sin componerlo de nuevo. Y \u00e9sta  puede ser tambi\u00e9n en parte la raz\u00f3n de por qu\u00e9 un tal an\u00e1lisis han  herido tanto a los creyentes del catolicismo como del juda\u00edsmo. Desde  hace tiempo da la impresi\u00f3n como si todo el inter\u00e9s cient\u00edfico  persiguiera el objetivo de desmontar la Biblia, descuartizarla en  numerosos trozos particulares perdi\u00e9ndose la visi\u00f3n en conjunto o, en  frase castiza, haciendo que los \u00e1rboles no dejasen ver el bosque.  Posiblemente este atrevimiento en las anteriores fases pudo conducirnos a  esto. Pero ahora hemos alcanzado un punto en el que nuestros  descubrimientos sobre los or\u00edgenes de la Biblia nos pueden conducir a un  mayor conocimiento y respeto de la Biblia en su forma definitiva y  concluyente<\/p>\n<p>Desde las primeras informaciones de los eruditos  medievales se ha recorrido un camino considerable. Lo que comenz\u00f3 como  ocupaci\u00f3n de algunos pasajes enigm\u00e1ticos en los cinco primeros libros de  Mois\u00e9s condujo al cuestionamiento de que algunas l\u00edneas de estos libros  no proven\u00edan del mismo Mois\u00e9s. A ello se a\u00f1adi\u00f3 el conocimiento de  partes extensas del texto proven\u00edan de autor distinto a Mois\u00e9s. Luego  los cient\u00edficos y eruditos separaron varias obras diferentes en general y  las identificaron en virtud de caracter\u00edsticas ling\u00fc\u00edsticas y de  contenido. Y luego comenzamos a determinar con mayor precisi\u00f3n y m\u00e9todos  m\u00e1s refinados cada una de estas obras y a anotar el proceso de  constituci\u00f3n de la Biblia.<\/p>\n<p>Mientras avanzaban las  investigaciones por este camino se dieron nuevos conocimientos  revolucionarios en la arqueolog\u00eda y en nuestro conocimiento de la  historia pol\u00edtica y social del mundo b\u00edblico. Mediante la conexi\u00f3n de lo  que aprendimos de estos trabajos literarios e hist\u00f3ricos conseguimos la  imagen desarrollada aqu\u00ed, una imagen y visi\u00f3n del origen de la Biblia  que est\u00e1 inseparablemente unida con el mundo hist\u00f3rico de sus autores.  En el contexto de un reino dividido, el de Israel y el de Jud\u00e1, nosotros  encontramos a dos autores que escribieron dos versiones de la historia  de su pueblo, la <strong>J<\/strong> y la <strong>E<\/strong>. Cada una de estas dos versiones  estaba \u00edntimamente unida con la vida de la sociedad de la que emanaba  -la una desde Israel, redactada por un representante de la familia  sacerdotal de Silo, que posiblemente era un descendiente de Mois\u00e9s; la  otra desde Jud\u00e1, por un representante de la casa real de David-. En el  contexto de la ca\u00edda del reino de Israel y la reunificaci\u00f3n del pueblo  dividido encontramos a alguien que une las dos versiones y las amalgama y  funde en una narraci\u00f3n, que pudiera servir a la sociedad ahora  reunificada de nuevo.<\/p>\n<p>De parecida forma seg\u00fan mi convicci\u00f3n el encuadre hist\u00f3rico de la obra literaria sacerdotal (<strong>P<\/strong>) hay que situarla en la \u00e9poca del rey <strong>Ezequ\u00edas<\/strong> (rey del reino de Israel, 727-698). Una \u00e9poca en la que se introdujeron  las diferencias en el grado sacerdotal, por raz\u00f3n de las cuales el  sacerdocio aaronita (descendiente de Aar\u00f3n) de Jerusal\u00e9n ocuparon un  puesto privilegiado. La obra, el texto sacerdotal (<strong>P<\/strong>), fue la alternativa de este clero a la obra <strong>JE<\/strong>,  que reflejaba una visi\u00f3n de Dios, de la historia de otro tipo y a  menudo contrapuesto, y sobre todo una postura enemiga frente a su  antepasado Aar\u00f3n.<\/p>\n<p>Sus rivales en la disputa por la jerarqu\u00eda  sacerdotal, el clero de Silo (posiblemente descendiente de Mois\u00e9s, sito  en el reino de Israel), vieron llegado su momento con el reinado del rey  <strong>Jos\u00edas<\/strong> (rey del reino de Israel, 639-609). En esta \u00e9poca se  confirm\u00f3 el c\u00f3digo de leyes, guardado por ellos, del rey como el libro  de la Tor\u00e1 (<strong>D<\/strong>). Un representante de este clero, Jerem\u00edas o quiz\u00e1  Baruc, escribi\u00f3 una historia que se extend\u00eda desde Mois\u00e9s y este c\u00f3digo  de leyes hasta la \u00e9poca del autor mismo (<strong>D1<\/strong>). La muerte de Jos\u00edas  y el ocaso del reino motiv\u00f3 al autor a escribir una nueva edici\u00f3n de  esta historia en la que se consideraban las nuevas circunstancias  hist\u00f3ricas catastr\u00f3ficas. (<strong>D2<\/strong>).<\/p>\n<p>La unificaci\u00f3n de estas  partes en una narraci\u00f3n ininterrumpida, \u201cla primera Biblia\u201d, hay que  situarla tambi\u00e9n en su contexto hist\u00f3rico, refleja la vida de una  sociedad, que regresa del exilio y afronta con esperanza el  restablecimiento de su pa\u00eds, de sus lugares de adoraci\u00f3n y de su culto.  Fue una \u00e9poca en la que todas las versiones de los textos eran ya tan  conocidas que no se las pod\u00eda ignorar. El escriba, responsable de esta  redacci\u00f3n (<strong>R<\/strong>) y al que yo identifico como <strong>Esra,<\/strong> era un  representante de los sacerdotes aaronitas, que por esta \u00e9poca se  convirtieron en fuerza dirigente. Aprovech\u00f3 sus intereses y la situaci\u00f3n  en general de su pueblo en este momento hist\u00f3rico. Guard\u00f3 y conserv\u00f3  sus valiosas obras de una forma que pudo, aceptada durante milenios,  formar y constituir el contexto en el que tambi\u00e9n otros textos sagrados  deb\u00edan ser entendidos.<\/p>\n<p>La Biblia se convierte as\u00ed en una  s\u00edntesis de historia y literatura, que unas veces harm\u00f3nicamente y otras  cargada de tensi\u00f3n, emoci\u00f3n y contradicciones pero, en todo caso,  inseparable. Y una gran parte de esta historia y de esta s\u00edntesis se ha  hecho, como yo creo, hoy, siglos despu\u00e9s, por fin visible y comprensible  para nosotros.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>De d\u00f3nde y hacia d\u00f3nde<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 debemos hacer ahora con estos conocimientos?<\/p>\n<p>Hasta  ahora se ha reflejado la b\u00fasqueda de los autores de la Biblia  principalmente en el \u00e1mbito de un estudio de la historia. Los  cient\u00edficos se interesaron sobre todo por la historia de la religi\u00f3n, la  historia de Israel o la historia del nacimiento mismo de la Biblia..<\/p>\n<p>Aquellos  que contemplan la Biblia como literatura y aquellos que se interesan  por el estudio religioso de la Biblia, es decir de la Biblia como  escritura <em>sagrada<\/em> raramente han hecho uso de tal conocimiento. Y  eso se debi\u00f3 en parte a que un an\u00e1lisis de ese tipo era visto como  amenaza a la religi\u00f3n. Pero tambi\u00e9n se debi\u00f3 a que el an\u00e1lisis no estaba  completo, acabado. En nuestro conocimiento sobre los autores hab\u00eda  grandes lagunas: no sab\u00edamos cu\u00e1ndo vivieron, por qu\u00e9 escribieron, qu\u00e9  relaci\u00f3n existi\u00f3 entre lo que escribieron y lo que suced\u00eda en el mundo.<\/p>\n<p>Pero  la situaci\u00f3n ha cambiado. La amenaza para la religi\u00f3n en realidad nunca  ha sido tal. Wellhausen explicaba que \u00e9l acab\u00f3 de ense\u00f1ar esta materia a  los estudiantes de teolog\u00eda porque \u201cles hac\u00eda inservibles para su  oficio\u201d. Pero la experiencia de las generaciones posteriores ha  demostrado que s\u00e9 equivocaba. Muchos \u2013posiblemente la mayor\u00eda- cl\u00e9rigos  protestantes, cat\u00f3licos y jud\u00edos han estudiado y ense\u00f1ado a lo largo de  un siglo y han podido conciliar su fe con sus tradiciones.<\/p>\n<p>Los  principios para tal compaginaci\u00f3n estaban dados desde los tiempos de los  primeros investigadores. Dicho simplemente, nunca se trat\u00f3 de \u201c\u00bfqui\u00e9n <em>inspir\u00f3<\/em> la Biblia?\u201d o de \u201c\u00bfqui\u00e9n <em>revel\u00f3<\/em> la Biblia?\u201d sino tan s\u00f3lo sobre \u00bfqui\u00e9n o qui\u00e9nes escribieron realmente  la Biblia? Sobre si se hizo por direcci\u00f3n, por dictado o por inspiraci\u00f3n  divina es una cuesti\u00f3n de fe. Joseph ben Eliezer Bonfils, quiz\u00e1 el  primer erudito jud\u00edo, que anot\u00f3 de manera clara sobre un vers\u00edculo de la  Tora: \u201cEsto no lo ha escrito Mois\u00e9s\u201d, lo expres\u00f3 n\u00edtidamente ya hace  600 a\u00f1os. Dijo:<\/p>\n<p>\u201c&#8230; en tanto que tenemos que creer en las  palabras recibidas y en las de las profec\u00edas qu\u00e9 m\u00e1s me da si las  escribi\u00f3 Mois\u00e9s u otro profeta, porque ah\u00ed sus palabras son verdad y son  acogidas como profec\u00eda\u201d.<\/p>\n<p>El autor cristiano Andreas von Maes  aclaraba hace m\u00e1s de 400 a\u00f1os que un redactor, posiblemente Esra, cuando  menos introdujo o a\u00f1adi\u00f3 palabras explicativas. Pero tambi\u00e9n von Maes  era de la convicci\u00f3n que para el creyente no hay raz\u00f3n para discutir  sobre qu\u00e9 mano humana ha anotado ahora el texto:<\/p>\n<p>\u201cDe verdad no  es necesaria una disputa sobre el amanuense mientras creamos que Dios es  el autor tanto de los sucesos mismos como de las palabras con las que  se nos han transmitido\u2026\u201d.<\/p>\n<p>El desaf\u00edo que presenta esta  investigaci\u00f3n vale no s\u00f3lo para la fe en la Biblia como manifestaci\u00f3n o  inspiraci\u00f3n sino tambi\u00e9n para las tradiciones redactadas por personas en  pergaminos.<\/p>\n<p>El estado incompleto de los an\u00e1lisis ya no es el  problema que fue en tiempos. Es verdad, sigue habiendo lagunas, los  nombres de los autores de <strong>J<\/strong> y <strong>E<\/strong> por ejemplo nos son  desconocidos. Pero finalmente la Biblia hebrea fue escrita a lo largo de  casi mil a\u00f1os y todav\u00eda dur\u00f3 un par de siglos hasta que los cristianos  le a\u00f1adieran el Nuevo Testamento. Si ha durado tanto tiempo en crearse  el enigma, no debi\u00e9ramos admirarnos si dura 1000 a\u00f1os (desde los  investigadores medievales) en descubrirse. Lo importante est\u00e1 en que los  descubrimientos de los \u00faltimos a\u00f1os \u2013literarios, ling\u00fc\u00edsticos y  arqueol\u00f3gicos- nos pongan ahora en la situaci\u00f3n de servirnos de ellos.<\/p>\n<p>Ahora  nosotros podemos reconocer el alto valor y aprender a degustar lo que  aporta el nacimiento de cada una de las partes del libro. Podemos  reconocer las m\u00faltiples experiencias humanas distintas a lo largo de  cientos de a\u00f1os y aprender a valorar lo que las han hecho tan ricas y  copiosas. Podemos aprender a entender en qu\u00e9 medida las partes aisladas y  separadas de los libros respond\u00edan a intereses reales y a situaciones  vitales existentes. Si hablamos de la grandeza del libro ahora podemos  entender mejor por qu\u00e9 es tan grandioso.<\/p>\n<p>Se leer\u00e1 la Biblia con  ojos completamente distintos. Conscientes de su historia extraordinaria y  de la complejidad resultante nosotros podemos \u2013y probablemente tenemos-  leer la Biblia con una nueva sensibilidad m\u00e1s profunda y con mayor  atenci\u00f3n. Podemos leer una p\u00e1gina de la Biblia y saber que \u2013separados  por siglos- tres o cuatro hombres, todos ellos artistas, todos ellos  escribieron desde su propia experiencia y en su propia \u00e9poca hist\u00f3rica,  contribuyeron a la composici\u00f3n de esta p\u00e1gina. Y <em>al mismo tiempo<\/em> podemos leer la p\u00e1gina tal como es, para recrearnos en la narraci\u00f3n,  para aprender de ella y encontrar c\u00f3mo otros hombres la han interpretado  durante siglos.<\/p>\n<p>Para aquellos entre nosotros que leen la Biblia  como literatura, este nuevo saber puede transmitirles un nuevo  conocimiento de las personas que la escribieron, una nueva posibilidad  para la interpretaci\u00f3n de su arte y una nueva admiraci\u00f3n de la belleza  definitiva y de las diversas capas y puntos de vistas.<\/p>\n<p>Para  quien entre nosotros leen la Biblia indagando en la historia esta  perspectiva de investigaci\u00f3n abre continuamente nuevos caminos para  descubrir lo que ocurri\u00f3 en los distintos momentos hist\u00f3ricos y una  nueva capacidad para ver c\u00f3mo los hombres de la sociedad b\u00edblica  responden ante tales momentos.<\/p>\n<p>Para quienes entre nosotros  contemplan la Biblia como escritura sagrada se abren nuevas  posibilidades de interpretaci\u00f3n; el nuevo conocimiento puede llevar a  una nueva veneraci\u00f3n ante la gran cadena de acontecimientos, personas y  siglos que tan \u00edntimamente se reunieron para crear un libro incomparable  de ense\u00f1anzas.<\/p>\n<p>Para todos nosotros, que vivimos dentro de esta  cultura que de manera tan central ha sido conformada por la Biblia, este  saber abre la posibilidad de entrar en un contacto m\u00e1s estrecho con las  gentes y las fuerzas que influyen en nuestro mundo.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo no se trata s\u00f3lo de saber qui\u00e9n escribi\u00f3 la Biblia sino de qui\u00e9n es el que la lee.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a title=\"Rebeli\u00f3n\" href=\"http:\/\/www.rebelion.org\/noticia.php?id=170455\">http:\/\/www.rebelion.org\/noticia.php?id=170455<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Traducido para Rebeli\u00f3n por Mikel Arizaleta del libro \u201cWer schrieb die Bibel? 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