{"id":28701,"date":"2013-06-10T06:58:56","date_gmt":"2013-06-10T04:58:56","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/el-euskera-arcaico\/"},"modified":"2013-06-10T06:58:56","modified_gmt":"2013-06-10T04:58:56","slug":"el-euskera-arcaico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/el-euskera-arcaico\/","title":{"rendered":"El euskera arcaico"},"content":{"rendered":"<p>  <!--more-->  <br \/>La denominaci\u00f3n de euskera arcaico se corresponde con la lengua  testimoniada por las diferentes inscripciones vasconas encontradas en  territorio aquitano y vasc\u00f3n hasta el siglo III d. C. Al euskera hablado  anteriormente se le denominar\u00eda protoeuskera, siendo un idioma que en  principio s\u00f3lo podr\u00eda ser reconstruido te\u00f3ricamente, y al posterior,  euskera com\u00fan, medieval, cl\u00e1sico, moderno o batua, dependiendo de la  \u00e9poca a la que se haga referencia. Esta clasificaci\u00f3n est\u00e1 basada en el  libro <em>El euskera arcaico<\/em> de Luis N\u00fa\u00f1ez Astrain al que continuamente har\u00e9 alusi\u00f3n.    La tipolog\u00eda del euskera no se asemeja en nada a la de todos los dem\u00e1s  idiomas de su entorno. En Europa todos los idiomas son indoeuropeos. Lo  que quiere decir que provinieron de Asia entre el segundo y el primer  milenio a. C. y que tienen, por lo tanto, una afinidad con el s\u00e1nscrito,  la antigua lengua sagrada de la India. Las \u00fanicas excepciones europeas  actuales a este hecho son el euskera, el fin\u00e9s y las lenguas cauc\u00e1sicas.   Para hacernos una idea de lo que queremos decir cuando aseguramos que el  euskera tiene una particular tipolog\u00eda, voy a exponer los dos ejemplos  m\u00e1s t\u00edpicos para comprenderlo, ambos tomados del libro de Luis N\u00fa\u00f1ez.    Una conocida canci\u00f3n infantil vasca tiene como estribillo la siguiente melod\u00eda: <em>aldapeko adarraren sagarraren puntan<\/em>.  Si a esta frase le atribuimos una traducci\u00f3n literal, palabra a  palabra, respetando el orden de las categor\u00edas gramaticales, estar\u00edamos  diciendo: <em>cuesta-la-de manzano-el-de rama-la-de punta-la-en<\/em>. Y si ahora tratamos de leerla al rev\u00e9s, nos da como resultado lo que nosotros esperamos de una estructura inteligible.   Por otro lado est\u00e1 el tema del <em>ergativo<\/em>. Por explicarlo de la manera m\u00e1s simple, se dice que el euskera es un idioma pasivo. Se dice <em>Leire etortzen da<\/em>\/ <em>Leire viene<\/em>, pero <em>Leirek<\/em> <em>jaten du sagarra<\/em>\/ <em>Leire come manzana<\/em>. En la segunda frase el sujeto, Leire, se ha declinado y se le ha a\u00f1adido una \u2013<em>k<\/em>. Es, por lo tanto, como si la manzana tomara el rol del sujeto y expres\u00e1ramos la frase en pasivo: <em>la manzana es comida por Leire<\/em>.  Para  Trask (RLT, p\u00e1g. 49) existen una gran cantidad de palabras vascas  dif\u00edciles de relacionar con ninguna otra lengua vecina. Este l\u00e9xico  incluye pronombres, la mayor\u00eda de las palabras gramaticales, numerales,  partes del cuerpo, adjetivos b\u00e1sicos, incluido colores, nombres de  plantas y animales dom\u00e9sticos y silvestres, casi todas las palabras  referidas al clima o fen\u00f3menos naturales, elementos geogr\u00e1ficos,  herramientas, algunos metales y otros materiales como piedra y madera,  palabras como \u2018hombre\u2019 y \u2018mujer\u2019, t\u00e9rminos pastoriles y agr\u00edcolas y la  mayor\u00eda de los verbos b\u00e1sicos. Advierte que no es sorprendente que los  vocablos referidos a las leyes, administraci\u00f3n, religi\u00f3n, educaci\u00f3n,  etc. sean pr\u00e9stamos, pero s\u00ed que le choca que los t\u00e9rminos n\u00e1uticos no  sean nativos, a pesar de la larga tradici\u00f3n mar\u00edtima de los vascos. Y se  hace eco de la gran cantidad de palabras compuestas que existen en el  idioma, algunas reconocibles como modernas, pero otras claramente  antiguas por sus formas fon\u00e9ticas.  A  partir de aqu\u00ed la influencia que haya podido tener el euskera en los  miles de a\u00f1os de contacto con sus pueblos vecinos ha podido ser enorme.  Ha podido alterar su lexicograf\u00eda o su percepci\u00f3n conceptual a la hora  de crear nuevas expresiones, pero ello no quiere decir que haya cambiado  la estructura interna de la lengua. El lat\u00edn es, sin duda, el idioma  que m\u00e1s poso ha dejado en el euskera. Algunas fuentes cifran la  proporci\u00f3n de voces latinas en un 50% por ciento. Esto no desmerece en  absoluto la aptitud o calidad de un idioma para cumplir la funci\u00f3n de la  comunicaci\u00f3n, sino que es simplemente muestra palpable de su  flexibilidad y adaptaci\u00f3n a los tiempos. Un ejemplo de ello es el  ingl\u00e9s, un idioma anglosaj\u00f3n cuyo porcentaje de voces latinas es  parecido o mayor. En cuanto a la lengua celta, ya hemos visto en el  cap\u00edtulo anterior la poca influencia que ha tenido sobre el euskera, un  hecho que ha sido mencionado por diversos autores como algo cuando menos  llamativo. Tambi\u00e9n hab\u00edamos comentado que la raz\u00f3n quiz\u00e1 habr\u00eda que  buscarla en que la cultura celta y la vascona no habr\u00edan entrado  pr\u00e1cticamente en contacto, quedando sus centros neur\u00e1lgicos muy  distanciados entre ellos.  Si  nos centramos en cuestiones puramente ling\u00fc\u00edsticas lo primero que  convendr\u00eda explicar es el curioso acontecimiento que ocurre con las  palabras. Estas no son m\u00e1s que elementos din\u00e1micos que responden a los  mismos est\u00edmulos que los dem\u00e1s seres vivos: muchas veces si no se  adaptan, mueren. La palabra <em>zoquete<\/em>,  que se define como un trozo de madera corto y grueso, est\u00e1 presente  tanto en el castellano como en el euskera y seg\u00fan el DRAE es de origen  probablemente c\u00e9ltico. En la zona de Valdizarbe y Valdema\u00f1eru se ha  designado con esta voz a ciertas piezas de madera que se colocaban en  las prensas de uvas y tambi\u00e9n a los maderos que hac\u00edan de freno en los  carros. Pero, al igual que estos oficios, est\u00e1s acepciones se han ido  diluyendo en el tiempo y al final s\u00f3lo ha quedado la voz en su sentido  figurativo: al que es duro de mollera se le apela <em>zoquete<\/em> y al que ya no tiene remedio se le dice <em>zoquete de galera<\/em>, que ya no s\u00e9 decir si hace referencia a alg\u00fan tarugo real o figurado utilizado en las artes de la navegaci\u00f3n.  Del  mismo modo que ocurri\u00f3 con esta palabra, sucedi\u00f3 tambi\u00e9n con otros  vocablos presumiblemente celtas que ya han quedado en desuso y que han  pasado a formar parte del acervo ling\u00fc\u00edstico del euskera, lat\u00edn y  castellano: <em>bresca<\/em> (panal), <em>sayo<\/em>, <em>melga<\/em> (en el valle tambi\u00e9n llamado en euskera <em>fuin<\/em>\/<em>zuin<\/em>), <em>minza<\/em> (la membrana del huevo o la cebolla; se dice \u201cpareces de <em>minza<\/em>\u201d en sentido exoc\u00e9ntrico) y algunos autores como Corominas derivan la \u00faltimamente tan extendida voz vasca <em>zulo<\/em> del c\u00e9ltico <em>silon<\/em> \u2018semilla\u2019, \u2018dep\u00f3sito de grano\u2019, que tiene su correspondencia en el castellano <em>silo<\/em>, voz a la que efectivamente el DRAE le da un origen incierto. <em>Zulo<\/em> es, sin duda, el ejemplo m\u00e1s claro de palabra adaptada a los tiempos.  Durante a\u00f1os no ha habido ni un solo telediario que no hiciera  referencia a esta palabra y al final han conseguido propagarla a todo el  \u00e1mbito castellano.  En  cuanto al parentesco entre el euskera y el ibero tampoco se puede decir  mucho. Los \u00faltimos trabajos publicados parece que van mostrando las  cada vez mayores analog\u00edas entre estos dos idiomas, un hecho al que ya  hemos hecho referencia en el cap\u00edtulo sobre los vascones.  De  lo que no cabe duda, como ya hemos observado, es de la influencia que  el lat\u00edn ha tenido sobre el euskera. Conviene recordar que Hispania fue  la primera regi\u00f3n del Imperio Romano donde se implant\u00f3 el lat\u00edn y que el  euskera comenz\u00f3 pronto a adoptar los tecnicismos correspondientes a los  aperos y objetos que poco a poco se fueron utilizando en las labores  cotidianas dom\u00e9sticas o agr\u00edcolas.   Seguir  la pista a estos vocablos no es dif\u00edcil, ya que el mismo impulso  evolutivo de la lengua latina ha dejado su impronta en el euskera,  delimitando perfectamente las \u00e9pocas en las que llegaron los pr\u00e9stamos.  Por lo que parece, los restos latinos conservados en la lengua vasca son  posteriores al a\u00f1o cero. Desde entonces el euskera se ha ido  contagiando de los vocablos del lat\u00edn cl\u00e1sico, vulgar, medieval y  eclesi\u00e1stico, am\u00e9n de todos los romances que lo estuvieron comprimiendo  durante siglos y lo han estado influenciando hasta el d\u00eda de hoy.  La evoluci\u00f3n de las palabras es tan caprichosa que nos puede llegar a sorprender. La voz vasca <em>mutil<\/em>, muchacho, es un claro ejemplo de ello. Parece provenir del lat\u00edn\u00a0<em>mutilu<\/em>, mocho, mutilado, m\u00e1s que de <em>puttillo<\/em>, diminutivo de <em>put(t)u<\/em> ni\u00f1o, aunque\u00a0lo verdaderamente asombroso del caso es la evoluci\u00f3n  posterior que ha sufrido la palabra. En el euskera se ha venido  denominando <em>muchila<\/em> (utilizada por nuestros abuelos y abuelas de Valdizarbe ya palatalizada  con el sonido \/ch\/) al zacuto que se llevaba, no en bandolera sino sobre  ambos hombros, haciendo seguramente referencia al chaval que llevaba la  carga. La voz pas\u00f3 de aqu\u00ed al castellano como la internacionalmente  conocida <em>mochila<\/em>. La voz ni  siquiera es exclusivamente vasca sino que tambi\u00e9n se encuentra en  ciertas jergas del centro de Castilla. El mismo DRAE la cita como <em>motil<\/em>.  Algunas\u00a0otras voces del valle denotan antig\u00fcedad constat\u00e1ndose el mismo  proceso de adaptaci\u00f3n fon\u00e9tica al idioma del valle.\u00a0A veces  se\u00a0transforman las bilabiales oclusivas \/b\/ y \/p\/ en nasal \/m\/: <em>puteus<\/em> &gt; <em>mutio<\/em>,  como se llamaba en Obanos al pozo de agua salada que alimentaba las  eras de sal. Esta voz puede aportar una idea de la antig\u00fcedad de la  palabra y de la actividad industrial que se empezar\u00eda a desarrollar en  el valle para el abastecimiento de sal, antigua moneda de cambio. De  aqu\u00ed procede tambi\u00e9n la voz local <em>puchulo<\/em> (<em>putzu<\/em> + <em>zulo<\/em>), y las castellanas <em>pozo<\/em> y <em>pozal<\/em>. El mismo proceso de transformaci\u00f3n de bilabial en nasal sucede con otras voces como <em>baccinu<\/em> &gt; <em>maquinau<\/em>, como se le dec\u00eda hasta hace cuatro d\u00edas en A\u00f1orbe a la cama de la liebre, y <em>vendimia<\/em> &gt; <em>mendema<\/em>.  Para consultar todas las voces citadas y las que vienen a continuaci\u00f3n  me remito al diccionario del valle publicado en este mismo blog. En este  l\u00e9xico local he procurado no s\u00f3lo situar a las palabras en su contexto  para darles vida, sino tambi\u00e9n aglutinar el mayor n\u00famero de variantes  fon\u00e9ticas y morfol\u00f3gicas para encontrar posibles referencias y seguirle  el rastro etimol\u00f3gico. Estos son, por poner unos ejemplos, algunos de  los arca\u00edsmos procedentes del lat\u00edn que han sido utilizados por nuestros  abuelos y abuelas de Valdizarbe y Valdema\u00f1eru hasta el siglo XX: <em>ansa<\/em> &gt; <em>ansa<\/em> (asa); <em>sambucus<\/em> &gt; <em>sabuco <\/em>(bot\u00e1nica, sauce); <em>melica<\/em> &gt; <em>emeleca<\/em> (bot\u00e1nica); <em>erum<\/em> &gt; <em>jir\u00f3n<\/em> (bot\u00e1nica); <em>juniperum<\/em> &gt; <em>ipuru<\/em> (bot\u00e1nica); <em>acuculeum<\/em> &gt; <em>acullo<\/em> (punz\u00f3n); <em>pertica<\/em> &gt; <em>pert\u00edca<\/em> (p\u00e9rtiga); <em>spicula<\/em> &gt; <em>esquipura<\/em> (bot\u00e1nica, espliego); <em>escrinium<\/em> &gt; <em>cesqui\u00f1o<\/em>; <em>capanna<\/em> &gt; <em>capana<\/em> (caba\u00f1a); <em>capistra<\/em> &gt; <em>capistra<\/em> (bot\u00e1nica).  Observemos ahora la evoluci\u00f3n de las dos \u00faltimas palabras, <em>capana<\/em> y <em>capistra<\/em>, para apreciar su pronta implantaci\u00f3n en el habla popular. La voz latina <em>capanna<\/em> ha sido de uso com\u00fan en el valle tanto en la toponimia como en el l\u00e9xico. El top\u00f3nimo <em>Capannacun\u00e7a<\/em>, \u2018era\/prado de la caba\u00f1a\u2019, aparece ya documentado en Obanos en el a\u00f1o 1590. La <em>capana<\/em> hac\u00eda referencia a la choza temporera que dominaba las vi\u00f1as para  cuidar de que no entrara el ganado. Con el tiempo pas\u00f3 a denominarse  as\u00ed, por efecto de un tropo ling\u00fc\u00edstico como es la sin\u00e9cdoque (la parte  por el todo), a la rama que alertaba a los pastores de que en aquella  finca no se pod\u00eda pastorear. En aquellas condiciones hasta los perros  deb\u00edan estar atados. Pero la voz no palataliz\u00f3 la \/nn\/ en \/\u00f1\/ para decir  el castellano <em>caba\u00f1a<\/em>,<em> <\/em>al igual que, como comenta Trask, no ocurri\u00f3 con otros vocablos: <em>\u201cIn medieval toponyms, the grapas &lt;nn&gt; and &lt;ll&gt; are frecuent for modern &lt;n&gt; and &lt;l&gt;\u201d<\/em> (LRT, p\u00e1g. 29). Como consecuencia de una mutaci\u00f3n el sonido fuerte \/nn\/  se hace d\u00e9bil \/n\/, como tambi\u00e9n sucedi\u00f3 con el nombre de origen vasc\u00f3n <em>Enneges<\/em>, que aparece en el famoso Bronce de Ascoli del 89 a. C., y que en euskera evolucion\u00f3 a <em>Eneko<\/em>, pero en castellano a <em>I\u00f1igo<\/em>. La voz <em>capana<\/em> es por consiguiente un aut\u00e9ntico f\u00f3sil ling\u00fc\u00edstico que pas\u00f3 del lat\u00edn  al euskera y despu\u00e9s al castellano del valle y que desapareci\u00f3 de  nuestro vocabulario hace una generaci\u00f3n.  Otro caso singular de f\u00f3sil ling\u00fc\u00edstico con el que el habla del valle  demuestra su conservadurismo y su inmovilismo fon\u00e9tico es la palabra  latina <em>capistra<\/em>. Al euskera de la zona nos ha llegado como <em>capristo-cuerda<\/em> o <em>cabiestro<\/em>,  hasta que ha sido engullida por su hom\u00f3nima castellana: cabestro, el  ronzal con el que se llevaba a las bestias. Pero por medio otra vez de  una sin\u00e9cdoque el objeto dio nombre prontamente a la planta (<em>Spiraea hypericifolia<\/em>,  durillo negro)\u00a0con la que se realizaba el aparejo y ah\u00ed es donde s\u00ed que  nos encontramos con la voz original que no ha evolucionado porque no ha  tenido ninguna influencia externa, siendo end\u00e9mica del valle: <em>cap\u00edstra<\/em>, <em>capr\u00e9sta<\/em>, <em>capr\u00edsta<\/em>, <em>capri\u00e9sta<\/em>, <em>capi\u00e9stra<\/em>, <em>capr\u00edsto<\/em>, en sus distintas variantes.   \u00bfSon todas estas palabras euskera arcaico? En cierta medida s\u00ed, aunque  sepamos que son latinas. A nadie se le ocurrir\u00eda dudar de que las  palabras <em>anorak<\/em> (abrigo en la lengua inuit) o <em>kotxe<\/em> (carro de caballos en h\u00fangaro) no sean vascas. Pero sabemos que son  pr\u00e9stamos, aunque hayan sido relativamente recientes y est\u00e9n ya  perfectamente integrados en la lengua vasca. El valor, en cambio, de  palabras latinas como <em>capana<\/em> y <em>capistra<\/em> radica en saber que son pr\u00e9stamos que tienen dos mil a\u00f1os y que no han  evolucionado conforme a las categor\u00edas que impondr\u00eda un idioma romance.  Estas voces fueron utilizadas por nuestros antepasados que hablaron  euskera, aquellos mismos que dejaron su impronta en las inscripciones  votivas romanas. Y cuando se extingui\u00f3 el euskera del valle, hace apenas  un siglo, las voces continuaron vivas en el nuevo habla local, hasta  que fueron sustituidas por los correspondientes cultismos del  castellano: caba\u00f1a y cabestro.  Las voces latinas del euskera han seguido una transformaci\u00f3n que, como  hemos visto, muchas veces est\u00e1 reglada por rasgos fon\u00e9ticos particulares  y otras veces se han ce\u00f1ido a su original y no han variado en absoluto.  De la misma manera que ha ocurrido as\u00ed con los pr\u00e9stamos del lat\u00edn,  tambi\u00e9n ha podido suceder lo mismo con las voces originariamente vascas.  Uno se podr\u00eda retrotraer dos mil a\u00f1os en el tiempo y encontrarse con  voces que no habr\u00edan modificado para nada su morfolog\u00eda. Conocer bien el  idioma y descubrir cu\u00e1les son las pautas de su evoluci\u00f3n es importante  para descifrar los recovecos de la ling\u00fc\u00edstica.  Cuando uno apenas tiene datos a los que aferrarse, cualquier detalle  puede servir para reconstruir la estructura de un idioma pret\u00e9rito: las  diferencias fon\u00e9ticas, la deconstrucci\u00f3n de las palabras para  identificar morfemas y lexemas, la proliferaci\u00f3n de morfos en forma de  prefijos, infijos y afijos, de marcas de g\u00e9nero y de n\u00famero, el orden de  las categor\u00edas gramaticales en las composiciones o el de las propias  vocales en cada morfema. Y as\u00ed tratar de buscar las correspondencias  sistem\u00e1ticas para poder remontarse lo m\u00e1s lejos posible hacia la  protolengua y su sistema de sonidos, para acercarse al m\u00e1ximo a la ra\u00edz  est\u00e1ndar o \u2018can\u00f3nica\u2019, como se le denomina en la terminolog\u00eda moderna.  Esta es una labor tan te\u00f3rica o matem\u00e1tica como la de un cient\u00edfico.  Como cuenta Luis N\u00fa\u00f1ez (p\u00e1g. 97), en el siglo XIX se conoc\u00eda que la ra\u00edz  est\u00e1ndar del indoeuropeo com\u00fan era consonante-vocal-consonante, pero se  observaba que a veces aparec\u00edan ra\u00edces con s\u00f3lo una de esas dos  consonantes y un alargamiento de la vocal. Pues bien, el ling\u00fcista suizo  Ferdinand de Saussure, fundador de la ling\u00fc\u00edstica moderna, predijo que  la ca\u00edda de la consonante produc\u00eda el alargamiento de la vocal, algo que  fue descubierto 50 a\u00f1os m\u00e1s tarde al estudiar la reci\u00e9n descubierta  lengua hitita de Turqu\u00eda, tambi\u00e9n indoeuropea. M\u00e1s o menos parecido a lo  que ha ocurrido con el bos\u00f3n de Higgs que en 1964 propon\u00eda un modelo  est\u00e1ndar de f\u00edsica de part\u00edculas que no se ha descubierto hasta este  mismo a\u00f1o de 2012.  Y son los propios descubrimientos los que tienen que ir corroborando el  modelo de protolengua que uno se ha fijado de antemano retrotrayendo el  idioma a su <em>Big Bang<\/em> inicial. Es como la previsi\u00f3n del tiempo, cuantos m\u00e1s par\u00e1metros abarque  el modelo para su estudio, m\u00e1s posibilidades de acertar existen. Y los  resultados pueden ser sorprendentes. Gorrochategui lo comenta ya en 1987  cuando habla de las inscripciones vasco-aquitanas: <em>\u00abSi  las coincidencias l\u00e9xicas entre el aquitano y el vasco hist\u00f3rico eran  en algunos casos sorprendentes, tanto o m\u00e1s sorprendentes eran los  paralelos entre el sistema fonol\u00f3gico extra\u00edble de la onom\u00e1stica  aquitana y el sistema protovasco reconstruido mediante las t\u00e9cnicas de  reconstrucci\u00f3n interna&#8230; un sistema fonol\u00f3gico protovasco tan cercano  al atestiguado en los ep\u00edgrafes aquitanos que pr\u00e1cticamente se podr\u00eda  decir que el aquitano es la corporeizaci\u00f3n del constructo intelectual  que es siempre una reconstrucci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica\u00bb<\/em>. As\u00ed lo confirma tambi\u00e9n Trask en su diccionario etimol\u00f3gico: <em>\u201cThe  phonological structur of Aquitanian [\u2026] is remarkably similar to the  phonology reconstructed independently for the Pre-Basque of around 2000  years ago by Luis Michelena\u201d<\/em> (RLT, p\u00e1g. 6).  Hay  que tener en cuenta que en las inscripciones uno tiene que estar  preparado para lo peor. Te puedes topar con un nombre ib\u00e9rico escrito en  alfabeto paleocristiano pero con fon\u00e9tica vasca porque el que lo  escribi\u00f3 o lo dict\u00f3 era euskald\u00fan; con un ara votiva escrita en lat\u00edn  por un escribiente que no tuviera ni idea de euskera, que simplemente lo  habr\u00eda recibido como encargo y que no hubiera puesto el suficiente  empe\u00f1o en los giros fon\u00e9ticos; con un vascoparlante que se manejara  correctamente en lat\u00edn pero a la hora de trascribir los nombres vascones  se tuviera que romper la cabeza para reflejar los fonemas que el quer\u00eda  escribir, como ocurre con la <em>i-<\/em> inicial del te\u00f3nimo <em>itsacurrine<\/em> encontrado en Olza, del vasco <em>txakur<\/em>,  perro. Los casos que nos pudi\u00e9ramos encontrar podr\u00edan ser muy diversos y  no siempre tan inequ\u00edvocos como el \u00faltimo te\u00f3nimo hallado hasta la  fecha y ubicado en la localidad de Muzki en el valle de Gues\u00e1laz: <em>urde<\/em>, cerdo o jabal\u00ed.  Siempre se ha comentado de la complejidad de algunos sonidos vascos como son las sibilantes <em>z<\/em>, <em>ts<\/em>, <em>tz<\/em>, <em>tx<\/em> ausentes en los idiomas circundantes. El conflicto al que se  enfrentaban los escribanos queda palpable al realizar una peque\u00f1a  comparaci\u00f3n con la toponimia menor encontrada, por ejemplo, en Obanos en  los \u00faltimos 500 a\u00f1os (APL3, p\u00e1g. 86ss). Las voces que no tienen una  correspondencia fon\u00e9tica con el idioma en el que se ha redactado el  documento, en este caso el castellano, crean muchos problemas. Por poner  unos ejemplos:  <br \/> &#8211;\u00a0 <em>Aizetaguibel<\/em>, documentado desde 1551 a 1893, variantes: <em>astaguibel<\/em>, <em>ay\u00e7etaguibel<\/em>, <em>ayestaguibel<\/em>, <em>aesetaguibel<\/em>, <em>aysetaguibel<\/em>, <em>aiztaguibel<\/em>, <em>aristaguibel<\/em>, <em>astaguibel<\/em>, <em>estaguibel<\/em>.  &#8211;\u00a0 <em>Ozondoa<\/em>, documentado desde 1579 a 1901, variantes: <em>ozonoa<\/em>, <em>olzondoa<\/em>, <em>olcondoa,<\/em> <em>ol\u00e7ondoa,<\/em> <em>olzaondoa,<\/em> <em>orcondoa<\/em>, <em>orzondoa,<\/em> <em>orondoba<\/em>.  &#8211;\u00a0 <em>Umbizcar<\/em>, documentado desde 1593 a 1893, variantes: <em>ahuns<\/em> <em>biscarra<\/em>, <em>asunbizcar<\/em>, <em>auzbizcar<\/em>, <em>ambiscar<\/em>, <em>aunbizcar<\/em>, <em>auzbizcar<\/em>, <em>ambiscar<\/em>, <em>unbizcar<\/em>.  <br \/> Pero  dentro del marem\u00e1gnum de discrepancias fon\u00e9ticas y morfol\u00f3gicas que  supone el mundo de la onom\u00e1stica documentada y oral, s\u00ed parece que  existan ciertas reglas que en un principio tuvieran un canon  preestablecido, aunque el tiempo las haya flexibilizado. Voy a exponer  algunas de las reglas m\u00e1s t\u00edpicas del euskera arcaico aplicadas al  l\u00e9xico local recogido en el valle en los \u00faltimos 50 a\u00f1os:  <br \/> &#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <span style=\"text-decoration: underline;\">Ausencia de <em>f<\/em><\/span>: lat. <em>furca<\/em> &gt; <em>borca<\/em>\/ <em>morca<\/em>\/ <em>horcate<\/em> (cast. <em>horca<\/em>); lat. <em>festa<\/em> &gt; <em>mesta<\/em> (cast. <em>fiesta<\/em>); lat. <em>forrocino<\/em> &gt; <em>borrocino<\/em>; lat. <em>fulligo<\/em> &gt; <em>espolinar<\/em> (cast. <em>deshollinar<\/em>); fr. <em>chaufferette<\/em> &gt; <em>chopetilla<\/em> (cast. <em>chofeta<\/em>).  &#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <span style=\"text-decoration: underline;\">Ausencia de diptongo <em>ue<\/em>\/ <em>ve<\/em><\/span>: lat. <em>sponda<\/em> &gt; <em>esponda<\/em> (cast. <em>espuenda<\/em>); lat. <em>mola<\/em> &gt; <em>mol\u00f3n<\/em> (cast. <em>muela<\/em>); lat. <em>sporta<\/em> &gt; <em>esportizo<\/em> (cast. <em>espuerta<\/em>); lat. <em>porrum<\/em> &gt; <em>porru<\/em> (cast. <em>puerro<\/em>); lat. <em>sal muria<\/em> &gt; <em>salmorra<\/em> (cast. <em>salmuera<\/em>). Esta puede ser la raz\u00f3n por la que la toponimia mayor del valle termine en &#8211;<em>os<\/em> y no en &#8211;<em>ues<\/em>: Ag\u00f3s, Adi\u00f3s, Obanos, Olkoz y quiz\u00e1 tambi\u00e9n Gar\u00e9s y Sot\u00e9s, al contrario de lo que sucede con el Norte de Arag\u00f3n.  &#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <span style=\"text-decoration: underline;\">Ausencia de grupos conson\u00e1nticos como <em>bla<\/em>, <em>tre<\/em>, <em>clo<\/em><\/span>: Por medio de la anaptixis, se transforma la resonancia entre las dos consonantes en vocal: lat. <em>mille<\/em> <em>grana<\/em> &gt; <em>ming<span style=\"text-decoration: underline;\">a<\/span>lana<\/em>; lat. <em>completa<\/em> &gt; <em>comp<span style=\"text-decoration: underline;\">e<\/span>leta<\/em>; celta <em>cleta<\/em> &gt; <em>g<span style=\"text-decoration: underline;\">e<\/span>reta<\/em>.  &#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <span style=\"text-decoration: underline;\">La palabra nunca comienza por <em>r<\/em><\/span>:  en general el hablante del valle ha sabido reconocer este tipo de  fonema vasco e inconscientemente lo ha ido corrigiendo a posteriori. Se  observa, sobre todo, en los top\u00f3nimos como <em>errecazarra<\/em> &gt; <em>recazarra<\/em>; <em>errotaldea<\/em> &gt; <em>rotaldea<\/em>. Pero a veces el exceso de celo en la ultracorrecci\u00f3n ha ocasionado alteraciones en ciertas voces: lat. <em>ferrata<\/em> &gt; <em>herrada<\/em> &gt; <em>rada<\/em>;\u00a0<em>harrasca<\/em> (de <em>harri<\/em> \u2018piedra\u2019 y <em>asca<\/em> \u2018pesebre\u2019) &gt; <em>rasca<\/em>.  <br \/> Estos  son s\u00f3lo algunos de los rasgos del euskera arcaico que todav\u00eda se  pueden observar en el habla actual de la zona. Hay otra serie de  particularidades de esta lengua que quiz\u00e1 hayan ido evolucionando a  trav\u00e9s de los siglos y que son muy f\u00e1ciles de distinguir recurriendo al  l\u00e9xico actual:  <br \/> &#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <span style=\"text-decoration: underline;\">r &gt; l<\/span>: toponimia: <em>araluceta<\/em> &gt; <em><span style=\"text-decoration: underline;\">l<\/span>aluceta<\/em>; <em>olza<\/em> &gt; <em>o<span style=\"text-decoration: underline;\">r<\/span>cea<\/em>; <em>recandia<\/em> &gt; <em><span style=\"text-decoration: underline;\">l<\/span>ecandia<\/em>; <em>salvidea<\/em> &gt; <em>sa<span style=\"text-decoration: underline;\">r<\/span>bide<\/em>; l\u00e9xico: <em>mille<\/em> <em>grana<\/em> &gt; <em>minga<span style=\"text-decoration: underline;\">l<\/span>ana<\/em>.  &#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <span style=\"text-decoration: underline;\">Consonantizaci\u00f3n<\/span>: <em>sosoroa<\/em> &gt; <em>sosoro<span style=\"text-decoration: underline;\">b<\/span>a<\/em>; <em>ozondoa<\/em> &gt; <em>orondo<span style=\"text-decoration: underline;\">b<\/span>a<\/em>; <em>xubindoa<\/em> &gt; <em>chubindo<span style=\"text-decoration: underline;\">b<\/span>a<\/em>; <em>sarasua<\/em> &gt; <em>sarachu<span style=\"text-decoration: underline;\">g<\/span>a<\/em>.  &#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <span style=\"text-decoration: underline;\">a &gt; e<\/span>: toponimia: <em>astagaray<\/em> &gt; <em><span style=\"text-decoration: underline;\">e<\/span>stagaray<\/em>; l\u00e9xico: <em>astamenda<\/em> &gt; <em><span style=\"text-decoration: underline;\">e<\/span>stamenda<\/em>.  &#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <span style=\"text-decoration: underline;\">b &gt; m<\/span>: toponimia: <em>muscarmend\u00eda<\/em> &gt; <em>buscarmend\u00eda<\/em>; l\u00e9xico: <em>beratz<\/em> &gt; <em>casca<span style=\"text-decoration: underline;\">m<\/span>elache<\/em>.  &#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <span style=\"text-decoration: underline;\">Met\u00e1tesis<\/span>: l\u00e9xico: <em>z<span style=\"text-decoration: underline;\">u<\/span>r<span style=\"text-decoration: underline;\">i<\/span>rin<\/em> &gt; <em>z<span style=\"text-decoration: underline;\">i<\/span>r<span style=\"text-decoration: underline;\">u<\/span>rin<\/em>; <em>c<span style=\"text-decoration: underline;\">o<\/span>squ<span style=\"text-decoration: underline;\">i<\/span>rriar<\/em> &gt; <em>qu<span style=\"text-decoration: underline;\">is<\/span>c<span style=\"text-decoration: underline;\">o<\/span>rriar<\/em>; <em>s<span style=\"text-decoration: underline;\">u<\/span>g<span style=\"text-decoration: underline;\">a<\/span>ndilla<\/em> &gt; <em>s<span style=\"text-decoration: underline;\">a<\/span>g<span style=\"text-decoration: underline;\">u<\/span>ndilla.<\/em> &#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <span style=\"text-decoration: underline;\">Morfolog\u00eda<\/span> (por influjo del art\u00edculo castellano): toponimia: <em><span style=\"text-decoration: underline;\">La<\/span>meategui<\/em> &gt; <em>meategui<\/em>; <em>retaga\u00f1a<\/em> &gt; <em><span style=\"text-decoration: underline;\">la<\/span>rretaga\u00f1a<\/em>; l\u00e9xico: <em>amasabel<\/em> &gt; <em><span style=\"text-decoration: underline;\">la<\/span><\/em> <em>machabela<\/em>; <em><span style=\"text-decoration: underline;\">el l<\/span>arrapo<\/em> &gt; <em>arrapo<\/em>; <em>la<\/em> <em>anzaia<\/em> &gt; <em><span style=\"text-decoration: underline;\">l<\/span>anzaia<\/em>.  &#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <span style=\"text-decoration: underline;\">pl\/ gl &gt; l<\/span>: l\u00e9xico: <em>pluma<\/em> &gt; <em><span style=\"text-decoration: underline;\">l<\/span>umetar<\/em>; <em>glande<\/em> &gt; <em><span style=\"text-decoration: underline;\">l<\/span>andrilla<\/em>; <em>plantaginem<\/em> &gt; <em><span style=\"text-decoration: underline;\">l<\/span>anjina<\/em>.  <br \/> Se  podr\u00edan extraer much\u00edsimos m\u00e1s ejemplos, observando con detenimiento el  vocabulario local de los \u00faltimos siglos, para hacer una comparaci\u00f3n  ling\u00fc\u00edstica con el euskera arcaico y seguir su evoluci\u00f3n. De todas  formas quien quiera consultar todos estos datos puede echar mano, como  ya he comentado anteriormente, del diccionario del valle que poco a poco  voy conformando en este mismo blog.  Una  vez expuesto el problema que suponer desgranar el significado y  procedencia de las palabras, vamos a pasar a enumerar las voces vasconas  halladas hasta la fecha. Aunque no se conserva ning\u00fan texto arcaico  redactado en euskera, s\u00ed que encontramos una gran cantidad de te\u00f3nimos y  antrop\u00f3nimos cincelados sobre m\u00e1rmoles durante los tres primeros siglos  de nuestra era. Las inscripciones son, en general, de car\u00e1cter  funerario, votivo u honor\u00edfico, como as\u00ed ocurr\u00eda en el mundo romano al  que pertenec\u00edan. Son personas que expresan su agradecimiento a los  dioses, emperadores o personalidades locales.   Toda  la onom\u00e1stica vascona se concentra en dos grandes zonas: por un lado en  Aquitania, sobre todo en el macizo central de los Pirineos; y por otro  en la mitad sur de Navarra, a lo largo de una franja que se extiende del  noroeste al sureste, desde el valle de Gues\u00e1laz hasta las Cinco Villas  zaragozanas. \u00bfY en medio? Pues un vac\u00edo generalizado en el que apenas se  encuentra nada digno de menci\u00f3n. \u00bfLas razones? Pues quiz\u00e1 habr\u00eda que  buscarlas en el desinter\u00e9s que estas zonas mostraron con todo lo  concerniente al mundo romanizado. El modo de vida de los vascones que  habitaban los valles del interior pirenaico no coincidir\u00eda con la de los  habitantes de las amplias cuencas que se expand\u00edan al Norte y al Sur de  la cordillera. Estos \u00faltimos se ir\u00edan romanizando por necesidad, porque  los romanos eran la referencia que les ayudaba a desarrollar las nuevas  t\u00e9cnicas y producir los \u00faltimos instrumentos para el laboreo del campo y  los trabajos dom\u00e9stico vinculados a ellos. Pero mientras en las cuencas  de m\u00e1s al sur de Navarra y del entorno aquitano los vascones fueron  sucumbiendo al lat\u00edn, en lo que respecta a Valdizarbe y Valdema\u00f1eru y en  general la Navarra nuclear no fueron latinizados. Como ya he explicado  en el cap\u00edtulo sobre las comunidades ind\u00edgenas y los vascones, la causa  bien podr\u00eda haber sido su dispersi\u00f3n geogr\u00e1fica en peque\u00f1as aldeas,  heredada quiz\u00e1 de una tipolog\u00eda de poblamiento proveniente de la Edad de  Hierro. Esta distribuci\u00f3n encontrar\u00eda su origen tras la expansi\u00f3n  vascona desde los valles intrapirenaicos navarros a la conquista del  nuevo agro y tendr\u00eda su plasmaci\u00f3n en una estructura social influenciada  por aspectos orogr\u00e1ficos, clim\u00e1ticos, culturales y pol\u00edticos.  Haciendo un resumen de lo publicado por Luis N\u00fa\u00f1ez en su libro <em>El euskera arcaico<\/em>,  las inscripciones aquitanas contienen unos 400 nombres vascos de  personas y unos 70 de divinidades relativos generalmente a alg\u00fan \u00e1rbol o  animal, lo que las distingue de las inscripciones del territorio galo.  Se pueden contar hasta unos setenta fragmentos onom\u00e1sticos de palabras,  excluyendo los sufijos. La mitad de ellos son medianamente inteligibles  para cualquier profano en la materia. Algunos de los ejemplos de nombres  propios vascoaquitanos son: <em>Andere, Andosso, Attaco, Belex-, Bihox-, Cison-, Enne-, Ilun-, Losa-, Nescato, sahar, Sembe-, Seni-, Umme-, Uri-, Hars-, Asto-<\/em>.  La mayor\u00eda significan parentesco, sexo, edad, animales\u2026 tal y como se  acostumbraron a utilizar en la Edad Media. En cuanto a las divinidades  existen numerales (<em>Laurs<\/em>-, <em>Bors<\/em>-); colores (<em>Belex<\/em>-, <em>Gorri<\/em>-); \u00e1rboles (<em>Artahe<\/em>&#8211; \u2018encina\u2019); adjetivos (-<em>berri<\/em>, &#8211;<em>andi<\/em>, &#8211;<em>il(h)un<\/em>).  Como se aprecia algunos de ellos se podr\u00edan traducir con un simple  diccionario b\u00e1sico actual. Los sufijos tambi\u00e9n resultan f\u00e1ciles de  identificar y traducir gracias al euskera actual: &#8211;<em>cco<\/em>, &#8211;<em>xso<\/em>, &#8211;<em>thar<\/em>, &#8211;<em>se<\/em>.<br \/><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/2.bp.blogspot.com\/-psTjeL9DuHc\/ULMgiSGj1zI\/AAAAAAAAAT4\/UQFuZsWRwL0\/s320\/Urde.jpg\" border=\"0\" height=\"320\" width=\"195\" \/><\/p>\n<p>Reconforta  saber que uno ha puesto su peque\u00f1o granito de arena para ayudar a  esclarecer\u00a0el origen\u00a0de la lengua vasca a este lado de los Pirineos.  Cuando Koldo Colomo, colaborador de este blog, me coment\u00f3 en el 2010 que  estaba haciendo un trabajo etnogr\u00e1fico de investigaci\u00f3n sobre el valle,  le puse en contacto con mi amigo Txetxu de Muzki, Gues\u00e1laz, que acababa  de organizar en su casa-palacio una excelente exposici\u00f3n con motivo del  D\u00eda del Valle. Cuando Koldo vio las dos aras votivas romanas halladas  en el curso de laboreos agr\u00edcolas, se puso en contacto con Javier  Velaza, una de las eminencias en la materia, con el que est\u00e1 en contacto  no s\u00f3lo como aficionado sino tambi\u00e9n como t\u00e9cnico de  euskera\u00a0del\u00a0ayuntamiento de Gares. As\u00ed se descubri\u00f3 el \u00faltimo te\u00f3nimo  vasc\u00f3n que hace referencia a un dios de nombre \u00abUrde\u00bb, jabal\u00ed o cerdo.  La inscripci\u00f3n dice: Urde\/ Pet(ronia?) \u00b7F1-\/ avina\/ v(otum) s(olvit)  l(ibens) m(erito). (Foto extra\u00edda de Zeitschrift f\u00fcr Papyrologie und  Epigraphik 181 (2012) 260-262)<\/p>\n<p> La lista de te\u00f3nimos, nombres de dioses, y antrop\u00f3nimos, nombres de  personas, que se han encontrado en Valdizarbe, Valdema\u00f1eru y el entorno  m\u00e1s pr\u00f3ximo es uno de los datos m\u00e1s importantes de que disponemos para  analizar con un m\u00ednimo de precisi\u00f3n el vocabulario vasco de la zona.   La lista de te\u00f3nimos y antrop\u00f3nimos est\u00e1 extra\u00edda de dos documentos de  Fernando Fern\u00e1ndez Palacios (FFP1 y FFP2). A la lista a\u00f1ado los que  aporta Luis N\u00fa\u00f1ez y los encontrados con posterioridad.  <br \/> <strong>DIOSES<\/strong>:  <span style=\"text-decoration: underline;\">Navarra<\/span>:  <em>Errensae<\/em> [dat.], en Larraga.  <em>Itsacurrinne<\/em> [dat.], en Izkue.  <em>Larahe<\/em>\/ <em>Larrahi<\/em>, dos veces, en Irujo (Gues\u00e1laz) y Andelos, respectivamente.  <em>Stelaitse<\/em> [dat.], tres veces, en Barbar\u00edn.  <em>Losae\/ Loxae<\/em>, cuatro veces, en Zirauki, Gues\u00e1laz (2) y Argui\u00f1\u00e1riz de Guirguillano.  <em>Urde<\/em>, en Muzki, Gues\u00e1laz. Encontrado por Velaza en el 2010.  <br \/> Seg\u00fan LN tambi\u00e9n son vasconas:  <em>Lacubegi<\/em>, dos veces, en Uju\u00e9. Villar\/ Pr\u00f3sper la citan como ib\u00e9rica.  <em>Peremusta<\/em>, dos veces, en Eslava y Sang\u00fcesa. Villar\/ Pr\u00f3sper la citan como indoeuropea.  <em>Hehelphis<\/em>, dos veces, en San Mart\u00edn de Unx.  <br \/> <span style=\"text-decoration: underline;\">\u00c1lava<\/span>:  <em>Helasse<\/em>, en Mi\u00f1ano Mayor  <br \/> Seg\u00fan LN tambi\u00e9n son vasconas:  <em>Attia<\/em>, en Iru\u00f1a de Oca. Villar\/ Pr\u00f3sper la citan como dudoso.  <em>Aituneo<\/em>, en Araia. Villar\/ Pr\u00f3sper la citan como dudoso.  <br \/> <span style=\"text-decoration: underline;\">Bizkaia<\/span>:   <em>Iviliae<\/em> [dat.], en Forua. Para FPP2 est\u00e1 muy cuestionada.  <br \/> <strong>PERSONAS<\/strong>:  <span style=\"text-decoration: underline;\">Navarra<\/span>:   <em>Abisunhari<\/em> [dat.], en Lerga.  <em>Abisunsonis <\/em>[gen], en Izkue. (No figura en LN)  <em>Agirsenio<\/em> [dat.], en Tafalla.  <em>Badan[<\/em>, en Izkue. (No figura en LN)  <em>Edsuri<\/em>, en Urbiola. (No figura en LN)  <em>Narhungesi<\/em> [gen.], en Lerga.  <em>Or[du]netsi<\/em> [dat.], en Muez. Nombre ib\u00e9rico con pronunciaci\u00f3n vasca.  <em>Ummesahar <\/em>[nom], en Lerga.  <em>Urchatetelli <\/em>[gen.], en Andelos, Mendigorr\u00eda. Nombre ib\u00e9rico con pronunciaci\u00f3n vasca.  <br \/> <span style=\"text-decoration: underline;\">Gipuzkoa<\/span>:   <em>Beltesonis <\/em>[gen.], en Oyarzun.   <br \/> <span style=\"text-decoration: underline;\">\u00c1lava<\/span>:  <br \/> <em>Lutbelscottio<\/em> [dat.], en San Rom\u00e1n de San Mill\u00e1n.  <em>Luntbelsar<\/em> [nom.], en San Rom\u00e1n de San Mill\u00e1n.  <br \/> Seg\u00fan LN tambi\u00e9n son vasconas:  <em>Aitea<\/em>, en Ollavarre. FFP2 la cita como insegura y en inscripci\u00f3n desaparecida.  <em>Illuna<\/em>, en Iru\u00f1a de Oca. FFP2 la cita como insegura y en inscripci\u00f3n desaparecida.  <\/p>\n<p> <span style=\"text-decoration: underline;\">Zaragoza<\/span>:  <em>Attaeso<\/em> [dat.], <em>Labitolosa<\/em>, en Huesca.  <em>L[.]sanharis<\/em> [gen.], en Sofuentes, Cinco Villas.  <em>Narhu[ns]eni<\/em> [dat.], en Sofuentes, Cinco Villas.  &#8211;<em>eihar<\/em> [nom.], por dos veces en <em>Tabula Contrebiensis<\/em>. Es un fragmento de nombre vasc\u00f3n que aparece en el bronce de Botorrita.  <br \/> Seg\u00fan LN tambi\u00e9n son vasconas:  <em>Ederetta<\/em>, en S\u00e1daba, Cinco Villas.  <em>Enneges<\/em>, en Ejea, Cinco Villas (Bronce de Ascoli).  <em>Agerdo<\/em>, en Ejea, Cinco Villas (Bronce de Ascoli).  <em>Agirnes<\/em>, en Ejea, Cinco Villas (Bronce de Ascoli).  <em>Arranes<\/em>, en Ejea, Cinco Villas (Bronce de Ascoli).  <em>Arbiscar<\/em>, en Ejea, Cinco Villas (Bronce de Ascoli).  <em>Umarbeles<\/em>, en Ejea, Cinco Villas (Bronce de Ascoli).  <em>Serhuhoris<\/em>, en Valpalmas.  <br \/> <span style=\"text-decoration: underline;\">La Rioja y Soria<\/span>:  <em>Agirsaris<\/em> [gen.], en San Andr\u00e9s de Cameros, La Rioja.  <em>Agirseni<\/em> [gen], en Vizmanos, Soria. Para LN tiene similares en Tafalla y el bronce Ascoli.  <em>Ar[\u2026]thar<\/em>.  <em>Arancisis<\/em> [gen.], en Vizmanos, Soria.  <em>Attasis<\/em> [gen.].  <em>Lesuridantar<\/em>.  <em>Oandissen<\/em>. En FFP2.  <em>Onse[\u2026]sonis<\/em>. Seg\u00fan LN quiz\u00e1 sea de mujer.  <em>Onso<\/em>. Seg\u00fan LN quiz\u00e1 sea de hombre.  <em>Sesenco<\/em>.  <br \/> <em>Sergia<\/em>. Seg\u00fan LN acaso sea ib\u00e9rica.  <br \/> Adem\u00e1s de estos patron\u00edmicos se han catalogado \u00faltimamente otros once  nombres de procedencia vascona en Hagenbach, en Alemania, y en Ardara,  Cerde\u00f1a, en Italia. No los incluyo aqu\u00ed porque pueden ser de origen  aquitano y no quiero extender el trabajo a todo el \u00e1mbito de habla  vascona.  Como ya se\u00f1al\u00f3 Fern\u00e1ndez Palacios (FFP1, p\u00e1g. 370ss), los testimonios de onom\u00e1stica<em> <\/em>vasco-aquitana en la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica han aumentado de unos a\u00f1os a<em> <\/em>esta parte gracias a nuevos descubrimientos epigr\u00e1ficos. De esta manera su<em> <\/em>mapa de dispersi\u00f3n alcanza ya las actuales provincias de \u00c1lava, Guipuzcoa,<em> <\/em>Vizcaya,  Navarra, Huesca, Zaragoza, La Rioja y Soria. Para el autor seguir\u00e1  abierto, por lo tanto, el debate sobre la verdadera extensi\u00f3n,  intensidad y cronolog\u00eda de la existencia de la lengua vasca al sur de  los pirineos, as\u00ed como la incidencia en la formaci\u00f3n de la identidad  vascona. Pero conviene recordar, como ya hemos visto en el cap\u00edtulo  anterior que concluyeron Villar y Pr\u00f3sper en su estudio sobre la  toponimia del territorio vasc\u00f3n, que la antroponimia va directamente  ligada a los individuos y sus creencias, trashumando con ellos, como  bien pudiera haber ocurrido en el caso de los vascones que emigraron a  partir del siglo II\/I a. 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