{"id":28481,"date":"2013-05-03T07:54:13","date_gmt":"2013-05-03T05:54:13","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/los-peligros-de-la-lectura\/"},"modified":"2013-05-03T07:54:13","modified_gmt":"2013-05-03T05:54:13","slug":"los-peligros-de-la-lectura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/los-peligros-de-la-lectura\/","title":{"rendered":"Los peligros de la lectura"},"content":{"rendered":"<p> <\/p>\n<p>De los peligros de la lectura nos habla el canto V del Infierno de <em>La Divina Comedia<\/em>. All\u00ed Dante se encuentra con Paolo y Francesca, los dos amantes condenados en la ciudad doliente por su pasi\u00f3n ad\u00faltera; y el poeta indaga compasivo por el origen de este \u00abpeligroso deseo\u00bb que los ha conducido a la muerte y a la aflicci\u00f3n eterna. Francesca, p\u00e1lida y lacrimosa, rememora el d\u00eda en que, por puro entretenimiento y sin \u00abla menor sospecha\u00bb, le\u00eda junto a Paolo los amores de Lanzarote y la reina Ginebra. Absortos en el libro, un poco ya sin color el rostro, aliento contra aliento, se sorprendieron a s\u00ed mismos al llegar al pasaje en el que \u00abla deseada sonrisa fue besada por tal amante\u00bb; entonces Paolo, tembloroso, bes\u00f3 a su vez la boca de Francesca y \u00abya no leyeron m\u00e1s desde aquel d\u00eda\u00bb.<\/p>\n<p>Francesca se justifica ante Dante acusando al libro y a su autor como testigos y alcahuetes de su abrazo (\u00ab<em>Galeotto fu\u2019l libro e chi lo scrisse<\/em>\u00bb). \u00bfSer\u00e1 tanto el poder de los relatos? Pong\u00e1moslo en duda. Resulta dif\u00edcil creer que a Paolo y Francesca no se les hubiera pasado nunca por la cabeza la existencia de las bocas y los besos antes de leer juntos la frase; y que, m\u00e1s bien al contrario, no fueran llevados a esta lectura com\u00fan precisamente por su deseo de besarse. Los libros determinan poco la realidad; m\u00e1s bien la secundan, la subrayan, la legalizan. M\u00e1s all\u00e1 de su potencia afrodis\u00edaca, los amores ad\u00falteros de Lanzarote y Ginebra estaban investidos de una incontestable autoridad literaria que convert\u00eda su emulaci\u00f3n, entre las clases letradas, en un acto al mismo tiempo prestigioso y aceptable. El libro no era una orden; ni siquiera una tentaci\u00f3n. Era algo as\u00ed como un certificado de buena conducta mitol\u00f3gica o literaria. Lo que prohib\u00eda la Iglesia lo permit\u00eda la Literatura. Incluso en una cultura aherrojada por la represi\u00f3n moral, puede ser socialmente m\u00e1s prestigioso imitar a Lanzarote o a Ginebra que a Cristo o a la Virgen Mar\u00eda. Paolo y Francesca se dejaron llevar por el deseo, no por la lectura, y el libro lo \u00fanico que hizo \u2013si algo hizo\u2013 fue intensificar literariamente el placer de su abrazo prohibido.<\/p>\n<p>Nadie puede acusar tampoco a Goethe de provocar la epidemia de suicidios juveniles que siguieron a la publicaci\u00f3n en Alemania, en 1774, de <em>Las cuitas del joven Werther<\/em>. Uno puede quitarse la vida por una tonter\u00eda, incluso por un libro, pero es m\u00e1s sensato decir que el libro de Goethe recog\u00eda el \u00abesp\u00edritu\u00bb de una \u00e9poca en la que el suicidio, reprobado por la moral y por la religi\u00f3n, era percibido, entre las clases letradas, como una prestigiosa protesta c\u00f3smica contra el Todo. Hoy, suprimida la \u00ab\u00e9poca\u00bb, podemos leer las penas de Werther con inter\u00e9s, pero sin peligro alguno.<\/p>\n<p>Digo todo esto porque me da un poco de verg\u00fcenza confesar que admiro locamente a Tint\u00edn, contra cuyo creador, el belga Herg\u00e9, se han escrito hace poco tantas y tan certeras cr\u00edticas. Recientemente incluso se ha interpuesto en Bruselas una demanda para que los tribunales proh\u00edban la reedici\u00f3n y difusi\u00f3n de <em>Tint\u00edn en el Congo<\/em>. No cabe la menor duda de que, incluso en sus mejores \u00e1lbumes, el asexuado periodista de Herg\u00e9 transporta esa visi\u00f3n colonial del blanco moralmente superior del que dependen los otros pueblos incluso para tomar conciencia de su igualdad, incluso para librarse del poder de los blancos. En los peores, Herg\u00e9 es francamente racista y reaccionario; basta pensar, sobre todo, en los tres primeros: <em>T\u00edntin en el pa\u00eds de los soviets<\/em>, <em>Tint\u00edn en Am\u00e9rica<\/em> y el citado <em>Tint\u00edn en el Congo<\/em>. Pero como quiera que existe sin duda una relaci\u00f3n kantiana y plat\u00f3nica entre la justicia y la belleza, hay que decir que la evoluci\u00f3n art\u00edstica de Herg\u00e9 es siempre hacia un nivel mayor de justicia y que sus libros m\u00e1s bellos no se agotan en su ideolog\u00eda cat\u00f3lico-scoutiana. Ya <em>El loto azul<\/em> \u2013siempre un poco paternalista\u2013 es un \u00e1lbum inquietante y provechosamente etno-descentrado; y a medida que aprende a dibujar, que complica sus historias, que enreda a sus personajes, Herg\u00e9 va desprendiendo mundos que no sabe que lleva dentro y que se pueden mirar y explorar desde otros moldes humanos e ideol\u00f3gicos.<\/p>\n<p>Confieso que toda mi formaci\u00f3n ha girado en torno a Tint\u00edn y Marx. De ni\u00f1o le\u00ed todos los \u00e1lbumes un m\u00ednimo de setenta veces cada uno y, cuando ya no era posible, so\u00f1aba \u2013literalmente so\u00f1aba\u2013 que Herg\u00e9 hab\u00eda dibujado un nuevo c\u00f3mic despu\u00e9s de muerto. Tint\u00edn no me impidi\u00f3 leer luego <em>El Capital<\/em> ni enredarme en una relaci\u00f3n promiscua con el mundo \u00e1rabe, donde vivo desde hace veinte a\u00f1os. Lo que importa de un libro es desde d\u00f3nde se lee. Lo normal es que un libro se lea desde otro libro y lleve a su vez a un libro nuevo. Le\u00eddo desde la Inglaterra victoriana, el <em>Kim<\/em> de Kipling es una de las m\u00e1s fraudulentas exaltaciones del imperio brit\u00e1nico, pero le\u00eddo al mismo tiempo desde la juventud y desde Polanyi o Chesterton, es una emocionante defensa de la antropolog\u00eda elemental y una experiencia fuerte de cosmopolitismo emp\u00edrico. En el contexto de la Rusia pre-revolucionaria, dominada por la lucha entre eslav\u00f3filos y europe\u00edstas, <em>Los demonios<\/em> de Dostoievsky es un estridente panfleto reaccionario que incluso alerta, con fanatismo delirante, de la imparable colusi\u00f3n entre el comunismo y el Papa; pero su atm\u00f3sfera, su estructura, su pulso psicol\u00f3gico, lo ponen en relaci\u00f3n con <em>Nieve<\/em> de Pamuk o con <em>Salto Mortal<\/em> de O\u00e9, dos autores claramente de izquierdas. Lo mismo puede decirse de Herg\u00e9. A la espera de que el racismo desaparezca del mundo y cuando Europa, en todo caso, se ha venido definitivamente abajo como \u00abproyecto universal\u00bb, queda el hecho de que <em>Las joyas de la Castafiore<\/em>, con sus falsos suspenses y su asfixiante atm\u00f3sfera claustral, es el equivalente en c\u00f3mic de <em>Las reglas del juego<\/em> de Renoir; y que <em>Tint\u00edn en el T\u00edbet<\/em>, con ese blanco impulso contra la felicidad y la l\u00f3gica, podr\u00eda utilizarlo el plan Bolonia para explicar a Kant en la Universidad.<\/p>\n<p>Lo que importa de un libro es desde d\u00f3nde se lee. Lo normal es que un libro se lea desde otro libro y lleve a su vez a un libro nuevo. Si <em>Tint\u00edn en el Congo<\/em> fuese el \u00fanico libro del mundo, habr\u00eda que prohibir sin duda su lectura. Pero eso sucede con todos los \u00danicos Libros, incluidos la Biblia, el Cor\u00e1n y <em>El Capital<\/em> de Marx, de los que aprendemos siempre algo porque no estamos encerrados en ellos. Lo que nos defiende de los libros son otros libros como lo que nos defiende de nuestro cuerpo son los otros cuerpos. No acusemos a la lectura de los besos que damos o de los que no hemos dado. No arrojemos al fuego ni a los enamorados ni las novelas. Contra las malas, est\u00e1n las buenas; y contra la legalizaci\u00f3n literaria del racismo o del imperialismo o del fanatismo, habr\u00e1 que encontrar o construir esa combinaci\u00f3n plat\u00f3nica de justicia y de belleza desde la cual podamos despreciar <em>Tint\u00edn en el Congo<\/em> y disfrutar de <em>Las joyas de la Castafiore<\/em>; y extraer de <em>Kim<\/em> y de <em>Los demonios<\/em> las armas imprescindibles para combatir la arrogancia de Kipling y el integrismo de Dostoievski.<\/p>\n<p><strong>Fuente:<\/strong> <a href=\"http:\/\/www.revistaminerva.com\/articulo.php?id=558\" target=\"_blank\">http:\/\/www.revistaminerva.com\/articulo.php?id=558<\/a><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De los peligros de la lectura nos habla el canto V del Infierno de La Divina Comedia. All\u00ed Dante se encuentra con Paolo y Francesca, los dos amantes condenados en la ciudad doliente por su pasi\u00f3n ad\u00faltera; y el poeta indaga compasivo por el origen de este \u00abpeligroso deseo\u00bb que los ha conducido a la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[79],"tags":[],"class_list":["post-28481","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nabarmena"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.7 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Los peligros de la lectura - Nabarralde<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"De los peligros de la lectura nos habla el canto V del Infierno de La Divina Comedia. All\u00ed Dante se encuentra con Paolo y Francesca, los dos amantes condenados en la ciudad doliente por su pasi\u00f3n ad\u00faltera\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/los-peligros-de-la-lectura\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Los peligros de la lectura - Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"De los peligros de la lectura nos habla el canto V del Infierno de La Divina Comedia. All\u00ed Dante se encuentra con Paolo y Francesca, los dos amantes condenados en la ciudad doliente por su pasi\u00f3n ad\u00faltera\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/los-peligros-de-la-lectura\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2013-05-03T05:54:13+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Santiago Alba Rico\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"7 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/los-peligros-de-la-lectura\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/los-peligros-de-la-lectura\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Nabarralde\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\"},\"headline\":\"Los peligros de la lectura\",\"datePublished\":\"2013-05-03T05:54:13+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/los-peligros-de-la-lectura\\\/\"},\"wordCount\":1317,\"commentCount\":0,\"articleSection\":[\"Nabarmena\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/los-peligros-de-la-lectura\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/los-peligros-de-la-lectura\\\/\",\"name\":\"Los peligros de la lectura - Nabarralde\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\"},\"datePublished\":\"2013-05-03T05:54:13+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\"},\"description\":\"De los peligros de la lectura nos habla el canto V del Infierno de La Divina Comedia. All\u00ed Dante se encuentra con Paolo y Francesca, los dos amantes condenados en la ciudad doliente por su pasi\u00f3n ad\u00faltera\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/los-peligros-de-la-lectura\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/los-peligros-de-la-lectura\\\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/los-peligros-de-la-lectura\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Los peligros de la lectura\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/\",\"name\":\"Nabarralde\",\"description\":\"Kultur Ekimenak eta Sustapenak\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\",\"name\":\"Nabarralde\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Nabarralde\"},\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/author\\\/nagusia\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Los peligros de la lectura - Nabarralde","description":"De los peligros de la lectura nos habla el canto V del Infierno de La Divina Comedia. All\u00ed Dante se encuentra con Paolo y Francesca, los dos amantes condenados en la ciudad doliente por su pasi\u00f3n ad\u00faltera","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/los-peligros-de-la-lectura\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Los peligros de la lectura - Nabarralde","og_description":"De los peligros de la lectura nos habla el canto V del Infierno de La Divina Comedia. All\u00ed Dante se encuentra con Paolo y Francesca, los dos amantes condenados en la ciudad doliente por su pasi\u00f3n ad\u00faltera","og_url":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/los-peligros-de-la-lectura\/","og_site_name":"Nabarralde","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa","article_published_time":"2013-05-03T05:54:13+00:00","author":"Nabarralde","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@Nabarralde","twitter_site":"@Nabarralde","twitter_misc":{"Escrito por":"Santiago Alba Rico","Tiempo de lectura":"7 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/los-peligros-de-la-lectura\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/los-peligros-de-la-lectura\/"},"author":{"name":"Nabarralde","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56"},"headline":"Los peligros de la lectura","datePublished":"2013-05-03T05:54:13+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/los-peligros-de-la-lectura\/"},"wordCount":1317,"commentCount":0,"articleSection":["Nabarmena"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/los-peligros-de-la-lectura\/","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/los-peligros-de-la-lectura\/","name":"Los peligros de la lectura - Nabarralde","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website"},"datePublished":"2013-05-03T05:54:13+00:00","author":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56"},"description":"De los peligros de la lectura nos habla el canto V del Infierno de La Divina Comedia. All\u00ed Dante se encuentra con Paolo y Francesca, los dos amantes condenados en la ciudad doliente por su pasi\u00f3n ad\u00faltera","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/los-peligros-de-la-lectura\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/nabarralde.eus\/es\/los-peligros-de-la-lectura\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/los-peligros-de-la-lectura\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Los peligros de la lectura"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/","name":"Nabarralde","description":"Kultur Ekimenak eta Sustapenak","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/nabarralde.eus\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56","name":"Nabarralde","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","caption":"Nabarralde"},"url":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/author\/nagusia\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28481","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=28481"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28481\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=28481"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=28481"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=28481"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}