{"id":28275,"date":"2013-04-02T10:06:04","date_gmt":"2013-04-02T08:06:04","guid":{"rendered":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-topografia-del-horror\/"},"modified":"2013-04-02T10:06:04","modified_gmt":"2013-04-02T08:06:04","slug":"la-topografia-del-horror","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/la-topografia-del-horror\/","title":{"rendered":"La topograf\u00eda del horror"},"content":{"rendered":"<p> <\/p>\n<p>UN proyecto impulsado por el Museo del Holocausto de Estados Unidos, en Washington, y dirigido por los investigadores Geoffrey Megargee y Martin Dean ha permitido completar, tras un exhaustivo trabajo de trece a\u00f1os, uno de los elementos de este terrible y espeluznante mosaico que entra\u00f1a la geograf\u00eda del Holocausto, dando como resultado la cifra de 42.500 centros en los que se cercenaron las libertades y derechos humanos con total impunidad. Hasta la fecha la cifra que se manejaba era de unos 7.000. Esta enorme cifra viene a ser el fruto de un laborioso trabajo de compilaci\u00f3n. Algunos de tales centros eran campos de exterminio, en el marco de la llamada soluci\u00f3n final, Auschwitz, Sobibor, Bergen Belsen; otros eran peque\u00f1os centros de internamiento o guetos como el de Varsovia, con m\u00e1s de 500.000 jud\u00edos, y se incluyen campos de prisioneros y trabajo en donde tampoco las condiciones de vidas fueron buenas (sobre todo, para los prisioneros sovi\u00e9ticos, muriendo tres millones).<\/p>\n<p>Desglosados los n\u00fameros, establecen la existencia de 30.000 campos de trabajos forzados, 1.150 guetos jud\u00edos, 980 campos de concentraci\u00f3n, 1.000 campos de prisioneros de guerra y 500 burdeles, integrados por esclavas sexuales, lo que nos explica el porqu\u00e9 de la enormidad de los cr\u00edmenes y asesinatos perpetrados durante la guerra. Todo ello desvelado en cifras nos ofrece un c\u00f3mputo global de entre 15 o 20 millones de seres humanos, aproximadamente, que pasaron o perecieron por cualquiera de estos centros bajo la tutela de la Alemania nazi. Pero las cifras hay que valorarlas en perspectiva.<\/p>\n<p>Hubo centros que han capitalizado tanto la memoria como el horror sufrido (el ejemplo de Auschwitz, s\u00edmbolo del horror), y otros que tuvieron una corta existencia o fueron muy peque\u00f1os, no m\u00e1s de doce trabajadores forzados. Pero, a\u00fan con todo, sin minimizar estos hechos, el impacto del descubrimiento de tal cantidad de lugares en los que se vulner\u00f3 sistem\u00e1ticamente la dignidad humana es, sinceramente, escalofriante. Gracias a este laborioso empe\u00f1o, los \u00faltimos supervivientes de este infierno podr\u00e1n reclamar las oportunas indemnizaciones, ya que muchas aseguradoras se negaban a admitir algunas <a href=\"http:\/\/www.deia.com\/2013\/04\/01\/opinion\/tribuna-abierta\/la-topografia-del-horror\" title=\"Click to Continue &gt; by InstantSavings\">demandas<\/a>, por no haber o\u00eddo el nombre de tales lugares (no todos fueron v\u00edctimas en Auschwitz, aunque fuera el mayor de todos ellos). Pero existieron. Fueron miles. Y aunque hubiesen sido la mitad o muchos menos, los n\u00fameros no pueden hacernos olvidar la dimensi\u00f3n y drama que se vivi\u00f3 en Europa en los a\u00f1os 40. Porque la reflexi\u00f3n sigue ah\u00ed de un modo permanente ante nosotros y viene en dos l\u00edneas bien dirigidas. La primera de ellas, la inhumanidad de la ideolog\u00eda del nazismo. La segunda, la propia inhumanidad en tiempos de guerra, ya que el Tercer Reich cont\u00f3 con muchos colaboradores de otros pa\u00edses para llevar a cabo estos cr\u00edmenes.<\/p>\n<p>Una parte de toda esta maquinaria homicida vino dada por las primeras pr\u00e1cticas del nazismo en Alemania con la eutanasia de aquellos indeseables, lastres de la sociedad, seg\u00fan ellos, que bajo el paraguas de la eugenesia aspiraba a eliminar a las personas con alguna deficiencia o tara. Ese fue el primer estadio, la eliminaci\u00f3n de unas 30.000 personas que consideraban un lastre para la econom\u00eda alemana. En paralelo, se empezaron a construir los primeros campos de concentraci\u00f3n en los que se buscaba internar a quienes eran enemigos pol\u00edticos del Reich y reeducarlos o ya excluirlos de la sociedad tild\u00e1ndolos de enemigos del Estado (personas tan dispares como homosexuales, alcoh\u00f3licos, comunistas o militantes de izquierdas, pacifistas, testigos de Jehov\u00e1, delincuentes comunes&#8230;).<\/p>\n<p>Pero en un segundo estadio, la guerra hizo que el proceso de depuraci\u00f3n social tuviera un signo m\u00e1s macabro y voraz, el exterminio de poblaciones enteras o ya el sometimiento a trabajos forzados como mano de obra esclava de millones de seres humanos, incidiendo, sobre todo, en su obsesi\u00f3n, en la aniquilaci\u00f3n del pueblo jud\u00edo. Es ah\u00ed cuando esta topograf\u00eda se fue ensanchando a medida en que la Wehrmacht derrotaba por las armas a pa\u00edses enteros y los engull\u00eda posteriormente la maquinaria de ocupaci\u00f3n. Pero lo que muchos alemanes no fueron capaces de ver ni valorar fue su complicidad indirecta con tales hechos, la atroz perversi\u00f3n de la realidad y el maltrato sistem\u00e1tico de millones de personas inocentes (otros s\u00ed fueron conscientes de lo que eso supon\u00eda para el pueblo alem\u00e1n, como los hermanos Scholl).<\/p>\n<p>La ocupaci\u00f3n, principalmente, de Polonia y una parte sustancial de la Rusia blanca supuso esta escalada sin igual de la violencia porque tanto los jud\u00edos polacos y sovi\u00e9ticos, como las poblaciones eslavas, en general, fueron salvajemente maltratadas. As\u00ed, millones de jud\u00edos fueron conducidos como ganado a los campos de la muerte en convoyes de trenes, seleccionados nada m\u00e1s llegar entre los v\u00e1lidos y los no v\u00e1lidos, y aquellos que entraban dentro de esta segunda categor\u00eda aniquilados, en muchos casos, con el famoso Cikl\u00f3n B, como si fuesen una enfermedad que hubiese que purgar, y utilizados sus restos, macabramente, para satisfacer la maquinaria de guerra germana. Toda esta memoria nos sacude cada vez que sale a la luz porque nos recorre un escalofr\u00edo por lo que fue y signific\u00f3 aquella Europa de Hitler. Es imposible imaginar qu\u00e9 demonios hubiese ocurrido de haber conseguido sus fines, pero lo que s\u00ed tenemos claro es que no podemos consentir que jam\u00e1s pueda suceder nada parecido.<\/p>\n<p>Por ello debemos rememorarlo. Por desgracia, el peor enemigo del ser humano no es el olvido, sino la ignorancia, la incapacidad que tenemos de cobrar una aut\u00e9ntica consciencia del horror que podemos desencadenar con una guerra o con el aliento de actitudes de odio o desprecio social. Por eso, repensar el siglo XX ha de convertirse no en una obsesi\u00f3n sino en una obligaci\u00f3n que nos impida recaer en tales errores, e impedir as\u00ed que esto pueda volver a darse en otro lugar, sociedad o tiempo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a title=\"Deia\" href=\"http:\/\/www.deia.com\/2013\/04\/01\/opinion\/tribuna-abierta\/la-topografia-del-horror\">http:\/\/www.deia.com\/2013\/04\/01\/opinion\/tribuna-abierta\/la-topografia-del-horror<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>UN proyecto impulsado por el Museo del Holocausto de Estados Unidos, en Washington, y dirigido por los investigadores Geoffrey Megargee y Martin Dean ha permitido completar, tras un exhaustivo trabajo de trece a\u00f1os, uno de los elementos de este terrible y espeluznante mosaico que entra\u00f1a la geograf\u00eda del Holocausto, dando como resultado la cifra de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[82],"tags":[],"class_list":["post-28275","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-munduanbarna"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.7 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>La topograf\u00eda del horror - Nabarralde<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"repensar el siglo XX ha de convertirse no en una obsesi\u00f3n sino en una obligaci\u00f3n que nos impida recaer en tales errores, e impedir as\u00ed que esto pueda volver a darse en otro lugar, sociedad o tiempo.\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/nabarralde.eus\/la-topografia-del-horror\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"La topograf\u00eda del horror - Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"repensar el siglo XX ha de convertirse no en una obsesi\u00f3n sino en una obligaci\u00f3n que nos impida recaer en tales errores, e impedir as\u00ed que esto pueda volver a darse en otro lugar, sociedad o tiempo.\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/nabarralde.eus\/la-topografia-del-horror\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2013-04-02T08:06:04+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@Nabarralde\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Igor Barrenetxea Mara\u00f1\u00f3n\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"5 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/la-topografia-del-horror\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/la-topografia-del-horror\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Nabarralde\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\"},\"headline\":\"La topograf\u00eda del horror\",\"datePublished\":\"2013-04-02T08:06:04+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/la-topografia-del-horror\\\/\"},\"wordCount\":1022,\"commentCount\":0,\"articleSection\":[\"Munduan Barna\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/la-topografia-del-horror\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/la-topografia-del-horror\\\/\",\"name\":\"La topograf\u00eda del horror - Nabarralde\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\"},\"datePublished\":\"2013-04-02T08:06:04+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\"},\"description\":\"repensar el siglo XX ha de convertirse no en una obsesi\u00f3n sino en una obligaci\u00f3n que nos impida recaer en tales errores, e impedir as\u00ed que esto pueda volver a darse en otro lugar, sociedad o tiempo.\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/la-topografia-del-horror\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/la-topografia-del-horror\\\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/la-topografia-del-horror\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"La topograf\u00eda del horror\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/\",\"name\":\"Nabarralde\",\"description\":\"Kultur Ekimenak eta Sustapenak\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56\",\"name\":\"Nabarralde\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Nabarralde\"},\"url\":\"https:\\\/\\\/nabarralde.eus\\\/es\\\/author\\\/nagusia\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"La topograf\u00eda del horror - Nabarralde","description":"repensar el siglo XX ha de convertirse no en una obsesi\u00f3n sino en una obligaci\u00f3n que nos impida recaer en tales errores, e impedir as\u00ed que esto pueda volver a darse en otro lugar, sociedad o tiempo.","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-topografia-del-horror\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"La topograf\u00eda del horror - Nabarralde","og_description":"repensar el siglo XX ha de convertirse no en una obsesi\u00f3n sino en una obligaci\u00f3n que nos impida recaer en tales errores, e impedir as\u00ed que esto pueda volver a darse en otro lugar, sociedad o tiempo.","og_url":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-topografia-del-horror\/","og_site_name":"Nabarralde","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/nabarraldefundazioa","article_published_time":"2013-04-02T08:06:04+00:00","author":"Nabarralde","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@Nabarralde","twitter_site":"@Nabarralde","twitter_misc":{"Escrito por":"Igor Barrenetxea Mara\u00f1\u00f3n","Tiempo de lectura":"5 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-topografia-del-horror\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-topografia-del-horror\/"},"author":{"name":"Nabarralde","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56"},"headline":"La topograf\u00eda del horror","datePublished":"2013-04-02T08:06:04+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-topografia-del-horror\/"},"wordCount":1022,"commentCount":0,"articleSection":["Munduan Barna"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-topografia-del-horror\/","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-topografia-del-horror\/","name":"La topograf\u00eda del horror - Nabarralde","isPartOf":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website"},"datePublished":"2013-04-02T08:06:04+00:00","author":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56"},"description":"repensar el siglo XX ha de convertirse no en una obsesi\u00f3n sino en una obligaci\u00f3n que nos impida recaer en tales errores, e impedir as\u00ed que esto pueda volver a darse en otro lugar, sociedad o tiempo.","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-topografia-del-horror\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/nabarralde.eus\/la-topografia-del-horror\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/la-topografia-del-horror\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"La topograf\u00eda del horror"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#website","url":"https:\/\/nabarralde.eus\/","name":"Nabarralde","description":"Kultur Ekimenak eta Sustapenak","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/nabarralde.eus\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/nabarralde.eus\/#\/schema\/person\/597064be2999f8f5251a2dd9bd90ac56","name":"Nabarralde","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/eb923fe5afac9095da877b906a6d3b9e9a55a2361912ca85b1232801e983cef8?s=96&d=mm&r=g","caption":"Nabarralde"},"url":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/author\/nagusia\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28275","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=28275"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28275\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=28275"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=28275"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=28275"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}